• José Hervás:Pedro  Sánchez utilizará la crisis de Gobierno como revulsivo para lavar su deteriorada imagen. Pablo Casado res­ponde mul­ti­pli­cando su ac­ti­vidad con­ven­cido de que el Ejecutivo caerá tarde o tem­prano

    https://www.capitalmadrid.com/2021/6/7/59760/sanchez-utilizara-la-crisis-de-gobierno-como-revulsivo-para-lavar-su-deteriorada-imagen.html

    Bruno Pérez: La Ministra  Calviño perfila en Segovia con 30 altos cargos de su Ministerio  la  ‘agenda para la recuperación’

    https://www.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/calvino-perfila-segovia-30-altos-cargos-economia-agenda-recuperacion/2840775/

    “Tras las turbulencias de las últimas semanas en el cuadro de mandos del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, jalonadas por las salidas sucesivas de la secretaria de Estado de Economía, Ana de la Cueva; el director general de Red.es, David Cierco; y de la directora general de Telecomunicaciones, Mayte Arcos; – al margen de la ya anunciada marcha de la que durante los tres últimos años ha sido la directora de gabinete de la vicepresidenta, Carmen Balsa -; la vicepresidenta Nadia Calviño ha decidido llevarse a su remozado equipo ministerial a Segovia para perfilar las que serán sus prioridades de actuación para la segunda parte de la legislatura, un periodo que quedará marcado para bien o para mal por la capacidad que tenga el área económica del Gobierno para gestionar con acierto el torrente de fondos europeos que llegarán desde Europa y para sacar adelante el ambicioso programa de reformas negociado con Bruselas.El cónclave ministerial tuvo lugar a principios de la semana pasada en el Parador de Segovia y al mismo estaban convocados una treintena de altos cargos y asesores de la estructura del Ministerio, según aseguran fuentes conocedoras de la reunión. Entre ellos, los tres nuevos altos cargos que se han incorporado al equipo de Nadia Calviño en los últimas semanas y que prácticamente acaban de tomar posesión de sus responsabilidades: el nuevo secretario de Estado de Economía, Gonzalo García Andrés; y los nuevos directores generales de Digitalización e Inteligencia Artificial, Ángel Luis Sánchez Aristi; y de Telecomunicaciones y Ordenación de los Servicios de Comunicación Audiovisual, Arturo Azcona, cuyo papel se antoja como esencial en el despliegue del proceso de digitalización de la economía española que Calviño pretende impulsar aprovechando los fondos para el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El despliegue de la agenda de reformas económicas planteada por el Gobierno y la definición de las prioridades de inversión de los fondos europeos fueron los temas estrella de una reunión, en la que según fuentes gubernamentales también se perfilaron los hitos de política económica a alcanzar en los próximos dos años. El marco general ya ha sido definido en los diferentes documentos que el Gobierno ha enviado a Europa en los últimos meses y en los que, por ejemplo, se espera que la economía crezca un 6,5% este año, un 7% en 2022, para luego normalizar su comportamiento con un crecimiento del 3,5% en 2023 y del 2,1% en 2024, que el déficit se reduzca en ese periodo hasta el 3,2% y también mantener a raya la deuda.Más allá de las cifras, Bruselas va a exigir a Calviño que acredite avances en la corrección de los desequilibrios estructurales que España arrastra desde hace años y en los que la Comisión Europea ha venido incidiendo sin éxito. El desafío no es pequeño. En la lista de asuntos pendientes de Bruselas figuran asuntos tan delicados para la estabilidad interna del Ejecutivo y para sus expectativas a futuro como garantizar la sostenibilidad a futuro del sistema de pensiones, la reforma del mercado laboral, la corrección del desequilibrio en las cuentas públicas o el control de la deuda pública. La vicepresidenta económica está particularmente ocupada en acuñar un discurso firme por parte del Ministerio en estas cuestiones, que en no pocos casos generan desencuentros dentro del Ejecutivo pero en los que Calviño entiende que el Gobierno no se puede permitir proyectar falta de diligencia o de compromiso reformista hacia Bruselas. La Comisión ya ha dado algún que otro toque al Gobierno en los últimos meses al percibir que se podrían estar dilatando algunas reformas clave como la de pensiones o la laboral por la presunta falta de sintonía dentro del gabinete de Sánchez. En los próximos meses, con los fondos europeos en el aire, España no se puede permitir quedarse corta en las reformas y eso lo tienen claro en Economía”

