• https://cronicaeconomica.com/opinion/38008135/No-nos-entusiasmemos-la-cifra-no-deja-de-ser-enganosa-.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=34&tipo=3&identificador=38008135&id_boletin=971326294&cod_suscriptor=836910426

    El lento despertar de las primas de riesgo   Hace aproximadamente un mes escribí un artículo en el que decía que, si el BCE seguía adormeciendo las primas de riesgo, los que despertarían serían los tipos de cambio. Los de las principales divisas del mundo frente al euro. Pero parece que no va a ser necesario: las primas de riesgo están empezando a despertarse solas.  Pese al dineral que inyecta el BCE en el mercado de bonos – el mismo que en plena pandemia – el diferencial de los bonos italianos se ha disparado al alza. En unos días ha pasado del 1,15 en el que se ha movido todo el año, al 1,37. Es una señal importante.  Cuando digo que el BCE está adormeciendo las primas de riesgo me refiero a que con sus compras masivas de bonos consigue que no haya gran diferencia entre prestarle dinero a Alemania o prestárselo a Italia o España. Las compras de bonos hacen que bajen los tipos de interés y las reglas del QE europeo ayudan a poner en hibernación las primas de riesgo, ya que, en la práctica, llevan a que se compren más bonos de los países que tienen más deuda en el mercado.  Cada día es más evidente que ya no se compran bonos para contrarrestar el efecto económico de los confinamientos. El objetivo es que los costes de financiación de los países del sur de Europa se mantengan bajos.  Las primas de riesgo europeas son un dato que les servía a los inversores para valorar el diferente nivel de riesgo que supone prestarle dinero a un país de la UE con muy poca deuda frente a uno más endeudado. Ahora se han convertido en el termómetro de la capacidad del BCE para manipular el mercado de bonos. Por eso es importante ver si despiertan: nos están diciendo cuál es la capacidad que tiene el BCE de evitar que caiga el precio de los bonos europeos.  Pero lo que está haciendo es muy peligroso. En mi opinión, es el motivo por el que ha decidido dimitir Weidmann, el presidente del Bundesbank (otra mala señal). No quiere estar ahí cuando haya que dar explicaciones. Manipular los tipos de interés para ayudar a los gobiernos a enfrentarse a una pandemia es justificable. De no hacerlo habríamos entrado en una terrible, duradera y deflacionista depresión económica. “Dopar” los precios para que los países del sur puedan endeudarse sin control y a coste cero, con el riesgo añadido de estar echando leña al fuego de la inflación, ni es justificable, ni es serio.  Lo peor que le puede pasar a un banco central es perder credibilidad. Y el BCE la está perdiendo. Al menos la Fed ha reconocido que tiene que empezar ya mismo a reducir sus compras y ha establecido un calendario. La actitud de Lagarde de seguir como si nada hubiera cambiado es francamente peligrosa.  Porque, a este paso. entraremos en el relato de “el mercado contra Christine Lagarde” y eso no es bueno para los bonos. De hecho, ya tenemos los tres primeros episodios de la serie. El episodio “piloto” es el ya mencionado de la prima de riesgo italiana. El segundo, el hecho de que el mismo día que Lagarde anunció que seguiría comprando bonos a mansalva cayera el precio de todos los bonos europeos (algo impensable hace unos meses tras de un anuncio así). El tercer episodio es el del incremento de la volatilidadEl día que el BCE no interviene masivamente caen con fuerza los precios. Los inversores no son tontos y no quieren un bono que cuesta dinero tenerlo o no paga nada con la inflación en el 4%. Y saben que, aunque baje, no va a volver a donde estaba antes de la pandemia. Al día siguiente interviene el BCE, para evitar que caigan demasiado los precios, y se produce un repunte importante. Y así llevamos más de un mes, sin que el BCE sea capaz de hacer subir los precios como hacía antes.  Me dirán que Draghi venció al mercado, pero hay dos grandes diferencias (aparte de lo desagradable que fue tener bonos europeos durante aquella batalla). En primer lugar Draghi tenía mucha más munición. Lagarde ya ha comprado deuda por un importe equivalente al 78 % del PIB de la UE. Pero además Draghi tenía autoridad moral: la del que hace lo correcto y además tiene razón. Defendía la existencia del euro y el tiempo ha demostrado que estaba más que justificada. La agenda de Lagarde es política – las malas lenguas dicen que incluso es personal – y eso no da fuerza moral. Y tampoco tiene razón: no es normal intervenir en el mercado para que haya que pagar – si, pagar – por prestarle dinero a los híper endeudados estados español o italiano cuando la inflación europea es del 4%. Ni aunque bajara al 2,5% dentro de unos meses.  El BCE está manipulando la realidad y en los mercados la realidad muerde. Los tipos de interés actuales de los bonos europeos no reflejan ni la realidad de la inflación ni la de los niveles de deuda de los países de la Unión. Es mejor ir adaptándonos poco a poco a la realidad que volver a las andadas. Y que un día los inversores se den cuenta de la manipulación y decidan vender todos a la vez. Ya pasó una vez – crisis del euro – y los niveles de deuda eran muy inferiores a los actuales. Mejor no tentar la suerte.Víctor Alvargonzález

    https://blogs.elconfidencial.com/mercados/telon-de-fondo/2021-11-03/el-lento-despertar-de-las-primas-de-riesgo_3317459/

    El Gobierno ligará por decreto la tarifa eléctrica al coste de las renovables

     Descripción: https://s03.s3c.es/imag/_v0/794x270/e/8/b/250x_electrointensiva.gifEl Ministerio de Transición Ecológica se reunió ayer con las asociaciones de renovables (AEE, Appa, Unef, Anpier y Protermosolar) y las de cogeneración (Acogen y Cogen) para trasladarles que el próximo martes se aprobará en el Consejo de Ministros un nuevo Real decreto-ley que ligará la energía de la tarifa PVPC y la que consume la industria al coste de las renovables, el llamado Recore. En la reunión, celebrada ayer por la mañana, participaron tanto la vicepresidenta, Teresa Ribera, como la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagsen, y el director general de Energía, Manuel García Hernández. Todos ellos instaron a las asociaciones de renovables a enviar sus comentarios durante esta semana para limar los detalles que quedaran pendientes o los casos concretos antes de su próxima aprobación. Las asociaciones ya mantuvieron un encuentro el pasado viernes para analizar sus propuestas, pero no se logró consolidar una posición en común ante el Ejecutivo por las dudas que generaba en algunas un posible lucro cesante para las plantas.  La vicepresidenta ha trasladado al sector que la nueva medida supondrá unas modificaciones elementales de carácter excepcional que estarán en vigor durante 2022 pero, a la vez, destacó que no se trata de un cambio de modelo sino de una medida excepcional en la que se aprovecha el incremento de la liquidez de estas tecnologías para hacer frente a una situación de precios excepcional. Ribera indicó a las organizaciones que la medida ya cuenta con el visto bueno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para poder implementarse y garantizar que se cumple el compromiso de lograr un precio de la energía similar al del año 2018. La intención del Gobierno es que los cerca de 90 TWh que se producen dentro del llamado Recore vayan destinados a cubrir la tarifa regulada de forma obligatoria y los contratos de la industria. Estas tecnologías del Recore reciben una retribución que puede rondar entre los 6.500 y 7.000 millones de euros. El ministerio calcula que necesitará del orden de 27 TWh para suministrar al PVPC y cerca de 30 TWh para la industria y tiene que buscar esta liquidez en la generación para poder conseguir su objetivo de rebajar la factura de estos consumidores. La idea es que ambos volúmenes de energía dejen de participar en el mercado mayorista de electricidad (Omie) y recibir un precio que el Gobierno ha bautizado como Precio Recore que estima entre los 57 y 60 euros/ MWh, lo que en la práctica supone una mejora sobre las anteriores previsiones para estas tecnologías que rondaban los 50-52 euros/MWh. Para conseguir el visto bueno de las eléctricas, la Comisión Nacional del Mercado de Valores ha jugado un papel clave. El Ejecutivo además considera que este nuevo Real decreto-ley resulta adecuado a la normativa europea al suponer un sistema similar al que aplica Portugal. La opción -en la que el Gobierno lleva trabajando varios meses- supondrá mantener las garantías legales que tienen las renovables así como sus condiciones de rentabilidad razonable, un extremo en el que el Ejecutivo ha insistido, al utilizar los ingresos extraordinarios para poder ofrecer precios competitivos. La vicepresidenta aspira además a presentar la medida con las asociaciones para escenificar el acuerdo con las partes”  Rubén Esteller

    https://www.eleconomista.es/energia/noticias/11461781/11/21/El-Gobierno-ligara-por-decreto-la-tarifa-electrica-al-coste-de-las-renovables.html

    LA AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

    CARTELES MUSICALES. AMIGOS Y ADMIRADORES DE SCHUBERT

    El Carthage College de Kenosha, Wisconsin (Estados Unidos) tiene el buen gusto de invitar a los amigos y admiradores, al grito de “¡A por Schubert!”, a disfrutar gratis no solo de sus canciones y su legado, sino de un muy bello cartel anunciador. Así que celebremos la ocasión y  disfrutemos de una canción y una pieza para piano a cuatro manos de Schubert, interpretado todo ello por señoras o señoritas (a quien pudiera interesar, el Carthage College admite también a varones).

