• Quién está detrás de ‘moncloa.com’

    https://www.elindependiente.com/tendencias/comunicacion/2018/09/26/quien-detras-moncloa-com/

    Andoni Fernandez: Los audios de MONCLOA.COM provocan un tsunami en la política española

    https://www.moncloa.com/audios-moncloa-com/

    Elsiglo.es : Vuelven las trincheras de prensa. Las vacaciones veraniegas le han servido a la derecha mediática para recuperarse del shock de la moción de censura, abrir fuego contra Pedro Sánchez y, de paso, arriesgar su propia credibilidad a cuento del supuesto plagio del presidente en su tesis. Mientras ABC, El Mundo y OK Diario pugnan por liderar el papel de ariete contra Moncloa, La Razón trata de recomponer una línea editorial demasiado marianista para el PP de Pablo Casado. Una ofensiva que también se dirige a la nueva RTVE, en la que se mantiene la incógnita de si el Gobierno conseguirá nombrar un Consejo de Administración de mayoría progresista

    http://www.elsiglodeuropa.es/siglo/historico/2018/1261/Index%20Politica%20Portada.html

     

    Riesgo de elevadas pérdidas en el bono

    http://www.eleconomista.es/opinion-blogs/noticias/9410787/09/18/Riesgo-de-elevadas-perdidas-en-el-bono.html

    Nos acercamos al cruce de la muerte. Spread de la rentabilidad bono a 2 años versus bono a 10 años

    https://www.gurusblog.com/archives/nos-acercamos-al-cruce-de-la-muerte-spread-de-la-rentabilidad-bono-a-2-anos-versus-bono-a-10-anos/25/09/2018/

    ECD: Movimiento por España, que reunió a unas 10.000 personas en la Peregrinación al Valle de los Caídos el 15 de julio, pedirá públicamente al Nuncio Apostólico (el representante de la Santa Sede en España) una respuesta sobre la postura del Vaticano ante la vulneración del Tratado Internacional que supone la aprobación del decreto de exhumación de Franco. El movimiento ciudadano ha enviado más de 5.000 firmas de su Manifiesto Católico al Nuncio Apostólico y ha pedido, sin éxito, una cita personal con el representante del Vaticano. Ante la falta de respuesta del representante eclesiástico, se manifestarán este viernes a las 12.30 para pedir una respuesta y desplegarán una gran pancarta

    https://religion.elconfidencialdigital.com/articulo/iglesia-estado/movimiento-espana-interpelara-vaticano-exhumacion-franco/20180926193607026244.html?utm_medium=email&utm_source=Newsletter&utm_campaign=180927

    Jorge Benitez: Así quieren dominar el cine Amazon, Netflix y Apple

    http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/05/30/574825b9e2704ef6568b459a.html

    Republica.com : El Tribunal Supremo ha desestimado los incidentes de nulidad presentados por el ex duque de Palma Iñaki Urdangarin y su exsocio Diego Torres contra la sentencia del caso Nóos, que les condenó a 5 años y 10 meses de cárcel y a 5 años y ocho meses a cada uno, respectivamente. En un auto, la Sala Segunda del alto tribunal señala que en los escritos de ambos condenados no se aducen cuestiones nuevas adoptadas por el Tribunal Supremo sino que son «un intento de prolongar o alargar (y el algún punto, ampliar extemporáneamente) el debate de casación». El fallo del Supremo supone el paso previo antes de que Urdangarin pueda acudir, si así lo estima, al Tribunal Constitucional en petición de amparo

    https://www.republica.com/2018/09/26/el-supremo-rechaza-anular-la-sentencia-firme-contra-urdangarin-por-el-caso-noos/

    J. Arias Borque: Sánchez sube el sueldo a los Mossos y levanta ampollas en la Policía y la Guardia Civil, que han estado meses negociando una subida salarial que les equiparase con los policías catalanes

    https://www.libertaddigital.com/espana/2018-09-26/sanchez-sube-el-sueldo-a-los-mossos-y-levanta-ampollas-en-la-policia-y-la-guardia-civil-1276625537/

    Republica.com : El Gobierno aprobará de forma inminente la jubilación anticipada de los policías locales, según ha anunciado este miércoles la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, en el Congreso de los Diputados. La ministra ha respondido de esta forma a la diputada del PP Carolina España, que le ha preguntado si “va el Gobierno a continuar la tramitación para la jubilación anticipada de la Policía Local que inició el PP

    https://www.republica.com/2018/09/26/el-gobierno-aprobara-la-jubilacion-anticipada-de-los-policias-locales/

    Eulogio Lopez: Las pensiones subirán el IPC. Sin embargo, por primera vez, el Gobierno Sánchez reconoce que el sistema no es viable

    https://www.hispanidad.com/confidencial/las-pensiones-subiran-el-ipc-sin-embargo-por-primera-vez-el-gobierno-sanchez-reconoce-que-el-sistema-no-es-viable_12004232_102.html

    Francisco S. Jimenez: Dado que para mantener pensiones similares a las actuales, en relación al salario medio, se necesitan en torno a 2,4 empleos por pensionista, para financiar 6 millones de pensionistas más se necesitarán casi 14,5 millones de empleos adicionales. Esto supone que de aquí al 2050 casi se duplique el número de empleos, pasando de algo más 18 millones a casi 33 millones.Las cuentas para mantener las pensiones actuales sin adoptar medidas adicionales no cuadran y hacen aguas según avanza la curva demográfica de España. La Comisión Europea estima que, durante las próximas décadas, el número de pensiones aumentará desde los 9,6 millones actuales hasta unos 15 millones a mediados de siglo.Según el estudio de Las pensiones de España del Consejo General de Economistas de España, se necesitan en torno a 2,4 empleos por pensionista para que el sistema de pensiones esté equilibrado. Ahora mismo no alcanza esta ratio pese a la mejora que está viviendo el empleo. Y explica que el déficit se sitúe alrededor de los 19.000 millones de euros

    http://www.eleconomista.es/economia/noticias/9412149/09/18/-Las-cuentas-imposibles-para-mantener-las-presiones-se-necesitan-145-millones-empleos-mas-para-quedar-garantizadas.html

    Elsa Garcia de Blas: El partido liberal europeo propone expulsar al PDeCAT. El consejo del grupo se reunirá de forma extraordinaria para apartar a la formación catalana por sus problemas de corrupción

    https://elpais.com/politica/2018/09/26/actualidad/1537986129_745997.html

    Gaceta.es: Mario Conde y su familia no cometieron blanqueo de capitales ni delito fiscal

    https://gaceta.es/espana/mario-conde-y-su-familia-no-cometieron-blanqueo-de-capitales-ni-delito-fiscal-20180925-1357/

    Tono Calleja: Atasco en el Supremo: el archivo de la causa de Casado, pendiente del ‘procés’ y las ‘black’ . El ponente de la investigación contra el presidente del PP, Miguel Colmenero Menéndez de Luarca, también se encarga de los recursos de los independentistas catalanes y de los de Rodrigo Rato y el resto de condenados por las tarjetas opacas

    https://www.vozpopuli.com/politica/Atasco-Supremo-archivo-Casado-pendiente-proces-black_0_1175883322.html

    David Alandete: Maduro cambia de idea y acude finalmente a la Asamblea General de la ONU. Trump ha afirmado estar dispuesto a reunirse con el presidente venezolano

    https://www.abc.es/internacional/abci-trump-ofrece-reunirse-maduro-todas-opciones-estan-sobre-mesa-201809261617_noticia.html

    Marcello : Casado no despega, según el CIS

    https://www.republica.com/las-pesquisas-de-marcello/2018/09/25/casado-no-despega-segun-el-cis/

    Raul Piña: Los expertos ven «intencionalidad política» en el CIS de Pedro Sánchez

    http://www.elmundo.es/espana/2018/09/27/5babdcc746163ffe178b45d6.html

    “Me llama la atención un cambio de metodología de 22 años sin ninguna explicación previa pero, sobre todo, me llama la atención la estimación que no cuadra con los datos directos», expone Narciso Michavila, presidente de GAD3. El voto directo que refleja el CIS es el siguiente:18,6% del PSOE; 12,9% del PP; 12,3% de CS; y 9,8% de Unidos Podemos. «No se han aplicado factores de corrección», concluyen en el sector demoscópico. José Miguel Silva, sociólogo y socio fundador de Electocracia, confiesa tener «bastantes dudas porque es realmente difícil entender que el PSOE baje en intención directa de voto más de 5 puntos desde el último barómetro, y ahora suba en estimación, además, comprobando que los principales rivales en cambio sí suben en esa intención de voto directo, o que los datos de transferencia neta (diferencia entre lo que se recibe y se da a otros partidos respecto de las últimas elecciones) bajen también para los socialistas y suban para el resto. Hay bastantes incongruencias», reflexiona.Para Michavila, el CIS, en lugar de estimar voto «ha aplicado una simple regla de tres a la intención directa de voto». A su juicio, lo único que ha hecho es multiplicar por la misma constante (1,62) el voto directo para dar la estimación. «Eso lo puedes hacer cuando tienes la certeza de no hay ningún sesgo. No es el caso viendo el recuerdo de voto».Ésta es una de las claves que señalan los expertos. El PSOE presenta el recuerdo de voto más elevado (20,1 puntos). «Si el voto directo y el recuerdo de voto de un mismo partido salen altos, seguro que hay sesgo. Tienes que aplicar correcciones, porque sino sale el partido que está más sobrerrepresentado, el que tiene más recuerdo de voto», señala un reconocido profesional del mundo demoscópico, que pide mantener el anonimato. También señalan que se ha ponderado la simpatía, lo que también beneficia al PSOE. «Cuando estás en el poder tu electorado está más activo, implicado. Si te lo han quitado, es normal que estés más frío, pasivo. Por eso el PSOE presenta más recuerdo y más simpatía. Es algo que se moderará», diagnostica Manuel Mostaza, director de Asuntos Públicos de Atrevia.Para los expertos no se sostiene la alta estimación de voto del PSOE con que caiga 5 puntos su voto directo desde julio o sea la única formación que pierde fidelidad de voto (8,7 puntos respecto a julio). «Los datos brutos indican un desgaste del PSOE que no se tiene en cuenta», dice otro experto, que también pide no desvelar su nombre. «Se ha cambiado la forma de estimar para beneficiar al PSOE. El error es pensar que con el CIS se puede hacer política».Un punto que resaltan los expertos consultados:»Suben los partidos del bloque de la moción de censura. ERC y el PDeCAT, que deberían restarse. También PSOE y Podemos, que son vasos comunicantes».Para Francisco Ruiz, catedrático de la UCLM y experto en sistemas electorales, el CIS le causó cierta sorpresa porque «se separa algo del promedio de encuestas publicadas últimamente». En todo caso, desde su punto de vista, los datos no le resultan extraños, toda vez que «el CIS se ha limitado prácticamente a descontar las respuestas que no elegían». Expone que prácticamente no ha habido lo que se llama cocina.Aquí es en realidad donde está la clave, en la cocina. En el tratamiento de los datos. Pero, ¿qué es la cocina? Michavila lo define como un «un proceso de calibrado para garantizar que la muestra sea representativa de la población». Silva lo resume como «análisis de los datos de una encuesta, con el objetivo de convertir la respuesta directa y espontánea sobre intención de voto de los encuestados, el IDV -intención de voto directa- en una estimación más real. Para ello se consideran, especialmente, el recuerdo de voto y la simpatía, así como el volumen de los que no saben o no responden». Ruiz lo define así: «La empresa que hace la encuesta tiene experiencia previa de las desviaciones que tuvo en encuestas anteriores frente a los resultados reales en elecciones, aplica unas correcciones para intentar evitar que las mismas desviaciones se vuelvan a repetir».

    Eduardo Bayon: En este reciente sondeo del  CIS entran,  por primera vez,  PACMA y Vox,con un 1,6% y un 1,4%, respectivamente. Y   EH Bildu supera al PNV, al lograr un 1,1% frente al 0,9% de los de Sabin Etxea. Por otro lado, quienes consideran que la situación política es mala o muy mala, siguen descendiendo hasta el 63,8%.La encuesta se realizó a través de 2.972 entrevistas del 1 al 11 de septiembre. En líneas generales es un sondeo bastante similar al anterior, lo más destacable es que el PSOE baja cinco puntos en intención directa de voto pero en cambio, la estimación se mantiene. Estamos también ante un nuevo barómetro electoral del CIS que inicia una nueva etapa, al pasar de publicarse trimestralmente a hacerlo de forma mensual. Conviene también recordar, que el sondeo se ha realizado con anterioridad a la dimisión de Carmen Montón como Ministra de Sanidad.

    http://debate21.es/2018/09/26/el-psoe-se-mantiene-destacado-en-el-nuevo-cis-de-tezanos/

    “Los datos en Intención Directa de Voto dan al PSOE un 18,6%; el PP recupera la segunda posición con un 12,9%; le sigue Ciudadanos con un 12,3%, mientras que Unidos Podemos obtiene un 9,8%.En ‘Voto+simpatía el PSOE es primera fuerza con un 22,4% de los apoyos, tras descender casi cinco puntos respecto a julio; seguido del PP con un 15,2%; Ciudadanos con un 14,4% y Unidos Podemos logra un 11,8%.La suma de las fuerzas de centro-izquierda logran ampliar su ventaja sobre las de centro-derecha con respecto al sondeo del mes de julio. PSOE y Unidos Podemos suman un 46,6% (+1,1) de los votos, por los 40,4% (-0,4) del PP y Ciudadanos.

    El PSOE es líder entre los mayores de 45 años

    El PSOE es primera fuerza entre los electores que cuentan con más de 45 años, aunque desciende considerablemente entre los menores de 45 (18-24: de 19,1% pasan a 13,9%; 25-34: de 19,4% pasan a 15,9%; 35-44: de 25,2% pasan a 16,9%).Ciudadanos crece y se coloca primero entre quienes cuentan con entre 25 y 44 años. El PP por su parte es cuarta fuerza en todos los segmentos menos entre los mayores de 65 años, donde es segundo. Unidos Podemos, por su parte, sigue liderando la franja de los más jóvenes (18-24).

    El PP recupera el liderato en los pueblos

    El PSOE ha pasado de liderar todos los segmentos por municipios en el mes de julio, ha quedarse solo en cabeza en los municipios que cuentan entre 2.000 y 50.000 habitantes. El PP recupera mucha fuerza en los pequeños municipios (menos de 2.000 habitantes) y Ciudadanos se hace fuerte en las ciudades.

    Ciudadanos, el preferido de los titulados superiores

    El PSOE encabeza de nuevo todas las franjas según el nivel de estudios, menos en esta ocasión la de los titulados superiores, en la que Ciudadanos le ha arrebatado el liderato, volviendo a ser así la opción preferida de este segmento. El PP es segunda fuerza entre quienes cuentan con estudios de secunda 1ª etapa o inferiores.

    Voto por ‘condición’ y ‘estatus’ socioeconómico

    En voto según el estatus socioeconómico, el PP no recupera voto entre los jubilados. El PSOE es líder entre jubilados, parados, trabajadoras domésticas, obreros y pequeños empresarios. Ciudadanos lo es entre directores y profesionales y técnicos y cuadros medios. Podemos lidera el segmento de estudiantes.

    El PSOE lidera todos los segmentos, menos las viejas clases medias, entre las que el PP recupera el liderato. Ciudadanos iguala con el PSOE entre las clases altas.

     

    Batalla por el centro y pugna PP-C’s por la derecha

    En los datos de voto según la autoubicación ideológica del votante en una escala de 1 al 10, donde 1 es extrema izquierda y 10 extrema derecha, el PSOE se mantiene fuerte en el centro-izquierda. Ciudadanos supera de nuevo al PP en el centro-derecha ‘6’ y es un claro competidor por este espacio electoral al lograr excelentes datos en el ‘7’ y ‘8’.Conviene tener presente a la hora de interpretar esta última gráfica, que las posiciones que se ubican en los extremos cuentan con bastantes menos votantes que las posiciones centrales.

    Pedro Sánchez, el líder nacional mejor valorado

    De los líderes de los cuatro principales partidos, el presidente Pedro Sánchez es el mejor valorado con un 4,11, le sigue Albert Rivera con un 3,93 y Pablo Casado con un 3,56. Pablo Iglesias mejora y se queda en un 3,07, mientras que Alberto Garzón, líder de Izquierda Unida, cosecha un 3,79.El 15,1% de los encuestados valora la gestión del Gobierno de Sánchez como buena, frente al 38,6% que la considera regular y el 24,9% mala.Entre las novedades del barómetro, se pregunta qué les parecería que estuviera en el Gobierno los otros principales partidos. Un 16,1% considera que el PP lo haría mejor, un 32,5% igual que Sánchez y un 41,7% peor. Respecto a que Rivera fuera el presidente, un 16,8% cree que lo haría mejor; un 36,6%, peor y un 28,7% igual. En el caso de que el presidente fuese Pablo Iglesias, el 8% considera que sería mejor, mientras que el 27,3% considera que sería igual y el 48,5% peor.

    La fidelidad del votante socialista se mantiene alta

    El votante socialista es más fiel que hace tres meses. De los votantes que habían optado por el PSOE en las elecciones de 2016 el dato de los que piensan mantener su voto en la actualidad se sitúa en un 79,7%. De esta forma, los socialistas siguen siendo el partido con mayor fidelidad de voto de entre las cuatro grandes formaciones mayoritarias. Es por lo tanto, el partido que a su vez tiene menos fugas, aunque un 5,2% de quienes les votaron en 2016 ahora lo harían por Ciudadanos. Ahora bien, el PSOE mejora su captación de voto entre los antiguos votantes de sus competidores. El 17,6% de los que votaron a Unidos Podemos en las últimas generales lo haría ahora por el PSOE. También lo harían el 6,0% de quienes votaron a Ciudadanos.Por su parte, el PP se queda en una fidelidad de voto del 66,2% y Unidos Podemos en un 67,2%, por lo que logran ambos mejorar considerablemente su dato de fidelidad respecto al mes de julio. Ciudadanos conservaría el 76,6% de los votantes que tuvieron en 2016, diez puntos más que en julio”

    LA AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

    QUE VIVA ESPAÑA DOS

     

    Cuando hablamos de “música española por autores extranjeros” nos limitamos a media docena de ellos (Rimskij, Glinka, Moszkowskij, Chabrier, Lalo, Ravel, Debussy…). Ya hemos sacado a otros del olvido y hoy vuelvo con otra figura. Mezcla de música y baile (la conocida y respetada “escuela bolera”), seguimos con un músico del que no nos acordamos muchas veces de que la acción de dos de sus principales óperas (de las mejores de la historia) se desarrolla en Sevilla: ¡Mozart!