    Ferrán Martínez: Hay más de 70 movimientos secesionistas en el mundo. Los casos catalán y vasco no son más otros ejemplos de un problema común a gestionar

    https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/secesiones_132_7333855.html

     “Hay más de 70 movimientos secesionistas en el mundo a día de hoy. Todos ellos dan argumentos de por qué deberían ser independientes del país en el que están incluidos y por qué deberían ser o tener un estado propio. Así, en Papúa Occidental, un grupo nacionalista sostiene que ha sufrido abusos y violaciones de derechos humanos por parte del gobierno de Indonesia. Los líderes de la República de Somalilandia contraponen sus instituciones a las de Somalia. En Nueva Caledonia, los Kanak apuestan por la independencia (de Francia) basándose en el principio de descolonización. Sin necesidad de irnos tan lejos, en España hay dos movimientos secesionistas, el catalán y el vasco. Un punto en común de todos los movimientos secesionistas es que fundamentan su aspiración, ser independiente, en algún tipo de injusticia.  Cuando los movimientos secesionistas promueven sus declaraciones de independencia las fundamentan en estas injusticias, aunque no todas las partes comparten que existan. Por ejemplo, el Estado que niega la independencia suele también negar dichas injusticias. Algunas de las que se utilizan para justificar el movimiento independentista pueden estar basadas en hechos objetivos, pero no siempre es así y también se utilizan de forma estratégica. ¿Qué tipo de injusticias utilizan los movimientos independentistas para justificar su razón de ser? ¿Son todas las injusticias iguales? ¿Son todos los movimientos independentistas iguales? A mi entender, estas preguntas no son fáciles de responder. La primera implica una sistematización de las razones que proporcionan los movimientos independentistas. La segunda y tercera son más complejas porque, con algunas injusticias, entramos en cuestiones valorativas, como mostraré más abajo. Y sin embargo, los investigadores Ryan Griffiths y Angely Martínez se han atrevido a categorizarlas en un reciente artículo.  Los autores comienzan su estudio diciendo que su análisis «no debe entenderse como apoyo para ningún grupo en particular. Todo esfuerzo secesionista es complejo y suelen haber argumentos válidos por las dos partes. Nuestro enfoque es objetivo, transparente y diseñado para minimizar sesgos.» Griffiths y Martínez definen un movimiento independentista como una “nación auto-identificada dentro de un Estado soberano que busca separarse y formar un nuevo (y reconocido) Estado”. Para que forme parte de su muestra el movimiento debe durar como mínimo una semana, incluir por lo menos 100 personas, reclamar un territorio de como mínimo 100 kilómetros cuadrados, tener una bandera, declarar la independencia y que el territorio sea contiguo al del Estado al que se pertenece.  Respondiendo a los tipos de injusticia presentes, Griffiths y Martínez diferencian cinco tipos. En primer lugar están las ‘restaurativas’ que, como indica el nombre, repondrían la situación previa de una nación concreta. Esto se relaciona, por ejemplo, con el principio subyacente de la descolonización: rectificar los errores del colonialismo y así devolver la independencia a un pueblo de un área concreta. Este tipo de argumentos se proporcionan en el caso de grupos indígenas y las sociedades que se instauran en esos lugares, como podría ser Hawaii en Estados Unidos, o algunos de los más de 200 grupos aborígenes presentes en Australia (asunto que en absoluto está cerrado).

