• http://www.huffingtonpost.es/2017/09/25/la-solucion-budapest-para-el-conflicto-cataluna-espana_a_23222070/

    Pablo Sebastian : Mientras tanto en Cataluña siguen los preparativos del referéndum por parte de la Generalitat y la campaña por el ‘si’ a la independencia de los dirigentes de PDeCAT, ERC y CUP. Todo eso que ha sido prohibido por el TC, Tribunal que parece haberse tomado unas vacaciones para no tener que aplicar el artículo 92 de su https://make-essay.net/essay-writing propia Ley, suspendiendo como debiera en sus funciones tanto al Govern de Puigdemont como a la Mesa de Forcadell

    https://www.republica.com/el-manantial/2017/09/26/desmoralizacion-nacional-por-desistimiento/

    Elpais.es: Ausencia de Gobierno. El Ejecutivo debe comparecer y no delegar el relato en jueces y fiscales

    https://elpais.com/elpais/2017/09/26/opinion/1506449289_657026.html

    Puede ser estrategia o incompetencia, pero en cualquiera de los casos o interpretaciones, la actuación del Gobierno de España en este momento —ante la mayor crisis de Estado que vive el país posiblemente desde el 23-F— es desconcertante, insuficiente, roza lo irresponsable y desde luego es merecedora de una firme reprobación. Los acontecimientos se suceden a diario de forma dramática en Cataluña, y ahora ya, fuera de Cataluña. La incertidumbre sobre lo que pueda suceder crece cada minuto, y con ella crece la angustia de los ciudadanos. ¿Qué está pasando? ¿Cómo de grave es? ¿Qué puede llegar a suceder? Es el Gobierno el que tiene que responder a estas preguntas, no el fiscal general. Es el Gobierno, no el fiscal, el que tiene que explicar —día tras día— qué es lo que está haciendo, qué medidas está tomando y qué medidas va a tomar. Es inaceptable que cada vez que un ministro comparece —siempre de forma atropellada, en los pasillos del Congreso o en la entrada o salida de un acto público— se limite a contestar que es la justicia la encargada de tomar las medidas pertinentes. Hemos dicho en numerosas ocasiones que el Gobierno no podía esconderse detrás de la justicia ante una crisis de esta magnitud. A estas alturas del conflicto, es inadmisible que el presidente y sus ministros sigan sin dar la cara ante el país. Todo lo que se ha hecho hasta ahora para frenar el referéndum ilegal de 1 de octubre ha sido de índole judicial y ha estado en manos de jueces, fiscales y guardias civiles. La única implicación directa de un miembro del Gabinete ha sido casi de carácter técnico, la del ministro de Hacienda. Eso es todo. Hace una semana de la última comparecencia de Mariano Rajoy. Ni siquiera el portavoz del Gobierno actúa como tal. ¿De verdad el Gobierno no tiene nada que decirle a los ciudadanos, a los catalanes y a los no catalanes? ¿No es necesario explicar las medidas coercitivas impuestas por la justicia? ¿No se siente obligado a asumir la responsabilidad de esas medidas? ¿No hay un proyecto que defender, un plan que exponer, una política que impulsar? Lo peor de todo es que empezamos a sospechar que, efectivamente, ninguna de esas cosas existen, y que se confía únicamente en que la Guardia Civil sea capaz de abortar el referéndum, y el problema se vaya diluyendo después por sí solo. Por no tener, el Gobierno no tiene ni un relato propio, frente al insidioso y falso —pero hábil y reiterado— relato de los independentistas.”

    Ketty GaratFelipe González dice que «Yo habría aplicado ya el 155 y no hubiera perdido, en ningún minuto del proceso, la iniciativa que me hubiera permitido graduar la respuesta de acuerdo con criterios político/constitucionales».

    http://www.libertaddigital.com/espana/2017-09-26/felipe-gonzalez-yo-habria-aplicado-ya-el-155-1276606538/

    El ex presidente hizo un llamamiento al gobierno de la Generalitat y a su presidente, Carles Puigdemont, a «que restituyan la legalidad que es la que les da la legitimidad para gobernar a los catalanes. Y a partir de esa restitución hablaremos». Abogaba por una solución política al desafío independentista que es «lo más preocupante en los últimos 40 años» que tiene al ex jefe del ejecutivo español «preocupadísimo» por lo que pudiera pasar el próximo domingo.También ha tenido palabras para Mariano Rajoy: «no me gusta hacer política amparándonos bajo las togas». Y para los independentistas como Gabriel Ruifían, el portavoz de ERC: «dicen que el 1 de octubre van a enterrar a Franco. Ustedes están resucitando a Franco», ha dicho a quienes acusa también de «azuzar las dos Españas»

    Angel Villarino : La internacional nacionalista desembarca en el ‘procés’: corsos, bretones, escoceses…. Movimientos regionalistas e independentistas acudirán a arropar a Puigdemont. Crece la preocupación en Bruselas. Será «un experimento para Europa», dicen los nacionalistas

    https://www.elconfidencial.com/espana/cataluna/2017-09-27/referendum-cataluna-nacionalistas-corsos-bretones-flamencos-barcelona_1449906/

    Enric Juliana: El Gobierno se rebela contra la idea de que ha perdido la batalla de la prensa extranjera

    http://www.lavanguardia.com/politica/20170927/431581016073/gobierno-generalitat-batalla-prensa-extranjera.html