     

     

    Fandango del acto III de Las bodas de Fígaro de Mozart. Conjunto de la Ópera de Viena, Yokohama (Japón), Kenmin Hall (2016):

    https://youtu.be/k4Vu2C8wLas

     

     

     

     

    LA  AGENDA del ENSAYO  de Margarita Vidal

    Librería Alejandría www.alejandriapozuelo.com

    Gerd Leonhard: Tecnología versus Humanidad: El futuro choque entre hombre y máquina

     

    https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/FMfcgxvzKksLJjrncFPBzCzSqbrJWmpr

    Pamela Beth Radclife: La España contemporanea

    https://www.vozpopuli.com/altavoz/cultura/Spain-different-historia-desapasionada-Espana_0_1175882875.html

    OPINIONES VARIAS DE ACTUALIDAD

    Prnoticias.com: Ya se han conocido los datos de comScore MMX Multiplataforma correspondiente al mes de agosto y la edición digital del diario El Mundo sigue imponiéndose al resto de digitales generalistas en nuestro país gracias a sumar 18.881.000 usuarios únicos en el último mes. Supera en más de 200.000 a elpaís.com, que cierra el mes de agosto con 18.660.000 usuarios únicos

    https://prnoticias.com/prensa/prensa-pr/20169892-comscore-periodicos-digitales-agosto-el-mundo-y-el-pais

    “Ambos diarios son los que juegan la principal batalla. Sin embargo, lavanguardia.com cierra el top 3 a una distancia ya considerable con 17.316.000 usuarios únicos. El diario catalán supera a abc.es, que ocupa el cuarto puesto de la lista con 15.133.000 usuarios únicos. Por su parte, 20minutos.es se posiciona como el quinto diario generalista más leído en internet en el último mes con 12.366.000 usuarios únicos.Siguiendo el ranking, encontramos a elconfidencial.com con 11.792.000 usuarios únicos, seguido de elespañol.com con 10.420.000 y okdiraio.com con 9.434.000. Cierran esta lista eldiario.es con 7.092.000, huffingtonpost.es con 5.598.000 y Publico.es con 4.757.000

     

    Antonio Papell : Don Juan Carlos y el aniversario de la Constitución

    http://www.bolsamania.com/analytiks/2018/09/21/don-juan-carlos-y-el-aniversario-de-la-constitucion/

    “El pasado día 6 de octubre, el presidente del Gobierno y los presidentes del Congreso y del Senado comparecieron públicamente para poner en marcha los actos conmemorativos del cuadragésimo aniversario de la Constitución de 1978, que se cumple en diciembre. Una Comisión ad hoc se ocupará de los preparativos de una celebración apartidista, que hará hincapié en el disfrute de las libertades y en la inmensa transformación económica y social que ha experimentado este país en las cuatro fecundas décadas que han transcurrido, y a cuyo término España está en paz –el conflicto catalán es serio pero no empece esta definición— y ocupa un lugar puntero en el mundo.Pero hay un problema: en la presentación de los actos del día 6 de diciembre, aniversario del referéndum de ratificación de la Carta Magna, no se previó la presencia de don Juan Carlos, el rey emérito, que fue —conviene recordarlo— el autor intelectual de aquel proceso, el que urdió e impulsó aquel viaje de la ley a la ley que, diseñado por Torcuato Fernández Miranda y conducido con mano diestra por Adolfo Suárez, nos ha traído hasta aquí con el menor coste posible, sin que hubiera de mediar un colosal desquite o una refriega vindicativa que hubiese dificultado y retrasado todavía  más el desarrollo democrático español. La intervención del ey fue tan notoria que no se puede celebrar la efemérides sin mencionarlo si no se quiere incurrir en un descomunal ridículo.Los actos del aniversario de la Constitución incluyen un concierto el 5 de diciembre en el Auditorio Nacional, al que supuestamente asistirá el rey Felipe VI con la reina y sus hijas, pero no don Juan Carlos. Zarzuela ha dado a entender que, después de la filtración de la grabación de Corinna por Villarejo –en la que la supuesta amiga del exrey lo acusó de numerosos delitos—, se habría tendido una especie de cordón sanitario como el que afectó a la infanta Cristina tras desencadenarse el ‘caso Urdangarín’. Con la particularidad de que el silencio sobre la figura de don Juan Carlos no es sostenible ya que lo que ahora se celebra está íntimamente vinculado al papel de la jefatura del Estado, tantas veces elogiada en público y en privado por los partidos que ahora silencian el nombre de quien era titular de la Dinastía.La realidad es que don Juan Carlos ha dejado escaso margen para cualquier otra opción. Su figura es inviolable por mandato constitucional (inviolabilidad que, como recuerdan los constitucionalistas, no defiende tanto al rey como al sistema), y por ello se descarta cualquier encausamiento por hechos sucedidos durante su reinado. Pero el precio de haber bordeado los límites que le correspondían es el ostracismo a que ha quedado condenado de manera automática. El sucesor, que tiene felizmente a gala el estricto cumplimiento de sus funciones constitucionales, tampoco podría actuar de otro modo. Y así lo entiende la opinión pública a juzgar por una encuesta de SocioMétrica publicada por ‘El Español’ en la que el 51,9% de los encuestados cree que lo más adecuado es restar al rey emérito funciones representativas como en su día se hizo con la infanta Cristina, frente al 36,2% que piensa que tal prevención no es necesaria. Esta misma encuesta, por cierto, muestra un respaldo del 56,4% a la Corona por su actitud en la crisis catalana frente al 33,6% que cree lo contrario. Y la monarquía parlamentaria es preferida por el 48,4% de los españoles frente al 37,1% que opta por la República.No parece, pues, que haya una opción distinta de la de prescindir de don Juan Carlos en los fastos del 40 aniversario, ya que en cierto modo él mismo se ha autoexcluido con la deriva final en forma de cacería de elefantes en Botswana. Don Felipe no hereda las máculas de su progenitor (aunque algún día deberá tomar decisiones sobre la herencia material que reciba, que podrá aceptar o no), y una vez más tendrá que optar por cumplir con su obligación, aunque quede relegada su devoción. Pero esta evidencia no significa que haya que silenciar absurdamente el papel de don Juan Carlos en los hechos que se conmemoran: una cosa es no invitarle y otra muy distinta ocultar su labor, que sigue siendo objetivamente plausible y sin la cual no se entendería casi nada de lo que ha sucedido”

     

    Moises Romero : ¿Quién dijo que el dinero físico había muerto? Que no le engañen: sigue creciendo

    http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/quien_dijo_que_el_dinero_fisico_habia_muerto_que_no_le_enganen_sigue_crecie

    “La historia comenzó en una reunión en Londres, el 18 de mayo de 2015, sobre la intención de abolir el dinero en efectivo en Europa , con el argumento de la «seguridad y el lavado de dinero de la droga y el terrorismo», etc. y con el único interés de imponer un control total sobre la economía y los impuestos. Todo ello en la línea de lo que ha descrito varias veces en LACARTADELABOLSA acerca de plastificar definitivamente el dinero. «En Grecia ya no se puede pagar en efectivo cantidades mayores de 70 euros. He pensado que para hacer esto tardarían aún bastantes años pero parece ser que lo quieren imponer cuanto antes y que ya está bastante estudiado. Incluso parece que ya hay fecha. Los señores del Citigroup ya lo saben perfectamente. USA parece que no puede hacerlo por ahora. La idea es crear un totalitarismo económico que permita un control total. No se si todo esto es cierto. Te paso la información por si puedes confirmarlo. Yo no tengo ni idea.» me decía mi amigo Mi amigo W. U. hace dos años

    (http://armstrongeconomics.com/archives/tag/abolishing-cash)

    La realidad, empero, es muy diferente. A pesar del aumento de los sistemas de pago sin efectivo, el dinero físico ahora representa 9.6 b del PIB global, hasta de 8.1 s en 2011. Magnífico gráfico el que sigue, elaborado por Trevor Nore@trevornoren

     

    A mi amigo W.U. le dije que «el ruido del río se oye cada vez más cerca, con más fuerza. Se que en España una gran entidad bancaria ya está en ello, advertida desde el GRAN HERMANO. Me lo contaron hace dos años ellos mismos y pensé que era una locura, que las cosas quedaban muy lejos. Advierto, sin embargo, que lo que parecía muy lejos está cada vez más cerca. Además, cada vez hay más compañeros detrás de la pista»Rosalía Sánchez ha escrito en El Mundo Adiós al dinero contante y sonante Los países nórdicos llevan años dándole vueltas a la idea de eliminar el dinero físico. El Gobierno de Dinamarca acaba de lanzar como propuesta preelectoral una iniciativa para acabar con el dinero en efectivo en tiendas de ropa, gasolineras y restaurantes. Sería la primera fase de un plan con objetivos a largo plazo que convertiría a este país en el primero en prescindir de las monedas y los billetes…Con estas y otras claves de fondo, hablo del asunto con uno de mis gurus favoritos. «En un mundo global de Represión Financiera jamás vista, lo normal es que se acentúe el fenómeno, que la Represión vaya más allá, que el Totalitarismo sea total. El Gran Hermano lo tiene muy bien pensado y perfectamente proyectado: nada mejor que tocar la fibra sensible, muy sensible, del control del terrorismo, el tráfico de armas, la trata de blancas, el mercado mundial de la droga y el dinero negro, dinero debajo de las piedras, colchones o en cajas fuertes, para que nadie rechiste», me dice.

    «¿Ves a alguien capaz de manifestarse en contra?», prosigue. «Y todo ello con el beneplácito de los bancos, que sacarán muy buen provecho del dinero de plástico, dinero virtual, porque será lo que hay y detrás de ello no habrá nada más, no existirá otra clase de dinero ¿Me explico bien?..»»Sí, creo que esto se producirá más pronto que tarde. La aparición de la banca en la sombra y de nuevos competidores a la banca tradicional va a acelerar el fenómeno. La tecnología avanza a velocidad del rayo y en esto, como en todo, la tecnología es clave», finaliza.Y otros niegan dicen no. Los analistas de Deutsche Bank niegan la mayor y hacen referencia al caso de Grecia como mejor ejemplo para explicar cómo el uso del dinero convencional no desaparecerá a medio plazo. «Los ciudadanos griegos han retirado una quinta parte de sus ahorros de los bancos», estima Stuart Kirk, analista del banco alemán. Un hecho que determina que, en momentos críticos como el que vive en estos momentos el país heleno, los ciudadanos siguen apaciguando sus miedos recuperando su dinero, contante y sonante. 

     

    China avanza rápido hacia una sociedad sin efectivo

    China está tratando de poner riendas a su pujante e innovador sector de finanzas en Internet, que ofrece un vistazo a cómo el resto del mundo podría en algún momento manejar el dinero, aunque también ha sido escenario de publicitados abusos.

    Las empresas chinas de Internet han transformado el teléfono inteligente promedio en una plataforma para hacer transacciones sin efectivo de por medio, transferencias bancarias, operaciones crediticias e inversiones que van mucho más allá de lo usual en Estados Unidos. Los consumidores chinos, muchos de los cuales no tienen tarjetas de crédito, compran fondos del mercado monetario, se dividen la cuenta de un restaurante y pagan servicios que van desde un taxi a comida a domicilio con la misma aplicación en sus smartphones.

    Fernando Diaz Villanueva: Obama, otra vez

    https://diazvillanueva.com/2018/09/26/obama-otra-vez/

    “El próximo 6 de noviembre se celebran elecciones legislativas en Estados Unidos. Son las famosas elecciones de medio mandato porque caen dos años después de las presidenciales. Se renovará toda la cámara de representantes y un tercio del Senado. Habrá también elecciones a gobernador en 39 Estados, algunos de primera fila como California, Illinois, Nueva York o Florida.Toda una prueba de fuego para el presidente Trump, que gobierna plácidamente con una cómoda mayoría en la cámara baja y otra no tan cómoda pero suficiente en el Senado. El Partido Demócrata, que concluye ahora sus primarias, va a por todas. No quiere dejar un solo fleco suelto y para ello ha reelaborado su mensaje en un tono más izquierdista, ha apartado a Hillary y ha requerido los servicios de Barack Obama, que hace unos días dio el pistoletazo de salida durante el funeral del senador republicano John McCain.La irrupción de Obama en la campaña ha sido en cierto modo una sorpresa. Nadie pensaba que el ex presidente iba a colocarse de nuevo en primera línea menos de dos años después de abandonar la Casa Blanca.Obama es un personaje controvertido que genera sentimientos encontrados dentro de la sociedad estadounidense. Para buena parte del Partido Republicado es un tipo peligroso, una amenaza para la democracia, al menos tal y como la concibieron los Padres Fundadores hace ya dos siglos y medio. Para el votante demócrata, sin embargo, es el heredero natural de Franklin Delano Roosevelt, un hombre milagroso, que sacó a EEUU del marasmo en el que le había metido George Bush.A diferencia de otros presidentes demócratas como Bill Clinton, Obama no deja indiferente a nadie. Podría decirse que se le ama o se le odia y no hay mucho espacio entre medias. Se esté en un bando o en el otro todos concuerdan en que el octenio obamesco supuso un antes y un después para muchas cosas. Unos dirán que para las cosas malas, otros que para las buenas.Tras su salida de la presidencia en enero de 2017 Obama ha permanecido en silencio. Lo lógico, por lo demás, en los ex presidentes, entre cuyas funciones no figura enmendar la plana a su sucesor. No lo hizo Bush con Clinton ni Clinton con el tándem Bush-Reagan.No ha debido ser fácil porque Donald Trump no es un presidente al uso. Protagoniza polémicas, a menudo incluso las desencadena él mismo desde su cuenta de Twitter, y buena parte de su acción de Gobierno tiene como base nunca ocultada el antiobamismo.Conociendo a Obama era previsible que ese silencio autoimpuesto tuviese una fecha de caducidad que acaba de vencer con motivo de la campaña para las legislativas de noviembre. Las encuestas bendicen -una vez más- a los demócratas. En honor a la verdad esas mismas encuestas de poco le sirvieron a Hillary Clinton hace dos años. La demoscopia está muy desprestigiada por la vía de los hechos, por lo que mal hará el Partido Demócrata si se deja guiar por los maravillosos números que le ofrecen medios afines como la cadena ABC o el Washington Post.La cuestión es saber por qué Obama ha tenido que salir en auxilio de un partido que, a la vista de los sondeos, no parece necesitarlo. Quizá porque no se fían mucho de esos sondeos o quizá porque el Partido Demócrata atraviesa una crisis de liderazgo. Tras Obama llegó Hillary y luego el vacío.Los demócratas no tienen hoy por hoy a nadie con peso para hacer frente a la armada trumpista, que ha cerrado filas con el Partido Republicano tan pronto como han empezado a sonar los tambores de guerra. Obama otorga a los demócratas un aura de invencibilidad y conjura los fantasmas que surgieron tras la humillación de 2016. Esa es la principal razón por la que Obama ha saltado a la arena. A falta de capitanes competentes se sabe el único capaz de aunar voluntades, recaudar fondos y dirigir la nave.Eso y el hecho que a nadie se le oculta de que los Obama no pretenden esfumarse del escenario tan pronto. Suenan con fuerza dos candidaturas demócratas para las presidenciales de 2020, las dos femeninas. Por un lado la de Chelsea Clinton, hija de Hillary y Bill, que lleva desde hace dos años dejándose querer. Por otro la de Michelle Obama que, en opinión de muchos, fue el auténtico poder en la sombra durante los años de su marido en la Casa Blanca.Tanto para una como para la otra es preciso mantener vivo el apellido Obama en la mente del electorado, aunque no tanto por el pasado como por el futuro. Si se presenta Chelsea la hará cabalgando sobre el legado de Obama al que está unido su madre. Si lo hace Michelle su mensaje será de pura continuidad con el obamismo interrumpido accidentalmente por un inexplicable traspiés en noviembre de 2016.Claro, que para las elecciones presidenciales aún falta mucho. Antes tendrán que sortear el escollo de las legislativas, de las que en última instancia depende que el Partido Demócrata se presente en 2020 como una apisonadora o como un viejo tractor averiado. De la ahí la importancia de la cita de noviembre. Trump se la juega sí, pero Obama arriesga mucho más.Los demócratas tienen actualmente 193 diputados en la Cámara de Representantes. Necesitan 23 más para hacerse con la mayoría absoluta y, con ello, de la principal cámara legislativa. Esos 23 escaños van a tener que sacarlos de circunscripciones complicadas en Florida y el Rust Belt, que hoy son feudos trumpistas.¿Es Obama el señuelo adecuado? A la luz de los hechos no lo parece. Cuando Obama dejó el cargo el Partido Demócrata se encontraba en uno de los momentos más bajos de su historia. Durante sus dos mandatos no sólo quedó en minoría en las dos cámaras, sino que el partido perdió el control de doce Estados.De los 50 Estados de la unión sólo 16 están en manos demócratas. Cierto que mantienen el Gobierno en Estados importantes como California, Nueva York o Pensilvania, pero hace tiempo que se despidieron de otros como Illinois, Ohio o Indiana. Hace diez años, cuando Obama llegó al poder, los demócratas gobernaban en 28 Estados, desde entonces no han hecho más que perder influencia y penetración local.¿Fue todo culpa de Obama? Obviamente no. Algunos Estados se perdieron por la incapacidad manifiesta de sus gobernantes demócratas. Ídem con los representantes, pero la influencia del obamismo sobre el partido no fue precisamente positiva. Puede tratar ahora de recuperar el tiempo perdido y mitigar parte del daño que le causó al partido años atrás. Pero eso es tan sólo una hipótesis que tendrá que ser refrendada en las urnas”

