• “Para hacer una lectura en clave catalana de la crisis de Gobierno, hay que visitar en primer lugar a los doctores del PSC. Los socialistas catalanes están satisfechos, o al menos eso dicen, de cómo han quedado repartidos los peones del Ejecutivo de Pedro Sánchez tras la escabechina ministerial del pasado sábado. Lo primero que se asegura desde el PSC es que la ascendencia de Miquel Iceta en la gestión de la agenda catalana está blindada, ocupe la cartera ministerial que ocupe. Sigue siendo el primer secretario de los socialistas catalanes, así que su aportación ideológica y práctica a la negociación entre los gobiernos catalán y español seguirá siendo relevante, acarree el maletín ministerial de Cultura y Deportes o cualquier otro. Quizá la lectura de los socialistas catalanes sea, en este punto, excesivamente azucarada, dado que el propio Miquel Iceta se quejó ayer explícitamente en el acto del traspaso de cartera a su sucesora, Isabel Rodríguez, por haber sido cesado y tener que abandonar el Ministerio de Política Territorial tan solo seis meses después de su nombramiento. La segunda cuestión en que insisten es la importancia del nombramiento de la nueva ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, que deberá tomar decisiones sobre asuntos que están muy vivos en la agenda política catalana: ampliación del aeropuerto, la gestión de las vías rápidas que quedan libres de peaje a la vuelta de la esquina, el desastre ferroviario de la red de cercanías o leyes, como la de vivienda, con gran impacto sobre la opinión pública catalana y sobre las que el Parlamento autonómico ya ha legislado. Añaden, además, que en los próximos días habrá algún que otro nombramiento de postín que recaerá también en la cantera del PSC, con lo que se reforzará el ‘lobby’ de peones socialistas catalanes en Madrid en disposición de actuar sobre la agenda catalana al margen de la cuestión independentista, como lo ha hecho, por ejemplo, Maurici Lucena, presidente de Aena, con la ampliación del aeropuerto del PratEl tercer asunto sobre el que el PSC advierte es que no habrá cambios sustanciales sobre la manera de enfocar la carpeta catalana en su conjunto. La crisis de Gobierno amortiza los indultos y permite poner la proa con personal de refresco hacia la negociación que debe empezar en septiembre, pero no altera en lo más mínimo los objetivos fundamentales, que para los socialistas siguen siendo dos: que se puedan producir avances en las carpetas bilaterales de carácter sectorial ya a partir de este mes de julio y que, en lo referido al conflicto político de base, pueda encontrarse una salida que ha de pasar, sí o sí, por la renuncia de los independentistas al referéndum de independencia y a la amnistía, líneas rojas para el Gobierno de Pedro Sánchez antes y después de la crisis de Gobierno.”   Josep Martí

    https://blogs.elconfidencial.com/espana/pesca-de-arrastre/2021-07-13/aritmetica-parlamentaria-inmune-crisis-gobierno_3181075/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=opinion

     “El Covid-19 ha mo­di­fi­cado de ma­nera sus­tan­cial las preo­cu­pa­ciones de los bancos desde el es­ta­llido de la pan­de­mia. Si antes de la ac­tual crisis el mayor reto era la trans­for­ma­ción di­gi­tal, este que­bra­dero de ca­beza se ha visto su­pe­rado por la si­tua­ción eco­nó­mica del país. La baja ren­ta­bi­lidad se man­tiene en unos ni­veles si­mi­lares desde marzo de 2020, aunque se ha dis­tan­ciado res­pecto a la en­trada de nuevos com­pe­ti­dores y la so­bre­rre­gu­la­ción en el sec­tor.  El coronavirus ha trastocado los hábitos y las prioridades de todos, desde los particulares hasta las empresas y todos los organismos. Los bancos no se han quedado al margen de este cambio de prioridades. Si la situación económica del país tan sólo alcanzaba una preocupación del 13% antes del coronavirus, con los rebrotes de otoño de 2020 se llegó a dispara hasta el 31%.Dicho porcentaje es algo superior a la preocupación que el sector bancario tenía antes del estallido de la pandemia por la transformación digital (30%), un reto que se redujo al 23% durante la incidencia inicial aunque ha vuelto a repuntar hasta el 26% en los últimos meses.Esta menor importancia por la digitalización, en cuyo proceso de transformación ya trabajaban la mayoría de los bancos antes del estallido de la pandemia, puede justificarse por el incremento exponencial de las operaciones en remoto que los clientes de los bancos hicieron durante los meses de confinamiento. Según el análisis de Nuvix Consulting, los medios de pago digitales pasaron de suponer un 69% antes del estallido de la pandemia hasta el 91% en el periodo de la incidencia inicial de la crisis. El pago en efectivo recuperó algo de terreno en los meses posteriores, pero durante los rebrotes de otoño el pago digital se situó en el 84%.La preocupación por la rentabilidad perdida, una asignatura pendiente de todo el sector bancario antes incluso de la actual crisis por el coronavirus, se ha mantenido más estable en todo este tiempo, aunque con un mayor peso (25%) durante la incidencia inicial en la que esta ratio se vio fuertemente impactada con unos ROE casi a cero y en algunos casos en negativo .La rentabilidad se mantiene, por tanto, como una de la asignaturas pendientes de los bancos que deberían mejorar en un contexto de tipos de interés negativos que todos los responsables del sector presumen aún prolongado en el tiempo.En contraposición, la entrada de nuevos competidores (las Big Tech, sobre todo) ha dejado de representar una preocupación del 20% a tan sólo del 11% en los últimos meses. El propio presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, ya ha descartado que las grandes compañías tecnológicas y digitales entren en determinados negocios típicos de la banca tradicional, como la captación de depósitos.Goirigolzarri argumenta esta apreciación en que las Big Tech evitarán determinadas actividades muy reguladas y se centren en otras en las que podrían tener menos presión por parte de los supervisores. Precisamente, la preocupación por la sobrerregulación, una queja constante por parte de todo el sector bancario desde hace años, ha caído desde el 13% hasta tan sólo un 9%, algo comprensible ante la mayor relajación de las condiciones de los supervisores y reguladores ante la actual crisis derivada de la pandemia”     José Luis Marco

    https://www.capitalmadrid.com/2021/7/6/59976/los-banqueros-muestran-mas-preocupacion-por-la-situacion-economica-que-por-el-covid.html

