• Descripción: Cuatro imágenes de otros tantos pliegos que pueden verse en la exposición.  De izquierda a derecha, malva, carballo, rosa y lirio. https://www.elimparcial.es/noticia/235850/cultura/literatura-y-botanica:-el-botanico-inaugura-el-herbario-de-rosalia.html

    El ejército ucraniano corta la carretera principal a Sloviansk. Foto: Sasha Maksymenko (CC BY-NC 2.0) https://www.realinstitutoelcano.org/novedades-en-la-red/novedades-en-la-red-no-849-incursion-rusa-en-ucrania/

    José María Faraldo: El conflicto entre Rusia y Ucrania explicado con sencillez

    https://theconversation.com/el-conflicto-entre-rusia-y-ucrania-explicado-con-sencillez-177857?utm_medium=email&utm_campaign=Novedades%20del%20da%2024%20febrero%202022%20en%20The%20Conversation%20-%202215121982&utm_content=Novedades%20del%20da%2024%20febrero%202022%20en%20The%20Conversation%20-%202215121982+CID_8bd7c73000fc8086d67f95ab272d1f0a&utm_source=campaign_monitor_es&utm_term=El%20conflicto%20entre%20Rusia%20y%20Ucrania%20explicado%20con%20sencillez

     Andrés Castaño: Expansión territorial de Rusia y la teoría del espacio vital de Ratzel

     https://www.geografiainfinita.com/2015/04/expansion-territorial-de-rusia-y-la-teoria-del-espacio-vital-de-ratzel/

    Ramón Lobo: Crimea y Sebastopol  es la llave para evitar la guerra

    https://www.epe.es/es/opinion/20220220/crimea-guerra-ucrania-rusia-13262924

    Javier Morales: Rusia ataca Ucrania. Así empieza una guerra en el siglo XXI

    https://theconversation.com/rusia-ataca-ucrania-asi-empieza-una-guerra-en-el-siglo-xxi-177894?utm_medium=email&utm_campaign=Novedades%20del%20da%2024%20febrero%202022%20en%20The%20Conversation%20-%202215121982&utm_content=Novedades%20del%20da%2024%20febrero%202022%20en%20The%20Conversation%20-%202215121982+CID_8bd7c73000fc8086d67f95ab272d1f0a&utm_source=campaign_monitor_es&utm_term=Rusia%20ataca%20Ucrania%20as%20empieza%20una%20guerra%20en%20el%20siglo%20XXI

    Sara Taboada: Las diez claves, desde el punto de vista histórico y económico, para entender la intervención militar rusa, y muchas de ellas, las ha dado el propio Vladimir Putin, consciente del potencial exportador y de la posición geopolítica de Ucrania

    https://www.republica.com/internacional/10-claves-para-entender-la-guerra-20220226-17081401994/

     Eva Cantón: ¿Hasta dónde va a llegar la guerra de Rusia contra Ucrania?: dos expertos, 10 respuestas

    https://www.epe.es/es/internacional/20220225/llegar-guerra-rusia-ucrania-expertos-13288191

    Rafael GarcíaSeis expertos explican cuáles consideran que deberían ser los movimientos de la UE y la OTAN tras el ataque deRusia a Ucrania

    https://theconversation.com/como-deben-responder-la-ue-y-la-otan-al-ataque-de-rusia-177851?utm_medium=email&utm_campaign=Novedades%20del%20da%2024%20febrero%202022%20en%20The%20Conversation%20-%202215121982&utm_content=Novedades%20del%20da%2024%20febrero%202022%20en%20The%20Conversation%20-%202215121982+CID_8bd7c73000fc8086d67f95ab272d1f0a&utm_source=campaign_monitor_es&utm_term=Cmo%20deben%20responder%20la%20UE%20y%20la%20OTAN%20al%20ataque%20de%20Rusia

    Eleconomista.es: Las aristas de las sanciones por Ucrania. Cómo afectarán a Rusia y riesgos para Occidente

    https://www.eleconomista.es/economia/noticias/11636782/02/22/Las-aristas-de-las-sanciones-por-Ucrania-como-afectaran-a-Rusia-y-riesgos-para-Occidente.html

     Suren Gasparyan:  Occidente ultima la desconexión de Rusia de SWIFT. Italia, Hungría y Chipre, que hasta ahora se habían mostrado contrarios a aplicar este castigo, han afirmado queno bloquearán la medida

     https://www.elplural.com/politica/internacional/occidente-ultima-desconexion-rusia-swift_284990102_amp