    Schubert, Andantino varié D823 para piano a cuatro manos, por Anastasia y Lubov Gromoglasova:

    https://www.youtube.com/watch?v=Hc9kBnL4nRs

    Der hirt auf dem Felsen (el pastor sobre el peñasco) D965, para piano, soprano y clarinete; Claire Egan, soprano; Catriona Scott, clarinete y Charlotte Brennand, piano:

    COMP ARTIENDO LECTURAS

    con Carmen Marcos

    Librería miraguano  libreriamiraguano@gmail.com

    María José Ferradas (Chile, 1977) es más conocidas por sus publicaciones infantiles y juveniles, que han sido muchas, que por sus narraciones para adultos. El hombre del cartel es su segunda novela (“Kramp” fue la primera, por la que obtuvo diversos premios). En esta, un hombre decide evadirse de la cotidianidad para observar las estrellas y las luces de la ciudad; su sobrino nos lo cuenta.

    María José Ferrada: El hombre del cartel

    Idioma original: Español

    Edita: Alianza editorial, 2021

    Nº páginas: 158

    Descripción: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41pPr-vmqOL._SY264_BO1,204,203,200_QL40_ML2_.jpg

    En un lugar cualquiera de Chile, en las afueras de alguna ciudad, en un conjunto de casas donde están instalados un grupos de personas de escasos recursos (antes “sin techo”) vive Ramón que, harto de trabajar en una fábrica, cuando le encargan vigilar un anuncio de Coca-Cola para que no lo destrocen ni roben los focos, decide subirse al cartel e instalarse a vivir allí. Está en la carretera, cerca de donde vivía antes con Paulina. Al terminar de instalarse “pronunció palabras que solo él escuchó porque allá arriba, Ramón, además de tener una visión panorámica de la ciudad, estaba tal como quería: solo”

    Su sobrino Miguel de 11 años lo visita a escondidas de su madre y pasa largos ratos con él; también su tía Paulina, con la que Ramón ha vivido muchos años. El resto de sus vecinos no entiende que le pasa ¿se ha terminado de volver loco? porque “los hombre y las mujeres no son pájaros”. Se habla de ello en las reuniones de  la comunidad; de esto y de los “sin techo” nuevos que se han instalado cerca de las viviendas y que, consideran, les desprestigian además de ser un peligro. En algún momento Ramón decide bajarse del anuncio. Una narración de prosa clara que dibuja una escenografía de lo precario, de la vida en los márgenes de lo urbano, de la crueldad del sistema en el que todos estamos inmersos; también del acoso al diferente. El narrador es un niño, cuya mente está a medio camino de la tierra, en la que viven sus vecinos y el aire en el que se ha instalado su tío. Sus reflexiones y su voz desdramatizan las situaciones.

    https://www.elobservatodo.cl/noticia/cultura/resena-el-hombre-del-cartel-el-escape-es-mi-hogar  (Reseña de Cristián Brito)

    LA AGENDA DEL ENSAYO  de

    Margarita Vidal

    Descripción: Descripción: Libros de transhumanismo

    Librería Castelar libreriaemiliocastelar.com

    Fernando Vallespin:  La sociedad de la intolerancia

    Eduardo Subirats: El continente vacío. La conquista del Nuevo Mundo y la conciencia moderna

    Descripción: El continente vacío: La conquista del Nuevo Mundo y la conciencia moderna (Historia) de [Eduardo Subirats]
    https://www.scielo.br/j/alea/a/bNWhXN3gNgJjKkDKDrLcKVQ/?lang=es

    Antonio Salvador entrevista a  Juan Fernández Miranda & Javier Chicote: «La intención del rey fue hacerse un colchón fuera de España para un posible exilio»

    Descripción: Javier Chicote y Juan Fernández Miranda, autores del libro "El jefe de los espías", en la redacción del diario ABC, en Madrid

    Darío Prieto entrevista a Santiago Auserón: «El reguetón y el trap imitan los sonidos más pobres, como los tonos de llamada de los teléfonos»

    Descripción: Santiago Auserón (Zaragoza, 1954).
    https://www.elmundo.es/papel/cultura/2021/11/03/61813856fc6c83743d8b45a5.html

    Mayte Rius entrevista a Patrick Gatellier: “No nos interesa una inteligencia artificial salvaje, démosle valores”

    Descripción: “No nos interesa una inteligencia artificial salvaje, démosle valores”
    https://www.lavanguardia.com/vida/20190112/454080077517/inteligencia-artificial-valores-patrick-gatellier-proyecto-ai4eu.html

    LA REFORMA DE LAS PENSIONES PÚBLICAS

    Una población muy joven o muy envejecida evidencia un desequilibrio poblacional, sea en las edades más bajas o en las más elevadas

    https://elordenmundial.com/mapas/el-mapa-del-envejecimiento-mundial/

    El Ministro Escrivá está tan perdido que olvida su anterior propuesta de limitar las prejubilaciones y ahora plantea nada menos que subir las cotizaciones al empleo medio punto durante diez años para garantizar las pensiones del ‘baby boom

    Descripción: https://www.economiadigital.es/wp-content/uploads/2021/09/José-Luis-Escrivá-1000x665.jpg
    https://www.publico.es/economia/caida-picado-hucha-pensiones-rajoy-66000-millones-2011-2000-2021.html
    https://www.eleconomista.es/economia/noticias/11461783/11/21/Escriva-propone-subir-las-cotizaciones-para-recuperar-la-hucha-de-la-pensiones.html
    https://elpais.com/economia/2021-11-02/el-gobierno-volvera-a-llenar-la-hucha-de-las-pensiones-para-pagar-a-los-baby-boomers.html
    https://www.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/escriva-plantea-subir-cotizaciones-para-pagar-las-pensiones-a-los-baby-boomers/2852597/
    https://www.lavanguardia.com/economia/20211102/7834194/escriva-reforma-pensiones-mecanismo-equidad-inter-generacional.html
    https://www.elperiodico.com/es/economia/20211102/escriva-plantea-subir-cotizaciones-trabajadores-pensiones-12607758
    https://www.elmundo.es/economia/2021/11/02/618179a1fdddffad488b45e9.html
    https://www.libremercado.com/2021-11-03/el-gobierno-planea-una-subida-de-las-cotizaciones-sociales-para-sostener-las-pensiones-6833827/
    https://www.publico.es/economia/gobierno-propone-subir-cotizaciones-rellenar.html

    Elmundo.es: José Luís Escrivá, considera que «hace falta un cambio cultural en España» para seguir la tendencia europea de trabajar cada vez más entre los 55 y los 70 o 75 años. «En estas edades, por razones demográficas y de calidad de vida, se puede trabajar más. Y España es una anomalía europea: no solamente no seguimos esta tendencia sino que reducimos la proporción de mayores de 55 años en activo»

    Descripción: El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.
    https://www.elmundo.es/economia/2021/09/26/61502c7f21efa0227f8b4615.html