    Marcos Lema: El panel de PwC pide recortes de gasto para reducir la deuda de la pandemia. Los expertos consultados en el informe de la consultora mejoran las previsiones de crecimiento para España: ocho décimas más en 2021 (6,3%) y seis en 2022 (5,4%)

    https://www.elconfidencial.com/economia/2021-07-04/consenso-economica-pwc_3164987/

    José Hervás: Andalucía adelantará las elecciones autonómicas para plantar un nuevo desafío a Sánchez

    https://www.capitalmadrid.com/2021/7/14/60055/andalucia-adelantara-las-autonomicas-para-plantar-un-nuevo-desafio-a-sanchez.html

    Juanma Lamet: El PP inicia un «marcaje al hombre»: 12 diputados del PP fiscalizarán cada paso de los nuevos ministros. El valenciano Vicente Betoret controlará a la nueva ministra de Política Territorial y Luis Santamaría a la ministra de Justicia

    https://www.elmundo.es/espana/2021/07/14/60edc9effdddff2e598b4686.html

    Javier Cámara: Con el tiempo veremos cómo de bien o de menos mal funciona el Gobierno tras la purga, entre otros, de los que más saben de las “cloacas” de Moncloa. Sánchez debe haber llegado a un buen entendimiento para que no se hagan públicos algunos de los episodios menos explicados del Ejecutivo hasta ahora. ¿Habrán firmado un pacto de silencio?

    https://www.elimparcial.es/noticia/228327/opinion/sanchez-los-purgados-y-un-pacto-de-silencio.html

    Ángel de la Fuente: El nivel educativo de la población en España y sus regiones: actualización hasta 2019

    https://documentos.fedea.net/pubs/eee/eee2021-23.pdf

    José Hervás: La di­plo­macia eu­ropea ha re­ci­bido con agrado el as­censo de Nadia Calviño como vi­ce­pre­si­denta pri­mera del Gobierno al otor­garle un mayor con­trol, tanto sobre las pro­puestas y de­ci­siones que debe adoptar el Ejecutivo en ma­teria eco­nó­mica y la­bo­ral, como en el ám­bito po­lí­tico. La mo­de­rada Calviño ha sido siempre su apuesta. Presidir la Comisión General de se­cre­ta­rios de Estado y sub­se­cre­ta­rios le añade un plus de au­to­ridad po­lí­tica con el que no con­taba hasta el mo­mento. La irre­le­vancia de los nuevos mi­nis­tros y la ‘continuidad’ de los mi­nis­tros de UP evi­dencia la de­bi­lidad de Sánchez

    https://www.capitalmadrid.com/2021/7/12/60027/bruselas-aplaude-el-ascenso-de-calvino-pero-sigue-inquieta-con-la-presencia-de-podemos.html

    Funcas.es: Previsiones económicas para España 2021-2022

    file:///C:/Users/Manuel/AppData/Local/Temp/Previsiones%202021-22_130721.pdf

    Jordi Nadal: 5 ideas para cambiar el país del Lazarillo de Tormes

    https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/FMfcgzGkZQHcvSJppJZNdgWClGnZtsWW

    José Luis Marco: La polémica por el incremento de las comisiones, aplicada por distintos bancos, ha llevado a soluciones distintas. El banco que preside Carlos Torres apuesta por nuevos clientes si son digitales, mientras que el Santander ha eliminado varios requisitos para evitar más comisiones y pérdida de clientes

    https://www.capitalmadrid.com/2021/7/10/60025/batalla-por-las-comisiones-el-bbva-prima-a-los-nuevos-clientes-e-ignora-a-los-propios.html

    Álvaro Sánchez: Los grandes morosos dejaron en 2020 un agujero de 83 millones en el Ayuntamiento de Madrid

    https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/07/10/inmobiliarias_constructoras_administraciones_publicas_acumularon_una_deuda_con_hacienda_madrilena_2020_millones_122370_1012.html

    Concepción Sabadell: La Fiscalía Europea entra  en funcionamiento tras más de dos décadas de discusiones y negociaciones en el seno de la Unión Europea y con la participación de veintidós de sus veintisiete Estados Miembros. Se trata de un hito en la historia de la Unión Europea como espacio de libertad, seguridad y justicia, por cuanto es el único órgano europeo, supranacional, con competencias para investigar y ejercer la acción penal.

    https://hayderecho.expansion.com/2021/07/13/la-fiscalia-europea-entra-en-funcionamiento/

    Diego Cabezuela: La entrada en funcionamiento de la Fiscalía Europea es un hito sin precedentes en la construcción del sistema penal europeo. El nacimiento de la Fiscalía Europea debería servir para que la instrucción de los delitos pase en España de las manos de los jueces instructores a las de los fiscales

    https://www.elespanol.com/opinion/tribunas/20210713/fiscalia-europea-viaje-futuro-espana/596060390_12.html

    Pablo Planas: La Generalidad no encuentra por el momento ninguna entidad financiera que se avenga a cubrir el «Fondo Complementario de Riesgos» aprobado vía decreto urgente la semana pasada. Con dicho fondo, la administración autonómica pretende asumir las fianzas que exige el Tribunal de Cuentas a Mas, Junqueras, Puigdemont, Mas-Colell y una treintena de exconsejeros y altos cargos por los gastos en la proyección internacional de los planes separatistas

    https://www.libertaddigital.com/espana/2021-07-13/ningun-banco-se-aviene-a-financiar-el-fondo-golpista-de-la-generalidad-para-el-tribunal-de-cuentas-6800611/

    Antonio Garrigues: ¿Sabemos lo que nos pasa?

    Jesús A. Núñez Villaverde: Egipto y Etiopía a la gresca por el agua del río Nilo

    Xavier Ginesta: cuatro dimensiones geopolíticas de la industria del fútbol después de la Eurocopa 2020

    https://theconversation.com/otra-tragedia-inglesa-cuatro-dimensiones-geopoliticas-de-la-industria-del-futbol-despues-de-la-eurocopa-2020-164290?utm_medium=email&utm_campaign=Novedades%20del%20da%2012%20julio%202021%20en%20The%20Conversation%20-%201999719636&utm_content=Novedades%20del%20da%2012%20julio%202021%20en%20The%20Conversation%20-%201999719636+CID_10b6f180dc94829e7963a7889570edf5&utm_source=campaign_monitor_es&utm_term=Otra%20tragedia%20inglesa%20cuatro%20dimensiones%20geopolticas%20de%20la%20industria%20del%20ftbol%20despus%20de%20la%20Eurocopa%202020

    José María López: El modelo de Raspberry, ordenadores baratos para los programadores de mañana . Hace años que la educación cuenta con la tecnología para enseñar. . Pero, ¿cómo hacer que todos los niños puedan tener un ordenador sin importar sus limitaciones económicas?