    Alejandro Nieto: Qué pasaría a Rusia, su banca y ciudadanos si son expulsados del sistema de pagos SWIFT

    https://www.elblogsalmon.com/productos-financieros/que-pasaria-a-rusia-su-banca-ciudadanos-expulsados-sistema-pagos-swift?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_content=POST1&utm_campaign=26_Feb_2022+El%20Blog%20Salm%C3%B3n&utm_term=CLICK+ON+TITLE

    Celia Maza: La batalla clave de Londongrado. Aquí está el verdadero frente del dinero y poder de Putin

    https://www.elconfidencial.com/mundo/2022-02-26/batalla-calve-londongrado-verdadero-frente-dinero-putin_3382211/

    Sarah Schiffling: Cinco materias primas esenciales a las que afectará la guerra en Ucrania

    https://theconversation.com/cinco-materias-primas-esenciales-a-las-que-afectara-la-guerra-en-ucrania-177945?utm_medium=email&utm_campaign=Novedades%20del%20da%2026%20febrero%202022%20en%20The%20Conversation%20-%202216621997&utm_content=Novedades%20del%20da%2026%20febrero%202022%20en%20The%20Conversation%20-%202216621997+CID_5482eb8cf8a480dee456a67549c00664&utm_source=campaign_monitor_es&utm_term=Cinco%20materias%20primas%20esenciales%20a%20las%20que%20afectar%20la%20guerra%20en%20Ucrania