    El segundo tipo son los ‘remediales’ y aquí se proponen los argumentos de por qué se debería otorgar la independencia como un remedio a los abusos de los derechos humanos por parte del Estado. La independencia de Sudán del Sur o el caso de Papúa Occidental con Indonesia mencionado arriba se ajustan a este tipo de argumento.

    El tercero tipo  se centra en el derecho de elección y, en este caso, la elección de independencia y de un estatus diferenciado. La idea es que una nación debería tener el derecho a elegir su destino político vía plebiscito, referéndum o similar. Para una parte importante del independentismo catalán este es el argumento.

    La cuarta categoría se sustenta en agravios relacionados con una historia de violencia con el Estado. Por ejemplo, ¿se ha producido una guerra civil entre la nación que el movimiento independentista representa y el Estado? La lógica de esta categoría parte de la premisa de que cualquier conflicto violento con el Estado, particularmente cuando es recurrente, es fuente de queja continua e inestabilidad.

    Finalmente, Griffiths y Martínez nos hablan de la funcionalidad. En contraposición con lo ‘restaurativo’, que se basa en el retorno de la situación perdida, el argumento funcional se basa en lo que ha conseguido el movimiento secesionista en comparación con el país del que se marcha. Dicho de otra forma, se justificaría porque gobiernan mejor que el país en el que están. Volviendo a Somalilandia, el argumento que utilizan sus promotores es que Somalia es un estado fallido y, en cambio, en Somalilandia las instituciones funcionan.

    Como se entiende, estas categorías nos proporcionan un panorama completo de los argumentos que son utilizados por los movimientos independentistas. De igual forma, estas categorías no son excluyentes y se pueden observar movimientos que utilizan una o varias a la vez. Por ejemplo, en el caso catalán, la tercera, derecho de elección, sería la mayoritaria, pero algunos han presentado argumentos sustentando la primera y la quinta categoría -que ya discutí aquí y aquí– y que, a mi juicio, no tienen el mismo valor.  El siguiente paso es ver si son todas las injusticias iguales y, por ende, si son iguales todos los movimientos independentistas. Para ello, Griffiths y Martínez operacionalizan estas cinco categorías con distintos indicadores a los que asignan unos valores, de forma clara y transparente. Por ejemplo, para conseguir la máxima puntuación en la categoría restaurativa, el movimiento independentista debería estar en la lista de descolonización y haber sido un Estado. Ninguno de los 72 movimientos cumple con estos dos requisitos aunque las puntuaciones más altas las obtienen los Saharauis, los Kanak (de Nueva Caledonia) y los Cameruneses del Sur. Tal vez se pueda discutir la falta de algún indicador para medir algunas de sus categorías pero no sobra ninguna de las que se incluyen.

    Después de seguir el procedimiento con cada indicador los autores presentan los resultados de las naciones con más y menos agravios. Entre las naciones que más puntúan en los agravios destacan Saharauis, Palestinos, Tamiles de Sri Lanka, Kachin de Myanmar, y los Cabinda de Angola. Las naciones que puntúan más bajo son Escocia, Islas Feroe, Guadalcanal en las Islas Salomon, Flandes y Cataluña. Como es esperable los grupos que más alto puntúan lo hacen porque tienen obtienen puntos en casi todas las categorías mencionadas. Por ejemplo, saharauis, palestinos y tamiles puntúan alto en las cinco dimensiones, mientras que quebequeses, escoceses y catalanes no lo hacen.  Como dicen Griffiths y Martínez, no deja de ser curioso que casos muy presentes a nivel internacional como Escocia o Cataluña obtengan los resultados más bajos, mientras que los resultados más altos se dan en contextos cronificados como Palestina o el Sahara Occidental.  Obviamente, cada movimiento secesionista es un mundo y no se consigue la independencia porque se merezca más o menos. De hecho, es más que probable que algunos movimientos independentistas con puntuaciones más bajas consigan sus objetivos antes que aquellos que, siguiendo estos criterios, lo merecen más. Pero, a mi juicio, esta investigación ayuda a poner en perspectiva los debates que tenemos sobre estas cuestiones”      