    Tsevan Rabtan: Maxim Huerta, después de sr Ministro de cultura

    https://www.jotdown.es/2018/06/la-orgia-moral/

    “Un ministro, cuando no solo no era ministro, sino que no tenía nada que ver con la cosa pública, decidió hacer caso a un asesor fiscal y constituyó una sociedad. Buscaba pagar menos impuestos. Curiosamente esto, algo que todo el mundo admite cuando se trata de uno mismo, está mal visto si introducimos el factor ideológico: los de izquierdas te hablan de lo importante que es que todo el mundo pague SUS impuestos —como si no fuera discutible la cifra— y que son los de derechas los que creen que el dinero está mejor en sus bolsillos y no a disposición de los necesitados, mientras que los de derechas dirán que los de izquierdas son unos cínicos que siempre hablan de impuestos a los ricos hasta que empiezan a serlo, momento en el que descubren el proceloso mundo de las contradicciones vitales.La pregunta que podría desactivar esta guerra es la siguiente: ¿es malo pagar menos impuestos? Para responderla hay que partir de un malentendido previo: todo el mundo puede usar su dinero para ayudar a los demás. Incluso para dárselo al Estado. Pero los impuestos se caracterizan porque se imponen, porque son obligatorios. Y como lo son, su configuración es legal. Es la ley y no la moral la que nos dice cuánto tenemos que pagar. Pero la ley a veces está mal hecha —incluso mal hecha a propósito— y nunca puede prever todos los supuestos. La realidad económica es tan compleja, la libertad es un factor tan esencial para la prosperidad y la simplicidad lo es para la eficacia, que es imposible que no exista un margen de ambigüedad. Así que, siendo como son los impuestos una obligación, es perfectamente admisible interpretarla para pagar lo menos posible. No hay nada amoral en ello; insisto, si quieres usar lo que te queda en el bolsillo para la filantropía, nadie te lo impide.La cuestión, sin embargo, es más compleja. El Estado debe preocuparse porque los impuestos se paguen. Y no cumpliría con esa misión si no introdujera incentivos. Por esta razón, se consideró delito el fraude fiscal a partir de una cifra. Sucede que fraude es algo más que no pagar, y no solo porque todos los delitos hayan de ser dolosos, sino porque el fraude exige una conducta mendaz o el uso de artificios destinados a engañar. El delincuente sabe y asume que paga menos porque miente, ocultando información o, por ejemplo, incluyendo gastos inexistentes para rebajar su cuota. Para proteger a la Hacienda Pública —que no somos todos, no se crea la propaganda— se decidió castigar a los que dificultaban el acceso a la realidad sobre la que se calcula el tributo.La ley no se paró aquí. También para incentivar el pago creó las infracciones tributarias. No constituyen un delito, pero sí se deriva de ellas la imposición de una sanción. El funcionario de Hacienda tiene derecho a interpretar la ley de forma diferente a la tuya y, si estima que has declarado menos de lo que debes, a exigirte lo que no pagaste con intereses. También puede ir más lejos: si piensa que tu comportamiento es negligente o doloso, te puede sancionar. Aquí ya se admite que la negligencia sea causa para sancionarte, no como en el caso del delito. No eres negligente si la discrepancia se basa en una «interpretación razonable de la norma». Pero sucede que, aunque tu interpretación sea negligente, conforme a ese estándar, o dolosa, la sanción puede ser leve, grave o muy grave, y se da la circunstancia de que solo puede ser leve si no se oculta información, si no se utilizan facturas o contabilidades falseadas —aunque no sean fraudulentas— o si no se usan «medios fraudulentos».Volvamos al ministro: basándose en una interpretación de la ley, decidió crear una sociedad que contratase y facturase con terceros por trabajos que hacía él. No inventó facturas, ni falseó contabilidades. Esa sociedad compró un inmueble y decidió deducir como gasto las facturas relativas a la adquisición y la parte que podía amortizar. También dedujo la sociedad como gasto lo que pagaba al ministro por sus servicios —una suma muy inferior a la que cobraba la sociedad—. El ministro no falseó los documentos. No inventó contratos, ni facturas. Los servicios eran reales y se especificaban en los contratos. También lo eran la compra del inmueble y los gastos que se deducía. No ocultó ingresos, ni creó un entramado dirigido a ocultarlos. Tampoco innovó: era una práctica inveterada y consentida y, aunque existían signos y cambios legislativos que anticipaban lo que vino, no tengo por qué pensar que el ministro tuviera que conocerlos. Hablo de lo que había, no de lo que yo, por ejemplo, he pensado sobre estas prácticas: siempre he sostenido que eran una fraude de ley. Aclaro, fraude de ley, no fraude fiscal.El funcionario de Hacienda decidió que la interpretación de la ley que hacía el ministro no solo no era correcta, sino que era negligente. Más aún, declaró que no había buena fe, que la sociedad no contaba con medios humanos y materiales independientes que añadieran valor al trabajo personalísimo del ministro y que las deducciones de gastos por ese inmueble no tenían que ver con la actividad de la sociedad. No levantó el velo, afirmando que la sociedad no existiera: de hecho, corrigió la suma que la sociedad debía pagar al ministro al alza (con lo que esto suponía de declaración por IRPF), pero no lo hizo hasta el punto de llegar a la diferencia entre el ingreso de la sociedad y los gastos sí imputables a la actividad. Es decir, la sociedad era real y se admitía un margen de ganancia, pero se corregía este margen atribuyéndoselo personalmente al ministro.De ahí salió la cuota. Lo interesante es que la sanción que se le impuso al ministro no lo fue por la deducción de gastos del inmueble playero. Se le impuso por el cálculo de lo que la sociedad —que controlaba el ministro, único socio y único administrador— debía pagarle. Es decir, eso que tanto ha escandalizado a muchos, la deducción de gastos de la casa de vacaciones por su dueña, la sociedad, ni siquiera dio lugar a una sanción. El inspector, simplemente los eliminó. La negligencia no estaba ahí, sino en la cifra de retribución pactada al no contar la sociedad con medios personales o materiales que le hubieran permitido fijar una retribución inferior al mercado. Le hubiera bastado, posiblemente, al ministro, con haber creado una estructura con algún empleado, unas oficinas, trabajos de apoyo, para poder aplicar esa presunción entonces vigente en la ley. Y, en todo caso, la sanción fue leve: es decir, no hubo ocultación o uso de medios fraudulentos. ¿Se puede hablar de fraude fiscal cuando no hay ocultación, Hacienda tiene acceso a toda la información y coincide con la realidad, no se utilizan medios defraudatorios y la discrepancia se refiere a una forma de entender la ley tributaria?El ministro no estuvo de acuerdo con la decisión y recurrió. Imagino que, en esto, se dejó guiar por completo por el consejo de su abogado. Para hacerlo tuvo que pagar o avalar. La fase judicial de su recurso se inicia con una demanda que interpone él. El tribunal no podía condenarle, como han dicho tantos medios, a nada. Ya había sido sancionado. El tribunal solo podía estimar la demanda o desestimarla. De hecho, la única condena es la relativa a las costas del proceso. El tribunal, en suma, solo establece que la decisión del funcionario fue correcta. También la sanción.El ministro no solo no era ministro. Tampoco era diputado o alcalde. Ni tenía visos de serlo hace diez años. El ministro no ha mentido siendo ministro como sí mintió otro que dio tres explicaciones diferentes sobre sus sociedades en paraísos fiscales. Y todos sabemos por qué el ministro ganaba ese dinero: por trabajar en televisión presentando un programa y haciendo publicidad. No se trata de un dinero que le cae de golpe, pagado por un gobierno extranjero, por realizar un informe sobre algo que no domina; informe que ni siquiera muestra.¿Dónde vamos a parar? ¿Vamos también a pedir a los políticos que nos enseñen toda la información sobre su vida privada previa? Por ejemplo, ¿les pediremos que nos enseñen sus pleitos civiles o laborales? ¿Si un ministro pleiteó temerariamente con un hermano sobre la herencia de sus padres solo para joderlo, vamos a pedir que dimita? ¿También vamos a investigar sus relaciones personales? ¿Exigiremos saber si trató bien a sus padres o a sus hijos, o si fue buen vecino? No hablo de conductas con consecuencias penales. ¿Vamos a pedir que nos den un listado de parientes y amigos para entrevistarlos y juzgar? Por poner un ejemplo: hace poco, un amigo me dijo de una ministra del actual Gobierno, a la que conoce por razones personales y profesionales, que es muy capaz, pero que es una trepa y un bicho de cojones, más mala que la quina. ¿La incapacita esto para ser ministra? ¿O quizás la consecuencia es justo la contraria?Vivimos tiempos excesivos, cargados de un énfasis enfermizo y de la imposición de un cínico puritanismo civil. Las prisas y la mala fe han sido la gasolina. Al final, más que la bondad de las políticas públicas y de las leyes que se aprueban, lo importante es el titular, la imagen o la etiqueta. La simplicidad se impone porque vende, y es instantánea y manejable. El Torquemada de turno pega fuego a cualquier intento de mostrar la complejidad y los matices se convierten en anatema. Todo es igual a todo, y solo se admite un modelo inhumano —por eso más falso que Judas— que consiste en un currículum que nos muestra a robots inmaculados que maravillosamente cumplían desde que nacieron con los requisitos que exige la corrección política actual, aunque se refiera a la conducta de hace décadas. Estos extraños seres que alimentan nuestra parafilia de entomólogos de insectos morales se muestran como si ya estuvieran en la lista de los elegidos por Dios para la salvación. Pero como somos imperfectos, a muchos el juicio les empieza a titubear cuando el pecador es de los nuestros, e inventamos justificaciones estúpidas para intentar ocultar la incoherencia con nuestra conducta previa del día ese en que linchamos a aquel facha o aquel rojo. Todo mejor que admitir que nos hemos pasado.Esta deriva, además, lo ha infectado todo. Ya no solo exigimos a un cargo público que cumpla estándares éticos a menudo disparatados —salvo que queramos que nos gobiernen tipos que rocen lo psicopático o lo heroico, aunque de hecho sean auténticos inútiles— sino que hemos terminado extendiéndolos al universo mundo. Si eres conocido, un actor, un presentador de televisión, un empresario de éxito, también has de ajustarte al modelo, o pagarás las consecuencias. La masa ha adquirido el derecho a juzgarte, en juicio sumarísimo y casi siempre inane, y la pena es siempre la misma: el destierro. Es lo mismo ser un violador o que una mujer afirme que hace años le miraste las tetas demasiado rato. Como mucho, y ya veremos lo que dura, se te permite pedir perdón. Perdón a un montón de seres anónimos que creen estar libre del escrutinio y que actúan como pequeños nerones, subiendo o bajando el dedo pulgar. Lo creen, pobres diablos, como si esto no pudiera ir a más. Como si esta carrera hacia la total confusión entre la denuncia y la condena tuviera una meta.Soy perfectamente consciente de que es inútil pretender parar esto. Tampoco es nuevo. Años atrás, en un artículo que se publicó en esta revista, escribí:

    El libertinaje era una «riqueza de lujo». Al entrar en los palacios, revolvimos en los arcones, nos pusimos sus pelucas y comimos hasta hartarnos. Al menos así lo hicieron los que se atrevieron. Eso fue la revolución sexual. No podía basarse en la violencia o la dominación porque la arbitrariedad había muerto, pero ¿lo demás? ¡Lo demás era maravilloso! Despojado del lado turbio, parecía una vuelta a un edén desordenado.Ahora, tras esa comilona, ha vuelto la normalidad. Vivimos en un deseo de pequeño potlatch permanente. Creemos que podemos aspirar a hacer lo que queramos y que no hay nada que no esté a nuestro alcance porque tenemos el catálogo a mano. Que podemos derrochar como aquel marqués de Osuna que tiraba los platos de oro al Neva para asombrar al zar de todas las Rusias. Pero no, la «moralidad» se está recomponiendo bajo las leyes de lo políticamente correcto. No podrás tirar tus platos al Neva, aunque sean de hierro, porque la propiedad está limitada por su utilidad social; no podrás excederte en tu comportamiento sexual, no sea que alguien vea en ello una cosificación del otro, sobre todo si es mujer; no podrás comer demasiadas grasas porque la obesidad será un vicio; no podrás pensar nada que vaya contracorriente, porque serás un apestado; no podrás autodestruirte, en alguna forma que te haga felizmente desgraciado, porque la sociedad tutela tu bienestar”

     

     

    Manuel Bautista Perez: Estrategias de comunicación y manipulación política

    http://www.otraspoliticas.com/politica/estrategias-de-comunicacion-y-manipulacion-politica/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+OtrasPolticas+%28OTRAS+POL%C3%8DTICAS%29

    “El lunes 10 de septiembre, a primera hora de la mañana, El País digital situaba entre sus noticias de cabecera una que destacaba por su gran calado social: la prevención del suicidio . El titular era bien elocuente: “Objetivo: prevenir 3.600 suicidios y más de 8.000 intentos graves” y la entradilla que desarrollaba el titular era aún más prometedora: “Sanidad lanza una estrategia basada en la publicidad y detección precoz para atajar un problema tabú que causa el doble de muertos que los accidentes de tráfico”. Tras ello, en el texto, se daban las impactantes cifras que hacen de este problema uno de los más graves que tenemos en nuestra sociedad. La primera reacción, por tanto, no podía ser otra que la de aplaudir la iniciativa del ministerio de Sanidad.Sin embargo, a medida que iba uno leyendo se enteraba de que, curiosamente, ese mismo día había sido elegido por la Organización Mundial de la Salud como Día Mundial para la Prevención del Suicidio, y además que la ministra de Sanidad, Carmen Montón, había convocado para el viernes anterior, “casi por sorpresa”, a las asociaciones de profesionales y afectados por el suicidio en España, para “poner en marcha” su plan de prevención.Aquello empezaba a oler a noticia “prefabricada”. Era fácil imaginarse que alguien próximo a la ministra le hubiera hecho caer en la cuenta, la semana anterior, de la oportunidad que ofrecía esa efeméride de la OMS para presentar una iniciativa en esa línea y, así, apuntarse un tanto ante la opinión pública. El texto de la noticia ofrecía, sin embargo, un dato en favor de la credibilidad de Carmen Montón al presentar dicha iniciativa: que, siendo ella consejera de Salud en la Comunidad Valenciana ya había puesto en marcha bastante antes un plan similar.En cualquier caso, esa noticia quedó anulada cuando horas después la ministra tuvo que explicar en una rueda de prensa cómo había obtenido su máster en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y, al día siguiente, se vio forzada a dimitir a causa de las dudas sobre esas explicaciones.Pero el fondo del problema es otro: hasta qué punto los políticos optan por ofrecer, e incluso por inventar, noticias de fácil consumo mediático para ocultar su falta de ideas o de capacidad por abordar asuntos de trascendencia para la sociedad.Analizados los hechos, mucha gente debió llegar a la misma conclusión: Montón manipuló los acontecimientos, a cuenta de la lacra social del suicidio, para crear una noticia positiva que ayudara a “compensar” el impacto negativo que iba a venir con el asunto de su máster. Tras ello, el dictamen sería demoledor: un ejemplo más de la falta de escrúpulos de los políticos a la hora de manipular a la ciudadanía con el fin de mejorar su propia imagen.Y, viceversa, hasta qué punto los medios de comunicación, junto con la forma que mayoritariamente elige la sociedad para informarse, condicionan a los políticos en sus estrategias de comunicación y en los mensajes que priorizan.Esta noticia solo es un ejemplo de lo que sucede casi a diario. Pero el fondo del problema es otro: hasta qué punto los políticos optan por ofrecer, e incluso por inventar, noticias de fácil consumo mediático para ocultar su falta de ideas o de capacidad por abordar asuntos de trascendencia para la sociedad. En otras palabras, hasta qué punto la estrategia de los políticos pasa por construir imágenes ficticias sobre sí mismos (o sobre sus adversarios) con la absoluta falta de respeto a los ciudadanos que ello conlleva. Y, viceversa, hasta qué punto los medios de comunicación, junto con la forma que mayoritariamente elige la sociedad para informarse, condicionan a los políticos en sus estrategias de comunicación y en los mensajes que priorizan.Es evidente que, para llegar al conjunto de la sociedad, cualquier político necesita que sus ideas y propuestas sean recogidas por los medios de comunicación y transmitidas adecuadamente. De lo contrario queda condenado a la marginación. Por tanto, en su condición de intermediarios claves, los medios se convierten en protagonistas decisivos de la acción política. Pero éstos, a su vez, tienen sus propias servidumbres que se transforman en exigencias: llenar todos los días con noticias sus páginas, o tiempo de emisión, y además con noticias que enganchen y sean de fácil y rápida asimilación, si no quieren perder público en beneficio de sus competidores.Entre unos y otros están creando un tipo de democracia cada vez más manipulable. Sencillamente porque la gente entiende cada vez menos lo que realmente está sucediendo y acepta cada vez más cualquier explicación, por simple que sea, con tal de que suene plausible.El problema es que la necesidad de los políticos por ganar popularidad, unido a la forma de funcionar de los medios de comunicación, está contribuyendo a crear una sociedad que se conforma cada vez más con estar solo superficialmente informada; es decir, con estar desinformada de la realidad que se cuece tras la punta del iceberg que muestran las noticias. Entre unos y otros, están consiguiendo educar a la sociedad en la banalización y elementalización de la actividad política. Están creando un tipo de democracia cada vez más manipulable. Sencillamente porque la gente entiende cada vez menos lo que realmente está sucediendo y acepta cada vez más cualquier explicación, por simple que sea, con tal de que suene plausible.Una consecuencia de todo esto es que los nuevos políticos que van surgiendo, a lo largo y ancho del espectro ideológico, son cada vez más hábiles en la producción de mensajes breves, simples e impactantes, y en cambio pueden permitirse el lujo de pasar sin demostrar que tienen la altura intelectual y la capacidad necesarias para comprender la complejidad de los problemas reales con los que nos enfrentamos.

    Esto configura un círculo vicioso de difícil solución.

    De todo ello se deriva que la llegada de movimientos o partidos populistas es solo cuestión de tiempo, porque el terreno está siendo magníficamente abonado por los políticos y medios de comunicación supuestamente serios.

    Esto configura un círculo vicioso de difícil solución. Por mi parte, solo veo dos posibles soluciones.O bien, ante el progresivo hastío de gran parte de la sociedad surge algún político dispuesto y capaz de explicar los problemas reales, y de hacer la pedagogía necesaria para interesar a la población, generando una dinámica en la que se vaya elevando el nivel del debate político.O bien, desde la propia sociedad, se va creando esa dinámica de mayor nivel y, poco a poco, se vaya presionando a los políticos en este sentido.En cualquier caso, algo hay que hacer”

    Rodrigo de Vivero : Uno viene a Japón con cierta noción de que es el país del futuro. Me lo dijeron varias veces cuando conté que venía: «es la sociedad del futuro», «un laboratorio de cómo van a ser nuestras sociedades desarrolladas», «van por delante en todo».

    https://www.revistadelibros.com/blogs/de-un-extremo-a-otro/pais-del-futuro?&utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=nl20180926