    Angel de la Fuente: Algunas reflexiones sobre el informe del Pacto de Toledo y los planes del Gobierno en materia de pensiones

    https://documentos.fedea.net/pubs/fpp/2020/12/FPP2020-23.pdf

    Begoña P. Ramíerez: El PP resucita su ley de pensiones aprobada sin consenso y el Gobierno advierte de que reduciría el poder adquisitivo en un 30%

    https://www.infolibre.es/noticias/economia/2021/09/28/el_quiere_resucitar_reforma_que_hizo_perder_dos_puntos_poder_adquisitivo_los_pensionistas_tres_anos_124982_1011.html

    Sergio Martin: Los analistas de Funcas, Fedea o BBVA Research cuestionan que las medidas de la reforma de pensiones asegure la sostenibilidad del sistema, desaprueban la revalorización con el IPC y avisan de un aumento de hasta 5 puntos de PIB en 30 años

    https://www.economiadigital.es/economia/expertos-reforma-pensiones-sostenible-sistema.html

    Esther García López: El mecanismo ‘estrella’ de Escrivá para salvar las pensiones no convence

    https://www.finanzas.com/jubilacion/el-mecanismo-estrella-de-escriva-para-salvar-las-pensiones-no-convence.html

     

    “El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha ganado el primer asalto del combate encaminado a aprobar la reforma de las pensiones que el Gobierno espera que entre en vigor en enero de 2022. El Congreso ha rechazado, con 194 votos en contra, 143 votos a favor, los del PP y Vox, y 11 abstenciones, la enmienda a la totalidad del proyecto de ley para la revalorización de las pensiones presentada por el Partido Popular. En esta enmienda se oponían a la derogación del factor de sostenibilidad aprobado en la reforma de las pensiones de 2013, que no llegó a implantarse tras la decisión de Mariano Rajoy de guardarlo en un cajón presionado por a las manifestaciones de jubilados para impedir su aplicación y por la necesidad que tenía del apoyo del PNV para sacar adelante los presupuestos de 2019. De este mecanismo aún se sabe poco. Está por diseñar. Escrivá tiene que negociarlo con los agentes sociales, y pretende que esté concluido el 15 de noviembre para introducirlo en la reforma de las pensiones a través de una enmienda al proyecto de ley. En caso de no llegar a un acuerdo, el Ejecutivo está habilitado para definirlo unilateralmente.Según ha manifestado José Luis Escrivá, antes de diseñarlo su ministerio ha realizado “una serie de cálculos perfectamente hechos”, para garantizar la revalorización de las pensiones y la “suficiencia del sistema”. Aseguró que en el caso de que la evolución de ingresos y gastos del sistema lo requiriera, principalmente en los años “en los que se soporta más peso demográfico”, se activaría “un mecanismo de ajuste final de las pensiones”. Lo que supondría un recorte de las futuras pensiones. Este mecanismo de equidad intergeneracional será, según Escrivá, «contingente y secundario». La escasez de información sobre este modelo ha llevado al PP a acusar al Gobierno de querer ocultar su contenido y que para su aprobación pretende prescindir del Parlamento “tratando de burlar la tramitación ordinaria». Basados en la escasa información facilitada hasta ahora por el Ministerio de Seguridad Social, los expertos en pensiones discrepan con Escrivá sobre la idoneidad del nuevo mecanismo para garantizar la viabilidad del sistema público de pensiones. En opinión de Enrique Devesa, profesor de la Universidad de Valencia e investigador del IVIE, «este mecanismo no va a servir para mejorar la sostenibilidad del sistema porque parece haber una línea roja que establece que no se pueden recortar las pensiones. Y si no mejora la sostenibilidad no va a servir para nada». Devesa se muestra más positivo con el factor de sostenibilidad y considera que está “bien diseñado” para mejorar la equidad intergeneracional, de tal forma que el aumento de la esperanza de vida no suponga una cuantía agregada mayor a recibir en forma de pensiones. «Es verdad que lleva consigo una bajada de la pensión inicial, pero se puede aumentar por la vía del crecimiento de las bases de cotización o del número de años cotizados. A pesar de todas las apariencias, actuar sobre la pensión inicial es más transparente que hacerlo sobre el retraso de la edad de jubilación», reconoce Devesa. Tampoco José Antonio Herce cree que “la solución para hacer sostenible el sistema público de pensiones la vaya a traer el nuevo mecanismo». Esta vendría de «indiciar la edad legal de jubilación a la esperanza de vida. Este es el mejor mecanismo de sostenibilidad que hay en todo el mundo”. Considera que con el factor de sostenibilidad sí se habría conseguido el objetivo de dar viabilidad al sistema”

    Antonio Papell: Los pensionistas no pueden perder calidad de vida

    Domingo Soriano: El tocomocho de las pensiones: te dicen 75 hoy… para que aceptes 72 mañana

    https://www.libremercado.com/2021-10-02/domingo-soriano-el-tocomocho-de-las-pensiones-te-dicen-75-hoy-para-que-aceptes-72-manana-6824022/

    Maria Jesus Fernandez: Pensiones: el debate equivocado. Convertir la discusión en una carrera de ofertas electorales no es una buena idea

    https://elpais.com/economia/2018/03/02/actualidad/1520005783_998750.html

    Carles Mundó: La verdad sobre las `pensiones. Gobernar es pensar en la próxima generación, y en el caso de las pensiones es pensar en la próxima y en la siguiente. Mientras nos entretienen con falsos debates sobre un conflicto lingüístico inexistente, van pasando los años sin saber quién pagará nuestra pensión

    https://www.lavanguardia.com/opinion/20180301/441156817572/la-verdad-sobre-las-pensiones.html

    “Queremos saber la verdad. La generación posterior al baby boom, la de los que acabamos de cumplir los cuarenta y la de los que nacieron en los ochenta, tenemos más futuro que pasado. Con unas longevas expectativas de vida, es fácil pensar que nos quedan por delante al menos treinta años de vida laboral. Por ello necesitamos saber la verdad sobre el futuro del sistema de pensiones, porque sería imperdonable que sólo sirviéramos para pagar y que luego nos dijeran: ¡lo sentimos, la caja de las pensiones no da para tanto!Existen algunos debates de fondo sobre los que nunca parece el momento de afrontarlos. En un país con una tasa de natalidad de las más bajas del mundo y una de las esperanzas de vida más altas, nunca ha sido prioritario interrogarse a fondo sobre la realidad de­mográfica y como esta impacta en el presente y en el futuro de nuestros servicios públicos. Desde que nací, en 1976, la esperanza de vida se ha incrementado en diez años, pasando de los 73,6 años de media de entonces hasta ­llegar a los 83,6 años de vida actuales, mientras que la natalidad se ha reducido a la mitad, ­pasando en cuatro décadas de 2,77 hijos por madre a 1,32. Todo ello ha llevado a una situación insólita desde el año 2015, cuando España registró más defunciones que na­cimientos. Ante tantas evidencias, es más necesario que nunca que nos digan la verdad. No merecemos que nadie nos engañe. Como generación que contribuye de manera importante a pagar las pensiones presentes y que tiene motivos fundados de preocupación pensando en su futuro, es razonable y legítimo preguntar cómo se van a pagar las pensiones. ­Parece lógico pensar que será necesario incrementar los ingresos, pero no es tan evidente que esto sea posible. Para hacer viable el sistema, ¿van a subirnos más las cotizaciones? Y si deciden echar mano de los impuestos para cuadrar el gasto, ¿qué harán? ¿Van a subirnos los impuestos, a recortarnos los servicios o las dos cosas a la vez? ¿O quizás van a reducir las menguadas pensiones que se están pagando o van a endurecer los criterios de acceso a estas y a retardar más la edad de jubilación?”

