• Es sabido que una orquesta siempre necesita solistas

    Descripción: Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE/Miguel Ángel Molina)

    En una empresa,  ¿quién manda de verdad y tiene la capacidad  y autoridad real para  influir & definir & controlar  el objetivo la estrategia y táctica del negocio? :

    1.- el presidente.

    2.-el consejero delegado.

    3.-el secretario general.

    4.-el director financiero.

    5.-los accionistas.

    6.-los acreedores.

    7.-los clientes.

    8.- los competidores.

    9.- los stakeholders.

    Sergio Alonso  : Covid-19. Tres indicadores anticipan una explosión de contagios en España durante las próximas semanas

    Descripción: Riesgo Covid
    https://www.larazon.es/sociedad/20211122/scoi7qpxhjajnhhe7cb47azxbq.html

    Francisco de la Torre: ¿Pueden crecer el empleo, la recaudación y los beneficios mucho más que el PIB?

    https://www.eleconomista.es/opinion-blogs/noticias/11469932/11/21/Pueden-crecer-el-empleo-la-recaudacion-y-los-beneficios-mucho-mas-que-el-PIB.html

    Bruno Pérez: El INE convoca a una cumbre a expertos, Economía y BdE por el embrollo del PIB. Cita a una reunión extraordinaria a los miembros del exclusivo Grupo de Analistas de Coyuntura Económica para explicar los motivos de las fuertes fluctuaciones de la Contabilidad Nacional y aclarar sus previsiones

    https://www.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/ine-convoca-cumbre-expertos-economia-banco-espana-embrollo-pib/2854061/

    Agenciatributaria.es: Ventas, Empleo y Salarios en las Grandes Empresas españolas  ((VESGE) de Septiembre 2021 y (VESGEP)  del Tercer Trimestre 2021

    https://www.agenciatributaria.es/static_files/AEAT/Estudios/Estadisticas/Informes_Estadisticos/Informe_VESGE/Informe_web.pdf
    https://sede.agenciatributaria.gob.es/static_files/AEAT/Estudios/Estadisticas/Informes_Estadisticos/Informes_VESGE/VESGETRIM/InformesHtml_Trim/Informe_vesgep_web.html

    El Presupuesto 2022 cierra su primera jornada de debate con 163 votos asegurados Los presupuestos Generales del Estado 2022 han cerrado su primera jornada de debate en el Congreso con 163 votos asegurados, en su camino a la decisiva votación del próximo jueves. A los votos de los socios de Gobierno (PSOE y Unidas Podemos) que cuentan con 154 escaños, este lunes se han sumado los apoyos de EH Bildu (5 votos), Más País (2), Compromís (1) y PRC (1). Previsiblemente, antes de la votación decisiva del jueves, cuando se decidirá si los Presupuestos pasan al Senado o son rechazados, se anunciarán los apoyos definitivos de los grupos que han logrado introducir algunas de sus enmiendas durante el trámite de Comisión, que serían ocho votos adicionales. Un actor clave será (volverá a ser) el PNV, cuyos seis votos este lunes parecen más cercano después de que Gobierno y nacionalistas hayan pactado extender hasta los 23 años las ayudas para los padres que tengan que cuidar a hijos con cáncer u otras enfermedades y que se vean obligados a cogerse una reducción de jornada.  El sí del PNV también estaría ligado al avance de las obras del tren de alta velocidad y el posible soterramiento en Bilbao y Vitoria, un cambio que entraría en la tramitación en el Senado. Otros apoyos que quedan pendientes de asegurar son el de Nueva Canarias, que ya ha logrado enmiendas por casi 100 millones de euros, y el de Teruel Existe, que ha recabado más de 20 millones con sus iniciativas. Más allá de estos acuerdos, la negociación clave en estos días es la que mantienen Gobierno y ERC para conseguir los 13 votos de la formación independentista y que corre en paralelo a la negociación de la Ley Audiovisual. También continúan abiertas las negociaciones con PdeCAT (4 votos) cuyo portavoz, Ferrán Bel, ha señalado que queda “tiempo” para el acuerdo, y BNG (1 voto), cuyo diputado Néstor Rego se ha mostrado dispuesto a continuar conversandoAntón Parada

    https://www.huffingtonpost.es/entry/el-presupuesto-2022-cierra-su-primera-jornada-de-debate-con-163-votos-asegurados_es_619c0163e4b0f398af0921c4

    El comercio exterior salva a una economía tambaleante de una eventual paralización  En sep­tiembre de 2021, las ex­por­ta­ciones es­pañoles marcan un ré­cord en el ul­timo de­ce­nio. Superan en 5.000 mi­llones de euros la cumbre de ventas al resto del mundo re­gis­trada en sep­tiembre de 2019. Las ex­por­ta­ciones crecen en tasa in­ter­anual un 21,9%. A su vez, las im­por­ta­ciones tam­bién re­gis­tran la cifra más ele­vada desde 2012, con un avance in­ter­anual del 24,2%. Avance al que no es ajeno el precio de los pro­ductos ener­gé­ticos y aguas arriba de la re­cu­pe­ra­ción eco­nó­mica, menor de la pre­vista.  Una clarísima asimetría entre las broncas políticas y el dinamismo del mundo de los negocios, sin olvidar la extensión de la vacunación. El número de exportadores con ventas superiores a 1.000 euros creció un 14,9% hasta totalizar los 87.897. Asimismo, los exportadores regulares (aquellos con presencia en los tres últimos años y el actual) crecían a una tasa del 9%. La comparación internacional de las cifras refuerza la convicción de la competitividad de la economía española. En efecto, un crecimiento del 21,9% en septiembre duplica la tasa de avance de Francia e Italia y supera todavía más a la registrada por Alemania. El incremento de las importaciones también supera al registrado por la Unión Europea, los Estados Unidos y el Reino Unido, donde las compras al exterior han bajado un 10%. En cifras absolutas, la diferencia entre exportaciones e importaciones en septiembre arroja un déficit comercial de 2.396 millones de euros. Un incremento en tasa interanual de 60,8% y no obstante muy inferior al registrado en los meses de septiembre de 2018 y 2019. El déficit de septiembre tiene como principal componente el alza de los precios de los hidrocarburos, ya que el déficit no energético mantiene las mismas cifras que las del mismo periodo del pasado año. Entre enero y septiembre de 2021, el déficit comercial español asciende a 13.267 millones de euros. Sin embargo, la tasa de cobertura exportaciones-importaciones, del 94%, es la más elevada en todo el decenio en esos 9 primeros meses de cada año. La distribución geográfica de nuestras exportaciones a la UE y la eurozona muestra porcentajes del 61,7% y 54,4% de las ventas totales a la vez que el ritmo de avance hacia esas dos areas crece respectivamente en un 24,4% y 25,1%. Francia se mantiene como nuestro cliente número uno seguida de Alemania que flaquea como comprador mientras se robustecen las ventas a Italia y Portugal. Se mantienen las exportaciones al Reino Unido. Algo más del doble que las enviadas a China durante estos nueve meses de 2021. Los productos energéticos registran un repunte debido al alza de los precios; también crecen las compras de medicamentos. Ahora bien, el renglón más importante de la importación española siguen siendo los bienes de equipo. Un indicador suplementario del fortalecimiento de nuestro sector productivo. Superávit con la Unión Europea de 18.856 millones de euros y de 20.668 con la zona euro. Aumenta, por otro lado, el déficit comercial con los países no comunitarios (precios de los hidrocarburos) hasta los 32.123 millones de euros. En cuanto a nuestro comercio con la Europa no comunitaria registramos un superávit de 2.329 millones de euros como resultado del superávit con el Reino Unido que sobrepasa al déficit con el resto de los países europeos no comunitarios. Las exportaciones a China crecieron a una tasa interanual del 16,5% entre enero-septiembre por encima del porcentaje de compras, un 13%. Ahora bien, las cifras totales son tan desproporcionadas que el déficit comercial con China en los nueve primeros meses de 2021 se ha elevado a17.800 millones de euros, muy por encima del déficit total con el resto del mundo de 13.268 millones de euros. ¿El aviso de la falta, primero de mascarillas y respiradores, y ahora de semiconductores, será lo suficientemente alarmante para que la UE, incluida España, reajuste en alguna medida la estructura industrial?  Luis Alcaide