    “Durante el último tercio del siglo XX, los años ochenta especialmente, Japón daba la impresión de moverse a otra velocidad y estar a punto de comerse el mundo. Sus productos invadían los mercados y la clase trabajadora norteamericana parecía que iba a arruinarse por la entrada masiva de coches japoneses, los jóvenes comenzaban a fascinarse con el nuevo fenómeno de un manga que cambiaba la manera de entender el cómic en Occidente, las ciudades se llenaban de restaurantes de sushi y palabras hasta entonces desconocidas comenzaban a contaminar nuestros idiomas. La tecnología que usábamos parecía toda de repente japonesa ‒Sony, Toshiba, Panasonic, Nintendo, Sega‒ y el walkman, las consolas y el Game Boy se impusieron como objetos imprescindibles. Hasta esos extraños tamagotchis llegaban a nuestras casas, como antes o después Godzilla, Doraemon y Pokemon. Empresas y particulares japoneses desbordaban los mercados del arte pagando precios nunca vistos por unos Monet o un Van Gogh, el Rockefeller Center, nada menos, se volvió propiedad de Mitsubishi, Sony compró CBS y los discos de Bob Dylan o Bruce Springsteen pasaron a ser de pronto editados por ¡una compañía japonesa! Es cierto que uno de los mejores discos de Dylan es su concierto en el Budokan, con una maravillosa Is Your Love in Vain?, pero de ahí a que sus discos pertenecieran de pronto a una empresa japonesa el salto era descomunal.Japón se había recuperado rápidamente de la guerra y convertido en pocos años en segunda potencia económica del mundo sobre la base de una combinación de elementos tan peculiares y propios del país que resulta de difícil comprensión. Factor clave son los keiretsus (系列), esos enormes conglomerados empresariales capaces de incorporar a la vez industrias de armamento, navieras, constructoras, su propia marca de fabricación de coches y su cadena de centros comerciales, bancos y entidades de crédito, compañías de seguros, etc. El concepto holding no alcanza para explicar estructuras tan enormes y propias de la idiosincrasia de Japón.La pirámide surgió del superávit comercial que el país empezó a tener en cuanto se recuperó de la devastación de la Guerra: volcado en la producción industrial y con índices siempre reducidos de consumo local, la economía japonesa exportaba y acumulaba divisas y ahorro. Esos enormes excedentes se utilizaban en la construcción. Pocas cosas marcan tanto el Japón de posguerra como el auge desmedido de construcción ‒inmobiliaria y de infraestructuras‒ financiada de manera autosuficiente por los keiretsus.El mismo banco que financiaba las obras de las constructoras de su conglomerado tasaba artificialmente al alza los activos inmobiliarios resultantes. El valor de lo construido no dejaba de subir, porque no necesitaba en realidad contrastarse con nada ‒el esquema crediticio se cocinaba internamente- y la masa monetaria del banco y el valor en Bolsa de sus empresas hermanas crecía exponencialmente. Si el mismo banco que ha financiado la construcción de un edificio que puede valer, digamos, un millón de dólares, lo valora en diez, o luego en cuarenta, sus activos inmobiliarios se han multiplicado de pronto por cuarenta. No importa que esa tasación sea artificial y sin base real alguna si el conjunto del sistema la cree y acepta, porque los bancos de los demás conglomeradas hacen lo mismo. El banco tenía de repente cuarenta millones en su masa monetaria que podía utilizar en financiar otros cuarenta edificios de valor real de un millón, que tasaría por otros cuarenta. O por setenta y cinco, dónde va a parar, quién se lo iba a impedir, the sky was the limit.En apenas tres décadas, el valor del suelo en Japón se multiplicó por 75. El terreno que ocupa el Palacio Imperial en Tokio estaba valorado al final de los años ochenta en más que todo el estado de California y el distrito de Chiyoda en más que Canadá entera. El conjunto metropolitano de Tokio valía más que todo Estados Unidos. Sumados, los edificios del país contaban por un 20% del total de la riqueza mundial. Las acciones de algunos campos de golf se pagaban a un millón de dólares.Todo ese valor era aparente, ficticio, basado únicamente en convenciones artificiales aceptadas sólo por un sistema económico autorreferente y autosostenible que se regulaba de manera diferente a cualquier otra economía desarrollada seria. Una enorme pirámide financiera basada en la creencia de que se podía crear valor ad æternum en una escalada que no tendría fin y que el dinero invertido por los japoneses siempre valdría más. Y más.Pero la cosa sí tenía fin, como todo en la vida, y esa burbuja en que vivía Japón estalló, lenta pero inexorablemente, a principios de los años noventa. ¿Cómo pudieron haberla inflado tanto, construir una pirámide especulativa de tamañas proporciones? ¿Cómo un país y una sociedad serias pudieron creer realmente que puede crearse valor de manera infinita sobre una base únicamente especulativa? ¿Cómo no vieron venir el estallido? Esta vez no fue una debacle como la 1945, pero sus consecuencias fueron de relevancia comparable. Lo son todavía, porque el país no ha levantado cabeza.Japón se ha creído gran potencia mundial dos veces y la sociedad se ha acompasado las dos por completo a esa creencia. Primero de manera política y militar a lo largo de la parte inicial del siglo XX, en esa locura colectiva que los llevó a querer dominar todo el Pacífico y culminó en la gran derrota de 1945 y los bombardeos de Tokio, Hiroshima y Nagasaki. Y, por segunda vez, de manera económica, a medida que iba inflándose esa burbuja y los japoneses creían que iban camino de dominar el mundo. En ambos casos se ha tratado de procesos basados sobre todo en asunciones erróneas: que su poderío político y militar era insuperable, que puede crearse valor de manera infinita.

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    Casi treinta años desde el fin de la burbuja y setenta del fin de la Segunda Guerra Mundial, Japón parece estabilizado y tranquilo de nuevo, sin creerse ya líder mundial en nada. Pese al estallido, o tal vez gracias a eso ‒quién sabe si la debacle no habría sido catastrófica de crecer la pirámide unos años más‒, sigue siendo un país riquísimo y con altísimos estándares de vida. Eran segunda potencia económica del mundo y ahora son tercera, que no está mal tampoco. Es un país seguro, organizado, donde las cosas funcionan como un reloj. No en vano su población es la más longeva del mundo. Últimamente, además, está de moda y recibe un turismo creciente al que no estaban acostumbrados, porque no lo necesitaban ni lo querían.Pero eso de ser el país de futuro es un mito creado tal vez por quienes ven desde lejos un Japón de manga e imágenes de Lost in Translation. Una forma tal vez futurista de orientalismo. El Japón verdadero es otra cosa. Más humano quizá, más del presente, del pasado incluso en algunas cosas. Un país que no crece en términos económicos, e incluso decrece. No hay inflación, los precios no suben desde hace años y el consumo de los japoneses es aún más bajo que antes: al poco espacio que tienen en casa para almacenar cosas ‒apenas les cabe una televisión, no está permitido que compre coche quien no tiene dónde aparcarlo‒ se une la desincentivación del consumo que acarreó el estallido de la burbuja. Casi no viajan tampoco, sus vacaciones son poco más de una semana al año, si acaso; a los españoles nos hace gracia verlos bajarse de un autobús frente a la Sagrada Familia o la Alhambra, tomar unas fotos y seguir camino, y quizá no sepamos que en seis o siete días recorren así otras tantas ciudades europeas. Tienen más días de vacaciones, pero no los cogen: no se espera, no está bien visto, no se les ocurre. Los hombres pasan en su trabajo todas las horas del día y no tienen tiempo de gastar. Su «cultura de trabajo», extrañísima a ojos de quien no sea japonés, sigue primando un número de horas excesivo sobre cualquier forma racional de productividad, da lugar a unas condiciones y una calidad de vida muy por debajo de lo deseable y hasta lleva en algunos casos al karōshi, suicidio por exceso de trabajo.Los japoneses ganan mucho, gastan poco y el ahorro interno, por tanto, es brutal. Buena parte de esa enorme acumulación de capital, sin embargo, se vierte en la desbordante deuda pública que tiene la Administración, un problema nacional que, sin duda, les parece menos grave porque esa deuda está en manos japonesas.También la población disminuye, notablemente, año a año, y se prevé que en 2050 haya rebasado hacia abajo la línea simbólica de cien millones y en 2065 pueda llegar incluso a ochenta y ocho. Cuarenta millones menos de los ciento veintisiete que son ahora. Un 30% menos de población. Una sangría demográfica acompañada de un envejecimiento impresionante. En 2050 habrá entre treinta y cinco y cuarenta millones de personas menos en edad laboral. El campo se despuebla y hay cada vez mayores parcelas del territorio dejadas a su suerte: son cientos de miles las casas abandonadas para siempre en pueblos a los que no volverá nadie. En esto ‒reducción y envejecimiento de la población, despoblación del campo y declive rural‒ Japón se parece mucho a España. Ambas sufren de lo que Sergio del Molino llama un desierto demográfico. Escribo y me doy cuenta de que nos parecemos en más cosas de las que uno creería a simple vista.El tren de la tecnología lo recuperó Estados Unidos hace años y pocas novedades realmente interesantes o importantes parecen venir ahora de estas islas. Hoy son muchas menos que antes las marcas japonesas que pueblan nuestra vida cotidiana. Sony, Toshiba o Panasonic nos suenan al pasado y entre las marcas de teléfonos, el objeto a que más tiempo dedicamos y que en mayor media simboliza nuestra forma de vida, no hay ya ninguna marca japonesa relevante. Hasta Corea y China parecen haber superado a Japón y las suyas son hoy más populares que las niponas. Sólo sus coches siguen quizá compitiendo como antes.Los japoneses tienen marcas bajísimas en todos los índices de felicidad. Especialmente entre los jóvenes: tienen de todo, viven en una sociedad afluente y perfectamente organizada, pero entre los países desarrollados sólo los coreanos del sur son menos felices. Se habla cada vez más de jóvenes japoneses que no salen de casa de sus padres, literalmente a menudo, ni a la calle siquiera, que no tienen pareja ni quieren tenerla, que no se relacionan con nadie cara a cara. Que haya, al parecer, hasta un millón de estos hikikomoris indica que algo no está bien en esta sociedad.El Japón del presente es una sociedad posindustrial a la que parece estar costando adaptarse a un mundo en el que la producción industrial ‒fabricación y construcción‒ no lo es todo. Sus estrictas convenciones y complicados formalismos los hacen poco adaptables a un sector servicios que evoluciona de manera constante en tiempos 2.0. El turismo es algo sorprendentemente nuevo y está muy por detrás todavía de lo que uno imaginaría en país tan desarrollado y con tantos elementos atractivos. Sólo en los últimos años los japoneses han aprendido a valorar su patrimonio y cuidarlo: hasta hace poco la norma era destruir y construir de nuevo. También como en España, aunque esto de destruir para construir de nuevo tenga en Japón un significado distinto y sea algo connatural a su cultura, otro rasgo idiosincrásico.Yo percibo una sensación general de cierta perplejidad y falta de rumbo. Una sociedad que se siente en peligro por el estancamiento económico, el declive demográfico y la amenaza de una China enorme y apabullante a la que ven ahora como el gran enemigo. Eran segunda potencia económica mundial, ya son tercera y es previsible que sigan perdiendo puestos. Un país y una sociedad ensimismados, incapaces de encontrar acicates que les permitan reinventarse, demasiado imbuidos de su japonesidad ‒esa manera estanca de estar en el mundo‒ como para cambiar elementos de su cultura y su forma de vida y adaptarse a un mundo real que sí cambia, les guste o no. Mientras China está empeñada en conquistar el mundo, Japón lo está en proteger «su mundo». De ahí no van a sacarlos.Es cierto que se trata de estancamiento en un escalón muy alto de nivel de vida y que no está nada mal ser tercera potencia industrial del mundo. El país, ya digo, sigue siendo riquísimo. Preocuparse así es más difícil, no hay duda, y es menos probable, por tanto, que se procure salir de la molicie. Que tengan un problema como sociedad o como país no conlleva, en este caso, que lo perciban de manera individual los ciudadanos. ¿Que desciende la población a ochenta y ocho millones? Esos tiene Alemania y no les va tan mal. Los abenomics parten probablemente de una percepción acertada de la situación, pero no sé si conseguirán impulsar la fuerza intrínseca capaz de revertirla”

    Pedro Rodriguez: El camino hacia la no-libertad

    https://blog.realinstitutoelcano.org/el-camino-hacia-la-no-libertad/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+BlogElcano+%28Blog+Elcano%29

    Timothy Snyder es un prolijo y políglota catedrático de Historia en Yale University, especializado en todas esas tragedias con epicentro en la moderna Europa. Sus investigaciones se han venido centrando en la letanía de comparaciones entre la escena internacional generada en la primera mitad del siglo XX y la actualidad más relevante. Su última aportación a esta creciente e incómoda área de conocimiento –The Road to Unfreedom– es un análisis tan elocuente como deprimente que ronda la categoría de lectura obligada para todos aquellos interesados en comprender la actual crisis política que no conoce fronteras.A partir de la Historia, la Filosofía y una investigación casi periodística, Snyder define el camino hacia la no-libertad como una preocupante desviación de las tradiciones intelectuales de Occidente. Es decir, un forzado atajo en el que se está intentando prescindir tanto de la fe ilustrada en la razón como del carácter razonable de los otros para llegar hasta un debilitador cuestionamiento de instituciones, valores, mediaciones, convenciones y hasta la especialización y el estudio. No se salva ni la verdad, ni la realidad, ni tampoco los hechos.

    1.– El futuro es otro país. A partir del viejo dicho que insiste en que el pasado es el equivalente a otro país, Snyder empieza por preguntarse en su análisis contemporáneo qué país puede ser el futuro. A su juicio, la inquietante respuesta para el porvenir de Estados Unidos y Europa no es otra que Rusia. Una Rusia controlada por una oligarquía que monopoliza el poder económico y político a través de una mezcla de ilusiones y represión. Según Snyder, el régimen de Putin está basado en “mentiras tan enormes que no pueden ser cuestionadas, porque dudar de ellas significaría dudar de todo”.El libro argumenta que para Rusia ahora resulta mucho más fácil cuestionar e interferir que durante los tiempos de la Guerra Fría. Ni en su mejor coyuntura, la Unión Soviética no fue capaz de competir con Occidente a la hora de ofrecer evidencias tangibles de que el comunismo era capaz de lograr mayor bienestar, prosperidad y modernidad. Sin embargo, cuando los votantes invierten cada vez más tiempo delante de pantallas electrónicas, es mucho más sencillo obtener resultados dentro de la renovada competencia planteada por Rusia. En sus charlas, Snyder suele incidir en que el presupuesto anual de Rusia para ciberguerra es menos de lo que cuesta un solo avión F-35 del Pentágono, con la retórica pregunta de cuál de esas dos armas ha hecho más por influenciar acontecimientos mundiales.

    2.– Para entender a Putin. Snyder realiza un especial esfuerzo en explicar la trastienda ideológica utilizada por Vladimir Putin para su premeditada cruzada contra Occidente. En el entramado tóxico del Putinismo se mezcla el “esquizo-fascismo”, conceptos religiosos y nociones decimonónicas de supremacía racial y supervivencia. El pensador favorito del Kremlin es Ivan Ilyin (1883-1954), intelectual deportado en 1922 por los bolcheviques pero no precisamente por su carencia de radicalidad. Convertido en ideólogo autoritario de la diáspora rusa, Ilyin fue un ferviente admirador el fascismo italiano. Aunque con su experiencia de primera mano como residente en Alemania, ese fetichismo autoritario no se extendió a los nazis. Según Ilyin, la suprema autoridad de Rusia debía estar concentrada en un solo individuo, tan redentor como viril, por encima de cualquier otra consideración democrática. Y para defender a la virtuosa y superior Rusia, cualquier medio sería legítimo.A la hora de satisfacer sus inclinaciones más antiliberales, Putin también se sirve de la delirante obra de Lev Gumilev (1912-1992), pensador del euroasianismo que relacionó la identidad de las naciones con la influencia de rayos cósmicos. Según Gumilev, la voluntad existencial de Occidente se encuentra casi agotada y en decadencia mientras que a Rusia le sobra energía y destino para formar un todo-poderoso Estado entre Europa y Asia.Estas peculiares aportaciones al Putinismo, según Snyder, tienen en común la creencia casi mística en la existencia de un destino inevitable para las naciones y sus gobernantes, por encima de leyes, procedimientos o incluso realidades físicas. Bajo este imperativo espiritual, la política o la búsqueda de la verdad resultan opciones superfluas e incluso desaconsejables.

    3.– La política de lo inevitable. Para esta perspectiva, que abarca desde el marxismo a la creencia en el triunfo de la economía de mercado, la historia avanza de forma inexorable hacia un claro final. La política de la inevitabilidad según Snyder es la idea de que no hay ideas, es el cliché de que no existen alternativas posibles. Lo que implica negar la responsabilidad individual de contemplar la historia y cambiarla. A juicio del catedrático de Yale, bajo la luz de lo inevitable “la vida se convierte en un paseo sonámbulo hacia una tumba predeterminada en una parcela precomprada”. Tanto estadounidenses y americanos entraron en el siglo XXI bajo una perspectiva de inevitabilidad: “el final de la historia” propugnado por Francis Fukuyama como el obvio triunfo de la democracia liberal y la economía de mercado. El colapso de esta perspectiva, acelerado por la gran crisis financiera del 2008, habría entreabierto las puertas a la política de eternidad.

    4.– La política de la eternidad. Desde este punto de vista, no existe el progreso. La historia no es más que un bucle de continuas humillaciones, muerte y renacimiento que se repiten una y otra vez. Esta política de la eternidad intenta encasillar a las naciones dentro de una historia cíclica de victimismo en la que siempre retornan las mismas amenazas del pasado. Las crisis se coreografían y también se manipulan las emociones resultantes. El futuro se ahoga en el presente. Y con la ayuda de la tecnología se trasmite ficción política, se niega la verdad y todo queda reducido a espectáculo y sentimiento. Por supuesto, la Rusia de Putin habría sido la primera en adentrarse en la política de la eternidad. Según Snyder, tanto la narrativa de lo inevitable como la narrativa de la eternidad son especialmente efectivas a la hora de generar intolerancia hacia sus respectivos disidentes.

    5.– El asedio de Occidente. Una buena parte de los esfuerzos de Moscú en esta batalla contra la democracia liberal y el imperio de la ley pasa por cuestionar los valores, las instituciones, las reglas del juego y hasta los mismos Estados que forman parte de Occidente. Para hacer posible este asedio, los medios desplegados por Rusia no actúan en la periferia sino dentro de Occidente aprovechando cualquier tipo de disputa política o fractura social. En el memorial documentado por Snyder destaca el intenso respaldo de Moscú a las manifestaciones del nacional-populismo multiplicadas por toda Europa; la invasión y desmembramiento de Ucrania en 2014; el cuestionamiento de la Unión Europea y la manipulación de la opinión pública de cara al referéndum del Brexit en 2016; y por supuesto la ciberguerra librada en Estados Unidos durante las últimas elecciones presidenciales que dieron la victoria a Donald Trump. En este sentido, el gran teórico militar prusiano Carl von Clausewitz definió la guerra como el uso de la violencia para imponer la voluntad de un Estado sobre otro. Según Snyder, la tecnología está permitiendo “enfrentarse a la voluntad del enemigo directamente, sin el medio de la violencia”.