    Azahara García: El extraño caso del deportista que cree más importante aprender a perder que a ganar

    https://branded.eldiario.es/mejor-conectados-aprender-a-perder-pedro-delgado/

    Albert Soler: ‘Nos cansamos de vivir bien: la otra cara del procés’

    Descripción: NOS CANSAMOS DE VIVIR BIEN: La otra cara del procés de [Soler, Albert]

    https://www.vozpopuli.com/elliberal/politica/Albert-Soler-independentistas-articulos-apellidos_0_1300670957.html

    Vicente Nieves: El Covid -19 augura un próximo  choque de generaciones y los tres desenlaces posibles

    https://www.eleconomista.es/economia/noticias/10777344/09/20/El-choque-de-generaciones-que-se-avecina-y-los-tres-desenlaces-posibles-con-la-vivienda-en-el-foco.html?utm_source=resumen_diario&utm_medium=email_periodico

    “Jim Red prevé tres escenarios para resolver este choque de generaciones:

    Resolución natural del problema. «El precio de los activos a largo plazo cae, particularmente en el mercado de la vivienda. Esto reduciría la brecha generacional sin la necesidad de una intervención externa. Esto puede ocurrir a medida que un número creciente de personas mayores comience a vender activos para financiar su jubilación o los herederos se deshagan de estas herencias». Además, a medida que la población envejece, el descenso de la fuerza de trabajo puede ejercer una presión al alza sobre los salarios, apoyando así a los ciudadanos más jóvenes. Si todo lo anterior no ocurre, la resolución natural solo es posible si las economías se mueven hacia una senda de crecimiento mucho más alta, quizá impulsada por importantes avances tecnológicos. «Si esto permite a los jóvenes ver un camino para superar económicamente a sus padres, la situación puede resolverse», sentencia Red.

    Resolución radical. «Si las caídas de los precios no resuelven el conflicto intergeneracional, el problema puede resolverse con medidas radicales. Esto probablemente involucraría a políticos que llegan al poder principalmente a costa de votantes más jóvenes que se sienten abandonados. Se comprometerían a implementar políticas que nivelen el campo de juego entre ellos y sus mayores. Tales políticas pueden variar desde topar los precios de los alquileres, hasta impuestos sobre el patrimonio a gran escala, que serían fuertemente redistribucionistas», comenta el economista de DB.

    Las generaciones más jóvenes con edad para votar pronto superaran en número a los mayores. Este experto comenta que ya se han visto algunos políticos que han recogido estas demandas en sus propuestas, pero aún no hay ninguno que haya llegado al poder o que habiendo llegado las haya implementado. «Si la brecha intergeneracional se amplía aún más, y si los jóvenes de hoy son incapaces de acumular suficiente riqueza por sí mismos (sobre todo después del Covid-19), entonces esos políticos podrían encontrar las condiciones para ampliar su base de apoyo y ganar futuras elecciones. Esto puede ganar fuerza a medida que los millennials y las generaciones más jóvenes, con el tiempo, vayan ganando peso en la población con derecho a voto».