    https://www.capitalmadrid.com/2021/11/22/61099/el-comercio-exterior-salva-a-una-economia-tambaleante-de-una-eventual-paralizacion.html

    LA AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

    MÚSICAS PARA ESPAÑA. MARCHA ESPAÑOLA, DE JOHANN STRAUSS II

    De Johann Strauss II (o Junior, o Hijo o lo que sea) volvemos con la inmarcesible Marcha Española, ejemplo muy sublime del “cómo nos ven”, esta vez en una grabación histórica por la Orquesta Filarmónica de Viena dirigida por Willy Boscowsky (el de “música es música”) en el Concierto de Año Nuevo de 1963, en blanco y negro, sin flores ni tanto rollo, pero ejemplo paradigmático de cómo nos ven “por ahí fuera” (aviso que no he medido si el percusionista de la Philharmoniker toca las castañuelas según el método geométrico del Licenciado Florencio).

    Johann Strauss II, Spanicher Marsch op. 433:

    Otra demostración gráfica, Spanischer Tanz -Duett (Staatliche Ballettschule Berlin):

    COMP ARTIENDO LECTURAS con Carmen Marcos

    Librería miraguano  libreriamiraguano@gmail.com

    Andrea Camilleri: El método Catalanotti

    Idioma original: Italiano

    Traducción: Carlos Mayor

    Edita: Salamandra, 2021

    Nº páginas: 272

    Descripción: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41QkLrkH9iS._SX309_BO1,204,203,200_.jpg

    Escapando del marido de una de sus amantes, el fogoso subcomisario de Salvo Montalbano se topa con un cadáver y huye despavorido. A la mañana siguiente, uUna llamada a la policía alerta de la aparición de un cadáver encontrado en una situación similar pero no es el mismo; se encuentran ante un doble homicidio por esclarecer. El último es un director de teatro llamado Carmelo Catalanotti, conocido por el método experimental que utiliza con los actores; también se descubre que practica una usura “razonable”. ¿Con cuál de las dos facetas del fallecido guarda relación el asesinato? ¿A quién corresponde el otro cadáver encontrado?

    En esta ocasión la trama, siempre meticulosa e inteligente, está enmarcada en el teatro, una de las pasiones del autor a la que se dedicó muchos años de su vida (A lo largo de cuarenta años ejerció como guionista, director de teatro y de series para la televisión).También la pasión amorosa está presente en esta obra: Antonia, la nueva jefa de la policía científica atrae profundamente al comisario. Siempre está bien seguir las investigaciones de Montalbano y sus ayudantes que ya parecen de la familia.

    Andrea Camilleri (Italia1925-2019), dicen que el autor más leído de Italia, creó en 1994 al Comisario siciliano Salvo Montalbano (el nombre parece responder a un homenaje a su amigo Manuel Vázquez Montalbán). El Comisario es el protagonista de más de 30 novelas de intriga policíaca que además han dado origen a una conocida serie de televisión. El método Catalanotti es la entrega 31, la penúltima de las que escribió.

    https://es.wikipedia.org/wiki/Andrea_Camilleri (Biografía)

    LA AGENDA DEL ENSAYO  de

    Margarita Vidal

    Descripción: Descripción: Libros de transhumanismo

    Librería Castelar libreriaemiliocastelar.com

    Juan Pro: La construcción del Estado en España. Una historia del Siglo XIX

    Descripción: la construccion del estado en españa: la historia del siglo xix-juan pro-9788491814672

    https://conversacionsobrehistoria.info/2019/09/29/la-construccion-del-estado-en-espana-una-historia-del-siglo-xix/

    Luis E. Togores: Franco frente a Hitler: La historia no contada de España durante la Segunda Guerra Mundial

    Descripción: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41i-vgbyLFL._SX328_BO1,204,203,200_.jpg
    https://www.todoliteratura.es/noticia/52484/historia/luis-e.-togores-publica-franco-frente-a-hitler-la-historia-no-contada-de-espana-durante-la-segunda-guerra-mundial.html

    Irene Hernández entrevista a Vicens Lozano: «Existe claramente una conspiración contra el Papa Francisco»

    Descripción: Vicens Lozano:  "Existe claramente una conspiración contra el Papa Francisco"
    https://www.elmundo.es/papel/historias/2021/11/20/61976f91fdddffe1318b457d.html