    6.– Un fracaso americano. El libro de Snyder insiste en que la victoria de Trump es un fracaso muy de Estados Unidos convertido en una victoria para el Kremlin. La elección de este líder fake, junto al descrédito de Hillary Clinton, no se entiende sin las múltiples injerencias de Rusia concentradas, sobre todo, en el campo de batalla digital pero no solamente. Según Snyder, “el dinero ruso salvó a Trump del destino que normalmente aguarda a cualquiera con su historial de fracaso”. Para Vladimir Putin, la gracia no está en controlar al presidente de Estados Unidos. La clave es cuestionar y desacreditar el sistema democrático de Estados Unidos. Las democracias favoritas del Kremlin son las más viciadas. Y lo que está haciendo Putin dentro y fuera de Estados Unidos no sería más que un ajuste de cuentas por intentar contagiar a la sagrada Rusia con ideas tan nocivas como la democracia liberal o los derechos humanos. Con todo, la gran preocupación de Snyder es que lentamente antes de Trump –y rápidamente con Trump en la Casa Blanca– Estados Unidos se parece cada vez más a Rusia: un país encaminado hacia la oligarquía económica”

    CaixaBank : La computación cuántica es una realidad y puede cambiar el mundo

    http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/la_computacion_cuantica_es_una_realidad_y_puede_cambiar_el_mundo

    “El eector financiero, que está inmerso en un proceso de transformación de sus procesos mediante la incorporación de tecnologías como big datainteligencia artificial (incluyendo machine learning), blockchainbanca móvil y open banking, entre muchas otras. Todas estas tecnologías se han desarrollado gracias a la mejora exponencial de la capacidad computacional, acompañada de la reducción del tamaño físico de los procesadores. Esta evolución puede estar llegando a su límite físico y es precisamente aquí cuando la computación cuántica entra en juego, aportando unas capacidades de procesamiento sin precedentes. Debemos estar preparados para aprovechar las oportunidades que este cambio de paradigma trae consigo y la disrupción que, con toda seguridad, creará.  Si bien la computación actual usa como unidad básica el bit, cuyo valor es binario (0 o 1), la computación cuántica usa como unidad el cúbit o bit cuántico (del inglés, quantum bit o qubit), cuyo valor se basa en la mecánica de partículas subatómicas y, en concreto, en la capacidad de algunas partículas de tener dos estados a la vez (superposición), lo cual implica que un cúbit puede tener tres estados: 0, 1 o ambos al mismo tiempo. La superposición y otras características cuánticas, como el entrelazado, conllevan que el número de procesos en paralelo que un ordenador cuántico puede ejecutar sea de 2^n, donde ‘n’ es el número de cúbits. Un ordenador cuántico ideal con 50 cúbits podría realizar 250 procesos simultáneamente, siendo equivalente a un procesador clásico de 250 cores. Actualmente, el supercomputador más potente cuenta con 106 procesadores; es decir, su potencial es un millón de veces inferior que el del ordenador cuántico.Todo el procesamiento paralelo que aporta la computación cuántica abre la posibilidad de resolver problemas hasta ahora imposibles de abordar, especialmente aquellos con complejidad exponencial como el descubrimiento de nuevas proteínas o fármacos, la exploración espacial o la optimización de funciones n dimensionales: por ejemplo, los modelos ocultos de Markov para predicción en operaciones financieras, métodos de Monte Carlo para riesgos, la optimización de grafos o bien la factorización de enteros como producto de dos números primos. Este último caso puede suponer un riesgo para la criptografía actual, en la que se basa la seguridad de las comunicaciones y parte de la criptografía de blockchain.Se prevé que, a medio plazo, los clústeres de ordenadores complementados con GPU para el análisis de pricing de Wall Street podrán ser reemplazados por un ordenador cuántico. Sin embargo, la posibilidad de contar con un ordenador cuántico de sobremesa o de bolsillo no parece inmediata. Existen algunos retos a resolver antes de ver la implementación masiva de la computación cuántica, tales como la mejora de la estabilidad de los resultados que generan los algoritmos y la simplificación de la implementación de dichos algoritmos.De momento, los ordenadores cuánticos sólo están al alcance de grandes instituciones, dado que las condiciones para que funcionen sólo son alcanzadas en instalaciones muy controladas y complejas. Sus circuitos requieren estar a temperatura cercana al cero absoluto (-273,15 °C o bien 0 Kelvin) y en vacío magnético garantizado por una cubierta que anula el campo magnético.Existen iniciativas gubernamentales y privadas con amplia financiación para potenciar el desarrollo y la implementación de esta tecnología. En el sector privado, Google ha anunciado que dispone de un ordenador cuántico de 72 cúbits. Por su lado, IBM dispone ya de un ordenador cuántico de 50 cúbits para uso empresarial y pone a disposición del público general un ordenador de 26 cúbits. Dicho ordenador es accesible para aquellos que quieran experimentar con la programación cuántica a través de su framework open source de desarrollo de informática cuántica Qiskit. La compañía D-Wave propone una opción diferente de ordenador cuántico de 2.000 cúbits, pero su arquitectura es menos compleja y comparativamente requiere un mayor número de cúbits para resolver el mismo problema. Dicho esto, el D-Wave es el único ordenador cuántico comercializado hasta la fecha.En concreto, la computación cuántica se está empezando a aplicar en la seguridad online, con la creación de métodos de encriptados infranqueables; en el campo de la inteligencia artificial, dado el poder de computación en paralelo que permite escalar los algoritmos actuales y, en general, en problemas que requieren la consideración de un gran número de parámetros y restricciones en su solución, hasta ahora imposibles de resolver. Algunos de dichos problemas son: el desarrollo de medicamentos personalizados basados en la secuencia del genoma, el descubrimiento de nuevos planetas, el diagnóstico precoz del cáncer, la predicción de fenómenos naturales vinculados con el clima, la toma de decisiones complejas en tiempo real (como las necesarias en los vehículos autónomos) o bien el análisis financiero de portafolio de valores mencionado anteriormente.En conclusión, la computación cuántica es una tecnología millones de veces más potente que la tecnología actual. Su capacidad traerá consigo cambios disruptivos en sectores claves como el farmacéutico, el espacial, la seguridad informática y el financiero, entre otros. En definitiva, tiene el potencial para transformar el mundo del mismo modo o más que el primer procesador. El reto clave reside en traducir los problemas del mundo real al lenguaje cuántico”

    Maximo Camacho: Indicador de coyuntura económica Ind-ALDE. Septiembre 2018

    https://blogaldeaglobal.com/2018/09/24/indicador-de-coyuntura-septiembre-2018/

    “El Ind-ALDE se ha actualizado para el mes de agosto con los datos publicados hasta julio de producción industrial, ventas y renta, y hasta agosto de afiliados. Una vez incorporados los nuevos datos, el valor del indicador en agosto es de 2,8, inferior al que tomó en julio de 3,3, y al que tomó a comienzo de 2018 de 4,6. Por tanto, la dinámica del indicador está en consonancia con una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la actividad económica.

     

     Atendiendo a las tasas de crecimiento interanuales, los indicadores individuales que forman parte del indicador compuesto han mostrado una tendencia dispar. La producción industrial y las ventas crecieron más en julio (2,8% y 3,5%) que en junio (-2,1% y 1,9%). Sin embargo, la renta y los afiliados crecieron considerablemente menos. En concreto, la renta creció en julio 2,7%, a un menor ritmo que sus crecimiento que el 4,2% de junio. Por su parte, los afiliados crecieron un 2,7% en agosto frente a un 3,1% en julio.

    Gonzalo García: ¿Qué hemos aprendido sobre la inestabilidad financiera? (III): Del velo a la soga

    http://blognewdeal.com/gonzalo-garcia-andres/que-hemos-aprendido-sobre-la-inestabilidad-financiera-iii-del-velo-a-la-soga/

    Una de las metáforas más poderosas de la historia de la economía es la del dinero como un velo. Se ideó para desmontar la irrefrenable tendencia a equiparar el dinero con la riqueza. Aunque parezca que el dinero es lo que mueve el mundo, rezaba, en la economía es un complemento, un adorno que no afecta a sus mecanismos de funcionamiento, que deben observarse mirando a través de él. Las finanzas, íntimamente ligadas al dinero, acabaron formando también parte del velo. Sin embargo, con la inestabilidad el velo se convierte en una soga que acaba asfixiando a la economía, generando costes sociales onerosos. El primer paso de un análisis normativo de la inestabilidad pasa por evaluar estos costes, para después encontrar instrumentos que los contengan.El BCE y el Consejo Europeo de Riesgo Sistémico han elaborado una base de datos que incluye 50 crisis en la UE y Noruega en 1970-2016, caracterizadas como aquellas que cumplen tres condiciones: i) el sistema financiero actúa como origen o amplificador del choque, ii) entidades financieras sistémicas que quiebran o experimentan dificultades y iii) se producen intervenciones de gestión de crisis significativas. El coste en términos de pérdida de PIB es del 8% en media, mientras que la ratio de deuda pública aumenta, también de media, 21 puntos en relación al PIB.Otras estimaciones, centradas en la crisis financiera global, apuntan a costes más elevados que van más allá del descenso observado en el PIB. La Government Accountability Office (GAO) de Estados Unidos elaboró un informe en 2013 sobre los costes de la crisis, en el marco del análisis sobre la legislación Dodd-Frank. Estimó la pérdida acumulada de renta, sumando las diferencias entre el PIB registrado y el PIB siguiendo distintos supuestos sobre la evolución de la tendencia existente antes de la crisis. Las pérdidas totales serían el área coloreada en los dos gráficos siguientes, el primero con una tendencia de menor crecimiento que el segundo.

    Además, el impacto inicial sobre la inversión y el empleo pueden provocar efectos depresivos permanentes, mermando el potencial de crecimiento de la economía. La inestabilidad financiera genera así histéresis, es decir, un efecto que persiste incluso después de que se supere la crisis. Con este enfoque más alto, los costes estimados se elevan de manera considerable, de manera que la GAO concluía que podrían ascender hasta el 100% del PIB estadounidense anterior a la crisis.Este es también el enfoque de la base de datos de Laeven y Valencia, del FMI, que hace unos días publicaron una actualización de su ya clásica base de datos de crisis bancarias sistémicas. Analizando más de 150 episodios en el período 1970-2017, encuentran que los costes en términos de pérdida de PIB frente a la tendencia son mayores en los países desarrollados que en los países emergentes. A su juicio, la razón es el mayor desarrollo de los sistemas financieros en los primeros.Pero incluso con este enfoque más amplio, las estimaciones cuantitativas no capturan todo el alcance de la capacidad destructiva de la inestabilidad financiera sobre la sociedad.En momentos críticos como el del otoño de 2008, algunos pilares básicos sobre los que se asienta el normal desempeño de la actividad económica se gripan. Los costes de transacción se elevan de manera exponencial. Y las autoridades reaccionan activando todos los resortes de la política económica: monetaria, fiscal y regulatoria. Las respuestas pueden ser más o menos atinadas, pero en cualquier caso suelen contener o limitar el impacto negativo sobre el PIB y el empleo. ¿Qué habría pasado si la Fed, el Tesoro americano, el Capitolio y el resto de gobiernos y bancos centrales se hubieran cruzado de brazos?No podemos saberlo, ¿o acaso sí? Hubo un secretario del Tesoro de Estados Unidos que apostó por que la inestabilidad financiera purgara el sistema de todo lo oxidado. Liquidar el trabajo, liquidar las acciones, liquidar los granjeros, liquidar las casas… Se llamaba Andrew Mellon y la aplicación de su fórmula purificadora ayudó a generar la Gran Depresión.El análisis normativo de la inestabilidad financiera no debe asumir los efectos de las respuestas de política económica. Los modelos tienen que poder explicar un proceso de descoordinación acelerada de la actividad que no sea posible estabilizar con los mecanismos autónomos del mercado.La última dimensión de los costes de la inestabilidad es social y política. Hay material histórico abundante para establecer vínculos causales entre crisis financieras y calamidades políticas, y en estos diez años sobran los ejemplos. Es preferible no atribuir explicaciones simples a fenómenos de causas múltiples y complejas, lo cual no impide reconocer que estas situaciones alientan la polarización política y minan la credibilidad y el apoyo a las instituciones. Destaquemos dos vías a través de las cuales se producen estos efectos.La primera es el impacto redistributivo regresivo, porque los que más pierden suelen ser los tienen una posición más precaria en términos de capital humano, capital físico y empleo. El último ciclo financiero-inmobiliario de España ofrece un ejemplo ilustrativo. Durante los años de expansión, se generaron fuertes rentas, cuya percepción se concentró en el sector inmobiliario (recuerden las salidas a Bolsa a precios exorbitantes, o el 11% del PIB que llegó a suponer el sector), el sector financiero y aquellos con capital suficiente como para especular. Cuando llegó la crisis, la subida del paro y los recortes en el gasto público golpearon primero a los trabajadores temporales, a aquellos que no podían pagar las cuotas de las hipotecas y a los jóvenes de menor cualificación que habían ido a trabajar a la construcción. Las rentas del capital sufrieron durante una etapa, pero luego se recuperaron con fuerza. El análisis realizado por el Banco de España muestra el aumento de la desigualdad en 2008-2014, sobre todo en rentas salariales, renta per cápita y riqueza.La segunda vía es la dudosa legitimidad de varias de las medidas que el Estado adopta para responder a una crisis financiera. ¿Por qué se rescata a los bancos y no a las familias? ¿Por qué para reactivar la demanda se crea dinero para comprar bonos y no para apoyar la renta disponible de los ciudadanos? ¿Por qué para salir de una crisis que golpea al trabajo se tiene que inflar el valor del capital, bajando los tipos de interés?  Preguntas de este tipo son pertinentes y en los últimos años se las hace mucha gente.Destinar miles de millones de euros del erario público a la adquisición de acciones de los bancos o de las aseguradoras, o conceder garantías y avales a la emisión de valores o a los compradores de bancos en dificultades tiene lógica desde la perspectiva del bienestar social, porque contribuye a reducir los costes netos de la crisis. Lo mismo sucede con los programas de los bancos centrales, que han expandido de manera drástica sus balances para comprar bonos hipotecarios, bonos de empresas y valores de deuda pública en el mercado. Pero estas medidas de apoyo masivo a un sector chocan con principios básicos de una economía de mercado, en la que las empresas y los individuos deberían asumir las consecuencias de sus errores sin ayuda del Estado.Es muy difícil explicar de manera convincente la racionalidad y el fundamento de las políticas adoptadas para cortar la espiral y restaurar la estabilidad financiera. Y es normal el sentimiento extendido de que el sistema está trucado y funciona siempre en beneficio de los que ostentan el capital y el poder. Esta es una de las razones que justifican que, en las reformas posteriores a la crisis financiera, se ponga el énfasis en la prevención, para reducir la probabilidad de que volvamos a las andadas. Aun así, quedan muchas incógnitas y debates abiertos sobre la política financiera adecuada contra la inestabilidad que abordaremos en la cuarta y última entrega de esta serie.”

     Abraham Zacuto (Seudónimo): Los efectos macroeconómicos de las reformas impositivas: nueva evidencia para España

    http://nadaesgratis.es/admin/los-efectos-macroeconomicos-de-las-reformas-impositivas-nueva-evidencia-para-espana

    “¿Cuál es el efecto macroeconómico de la política fiscal? ¿Una subida de impuestos reduce la actividad económica? ¿Cuánto? Estas preguntas han preocupado a los economistas desde hace mucho tiempo y en el contexto de la Gran Recesión y la crisis de deuda soberana en la eurozona, su importancia ha aumentado aún más. En España, el país con el mayor déficit público de la zona euro y con una deuda pública que roza el 100% del PIB, es difícil minimizar la relevancia que tienen estas cuestiones para las distintas estrategias de consolidación fiscal. Fruto de ello, este blog ha tratado en numerosas ocasiones este tema, por ejemplo aquí, aquí y aquí.Conocer los efectos de los impuestos (y del gasto público) sobre la actividad económica es sustancialmente difícil. Ello es así porque en muchas ocasiones las reformas impositivas que aprueban los gobiernos responden a otras circunstancias que afectan a la actividad económica, con lo que los analistas, al analizar los cambios tributarios, corren el riesgo de asignar a estos lo que no es más que la incidencia de los shocks que motivaron dichos cambios. Por ejemplo, a principios del año 2008 el gobierno aprobó una deducción general de 400 euros con objeto, al menos en parte, de estimular la economía en un contexto de desaceleración de la actividad. De este modo, sería aventurado explicar la intensa recesión que siguió en los meses siguientes como la consecuencia de dicha rebaja impositiva, ya que no tendríamos en cuenta el hecho de que esta rebaja trataba precisamente de evitar la desaceleración, que venía provocada por factores ajenos a la bajada de impuestos.Recientemente, la ciencia económica ha tratado de solventar este problema de identificación a través de la denominada “metodología narrativa”. Esta metodología se basa en el estudio de la motivación que hay detrás de cada cambio impositivo. Así, a grandes rasgos, las medidas impositivas pueden clasificarse en dos grupos. Por un lado, las medidas “endógenas” son las que tienen carácter contra-cíclico, es decir, se adoptan como consecuencia de factores que están incidiendo en el PIB o se espera que lo hagan en el corto plazo. Por otro lado, las medidas “exógenas” son aquellas cuya motivación es independiente de la evolución del PIB, por ejemplo aquellas que se adoptan para cumplir los criterios de acceso a una unión monetaria. La idea de la metodología narrativa es utilizar únicamente las medidas impositivas exógenas para medir los efectos de los cambios tributarios en la actividad económica.Esta metodología narrativa aplicada a los impuestos se utilizó por primera vez en Estados Unidos, en un artículo publicado en el año 2010. Posteriormente, se ha empleado en otros países como Reino Unido, Alemania y Portugal. Recientemente, ha aparecido publicado en la revista de la Asociación Española de Economía (SERIEs), un artículo que, basado en esta metodología, estudia el efecto de los cambios impositivos en España.Los autores de dicho trabajo construyen una base de datos con todos los cambios impositivos adoptados en España en el periodo 1986-2015. Posteriormente, los clasifican en cambios tributarios exógenos y endógenos, de acuerdo a su motivación. En total, la base de datos cuenta con 75 medidas impositivas, de las cuales 45 se consideran exógenas, y por tanto, son las que se utilizan para medir el efecto de los impuestos sobre el PIB.En la figura 1.1 puede observarse la evolución temporal de los cambios impositivos durante el periodo considerado. Los primeros años de la base de datos recogen, fundamentalmente, cambios fiscales dirigidos a adaptar el sistema impositivo español a los requerimientos europeos derivados, por ejemplo, del acceso a la Comunidad Económica Europea o del Tratado de Maastricht. Posteriormente, el periodo comprendido entre finales de los años 90 y primeros de los 2000 está caracterizado por reducciones de la imposición directa (IRPF e Impuesto de Sociedades) con objeto de aumentar el producto potencial, la competitividad y acercar el sistema impositivo español a los estándares europeos. A continuación, la serie recoge la importante reducción de impuestos adoptada en 2008, como consecuencia de la antes señalada desaceleración de la actividad. Esta reducción fue seguida de una serie de incrementos impositivos aprobados en el periodo 2009-2012, tras el aumento del déficit público asociado a la crisis. Las últimas medidas se corresponden con bajadas impositivas en el contexto de la recuperación de la actividad.La figura 1.2 recoge la serie temporal una vez que se han eliminado las medidas consideradas endógenas. Los autores excluyen, entre otras, las reducciones de impuestos que se adoptaron justo antes de la crisis financiera, por ser de carácter contra-cíclico, así como las medidas tomadas durante la misma, ya que su inclusión no está validada por algunos tests de exogeneidad.

    Figura 1.1 Medidas tributarias 1986-2015 

    Figura 1.2 Serie de medidas exógenas

    Con esta serie de medidas tributarias exógenas, los autores estiman el impacto sobre el PIB de una subida de impuestos equivalente al 1% del PIB. Metodológicamente, estiman un vector autoregresivo de 3 variables (PIB per cápita, gasto público y tipo de interés de corto plazo) en el que la serie de impuestos exógena se introduce -valga la redundancia- de forma exógena. Para cada variable se incluye su efecto contemporáneo y un polinomio de 3 retardos.En la figura 2.1 puede observarse el resultado de dicha estimación. Después de un aumento de los impuestos equivalente al 1% del PIB, la actividad económica caería un 1,3% después de 4 trimestres, aumentando posteriormente hasta que el efecto sería cercano a cero al final del horizonte considerado (esto es, 12 trimestres). De este modo, los resultados sugerirían que existe un coste en términos de crecimiento de las medidas discrecionales de aumentos impositivos, especialmente en el corto plazo. Asimismo, dada la simetría del modelo empírico, una reducción de impuestos generaría un efecto expansivo sobre el PIB. Dicho esto, la magnitud del tamaño de dichos efectos debe tomarse con mucha cautela, ya que los autores enfatizan que la estimación se realiza con una imprecisión grande, que viene reflejada en unas bandas de confianza considerablemente amplias. Además, el trabajo muestra que los efectos pueden depender de la motivación de las medidas, del tipo de impuestos reformados, o de los posibles efectos anticipación si las medidas tardan un tiempo en implementarse.