    Victor de la Serna: Apuntes para antes y después del 1_O. Un pensador no político como es el gran naturalista británico David Attenborough acaba de aportar una reflexión sobre otro referéndum polémico, el del Brexit, que me parece totalmente aplicable al catalán: «La decisión de convocar un referéndum fue, en mi opinión, una anulación de la democracia parlamentaria porque no conocíamos los hechos. No nos comunicaron los hechos. ¡En verdad, sigo sin conocer los hechos!»

    http://www.elmundo.es/opinion/2017/09/27/59caa355468aeb321c8b4615.html

    Raul del Pozo : En la guerra de posiciones de los conflictos actuales tienen tanta fuerza la propaganda y las redes como la fuerza misma. El Estado no ha llevado la iniciativa en el relato. Los del Govern desafían todas las leyes y envían cartas a mesas electorales que no existen. Los de la CUP organizan «comités de defensa». Buch (ACN), uno de los cabecillas del motín de las rosas, se muestra inmensamente feliz viendo como los ciudadanos y las instituciones catalanas desafían al «Estado opresor». El odio circula libremente por las calles. En las ciudades españolas la gente aclama a los miembros de la Guardia Civil como si salieran hacia Flandes

    http://www.elmundo.es/opinion/2017/09/27/59ca78a1468aebed7d8b4653.html

    Si fracasan, los conspiradores tienen que enfrentarse a los códigos; ahora están blindados con los fueros parlamentarios y los privilegios que los políticos se han dado a sí mismos. Pero pueden ser detenidos en caso de ser descubiertos en flagrantes delitos. Y uno de los delitos más graves es la sedición: está bien claro que la están cometiendo. Algunos jefes de la revuelta podrían ya ser acusados con ese vocablo pavoroso, que se aplica a los que hubieran inducido, sostenido o dirigido rebeliones. No es muy probable que los culpables sean castigados con 10 años de sombra, además de comerse inhabilitaciones. Habrá que dialogar con ellos para buscar una salida”

    Pere Rios: El pleno para proclamar la independencia será el 4 de octubre

    https://elpais.com/ccaa/2017/09/05/catalunya/1504641518_751719.html

    “El artículo 4 de la esa ley prevé que si el recuento de los votos emitidos tras el referéndum del 1 de octubre da como resultado que existen más votos afirmativos que negativos eso “implica la independencia de Cataluña”. Para hacerlo posible, la ley prevé que el Parlament celebre una sesión ordinaria “para efectuar la declaración formal de la independencia de Cataluña, sus efectos y acordar el inicio del proceso constituyente”. Esa sesión se celebrará dentro de los dos días siguientes a la publicación de los resultados por parte de la sindicatura electoral, precisa la ley. El calendario de sesiones de la Cámara legislativa casa como anillo al dedo para que se cumpla esa previsión. Así, el referéndum se celebraría el 1 de octubre, los resultados se proclamarían el día 2 y el día 4 se celebraría un pleno ordinario, que ya estaba previsto en este período de sesiones que se inició el 16 de agosto y en el que se fijaron las reuniones de los próximos meses, hasta Navidad. Si la consulta se celebrara y el resultado de los votos emitidos diera como resultado el triunfo del no, se convocarían elecciones autonómicas y se disolvería la Cámara, un escenario que nadie da por hecho a la vista de la previsible movilización del independentismo para el 1 de octubre y la abstención de la mayor parte de la población que es contraria a la independencia”

    Pablo Montesinos: Mariano Rajoy no irá finalmente a Tallin, Estonia, a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. Se quedará en Moncloa evaluando la situación en Cataluña y presidirá el Consejo de Ministros del viernes

    http://www.libertaddigital.com/espana/politica/2017-09-26/rajoy-cancela-su-viaje-a-estonia-para-centrarse-en-el-golpe-del-1-o-1276606514/

    Jesus Servulo Gonzalez: Montoro prorroga los Presupuestos al no contar con el apoyo del PNV. El ministro de Hacienda se plantea presentar el proyecto para 2018 más adelante y espera aprobarlo a principios del próximo año

    https://elpais.com/economia/2017/09/26/actualidad/1506433718_745506.html

    Marisa Cruz: El Gobierno prorrogará el presupuesto y prevé aprobar el de 2018 en enero

    http://www.elmundo.es/espana/2017/09/26/59ca522ee2704e2d798b470c.html

    Jaume Viñas: La crisis en Cataluña y el bloqueo del PNV aboca a España a la prórroga presupuestaria

    https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/09/26/midinero/1506436300_700771.html

    Angel Collado : Rajoy amenaza al PNV con no mejorarle el cupo… y al PSOE con un adelanto electoral La prórroga automática del PGE 2017 para 2018 paralizaría la mejora de la financiación incluia en la renovación del concierto e inversiones en la Y vasca

    https://www.elconfidencial.com/espana/2017-09-27/rajoy-gobierno-presupuestos-pnv-elecciones-1-o-referendum-cataluna_1450273/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=1

    Jorge Zuloaga: Fundaciones ligadas al Opus Dei acuden a la Audiencia contra Ron y Saracho

    http://www.vozpopuli.com/economia-y-finanzas/empresas/Fundaciones-ligadas-Opus-Dei-Audiencia-contra-Ron-Saracho-Banco-Popular_0_1066394337.html