    Lluís Amiguet entrevista a James Dearsley: “Cada vez va a ser más fácil comprar vivienda alquilándola”

    https://www.lavanguardia.com/lacontra/20200227/473803769289/cada-vez-va-a-ser-mas-facil-comprar-vivienda-alquilandola.html

    María Sosa Troya entrevista a Elena Cebrián: “Habrá ayudas para jóvenes y mujeres en la España rural”

    Descripción: DVD990 (24/02/2020) La secretaria general para el reto demogr‡fico Elena Cebri‡n posa en su despacho en el Ministerio de Transici—n Ecol—gica en Madrid.
    https://elpais.com/sociedad/2020-02-28/elena-cebrian-habra-ayudas-para-jovenes-y-mujeres-en-la-espana-rural.html

    OPINIONES & INFORMACIONES VARIAS DE ACTUALIDAD

     “ Esquerra pactó con los Comunes los presupuestos   La supuesta mayoría independentista del Parlament quedó este lunes desmentida en su imposible articulación política. Esquerra pactó con los Comunes los presupuestos. Pere Aragonès quemó formalmente el plazo para entenderse con la CUP y su giro hacia la delegación catalana de Podemos no es menor ni neutro, sino toda una declaración de intenciones. Huye de los bloques el presidente y opta por el posibilismo, la discreción y la política tranquila. Junts queda descolocado. La CUP, fuera del tablero.  «Que nadie se haga ilusiones, que nadie vea en esto un debilitamiento de nuestras aspiraciones. Seguro que antes que tarde seremos capaces de demostrar la unidad estratégica del independentismo y trabajar hacia el horizonte que aspira la mayoría del país», dijo el consejero de Economía, Jaume Giró, en un ejercicio de notable voluntarismo. Lo cierto es que el independentismo estaba incluso antes de esta votación en su momento de mayor debilidad desde que en 2010 se inició lo que hemos conocido por el ‘procés’; y que sus presuntas aspiraciones se han demostrado insinceras cada vez que ha tenido que pagar el precio, y no lo ha hecho, por conseguirlas. La unidad estratégica de Esquerra, Junts y la CUP es otro conjunto vacío que por lo menos hasta la fecha no ha existido nunca, y si la mayoría de catalanes de verdad ansiáramos la independencia, ya la habríamos conseguido.  No existe una mayoría independentista. No existe una hoja de ruta independentista. No existen ni 50.000 catalanes dispuestos a pagar con su dinero y menos con su vida el precio de romper un Estado como España, porque al final es en esto en lo que consiste la independencia de Cataluña. Lo demás es comedia, artificio, retórica inflamada y ganas de engañar a unos partidarios a los que ya no les alcanza ninguna mentira, por clamorosa que sea, para no darse cuenta de que han hecho el más espantoso de los ridículos. Y no es que me haga ilusiones con la debacle de esta banda de incapaces, porque yo las ilusiones me las hago en París, y a veces en la agradabilísima compañía de mi por otra parte querido amigo Jaume Giró. Pero es vivir fuera de la realidad creer que en Cataluña existe una mayoría dispuesta a hacer algo más que ir a los restaurantes y a Port Aventura, y los presupuestos de ayer son otro fracaso de los que tantas lecciones nos han dado y un paso más –lento, tímido y gris, pero paso al fin y al cabo– hacia una nueva centralidad política”  Salvador Sostres

    https://www.abc.es/espana/abci-salvador-sostres-hacerse-ilusiones-202111221958_noticia.html