    Borja Suarez: El  Estado como garante de la sostenibilidad del sistema público de pensiones

    http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/sostenibilidad-pensiones-publicas_6_453964600.html

    “Resulta urgente e imprescindible un cambio que lleve al Estado a complementar progresivamente los ingresos del sistema como vía más efectiva para preservar la centralidad de las pensiones dentro de nuestro Estado social. Semejante acción de reequilibrio de las fuentes de financiación no es ninguna ocurrencia. Cuenta con la misma legitimidad –y pacífico encaje constitucional– con la que la protección por desempleo pasó de financiarse casi exclusivamente a través de cotizaciones sociales antes de la crisis a recibir la mitad de los recursos directamente del Estado durante el periodo más crítico”

     

    Carlos Sánchez: Pensiones. Bismarck o Beveridge, he aquí el dilema. La reforma de las pensiones se abre paso en el debate público. Y lo que está en juego, entre otras cosas, es el número de años que se tendrán en cuenta para calcular la pensión

    https://www.elconfidencial.com/economia/2020-12-22/pensiones-empleo-bismarck-beveridge-dilema_2881984/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_cotizalia&utm_content=textlink&utm_term=sections

    Juan Francisco Martin Seco : Algunas  verdades acerca de las pensiones públicas

    https://www.republica.com/contrapunto/2018/10/04/algunas-verdades-acerca-de-las-pensiones-publicas/

    “El Gobierno de Pedro Sánchez se podría denominar el de los tristes destinos o, mejor, el de los anuncios y desmentidos; pero pocos proyectos han durado tan poco como el intento de eliminar la desgravación fiscal a la inversión en fondos de pensiones. Al día siguiente de difundirlo, se producía ya la rectificación. Algunos medios lanzaron la idea de que el Gobierno no quería enemistarse con tantos contribuyentes como se aprovechan de la desgravación.La afirmación no creo que tenga mucha consistencia, porque los beneficiados con los fondos de pensiones no son tanto los contribuyentes como los bancos. Los partícipes lo único que obtienen es retrasar el pago de los impuestos, ya que la deducción actual se compensa con la cuantía que tendrán que abonar en el momento del rescate. Como contrapartida, pierden la administración de su inversión, que entregan a la entidad gestora, más preocupada de la ganancia del banco al que pertenece, que de la de los partícipes. Las comisiones se terminan comiendo cualquier asomo de rentabilidad. Hasta el año 2006 se podía dudar de la conveniencia que para el contribuyente tenía esta figura financiera, ya que en el momento del rescate se tributaba tan solo por el 60% del total. Pero, a partir de esa fecha, no parece que haya duda alguna, ya que la imposición es del 100% al recuperar el fondo.Lo que, sin embargo, sí es seguro, es que las grandes favorecidas por los planes de pensiones son las entidades financieras, puesto que a través de ellos cuentan con cuantiosos fondos cautivos que pueden gestionar a su antojo según sus conveniencias y que les proporcionan importantes comisiones. De ahí la defensa a ultranza que los bancos realizan de la desgravación, porque por lo menos crean el espejismo de que esta figura financiera es ventajosa para los contribuyentes.Los intereses de las entidades financieras en incentivar los fondos de pensiones son los que han estado detrás de la ofensiva lanzada desde los años ochenta en contra del sistema público de pensiones. Desde entonces, los cañones informativos del poder económico no han dejado de bombardear con múltiples consignas acerca de la previsible quiebra de la Seguridad Social, pronosticando la hecatombe para determinadas fechas. Sin embargo, los días señalados fueron llegando sin que se cumpliesen los negros augurios de los expertos a sueldo.Los intereses financieros están también detrás de todas las voces que estos días han surgido en tono crítico al conocerse que el Pacto de Toledo había aprobado la actualización anual de las pensiones por el IPC. Hasta Solchaga ha salido del escondite de sus negocios para saltar a la palestra y afirmar que los jubilados no han pagado todo lo que reciben. Ante la algarabía de despropósitos escuchados, he considerado conveniente contestar una vez más a algunos de ellos. Tengo que reconocer que lo hago con cierta apatía por no poder decir nada nuevo, distinto de lo que he repetido en bastantes ocasiones (ver los últimos artículos sobre este tema en este diario digital publicados el 8, el 15 y el 22 de marzo de este año, respectivamente). Pero, como los tópicos, los sofismas y las falacias son también los mismos, no tengo más remedio que reiterar los argumentos. Ahora bien, la referencia a los tres artículos anteriores me exime de un relato pormenorizado, y me permite limitarme a señalar tan solo a modo de resumen los puntos más relevantes y significativos sin entrar a fondo en ellos:

    A.-La actualización de las pensiones con el IPC no representa ninguna subida real, simplemente se trata de impedir que se reduzca su cuantía. Tampoco constituye un coste real para el Estado, porque si la inflación eleva en términos nominales el gasto público, incluyendo las pensiones, en la misma medida incrementa los ingresos de todas las administraciones públicas. Si, no obstante, el gasto de la Seguridad Social se incrementa año tras año en términos reales, son otras las variables responsables, por ejemplo, se debe al hecho de que las prestaciones de los nuevos jubilados sean más elevadas que las de aquellos que abandonan el sistema, manifestación clara de cómo las pensiones crecen menos que los salarios.

    B.- Las pensiones no tienen por qué financiarse exclusivamente con cotizaciones sociales. Son todos los ingresos del Estado los que deben hacer frente a su desembolso.

    C.-No hay ninguna razón para diferenciar el gasto en pensiones de otras partidas del presupuesto tales como la educación, la sanidad, la justicia, el seguro de desempleo, la defensa o los intereses de la deuda. A nadie se le ocurre afirmar que tales gastos son inviables y que el Estado va a dejar de costearlos.

    D.-La viabilidad de las pensiones, como la del resto de los gastos públicos, no depende de cuántos son los que producen, sino de cuánto se produce. Gracias a los incrementos de productividad, menos trabajadores pueden generar un mayor

    E.-En los países occidentales la productividad viene creciendo paulatinamente desde 1700. En concreto, en el periodo 1980-2012, la tasa promedio de crecimiento fue del 1,8%. Aun cuando esta tasa es bastante más reducida que la de los periodos anteriores, es lo suficientemente elevada como para que la renta per cápita durante estos años se haya incrementado en términos reales el 77% y se haya creado, por lo tanto, sobrada riqueza para que no exista ningún obstáculo en la financiación del Estado social en su conjunto, incluyendo por supuesto las pensiones. Eso sí, siempre que el Estado como socio destacado del sistema productivo se apropie mediante impuestos de una parte suficiente de la producción.

    F.-Los problemas, de existir, no son de producción sino de distribución, y de la decisión social y política de crear y perfeccionar un sistema fiscal dotado de la progresividad y suficiencia apropiadas para financiar la totalidad de las prestaciones del Estado social.

    G.-No es verdad sin más que los impuestos se opongan al crecimiento. Más bien, si se emplean adecuadamente, puede ser al contrario. Los pensionistas tienen una propensión marginal a consumir bastante más elevada que los contribuyentes de rentas altas -sobre quienes en mayor medida deben recaer los impuestos-, por lo que los recursos en sus manos contribuirán más a la expansión económica que en el bolsillo de los contribuyentes.

    H.-La próxima revolución industrial, que ya se vislumbra, incrementará significativamente la productividad, pero por el mismo motivo puede reducir de forma considerable el número de puestos de trabajo. La alternativa al desempleo es, tal como ha ocurrido ya en otros momentos de la Historia, el reparto del trabajo, empleando al menos parcialmente los incrementos de productividad en disminuir la jornada de trabajo o la vida activa de la población.

    I.-El sistema público de pensiones, a pesar de ser de reparto, no constituye ninguna injusticia intergeneracional. Los más interesados en que no se reduzcan las pensiones son los futuros pensionistas.

    J.-Si la productividad crece y cada generación es más rica que la anterior se debe a que parte con un bagaje técnico y de conocimientos mucho mayor, que ha sido posible gracias al esfuerzo de las anteriores generaciones.

    K.-Concretamente en el caso de España, los jubilados actuales han costeado con sus impuestos una educación universal y gratuita de la que la mayoría de ellos no gozaron en su infancia y adolescencia. Con sus impuestos han facilitado en buena medida el acceso a la universidad de las generaciones posteriores, facilidades de las que muy pocos de su generación disfrutaron. Con sus cotizaciones se han mantenido las pensiones de los trabajadores de épocas precedentes. Han sido su trabajo y sus contribuciones al erario público los que han hecho posible que hoy las estructuras y el desarrollo económico en España sean muy superiores a los que conocieron en su niñez y que la renta per cápita sea más del doble de la existente hace cuarenta años. ¿No le parece, señor Solchaga, que al menos han aportado tanto como reciben? ¿No tienen derecho a que al menos se mantenga el poder adquisitivo de sus pensiones?