    Elpais.com : Consejo de Ministros. El Gobierno tiene previsto celebrar la habitual reunión del Consejo de Ministros de los viernes, en la que analizará lasituación creada por el desafío independentista en Cataluña

    https://elpais.com/Comentario/1506058994-0e186feaa1fdd1b95490ad53bf22f254

    Eulogio Lopez: El presidente de Telefónica, Álvarez Pallete, reunió a las seis grandes empresas españolas en la sede de Telefónica. . Sólo hablaron del referéndum catalán como espoleta de la moción de censura frentepopulista.Es decir: echar a Rajoy de Moncloa con la suma de PSOE, Podemos y los nacionalistas catalanes, valencianos, canarios, etc

    http://www.hispanidad.com/a-los-grandes-no-les-preocupa-el-referendum-sino-la-mocion-de-censura-frentepopulista-de-sanchez-e-iglesias.html

    Lluis Bassets: Movilización, no referéndum. Todo va a ir a peor, hasta que la política no tome de nuevo el mando

    https://politica.elpais.com/politica/2017/09/21/aixo_va_de_democracia_blog_contra_l1o/1505991116_117179.html

    Ignacio Escolar: Democracia es votar, pero no es solo votar. Democracia es también dialogar, fomentar la convivencia y gobernar para todos, no solo para los que te votaron. Y por eso ha sido tan nefasta como irresponsable la actitud del presidente Mariano Rajoy, que ha ignorado durante más de un lustro el problema que él mismo provocó por motivos electoralistas con el primer referéndum ilegal: su recogida de firmas contra el Estatut de Catalunya. El tijeretazo del politizado Tribunal Constitucional a ese acuerdo de convivencia que había sido refrendado por el Parlamento catalán, por el Parlamento español y por los catalanes en las urnas es el origen este trágico desgarro

    http://www.eldiario.es/escolar/Democracia-votar-solo_6_690540966.html

    Baltasar Garzón : Quo vadis’ Maza?. El fiscal general del Estado está recorriendo un camino equivocado. Para el Gobierno, la fiscalía es un arma, y en la crisis catalana el Ejecutivo está haciendo un uso abusivo de las instituciones, especialmente de la justicia

    https://elpais.com/elpais/2017/09/25/opinion/1506343948_694339.html

    Rafael Jimenez.: La crisis político-constitucional como consecuencia de la rebelión institucional que se ha producido en Cataluña, alimentada y apoyada por la sociedad civil independentista, cada día que pasa tiene peor pinta. Se ha ido tan lejos que cicatrizar las heridas abiertas se me antoja imposible a corto/medio plazo. Pactar es un verbo que no se conjuga. No hay fractura, existe una auténtica e insalvable zanja

    https://hayderecho.com/2017/09/26/un-conflicto-sin-aparentes-salidas/

    “La senda por la que se ha metido el Gobierno es la peor de las posibles, con las dificultades adicionales de operar en un territorio donde el Estado está ausente, sobre todo cuando las instituciones catalanas que lo son dicen no serlo.Si no hay Estado, hay que llevarlo en “camiones-cisterna” o barcos suministradores, como cuando escasea el agua. Mal contexto para unos desperdigados y desasistidos funcionarios del Estado (de seguridad y justicia) que están, literalmente, en un territorio hostil dominado por los “señores de la calle” (las huestes de la CUP y el resto de escuadrones de independentistas, infantes, jóvenes y menos jóvenes, movilizados permanentemente para que la presión no decaiga).

    Uno de los comentaristas más finos del panorama político vasco (José Luís Zubizarreta), escribió hace unas semanas en El Diario Vasco que en el enfrentamiento catalán unos (el Estado) tenían la artillería y la aviación; mientras que los otros (independentistas) disponían de la infantería. Si la guerra fuera convencional, estos últimos lo tendrían difícil. Pero no lo es y lo saben. Se trata, en cambio, de una sublevación institucional (de despacho y coche oficial, gestada desde el poder y con un macro-aparato de propaganda siempre activo) apoyada por una sociedad civil muy organizada y movilizada bajo consignas que se impulsan desde una feligresía incondicional (ANC y OC)y, asimismo, absolutamente dominante en feudos donde se asienta el carlismo renovado (o también postmoderno) de la Cataluña profunda (como recordara Víctor Lapuente), así como con la complaciente e inestimable ayuda de quienes quieren movilización a toda costa para “echar a Rajoy”. Estos también defienden sin ambages el derecho a votar por encima de las decisiones de los tribunales, que tampoco aceptan ni acatan. Incluso, el líder de la formación morada, llama al Gobierno para que permita votar el 1-O y se declare, así, insumiso frente a la suspensión del TC. Complejo panorama. Se busca sin rodeos acabar con “el régimen de 1978”. Refundar algo “nuevo”. Cuidado que aquí está la verdadera batalla. El fiel de la balanza estaba en “los comunes/morados” y estos ya han dado el paso: están por la consulta (también sus líderes mesetarios) y por participar en ella, esté o no esté suspendida. No les importa. No es su fuerte el sentido institucional, precisamente.