    Kety Garat: Pedro Sánchez destituye también al Secretario de Estado de Comunicación: Francesc Vallés sustituirá a Miguel Ángel Oliver

    https://www.libertaddigital.com/madrid/2021-07-13/sanchez-destituye-tambien-al-secretario-de-estado-de-comunicacion-francesc-valles-sustituira-a-miguel-angel-oliver-6800489/

    Rubén Arranz: Ayuso vuelve a confiar al veterano José Antonio Sánchez la dirección de Telemadrid . El Ejecutivo madrileño nombrará este miércoles como administrador provisional de la cadena pública madrileña al exdirector de TVE durante el mandato de Aznar

    https://www.vozpopuli.com/espana/ayuso-jose-antonio-sanchez-telemadrid.html

    Roberto Marban: Abascal pide a los españoles que «den el paso» y financien una nueva televisión que plante cara al duopolio mediático, Atresmedia y Mediaset, y a las televisiones públicas y autonómicas rendidas a la carroña de los poderes públicos y en concreto al actual Gobierno  Todas las televisiones están entregadas a la izquierda y no hay ni una de combate cultural»

     

    https://www.periodistadigital.com/periodismo/20210712/abascal-pide-espanoles-den-paso-financien-television-plante-cara-lasexta-tve-noticia-689404491300/?utm_source=mailpoet&utm_medium=email&utm_campaign=boletin-pd-manana

    Sergio Parra: Las burbujas de información podrían ser un mito: informarse por redes sociales podría facilitar una mayor pluralidad, no menos

    https://www.xatakaciencia.com/tecnologia/burbujas-informacion-podrian-ser-mito-informarse-redes-sociales-podria-facilitar-mayor-pluraridad?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_content=POST3&utm_campaign=13_Jul_2021+Xataka%20Ciencia&utm_term=CLICK+ON+TITLE

    Cristina Hidalgo: El grueso del ERE de Caixabank afectará a la plantilla de Bankia. El grupo A es el primero a tener en cuenta y más de la mitad de trabajadores susceptible de salir procede de Bankia

    https://www.economiadigital.es/empresas/grueso-ere-caixabank-afectara-plantilla-bankia.html

    Irene Hernández: El  Banco de España recibió durante el año pasado 21.320 reclamaciones de clientes bancarios , lo que supone un incremento del 45,6% en comparación con las registradas en 2019.  El resultado ha sido la devolución de 3.093.867 euros de las entidades a sus clientes con motivo de la rectificación de sus actuaciones, tanto antes como después del informe final. Hipotecas, tarjetas y cuentas y depósitos siguen siendo los productos por los que más se reclama

    https://www.bolsamania.com/noticias/banca/reclamaciones-banco-espana-suben-456-devuelven-mas-3-millones–8035011.html

    Theobjective.com: El Consejo de Ministros ha dado luz verde al Real Decreto Ley en el que se autoriza al Estado a firmar el contrato de alquiler de la colección de arte de la baronesa Carmen Thyssen.El acuerdo alcanzado entre el exministro de Cultura José Manuel Uribes y Carmen Thyssen el pasado enero incluye el alquiler de 427 obras de la colección de la baronesa durante 15 años por una cantidad de 6,5 millones de euros al año; después, el Estado tendrá opción de compra de la colección.El acuerdo  tendrá que ser ratificado por el Congreso y cuyos detalles se conocerán más adelante

    https://theobjective.com/el-gobierno-autoriza-el-acuerdo-de-alquiler-de-la-coleccion-de-carmen-thyssen

    Vozpopuli.com: La paradoja de Chile: la covid sigue disparada con más de la mitad de la población vacunada . La OMS alerta de que las vacunas contra el coronavirus no son la panacea, como se ha comprobado en el caso chileno tras un prematuro levantamiento de las restricciones

    https://www.vozpopuli.com/sanidad/chile-vacuna-coronavirus.html

    Sergio Ferrer: ¿Qué le pasará al coronavirus si dejamos que campe a sus anchas? . Inglaterra volverá a la normalidad en unos días a pesar del aumento de los casos, y conforme la vacunación avance y la circulación del SARS-CoV-2 deje de traducirse en muertes, otros países se sumarán a esta estrategia: resta saber cómo reaccionará el virus y si esto propiciará más variantes

    https://www.eldiario.es/sociedad/le-pasara-coronavirus-si-dejamos-campe-anchas_1_8128409.html

    Victor Ventura: Reino Unido recorta su ayuda internacional en 23.420 millones para frenar su déficit público

    https://www.eleconomista.es/actualidad/noticias/11323234/07/21/Reino-Unido-recorta-su-ayuda-internacional-en-23420-millones-para-frenar-su-deficit-publico.html

    R. Sampedro: El BCE pondrá freno a un exceso en los dividendos de la banca

    https://www.expansion.com/mercados/2021/07/13/60edc381e5fdea902c8b45cd.html

    Marta Godoy: Las 2 tecnologías que han revolucionado la gestión del ‘stock’ en Inditex: por qué los programas SINT y RFID son cruciales para el futuro del dueño de Zara

    https://www.businessinsider.es/programas-sint-rfdi-son-claves-inditex-889047?utm_source=Business+Insider+Espa%C3%B1a&utm_campaign=6916b19b50-EMAIL_CAMPAIGN_2020_07_31_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_74c16e9a4a-6916b19b50-115486297

    Ignacio Cembrero: Ola migratoria argelina sobre España: Argelia preocupa ya tanto como Marruecos. Los inmigrantes irregulares argelinos fueron más numerosos en el primer semestre de 2021 que los marroquíes. Además de la juventud, la clase media argelina tiene ansias crecientes de marcharse de su país

    https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2021-07-13/inmigracion-mediterraneo-argelia-marruecos_3181112/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=5

    Miquel Porta Perales: El chuletón indultado y el ecologismo oportunista. La desacreditación de Pedro Sánchez a la tesis sobre la carne de Alberto Garzón obedece al carácter acomodaticio de la izquierda ecologista de salón

    Andrea Núñez: «Queremos que la gente pueda comer carne sin matar a una vaca»: Cocuus, la startup navarra capaz de imprimir en 3D chuletones a partir de células madre, restos o plantas

    Descripción: Chuletón COCUUS
    https://www.businessinsider.es/cocuus-startup-capaz-imprimir-3d-autenticos-chuletones-896341?utm_source=Business+Insider+Espa%C3%B1a&utm_campaign=6916b19b50-EMAIL_CAMPAIGN_2020_07_31_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_74c16e9a4a-6916b19b50-115486297