    Resolución intermedia. Para evitar los dos primeros escenarios y sus abruptas consecuencias económicas, los gobiernos pueden contribuir con sus políticas hacia una resolución gradual. «Estas políticas deben fomentar la construcción de vivienda accesible». El economista de DB cree que también se pueden incluir impuestos que graven en mayor medida a las ganancias del capital frente a las rentas salariales, a la par que formular un sistema impositivo más progresivo. Estas opciones deberían anteponerse a otras acciones más radicales con los impuestos sobre el patrimonio a gran escala u otras políticas señaladas en el segundo escenario. La situación es compleja para los millennials (nacidos desde principios de los 80 hasta el 2000). Ana Hernández Kent, analista de la Reserva Federal de San Louis, explicaba en un análisis que esta generación todavía se estaba tambaleando de la anterior crisis cuando ha llegado el covid: son vulnerables a perder el empleo en recesiones y encima no tienen apenas colchón económico para capear el temporal. «Sin embargo, la buena noticia es que aunque no son tan jóvenes como lo eran durante durante la Gran Recesión, los millennials todavía tienen tiempo para recuperarse. La actual crisis económica también presenta oportunidades para hacer una pausa y repensar la mejor manera de lograr la estabilidad financiera y la resistencia de los hogares frente a futuros golpes financieros»

    Nouriel Roubini: Por desgracia, incluso si el resultado de la «Mayor Recesión» fuera una deslucida recuperación en forma de U, diez ominosas y peligrosas tendencias indican que en algún momento de esta década habrá una «Mayor Depresión» en forma de L.

    https://prodavinci.com/la-mayor-depresion-que-viene-con-la-decada-de-2020/

    La primera tendencia tiene que ver con el déficit y sus riesgos derivados: la deuda y el default. La respuesta oficial a la crisis de la COVID‑19 implica un aumento enorme del déficit fiscal, del orden del 10% del PIB o más, en un momento en que los niveles de deuda pública en muchos países ya eran altos e incluso insostenibles.Para peor, la pérdida de ingresos de muchos hogares y empresas implica que los niveles de deuda del sector privado también se volverán insostenibles, lo que puede llevar a una catarata de impagos y quiebras. Sumado al aumento de los niveles de deuda pública, esto es garantía casi segura de una recuperación más anémica que la que siguió a la Gran Recesión de hace una década.

    Un segundo factor es la bomba de tiempo demográfica en las economías avanzadas. La crisis de la COVID‑19 muestra que es necesario asignar mucho más gasto público a los sistemas sanitarios, y que la atención médica universal y otros bienes públicos relevantes son necesidades, no lujos. Sin embargo, por el envejecimiento poblacional de la mayoría de los países desarrollados, la financiación futura de esos desembolsos aumentará todavía más las deudas implícitas de los sistemas de salud y seguridad social, que ya están desfinanciados.

    El tercer elemento es el riesgo creciente de deflación. Además de causar una recesión profunda, la crisis también está creando un inmenso excedente en los mercados de bienes (máquinas y capacidad productiva no utilizados) y mano de obra (desempleo a gran escala), además de impulsar un derrumbe de precios de materias primas como el petróleo y los metales industriales. Eso hace probable una deflación de deudas, lo que aumenta el riesgo de insolvencia.

    Un cuarto factor (relacionado) será la pérdida de valor de la moneda. Los intentos de los bancos centrales de combatir la deflación y anticiparse al riesgo de una suba de tipos de interés (como resultado de la inmensa acumulación de deudas) llevarán a políticas monetarias todavía más heterodoxas y extensivas. En lo inmediato, para evitar la depresión y la deflación, los gobiernos deberán apelar al déficit fiscal monetizado. Pero con el tiempo, los shocks negativos permanentes del lado de la oferta resultantes de la desglobalización acelerada y del renovado proteccionismo harán casi inevitable la estanflación.

    Una quinta cuestión es la disrupción digital de la economía en general. Con millones de personas que perderán el empleo o trabajarán y ganarán menos, las disparidades de ingresos y riqueza de la economía del siglo XXI se profundizarán. Para protegerse de futuras perturbaciones en las cadenas de suministro, las empresas en las economías avanzadas repatriarán producción de regiones de bajo costo a mercados locales más costosos. Pero en vez de favorecer a los trabajadores locales, esta tendencia acelerará la automatización, lo que generará presiones bajistas sobre los salarios y dará más sustento al populismo, el nacionalismo y la xenofobia.