    L.-El sistema de pensiones español comparado con los de otros países no tiene nada de generoso, a pesar de las manifestaciones de sus detractores, que se fijan exclusivamente en el porcentaje que la pensión que se reconoce en el momento de la jubilación representa respecto del último salario sin considerar otras variables.

    M.-Según datos de Eurostat para 2015, en España el porcentaje que representa el gasto en pensiones sobre el PIB es inferior al de Grecia, Francia, Portugal, Austria, Dinamarca, Holanda, Finlandia, Bélgica, Italia y Alemania. Tan solo los países que provienen del bloque del Este mantienen un porcentaje inferior.

    N.-En España el gasto por pensionista es inferior al de Dinamarca, Luxemburgo, Bélgica, Holanda, Suecia, Austria, Reino Unido, Finlandia, Italia, Francia, Irlanda, Alemania, etc.

    O.-En todos los países de la Unión Europea las pensiones se revalorizan periódicamente de acuerdo con la evolución de una o varias de estas tres variables: los precios, los salarios y el PIB. Estoy seguro de que los jubilados españoles estarían encantados con que a la evolución de los precios se añadiese la del PIB y la de los salarios a la hora de actualizar sus pensiones.

    P.-Por último, es bueno recordar que la presión fiscal española se sitúa ocho puntos por debajo de la media de los países de la Unión Europea. Nadie puede decir que no existe margen para mantener el sistema público de pensiones y actualizar las prestaciones anualmente de acuerdo con la inflación prevista”

    Miguel Córdoba Bueno &  Gema Fernández-Avilés Calderón  & Carmen García Centeno :¿Sería posible  la quiebra del sistema público de pensiones?

    https://www.revistadelibros.com/discusion/2019-la-quiebra-del-sistema-publicode-pensiones

     “Es sostenible nuestro sistema de pensiones públicas?

    La sostenibilidad de los sistemas de pensiones es, cada vez más, un tema de vital importancia y de amplia discusión en las sociedades desarrolladas. Ello se debe a que las pensiones de jubilación constituyen la fuente de renta más importante de los jubilados, en parte porque en muchos casos la recepción de una pensión de jubilación es incompatible con la actividad laboral, en parte porque estas transferencias podrían llegar a desincentivar el ahorro individual para la jubilación. Además, las pensiones de jubilación suponen la mayor partida del gasto público en protección social, cuya financiación recae fundamentalmente sobre el factor trabajo, especialmente sobre las cotizaciones sociales de empresas y trabajadores, si bien hay una parte (12,22% en 2014) que se sufraga con los impuestos generales (cotizaciones de desempleados). Pero, ¿por qué supone una amenaza la posible quiebra del sistema actual de pensiones? Una posible explicación puede encontrarse en el hecho de que el envejecimiento de la población genera una subida del número de pensionistas por cada empleado; lo cual, a su vez, debería causar un aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social por empleado o una disminución de las pensiones medias pagadas a los jubilados, o ambas cosas a la vez, aunque de facto no sucede así, ya que las pensiones, por motivos políticos y sociales, son rígidas a la baja. Este rasgo negativo, común al conjunto de los países de la Unión Europea, se agrava en el caso de España, ya que ocupa el penúltimo puesto en cuanto a tasas de natalidad y el primero en cuanto a esperanza de vida. De hecho, el imparable cambio demográfico se halla en la raíz de los problemas del sistema de pensiones públicas.Cuando se diseñaron la mayoría de los sistemas públicos de pensiones a principios del siglo XX, la mayor parte de la población era pobre, la longevidad estaba poco extendida y predominaba la estructura familiar tradicional, caracterizada por la estabilidad de unas unidades familiares en las que sólo el «cabeza de familia» participaba en el mercado de trabajo. Sin embargo, un siglo después, el panorama es totalmente diferente, pues están produciéndose cambios demográficos y socioeconómicos que cuestionan la viabilidad de los sistemas de pensiones contributivas. Este escenario ha provocado que, desde comienzos de los años ochenta, se haya abierto un debate ininterrumpido sobre la necesidad de ajustar los sistemas de pensiones contributivas a la nueva realidad económica y social.

    Los principales aspectos a considerar serían:

    1) El problema de las transferencias intergeneracionales que se derivan de los sistemas públicos de pensiones actuales, en el sentido de si son o no compatibles con la estabilidad económica y política bajo el nuevo escenario demográfico, sobre todo en un mundo con libertad de circulación de capitales y de trabajadores. En puridad, cada generación debería ser capaz de equilibrar ingresos y gastos, y solamente debería asumir algún déficit temporal siempre y cuando tuviera una expectativa fundada de cubrirlo con superávits futuros no asumidos por generaciones futuras.

    2) La reforma de los sistemas actuales que permitan que las generaciones futuras de jubilados puedan disfrutar de un cierto nivel de renta en el nuevo escenario demográfico y económico sin que se perjudique la estabilidad económica y política. En suma, crear un modelo básico de sostenibilidad en el que se tengan en cuenta todas las variables que afectan al objetivo perseguido.

    3) La transición a sistemas alternativos de pensiones, especialmente a sistemas de capitalización, a partir de un sistema de reparto como los actuales.

    4) La viabilidad política de las propuestas de reforma de los sistemas de pensiones basadas en la transición hacia sistemas de capitalización en países democráticos donde dominan las preferencias del denominado «votante mediano», tal y como planteó Duncan Black en 1948 en un artículo sobre la teoría de la elección social.

    En España, el primer sistema público de pensiones de jubilación (Retiro Obrero Obligatorio) data de 1919 y, al igual que en otros países, a partir de esa fecha el gasto en pensiones ha ido creciendo hasta suponer la mayor parte del gasto estatal en protección social. No obstante, a pesar de que dicho gasto en España es aún inferior al de la media de la Unión Europea, el debate sobre las pensiones en España está cada vez más presente y fue particularmente intenso durante la segunda mitad de la década de los años noventa, concluyendo en abril de 1995 con la aprobación en el Congreso de los Diputados del Informe de la Ponencia para el análisis de los problemas estructurales del sistema de Seguridad Social y de las principales reformas que deberían acometerse, informe que es conocido como «Pacto de Toledo».Tras este notable avance, apenas se ha ido más allá de meras reformas paramétricas1 (recogidas en la Ley 24/1997, de 15 de julio, de Consolidación y Racionalización del Sistema de Seguridad Social y en la Ley 35/2002, de 12 de junio, de medidas para el establecimiento de un sistema de jubilación gradual y flexible), sin llevar a cabo una evaluación completa de los costes y beneficios de reformas más ambiciosas en el sistema de Seguridad Social.

    Evolución previsible de la población

    Según las nuevas proyecciones proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística (2014-2064), poco a poco va agudizándose el envejecimiento de la población española. Habría que preguntarse si este hecho debiera preocupar a los gobernantes, ya que, si a este incremento del envejecimiento se añaden los efectos de la crisis económica (lo que supone una caída de impuestos, cotizaciones, etc.), sostener el sistema de pensiones se convertirá en un problema inmediato, que se acentuará con el tiempo a medida que nuevas generaciones de jubilados se incorporen al sistema, incrementando el coste de las prestaciones, tal y como puede verse en la Figura 1.