    William Edwards: Desde hace algún tiempo cada vez más voces vienen alertando sobre un crac bursátil. Si estas voces son agoreras, o no, el tiempo lo dirá, pero por ahora, podemos fijarnos en 9 gráficos de indicadores que dibujan un escenario de precariedad para los mercados de valores

    https://www.businessinsider.es/caida-bolsa-9-indicadores-demuestran-situacion-extrema-mercado-897819?utm_source=Business+Insider+Espa%C3%B1a&utm_campaign=6916b19b50-EMAIL_CAMPAIGN_2020_07_31_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_74c16e9a4a-6916b19b50-115486297

    Raúl Poza: La patronal  CECA descarta participar en una gran patronal bancaria, pero valora «positivamente» la colaboración con otras organizaciones del sector como la AEB y UNACC

    https://www.finanzas.com/empresas/la-ceca-descarta-la-creacion-de-una-gran-patronal-del-sector.html

    José Luis de Haro: La fatiga de los subscriptores arrastra a la burbuja del streaming a un mercado bajista . Un 40% de los millennials dice estar abrumado por la cantidad de servicios

    https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/11321337/07/21/La-fatiga-de-los-subscriptores-arrastra-a-la-burbuja-del-streaming-a-un-mercado-bajista-.html

    Víctor Millán: ¿Una estrategia arriesgada con ‘Viuda Negra’?. Los estrenos mixtos con acceso premium en Disney Plus y en salas de cine  parecen cobrar sentido para Disney. La pregunta es si los mantendrá en el tiempo

    https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/FMfcgzGkZQHclxzgrNxNqzFRGHKsjKMQ

    Neus Tomás: Una chequera que compensa la desazón por Iceta .La elección de Raquel Sánchez para estar al frente de Fomento convierte al PSC en interlocutor privilegiado para administraciones y sectores empresariales catalanes, algo que ya se estaba forjando a través de Renfe y Aena

    https://www.eldiario.es/catalunya/politica/chequera-compensa-desazon-iceta_129_8128840.html

     Carmen Sánchez-Silva: Cursos gratis para mejorar su perfil digitalCada vez más empresas ofrecen contenidos ‘online’ abiertos para acelerar la transformación digital de  los empleados

    https://elpais.com/economia/2020/02/21/actualidad/1582281408_290392.html

    LA AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

    CARTELES (CARÁTULAS) MUSICALES. ANTONIO MINGOTE.

    Pa castizo, Antonio Mingote (Sitges, 1919 – Madrid, 2012). Además, maestro. Este disco “caratuleado” por Mingote con su inconfundible estilo, nos viene al pelo para traer a la Agenda algunos pasodobles de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, una de las mejores de España, con el estilo marchoso del maestro valenciano Enrique García Asensio.

    Suspiros de España (pasodoble):

    El rey que rabió, Coro de doctores:

    (“Y de esta opinión/nadie nos sacará:/que el perro está rabióóóooso/

    o no lo está”).

    LA AGENDA DEL ENSAYO  de

    Margarita Vidal

    Descripción: Descripción: Libros de transhumanismo

    Librería Castelar libreriaemiliocastelar.com

    Roger Bartra: Chamanes y  robots

    Descripción: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/4181Z9Ebn6L._SX316_BO1,204,203,200_.jpg
    https://elpais.com/cultura/2019/10/24/babelia/1571938167_796675.html

    José Ignacio Latorre: Ética para máquinas

    Descripción: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51iiCQ3m44L._SX330_BO1,204,203,200_.jpg

    Angel Fernández Recuero entrevista a Mikel García- Prieto  : «A la hora de tomar una decisión, por desgracia todavía nos debatimos entre la opción ética y la opción del precio barato»

    Raquel Villaecija entrevista a Rob Cassedy: el hombre de la tercera revolución de Wallapop

    Descripción: rob-cassedy
    https://www.elmundo.es/economia/actualidad-economica/2019/12/25/5dfb400dfc6c8358038b4606.html

    Bernardo de Miguel entrevista a Frans Timmermans: “La UE no sobrevivirá si no regulamos la nueva economía”

    Descripción: Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión Europea.
    https://elpais.com/internacional/2019/05/23/actualidad/1558641750_255180.html

    El COVI-19 en el mundo

    Pablo M. Díez entrevista a Parag Khanna: Seguiremos teniendo un mundo globalizado tras el coronavirus”

    Descripción: https://static-abcblogs.abc.es/wp-content/uploads/sites/13/2021/01/Parag-Khanna-en-Foro-Fortune-Global-1024x683.jpg

    Judit Vall : COVID en el mundo. Hoy publicamos la décima  entrada de la serie sobre el impacto de la pandemia en diferentes países. El objetivo de esta serie es dar a conocer la situación objetiva y subjetiva de la pandemia (gestión, incidencia, retos, etc…) en otros lugares, para poder sacar lecciones sobre los elementos que se pueden/deben mejorar en la gestión de la pandemia en nuestro entorno. La primera se centró en el caso del Reino Unido (aquí), la segunda en Argentina (aquí), la tercera en los Países Bajos (aquí), la cuarta en Australia (aquí), la quinta en México (aquí), la sexta en Brasil (aquí), la séptima en Israel (aquí), la octava en Canadá (aquí) y la novena en Colombia (aquí). Hoy nos fijamos en el primer país del continente africano que logramos incluir, Uganda

    Marta Romero: ¿Nos ha cambiado la pandemia? . En España la pandemia ha impactado, principalmente, en los hábitos sociales y forma de vivir de los ciudadanos

    https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cambios-pandemia_132_8104046.html