     El sexto factor es  importante: la desglobalización. La pandemia está acelerando tendencias ya muy avanzadas hacia la balcanización y la fragmentación. El desacople entre Estados Unidos y China se acentuará, y la mayoría de los países responderán con políticas todavía más proteccionistas para blindar a empresas y trabajadores locales contra disrupciones internacionales.

    El mundo posterior a la pandemia se caracterizará por restricciones más estrictas al movimiento de bienes, servicios, capital, mano de obra, tecnología, datos e información. Ya está sucediendo en los sectores farmacéutico, de equipamiento médico y de los alimentos, donde en respuesta a la crisis los gobiernos han comenzado a imponer restricciones a las exportaciones y otras medidas proteccionistas.La avanzada antidemocrática reforzará esta tendencia. Los líderes populistas suelen sacar provecho de la debilidad económica, el desempleo a gran escala y el aumento de la desigualdad. En condiciones de mayor incertidumbre económica, habrá un fuerte impulso a echar la culpa de la crisis a los extranjeros. Los trabajadores industriales y grandes franjas de la clase media se volverán más permeables a la retórica populista, en particular en lo referido a restringir las migraciones y el comercio.

    El octavo factor: el enfrentamiento geoestratégico entre Estados Unidos y China. Con el gobierno de Trump empeñado en culpar a China por la pandemia, el régimen del presidente chino Xi Jinping insistirá en afirmar que Estados Unidos conspira para impedir el ascenso pacífico de China. El desacople sinoestadounidense en comercio, tecnología, inversiones, datos y acuerdos monetarios se intensificará. Para peor, esta ruptura diplomática creará condiciones para una nueva guerra fría entre Estados Unidos y sus rivales, no sólo China, sino también Rusia, Irán y Corea del Norte. Con la cercanía de una elección presidencial en Estados Unidos, sobran motivos para esperar un incremento de acciones ciberbélicas clandestinas, que pueden llevar incluso a conflictos militares convencionales. Y como la tecnología es el arma clave en la lucha por el control de las industrias del futuro y en el combate a la pandemia, el sector privado estadounidense quedará cada vez más ligado al complejo industrial/de seguridad nacional.

    Un último riesgo que no es posible pasar por alto es la disrupción medioambiental, que como muestra la crisis de la COVID‑19, puede causar mucho más daño económico que una crisis financiera. Las sucesivas epidemias (el VIH desde los ochenta, el SARS en 2003, el H1N1 en 2009, el MERS en 2011, el ébola en 2014‑16) son, como el cambio climático, desastres creados básicamente por la acción humana, derivados de malas condiciones sanitarias, el abuso de los sistemas naturales y la creciente interconectividad de un mundo globalizado. En los años venideros, las pandemias y los numerosos síntomas mórbidos del cambio climático se volverán más frecuentes, graves y costosos. Estos diez riesgos, que ya eran grandes antes de la COVID‑19, ahora amenazan con impulsar una tormenta perfecta capaz de hundir a toda la economía mundial en una década de desesperación. Tal vez cuando lleguen los años treinta, la tecnología y un liderazgo político más competente puedan reducir, resolver o minimizar muchos de estos problemas y producir un orden internacional más inclusivo, cooperativo y estable. Pero el final feliz depende de hallar un modo de sobrevivir a la inminente Mayor Depresión”

    Julio Rodríguez Aramberri: La gran contracción

    https://www.revistadelibros.com/blogs/el-ruido-y-la-furia/la-gran-contraccion?&utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=nl20200429