    “El paro, los ERTE y la reforma laboral  “El paro registrado en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha descendido en 734 (-0,02%) personas en el mes de octubre, un dato excepcional ya que es la primera vez que el paro baja en este mes desde el año 1975. De esta manera, el paro acumula ocho meses consecutivos de bajada, un periodo de caídas de duración también inédita. Desde febrero, el número de personas inscritas se ha reducido en 751.721“. Así comienza la nota de prensa de la Moncloa acerca de las estadísticas del SEPE correspondientes al paro registrado del mes de octubre. No puede extrañarnos que el Gobierno, una vez más, emplee las palabras: “excepcional”, “por primera vez”, “inédito”. Solo les faltó hablar de “histórico”. No nos puede sorprender tampoco que el Gobierno ofrezca una interpretación torticera de las cifras. Está dentro de su idiosincrasia. Lo que sí debe pasmarnos es que todos los medios de comunicación y sus respectivos periodistas, sean de la tendencia que sean, hayan comprado la mercancía averiada. No me refiero a los datos, sino a su exégesis, a sus comentarios y, sobre todo, a sus titulares. ¿Cuándo se va a entender que esta crisis sí que es particular y que todo lo que en ella se desarrolla no puede compararse con las situaciones normales de la economía y tampoco con el comportamiento económico de cualquier otra crisis pasada? No solo en los últimos 45 años, sino ni siquiera mucho más atrás; seguramente habría que llegar a la Guerra Civil, jamás en un año el PIB se había desplomado al -10,8%, como ha ocurrido en 2020, ni la tasa interanual de un trimestre había descendido al -21,5%, tal como sucedió en el segundo trimestre del año pasado. La estacionalidad por fuerza tiene que contar muy poco si, por ejemplo, en el verano se tienen cerrados o a medio gas todos los comercios, espectáculos o servicios y se eliminan restricciones en otoño, en concreto en octubre. ¿Qué tiene de excepcional que en este mes baje el paro?, ¿qué tiene que ver el mes de octubre de este año con el de los anteriores? Cuando en un determinado momento la actividad económica se hunde en más de un 10%, y el porcentaje de desempleo se eleva por encima del 26%, no tiene nada de raro que a partir de ese momento el paro descienda todos los meses? Habrá quien se pregunte por qué me refiero a una tasa de desempleo superior al 26%, cuando a lo largo de la pandemia en los peores momentos nunca ha superado el 17% en las estadísticas oficiales; pero lo que habría que cuestionarse más bien es por qué razón los datos de paro y empleo gubernamentales tienen tan poco que ver con la evolución del PIB. La solución al misterio se encuentra en las personas incluidas en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), que mientras están en esta situación son no productivas y, se quiera o no, son paradas, aunque lo sean temporalmente. Si por ejemplo en el mes de mayo de 2020 a los 3.857.776 parados oficiales se les suman las 2.661.878 personas que estaban en ERTE, nos encontramos con que el número de parados reales era 6.519.654, es decir, una tasa de paro del 26%. El enigma de la esfinge y su solución quizás se comprendan mejor analizando la Encuesta de Población Activa (EPA). Examinemos la última, la del tercer trimestre del presente año. Los portavoces gubernamentales echaron como siempre las campanas al vuelo. En este trimestre el número de ocupados aumentó en 359.000 personas, lo que significa que el total se ha situado por encima de los 20 millones, cifra que no se alcanzaba desde hace 13 años, justamente desde antes de estallar la crisis anterior. El panorama es propicio para el triunfalismo y la propaganda. El Gobierno se ha apresurado a colocarse las medallas y a proclamar el gran éxito que representa que la cifra de empleados haya retornado, e incluso superado, a la existente con anterioridad al inicio de la pandemia. El número de ocupados en el tercer trimestre de este año se ha incrementado en 157.000 con respecto a los del mismo periodo de 2019. El enigma y la contradicción aparecen tan pronto como se comparan estos datos con la evolución del PIB, que se encuentra aproximadamente un 6% por debajo del de 2019, y con el número de las horas trabajadas semanalmente, que en el tercer trimestre del año actual han sido 14,9 millones menos que en el mismo periodo de 2019. No hay que esforzarse mucho, sin embargo, para encontrar la respuesta al problema. Se halla en la existencia de los trabajadores en ERTE que, siendo en el fondo parados, no se contabilizan como tal y que, no estando ocupados, sí figuran en este colectivo como si lo fueran. En septiembre de este año aún había 239.200 trabajadores en ERTE y 226.400 autónomos en cese de actividad. Si se tienen en cuenta estos datos, la tasa de paro, en lugar del 14,57%, sería en estos momentos del 16,6% y los afiliados a la Seguridad Social, 19,6 millones de personas, número inferior por tanto al que existía en 2019. Los ERTE están teniendo, al menos, un efecto perverso, el de disfrazar las cifras de desempleo. Todo el mundo sabe que se trata de un paro encubierto, sin embargo, en la mayoría de las ocasiones -el Gobierno en todas ellas- las cifras de paro y de empleo se ofrecen sin tenerlos en cuenta. El tema es especialmente grave cuando el fenómeno se está haciendo crónico y lo que teóricamente debería ser un instrumento temporal se convierte en indefinido y se está dispuesto a aplicarlo de manera sistemática, tal como se ha evidenciado en las dificultades surgidas con el volcán de la Palma. Parece que incluso su papel se va a intensificar y a ampliar en las próximas modificaciones de la legislación laboral. Resulta paradójico lo que está ocurriendo con los ERTE y la reforma laboral de Rajoy. Los que más presumen del éxito de su aplicación son los mismos que reclaman con más fuerza la derogación de la reforma anterior. No es que esta norma legal, tal como la derecha se empeña en afirmar, los haya credo. De hecho, la figura existía mucho antes. Se encuentra ya, por ejemplo, en el Estatuto de los trabajadores de 1995 (incluso en el de 1980); solo que con otro nombre: “Suspensión del contrato o reducción de la jornada por causas económicas, técnicas u organizativas o de producción o derivadas de fuerza mayor”. El nombre de ERTE, que se le ha dado posteriormente, proviene de su semejanza con los expedientes de regulación de empleo (ERE) de los que solo se diferencian por su carácter temporal. Lo que sí hizo la reforma del PP fue modificarlos sustancialmente, aunque ya se habían flexibilizado dos veces en tiempos de Zapatero. En 2012 se eliminó el requisito de ser aprobados por la autoridad laboral, y se ha permitido que a partir de entonces fuese suficiente la resolución de la dirección de la empresa con la aquiescencia de la representación sindical o incluso sin ella en el caso de desacuerdo, concediendo tan solo a esta, la posibilidad de acudir a los tribunales. Ha sido este cambio el que ha facilitado su uso masivo durante la epidemia, pero también ha abierto profundos mecanismos de fraude, situaciones caóticas y ha hecho que muchas empresas los hayan utilizado sin verdadera necesidad. Resulta también curioso que desde que Podemos ha pactado con Sánchez y está en el Gobierno todo el mundo se ha olvidado de la reforma laboral de Zapatero. Tampoco parece acordarse nadie de que el 11-M surgió durante el Gobierno del PSOE y en contra de su política económica. La reforma laboral del PP fue continuación de la de Zapatero y las dos obedecieron a la imposición de la Unión Europea. Conviene considerar que la reforma se encontraba en la carta que Trichet, entonces presidente del BCE, envió juntamente con Fernández Ordóñez, gobernador del BE, a Rodríguez Zapatero, gemela de otra enviada a Berlusconi. En ambas se establecían las condiciones para que el BCE interviniese en el mercado y rescatase a España y a Italia de la encrucijada en que las había sumido una prima de riesgo inasumible. Entre esas condiciones estaba casi como punto número uno la reforma laboral. La presión de la Unión Europea para que se reformase el mercado de trabajo no se limitaba a la coacción de Bruselas o de Frankfurt, sino que radicaba en la propia naturaleza de la Moneda Única. La imposibilidad de devaluar la moneda fuerza, en presencia de graves desequilibrios de la balanza de pagos ocasionados por la diferencia en las tasas de inflación, a lo que se denomina “devaluación interna”. Se trata en definitiva de recuperar mediante la depreciación de precios y salarios la competitividad exterior perdida. A este objetivo estaban destinadas las dos reformas laborales, tanto la de Rajoy como la de Zapatero. Parte de la izquierda parece no haberse enterado de que las reglas de juego y los equilibrios de fuerzas han cambiado desde el mismo momento en el que se constituyó la Unión Monetaria. Existen límites infranqueables. Determinadas políticas que antes se podían defender ahora son inviables, e incluso supone una cierta ingenuidad reclamarlas porque pueden producir efectos contraproducentes, o contrarios a los queridos. En particular, los sindicatos dan la impresión de caer en una injustificable estulticia cuando después de defender el sí crítico a Maastricht actúan como si ello no hubiese generado consecuencias y todo se debiese a la perversidad de la derecha. Tiene razón la ministra de Trabajo cuando ahora (va a ser verdad que el Gobierno solo acierta cuando rectifica) califica la derogación de la reforma laboral de fetiche político. Pero no es porque técnicamente no sea realizable. De hecho, al final de cualquier ley aparecen derogaciones parciales o totales de otras muchas leyes, sino porque política y económicamente este Gobierno no ha pensado nunca que fuese factible ni conveniente derogarla en su totalidad. Ni la de Rajoy ni la de Zapatero. Recurrir a su derogación es un simple fetiche político empleado por cierta izquierda, y quizás por los sindicatos, como reclamo electoral y político. En realidad, nadie ha planteado en serio cambiar lo que ha sido el núcleo duro de ambas reformas: la facilidad y el abaratamiento del despido, bien sea el individual o el colectivo. Se rebajaron sustancialmente las indemnizaciones y se ampliaron la causalidad de los ERE y los motivos por los que se pueden plantear. A su vez, los ERTE se están convirtiendo en el instrumento más eficiente para que los empresarios puedan adecuar la plantilla a sus necesidades e intereses, sin asumir ningún gasto de despido; eso sí, a costa del erario público. Su justificación se asienta en la creencia, en absoluto demostrada, de que todo ERTE impide la realización de despidos colectivos o el cierre empresarial. Se prescinde de la posible existencia de ERTE que tienen como origen exclusivamente aumentar los beneficios empresariales. No siempre lo que está detrás de la reducción temporal de plantilla es una necesidad imperiosa de la empresa. En muchas ocasiones se trata únicamente de reducir costes o, lo que es lo mismo, de obtener mayores ingresos. Es más, la flexibilidad con que en estos momentos se puede adoptar parece que está dando lugar a múltiples casos de fraude, en los que empresarios y trabajadores se ponen de acuerdo para, aun cuando se continúe trabajando, tramitar un ERTE ficticio y repartirse los correspondientes beneficios. Por otra parte, habrá que preguntarse si la extensa duración de esta situación teóricamente temporal no está facilitando el mantenimiento de empresas zombis que antes o después van a desmoronarse, pero con resultados aún más dañinos. Las ayudas necesarias para los trabajadores en paro se podrían haber canalizado por otros mecanismos mejores como la mayor extensión y ampliación del seguro de desempleo, más fácil de controlar y con un coste seguramente inferior para las finanzas públicas. Lo único seguro en los ERTE es que se beneficia a los empresarios. Por eso se entiende mal que cuando se establece como objetivo corregir las reformas laborales pasadas se recurra a la multiplicación y desarrollo de estos procedimientos que significan en última instancia abaratar una vez más el despido, tanto más si se alude a la tan cacareada mochila austriaca y aun cuando el gobierno se pueda beneficiar de ellos facilitando una cifra de paro trucada. En el diálogo social, se supone que los interlocutores no deben ser solos los empresarios y sindicatos, sino que también debe participar el gobierno; pero no como mero notario que da fe de los acuerdos, sino como representante de todos los ciudadanos, porque es bastante probable que la mayoría de los pactos terminen engrasados con dinero público. Sin embargo, en los acuerdos sobre los ERTE no parece que haya estado demasiado presente el Estado. En estas y en otras muchas decisiones da la impresión que la Ministra de Hacienda está de vacaciones. Su función ha quedado reducida a la de contable o tesorero y a decir a todo que sí. Lo suyo es lo de la charanga y la pandereta. “El lunes os lo arreglo” Francisco Martin Seco