    El primer paso ya se ha dado en Cataluña por el independentismo. Y lo habían anunciado. Se sabía desde meses atrás, si no años. Mientras tanto el Gobierno central se hacía el muerto o el sordo. Su responsabilidad en este conflicto será elevada y habrá que hacer balance cuando esto acabe. En estos momentos solo un cambio urgente en la Presidencia del Gobierno español (con un cambio también profundo de todo su equipo ministerial y entrada de perfiles políticos dialogantes y de personas de prestigio; o incluso mediante la formación de un gobierno de coalición) podría reconducir la crisis frente a una situación que se le ha ido completamente de las manos al gobierno actual y desarmar, así, la estrategia frontal de ruptura de quienes regentan las instituciones catalanas. Pero el fracaso de la política no se detiene allí, llega a (casi) todas sus esquinas. A todos los colores. Necesitamos políticos que hagan del diálogo y el acuerdo, así como de la transacción, su guía de actuación. Deben cambiar los actores, hay cambio de escena”

    Pablo Sebastian : Políticos asustados y en la niebla

    https://www.republica.com/el-manantial/2017/09/21/politicos-asustados-y-en-la-niebla/

    Marcello : De momento tablas en la partida a ciegas

    http://paardenkennisbank.nl/?p=5885

    https://www.republica.com/las-pesquisas-de-marcello/2017/09/21/de-momento-tablas-en-la-partida-a-ciegas/

    Juan Chinarro : Halcones y palomas ante la subversión

    https://www.republica.com/proa-al-viento/2017/09/11/halcones-y-palomas-ante-la-subversion/

    Eulogio Lopez: Rajoy estudia la convocatoria anticipada de elecciones

    http://www.hispanidad.com/rajoy-estudia-la-convocatoria-anticipada-de-elecciones.html

    Y así, la cuestión se convierte en una carrera para convocar elecciones anticipadas en el caso de que Pedro Sánchez presente la moción. Una carrera de convocatorias. Vamos, que nunca el kilo de voto vasco se vendió tan caro. Y recuerden: al PNV lo mismo le da tener peso con el PP que con el PSOE.”

    Juan Soto Ivars: Pequeños detalles que hacen de Cataluña un reino de posverdad. En un ambiente de posverdad, los datos están cargados de esencia ideológica y no pasan el filtro burbuja de las redes. Allí, los bandos se cierran en cámaras de resonancia ideológica

    https://blogs.elconfidencial.com/sociedad/espana-is-not-spain/2017-09-26/pequenos-detalles-cataluna-reino-posverdad_1449196/

    Roger Senserich: España sigue sin ser capaz de ofrecer a la mitad de los catalanes un arreglo institucional que les satisfaga, a pesar de décadas de autogobierno

    com/blogs/6413-roger-senserich-la-hora-de-los-humildes

    Que los últimos cinco años largos de agitación permanente en Cataluña hayan acabado por dejar el país en el mismo punto de partida debería ser una señal que la estrategia seguida por ambos bandos no parece llevar a ningún sitio. Hablar de forma incesante sobre la incertidumbre y riesgos de una secesión no parece haber convencido a ningún independentista; proclamar la inevitable prosperidad tras una ruptura entre quejas sobre la represión española tampoco ha llevado a nadie a abrazar el estado catalán. Las elecciones han acabado por colocar a los nacionalistas con una mayoría legislativa, merced de las vaguedades del sistema electoral y el sistema de partidos, pero es una victoria pírrica

    Jose Carlos Diez:¿Es viable una Cataluña independiente?

    https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/09/24/mercados/1506266859_846320.html

    Jose Terceiro :Josep Borrell & Joan LlorachLas cuentas y los cuentos de la independencia de Cataluña

    las cuentas y los cuentos de la independencia-josep borrell-9788490970577

    http://www.revistadelibros.com/resenas/las-cuentas-y-los-cuentos-de-la-independencia-josep-borrell

    Lara Martiñán :Así se adivina el futuro de una Cataluña independiente

    http://www.fronterad.com/?q=bitacoras/iarabua/asi-se-adivina-futuro-cataluna-independiente

    Ignacio MolinaEl secesionismo en democracias avanzadas: Cataluña entre Escocia Padania

    http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/web/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/comentario-molina-secesionismo-en-democracias-avanzadas-catalunya-entre-escocia-y-padania#.Vg4nqX28vgw

    Jose Ramon Iturriaga: Los bonos no hablan catalán Así titulaba un muy conocido analista financiero una nota la semana pasada sobre lo que está sucediendo en Cataluña. El mercado está pasando muy de puntillas por la crisis catalana. Los acontecimientos de la semana pasada no tuvieron prácticamente repercusión ni en la prima de riesgo ni en la Bolsa. El diferencial con el que España se financia respecto a Alemania, apenas se ha movido en las últimas semanas.  Y es cierto que los mercados bursátiles lo están haciendo algo peor que los europeos, pero nada como para escribir a casa

    https://elquintoendiscordia.com/bonos-cataluna-independencia/

    “La experiencia acumulada en este tipo de situaciones durante los últimos tiempos, el mercado está ya de vuelta de eventos binarios con consecuencias apocalípticas. La posibilidad de una Cataluña independiente, con consecuencias económicas para España y el conjunto de la zona euro, está totalmente descartada. A partir de ahí, el análisis se limita a una lectura más o menos condescendiente de la deriva política catalana y las contraindicaciones que pueda tener en la política nacional. Algunos analistas anglosajones se permiten recomendaciones que, paradójicamente, no se aplican a sí mismos en lo que al Brexit se refiere. En términos de behavorial finance (finanzas del comportamiento), parece que los inversores han aprendido la lección tras muchos años atribuyendo probabilidades mucho más altas a los desenlaces desastrosos de todos y cada uno de los eventos a los que nos hemos enfrentado. A otro perro con ese hueso. Se ha dejado de magnificar el riesgo y en el caso de Cataluña, a la luz de los últimos acontecimientos, de forma acertada. Al señor mercado no le importan mucho las cuitas de una región de Europa, por mucho que algunos piensen que son el centro del universo”