    “Para muchos de nosotros ha sido el nuestro, un mundo previsible y a menudo placentero. No exento de sorpresas, ni perfectamente comprensible o maleable, pero los de mi generación —los boomers— hemos sido gente de suerte, como la que en épocas pasadas hubieron sólo otros pocos: los ciudadanos romanos bajo el Principado o los habitantes de Chang’an en los buenos tiempos de la dinastía Tang. Como ellos, muchos —y en muchas partes del ancho mundo— hemos vivido avant la Révolution y gozado, como grupo, una douceur de vivre cotidiana que creíamos imperecedera. Hasta esperábamos que nuestro ajuste definitivo de cuentas con el mundo fuere, si no deleitoso, al menos tan sencillo como los provisionalmente tenidos hasta hace poco. Esa confianza la hemos trasmitido a las generaciones que nos siguen: si no el mejor de los mundos posibles, el que les íbamos a dejar sería regalado y aún mejor que éste si cabe.Así se lo creyeron y se han propuesto mejorarnos. Al menos en grandes sectores jóvenes de las sociedades acomodadas existía hasta hoy la convicción de que con algunos ajustes finos iban a vivir, al cabo, en armonía con la naturaleza y con sus semejantes. Como Macbeth han creído que las brujas auguraban la realización de sus propios deseos: vivir en una vasta ONG en donde todos y todas —muy importante esa conjunción que copula inconsútilmente a los géneros sin necesidad de contacto físico ni de escribano que autentique el asentimiento mutuo— iban a disfrutar de un mundo enriquecido por la diversidad y en el que todos y todas serán iguales no sólo en derechos; no sólo en oportunidades; también en resultados —una utopía para almas bellas aunque renuentes a reparar en las contradicciones lógicas del constructo—.El virus de Wuhan ha dado con él en tierra

    LA AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

    VIVALDI: CATONE IN UTICA

    VVivaldi no es solo Las cuatro estaciones, sino las veintitantas óperas, todas de gran belleza vocal y con algunas de las arias más grandes que se hayan escrito; lo que pasa es que las cuatro ramas de las estaciones no dejan ver el enorme bosque operístico vivaldiano. Un ejemplo es Catone in Utica: Catón, amigo de Pompeyo y enemigo de César, se suicida en su casa de Utica, al norte de África, en protesta contra este.

    La muerte de Catón, por Pierre-Narcisse Guérin (1774-1833)

    Vivaldi, Catone in Utica RV 705, Sinfonia:

    Al enterarse de la muerte de Catón, César canta este sublime:

     Abre los ojos”: Apri le luci, e mira/ il mio costante affetto./ Per te il mio cor sospira/e non l’intendi ancor. /E in tacita favella /co’ soli miei sospiri/
    ti copro, o bella fiamma, /che m’ardi il cor.

    Roberta Mameli, Apri le luci, e mira, de Catone in Utica:

    COMP ARTIENDO LECTURAS

    con Carmen Marcos

    Librería sancho Panza libreriasanchopanza@hotmail.com

    Martín Caparrós (Argentina, 1957) es novelista y un gran cronista que ha recibido muchos y diversos premios. Ha vivido en varios países, entre ellos España.  En su última obra editada, Sifín, imagina un mundo que ha superado la muerte y uno puede elegir qué tipo de vida quiere en ese futuro virtual. Es una pregunta no fácil de responder.

    Martín Caparrós: Sinfín

    Idioma original: Castellano

    Edita: Literatura Random House, 2020

    Nº de páginas: 481

    Descripción: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/511McjRztqL._SX291_BO1,204,203,200_.jpg