    https://www.republica.com/contrapunto/2021/11/18/el-paro-los-erte-y-la-reforma-laboral/

    Fernando Varela:  ¿Son fiables los sondeos  electorales que se están publicando en España o en realidad tratan de crear climas de opinión, reforzar tendencias y moldear lo que piensan los electores?. Cuatro expertos responden a estas preguntas

    https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/11/21/encuestas_bajo_sospecha_fichas_tecnicas_que_no_publican_metodos_desconocidos_polarizacion_mediatica_126961_1012.html

     “Es un mal momento para las encuestas políticas”. La frase es de Belén Barreiro, directora de la empresa de estudios de opinión 40dB, y resume perfectamente la preocupación que asalta a expertos en comunicación en relación con una parte, al menos, de las encuestas que se difunden desde hace algunos meses en España .Nadie reconoce malas prácticas concretas, ni tampoco quieren señalar en público a alguien con nombre y apellidos, pero en el mundo de las empresas de estudios de opinión y del análisis demoscópico no es difícil recoger testimonios —eso sí, sin revelar la identidad de quien los traslada— que apuntan a la utilización de métodos poco rigurosos. O a la existencia de empresas de las que casi nadie ha oído hablar pero que están publicando proyecciones electorales con gran eco mediático a pesar de que sobre su credibilidad no existe evidencia alguna.  Para muestra un botón: desde hace semanas, en España se publican una o dos encuestas electorales cada fin de semana que intentan predecir el resultado de unas hipotéticas elecciones generales sin que exista el menor indicio de que se vayan a celebrar antes de dos años. Muchas de ellas, amplificadas a través de diversos medios y con una enorme difusión en redes sociales, ni siquiera incluyen ficha técnica: nada se sabe del método utilizado para recoger los datos ni mucho menos del tamaño de la muestra, que muy a menudo resulta esencial, sobre todo cuando se intenta predecir la distribución de escaños. La ley sólo les obliga a hacerla pública en período electoral y algunos medios, más interesados en los titulares, no son nada exigentes a la hora de compartir esta información tan sensible con el público. ¿Nos podemos fiar de las encuestas políticas que se publican en España? Verónica Fumanal, experta en comunicación y analista política, cree que de “algunas sí y de otras no”. Casi nunca, advierte, debemos tomar en consideración la estimación de escaños porque normalmente los porcentajes de intención de voto son tan ajustados que el margen de error es demasiado estrecho para predecir resultados. Y eso es un problema en un país como España en el que hay 52 circunscripciones. Si quisiéramos ofrecer buenas predicciones a escala provincial, la muestra tendría que ser fiable para cada provincia, lo que desde el punto de vista estadístico significaría tener que hacer entre 800 y 1.500 encuestas en función de la población”, algo que ninguna empresa está en condiciones de hacer porque es extremadamente caro: la mayoría no declara más de 1.600 entrevistas por estudio en toda España y la cifra habitual se sitúa muy por debajo de eso.  Un buen ejemplo es NC Report, que suele realizar estudios para el diario La Razón. Según la información que muestra en su página web —al menos sí facilita la ficha técnica—, esta empresa ofrece resultados electorales para toda España con una muestra de 955 entrevistas y margen de error del 3,3%, pero sólo para “datos globales”. Si ese margen se expresase para cada provincia sería enorme porque en toda Andalucía hacen poco más de un centenar de entrevistas y la cifra va bajando hasta las 60 en comunidades como Galicia o el País Vasco, o las 30 que llevan a cabo en Baleares. Y no es una excepción, es la regla.