    “Oficialmente el coronavirus se convirtió en una enfermedad epidémica el 11 de marzo de 2020. Ese día la Organización Mundial de la Salud utilizó por primera vez el calificativo de pandemia para referirse a este virus. Tres días después, el 14 de marzo, el gobierno español decretaba el estado de alarma en todo el país, limitando el derecho de movimiento de los ciudadanos a actividades esenciales con un estricto confinamiento domiciliario que duraría 42 días, para después pasar a aplicarse un plan gradual de desconfinamiento y entrar en la «nueva normalidad». Desde entonces han pasado más de 15 meses y cuatro olas de contagios en España en las que, según los registros del Ministerio de Sanidad, cerca de 81.000 personas han perdido la vida y más de 3,8 millones se han infectado. Un tiempo en el que el gobierno de Sánchez ha aplicado, a nivel nacional, dos veces el estado de alarma (una primera vez entre marzo y junio de 2020, y una segunda entre octubre y mayo de 2021) con las consiguientes restricciones a las libertades ciudadanas. Y en el que hemos incorporado a nuestra realidad cotidiana términos epidemiológicos como «tasa de incidencia» (acumulada por 100.000 habitantes en 14 días) o «inmunidad de rebaño», de la misma manera que hicimos con la terminología económica («prima de riesgo» o «deuda pública») en la crisis financiera de 2008. Como si estuviéramos dentro de un edificio, hemos sufrido una fuerte «sacudida» con diferentes ramificaciones de las que, personalmente, nos hemos podido ver más o menos afectados. El shock sanitario ha ido acompañado en España de un importante shock económico, materializado en una caída del PIB del 10,8% en 2020, cuyo impacto social ha sido amortiguado por las medidas de protección aprobadas por las diferentes Administraciones públicas (como el ingreso mínimo vital por el gobierno central). Asimismo, con la pandemia, se ha producido en España un shock demográfico, con un fuerte aumento del número de defunciones y una brusca caída de los nacimientos en 2020. A nivel global también ha habido un shock democrático, como se puso de manifiesto en la última medición de la calidad de la democracia realizada por The Economist en 2020, al verse también los sistemas democráticos resentidos por «las mayores restricciones a las libertades civiles impuestas en tiempos de paz» debido a las políticas sanitarias para combatir la propagación del coronavirus y evitar muertes. Un shock que, por otra parte, también habría afectado a la democracia española, con un descenso respecto a 2019 de seis puestos (del decimosexto al vigésimo segundo de un ranking de 167 países) en ese índice en el que, además de las libertades civiles, se tienen en cuenta otras cuatro dimensiones (participación política; funcionamiento del gobierno; cultura política; proceso electoral y pluralismo). De este modo, todos los datos que se van conociendo del balance anual del pasado año certifican que 2020 será recordado como el año de los registros históricos negativos.  Iniciada ahora la segunda mitad de 2021, cuando parece que hemos dejado atrás lo peor de la crisis sanitaria y albergamos la esperanza de que la vacunación nos devuelva a la «vieja normalidad», se ha empezado a poner el foco de atención en otros «efectos» causados por la pandemia. Tras las cifras macro, hemos encontrado que se ocultaban las preocupaciones laborales y personales, así como las consecuencias negativas que han producido los cambios de hábitos y la reducción del contacto social por las medidas sanitarias. Todo ello ha derivado, entre otros, en problemas de estrés, insomnio, ansiedad o depresión, que han tenido su correlato en el aumento de la demanda de tratamientos psicológicos, así como del consumo de ansiolíticos y antidepresivos. Especialmente se ha visto afectado el bienestar emocional de la población infantil y adolescente.  La pandemia aún no ha terminado y seguiremos conociendo nuevas y variadas cifras que den cuenta de la magnitud de las consecuencias que está teniendo ésta a todos los niveles. Por ejemplo, sabemos que han aumentado los accidentes de tráfico, lo que parece explicarse por la pérdida de pericia al volante y una conducción más agresiva vinculada al estado emocional, así como al efecto de un mayor consumo de ansiolíticos y antidepresivos. También sabemos que, a la vez que ha crecido la confianza social en los expertos (ver aquí), se ha visto acrecentado el pensamiento conspirativo con la difusión de teorías infundadas a las que porcentajes nada desdeñables de la población dan credibilidad. Así, encontramos que, de acuerdo con el último estudio realizado por la Fundación española para la Ciencia y la Tecnología sobre las actitudes hacia la vacunación y cumplimiento de las medidas anti-Covid-19, casi un tercio de los ciudadanos considera que las mascarillas son malas para su salud.  Cuando todo acabe y la marea se retire, seremos capaces de valorar qué ha cambiado o no, y sobre todo, qué cambios serán efímeros y cuáles vendrán para quedarse. Especialmente, porque al comienzo de la pandemia se generó, a nivel global, la expectativa de que nuestra forma de vida y el mundo en el que vivimos serán totalmente diferentes en la etapa post-Covid. Una expectativa alimentada por la proliferación de ensayos, debates y reflexiones colectivas (ver aquí, aquí y aquí) sobre las transformaciones sociales vinculadas al coronavirus.  En cualquier caso, ha pasado ya un tiempo suficientemente largo para preguntarnos si esta crisis sanitaria está teniendo algún efecto en España en la forma en que pensamos y en cómo valoramos el clima político. Para conocer las respuestas vamos a utilizar varios estudios y series de datos del CIS.

    Evolución de las preocupaciones sociales

    En febrero de 2020, cuando la sociedad española seguía percibiendo como lejano el virus que se había originado en China y llegado a Italia, las preocupaciones colectivas eran principalmente de carácter socioeconómico (desempleo y problemas económicos). De acuerdo con el barómetro realizado en los primeros diez días de ese mes, las opiniones sobre la situación económica del país se dividían entre los que calificaban ésta como regular (46,6%) y los que decían que era mala o muy mala (46%). Si bien, en relación con la situación económica personal, la ciudadanía se mostraba más optimista, pues más allá de que casi la mitad (47%) la calificara como regular, un 36% creía que era buena o muy buena, frente a un 16,7% que la valoraba de forma negativa.  Lógicamente ya en abril, en pleno confinamiento, el coronavirus pasó a convertirse en el principal problema del país a ojos de la ciudadanía, seguido de los problemas económicos y del paro. Quizás motivado por la gravedad del momento, con la paralización de la actividad económica, aumentó de forma significativa el porcentaje (casi el 70%) de quienes consideraban que su situación económica personal era buena o muy buena. Un aumento que se debe a que muchos dejaron de valorarla como regular, para calificarla de forma positiva. Algo que, por otro lado, también pudo verse avivado por el acusado empeoramiento de la valoración sobre la situación económica del país, percibida en junio del pasado año como mala o muy mala por el 80% de la población.  De este modo, por comparación con la valoración de la situación del país, muchos ciudadanos pasaron a mostrarse más optimistas (o sentirse (más) afortunados) sobre su situación económica. No obstante, con el paso del tiempo, ese optimismo se ha ido reduciendo hasta caer en junio de 2021 al 58,4% el porcentaje de ciudadanos que consideran que su economía personal es buena o muy buena, mientras que ha aumentado casi hasta el 25% la cifra de los que la valoran de forma negativa. En consonancia con estos datos, el paro y la situación económica son percibidos ahora como los dos primeros problemas que tiene España, seguidos, en el tercer lugar, por el coronavirus.  Asimismo, a largo de este tiempo, ha disminuido la preocupación por los efectos que tiene la pandemia sobre la salud, mientras ha aumentado la preocupación por los efectos económicos (ver gráfico). 