    Figura 1. Población por sexo y edad: España, 2014-2054

    En la figura anterior, podemos observar que las expectativas de la estructura de edades entre hombres y mujeres son bastante parecidas, pero que, según van avanzando los años, y debido sobre todo al aumento de la esperanza de vida y a la menor tasa de natalidad, el porcentaje de personas con avanzada edad aumenta consta ntemente, llegando el número de personas que tengan setenta y siete años en 2054 a doblar el número de personas que tengan cuarenta años en aquella fecha. En suma, una población en edad laboral muy inferior a una población jubilada tendrá que hacerse cargo del mantenimiento de esta última, lo cual genera a priori el problema de sostenibilidad suscitado.Con la llegada de inmigrantes, la situación se enmascaró al ascender ligeramente la natalidad, ya que muchos de los nacimientos a nivel nacional eran atribuibles a los inmigrantes que llegaban a España y que tenían una tasa de natalidad claramente superior a la de los españoles.El problema del envejecimiento de la población española, tiene una doble lectura. Por una parte, por haber alcanzado una de las tasas de esperanza de vida más altas del mundo (con datos de 2014, las españolas son las mujeres más longevas de Europa con ochenta y cinco años de expectativa de vida al nacer). Por otra, debido a la reducción de la natalidad, en buena medida, por la incorporación de la mujer a la actividad laboral. Estos dos factores, que entraron en juego en las últimas décadas, ya llevan tiempo dibujando un escenario de envejecimiento progresivo de la sociedad. El inesperado aluvión de inmigrantes de la pasada década maquilló temporalmente el problema, pero la acelerada vuelta a sus países de origen de muchos extranjeros expulsados por la crisis, unida al fenómeno de la obligada salida de españoles en edad laboral en busca de empleo en otros países, ha puesto de manifiesto la cruda y evidente realidad que vive el sistema de pensiones español en estos momentos.En las Figuras 2 y 3 pueden verse las previsiones del Instituto Nacional de Estadística en relación con los nacimientos y las defunciones para el próximo medio siglo:

    Figura 2. Nacimientos de madre residente en España por edad de la madre y año

    Figura 3. Proyecciones de nacimientos de madre residente en España versus defunciones de residentes en España

    En la Figura 3 podemos observar que el futuro demográfico español raya en lo dramático. En tan solo cuarenta años, las defunciones se incrementarán de cuatrocientas mil a quinientas mil personas por año, debido al lógico aumento de la población en la franja de edad más avanzada, pero los nacimientos de españoles que deberían reponer esas defunciones irán disminuyendo constantemente, pasando de cuatrocientos mil a doscientos cincuenta mil niños nacidos anualmente.Con una tasa de reposición poblacional tan escasa, no será posible sostener el elevado volumen de población que ocupará la franja de edad más avanzada. De hecho, lo peor (en cuanto a la estructura demográfica) está por llegar. Y este escenario se planteará a partir de la década de 2030 y, sobre todo, de las de 2040 y 2050, cuando empiecen a jubilarse en masa los babyboomers. Será entonces cuando las generaciones con mayor número de personas vayan dejando el mercado laboral mientras, por debajo, unas cohortes sensiblemente más reducidas deban soportar el coste de la atención de las pensiones y sus cuidados sociosanitarios.Ese será el momento de mayor tensión en la estructura demográfica, hasta que, a medida que vayan falleciendo las generaciones citadas, se imponga una estructura de población que no será ni piramidal ni con forma romboide, sino una especie de árbol con un ancho tronco que va perdiendo la copa, y en el que apenas habrá diferencias en el número de habitantes de las diferentes cohortes de edad.Habrá que esperar probablemente una generación más para que esta franja aligere su peso y pueda ser soportada por la tasa de nacimientos, pero ello supondrá que la población española en su conjunto habrá disminuido notoriamente, lo cual, a los efectos de soporte del sistema productivo global, generará nuevas alertas de índole económica, que no son el objeto del presente trabajo.Esto es lo que apuntan las predicciones a largo plazo, unas proyecciones estadísticas que se elaboran a partir de las tendencias demográficas del momento, y que podrían variar, no tanto en los aspectos relativos a las tendencias de natalidad y mortalidad, las más rígidas y previsibles, sino en el saldo migratorio, mucho más volátil y directamente ligado al desarrollo económico o a las crisis derivadas de los conflictos bélicos.

    Metodología

    Teniendo en cuenta la información de la población, se ha procedido a estimar un modelo dinámico utilizando mínimos cuadrados generalizados (MCG). Este modelo estimará la evolución tanto de los ingresos como de los gastos de la Seguridad Social en pensiones con el fin de poder predecir en qué momento puede llegar a producirse una quiebra del sistema debido al desajuste entre sus ingresos y sus gastos. Así, para la obtención de los ingresos, se ha estimado un modelo para los afiliados a la Seguridad Social y otro para la recaudación vía cotizaciones sociales. Asimismo, para la obtención de los gastos, se ha estimado un modelo diferente para cada uno de los tipos de personas que reciben una pensión, así como de la pensión media que perciben, ya que su comportamiento es diferente a lo largo del tiempo.Con carácter general, el modelo estimado2 pretende captar la inercia de una variable Yt, la cual irá cambiando en función de las variables estudiadas para la obtención de los ingresos o de los gastos. Esta variable, en el caso de los gastos en pensiones de la Seguridad Social, representa, por un lado, para los modelos creados para estimar el número de personas que tienen derecho a una pensión contributiva, las correspondientes a jubilaciones, viudedad, incapacidad permanente, orfandad y favores familiares; y, por otro, la pensión media que corresponde a cada uno de estos grupos. Dentro de este ámbito, también se han estimado las pensiones no contributivas (PNC) y su importe medio. En el caso de los ingresos de la Seguridad Social, representa para unos modelos el número de afiliados totales y el número de afiliados en desempleo y, para otros, los ingresos recaudados de ellos.

    Análisis de resultados

    Para analizar el equilibrio del sistema público de pensiones hay que analizar, por un lado, los cotizantes y sus aportaciones para financiar las pensiones presentes y, por otro, los pensionistas (en nuestro caso, será el número de pensiones, ya que hay pensionistas que perciben más de una pensión) y las pensiones que perciben. Posteriormente, se harán proyecciones hasta el año 2050, ya que los cotizantes actuales irán convirtiéndose sucesivamente en pensionistas y percibirán su pensión correspondiente en función de las cotizaciones de los individuos que en ese momento se encuentren en activo.

    Gastos: evolución de los pensionistas y de su pensión media

    Existen dos tipos de pensiones: las contributivas (PC) y las no contributivas (PNC). Dentro de las PC, existen cinco clases: incapacidad permanente, jubilación, viudedad, orfandad y en favor de familiares. Las de incapacidad permanente recogen la pensión percibida por el trabajador que, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y de haber sido dado de alta médicamente, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitiva, que disminuyan o anulen su capacidad laboral. Las de jubilación consisten en la pensión vitalicia concedida a los trabajadores en las condiciones, cuantía y forma que reglamentariamente se determinan, cuando, alcanzada la edad establecida, cesen o hayan cesado en el trabajo. Las de viudedad, orfandad, pensión vitalicia o subsidio temporal en favor de familiares están formadas por aquellas pensiones que se otorgan a otra persona en caso de muerte del trabajador, cualquiera que fuera su causa. Las PNC engloban aquellas prestaciones económicas que se reconocen a aquellos ciudadanos que, encontrándose en situación de necesidad protegible, carezcan de recursos suficientes para su subsistencia en los términos legalmente establecidos, aun cuando no hayan cotizado nunca o el tiempo suficiente para alcanzar las prestaciones del nivel contributivo. Para analizar la evolución de las pensiones, se han utilizado datos mensuales3 desde el año 2008. Esta información4 ha sido facilitada por la Sección Estadística sobre Pensiones de la Seguridad Social del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Del análisis realizado se infiere que existe una elevada inercia entre el número de pensiones en un período y su pasado inmediato, con independencia del tipo de pensión analizada. Además, los modelos estimados son fiables y, por tanto, pueden utilizarse para obtener cuál sería la predicción del número de pensiones a satisfacer en las próximas décadas, teniendo en cuenta que hay pensionistas que reciben más de una pensión (normalmente de viudedad), y que actualmente hay una ratio de 1,1 pensiones por pensionista. De acuerdo con estos resultados, en el período muestral analizado, se mantiene una importante y, por otro lado, lógica relación entre la pensión media recibida entre períodos de tiempo consecutivos, con independencia de la clase de pensión analizada. Por otra parte, en todos los tipos de pensiones contributivas se aprecia que la estacionalidad es significativa en el primer mes del año, que es el momento en el que se han actualizado las pensiones de acuerdo con el modelo implementado por el Gobierno. En las pensiones no contributivas, la estacionalidad significativa corresponde a los meses en que se incluye la paga extra, habida cuenta de que no existe diferencia estacional en el pago de pensiones contributivas y no contributivas: es decir, la prestación se realiza en ambos casos en catorce pagas. Además, los modelos estimados son fiables y, por tanto, pueden utilizarse para obtener cuál sería la predicción de la pensión media correspondiente a los diferentes tipos de pensiones a satisfacer en las próximas décadas, teniendo en cuenta una serie de hipótesis que posteriormente se comentarán.Estimados los modelos para las pensionistas de las diferentes categorías de pensión, así como a sus correspondientes pensiones medias, se ha procedido a realizar proyecciones respecto a su comportamiento futuro teniendo en cuenta las siguientes hipótesis:

    a) Respecto a los pensionistas: el crecimiento del número de personas que tienen una incapacidad permanente, pensión de orfandad o en favor de familiares no va a tener un comportamiento muy diferente del que ha mantenido hasta el momento, mientras que el número de personas que percibirán las pensiones de jubilación y de viudedad irá creciendo de acuerdo con la evolución de la pirámide poblacional.