    El problema de la asignación de escaños

    Pablo Simón, politólogo y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, piensa lo mismo que Fumanal. Según él, no deberíamos tener en cuenta la asignación de escaños, una práctica de la que responsabiliza sobre todo a los medios que pagan los estudios. “Muchas veces los que la interpretan mal son los propios periodistas: tal sube, tal baja. Ahí entra en juego el margen de error”. En estos momentos, pone como ejemplo, a pesar de lo que titulan los medios, la mayoría de las encuestas en España no dan que el PP vaya por delante: en general dan “un empate técnico” con el PSOE. “Un poquito por encima, no lo cuestiono, pero lo que vemos es un empate técnico entre los dos”. Hay que tener en cuenta, sugiere, que cada instituto de opinión “tiene sus sesgos en la estimación” y “la cocina no siempre es transparente”, Por eso el profesor de la Carlos III siempre recomienda lo mismo: “Que la gente no se centre en el resultado, sino en la tendencia”. Y que tenga en cuenta el contexto, porque no es lo mismo que haya elecciones convocadas que un horizonte despejado en el que los ciudadanos no tienen en la cabeza a quién votar. Fumanal concuerda: aunque no sirvan para calcular escaños, las encuestas sí ofrecen una tendencia general. “Dan una panorámica de la situación, marcan una fotografía. Y si se hacen varias sucesivamente señalan una tendencia”. Pero son “un elemento de análisis”, no hacen “futurología”. Alguna encuesta de no hace tanto tiempo, recuerda a modo de ejemplo, decía que Albert Rivera iba a ser presidente. “Y ahora fíjate” dónde se ha quedado el expresidente de Ciudadanos. Belén Barreiro, de 40dB, cree que el principal problema que tienen ahora mismo las encuestas electorales en España es que “son muy pocos los institutos que ofrecen los datos brutos del estudio”, los que se obtienen directamente sin el tratamiento posterior que el sector y los medios llaman, a veces en tono despectivo, “la cocina”. Pero que siempre son esenciales para sacar conclusiones correctas. “Se publican las estimaciones electorales, pero no se acompañan de los datos de intención de voto directa. Y es muy difícil hacer un juicio de valor sobre la calidad de las estimaciones si no se sigue una política de transparencia con respecto a los resultados brutos”, ni tampoco cosas tan elementales como “el orden de las preguntas”.

    Pablo Simón: “Las encuestas a veces se convierten en una especie de producto arcano del que muchas veces desconfían incluso los propios investigadores”

    Simón señala el mismo problema. En el Reino Unido, recuerda, después de los problemas que tuvieron para predecir el resultado del referéndum del Brexit, las empresas de estudios de opinión se reunieron para poner en común información y métodos de trabajo. Eso en España no parece posible: son empresas “muy celosas” de lo que hacen. “Ninguna hace públicos sus microdatos”, la letra pequeña de sus investigaciones. La consecuencia es que a veces se convierten en “una especie de producto arcano del que muchas veces desconfían incluso los propios investigadores”. El presidente de GAD3, Narciso Michavila, recuerda que hace algunos años la asociación de empresas de estudios de opinión de la que forma parte su instituto, Insights+Analytics España, quiso formar un comité para crear algo parecido a un sello de calidad que distinguiese a las empresas encuestadoras más fiables a partir de criterios como los métodos empleados, los medios técnicos y humanos utilizados o la trayectoria de sus trabajos. Pero abandonaron la idea cuando José Félix Tezanos fue nombrado presidente del CIS. “No podemos intentar hacer ver que una empresa es o no rigurosa cuando todo un instituto como el CIS está en manos de Tezanos”, asegura. Para saber si una encuesta es más o menos fiable Michavila aconseja a los ciudadanos que se fijen en la ficha técnica, lo que desde un principio descarta a quienes no la hagan pública. Y dentro de ella, en primer lugar, que tomen buena nota del nombre de la empresa que la firma. Si es prestigiosa, si lleva tiempo haciendo ese trabajo. En segundo lugar hay que fijarse en la fecha de realización del estudio. Y en tercer lugar, en las preguntas que se han hecho. En su opinión, es esencial que se publiquen, para que la gente sepa a qué se ha dado respuesta, algo que no siempre hacen los medios. Más bien todo lo contrario. La metodología elegida es, a su juicio, no tan relevante. GAD3 se apoya sobre todo en encuestas telefónicas, pero Michavila se muestra dispuesto a dar credibilidad a estudios basados en otros métodos, desde los que se basan en Internet a las “encuestas de simulacro” que se llevan a cabo en algunos países de América Latina y que recogen los datos a partir de urnas reales accesibles a los ciudadanos en plena calle. Siempre que se lleven a cabo con rigor y con la metodología adecuada.

    El problema de la mediatización

    Simón propone considerar fiables, al menos “en un principio”, las encuestas que se publican acompañadas por una ficha técnica. Otra cosa es, advierte, que después “los medios editorialicen sobre la base de esas encuestas o las hagan en momentos determinados pata tratar de impulsar determinados climas o estados de ánimo”. Como buen estudioso de la realidad defiende que “las encuestas siguen siendo el único instrumento que tenemos a mano para tratar de ver por dónde evoluciona la opinión. Yo no creo que haya ninguna razón para tratar de dudar de las encuestas, con independencia de que cada una de ellas tiene sus sesgos y su metodología, que se puede discutir desde una vertiente más técnica. A mí no me genera inquietud”. No obstante, admite, algunas no hacen bien su trabajo, como ocurre en cualquier ámbito profesional. Las hay que “evidentemente tienen ánimo de viralizarse a través de las redes sociales. No son transparentes y son menos fiables”. El presidente de GAD3 reconoce que hace falta un mínimo de entrevistas para atribuir escaños por provincias, pero sostiene que hay métodos de estimación que pueden ayudar a sacar conclusiones con muestras pequeñas. Una manera de hacerlo es creando modelos que tienen en cuenta el histórico de resultados, incluso a escala municipal. Y pone ejemplos: si sabes cómo va a votar Barcelona, sabes lo que va a pasar en Tarragona, explica. Hay comunidades, como Castilla-La Mancha o Castilla y León, da igual que se trate de generales o de autonómicas, cuyas provincias siguen el mismo patrón, aunque alguna de ellas sea más conservadora y otra más progresista. De manera que con una muestra limitada en Segovia o en Ávila se pueden sacar conclusiones, defiende, aprovechando también los datos de las demás provincias. El problema se plantea cuando en una provincia hay menos margen y todo está más ajustado. Y en esos casos, explica, lo que hacen es aumentar el número de encuestas en esas circunscripciones concretas para intentar anticipar lo que puede pasar.