    Figura 2. Efecto de un aumento impositivo sobre el PIB

     

     

    Manuel Arias: Desde luego, no es habitual que el periódico de referencia de una vieja democracia publique un artículo anónimo dando voz a la resistencia interior contra un presidente electo. Pero es lo que sucedió la hace días  en Estados Unidos, cuando The New York Times publicó una op-ed sin firma que justificó como el cumplimiento del deber de servicio público a la nación.  En un interesante texto publicado en The Washington Post, la historiadora Anne Applebaum traza un paralelismo entre la conducta del anónimo resistente antitrumpiano y los burócratas de las democracias populares del bloque comunista que se esforzaban por minimizar el daño infligido por sus gobernantes. Después de sugerir que el funeral por el fallecido John McCain recordó a las ceremonias que en el Bloque del Este servían para expresar de manera más o menos codificada el malestar con el régimen, Applebaum hace una aseveración contundente: Sólo puede haber una explicación para este tipo de conducta: los funcionarios de la Casa Blanca, como muchos otros en Washington, no creen estar viviendo en un Estado completamente legal

    https://www.revistadelibros.com/blogs/torre-de-marfil/abajo-el-tirano?&utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=nl20180912

    Podría ser. A quien esto firma, sin embargo, el anónimo le ha recordado otra cosa: las conspiraciones isabelinas contra el rey que devenía en tirano. El patrón es conocido: en ausencia de mecanismos reglados para remover al monarca, habiendo, sin embargo, perdido éste su legitimidad como gobernante en razón de su comportamiento errático o del daño causado a los intereses del reino, un grupo de disidentes se organizaría para destronarlo e instalar en el trono a un sustituto con suficiente legitimidad para ello. Sic semper tyrannis.La idea de que Donald Trump es un tirano o de que vivimos el posible retorno de la tiranía ha sido implícitamente sugerida por algunos comentaristas en los últimos tiempos. El historiador Timothy Snyder vendió miles de copias de Sobre la tiranía, un discutible breviario que recoge las lecciones del siglo XX sobre el hundimiento de las democracias liberales. Y Stephen Greenblatt, uno de los mayores conocedores de la obra de William Shakespeare, ha publicado hace pocos meses un ensayo que, so pretexto de analizar el tratamiento que el dramaturgo inglés daba al problema de la tiranía, traza una analogía con la figura de Trump y su aparición en la democracia norteamericana. Analogía que, como acabamos de ver, se ve reforzada ahora por el anónimo de The New York Times.A juicio de Greenblatt, Shakespeare regresa una y otra vez a la misma pregunta: ¿cómo puede todo un país caer en manos de un tirano? Inspirándose en George Buchanan, académico escocés que llegó a ser durante unas décadas contemporáneo de Shakespeare, Greenblatt parte de la premisa de que un rey gobierna a súbditos conformes [willing] y un tirano a súbditos disconformes [unwilling]: unos consienten, otros se ven forzados. A su vez, las instituciones de una sociedad libre están diseñadas para impedir que el gobernante sirva «a su propio placer» en lugar de al interés público. Shakespeare‒sostiene Greenblatt‒ se pregunta bajo qué circunstancias pueden esas instituciones mostrarse más frágiles de lo que desearíamos. Y también: «¿Por qué tantas personas aceptan ser engañadas? ¿Cómo puede una figura como Ricardo III ascender al trono?»Para Greenblatt, la respuesta de Shakespeare está en una «complicidad extendida». Por eso Greenblatt habla de «el tirano y sus facilitadores»: aquellos que se someten al tirano, obligando a otros a tomar medidas desesperadas y heroicas para restaurar la salud de la nación. Ricardo III sería entonces un drama que se pregunta cómo puede pararse antes de que sea demasiado tarde el deslizamiento de un reino hacia la arbitrariedad y la ilegalidad. Pero también describe los rasgos psicológicos del aspirante a tirano: «un amor propio sin límites, el incumplimiento de la ley, el placer en hacer daño, el deseo compulsivo de dominación». Se trata de un sujeto «patológicamente narcisista y de suprema arrogancia», que se siente con derecho a hacer lo que desea y carece de toda decencia. Las alusiones a Trump son insoslayables.En realidad, no todos los tiranos son iguales. Greenblatt subraya aquellos rasgos que facilitan la comparación con el actual presidente norteamericano, pero deja fuera otras posibilidades. Incluso, como ha señalado Rhodri Lewis, dentro de la propia obra de Shakespeare: tanto Lear como Leontes podrían sugerir que Shakespeare desconfía de la democracia por atribuir demasiada importancia al carácter de un único ser humano, pero no deja de ser cierto que el dramaturgo inglés se muestra en otros momentos de su vasta obra igualmente escéptico acerca de los méritos de la democracia o la aristocracia. Y el propio Lewis señala que la mayor limitación del libro de Greenblatt está en el modo en que conceptualiza la tiranía:¿Cómo se relaciona la tiranía con la monarquía, la aristocracia, o las instituciones de la democracia indirecta? ¿Y con el cargo de presidente? Si un gobierno me impone una ley o un líder con los que estoy en desacuerdo, ¿estoy siendo tiranizado? ¿Es una paz tiránicamente impuesta mejor o peor que la muerte y la destrucción que comporta, pongamos, una guerra civil? ¿Qué hacemos con la tesis de Maquiavelo según la cual una tiranía debidamente disfrazada puede ser una forma de gobierno efectiva y, por tanto, virtuosa? Los interesados en saber más sobre estos asuntos habrán de buscar en otro lugar.Salta a la vista que caracterizar a Trump como un tirano ‒o algo parecido a un tirano‒ sitúa la carga de la prueba en quienes formulan semejante juicio. Y lo mismo vale para la aseveración de Applebaum acerca de la ilegalidad o alegalidad de la democracia norteamericana a día de hoy, que habría justificado la redacción del anónimo. No se trata aquí de defender al poco defendible Trump, sino de aclarar los conceptos que estamos manejando y las relaciones que mantienen entre ellos. Lewis apunta en la dirección correcta: ¿soy tiranizado si me gobierna alguien que me disgusta, o defiende ideas opuestas a las mías? ¿O la tiranía tendrá que ver más bien con una forma de ejercer el poder que vulnera los principios constitucionales y atenta contra los derechos civiles y políticos de los ciudadanos? ¿Es concebible siquiera un gobierno tiránico en una sociedad compleja y pluralista? O, cuando hablamos de tiranía, ¿estamos más bien haciendo un juicio moral dirigido a descalificar al adversario para privarle de legitimidad, confundiendo la legitimidad con la respetabilidad o la autoridad?En su estudio sobre la tiranía, comentario a la obra de Jenofonte en la que el poeta Simónides conversa con Hiero, tirano de Siracusa, el filósofo Leo Strauss lamenta en alguna ocasión que los científicos sociales de su tiempo no fuesen capaces de reconocer la monumental tiranía soviética, llamando la atención sobre la influencia que pueden ejercer las anteojeras ideológicas sobre nuestra percepción de la realidad política. En el caso de Trump, la ideología desempeña también su papel: la aversión hacia un tipo humano que parece por sí solo refutar la tesis republicana acerca de la dimensión aristocrática de las elecciones puede hacernos olvidar de qué tipo de régimen político seguimos hablando, ya que el lenguaje de la tiranía es un lenguaje premoderno que casa mal con los procedimientos establecidos en una democracia constitucional para cambiar el gobierno y tomar decisiones ejecutivas, que, como es sabido, no pueden contravenir las leyes y se encuentran, por ello, sujetas a control judicial.Strauss mismo admite que, si bien el imperio de la ley no es una condición suficiente para el buen gobierno, desde luego es una condición necesaria para el mismo: «La consecuencia práctica de la ausencia de leyes […] es la ausencia de libertad: sin leyes, no hay libertad». Y también: «El bienestar de la ciudad o, mejor dicho, su existencia, depende de la ley, del respeto a la ley o justicia» (la cursiva es mía). Es algo que subrayaba hace unos días el filósofo Manuel Toscano, escéptico respecto del concepto de «democracia iliberal» que nos hemos acostumbrado a aplicar allí donde gobierna el populismo autoritario al que asociamos figuras como la de Viktor Orbán en Hungría y Recep Tayyip Erdoğan en Turquía. A su juicio, el constitucionalismo liberal no debe concebirse como un conjunto de restricciones externas al ejercicio de la democracia, sino como una condición imprescindible para el buen funcionamiento del proceso democrático. Desde ese punto de vista, la democracia es liberal o no es.En un sentido parecido, Strauss advierte que los peligros de la tiranía demuestran la necesidad de establecer límites a las propias leyes, pues no es inconcebible que pueda establecerse una tiranía legal: una, por ejemplo, donde las leyes respeten los procedimientos, pero no los derechos. Ocurre que esta limitación no es caprichosa, sino que refleja las limitaciones de la política, pues esta no lo puede todo y sería desaconsejable que lo pudiera. A la vista de todo esto, Strauss concluye ‒quizás a su pesar‒ que «la democracia liberal o constitucional se aproxima más a lo defendido por los clásicos que ninguna otra alternativa viable en nuestra época». Tal vez no sea a sus ojos el mejor régimen; pero sí el mejor régimen posible dadas las circunstancias. Su experiencia histórica como judío en la Alemania de Weimar se combina con su lamento por el relativismo moderno y desemboca en una aceptación resignada pero inequívoca del constitucionalismo liberal. Y, sin embargo, lo que permite a Strauss adherirse a la democracia liberal son sus elementos aristocráticos o representativos; si los elementos democráticos tuviesen un mayor peso, la «falta de educación popular» ‒tan alejada del saber del filósofo‒ nos obligaría a sus ojos a recuperar la vieja evaluación despectiva de la democracia como tiranía de la mayoría.Éste es el problema que plantea Trump: que ha sido elegido popularmente. Desde luego, la democracia norteamericana tiene más defectos de lo que creen los propios norteamericanos, como demostrase Juan Linz en un artículo memorable; pero nada de ello quita para que un número suficiente de ciudadanos estadounidenses hayan elegido a Trump sin haber sido engañados por éste respecto de su carácter y capacidades. O, en cualquier caso, que no ha engañado más que otros. Desde este punto de vista, la «falta de educación popular» habría conducido al poder a un señor que no lee libros, pero viene haciendo, esencialmente, lo que prometió que haría: desde denunciar los tratados de libre comercio a restringir la inmigración. Si recuperamos la distinción de George Buchanan sobre la que se apoya Greenblatt, Trump gobierna a súbditos «conformes». Que no todos estén conforme, ni mucho menos, apunta hacia la naturaleza electoral de las democracias modernas; y el hecho de que éstas se encuentren tan polarizadas aconsejaría restringir las agendas «fuertes» de quienes ganan las elecciones. Pero mientras no llevemos esta idea a la práctica, que esas agendas fuertes se prueben desastrosas ‒como desastroso es el Brexit, sin ir más lejos‒ no impide su adopción. No está claro lo que podemos hacer si queremos evitar a un Trump y seguir siendo democracias. ¿Puede impedirse que concurran a las elecciones Matteo Salvini o Marine Le Pen? ¿Y Jean-Luc Mélenchon? ¿Instauramos una epistocracia à la Brennan, exigiendo del votante una cualificación mínima para poder ejecer su derecho al sufragio? ¿O prohibimos determinadas promesas electorales? Nada de esto parece viable; tampoco deseable.Sin perjuicio de que pueda llegar a serlo, cosa no obstante difícilmente imaginable en una sociedad como la norteamericana, Trump no es un tirano, sino un demagogo. Seguramente nuestra conversación pública ‒por «nuestra» entiendo aquí una opinión pública globalizada que presta atención por igual a Trump y a las elecciones suecas‒ tiene pendiente definir más claramente el perímetro de lo que sea decidible y, por tanto, formulable como promesa política. Por ejemplo: quienes defienden una fuerte restricción de la inmigración, ¿son sujetos inmorales o sólo ciudadanos que sostienen una concepción diferente de la comunidad y la cultura? Hablamos de los límites del pluralismo: dónde empieza y dónde termina. O, si se quiere, cuándo estamos ante ideas con las que estamos en desacuerdo y cuándo ante atentados contra los principios democráticos.En última instancia, describir a Trump como un tirano se antoja menos una descripción rigurosa que una estrategia política orientada a deslegitimar su mandato. Si el autor del artículo y su círculo de resistentes poseen pruebas de alguna violación de la legalidad, deben ponerla en conocimiento de los tribunales. Y si de verdad creen que Trump está psicológicamente incapacitado para ejercer el cargo, enviar un anónimo a The New York Times no parece el curso de acción más adecuado: hay demasiado en juego y el tiempo apremia. Pero si no es el caso y Trump solamente es un presidente indeseable, la verdadera resistencia contra él debe ejercerse en el debate público: persuadiendo a los votantes de que no merece ser reelegido y presentando una alternativa creíble. Así funciona la democracia, tanto si ganan los buenos como si pierden”

    Jonas Rald: ¿A qué edad somos demasiado mayores para trabajar?

    https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/edad-demasiados-mayores-trabajar_6_817928200.html

    Después de la paulatina subida prescrita por la reforma de pensiones de 2011, en el año 2027 la edad de jubilación se fijará en los 67 años. Con frecuencia se escuchan propuestas de los expertos o políticos para  aplicar las nuevas reglas antes o incluso se sugiere  seguir aumentando la edad de jubilación más allá de los 67 años. ¿Es una opción viable? Aunque una vida laboral más extensa es sin duda una medida favorable para las finanzas del sistema de pensiones, siguen existiendo dos obstáculos principalmente. El primer condicionante es si el estado de salud de las personas mayores les permitirá mantener su actividad económica. Siempre habrá trabajadores que sufran de algún problema físico o mental que les impida posponer su jubilación. Afortunadamente su proporción va disminuyendo. La segunda barrera es si la sociedad está dispuesta a adoptar el nuevo modelo del llamado “envejecimiento activo”. Como veremos en este post, el  edadismo aún sigue siendo un fenómeno muy extendido. La estereotipificación por motivos de edad se hace notar tanto en las decisiones de contratación de los empleadores como en las decisiones de jubilación de los propios trabajadores. Analizaremos datos de una encuesta online de abril de 2018 llevada a cabo en EEUU, Alemania y España entre personas con edades comprendidas entre los 18 y 70 años. A los encuestados les hicimos la siguiente pregunta: “¿A qué edad crees que un hombre/una mujer es generalmente demasiado mayor para trabajar al menos 20 horas a la semana?”. Es un método simple para detectar la edad a la que deja de ser socialmente aceptado seguir trabajando. El gráfico 1 muestra el promedio de edad a la que la población entrevistada en los tres países examinados considera que una persona es demasiado mayor para trabajar. Se ve que en Estados Unidos la gente piensa que nos hacemos demasiado mayores para trabajar a una edad más avanzada que en Europa. En cambio, tanto en España como en Alemania a la gente le parece más normal una jubilación temprana. Para la mayoría, con 65 años uno ya es demasiado mayor para seguir en activo. La misma diferencia se puede observar en las edades reales de salida del mercado laboral – la transición suele suceder más tarde en EEUU que en Alemania o España.Además, en todos los países persisten unas normas de género sorprendentemente tradicionales. Según la opinión mayoritaria, las mujeres deberían jubilarse bastante antes de los hombres. Sobre todo en EEUU la brecha de género es muy pronunciada: en el promedio hay una diferencia de cuatro años entre la edad a la que un varón y una mujer, respectivamente, se consideran demasiado mayores para trabajar. Aún así, los estadounidenses piensan que una mujer se vuelve demasiado mayor para seguir trabajando aproximadamente dos años más tarde que los españoles o alemanes.Son también llamativas las diferencias según la edad de los encuestados. En España, a los jóvenes adultos (entre 18 y 29 años) predominantemente les parece que los varones mayores de 62 años y medio ya no tienen sitio en el mercado laboral y para las mujeres el momento de retirarse ya llega con 61. Cuanto más mayor se hacen las personas, más alta la edad máxima aceptable para la jubilación. Es una regularidad conocida. Probablemente se trate de una racionalización de la necesidad de tener que trabajar más de lo que muchos querían. De jóvenes nos imaginamos que será posible retirarnos pronto, pero luego aprendemos que hay necesidades económicas que hacen esta opción poco realista.

    Como veremos en el siguiente gráfico, que desglosa las respuestas en función del sexo del encuestado, entra otro factor. Hasta ahora sólo hemos tenido en cuenta la distinción de género en cuanto a qué contestaciones dan los encuestados en su promedio si les preguntamos por “un varón” o “una mujer” respectivamente. En el siguiente paso incorporamos el sexo del propio encuestado al análisis.El gráfico 2 demuestra (ninguna sorpresa aquí) que los hombres suelen ser más tradicionalistas que las mujeres en sus actitudes referidas a la jubilación femenina. En el caso americano, ellas piensan que pueden trabajar cinco años más, comparado con lo que piensan ellos sobre ellas. En España, esta diferencia es un año y medio. Sin embargo, en los tres países las mujeres siguen opinando que los hombres se hacen demasiado mayores a una edad más avanzada que ellas mismas. Es un caso claro de internalización de normas sociales. Este hecho es más evidente en Alemania donde las mujeres están completamente de acuerdo con los varones que, a los 62 años, ya llega el momento de retirarse. Por supuesto, no todas las mujeres están de acuerdo con los roles tradicionales de género. De hecho, en Alemania y España expresan actitudes menos sexistas que los varones. Sin embargo, los datos reflejan que todavía hay una mayoría de las mujeres que acepta un papel destacado de los varones en el mercado laboral. Curiosamente, vemos al mismo tiempo que las mujeres en los tres países piensan que los hombres pueden trabajar incluso algo más de lo que piensan los propios hombres. Dicho de otra forma, las mujeres se muestran menos edadistas que los hombres.