    b) Respecto a la pensión media: las correspondientes a pensiones contributivas van a seguir el mismo comportamiento que en la actualidad, con un incremento anual del 1,0022% del IPC (teniendo en cuenta que las generaciones presentes y futuras están percibiendo y, previsiblemente, van a percibir un salario más bajo en términos reales que el de las generaciones pasadas, lo que comportará la percepción de una prestación menor en el futuro, lo cual a su vez permitirá que, a los efectos del coste global de las pensiones, el incremento de las personas jubiladas se vea en parte compensado con una menor prestación individual que percibirán en términos medios los futuros jubilados).

    c) Respecto al total de gasto correspondiente a las pensiones no contributivas, se ha establecido el supuesto de que éstas irán disminuyendo (el valor estimado de la tendencia es negativo) en los siguientes diez años, momento a partir del cual se estancarán.

    En función de los modelos estimados y de estas hipótesis, se han estimado los gastos de las Seguridad Social correspondientes al total de las pensiones (contributivas más no contributivas). La Tabla 1 muestra a continuación esos valores cada cinco años correspondientes al mes de diciembre y la Figura 4 su proyección hasta el año 2050.

    Tabla 1. Predicciones del gasto mensual total de la Seguridad Social en pensiones (en miles)

    Figura 4. Evolución del gasto total en pensiones de la Seguridad Social (2008-2052)

    Como puede apreciarse, existe una clara tendencia creciente del gasto total en pensiones. Para poder estimar si se produce un desequilibrio con los ingresos y, en el supuesto de que así ocurriera, en qué momento se produciría dicho desequilibrio, en el apartado siguiente se procederá a estimar cuál es la evolución de los afiliados y de los ingresos que obtendrá de estos la Seguridad Social.

    s: evolución de los afiliados y de los ingresos por cotizaciones

    El dinero necesario para pagar las pensiones contributivas se obtiene de lo que pagan los autónomos, los asalariados y las empresas en que trabajan estos últimos. España se ha visto afectada en los últimos años por la situación económica, lo cual ha supuesto un incremento del número de personas desempleadas, lo que a su vez implica que las aportaciones de cotizaciones sociales hayan disminuido y que hayan aumentado los cobros por subsidios. Ha habido, por tanto, menos personas contribuyendo al equilibrio del sistema, y más recibiendo prestaciones.Para determinar los ingresos de los cotizantes, es necesario saber cuál es el número de personas afiliadas, desglosándolas en dos categorías: afiliados ocupados y afiliados desempleados; así como determinar cuáles son los ingresos que de ellas se obtienen. Para analizar la evolución de los ingresos de los afiliados se han utilizado datos mensuales5 desde el año 2005. Esta información ha sido obtenida de los resúmenes mensuales de la ejecución del presupuesto de ingresos correspondientes al Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Los resultados estimados corregidos de autocorrelación y de heterocedasticidad recogen los ingresos totales de los afiliados y los correspondientes a los afiliados totales y a los afiliados en desempleo6.Los resultados obtenidos por los modelos estimados para la recaudación que procede del total de los afiliados, así como la parte correspondiente a la aportación del Estado, muestran que existe una importante relación entre los ingresos recibidos en un período y los recibidos en el período anterior. Por otro lado, la estacionalidad significativa muestra la caída que se produce en la recaudación. Además, se han incluido dos valores atípicos significativos en los años 2006 y 2007. Estos modelos obtenidos pueden considerarse fiables y adecuados para obtener cuál sería la predicción de la recaudación en las próximas décadas.En función de estos modelos se han estimado los ingresos de la Seguridad Social correspondientes al total de las cotizaciones. La Tabla 2 muestra a continuación esos valores cada cinco años correspondientes al mes de diciembre (no el acumulado del año).

    Tabla 2. Predicciones del Ingreso total mensual de la Seguridad Social por cotiza ciones (en millones)

    Como era de esperar, la recaudación de los afiliados no va a aumentar, ya que, al ir envejeciendo la población, el número de cotizantes será menor. Esta recaudación tiende a descender ligeramente, estabilizándose alrededor de los ocho mil millones mensuales de recaudación. Para comprobar si esta previsión de ingresos es suficiente para hacer frente a los gastos de cotizaciones de la Seguridad Social, se procederá a su análisis en el siguiente punto.

    ¿Existe equilibrio entre gastos de pensiones e ingresos de cotizaciones?

    Teniendo en cuenta los cambios poblacionales, que indican que cada vez va a ser mayor el número de pensionistas (no cotizantes) y menor el número de cotizantes, así como los resultados estimados anteriores, que reflejaban una clara tendencia creciente de los gastos totales en pensiones que no va a ir acompañada del mismo crecimiento en los ingresos, la quiebra en el sistema de pensiones de la Seguridad Social podría no estar lejana. Para determinar en qué momento va a producirse esta insostenibilidad, en la Figura 5 se representa la diferencia entre los ingresos y los gastos. La línea continua indica que los ingresos obtenidos de los cotizantes no son suficientes para pagar las pensiones. Si va utilizándose el fondo de reserva, pueden ir cubriéndose estos desajustes hasta que se agote en 2019 (línea discontinua).

    Figura 5: Diferencia entre ingresos de cotizantes y gastos de pensionistas en la Seguridad Social (en millones)

    La Figura 5 muestra también que desde hace tres años (2012-2014), los gastos de pensiones de la Seguridad Social son mayores que los ingresos, y ha sido necesario recurrir al Fondo de Reserva7 para cuadrar el presupuesto, concretamente 15.300 millones solamente en 2014, tal y como puede observarse en la Tabla 3:

    Tabla 3. Fondo de reserva (en millones de euros)

    Lo anterior sup one que el sistema de pensiones de la Seguridad Social, si no tiene otras fuentes de financiación, entraría en quiebra cuando se acabara el dinero del Fondo de Reserva. Por tanto, a partir de ese momento, en caso de que el importe de las pensiones contributivas fuese superior a las cotizaciones realizadas (cuya diferencia es lo que se conoce como complemento a mínimo), el dinero necesario para pagarlas tendría que salir de los Presupuestos del Estado.Por consiguiente, podemos concluir que el déficit de la Seguridad Social podría solventarse durante los próximos años con el Fondo de Reserva. Sin embargo, este fondo sólo cubriría este déficit hasta el año 2019, momento a partir del cual se produciría la quiebra del sistema de pensiones, tal y como se conoce, y quedaría únicamente la apelación al déficit público, en un determinado porcentaje del PIB.Pero la apelación al déficit público también tiene sus limitaciones, ya que existen compromisos oficiales con la Unión Europea, y el déficit público no puede ser el que necesite nuestro sistema económico. En la Tabla 4 se indica el impacto que tendría el déficit de pensiones de nuestra Seguridad Social (de seguir así las cosas) en el déficit público de la economía española:

    Tabla 4. Impacto del déficit de las pensiones en el déficit público (en millones de euros)

    Como podemos ver, será creciente y supondrá ya el 1,4% del PIB el año siguiente a aquel en que se agote el Fondo de Reserva. Pero quince años después, en 2035, superará el 3% del PIB (al margen del déficit público que generará de forma natural con nuestra economía), y será claramente insostenible, produciéndose la quiebra del sistema.