    Manuel Pérez: Los mercados y la crisis de Estado con el intento de Referendum en Cataluña

    http://www.lavanguardia.com/economia/20170924/431518122533/los-mercados-y-la-crisis-de-estado.html

    Muchos analistas gustan de comparar la evolución de la prima española y la italiana, buscando descubrir alguna diferencia en la situación respectiva. Pocas pistas por esa vía. Para los mismos lapsos de tiempo, de la Diada al pasado viernes, donde la española bajó cuatro puntos, la italiana subió ocho. Durante esta última semana, los títulos italianos pagaron dos puntos más, contra la caída de un punto de los españoles. ¿Cómo interpretar el descenso del índice que expresa el sobrecoste de interés que la deuda española paga respecto a la de referencia, la de Alemania, pese al agravamiento de la crisis del Estado? La respuesta gubernamental sigue prácticamente invariable y es conocida a través de las declaraciones de Luis de Guindos, el ministro de Economía: los mercados no se creen la hipótesis de la independencia, más allá de establecer una simple cautela que el Tesoro español cifra en unos 7 puntos del total de la prima de riesgo (que el pasado viernes cerró a 117 puntos básicos) y confían en una economía que crece por encima del 3%. De hecho, Economía espera, aunque quizá con menos seguridad que hace quince días, que dos agencias de calificación de deuda suban la nota española.De todas maneras, esta apreciación se puede complementar desde otra perspectiva. Los inversores consideran que las acciones represivas del Gobierno de Mariano Rajoy, a caballo de los implacables engranajes del Estado ­–comenzando por el Tribunal Constitucional, pasando por el BOE y terminando con los jueces y la policía– para impedir el referéndum del 1 de octubre y una posible declaración de independencia de Catalunya, están siendo suficientemente contundentes como para impedir cualquiera de esos dos escenarios y, por lo tanto, no tendrán motivos para preocuparse a corto plazo. Los mercados, pendientes siempre de que el pago de las deudas no quede en entredicho y se produzcan sin sobresaltos, estarían premiando con una prima de riesgo estable la mano dura de Rajoy, al frente del aparato policial y judicial. Es una confirmación de sus propios análisis previos, aunque claro está, siempre dicho de forma menos explícita.Es obvio que la reacción del dinero sería muy diferente en el caso de que la situación se complicase más y el Estado no proyectara la seguridad de que podrá imponer su política de unidad. De ahí la importancia del control de la calle que se dirime estos días. Una perspectiva de ruptura agitaría los animal spirits de los inversores y muy probablemente los intereses de la deuda se dispararían. La deuda pública española es del 100% de lo que la economía produce en un año (PIB) y cualquier circunstancia grave que ponga en cuestión su reembolso regular tendría efectos devastadores. De esta constatación, algunos analistas independentistas extraen la conclusión de que, para evitar ese escenario apocalíptico, el Estado se vería obligado a aceptar una negociación con Catalunya para organizar el reparto de esos compromisos de pago de manera tranquilizadora para los mercados. Estos, en cambio, parecen inclinarse a favor de la interpretación de que la perspectiva de un Estado sin Catalunya le dejaría en una situación de tal fragilidad financiera que le obliga a hacer todo lo posible para evitar esa salida. Es decir, que se alejará al máximo de una negociación cuya perspectiva final sea la independencia. Y lo sucedido en estos días de septiembre sería la primera muestra de esa determinación. Los mercados, de momento, compran este análisis, aunque con la idea de que al final cambiaran las relaciones económicas de Catalunya con España, sin llegar a la independencia”

    Ramon Lobo entrevista al historiador  Josep Fontana: No digo que esta sea una batalla entre buenos y malos, pero es una en la que posiblemente perdamos todos»

    http://www.eldiario.es/politica/batalla-buenos-malos-posiblemente-perdamos_0_689431120.html

    P.- Qué pasará a partir del 2 de octubre si tenemos en cuenta la historia de España?

    R.- Lo peor que puede pasar es que algo que empezó mal acabe peor, pero si quieres decir en términos de la situación política, nada de nada. Si hay algo que me parece escandaloso en lo que está sucediendo es que el PP esté agitando la opinión pública española diciéndoles que la celebración de una consulta implica después la secesión de Cataluña cuando sabe que esta secesión es imposible. Es imposible porque implicaría que el gobierno de la Generalitat tendría que pedir al Gobierno de Madrid que tuviera la amabilidad de retirar de Cataluña al Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional, y renunciar pacíficamente a un territorio que le proporciona el 20% del PIB. Es un escenario imposible. Pensar que esto puede suceder es una estupidez. Entonces, ¿a qué viene crear un clima próximo a la guerra civil con esta excusa?

    ¿Se puede decir que los países que han logrado la independencia lo consiguieron a través de una negociación checos y eslovacos–, la guerra o aprovechándose del hundimiento de un imperio como el soviético?