    La nueva encuesta confirma una vez más cuán profundamente están arraigadas las normas de género en nuestras sociedades. Estas normas tienen sus correspondencias en las prácticas de recursos humanos en las empresas y limitan las oportunidades vitales de muchas mujeres. Al mismo tiempo, resulta chocante hasta qué punto las propias mujeres hayan interiorizado la anticuada noción de que el mundo laboral sea una esfera masculina. Además, desafortunadamente, hay pocos indicios de que estas normas estén ablandándose con el cambio generacional. En EEUU incluso parece que la población joven es más conservadora que la población mayor, según los datos analizados en este post, y en España tampoco se observa una tendencia clara hacia mayor igualdad entre las generaciones jóvenes.Las normas sociales son creencias compartidas en la sociedad sobre qué comportamientos son adecuados y para quién lo son. Como pudimos comprobar, en las actitudes dominantes sobre la edad de jubilación se refleja un bagaje socio-cultural que sigue empapado de edadismo y sexismo. Los estereotipos de edad son incompatibles con los imperativos del envejecimiento de la población y causan perjuicios diversos a las personas mayores marginadas. Además, el edadismo se convertirá en un problema económico cada vez más grave en un futuro no tan lejano, cuando a muchas empresas les falte mano de obra cualificada y muchas personas tengan la necesidad de seguir trabajando hasta sus sesenta y tantos para asegurar un nivel adecuado de ingresos en la vejez. Lo ideal sería llegar a erradicar el edadismo sin que ello conlleve, contrariamente, una presión social para seguir trabajando más allá del momento que cada persona ve como el óptimo para jubilarse. En muchos aspectos, España destaca por ser una sociedad muy tolerante. De cara al futuro es importante que una vida laboral extendida se convierta en un modelo vital socialmente aceptado con independencia de las diferencias de género”

    Jorge de Lorenzo : El Comité Internacional sobre los Derechos de los Trabajadores Sexuales en Europa (ICRSE) lanza una campaña de protesta contra Pedro Sánchez por anular su sindicato en España. Este lobby, que representa a más de 100 organizaciones que colaboran con trabajadores y  trabajadoras  sexuales, además de trans dedicados al comercio carnal, en 31 países de Europa y Asia Central, anima a enviar una carta de protesta a Pedro Sánchez, presidente de España, “quien personalmente tuiteó que el sindicato era anulado”, aseguran en la misiva.

    http://www.lacelosia.com/el-lobby-europeo-de-los-trabajadores-sexuales-envia-una-carta-de-protesta-pedro-sanchez-por-anular-su-sindicato-en-espana/?utm_source=Lista+de+Correo+-+La+Celos%C3%ADa&utm_campaign=2b94becd27-RSS_EMAIL_CAMPAIGN&utm_medium=email&utm_term=0_87d59ff837-2b94becd27-51619857

     

    “En la carta de protesta se le explica al presidente como “mientras que los gobiernos europeos pueden tener una opinión diferente sobre la prostitución o el trabajo sexual, nos sorprende profundamente ver que el nuevo gobierno socialista de España está tratando de anular la unión de las trabajadoras sexuales. Hasta donde sabemos, el único otro país de la región que ha rechazado el derecho de auto sindicalización de los trabajadores del sexo es Rusia”. Califican de vergonzoso para el gobierno socialista de España la anulación del registro del sindicato de trabajadoras y trabajadores del sexo, ya que, en su opinión, constituye una violación peligrosa y perjudicial de las normas de los derechos humanos. “Hoy somos las trabajadoras sexuales las que estamos viendo pisoteados nuestros derechos de la mano del Gobierno Socialista de Pedro Sánchez Castejón, un gobierno que se declara feminista, pero que intenta impedir a toda costa que un grupo de mujeres españolas y migrantes se auto-organice y tenga mejores herramientas legales para luchar contra las condiciones abusivas de los empresarios”, denuncian desde la Asociación de Profesionales del Sexo (APROSEX), que forma parte del lobby europeo.“Empresarios que bajo licencia de funcionamiento expedida por el Reino de España se llevan una buena tajada de lo que producimos a cambio de ninguna prestación de ley por no estar reconocido como trabajadoras”, subrayan desde APROSEX. “El Reino de España no duda en contabilizar los ingresos derivados de nuestra actividad dentro del PIB, eso parece que no les genera el menor conflicto ético, pero que un grupo de mujeres estigmatizadas e históricamente denostadas intente organizarse de manera autónoma, eso sí parece que les genera un conflicto grave”.

     

     

    Primo Gonzalez: El avance hacia el proteccionismo comercial empieza a pasar factura a las previsiones económicas. La OCDE, uno de los organismos internacionales con una visión global más completa en lo económico, acaba de anticipar una rebaja en sus previsiones de crecimiento. De momento, el recorte es suave, apenas  una décima este año en el crecimiento mundial y dos décimas en el año 2019. Pero hay otras conclusiones inquietantes.Una de ellas es el hecho de que el crecimiento económico está dejando de ser acompasado a escala global y se acentúan las diferencias entre zonas. Mientras en Estados Unidos y en China la previsión es  favorable, en  la zona euro, muy dependiente del comercio exterior, el recorte de las expectativas es mayor, más acusado.

    https://www.republica.com/retablos-financieros/2018/09/20/frenazo-global-mas-en-europa/

    También en el caso de los países emergentes, aunque en esta amplia zona parece que el quebranto queda de momento limitado a Turquía y a Argentina, dos zonas en las que España tiene algunos intereses económicos relevantes, sobre todo en el país sudamericano. En Brasil habrá que esperar al desarrollo de la batalla política, aunque de momento el ritmo de actividad económica  está por debajo de lo que se esperaba y  su decaimiento puede acentuarse aún más.La rebaja  del crecimiento en Europa puede llegar por la vía de las exportaciones y en particular en las del sector del automóvil, aunque también en importantes sectores industriales,  algunos de los cuales están bastante enraizados en España.Pero en Europa, el gran foco de incertidumbre es el Brexit. La negociación entre la UE y los británicos no marcha por buen camino y se espera lo peor, lo que provocará un frenazo adicional en la actividad económica  ya que tanto el comercio intracomunitario como las inversión es en algunos países van a verse afectadas de forma negativa.Tampoco hay que perder de vista a Italia, un país con rumbo político incierto aunque  sus dirigentes se reafirmen con asiduidad en la firmeza de sus compromisos comunitarios, sobre todo en materia presupuestaria. Lo cierto es que Gran Bretaña e Italia  representan hoy en día sendos focos de incertidumbre para el proyecto europeo. En el caso italiano, los medios económicos son cada días más pesimistas y así lo están reflejando las principales variables económicas que se  pueden observar en los mercados financieros internacionales, en donde el crédito de este país se ha visto severamente encarecido.El rumbo futuro de la economía europea se juega mucho, en todo caso, en las medidas que adopte el Banco Central Europeo en el inmediato futuro (a partir del inicio del año 2019), cuando deberá afrontar, junto al relevo en su cúpula directiva,  un posible cambio de su estrategia monetaria,  ya que si el guión pide endurecimiento de la gestión del dinero y subida de los tipos de interés, la economía quizás requiera otras medicinas para contrarrestar el eventual debilitamiento  en la actividad que se nos avecina”

    Raul Perez Ponce: Si hay dos cosas que triunfan en Internet son el porno y los videos de gatitos. Así que voy a utilizar una foto de gatitos para dar entrada al tema de hoy –que, por cierto, va a ser la Inteligencia Artificial y sus límites en la actualidad, por lo que si eres de los que prefieres a los perros que a los gatos también eres bienvenido (yo soy de gatos, pero…)

    http://www.otraspoliticas.com/politica/si-se-puede-hacer-en-un-segundo/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+OtrasPolticas+%28OTRAS+POL%C3%8DTICAS%29

    “Por ejemplo: reconocer imágenes, como en el caso de los gatitos, es un problema que solo tiene solución desde que hace unos pocos años se desarrollaron los algoritmos que permiten entrenar las redes neuronales para resolver este tipo de situaciones (creo que es 2014, pero hablo de memoria y no me apetece buscar la fecha exacta ahora); métodos que también permitieron grandes avances en reconocimiento de voz (más del 20% de las búsquedas en google son por voz ya) y que ayudan a que los coches autónomos estén cerca de ser una realidad.Andrew Ng es uno de los grandes gurús en machine learning (perdonad los anglicismos, pero es así como se llama) y aunque seguramente no le conocías es una de esas personas que pertenece al selecto grupo que están cambiando tu mundo para siempre, repite algo que se ha convertido en una especie de mantra entre la comunidad de los científicos de datos: “todo lo que un ser humano puede “procesar” en un segundo ya lo puede hacer una máquina” (no dentro de 5 o 10 años…ya).Observa el matiz: “lo que se puede hacer en menos de un segundo” –como, por ejemplo, distinguir un gato de un perro–, y en esta categoría también se incluyen procesos que se repiten en el tiempo en intervalos de un segundo. Se me viene a la cabeza el caso de un guardia de seguridad, que vigila una cámara: a ese tipo de trabajos le quedan los días contados, ya que vigilar una cámara no es más que una sucesión de acontecimientos de un segundo: no hay ladrón, no hay ladrón, ¡hay ladrón!, suena la alarma…A los guardas de seguridad que miran cámaras les quedan pocos días de trabajo, pero a otros, ahora intocables, como los pilotos o los médicos, les queda poco más, fundamentalmente porque preferimos que las cosas nos las diga un ser humano, pero también irán cediendo trabajo a las máquinas poco a poco.Hoy en día la mayor parte del trabajo de un médico (ojo: sé que no se puede generalizar, y que hay ejemplos en contra para aburrir) es escuchar al paciente, encargar una serie de pruebas que, en base a su experiencia, considera que pueden ser relevantes para el diagnóstico, analizar los resultados de estas pruebas (una vez más en base a sus conocimientos y experiencia) y posteriormente emitir un dictamen y proponer un tratamiento (generalmente normalizado en base a ese diagnóstico). ¿De verdad creemos que un médico con una experiencia de unos cuantos años y varios cientos de pacientes a sus espaldas lo va a hacer mejor que una red neuronal entrenada con millones de pruebas, pacientes y diagnósticos? Me apuesto contigo lo que quieras a que dentro de unos años el médico te dirá: “Cortana, recomienda esto o aquello y Siri está de acuerdo”.Y, si hablamos de otras profesiones, a los abogados, registradores de la propiedad, periodistas y personal administrativo en general les queda aún menos tiempo para justificar su motivo de ser…Siento ser pesimista con tu puesto de trabajo, pero esto va muy rápido y te recomiendo que te reorientes: hace tres años las máquinas no daban una reconociendo gatitos. Hoy lo hacen muy bien y además ganan al campeón del mundo de Go.En realidad, no veo tan cercano que desaparezcan médicos y pilotos. Nos gusta que nos justifiquen las cosas y los mecanismos basados en redes neuronales (y muchos otros métodos de machine learning) son opacos: nos dan una solución, pero no tenemos ni idea de que ha llevado a la máquina a tomar esa decisión. Muchos preferirán que un ser humano se equivoque dando una justificación a que una máquina acierte sin que pueda explicar por qué.Otro motivo: aprendizaje adversario, un término fascinante. Se están desarrollando algoritmos para engañar a las máquinas. Te pongo un link a un paper muy interesante, y si buscas en google “sticker tricked” encontrarás cosas muy divertidas: por ejemplo, si colocas al lado de un plátano (algo que la red neuronal reconoce fácilmente) cierta pegatina la máquina pasa a decirte que es una tostadora. Si todavía no ves coches autónomos por las calles es debido a los problemas que puede dar el aprendizaje adversario”

     

    Javier Mesones: Ábalos encarga a las constructoras un plan para rentabilizar las autovías

    http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/9405532/09/18/Abalos-encarga-a-las-constructoras-un-plan-para-rentabilizar-las-autovias.html

    “El ministro quiere armarse de todas las opciones posibles para constituir ese modelo que sea duradero. Una tarea complicada a la vista de la debilidad parlamentaria del Gobierno de Pedro Sánchez. Pero en su objetivo, ha tendido la mano al sector privado y ha solicitado al menos a Ferrovial y ACS sendos informes, según fuentes conocedoras de la petición. Las empresas defienden un sistema de colaboración público-privada que desahogue las cuentas del Estado. El ministro quiere conocer las propuestas de dos firmas punteras en el mundo. Ferrovial, por ejemplo, explota con sistemas avanzados importantes infraestructuras como la 407 de Toronto o las Managed Lanes en Texas.Desde la patronal Seopan también llevan meses trabajando en un informe sobre la movilidad sostenible que verá la luz en próximas fechas. Pretende abundar en los estudios que ha ido presentando en los últimos años para guiar el camino por el que, a su juicio, debe discurrir el modelo de infraestructuras de España. La realidad hoy es que apenas uno de cada cinco kilómetros de alta capacidad (el 19%) son de pago, frente a la mayoría de países europeos donde se llega en muchos de ellos al 100%.Ábalos está abierto a escuchar las diferentes alternativas. No se cierra en banda a fórmulas como la euroviñeta, peajes en sombra, pagos por disponibilidad o peajes directos, pese a la posición tradicional del PSOE. Los números así lo obligan. Es por ello que ha reiterado la necesidad de un modelo equilibrado que garantice la suficiencia de recursos para la conservación de las carreteras, que «no es gratis».Ahora bien, su primera medida al aterrizar en el Ministerio ha sido la de revertir al Estado aquellas autopistas de peaje que vencen en esta legislatura, es decir, la AP-1 Burgos-Armiñon, la AP-7 Tarragona Alicante y la AP-4 Sevilla-Cádiz. Su coste de mantenimiento correrá a cuenta de los Presupuestos. Son cantidades asumibles, pero si esta decisión se extiende a futuro, en 10 años el impacto será de 450 millones anuales, según los cálculos de Seopan. Esto es la mitad de lo presupuestado para conservación en 2018 para toda la red. Ábalos tiene aún que dilucidar otras dos cuestiones trascendentales. La relicitación de las autopistas quebradas, que está en suspenso por las trabas legales, y la ejecución del Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras (PIC), que se ha topado con los requerimientos de Hacienda y la Abogacía del Estado”

    Javier Coller:En  el momento actual tenemos a los/as parlamentarios con mejores credenciales educativas de la historia de la democracia. Alrededor del 90% han obtenido un título universitario en las cámaras autonómicas y el 93% en el Congreso de los Diputados.  Si los tomamos en su conjunto para todo el periodo de la democracia, la media para las comunidades autónomas es de 84% con títulos universitarios y 91% para el Congreso.

    https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/vueltas-curriculos-politicos_6_815828410.html

    Como se puede ver en la tabla y en el gráfico, la evolución temporal es ascendente de manera que lo que Bourdieu llamó “capital cultural institucionalizado” ha aumentado en las cámaras de representación españolas. Canarias, Baleares y Galicia son las comunidades donde suele haber más titulados universitarios mientras que La Rioja, Extremadura y Aragón es donde hay más variedad de niveles educativos. Esta diferencia puede ser azarosa o responder a causas aún no exploradas. No parece iopioppiohaber diferencias entre cámaras del régimen común y las llamadas «históricas».Que haya más o menos universitarios en una cámara depende en buena medida de la combinación de los votos que reciben las listas y de cómo estén configuradas esas listas, tal como ya se ha explicado. Y este es un tema del que hasta hace poco se desconocía casi todo: la confección de las listas era la caja negra de la política (pero puede informarse bien aquí, aquí y aquí). Hoy ya sabemos que, según los protagonistas, hay cuatro motivos principales para ir en las listas electorales: el conocimiento de los problemas, la dedicación, la lealtad y la preparación. Este cuarto elemento es el que suele ir asociado a la formación universitaria, pero nótese que el de político es de los pocos oficios que no tienen requisitos de entrada. Cualquiera puede serlo si está disponible, va en una lista, recibe los votos suficientes y toma posesión. Y no hay nada deshonroso en dedicarse a la política y no tener estudios universitarios. Y nadie duda de que la desproporción en términos educativos entre parlamentarios/as y ciudadanía es elevada; tanto que el Índice de Desproporción Social (IDS) era en 1981 de 12,6 para las autonomías y de 14,6 para el Congreso de los Diputados. Eso sí, en 2016 (y el dato vale para hoy mismo), el IDS es de 4,7 y 4,9, respectivamente. ¿Esto qué quiere decir? Que las personas con títulos universitarios están muy sobrerrepresentadas en los parlamentos, pero mucho menos ahora que en el comienzo de la democracia, donde había más desproporción. Podemos decir que, en este aspecto, ha habido una cierta convergencia gracias a que la sociedad en su conjunto ha elevado su nivel educativo a través de las generaciones jóvenes”

    El problema, pues, no es de credenciales sino de un escenario triple.

    Por un lado, está el asunto de que hay parlamentarios/as que «inflan» sus currículos para aparentar aquello que no son. Esta «deseabilidad social» supone un engaño que puede lastrar la imagen pública del político: ¿cómo fiarme de él o ella si engaña en algo tan básico como la forma en que le dice al mundo quién es él o ella? Este engaño puede generar desafección y, además, es absurdo: en la era de la transparencia y la trazabilidad, ¿sale a cuenta engañar corriendo el riesgo de que tu carrera pública salga tocada? (esto en el supuesto de que a la ciudadanía le importen estos engaños).Por otro lado tenemos el tema de cómo se han obtenido algunos títulos universitarios, algo que está ahora en el candelero porque algunos medios lo han sacado a la luz, pero que no es privativo de la actualidad. Si ha ocurrido ahora, ¿quién nos dice que no ha ocurrido también en el pasado? Supongo que cada uno/a sabrá, pero no podemos olvidar que para bailar («agarrao», al menos) hacen falta dos: el que acepta obtener un título sin merecerlo y la institución de da ese título sabiendo que comete un fraude. Cuando el pastel se descubre, ¿qué margen de confianza queda para cada uno de los dos actores? Existe el caso derivado de quien comete plagio (otra forma de fraude) para obtener un título. Merton llamaba (socarronamente, todo sea dicho) a este tipo de personas «innovadoras»: aceptan los fines de la sociedad (tener credenciales educativas, tener éxito social o económico) pero rechazan los medios aceptados normalmente para alcanzar esos fines e innovan introduciendo medios nuevos como el plagio, copiar en los exámenes, pero también la extorsión y el robo en el caso de los mafiosos, las conspiraciones y golpes entre militares ociosos, etc. En sentido estricto mertoniano, Al Capone era un innovador

    Por último, y creo que más relevante por su naturaleza institucional, tenemos el problema de la calidad de la representación que se supone asociada a la formación universitaria. Si usted es de las personas que piensan que nuestros parlamentarios/as nos representan razonablemente bien y que la política no es un ámbito problemático, enhorabuena; puede usted dejar de leer aquí mismo. Si usted es de las personas que se identifican con aquellos que desde hace casi un decenio ubican a los/as políticos, los partidos, la política (y su, a veces, asociada la corrupción y el fraude) como problema, entonces, debería hacerse una pregunta: si la casi totalidad de parlamentarios/as ha pasado por las aulas universitarias, ¿qué hacemos mal en las universidades para generar representantes políticos que son vistos como un problema para la sociedad? Quizás deberíamos comenzar a pensar que más allá de la formación que se da en las juventudes de los partidos, en los cursos de verano (muchos de ellos muy buenos y ejecutados por magníficos/as profesionales), etc., y más allá de la formación específica que se da en la universidad para preparar médicos, arquitectas, abogadas, etc., algunas titulaciones universitarias deberían ser más flexibles para incorporar a sus enseñanzas algunas de las habilidades básicas que un político necesitará en el ejercicio de su oficio: cosas tan básicas como saber discutir o dialogar argumentando con evidencias, no gritando o descalificando; aprender que la otra persona siempre puede tener una parte de razón y estar dispuesto/a a hacer concesiones (para lo que antes se necesita aprender a negociar limpiamente); aprender a forjarse un criterio, no a repetir consignas o doctrinas, etc.En fin, es muy posible que pensemos que eso es imposible. Los que somos optimistas por naturaleza creemos que no: sólo hay que tener imaginación para crear diseños institucionales que permitan incorporar formación básica para aquellas personas (los/as universitarios) que inevitablemente, en el futuro ocuparán un escaño en alguna cámara de representación y desarrollarán un oficio, el de la política, que no solo es digno, sino necesario”

     

    Enrique Dans: Tecnología y habilidades humanas: una conversación interesante en el Hay Festival

    https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/FMfcgxvzKkprlsfSxJcfpqVhTHpZBchS

     