    Año 2070. El mundo no se parece nada a la actualidad: Europa ha perdido toda la fuerza y el interés que tuvo (los nacionalismos, la inmigración, la inseguridad, la falta de empleos para humanos); también EEUU. Por supuesto China es la mayor potencia mundial. La inteligencia artificial y los mundos virtuales han sustituido a la realidad material. Una forma de vida eterna se ha convertido en el mayor logro de la humanidad tras ser conscientes de que la obsesión por mantener y mejorar el cuerpo es el gran error. Tsian se llama este hallazgo y se representa con un signo oriental; en nuestra lengua El Paraíso. Se trata de tener un futuro virtual –tal y como, sostiene el autor, han venido de hecho prometiendo las religiones para la otra vida–. No todos pueden acceder porque es económicamente costoso. La narración nos cuenta cómo se llegó a ello, tras pasar por la fabricación e implantación a demanda de órganos y el traspaso de los cerebros a robots, los errores cometidos, las cobayas utilizadas, el papel del azar en el proceso, los pasos que se fueron dando para mejorar el producto y lograr que cada uno tuvieses el futuro que quisiera e incluso poder “resetear” esa segunda vida.  Es una distopía (de hiperbólica la califican algunos) que está escrita como crónica de una periodista que decide investigar la historia para desmontar la visión idílica que se ha difundido (MBH: la más bella historia). Es interesante, inteligente y divertida en ocasiones. Aunque le pondría dos pegas: demasiadas páginas y la falta de interés de los personajes que idearon y desarrollaron Tsian. Lo que más interesa son las elucubraciones del autor.

    https://elcultural.com/martin-caparros-si-dejara-de-existir-la-muerte-ya-no-tendriamos-un-futuro   (Reseña y entrevista por Andrés Seoane)

    https://es.wikipedia.org/wiki/Mart%C3%ADn_Caparr%C3%B3s (Biografia)

    LA AGENDA DEL ENSAYO  de

    Margarita Vidal

    Descripción: Descripción: Libros de transhumanismo

    Librería Castelar libreriaemiliocastelar.com

    Jaime Bifill: Sin miedo al Sandbox bancario  . Retos y riesgos legales

    https://www.hoganlovells.com/es/news/jaime-bofill-habla-sobre-el-sandbox-en-cinco-dias

    David Frye: Muros.La civilización a través de sus fronteras

    Descripción: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41DISdg-CPL._SX316_BO1,204,203,200_.jpg

    Miguel Ors entrevista a Paul Krugman: «España podría acabar rescatando a Alemania de su próxima crisis»

    Descripción: Paul Krugman

    https://www.elmundo.es/papel/lideres/2020/02/18/5e4ad9bafc6c83672e8b45c3.html

    Carlos Segovia entrevista a José Luis Escrivá: «Empezaremos a tener un problema con las pensiones en 2025, pero es manejable»

    Descripción: https://phantom-elmundo.unidadeditorial.es/88810752ebf64c767602ddea09faa5eb/crop/31x25/1012x679/resize/746/f/jpg/assets/multimedia/imagenes/2020/03/07/15836029396376.jpg
    https://www.elmundo.es/economia/2020/03/08/5e63d71521efa0ec188b4587.html

    Fernando Navarro entrevista a James Taylor: “Deberíamos compartir la misión de no asesinar a nuestro planeta”

    Descripción: James Taylor, en Londres el 12 de febrero.
    https://elpais.com/cultura/2020/02/21/actualidad/1582306572_924179.html

    Mil gracias por la lectura y difusión de esta Agenda  de Prensa y no sean cándidos. No crean en las palabras y solo se fíen de los hechos

    *
    •  
    • Hay  dos procedimientos alternativos para suscribirse.
    • La primera manera para   suscribirse es mediante    una transferencia periodica fija de 15 euros/mes a la C/C de  MANUEL PORTELA PEÑAS en la entidad bancaria
    • kutxabank
    • IBAN ES09
    • 2095 0334 8091 0306 8877
    • La otra modalidad de suscripción  funciona mediante un recibo de 15 euros /mes que tramito mediante mi  banco contra la C/C del suscriptor. Para ello es imprescindible hacerme llegar el siguiente boletín de suscripción:
    • Autorización de cargo en cuenta
    • Nombre y Apellidos : XXXXXXXXXXXXXXXXXX
    • NIF/CIF:   ZZZZZZZZZ
    • Número de cuenta (20 dígitos): ZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
    • Enviar el cupón, debidamente relleno,  a la siguiente dirección:
    *
  • Comments are closed.

Calendario de artículos

junio 2021
L M X J V S D
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  

Artículos anteriores