    Narciso Michavila“Las próximas generales van a ser de muchísima tensión. Y ahí me cuesta ver al elector de Jaén o al de Ávila pensando en lo suyo”

    Es una dificultad que las empresas de estudios de opinión tendrán que afrontar en la España vaciada en las generales de 2023, advierte. “Yo soy de la tesis de que Teruel Existe entró en el Congreso porque no eran elecciones de cambio”, lo que no ocurrirá, en su opinión, en las próximas generales, que “van a ser de muchísima tensión. Y ahí me cuesta más ver al elector de Jaén o al de Ávila votando o pensando en lo suyo. A ver qué pasa incluso con Teruel Existe”. Barreiro coincide. “Hay técnicas” capaces de extraer información a partir de muestras reducidas. Aunque, admite, “hay cosas que son un poco descaradas”: hacer proyecciones sobre la España vaciada sabiendo que hay pocas entrevistas tiene limitaciones. En 40dB, explica, cuando llevan a cabo proyecciones de escaños lo hacen “a partir de todos los microdatos” que tienen “de las circunscripciones electorales. Lo que incluye también datos de cuestiones como su historia electoral, la situación socioeconómica, etc. Nosotros usamos modelos con infinitud de microdatos. Es un trabajo complejo: tienes que tener grandes bases de datos” para llegar a conclusiones. Fumanal es de las que piensan que hay que leer las encuestas “con mucha cautela”. Incluso, para observar tendencias, es esencial fijarse en si el estudio se ha hecho con la misma metodología. Porque “comparar encuestas que se hacen con diferentes métodos y muestras es como comparar un potaje con una paella: son dos platos diferentes”. Y el método no es inocente, explica. Hay un sesgo en hacer las preguntas por teléfono. Y en las presenciales. Y otro con las de Internet, porque hay sectores de la población que carecen de habilidades en ese medio. En España, hasta hace poco tiempo, el CIS era el único instituto que hacía entrevistas presenciales, el método tradicional y también el más caro, porque necesita tiempo y personal. Pero la pandemia también ha acabado con eso. Durante muchos años, el sistema más común han sido las entrevistas telefónicas, primero a partir de los fijos y después utilizando las bases de datos de los móviles. Ahora se están imponiendo cada vez más los métodos online, que ya son hegemónicos en países como Estados Unidos y Francia. Las encuestas a través de Internet son objeto desde hace tiempo de una intensa controversia. Hace pocas semanas, el diario Le Monde’publicó la investigación de un periodista que participó, bajo identidades ficticias, en un gran número de encuestas inventando respuestas sobre multitud de asuntos, desde hábitos alimenticios a ropa, política, ingresos, salud, gustos, últimas compras, automóviles, gatos , perros y niños para intentar demostrar que detrás de los datos de los institutos electorales están empresas cuya actividad principal es responder a las órdenes de quienes les pagan. En nuestro país también proliferan las empresas que hacen sus estudios a través de Internet. “Ha sido un bum”, señala Fumanal, “porque así las encuestas son muchísimo más baratas y menos intensivas en la utilización de personas”.

    Verónica Fumanal: “El PP está pedaleando la estrategia del cambio de ciclo con una encuesta semanal que sale los lunes”