    Juan Torres: Las consecuencias económicas de la guerra

     “El futuro robado de Rusia El presidente ruso, Vladimir Putin, ha hecho su elección. Ha traído la guerra a Ucrania. Este es un momento decisivo para Europa. Por primera vez desde las guerras de los Balcanes de la década de 1990, que se limitaron al área de la desintegrada Yugoslavia, el continente se enfrenta una vez más a bombardeos de ciudades y divisiones de tanques rodantes. Pero esta vez, es una superpotencia nuclear la que comenzó la lucha. Al ordenar una invasión, Putin está mostrando un descarado desprecio por los tratados internacionales y el derecho de las naciones. No ha habido ningún evento comparable en Europa desde la era de Hitler. Según las últimas declaraciones de Putin, Ucrania no tiene derecho a existir como estado soberano, a pesar de que es miembro de las Naciones Unidas, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y el Consejo de Europa; y a pesar de que la propia Rusia (bajo Boris Yeltsin) ha reconocido la independencia del país.Putin ahora afirma que Ucrania es una parte inseparable de Rusia. Lo que la mayoría de los ucranianos piensen es irrelevante para él; La grandeza y la posición internacional de Rusia son todo lo que importa. Pero no se equivoquen: Putin quiere más que Ucrania. Su guerra es sobre todo el sistema europeo, que descansa sobre todo en la inviolabilidad de las fronteras. Al tratar de redibujar el mapa por la fuerza, espera revertir el proyecto europeo y restablecer a Rusia como la potencia preeminente, al menos en Europa del Este. Las humillaciones de la década de 1990 deben ser borradas, con Rusia una vez más convirtiéndose en una potencia global, a la par con los Estados Unidos y China. Según Putin, Ucrania no tiene tradición de estadidad, y se ha convertido en una mera herramienta del expansionismo estadounidense y de la OTAN, lo que representa una amenaza para la seguridad de Rusia. En un extraño discurso el día antes de que sus tropas cruzaran la frontera, Putin incluso llegó a afirmar que Ucrania está tratando de adquirir armas nucleares. De hecho, cuando la Unión Soviética colapsó a principios de la década de 1990, Ucrania, hogar del tercer arsenal nuclear más grande del mundo en ese momento, entregó sus armas nucleares a Rusia con el apoyo diplomático activo de los «malvados» Estados Unidos. Ucrania lo hizo porque había recibido «garantías» de su integridad territorial, como se indica en el Memorando de Budapest sobre Garantías de Seguridad de 5 de diciembre de 1994. Ese documento fue firmado por las potencias garantes: Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia, junto con Ucrania, Bielorrusia y Kazajstán (estos dos últimos renunciaron a los arsenales nucleares más pequeños que habían heredado de la URSS). Frente a los hechos históricos, las declaraciones de Putin no tienen sentido. Su propósito principal, claramente, es dar a su propia población una justificación para invadir Ucrania. Putin sabe que si a los rusos comunes se les diera a elegir entre una guerra para dominar Europa del Este y una vida mejor y más próspera en casa, preferirían lo último. Como tantas veces en la historia rusa, a la gente del país le están robando su futuro sus gobernantes. El ascenso de Rusia al poder global en los siglos XIX y XX resultó en numerosas tragedias no solo para los vecinos que subyugó y absorbió gradualmente, sino también para su propio pueblo. Los líderes actuales de China, en particular, deberían tener en cuenta esta historia, considerando que la Rusia imperial se apoderó de más territorio de China que de cualquier otra persona. Lo que Putin no parece darse cuenta es que la política de larga data de Rusia de dominar a los pueblos extranjeros en su esfera de influencia hace que otros países se centren en cómo escapar de la prisión geopolítica del Kremlin a la primera oportunidad, asegurando la protección de la OTAN. La expansión de la alianza hacia el este después de 1989 atestigua esta dinámica. Ucrania quiere unirse a la OTAN no porque la OTAN tenga la intención de atacar a Rusia, sino porque Rusia demostró cada vez más su intención de atacar a Ucrania. Y ahora lo ha hecho. Vale la pena recordar que en la década de 1990, la propaganda rusa acusó a Occidente de albergar todo tipo de planes malvados. Ninguna de estas tramas se realizó en ese momento, cuando Rusia estaba deprimida, porque nunca existió tal esquema occidental. Las acusaciones eran tonterías alarmistas. El proyecto imperial ruso siempre se ha caracterizado por una mezcla de pobreza doméstica, opresión brutal, paranoia florida y aspiraciones de poder global. Y, sin embargo, ha demostrado ser excepcionalmente resistente a la modernización, no solo bajo los zares y luego bajo Lenin y Stalin, sino también bajo Putin. Basta con comparar la economía de Rusia con la de China. Ambos son sistemas autoritarios, sin embargo, los ingresos per cápita chinos han crecido sólidamente, mientras que los niveles de vida rusos han estado disminuyendo. En términos históricos, Putin está llevando a Rusia hacia el siglo XIX, en busca de la grandeza del pasado, mientras que China está avanzando para convertirse en la superpotencia definitoria del siglo XXI. Mientras que China ha logrado una modernización económica y tecnológica sin precedentes, Putin ha estado vertiendo los ingresos de exportación de energía de Rusia en el ejército, una vez más engañando al pueblo ruso de su futuro. Ucrania ha tratado de escapar de este ciclo interminable de pobreza, opresión y ambición imperial con su orientación cada vez más pronunciada hacia Europa. Una democracia liberal de estilo europeo que funcione bien en Ucrania pondría en peligro el gobierno autoritario de Putin. El pueblo ruso se preguntaba a sí mismo y a sus líderes: «¿Por qué no nosotros?» Putin no tendría una buena respuesta que darles, y él lo sabe. Es por eso que Rusia está en Ucrania hoy” Yoschka Fischer

    https://polisfmires.blogspot.com/2022/02/yoschka-fischer-el-futuro-robado-de.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email