    Chequia y Eslovaquia fueron un caso excepcional. A los checos les estorbaban los eslovacos. Se pusieron de acuerdo en liquidar una unión que era bastante ficticia. El hundimiento soviético se aplica en los casos de las tres repúblicas bálticas y de Ucrania. El asunto de la guerra es más complejo. El único caso real de independencias en lo que llamamos Europa central y occidental es el de Yugoslavia. Allí hubo un pretexto legal. Se dijo que aquello no era una nación sino una federación, por tanto, la cosa era distinta. A Alemania le interesaba la independencia de Eslovenia, que era su satélite económico. No esperó siquiera a ponerse de acuerdo con la UE para forzar las independencias de Eslovenia y Croacia. El asunto se resolvió con los bombardeos de la OTAN. Es decir, las independencias de Croacia, Bosnia-Herzegovina y Kosovo se alcanzaron con los bombardeos de la OTAN. No me parece que sea un precedente útil para aplicar en ningún otro caso.

    Hay otro precedente, el de Montenegro. Su referéndum de independencia lo organizó la UE, en concreto, Javier Solana. Impuso dos condiciones: una participación por encima del 50% y un «sí» superior al 55%. Tuvieron ochenta y tantos por ciento y el 55,9%.

    Era un caso que se presentaba en una situación como la de Serbia, prácticamente desintegrada y con muchos problemas externos e internos. Por lo que representa Montenegro respecto a Serbia no se puede comparar con los que representa Cataluña respecto al Estado español.

    ¿Sirven los casos de Escocia y Québec: referendos pactados con unas condiciones claras?

    Sí, pero como en ninguno de los dos casos se ha llegado a tener que plantearse el problema de una separación, es difícil saber cómo se habría negociado. El nuestro es distinto: pensar que va a haber en Madrid un gobierno dispuesto a plantearse una negociación de separación respecto de Cataluña es una idea fantasmagórica.

    Podemos estar así otros diez años, en conflicto permanente.

    Pues sí. Es un conflicto que…, vamos a utilizar el tipo de conceptos que utiliza Rajoy, lleva 500 años y que ha empeorado seriamente. Es un conflicto que podía haber encontrado un camino mejor, pero hay que recordar que el ascenso del soberanismo empezó en 2010 con la salvaje destrucción de un Estatuto que había sido aprobado por el Parlamento catalán. Supongo que el PP se lo cargó para obtener votos, que debe ser el motivo por el que ahora impulsa este clima de confrontación. Aparte de para conseguir votos, que le son bastante necesarios, le sirve también para que se olviden de los problemas de la corrupción.

    El soberanismo ha conseguido en estos años dos cosas importantes: que la posibilidad de una Cataluña independiente esté constantemente en los medios de comunicación, es algo que se ve como una opción al plazo que sea, corto, largo o muy largo, y que cada vez hay más gente que acepta que la única solución es un referéndum pactado.

    Lo que se estaba planteando para el 1 de octubre, y que muchos defendemos teniendo en cuenta que una secesión en los términos actuales es imposible, era una consulta que como mínimo permitiera a la gente expresar su opinión. Expresar sus quejas sobre muchos años de mal gobierno. Buena parte de todo esto nació por la ofensa del Estatut y como rechazo de las políticas aplicadas para la salida de la crisis. Había un malestar profundo, un sentimiento de maltrato especial. Había motivos que justificaban que se dejase por lo menos expresar esta opinión.

    Hay que recordar que cuando se hizo una votación el 9-N no pasó nada, que es lo mismo que podía haber sucedido si eso se hubiese encauzado de manera civilizada, si se hubiese considerado como un punto de partida para empezar a encontrar vías de negociación para solucionar el descontento. Pero no hay ninguna intención de esto. En el fondo, al PP le interesa la confrontación. Está presentando esto ante la opinión española como una agresión que les afecta a todos, que puede afectar a sus pensiones, a sus subsidios. Todo eso siempre le ha sido rentable. Tengo pocas esperanzas de arreglo a corto o a medio plazo.

    Ortega y Gasset decía que el problema catalán es irresoluble, pero también parece que lo es el problema español: encontrar un encaje que satisfaga a todos.

    No sé si se puede encontrar un encaje de Estado que satisfaga a todos, entre otras cosas porque eso implicaría también el encaje de una sociedad. Una de las cosas que me sorprendió es ver que entre los más entusiasmados con un proceso secesionista figurara gente que he conocido, jóvenes de 20 a 30 años con una muy buena carrera universitaria, con másteres, etc., que a todo lo que pueden aspirar es a un trabajo poco más que de becarios y con sueldos miserables. Esos jóvenes han llegado a creer que un cambio, cualquier cambio, no puede ser a peor. Por eso hay también un elemento de encaje social. No diría que el tipo de política que aplica el PP sea como para conseguir entusiasmos de una parte importante de la sociedad española. Creo que hay muchos problemas en los que tendría que pensar, porque le afectan. Pero crear un objetivo de lucha como este le resulta rentable para las próximas elecciones.

    El Estado español, sobre todo en el siglo XX, ha confundido ser fuerte con ser autoritario, que no es lo mismo, ¿no?