    Impacto de la pandemia en la vida diaria

    Pero ¿en qué medida la ciudadanía se ha visto afectada por la pandemia? En los estudios del CIS, se distinguen dos dimensiones: vida personal y vida social. En octubre de 2020, la primera vez que este organismo público preguntó por estas cuestiones, casi un 60% de los encuestados respondió que lo que estaba ocurriendo con la crisis sanitaria le estaba afectando mucho o bastante a su vida personal. Y el 64% dijo lo mismo sobre su vida social. Ocho meses después, la cifra de los que consideran que su vida personal se ve afectada mucho o bastante por la pandemia se ha reducido al 51%, mientras que apenas ha habido variaciones en el porcentaje (62%) de los que opinan que ésta afecta a su vida social. Por otro lado, es llamativo que las restricciones y la falta de libertad de movimientos hayan sido percibidas, de forma recurrente, como el segundo motivo, después del distanciamiento con los seres queridos, por el que los ciudadanos se han visto más afectados en su vida personal por la crisis sanitaria. Un motivo que parece haber tenido más peso que otros como el miedo al contagio o el estado anímico negativo. Una opinión que, además, se vio acentuada con el paso de los meses, hasta llegar en marzo de 2021 a ser similar el porcentaje de los que, habiendo respondido que la pandemia les estaba afectando en su vida personal, apuntaban al distanciamiento con los seres queridos (38,7%) como una de las causas principales y el de los que, en cambio, señalaban las restricciones y falta de libertad de movimientos (37,6%).

    ¿Cambios en la forma de pensar?

    El cuarto y último estudio realizado por el CIS sobre los efectos y consecuencias del coronavirus, cuyo trabajo de campo se realizó en la segunda quincena del pasado mes de mayo, reflejaba que, tras catorce meses de pandemia, los principales cambios que habían experimentado los ciudadanos eran los que tenían que ver con sus hábitos sociales (el 74% decía que éstos se habían visto alterados mucho o bastante) y su forma de vivir (69%). Cambios relacionados fundamentalmente con la limitación de la vida social, del tiempo de ocio y de las libertades para moverse y reunirse. Pero, en mucha menor medida, la pandemia ha servido para cambiar el modo de ver las cosas. Tan sólo un 49% de los ciudadanos reconoce que, como consecuencia de esta crisis sanitaria, su forma de pensar ha variado mucho o bastante. Incluso uno de cada cinco afirma que su forma de pensar no se ha visto modificada nada o casi nada.  Entre los que sí reconocen que su forma de pensar ha cambiado, resulta significativo que las transformaciones hayan afectado principalmente a la esfera personal. De acuerdo con las respuestas de los encuestados, la pandemia ha hecho, fundamentalmente, que los ciudadanos valoren «otras cosas» (la familia, la salud, lo que es importante), vivan con intranquilidad, adopten nuevos comportamientos (más precavidos) y se den cuenta de la fragilidad de la vida. Mientras, por el contrario, otros aspectos relacionados con el modelo de sociedad parecen haber quedado en un segundo plano. Así, por ejemplo, dentro de los que responden que su forma de pensar ha cambiado como consecuencia del Covid-19, apenas un 1,5% señala que ahora valora más el sistema sanitario y la importancia que tiene la ciencia.  No obstante, la encuesta del CIS sobre los efectos y consecuencias del coronavirus no permite indagar en otros aspectos relacionados con la valoración del sistema político y social. En este sentido, no sabemos si ahora ha cambiado la forma de pensar que tienen los ciudadanos sobre el papel que juega el Estado en la sociedad o sobre la importancia que tienen los impuestos. Por el momento, también desconocemos si la percepción social sobre el Estado autonómico es diferente después de que hayamos experimentado con esta crisis sanitaria, y por primera vez en la democracia, cuál es el alcance del modelo autonómico, con la visibilidad de la co-gobernanza y el protagonismo de los gobiernos regionales en la gestión de la pandemia. Si bien es cierto que los resultados de otras encuestas del CIS apuntan a que la descentralización política puede tener ahora más adeptos que antes del Covid. Si en septiembre de 2020, apenas un 4,9% de los ciudadanos mostraba su preferencia por que los gobiernos autonómicos se hicieran cargo de la lucha contra la pandemia, en junio de 2021 ese porcentaje casi se ha doblado (9,5%).  También podemos preguntarnos hoy si las políticas de estímulo económico aplicadas desde la Unión Europea, a través de los fondos para la recuperación NextGenerationEU de los que nuestro país recibirá más de 140.000 millones de euros entre 2021 y 2026, conllevará un mayor europeísmo de la sociedad española, a diferencia de lo que ocurrió durante la crisis financiera de 2008 con las políticas de austeridad (ver aquí). Por el momento, sabemos que, de acuerdo con una reciente encuesta realizada por el Parlamento europeo, los españoles se sienten más insatisfechos (62%) con la solidaridad mostrada por los Estados miembros para luchar contra la pandemia, que el conjunto de la opinión pública europea-UE (53%).