    De una Guerra Fría a otra Quién se acuerda hoy de la Carta de París? En noviembre de 1990, los países de la CSCE (hoy OSCE) firmaron en el Palacio del Elíseo la “Carta de París para una nueva Europa”. Aquel documento contenía el diseño de una seguridad continental integrada, es decir, el fin de la Guerra Fría que había dividido Europa y el mundo en dos bloques. Su preámbulo proclamaba que “la era de la confrontación y división de Europa ha concluido”. En el apartado “relaciones amistosas entre Estados participantes” se afirmaba: “La seguridad es indivisible. La seguridad de cada uno de los Estados participantes está inseparablemente vinculada con la seguridad de los demás”. En el apartado “seguridad”, se anunciaba “un nuevo concepto de la seguridad europea” que dará una “nueva calidad” a las relaciones entre los Estados europeos. “La situación en Europa abre nuevas posibilidades para la acción común en el terreno de la seguridad militar”, se prometía. “Desarrollaremos los importantes logros alcanzados con el acuerdo CFE (desarme convencional en Europa) y en las conversaciones sobre medidas para fortalecer la confianza y la seguridad”. Se ponía incluso fecha a los compromisos: “Iniciar, no más tarde de 1992, nuevas conversaciones de desarme y fortalecimiento de la confianza y la seguridad”. En lugar de eso, se abrió paso una seguridad a costa del otro.  Un año después de la firma de la Carta de París, en la cumbre de Roma de noviembre de 1991, la OTAN ya dejó claro cuáles eran las dos conclusiones que extraía de la disolución del Pacto de Varsovia: “La primera novedad de estos acontecimientos es que no afectan ni al objeto ni a las funciones de seguridad de la Alianza, sino que resaltan su permanente validez. La segunda es que estos acontecimientos ofrecen nuevas ocasiones para inscribir la estrategia de la Alianza en el marco de una concepción ampliada de la seguridad”. En resumen, hubo ampliación, globalización y avance de la OTAN, allí donde Moscú se había retirado. ¿Por qué?La simple realidad es que Gorbachov fue engañado por los socios occidentales con los que negoció el fin de la Guerra Fría. Ahora no falta quien afirma que “no hubo documentos” que reflejaran el compromiso de no ampliar “ni una pulgada” la OTAN hacia el Este, pero la evidencia documental es abrumadora. Los documentos de Estados Unidos desclasificados en 2017 muestran la lista completa de dirigentes occidentales reiteradamente comprometidos con aquel compromiso: el secretario de Estado norteamericano James Baker, el presidente George Bush, el ministro de Exteriores alemán Hans-Dietrich Genscher, el canciller Helmut Kohl, el director de la CIA Robert Gates, el presidente francés François Mitterrand, la primera ministra británica Margaret  Treinta años después, el asunto ha sido más que clarificado por los historiadores y confirma de pleno las palabras de Gorbachov. La historiadora estadounidense Mary Elise Sarotte concluye así su voluminoso estudio de fuentes sobre los motivos por los que Washington rechazó el concepto de seguridad europea integrada pactado en París: “La consecuencia habría sido que Estados Unidos habría disminuido su papel en la seguridad europea”. Sarotte formula la mentalidad de los responsables de Estados Unidos de aquella época para impedir que la CSCE (luego OSCE) se convirtiera en la organización europea de seguridad: “Sería peligroso. La Unión Soviética ya no es peligrosa, pero si los europeos unen sus fuerzas y construyen la CSCE como sistema de seguridad, nosotros nos quedamos fuera y eso no es deseable. Hay que fortalecer la OTAN para que no ocurra”. La crónica moscovita de los años noventa, por lo menos la mía, fue una continua llamada de atención contra la expulsión de Rusia de la seguridad continental. Sin Rusia, su mayor nación, no habría estabilidad en el continente y, desde luego, aún menos contra Rusia. La ampliación de la OTAN aún no había comenzado cuando ya, en 1996, el ministro de Exteriores británico Malcolm Rifkind decía que su verdadero objetivo final era el ingreso de Ucrania en ella. Sin Ucrania, Rusia nunca podría afirmar una potencia como la que había tenido en el pasado con la URSS, decían los estrategas de Washington. En agosto de aquel año, ya se celebraron maniobras militares conjuntas OTAN-Ucrania con un escenario de lucha contra una rebelión separatista en… Crimea. En aquella época, con un puñado de guerrilleros chechenos poniendo en jaque a los militares en el Cáucaso, el ministro de Defensa ruso Igor Rodionov se definía como “ministro de un ejército que se desmorona y de una flota moribunda”. Lo poco que quedaba de la flota estaba en el Norte, en las bases de Murmansk y la Península de Kola, junto a Noruega. Y precisamente allí, en Noruega, la OTAN instalaba nuevos radares y sistemas militares, y realizaba maniobras. Javier Solana, secretario general de la OTAN, visitaba sonriente Moscú para constatar la impotencia rusa. “Nos viene a decir que la OTAN se va a ampliar en cualquier caso y que eso es muy bueno para Rusia, a pesar de que, según su doctrina, el enemigo ahora somos nosotros”, me contó en una de aquellas visitas Vladímir Lukin, presidente de la comisión de Exteriores de la Duma. La OTAN se alimentaba a sí misma: su existencia se justificaba, cada vez más, en la necesidad de afrontar los riesgos creados por su ampliación al Este que tanto irritaba a Moscú La reacción se fue larvando lentamente, pero sus manifestaciones siempre fueron ignoradas. El mal humor ruso alimentaba el enredo creado. “Después de Irak, Sudán, Afganistán y Yugoslavia cabe preguntarse quién será el siguiente”, me dijo en abril de 1999 el viceprimer ministro Yuri Masliukov. “¿Quizá algún país de la CEI, o la propia Rusia?”. La OTAN se alimentaba a sí misma: su existencia se justificaba, cada vez más, en la necesidad de afrontar los riesgos creados por su ampliación al Este que tanto irritaba a Moscú. Mientras Occidente ampliaba su esfera de influencia contra Rusia, se denunciaba la actitud “trasnochada” de Moscú por exigir respeto y llamar la atención sobre su propia esfera de influencia. Es decir, según la tesis postmoderna, el concepto solo era “trasnochado” y “arcaico” cuando se trataba del adversario. La génesis de lo que se ha llamado “segunda guerra fría” estaba servida ya en los años 90. Ofreció señales constantemente, pero no estalló oficialmente hasta 2014, cuando Occidente apoyó la protesta del Maidán convirtiendo la particular fractura nacional ucraniana en un conflicto civil armado. La reacción al final ha estallado cuando Rusia ha dejado de ser tan débil y coincide con China en el propósito de integrar económica y comercialmente el espacio euroasiático. En palabras del historiador alemán Herwig Roggemann, aquella “victoria” occidental en Kiev fue “el mayor fracaso de la historia europea tras el histórico cambio de 1990. Bienvenidos a la nueva guerra fría”  Rafael Poch