    Discusión de medidas para corregir la situación

    La situación descrita en el punto anterior evidencia la falta de sostenibilidad del sistema actual de pensiones, teniendo en cuenta, además, que más del 12% de las aportaciones actuales ya las soportan los Presupuestos Generales del Estado (PGE) con las cotizaciones de los desempleados. Para el año 2050, la aportación tendrá que ser superior al 30% de las cotizaciones sociales, lo cual generará un déficit público estructural (3,74% del PIB y creciente). Si se tiene en cuenta la evolución previsible del PIB español, considerando un incremento medio anual del 1,5%, puede concluirse que el gasto en pensiones con cargo a los PGE será cercano al 5% del PIB del año 2050, y ello no será compatible con los acuerdos que tiene España con Europa, y que se plasmaron en la reforma constitucional del año 2011. Las medidas que se proponen en este trabajo se describen a continuación.El aumento de la edad de jubilación se presenta como casi inevitable. Cuando se puso en marcha el modelo de la Seguridad Social, se indicó sesenta y cinco años como límite para la jubilación, pero la edad de fallecimiento estaba entonces en torno a los setenta años, por lo que sólo era necesario cubrir cinco años de pensión. Sin embargo, en la actualidad está en ochenta y tres años, y aunque se va hacia los sesenta y siete como edad de jubilación, habría que financiar quince años de pensión, es decir, tres veces más. En paralelo, el aumento de salarios en la primera década del presente siglo influye en las pensiones medias de quienes se jubilarán en los próximos años, tal y como se ha visto en las series incorporadas en los modelos, y ello tirará del coste hacia arriba sin que pueda evitarse. Por consiguiente, será necesario incrementar como mínimo hasta los setenta años la edad base de jubilación (habrá colectivos específicos con una edad inferior, tal y como sucede ahora, con mineros, policías, militares, etc.). Ello supondría doce años de pensión, lo cual aliviaría bastante el problema, aunque no lo solucionaría del todo.La disminución de las prestaciones por jubilación es un anatema político y, además, es preciso tener en cuenta que los pensionistas han cotizado por ello a lo largo de toda su vida. La congelación (de facto, es lo que está produciéndose con el 0,25% de incremento) es una solución más razonable, aunque no por ello dejará de ser contestada por las organizaciones sociales.El incremento de cotizaciones a cargo de los trabajadores es una medida impopular, pero que probablemente sea inevitable para cuadrar las cuentas. Son las empresas las que sufren en mayor medida el coste de las cotizaciones (superior en muchos casos al 30% del salario del trabajador). Por un lado, habría que incrementar el porcentaje general de la cuota de los trabajadores y, por otro, subir el límite (unos 42.000 € brutos de salario) a partir del cual ya no se cotiza. Es evidente que subir el límite a 50.000 € o 60.000 € supondría un mayor coste para trabajadores y empresas, pero de nuevo se nos antoja inevitable que la relación entre las pensiones máximas y la escala de cotización sufra un reajuste a favor de las cuentas de la Seguridad Social.Como probablemente no se cubrirá el desajuste de la Seguridad Social, habrá que establecer un incremento específico en la tributación directa e indirecta de los ciudadanos, que vaya directamente a financiarlo. En particular, sería conveniente establecer una cuota específica para los rentistas que no contribuyen a la Seguridad Social por no estar trabajando, pero que tienen un nivel de ingresos muy elevado (674.949 € por persona en 2012 en cobro de cupones y dividendos para el tramo marginal de la tributación del ahorro en IRPF, de acuerdo con la Estadística de Declarantes que publica el Ministerio de Hacienda).Al margen de las cuatro medidas anteriores, que nos permitirían sostener el actual sistema de la Seguridad Social, podría plantearse en paralelo un cambio de modelo, basado en introducir un sistema mixto de pensiones por tramos para las nuevas generaciones, de manera que se cotice por una pensión mínima de subsistencia, y el complemento se materialice en planes de pensiones privados. Tendría que definirse cuál debería ser la renta de subsistencia básica que debería tener un trabajador cuando se jubilara a partir de los setenta años y que, por ejemplo, podríamos cifrar en mil euros mensuales, nivel medio aproximado actual de las pensiones de jubilación.El objetivo de la reforma tendente al sistema mixto consistiría en conseguir que en un futuro todas las personas que hayan cotizado a la Seguridad Social cobraran del Estado una renta de subsistencia que les permitiera vivir dignamente el resto de su vida, y que a lo largo de su vida laboral hubieran podido generar fondos de pensiones privados suficientes como para complementar esa renta en función de su esfuerzo y de su capacidad de ahorro. Obviamente, habría un período transitorio de cuarenta años, en los que habría que adecuar lo cotizado a lo que se espera recibir. No tiene sentido que la prestación de una persona de sesenta y cinco años que va a jubilarse dentro de cinco sea de mil euros, cuando a lo mejor ha cotizado durante toda su vida para obtener dos mil. Sería preciso estratificar en intervalos de cinco años la edad de los contribuyentes, de manera que, por ejemplo, quienes tengan menos de treinta años asuman ya que sólo van a recibir mil euros (su equivalente en capacidad adquisitiva de dentro de cuarenta años) cuando se jubilen y que, por tanto, tienen los próximos cuarenta años para planificar su jubilación con fondos de pensiones privados. Quienes tuvieran entre treinta y treinta y cinco tendrían, por ejemplo, derecho a un máximo de mil doscientos euros, y sus contribuciones ya se ajustarían a dicha cifra; el siguiente escalón, mil cuatrocientos euros, etc., hasta llegar al tramo de sesenta a sesenta y cinco, en el que debería mantenerse de momento el modelo actual, que llega a 2.560,90 €. Lógicamente, esta tabla habría que calcularla bien para que fuera justa, pero permitiría descargar paulatinamente las cotizaciones de la Seguridad Social, y sería más adecuada, ya que hay personas de alto nivel adquisitivo que perciben los 2.560,90 € como complemento a sus cuantiosas rentas, sin necesitarlo.

    Conclusiones

    La situación actual del sistema de la Seguridad Social, por más que se intente hacer referencia al denominado Pacto de Toledo, es de no sostenibilidad en el tiempo. En el año 2014, el Gobierno tuvo que retirar 15.300 millones de euros del Fondo de Reserva, y el saldo a diciembre de dicho año es de 41.634 millones, lo cual dará como mucho para cubrir el déficit de los tres próximos años. Después ya no habrá otro paraguas más que los PGE y el incremento del déficit público financiado con nueva deuda pública a emitir. Además, es preciso tener en cuenta que durante los últimos años han estado cotizando varios millones de afiliados extranjeros, una parte significativa de los cuales han regresado a sus países, pero tienen derecho a percibir una pensión del Estado español cuando les llegue la jubilación. Hasta donde se sabe, estas cantidades no están cuantificadas en la Contabilidad Nacional, pero supondrán un coste adicional futuro para el sistema de la Seguridad Social.El hecho es que, según el modelo predictivo propuesto, en el año 2019 el sistema actual colapsará y la Seguridad Social tendrá que pedir árnica al Gobierno y que, además, a partir de ese año y hasta 2050, se seguirá incrementando el desajuste y el efecto para el déficit público llegará a ser asfixiante para la economía española: a no ser que se tomen medidas, como las que se han propuesto en el punto anterior.La combinación del aumento de la edad de jubilación, la congelación de las pensiones, el incremento de la tributación y de las cotizaciones sociales de los trabajadores, aun siendo impopular, dotaría de la necesaria estabilidad al modelo; y ello sin dejar de lado ese posible modelo mixto público-privado al que se ha hecho referencia en el punto anterior y que, lógicamente, es una alternativa diferente que merecería ser objeto de un cuidadoso análisis por parte de expertos para valorar su viabilidad tanto económica como social”

    Mil gracias por la lectura y difusión de esta Agenda  de Prensa y no sean cándidos. No crean en las palabras y solo se fíen de los hechos

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