    Para ser fuerte necesitas consenso, necesitas una política que te de consenso. Cuando se ha intentado aplicar en España una política que implique consenso han venido las reacciones para evitarlo. Tenemos una dramática historia, que es la historia de la Segunda República, que anda todavía tirada por los suelos, denigrada para justificar lo que se hizo y para volver a marcar el reloj hacia atrás.

    Me asombra que los partidos piensen poco en estos momentos con serios problemas globales. Hay un empobrecimiento y debilitamiento de una gran parte de España que debería empezar a alarmarnos. Amigos míos que viven en Galicia me explican que muchos pueblos se mantienen con viejos que viven de las pensiones y de lo que cultivan en el huerto. Hace poco otro amigo, que volvía de Salamanca, estaba asombrado de cómo esta cerrando el comercio en el centro alrededor de la plaza Mayor. Salamanca está perdiendo población. Hay un problema que afecta a Galicia, a buena parte de Castilla y León y a Extremadura, que es un problema de debilidad y de empobrecimiento que no parece preocupar a nadie.

    El historiador Josep Fontana. / Enric Català

    Josep Fontana Enric Català

    ¿Se puede decir que estamos ante un conflicto de legitimidades en el que las instituciones del Estado no tienen el prestigio necesario, como el Tribunal Constitucional?

    El Tribunal Constitucional se crea de una manera para que su composición esté determinada por las cúpulas de los partidos dominantes, fuera de la capacidad de actuación de la opinión pública. Este país ha tenido, por lo menos desde el 23-F, un gobierno turnante de dos partidos que se han puesto de acuerdo siempre que ha convenido y para lo que ha convenido. Hemos visto de qué forma han ido evolucionando los viejos líderes, del Felipe González revolucionario a lo que acabó siendo. Aquí hay un problema que muchos no quieren reconocer, que la forma con la que se estableció el pacto en la Transición no daba muchas garantías. Todos creímos que aquello era un comienzo y que a partir de allí las cosas se irían adecuando a la realidad, pero no parece que haya sido así.

    Cataluña también tiene problemas que han provocado el empobrecimiento democrático de sus instituciones. Y tiene un problema grave de corrupción, igual que el resto de España.

    Y tanto.

    Es decir que la ilusión de pensar que ‘si nos independizamos, todo será maravilloso’ no tiene una base de realidad, parte de una situación igual de contaminada.

    Pero están los que piensan en la posibilidad de una independencia inmediata y los políticos que se apuntaron para ganar votos. Hay gente que ha acabado asumiendo que ese es su papel histórico, y que si tienen que sacrificarse se sacrificarán. Hay otros que no, otros que se lo plantean seriamente. Y está la gente de la CUP: un partido revolucionario que está haciendo un papel extraño que no les corresponde dentro de una política parlamentaria. Son gente joven que en su actuación en los municipios ha sido muy limpia. Su hora es para el momento en el que haya una situación revolucionaria que permita crear una sociedad diferente. Luego están una parte de esos desesperados que han llegado a creer que con la independencia se podían resolver las cosas.

    Tengo experiencias espectaculares, como la de un viejo dirigente corrupto que se acercó un día en el que había dado una conferencia sobre los problemas de la sanidad pública y mostrado mi sorpresa de que los políticos no se preocupasen por estas cosas. Se acercó y me dijo sonriente: «Con la independencia se solucionará todo». Pienso que creía que eso incluía también sus problemas personales.

    No vamos a hacer una historia de buenos y malos. En todo caso, me es difícil no meter al PP en el rango de los malos. Pero, del otro lado, no pondría a todo el mundo entre los buenos. Hay gente que ha llegado a adquirir una fe. Un día conversaba con un periodista, le decía lo mismo que te he dicho, que no podías ser independiente si tenías dentro el Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional, y pregunté, ¿qué pasará? Él respondió: «Intervendrá Europa». Es la fe en un milagro que pueda resolverlo. No es una situación fácil. No digo que esta sea una batalla entre buenos y malos, pero es una batalla en la que posiblemente perdamos todos.

    Además de los problemas de España, la falta de una estructura sólida del Estado, la pérdida de los restos del imperio en 1898, y lo mucho que afectó a Cataluña y a su industria, estamos viendo la pérdida del prestigio de las élites tradicionales políticas y económicas.

    Ha sucedido a escala europea y, diría, mundial. Es lo que explica la elección de [Donald] Trump frente al viejo aparato del Partido Demócrata. Es algo que se está produciendo en muchos lugares. Eso que cuando empezó a producirse se llamó el populismo, que es donde se mete todo lo que estorba. Tony Blair, que sabe bien de qué habla, dijo que se estaba perdiendo un sistema que funcionaba gracias al prestigio de unas élites que se intercambiaban en el poder, derecha e izquierda, y que podían mantener esta sociedad unida, pero que estas élites estaban perdiendo su prestigio y a saber lo que saldría de aquí. No hay que ver más que la situación de Gran Bretaña o lo que ha pasado en Francia con el Partido Socialista. Aquí todavía no, aquí hay un inmovilismo difícil de interpretar. Permite mantener el sistema de bipartidismo turnante, que parece que va a aguantar un tiempo, hasta que la gente no pueda resistir más.

    El historiador Josep Fontana. / Enric Català

    Josep Fontana. Enric Català

    Parece que hay más táctica cortoplacista que estrategia. Si hubiera estrategia no se atacaría tanto a Podemos y Ada Colau. Representan un puente, dividen al independentismo exprés.