    https://ctxt.es/es/20220201/Firmas/38771/rusia-rafael-poch-gorbachov-otan-osce-europa-carta-de-paris.htm

     “Qué  podemos esperar tras la conquista de Ucrania por parte de Putin   Supongamos por un momento que Vladimir Putin consigue hacerse con el control total de Ucrania, tal y como muestra su intención. ¿Cuáles son las consecuencias estratégicas y geopolíticas?. La primera será un nuevo frente de conflicto en Europa Central. Hasta ahora, las fuerzas rusas sólo podían desplegarse hasta la frontera oriental de Ucrania, a varios cientos de kilómetros de Polonia y otros países de la OTAN al oeste de Ucrania. Cuando los rusos completen su operación, podrán estacionar fuerzas -terrestres, aéreas y de misiles- en bases del oeste de Ucrania, así como en Bielorrusia, que se ha convertido de hecho en una satrapía rusa. Así, las fuerzas rusas se desplegarán a lo largo de todas las 650 millas de la frontera oriental de Polonia, así como a lo largo de las fronteras orientales de Eslovaquia y Hungría y la frontera norte de Rumanía. (Es probable que Moldavia quede también bajo control ruso, cuando las tropas rusas puedan formar un puente terrestre desde Crimea hasta la provincia escindida de Moldavia, Transnistria). Rusia sin Ucrania es, como dijo una vez el ex secretario de Estado Dean Acheson sobre la Unión Soviética, «el Alto Volta con cohetes». Rusia con Ucrania es un animal estratégico totalmente diferente. La amenaza más inmediata será para los Estados bálticos. Rusia ya tiene fronteras directas con Estonia y Letonia y toca a Lituania a través de Bielorrusia y de su puesto de avanzada en Kaliningrado. Incluso antes de la invasión, algunos se preguntaban si la OTAN podría realmente defender a sus miembros bálticos de un ataque ruso. Una vez que Rusia haya completado su conquista de Ucrania, esa cuestión adquirirá una nueva urgencia. Uno de los posibles puntos conflictivos será Kaliningrado. Esta ciudad, sede de la Flota Rusa del Báltico, y su territorio circundante quedaron aislados del resto de Rusia cuando se desintegró la Unión Soviética. Desde entonces, los rusos sólo pueden acceder a Kaliningrado a través de Polonia y Lituania. Es de esperar que los rusos exijan un corredor directo que ponga franjas de estos países bajo control ruso. Pero incluso eso sería sólo una pieza de lo que seguramente será una nueva estrategia rusa para desvincular a los países bálticos de la OTAN, demostrando que la alianza ya no puede esperar proteger a esos países. De hecho, con Polonia, Hungría y otros cinco miembros de la OTAN compartiendo frontera con una nueva Rusia ampliada, la capacidad de Estados Unidos y la OTAN para defender el flanco oriental de la alianza se verá seriamente disminuida. La nueva situación podría obligar a un ajuste significativo del significado y la finalidad de la alianza. Putin ha sido claro sobre sus objetivos: Quiere restablecer la tradicional esfera de influencia de Rusia en Europa Oriental y Central. Algunos están dispuestos a concederlo, pero conviene recordar que cuando el imperio ruso estaba en su apogeo, Polonia no existía como país; el Báltico era una posesión imperial; y el sureste de Europa se disputaba con Austria y Alemania. Durante el periodo soviético, las naciones del Pacto de Varsovia, a pesar de alguna que otra rebelión, estaban efectivamente dirigidas desde Moscú. En la actualidad, Putin busca como mínimo una OTAN de dos niveles, en la que no se desplieguen fuerzas aliadas en el territorio del antiguo Pacto de Varsovia. Las inevitables negociaciones sobre este y otros elementos de una nueva «arquitectura» de seguridad europea se llevarían a cabo con las fuerzas rusas dispuestas a lo largo de las fronteras orientales de la OTAN y, por tanto, en medio de una verdadera incertidumbre sobre la capacidad de la OTAN para resistir las exigencias de Putin. Esto tiene lugar, además, cuando China amenaza con romper el equilibrio estratégico en Asia Oriental, quizás con un ataque de algún tipo contra Taiwán. Desde un punto de vista estratégico, Taiwán puede ser un gran obstáculo para la hegemonía regional china, como lo es ahora; o puede ser el primer gran paso hacia el dominio militar chino en Asia Oriental y el Pacífico Occidental, como lo sería tras una toma de posesión, pacífica o no. Si Pekín fuera capaz de obligar a los taiwaneses a aceptar la soberanía china, el resto de Asia entraría en pánico y buscaría la ayuda de Estados Unidos.  