    “En ese sentido, en la educación, estamos de hecho yendo hacia atrás: la decisión de Francia de prohibir los smartphones en los colegios marca un mínimo en el nivel de estupidez al que el ser humano es capaz de llegar, trata de convertir los colegios en un reducto al margen de la tecnología, impide que se desarrollen habilidades digitales y, sobre todo, reduce la capacidad de exponer a los estudiantes a más fuentes de información, vital para el desarrollo del pensamiento crítico y fundamental, por ejemplo, para evitar que sean afectados por las llamadas fake news. Pero más preocupante aún: la decisión de Macron en Francia sirve ahora para justificar a políticos idiotas de todo el mundo, como es el caso de España, que quieren imitar a Francia sin hacer ningún intento de planteamiento adicional. No, los smartphones no “distraen” a los niños, o lo hacen únicamente si renunciamos a integrarlos completamente en el proceso educativo, a utilizarlos como herramienta para acceder a información en lugar de libros de texto considerados como “la única fuente del conocimiento”, y a fomentar el desarrollo del pensamiento crítico cambiando drásticamente la metodología de las clases: eso, y no prohibir los smartphones, es lo que tendríamos que estar planteándonos hacer, porque la función de la educación, en gran medida, es la de enseñar a los niños a desenvolverse en el mundo, y el mundo actual está lleno de smartphones y de tecnologías relacionadas que resultan ya fundamentales para desenvolverse en él. En el mundo actual, el idiota no es el que no se sabe la lista de los ríos, las capitales de provincia o los reyes de su país, sino el que no es capaz de utilizar una herramienta tan potente como un smartphone para averiguarlo rápidamente y con las adecuadas garantías. Querer convertir los colegios en la aldea de Asterix, en irreductibles fortalezas al margen de la tecnología, es una de las mayores y más soberanas estupideces que hemos llegado a perpetrar como sociedad.Scott incidió en una cuestión que me pareció también importante: el hecho de que en el desarrollo de tecnología, hablemos de algoritmos o de diseño, existen innumerables decisiones que conllevan fuertes implicaciones éticas o filosóficas, que se manifiestan en el hecho de que un smartphone no impida escribir o enviar mensajes cuando está en un vehículo y permita, por tanto, que el conductor envíe mensajes mientras conduce, o que no se introduzcan ciertas garantías que eviten que un timeline de Facebook sea tomado por actores perversos que tratan de manipular a su propietario. Por supuesto, en ese tipo de procesos que evalúan las consecuencias de las tecnologías sería interesantísimo contar con profesionales capaces de evaluarlas desde un punto de vista más humanista. Pero no olvidemos que la función de las empresas de tecnología es crear tecnología, y que no podemos jugar a intentar prevenirlo todo, porque sencillamente, no tendremos ni idea de lo que intentamos prevenir, y el exceso de precauciones terminará por impedir o dificultar enormemente el desarrollo tecnológico.La discusión paró ahí por falta de tiempo, pero me pareció verdaderamente interesante, digna de una entrada en la que intentase dejar algunas de las ideas, algunos enlaces y algunos de los temas de discusión – o cuando menos, mi impresión personal sobre ellos – plasmadas en algún sitio”

     Alex Medina: ¿El liberalismo económico ha muerto?.  La revista ‘The Economist’ apela a una renovación de la ideología y a su carácter históricamente revolucionario para resolver las crisis. Cuatro analistas frente a su refundación: Miguel Sebastián; Lorenzo Bernaldo de Quirós; Jose Carlos Diez y Javier Santacruz

    https://www.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/el-liberalismo-economico-ha-muerto-cuatro-economistas-ante-su-refundacion/6406231

    El liberalismo ha muerto”, proclama el profesor de la Universidad Complutense de Madrid y ex ministro de Industria Miguel Sebastián, para quien los últimos grandes exponentes de su éxito (Margaret Thatcher y Ronald Reagan) no pasaron de la década de los 80. “La historia del liberalismo es la de una ideología con una mala salud de hierro. Lo han enterrado muchas veces y siempre acaba renaciendo”, responde desde la otra esquina del ring ideológico, desde el rincón más genuinamente liberal que hay en España, Lorenzo Bernaldo de Quirós, presidente de Freemarket.“Los liberales de hoy tienen que preguntarse qué es lo que haría Adam Smith”, apela al padre de la criatura para dudar de su capacidad de renovación José Carlos Díez, profesor de Economía la Universidad de Alcalá. “La libertad no es un fin en sí mismo y los liberales han perdido el norte moral”, se resigna Javier Santacruz, economista del thinktank Civismo.Cuatro economistas españoles (y quizá sea bueno recordar que los primeros políticos que se colgaron el calificativo liberal en la historia de la humanidad lo hicieron en las Cortes de Cádiz de 1812) afrontan la iniciativa de ‘The Economist’ y todos coinciden, aunque desde distintas perspectivas y bagaje profesional, en que el liberalismo atraviesa uno de sus momentos más bajos. Lo que les distingue es que unos piensan que se trata de algo momentáneo mientras otros lo dan por superado. Hay quien cree que podría haber una refundación si se admiten los errores y quien solo espera el sepelio.“Los liberales nos hemos ocupado mucho de la economía en los últimos 30 años y mucho menos de la parte básica, que es la otra cara de la moneda, que es la libertad de elección de los individuos en lo que se refiere a la forma como quieren vivir”, concede Bernaldo de Quirós, para quien la ideología que ha perdido el paso es la enemiga al otro lado del centro político: “Hay un agotamiento clarísimo del discurso tradicional de la socialdemocracia europea. No tienen proyecto para ilusionar a la gente” y de ahí el auge de los extremismos de izquierda. En cambio, las ideas liberales aún cimientan proyectos como el de Emmanuel Macron en Francia “y a todo el mundo le parece bien”, añade a la vez que razona que toda carrera por gastar más y por no respetar la estabilidad en las cuentas siempre lleva al abismo más temprano que tarde.Santacruz es menos optimista, echa de menos proyectos frescos y, sobre todo, figuras que enarbolen la bandera con nuevos bríos. También ahonda en la distinción entre liberalismo político y económico, en cómo el primero ha perdido autoridad moral a cuenta de la sensación de que los liberales provocaron y han salido indemnes de la última crisis, mientras que en lo económico “se ha perdido un enorme peso; es cierto que hay académicos que mantienen vivos el pensamiento y producción de ideas, pero las cosas han empeorado en los últimos años”. En particular, subraya, porque de unas décadas a esta parte los liberales andan más preocupados de “pelearse entre ellos” que de centrar el tiro. Y la palabra “centrar” no es aleatoria. Bernaldo de Quirós incide en esta línea y aclara que “el liberalismo es un sistema integrado de principios y no se puede ser liberal en economía y conservador en materia morales o sociales”. Cuando se pierde la brújula ideológica, se pierde todo. Y eso es lo que le ha ocurrido a los liberales, han sido víctimas de su propio éxito, como fiscaliza ‘The Economist’ en su manifiesto, en el que lamenta que se hayan convertido en élites intocables, ajenas al progreso del conjunto de la sociedad, cuando “el verdadero espíritu del liberalismo no es la preservación propia, sino ser radical y Si, como apunta Santacruz, “una de las claves es la teoría el ascensor social”, los nuevos liberales del siglo XXI se han quedado a vivir en el ático, cuando “deberían ser valientes e impacientes ante las reformas”, expone la revista. En esta línea de rebeldía y de inconformismo que debe ostentar el buen liberal, el semanario recurre a uno de los clásicos profetas del movimiento, Milton Friedman: “El liberal del siglo XIX fue un radical, tanto en el sentido etimológico de ir a la raíz del problema, como en el sentido político de promover grandes cambios en las instituciones sociales. Así debe ser también su heredero moderno”. Para el economista Díez la explicación al fracaso liberal tras la última crisis es que “se han convertido en conservadores”. Esta ideología “lleva a la desigualdad y no dan soluciones a problemas esenciales de la sociedad actual como son la pobreza o el cambio climático”. En su opinión, han ido demasiado lejos en su defensa de la mano invisible de los mercados frente a la mano de hierro de lo público “cuando ha quedado claro que el Estado es fundamental para proteger la sociedad del bienestar y para avanzar en el progreso”. “Yo defiendo un Estado eficiente, pero fuerte. Porque tiene que ser fuerte para solucionar los problemas que el mercado es incapaz de solucionar y tiene que ser eficiente para que la sociedad siga prosperando”, asevera.Miguel Sebastián, el que fuera también director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno con José Luis Rodríguez Zapatero, encuentra hasta cuatro razones del declive liberal. La primera, es que “casi todos los partidos presuntamente liberales en el fondo se han hecho socialdemócratas y todos se pelean para ver quién tiene más protección social, más gasto social y nadie habla de reformar o de acabar con los monopolios”. No mira a nadie, pero es fácil pensar en trasladar la anterior frase al terreno político español de estos días.Esta victoria del pensamiento socialdemócrata, que no de los partidos del ramo (puntualiza Sebastián), la comparte Bernaldo de Quirós, para quien el Gobierno que más medidas de este corte ha llevado a cabo en la historia de España “ha sido el último del PP”. Quizá no extrañe esta inversión de papeles si pensamos en el segundo clavo que el ex ministro de Industria identifica en el ataúd del liberalismo: la última crisis. Tal y como sucedió en 1929, el liberalismo pasa de indudable superhéroe en las épocas más oscuras (el planeta es más rico que nunca gracias a décadas de prácticas liberales, defienden los propios) a ser el archivillano que arrastra al mundo a sus peores abismos (por su empeño en aplicar el ‘laissez faire’, el ‘dejen hacer’, que ya el mercado lo resolverá por sí solo y quedará el más fuerte, contestan los adversarios). “Al final, la gente se hace liberal no por convicción sino por desesperación”, concluye Lorenzo Bernaldo de Quirós en una reflexión que engarza con la tercera razón de Sebastián para el final del liberalismo. Hablamos de la Caída del Muro y del fin del comunismo en la Unión Soviética. No hace falta leerse a Sun Tzu para entender la importancia de tener un enemigo en la construcción de un relato ideológico. Cuando había un modelo rival fácilmente estigmatizado era más sencillo construir el relato propio. Ahora, el enemigo estigmatizado de traje y corbata es el liberalismo y quien azuza esa imagen los extremismos de uno y otro lado.Para enemigo global, por consiguiente, el propio liberalismo y ese halo de insensibilidad que le rodea tras diez años de recesión y crecimiento precario en el mundo desarrollado. De ser una ideología «claramente revolucionaria» que ha fracasado en resolver el problema de la desigualdad en las sociedades desarrolladas, recuerda Sebastián en su cuarta razón (y en concordancia con la nostalgia de la revista británica hacia esos tiempos rebeldes), ahora se encuentra estigmatizada, «incapaz de atraer a los socialdemócratas o de acercarse al centro», lamenta Santacruz. Vive de paradojas como que la mayor economía de mercado contemporánea se encuentra en la teóricamente comunista China, como resalta Díez, y tampoco es capaz de atacar a su némesis real: «Ha habido injertos liberales, pero no se ha cuestionado ni revisado de manera drástica lo que ha sido el último castillo de resistencia de la socialdemocracia como es el Estado del Bienestar», avisa Bernaldo de Quirós.Porque ya lo dijo Adam Smith, el padre de toda esta discusión en la obra fundadora del movimiento, ‘La riqueza de las naciones’: «No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés». La economía, por lo tanto, no tiene sentimientos. Es como es. Como la libertad, que es libre de permanecer al lado de la ideología que quiera.”

    Anxo Xanchez: El Ártico y la dinámica del clima (que no, que no es calentamiento global, !que es cambio climático¡)

    http://nadaesgratis.es/anxo-sanchez/el-artico-y-la-dinamica-del-clima-que-no-que-no-es-calentamiento-global-que-es-cambio-climatico

    “Como otros veranos, al volver siempre creo que debo escribir sobre cambio climático; además, he comprobado que hace tiempo que no lo hago, así que vamos allá. Este año, la verdad, no me puedo quejar del calor de Madrid, aunque septiembre se está poniendo un poquito pesado. Mi experiencia horrible de este verano fue a finales de julio en Cambridge, Inglaterra: tres días en Inglaterra con máximas de 35ºC no se los deseo a nadie, sobre todo porque eso, que en Madrid sería llevadero, es insoportable porque nada está preparado para esos calores. De hecho, el verano de 2018 ha sido tan tremendo en Reino Unido que tiene hasta una entrada en Wikipedia (en inglés).El verano ha sido similar en mayor o menor medida en buena parte del norte de Europa. De acuerdo al informe de los National Centers for Environmental Information de Estados Unidos, Noruega y Finlandia registraron temperaturas máximas en julio por encima de 33ºC, incluso en zonas por encima del círculo polar ártico. En Suecia se registró un gran número de incendios forestales, que también han dado lugar a una entrada en Wikipedia (en inglés). El calor en Estados Unidos también ha causado numerosos incendios, y cuando escribo hay activos 89 fuegos en 12 estados.¿Cuál es el origen de todas estas anomalías? La respuesta simple ya la hemos dado muchas veces en este blog: el clima está cambiado debido a la acción del hombre, y la temperatura media del planeta sube continuamente desde el último cuarto del siglo pasado, como muestra la figura adjunta, tomada de la NASA. Observe, por cierto, el acelerón que muestran los datos en los últimos años. Pues hala, ya, ya está este con su matraca habitual, pues ya no tengo que seguir leyendo. ¿ Osí?

    Si me lo permite, amigo lector, yo seguiría leyendo, porque hoy quiero ir un poco más allá de ese diagnóstico de grano grueso, y quiero hacerlo en dos direcciones, aunque sea de manera un poco telegráfica: por un lado, no solo estamos cambiando el clima, estamos cambiando su propia dinámica, con consecuencias poco menos que impredecibles; por otro, lo que a nivel global es calentamiento, a nivel local puede ser cualquier cosa. Vamos por partes.En un post reciente en Politico, el especialista en física oceánica Stefan Rahmstorf intenta literalmente explicar el tiempo «friki» que se ha experimentado en muchos sitios este verano. Para ello, nos presenta la gráfica de las temperaturas medias en Potsdam, cerca de Berlín, donde está el Instituto de Investigación sobre el Impacto del Clima:

    En esta gráfica, la línea roja representa un promedio suavizado de la desviación de la temperatura respecto al promedio entre 1893 y 1922, y podría entenderse como la parte de las anomalías que observamos que se debe al cambio climático. Cada barra gris corresponde a la anomalía anual, y la diferencia con el promedio suavizado podría deberse a muchas cosas, podríamos incluso considerarla puro azar. Sin embargo, el pico de este año llama la atención, porque a una anomalía de más de 2ºC debida al cambio climático une otra de otro tanto. Rahmstorf apunta dos posibles causas (no excluyentes) de estas altas temperaturas. Una es el debilitamiento de la corriente llamada Jet Stream (en realidad de la del norte, hay otra mas al sur, y sus equ ivalentes del hemisferio sur).

    Esta es una corriente de aire que está controlada por la diferencia de temperaturas entre los trópicos y el Ártico. Por tanto, al calentarse el Ártico, la corriente se debilita y se desestabiliza, volviéndose menos predecible (aquí es cuando recuerdo que el caos se descubrió en modelos simplificados del clima, por supuesto). Desde 2015 hay evidencia de este debilitamiento, que consiste sobre todo en un enlentecimiento de la corriente. De esta manera, al evolucionar la atmósfera de manera más lenta, el clima se vuelve más persistente, y las olas de calor (o de frío) duran más. Por otro lado, y siempre de acuerdo con Rahmstorf, hay otro factor involucrado, nada menos que la Corriente del Golfo. Esta también se está debilitando, debido a alteraciones causadas por el aumento del nivel del mar en la densidad de las aguas y en su salinidad, los motores de ese inmenso regulador térmico que es la Circulación Termohalina. Como resultado, el agua en zonas subpolares árticas está más fría, lo que se sabe que causa veranos más calientes en Europa. Rahmstorf concluye diciendo (voy a poner comillas no sea que me acusen de plagio, porque este es uno de los dos mensajes importantes que quiero transmitir y quedaría feo):»El cambio climático no significa simplemente que todo se está calentando de manera gradual: está cambiando las circulaciones oceánicas y atmosféricas más importantes. Esto hace que el clima sea cada vez más raro y más impredecible. La realidad del cambio climático se hace cada vez más evidente, y ya no es un problema para las generaciones futuras. Debemos prepararnos para más sorpresas desagradables en los próximos años, y necesitamos limitar urgentemente las emisiones para no seguir desestabilizando el sistema climático.»Así pues, no estamos calentando el planeta: estamos desestabilizando el clima. Vamos ahora a por mi segundo mensaje. Como expliqué en otro post, uno de los efectos del cambio climático, precisamente por la desestabilización del sistema, es la aparición de mayores fluctuaciones y más eventos extremos. Pero que el planeta se caliente globalmente no quiere decir que ese sea el efecto en todos los sitios. Quizá el ejemplo más famoso es el warming hole (agujero de calentamiento) del sureste de Estados Unidos, correspondiente con la zona en azul de la figura adjunta.

    La figura está tomada de este artículo reciente, Spatially Distinct Seasonal Patterns and Forcings of the U.S. Warming Hole, de Partridge y colaboradores. Se ve muy claramente como el cuadrante sureste de Estados Unidos ha experimentado un enfriamiento en vez de un calentamiento. Los autores del trabajo encuentran que, de nuevo, esto está asociado a cambios en la ubicación de la Jet Stream en esta zona del continente, mostrando que de hecho su curso se modificó en los años cincuenta al empezar el agujero, y haciendo así que los vientos del norte traigan are frío y temperaturas más bajas. Los investigadores van más lejos al lograr entender que la zona de enfriamiento es estacional, estando ubicada más hacia el Medio Oeste durante el verano y el otoño.En este sentido, además de insistir en que el cambio climático es eso, cambio, y que puede ser calentamiento (en la mayoría de sitios) pero también enfriamiento (en otros), hay que darse cuenta de que estas diferencias regionales generan diferentes creencias sobre la realidad del fenómeno. Esto ha sido analizado en otro artículo del año pasado, concretamente Spatial heterogeneity of climate change as an experiential basis for skepticismde Kaufmann y colaboradores. Lo que se encuentra en este trabajo es que estas desviaciones del comportamiento global son una de las causas de que la gente sea, en esas zonas, más escéptica respecto al cambio climático, lo que se traduce en mayores problemas a la hora de comunicar los posibles impactos del mismo. Esto, que por otro lado no es tan sorprendente, apunta en la misma dirección que este post: el cambio climático es un fenómeno muy complejo y presentarlo como calentamiento global no ayuda. Es necesario hacer un trabajo de pedagogía en profundidad para transmitir que, básicamente, lo que estamos haciendo siguiendo en el business as usual es hacer el clima más impredecible, más extremo, y más complicado de entender. Y si es más complicado de entender y de predecir, es mucho más complicado prepararse para sus efectos. Y como decía más arriba, esto ya no es un problema para el futuro, es para ahora, y tenemos que prepararnos. Así que es urgente, no, urgentísimo, adoptar medidas para impedir que vayamos más allá de los 2ºC (lo cual es ya bastante complicado) y no desestabilizar más el sistema de lo que ya está. No será por no haberlo dicho… unos cuántos miles de veces!”

    Nota: Mala noticia para terminar el post, y es que vamos para atrás como los cangrejos. Australia acaba de convertirse, después de laminar a varios primeros ministros que intentaron hacer algo en la buena dirección, en el segundo país después de Trumpland que abandona (al menos, de facto) el acuerdo de París. Y no será por falta de sequías, incendios, y demás efectos del cambio climático… Qué pena, de verdad”

    Mil gracias por la lectura y difusión de esta Agenda  de Prensa y no sean cándidos. No crean en las palabras y solo se fíen de los hechos 

     

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