    Y eso es lo que les preocupa. En el caso de Colau y de la gente que va con ella están jugando lo más sensatamente que pueden. Cuando se presentó a las elecciones municipales, que parecía una insensatez, fui de los que les apoyó porque eran lo más limpio que había. Son gente que quiere, como quiere la mayoría, que se deje opinar a la gente, que creen que no es sano que te impidan expresar tu opinión poniéndote un policía delante, pero que por otro lado saben que no tiene sentido jugársela más allá en una opción que no puede producir más.

    Lo que hay que hacer no es resignarse, lo que hay que hacer es plantearse objetivos de lucha racionales en los que puedas movilizar a la gente y con los que puedas aspirar a ganar cosas, que bastantes cosas hay que ganar todavía. Me parece que su actitud es sensata. Es evidente que en la medida que amenazan al sistema establecido, causan molestias y les quieran dejar al margen.

    En el fondo es una lucha de élites, ¿no? La élite, digamos, española que nace del siglo XIX y del franquismo, que es la élite económica que maneja política y todo esto.

    Pills Pues sí.

    Que no quiere repartir ese poder centralizado con las élites de la periferia.

    No solamente se trata de las élites de la periferia, porque las de la periferia están metidas en el tinglado contra todos. Si hay alguien aquí al que no le interesa esto del secesionismo son las grandes instituciones financieras como La Caixa y el Banco Sabadell. Al fin y al cabo, se dice que Ciudadanos fue una invención, por lo menos que la idea la tuvo el presidente del Banco Sabadell. Y en todo caso, el señor [Albert] Rivera no deja de ser un funcionario en excedencia de La Caixa. Por lo que se refiere a las élites, ya les va bien lo que hay. Serían otros sectores, tal vez el empresariado, pero es una cuestión que habría que analizar con cuidado.

    El único que se ha ganado dinero fuera de la élite dominante, cuya riqueza en muchos casos procede del franquismo, es Amancio Ortega.

    Sí, el caso de Amancio Ortega es especial. Supongo que se debe a que gran parte del dinero lo ha hecho fuera. Pero también hay otros que se han ido al garete. Buena parte de lo que era la gran industria vasca se fue a pique, casos como el de Abengoa en Andalucía. Es este sistema nuestro el que sacrificó los recursos que debían haberse destinado a los servicios sociales. Los sacrificó para el rescate de la banca, que consideró más importante. Hay una cosa escandalosa, que se puede observar con facilidad: hasta qué punto se han ido reduciendo los impuestos de las grandes empresas y las grandes fortunas, de qué forma los grandes negocios escapan a las obligaciones que son las que permiten que el Estado pueda proporcionar servicios. Es una cuestión que implicaría examinar la responsabilidad del aparato político, la de los viejos dirigentes de la izquierda como Felipe González que están perfectamente integrados en este negocio.

    Las últimas veces que las élites mundiales perdieron el control, en 1910 y en 1930, tuvimos una guerra mundial. Hace unos días el jefe de la OTAN dijo que vivíamos en el momento más peligroso de los últimos 20 años. ¿Estamos tan mal?

    Es una situación difícil porque depende de muchos factores. Depende de quién manda en Washington. Hubo un momento en el que Trump y su equipo, incluyendo a ese loco peligroso llamado Steve Bannon, parecían fijar las reglas, pero muy pronto aparecieron los militares y empezaron a tomar el control. Entre las cosas importantes está saber quién va a tomar las decisiones básicas de la relación con Rusia, de la relación con China y, sobre todo, lo que se debe hacer o no hacer en el Oriente Próximo.

    Hay un enigma del que no sabemos lo suficiente: cuál es el peso de lo que pudiéramos llamar el poder político de Trump y su gente, que parece más bien débil, y cuál es el poder efectivo de los militares, que parece que sigue siendo mucho. Espero que se lo piensen mucho antes de llegar a una situación catastrófica, porque esta vez sería terrible. Por otra parte, las élites no tienen nada de qué quejarse en EEUU. Tampoco las élites económicas en Europa.

    Lo que le interesa a la Alemania de la señora [Angela] Merkel es que los bancos alemanes sigan cobrando los intereses de los préstamos concedidos al sur de Europa, aunque sea desangrando a Grecia. No veo un motivo para crear inestabilidad. Digamos que el negocio de momento no les va mal. Hay amenazas, existe el problema de que vivimos en una economía sobrecargada de deudas, pero eso, en todo caso, puede provocar otro 2008. Es otra cuestión que nos lleva lejos de donde empezamos.

    ¿Se puede comparar lo que se está viviendo en Cataluña con el Brexit, donde hubo muchas emociones en juego además de muchas mentiras por ambos lados?

    Hay cosas que son verdad. Hay que recordar que el dirigente que convocó el Brexit esperaba que no saliera. La prueba es que [David] Cameron dimitió después. El Brexit fue un voto contra las élites gobernantes, un voto basado en la falta de confianza en el Gobierno de Londres. Votaron campesinos, gentes de todos los rincones rurales, del mismo modo que en EEUU votaron por Trump. Personas que se sentían abandonadas, que habían dejado de creer en sus gobernantes y por eso votaron contra ellos. El caso de aquí es más complicado. ¿Hay mentiras en todos los lados? Evidentemente que las hay, faltaría más.