Estos desafíos estratégicos simultáneos en dos teatros distantes recuerdan a los de la década de 1930, cuando Alemania y Japón trataron de derrocar el orden existente en sus respectivas regiones. Nunca fueron verdaderos aliados, no confiaron el uno en el otro y no coordinaron directamente sus estrategias. Sin embargo, cada uno se benefició de las acciones del otro. Los avances de Alemania en Europa envalentonaron a los japoneses para correr mayores riesgos en Asia Oriental; los avances de Japón dieron a Adolf Hitler la confianza de que un Estados Unidos distraído no se arriesgaría a un conflicto en dos frentes. Hoy, debería ser obvio para Xi Jinping que Estados Unidos tiene las manos llenas en Europa. Cualquiera que fuera su cálculo antes de la invasión rusa de Ucrania, sólo puede concluir que sus posibilidades de conseguir algo, ya sea en Taiwán o en el Mar de China Meridional, han aumentado. Aunque algunos sostienen que las políticas de Estados Unidos han acercado a Moscú y Pekín, es realmente su deseo compartido de perturbar el orden internacional lo que crea un interés común.  Hace tiempo, la estrategia de defensa estadounidense se basaba en la posibilidad de un conflicto de este tipo en dos frentes. Pero desde principios de la década de 1990, Estados Unidos ha ido desmontando esa fuerza. La doctrina de las dos guerras se redujo y luego se abandonó oficialmente en la orientación de la política de defensa de 2012. Está por ver si esa tendencia se invierte y se aumenta el gasto en defensa ahora que Estados Unidos se enfrenta realmente a una crisis de dos teatros. Pero es hora de empezar a imaginar un mundo en el que Rusia controla efectivamente gran parte de Europa del Este y China controla gran parte de Asia Oriental y el Pacífico Occidental. Los estadounidenses y sus aliados democráticos en Europa y Asia tendrán que decidir, de nuevo, si ese mundo es tolerable.  Unas últimas palabras sobre Ucrania: Es probable que deje de existir como entidad independiente. Putin y otros rusos llevan mucho tiempo insistiendo en que no es una nación en absoluto; es parte de Rusia. Dejando de lado la historia y los sentimientos, sería una mala estrategia para Putin permitir que Ucrania siga existiendo como nación después de todos los problemas y gastos de una invasión. Esa es una receta para un conflicto interminable. Después de que Rusia instale un gobierno, cabe esperar que los nuevos gobernantes ucranianos dirigidos por Moscú busquen la eventual incorporación legal de Ucrania a Rusia, un proceso que ya está en marcha en Bielorrusia. Algunos analistas imaginan hoy en día una insurgencia ucraniana que surja contra la dominación rusa. Tal vez. Pero no se puede esperar que el pueblo ucraniano luche en una guerra de amplio espectro con lo que tiene en sus casas. Para tener alguna esperanza contra las fuerzas de ocupación rusas, una insurgencia necesitará ser abastecida y apoyada desde los países vecinos. ¿Jugará Polonia ese papel, con las fuerzas rusas directamente al otro lado de la frontera? ¿Lo harán los países bálticos? ¿O Hungría? Y si lo hacen, ¿no se sentirán los rusos justificados para atacar las rutas de suministro de los insurgentes, incluso si se encuentran en el territorio de los miembros vecinos de la OTAN? Es una ilusión imaginar que este conflicto se acaba en Ucrania. El mapa de Europa ha experimentado muchos cambios a lo largo de los siglos. Su forma actual refleja la expansión del poder de Estados Unidos y el colapso del poder de Rusia desde la década de 1980 hasta ahora; la próxima probablemente reflejará el resurgimiento del poder militar ruso y la retracción de la influencia de Estados Unidos. Si se combina con los avances chinos en Asia Oriental y el Pacífico Occidental, anunciará el fin del orden actual y el comienzo de una era de desorden y conflicto global, a medida que todas las regiones del mundo se adaptan con dificultad a una nueva configuración de poder”  Robert Kagan