    Quizá una de las pioneras en el uso de Internet en España, con un historial de acierto lo suficientemente abultado como para avalar su método, es 40dB, la empresa de Belén Barreiro. Ella defiende sin reservas su método y subraya que quienes dudan de las encuestas a través de la red son “personas que saben muy poco de tecnologías y herramientas de investigación online. Llevamos haciendo encuestas desde hace diez años y tenemos un récord de aciertos de los más altos, aunque luego presumimos poco”, bromea. El sector de los estudios de opinión, explica, está en transformación, como casi todos. “La digitalización está cambiando la manera de trabajar, está abaratando la forma de producir datos. Son negocios muy ligeros, en los que reduces enormemente los costes y puedes vender más barato” en comparación con “los que ya estaban en el mercado y tienen estructuras que es muy costoso cambiar”. ¿Se puede moldear la opinión pública a base de publicar encuestas? La opinión general es que no. Lo cual no significa que la difusión de estudios de intención de voto no tenga influencia sobre el comportamiento de los votantes. “Ahora mismo”, denuncia Fumanal, “el PP está pedaleando la estrategia del cambio de ciclo con una encuesta semanal que sale los lunes, unas veces en unos medios y otras en otros, pero con la misma idea”. Son encuestas que se publican no con el objetivo de informar, asegura, sino de influir en la opinión pública, aunque no esté del todo claro su efecto sobre las decisiones de la gente. Dependiendo de “si hay pulsión de cambio o no” pueden movilizar más o dispersar el voto. No es la única que opina de este modo. Otro analista, que prefiere no ser identificado por su nombre, asegura que hay una sobreabundancia de “institutos de derechas que publican en varios sitios a la vez. Esto de que el PP va fenomenal, no es así”. En España, recuerda Fumanal, hay “voto estratégico”. Significa que votamos a A porque está empatado con B, pero que si sabemos que A ya va a ganar, a veces votamos a C para “escorar a A en una determinada dirección” cuando le toque gobernar. “Ese voto nace del cálculo cognitivo del escenario electoral que han dibujado las encuestas”. Por eso, cuando “no hay pulsión de cambio es mucho más normal que la gente vote en conciencia” a su partido favorito, “sobre todo ahora que hay formaciones más ideologizadas a izquierda y derecha”. Barreiro dudaba de la influencia de las encuestas en la intención de voto pero ahora, después de lo ocurrido en las elecciones madrileñas de mayo, piensa “que sí”. “A Ciudadanos lo hundieron las encuestas, lo vi” en los datos que 40db tenía a su disposición. Fue un “efecto muy claro”. Ahora mismo, añade, “las encuestas —no todas— están haciendo apuestas políticas más que informar de la situación electoral”, Cuando eso “se repite” y “se dice una vez y otra” con el apoyo de “altavoces enormes, tiene efectos. Es un mal momento para las encuestas políticas”, concluye. El politólogo y académico Pablo Simón recuerda, sin embargo, que “la evidencia empírica que tenemos nos señala que es muy difícil tratar de saber en qué sentido” influye en la opinión pública que unos partidos salgan por delante de otros en los sondeos. “Hay dos efectos contradictorios” bien conocidos por los expertos en opinión pública, recuerda. En primer lugar, “el efecto carro ganador”, por el cual “la gente se apunta al partido que parece que encabeza los sondeos”. En segundo lugar, el llamado “efecto perro perdedor”, que se produce cuando la gente apuesta por un partido que va “muy bajo en las encuestas” simplemente “por pena”. “A veces se dan situaciones muy paradójicas”, admite. Donde sí sabemos que las encuestas pueden tener un efecto, añade Simón, “es en la percepción de viabilidad: saber si un partido es viable electoralmente o no”. Es lo mismo que Barreiro advertía un poco más arriba sobre Cs: las encuestas en Madrid generaron “una dinámica de voto útil”. Lo mismo puede observarse en las plataformas de carácter provincial que se preparan para presentarse a las generales en la España vaciada. “Aquí es clarísimo: ninguna encuesta está haciendo muestras representativas a nivel provincial”, así que “es totalmente mentira, es imposible estimar cuál sería el resultado de estos potenciales partidos”. A pesar de lo cual hay sondeos que lo están haciendo. La proliferación de encuestas, a veces realizadas por empresas poco o nada conocidas, tiene que ver con que cada vez es más barato llevarlas a cabo, explica el profesor de la Carlos III. “Muchas no sé de dónde surgen; a veces son consultoras privadas que hacen encuestas públicas pero simplemente porque lo que quieren es luego venderle a los clientes otro tipo de estudios” después de “visibilizarse en el mercado”. Esta es una práctica común,. De hecho, el verdadero negocio de la encuestas está en la empresa privada y en las instituciones que necesitan conocer el estado de la opinión pública para tomar decisiones, no en la política. Pero la política les da visibilidad pública, sobre todo cuando están empezando. Es un fenómeno que además se ve condicionado por lo que Michavila llama el “efecto manada”. El presidente de GAD3 concede que hay algo de verdad en las sospechas de que los estudios de opinión tienden a contagiarse los unos de los otros. “Por eso cuando veo encuestas muy dispares me quedo más tranquilo: lo que más me preocupa es que con métodos distintos estemos dando exactamente lo mismo”. Las encuestas, en opinión de Michavila, “condicionan muchísimo menos la opinión pública de lo que el político se cree. Lo que sí hacen es crear unas expectativas, lo que a veces puede ser bueno y otras veces malo”. Pero según el presidente de GAD3. el efecto carro ganador que menciona en este mismo artículo Pablo Simón “no existe”. Y pone un ejemplo: el CIS de Tezanos trató de provocar, según él, un vuelco electoral asegurando que era posible una victoria del PSOE en las recientes elecciones de la Comunidad de Madrid. No sólo no lo consiguió sino que por crear falsar expectativas acabó convirtiendo lo que no era más que un buen resultado del PP en Madrid en línea con otros del pasado en una aparente “victoria arrolladora”. Lo que sí admite es que “seguramente las encuestas tienen un efecto amplificador de las propias tendencias”. Aunque al final, subraya, los cambios de tendencia se generan en las urnas. Pone algunos ejemplos: el PP supera al PSOE en voto en las encuestas después de vencer en Madrid; Podemos se disparó en los sondeos tras las europeas en las que irrumpió sin que nadie fuese capaz de predecirlo y Vox subió en las encuestas en toda España cuando consiguió entrar en el Parlamento de Andalucía.

    Hace falta regulación

    Las encuestas electorales y sus efectos, una publicación académica firmada en 2019 por Paloma Muñoz, máster en Análisis Político y Electoral por la Universidad Carlos III de Madrid, y Alberto Mora, doctor en Ciencia Política y profesor de la Universidad de Murcia, defienden que “la publicación de supuestos estudios de opinión, que no cumplen con los estándares de calidad científico-técnica, debería ser una cuestión perseguida y objeto de regulación”.Muñoz y Mora detectaron con datos tomados de las elecciones de 2019 “un efecto de refuerzo de predisposiciones políticas previas relativamente relevante entre votantes del bloque ideológico de la derecha, y un efecto notable de movilización entre electores posicionados en la izquierda ideológica”. Aunque, basándose en datos de 2008, reconocen “la falta de una lógica de efectos consistente”. La ciencia política ha sido incapaz hasta la fecha de establecer con precisión la dimensión y dirección de la influencia de los sondeos en los resultados electorales. Sigue siendo “un reto metodológico que hasta ahora ha sido irresoluble”, según esta investigación. La influencia parece existir, pero es muy difícil de medir. José María Ramírez, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, en un estudio sobre sondeos electorales publicados entre 2011 y 2019, concluyó que los votantes manejan sondeos para conocer el clima de opinión y observar cuáles son las opciones más viables. También los usan como una herramienta para discernir opciones rentables electoralmente en provincias pequeñas, y en general, cuando en esa circunscripción se prevé una fuerte competición electoral con varios escaños en juego. Paradójicamente, el análisis de Ramírez constató en el período analizado un “descenso del consumo y exposición de los sondeos electorales por parte de los españoles”. Y aunque no fue capaz de establecer un porqué, sí apunta a una posibilidad: la expansión de las encuestas como contenidos informativos y su “falta de precisión” pueden haber alimentado la “desconfianza hacia ellos por parte del electorado”.  El mismo autor, en colaboración con María Lourdes Vinuesa, también de la UCM, analizó dentro del clima de opinión polarizado de la campaña andaluza de 2018 los efectos que tuvieron los sondeos preelectorales en el comportamiento electoral de los ciudadanos. Su investigación concluyó que el conocimiento y la exposición a los sondeos electorales “son más bien limitados” y, como en el caso de la participación electoral, entran en juego los intereses individuales de los votantes, como por ejemplo el interés en la campaña electoral”

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