    https://polisfmires.blogspot.com/2022/02/robert-kagan-que-podemos-esperar-tras.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email

    L A AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

    ANIVERSARIO

    Hace exactamente cuatro años que apareció el primer número de esta diaria Agenda de música. Tras más de mil apariciones en esta su (de ustedes) pantalla, fusionamos hoy música y economía en un primer enlace y algo más. Del lado de la Economía, con ustedes Jiří Teml, compositor y productor de radio nacido en 1935 en Vimperk (Checoslovaquia), que estudió teoría y composición musical durante los años sesenta y primeros setenta mientras trabajaba como economista (según la Wikipedia).

    Jiří Teml                                                 Compay Segundo

    Jiří Teml, Concerto rustico per salterio ed archi (2010), Orquesta sinfónica de Brno:

    Música actual, Triste España sin ventura (a la muerte de la reyna Ysabel), de Juan del Encina (1468 – 1529), La Capella Reial de Catalunya, Jordi Savall:

    https://www.youtube.com/supported_browsers?next_url=https%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DwO1M4oiiNuo

    Una “clásica”, Shostakovich, Cuarteto núm. 3, I, cuarteto Belcea:

    https://www.youtube.com/supported_browsers?next_url=https%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3D8bPtqhlbOKI

    Y una “popular”, Compay Segundo, El camisón de Pepa:

    LA AGENDA DEL ENSAYO  de

    Margarita Vidal

    Librería Castelar libreriaemiliocastelar.com

    David Cannadine: Que Es La Historia Ahora

    Descripción: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41XWTxqFqRL._SX315_BO1,204,203,200_.jpg
    https://www.ensayostube.com/historia/Resumen-de-la-obra-iquestQueac84.php

    Jean López: Historia visual de la segunda guerra mundial  https://bellumartishistoriamilitar.blogspot.com/2020/04/historia-visual-segunda-guerra-mundial-libro.html

    Lluis Amiguet entrevista a Alba Cervera-Lierta: “Barcelona puede ser la capital de la cuántica del sur de Europa”

    https://www.lavanguardia.com/lacontra/20220226/8085353/barcelona-capital-cuantica-sur-europa.html

    Joaquín Luna entrevista a Markuu Kivinen:  “Finlandia, neutral, salió beneficiada de su relación con Rusia”

    Descripción: Markuu Kivinen

    Daniel Villanueva entrevista a José María Segura SJ: «Un tercio de la población activa no tiene la secundaria. Es una barbaridad»

    Descripción: José María Segura SJ.
    https://www.elmundo.es/papel/2022/02/25/6217d7d4e4d4d8956c8b459b.html

    Mil gracias por la lectura y difusión de esta Agenda  de Prensa y no sean cándidos. No crean en las palabras y solo se fíen de los hechos

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