    Valoración política

    La valoración y la confianza que tienen los ciudadanos en la clase política y en las instituciones políticas nunca se han caracterizado por ser muy elevadas en España. Particularmente bajas ha sido en la última década, como consecuencia del punto de inflexión que se produjo con la crisis financiera de 2008. Los efectos de esa crisis económica, junto a la aplicación de unas políticas que implicaron fuertes recortes sociales en un momento marcado por escándalos de corrupción y de falta de ejemplaridad pública, derivaron primero en una crisis política y después en una transformación del sistema de partidos. No obstante, la nueva política, con la aparición de nuevos partidos, no se tradujo en una mayor satisfacción, ni confianza ciudadana en las élites políticas. La dificultad de los viejos y nuevos partidos para alcanzar y mantener acuerdos, así como la inestabilidad política derivada de esa dificultad, comenzaría a ser percibida por la ciudadanía como un problema en la nueva etapa política.  En este contexto cabe preguntarse si la crisis del coronavirus ha supuesto algún cambio en la percepción que tienen los ciudadanos de la política a nivel nacional.  Volvemos la vista atrás para situarnos en febrero de 2020. La actual legislatura acababa de echar a andar con la formación, un mes antes, del nuevo gobierno de coalición entre el Partido Socialista y Unidas Podemos. Casi 6 de cada 10 ciudadanos valoraban de forma negativa la situación política. En el listado de problemas del país aparecía el mal comportamiento de los políticos en el tercer puesto, seguido respectivamente en el cuarto y quinto lugar, por los problemas políticos en general y por la corrupción y el fraude.  Pero estos no eran los únicos aspectos de índole política que preocupaban a la sociedad, sino que se sumaban otros como «lo que hacen los partidos políticos», «el gobierno y políticos concretos» y la «falta de acuerdos». En total el 70% de los ciudadanos apuntaba, de un modo u otro, al ámbito político como foco de problemas. Algo que no era de extrañar porque, en ese momento, la mayoría de los ciudadanos percibía mucha crispación política. Por otro lado, ningún líder político de ámbito nacional conseguía el aprobado de los ciudadanos. El 67% tenía poca o ninguna confianza en Pedro Sánchez como presidente del gobierno. Y casi el 80% desconfiaba de Pablo Casado como líder de la oposición.  Ante la incertidumbre y el temor suscitados por el estallido de la crisis sanitaria, inicialmente parece que los ciudadanos dieron un cierto margen de confianza a la clase política. Así, en abril de 2020, de acuerdo con los datos del CIS, se observa una cierta mejora de los indicadores de valoración política. Los líderes vieron mejorada la puntuación que les otorgaban los ciudadanos, llegando Pedro Sánchez a alcanzar el aprobado. Asimismo, la confianza suscitada por Sánchez y Casado mejoró ligeramente, al descender el porcentaje de los que confiaban poco o nada en ellos. No obstante, con el paso de los meses, esa mejora acabaría por disiparse. Así, por ejemplo, y siguiendo los resultados del barómetro de junio de este año realizado por el CIS, observamos que los ciudadanos valoran peor que antes de la pandemia tanto al presidente del gobierno, como al líder de la oposición. Y si bien ha descendido la preocupación por la corrupción y el fraude, las cuestiones de índole política siguen siendo consideradas por una parte importante de la población como un problema del país. Se ha intensificado la percepción de que la falta de acuerdos y unidad política constituye un problema. En la misma línea encontramos ahora que los extremismos y la falta de confianza en los políticos son nuevas derivadas políticas que están dentro del ranking de problemas del país. Es probable que hoy la percepción de la situación política sea incluso peor que antes de la pandemia. Una premisa que no podemos confirmar, ya que el CIS dejó de preguntar por la valoración de la situación política en abril del pasado año.

    Entonces… ¿qué cabe esperar?

    Por tanto, de los datos analizados, podemos extraer la conclusión de que a los quince meses de que comenzara la crisis del Covid, no parece que la pandemia haya provocado un cambio de percepción política, ni de mentalidad en España. En lo que más se han visto afectados los ciudadanos es en sus rutinas diarias, por lo que es previsible que, cuando la pandemia termine, éstas vuelvan a normalizarse. Asimismo, la crisis sanitaria ha contribuido a que muchos ciudadanos valoren, sobre todo, la libertad en el sentido más primario (para desplazarse, para reunirse con personas, para salir, para viajar, etc.) debido a las restricciones impuestas a lo largo de este tiempo.  Es posible que, en un primer momento, primase el sentimiento de solidaridad y la preocupación por las personas más vulnerables, para pasar, posteriormente, a priorizarse el bienestar individual. En este sentido, esta crisis sanitaria lo que parece haber despertado en España son «ansias libertarias», entendidas como el deseo de ejercer una libertad individual absoluta para hacer lo que se quiera en cada momento, sin ningún tipo de límite. Pero no en un deseo de transformación del modelo social. “ 

    Roberto Serrano: Opiniones de un economista sobre la crisis del coronavirus

    “Estoy respondiendo con este artículo a ciertas opiniones expresadas por algunos políticos y periodistas sobre cuándo reabrir la economía en medio de la crisis actual. Algunos de ellos parecen sugerir un conflicto o desacuerdo fundamental entre economía y ciencias médicas. Está claro que la pandemia actual ha provocado una crisis de salud pública que muy pocos anticiparon. Ciertamente, las sociedades y sus líderes no la vieron venir, lo que ha contribuido a los bajos niveles de preparación a nivel mundial. También es cierto que su consecuencias sociales y económicas, que recién ahora comienzan a manifestarse, serán muy graves y duraderas. No creo que sea una exageración decir que la crisis del coronavirus se comparará en su gravedad con la Gran Depresión de los años treinta del siglo pasado. Por lo tanto, ambas dimensiones (la sanitaria y la económica) de la crisis de la COVID19 son graves y exigen toda nuestra atención. Parece existir una tensión entre los objetivos que las sociedades deberían tener para poder atenuar las consecuencias de salud pública y la crisis socioeconómica. Por un lado, las comunidades médicas están trabajando en las difíciles tareas de minimizar la cantidad de muertes, la cantidad de personas infectadas, la cantidad de pacientes ingresados en UCI, todo mientras se presta atención a aquellos que enferman y sufren los múltiples efectos adversos en salud que crea el virus en muchos pacientes. Al mismo tiempo, ellos también tienen que lidiar con una externalidad importante: asignar sus recursos limitados para continuar tratando otras enfermedades, porque, de hecho, no es el caso que todas las demás enfermedades hayan desaparecido repentinamente. Por otro lado, a los consumidores, trabajadores y empresas les gustaría minimizar el dolor económico y financiero asociado al cierre de tiendas, empresas, restaurantes, hoteles, etc., y poner en marcha cuanto antes la maquinaria de la economía para seguir creando la riqueza que se convierte en salarios para los trabajadores y beneficios para las empresas.Pero la dificultad radica en que estas dos crisis no se pueden resolver de forma independiente, es decir, uno no puede resolver un lado e ignorar las restricciones impuestas por el otro lado del problema. En ausencia de una vacuna, que es poco probable que aparezca en los próximos meses, la herramienta más eficaz para controlar la propagación del virus es limitar la movilidad de la población y sus interacciones sociales. Son medidas duras que cambian nuestras pautas de consumo y otras interacciones sociales. Sin embargo, debemos aceptar que estas restricciones no deben desaparecer, al menos hasta que un tratamiento eficaz y/o una vacuna estén ampliamente disponibles. Dichas medidas son necesarias para evitar abrumar nuestro sistema de salud y de atención médica con un gran número de pacientes que enferman al mismo tiempo. Ningún sistema de salud en el mundo está diseñado para funcionar bien bajo estas presiones extremas. Sin embargo, cerrar la economía por completo no puede ser una solución permanente ni prolongada. Las cicatrices que un bloqueo indefinido o excesivamente largo puede causar en la economía y la sociedad son muy profundas y demasiado dolorosas. No obstante, esto no debe llevar a reabrir la economía demasiado pronto o demasiado rápido negando la gravedad de la pandemia, como se ha hecho repetidamente en algunos medios y en las redes sociales manipulando y haciendo mal uso de los datos. La pandemia de coronavirus es extremadamente grave y debe reconocerse como tal. En muchas partes del mundo tan dispares como China, Italia, España o la ciudad de Nueva York, la realidad social ha sido completamente trastornada por la pandemia. Dados los datos sobre el exceso de muertes de este año en todo el mundo, negar la gravedad de la pandemia es un acto de locura o una gran muestra de irresponsabilidad. El momento y el alcance de la reapertura, que debería estar en la agenda de los Gobiernos, ha de decidirse después de evaluar cuidadosamente una serie de alternativas. Desde el punto de vista de la economía, varios factores tienen que estar en la ecuación, entre ellos, como mínimo, los siguientes:

    Ante todo, una economía consiste en personas, seres humanos, cuyo bienestar debería importar. Por lo tanto, para empezar, debe hacerse una evaluación cuidadosa del valor económico de las vidas humanas perdidas si la reapertura sucede en diferentes puntos en el tiempo. Este coste a menudo se ignora y no debería ser así, porque, además del dolor significativo causado por la muerte de familiares y seres queridos, la economía también está perdiendo gente, que son el factor de producción más importante.

    En segundo lugar, también debe hacerse una evaluación del impacto de la reapertura en la atención médica, cuantificando los costes de tratamiento de los nuevos pacientes afectados por COVID-19 y, por supuesto, los de otras enfermedades crónicas.

    En tercer lugar , hay que realizar un análisis empírico coste-beneficio detallado de las pérdidas económicas causadas por cada período adicional de bloqueo.

    En cuarto lugar, deben considerarse cuidadosamente las políticas de prueba óptimas en afectados y generadores de anticuerpos, después de tomar en cuenta indicadores de redes y teorías de información, mediante el uso de buenos datos para rastrear los contactos de las personas. Datos de teléfonos celulares provistos voluntariamente son la base de una opción conveniente para el rastreo preciso de contactos y ya están siendo utilizados en algunos países, por algunos gobiernos estatales.

    En quinto lugar, hay que ser conscientes de que el sector privado no podrá sobrevivir solo a esta crisis. Cuando la actividad económica se paraliza, las políticas macroeconómicas son cruciales. Se requieren paquetes de estímulo fiscal, en forma de subsidios para empleados y desempleados, medidas de rescate para pequeñas empresas que podrían verse impedidas de acceder al sector financiero y la creación de grandes programas de inversión pública, modelados como el New Deal en la década de 1930. Los años inmediatamente posteriores a las restricciones sociales de la pandemia son el momento adecuado para emprender estas inversiones públicas, que podrían utilizarse para mejorar muchas infraestructuras básicas en atención de salud, comunicaciones y transporte, por dar solo algunos ejemplos. Un programa fiscal tan fuertemente expansivo tendrá que ser financiado por un aumento de impuestos sobre los segmentos de población con mayor capacidad económica.

    Finalmente, esta crisis es un ejemplo fundamental de que la mayoría de los problemas apremiantes a los que nos enfrentamos son de naturaleza global: una nueva pandemia, o el cambio climático, o los problemas causados por las desigualdades son cuestiones que no deben abordarse independientemente por cada país. El mundo debería fortalecer sus instituciones internacionales, como las Naciones Unidas, la Organización Mundial del Comercio y la Organización Mundial de la Salud. Los problemas globales solo se resolverán con la cooperación entre todos los países. Los economistas debemos hacer un esfuerzo serio en el diseño de dicho marco de instituciones, con el objetivo de alcanzar un desarrollo sostenible.Habrá desacuerdos entre nosotros porque la ciencia económica no tiene todas las respuestas a los problemas anteriores. Sin embargo, la metodología de la economía, basada en el enfoque científico, no se debe confrontar con los métodos utilizados por las ciencias médicas y biológicas. Desafortunadamente, en estos días de dominio por las redes sociales y abundancia de noticias falsas, demasiadas recomendaciones prescriptivas inexactas, análisis de datos incorrectos y canalización de la infelicidad de la gente por parte de políticos populistas han llevado a algunos a construir una división artificial entre economía y epidemiología. No es sorprendente que medios de comunicación y políticos que atacan a la ciencia y la academia a menudo son igualmente despectivos de la utilidad de la Economía a la hora de adoptar decisiones políticas. Deberíamos advertir activamente al público sobre los altos riesgos de seguir tales fuentes de información errónea y de manipulación ideológica. Al final, nosotros economistas, expertos en administración/negocios, médicos y enfermeras, epidemiólogos, periodistas y políticos responsables, y, en definitiva, todo el resto de la sociedad, estamos en el mismo barco y deberíamos remar en la misma dirección. Este no es tiempo para la división; cada uno de nosotros debería usar las herramientas que conocemos con el fin de sacar a la Humanidad de la grave crisis actual”

    Felipe Valencia: Diez lecciones para la post-pandmia

    Quizás sea demasiado pronto, para empezar a pensar en la post pandemia, cuando seguimos encerrados y en muchos lugares padeciendo los picos máximos de esta crisis sanitaria mundial, que no cede, a pesar de la luz de las vacunas. Probablemente no sea más que pensar con el deseo, pero considero que reflexionar un poco ahora sobre el futuro también es una manera de aprovechar este nuevo encierro.Justamente esta es la invitación de Fareed Zakaria, en su más reciente libro, Diez Lecciones para un Mundo Post-pandémico (Norton, 2020). Este libro nos recuerda a aquel otro del mundo Post Americano, del 2008, que en su momento ayudó a marcar un derrotero para la esperanzadora primera administración de Obama. Considero que este nuevo texto, más de una década después, tiene el potencial de marcar un nuevo camino, para el otrora vicepresidente y recientemente posesionado Presidente Biden, y de esta manera una agenda global de recuperación. Como al inicio de la pandemia (ver entrada), me propongo resumir acá las 10 lecciones esenciales que plantea Zakaria para este nuevo mundo convulsionado, añadiendo algunas que también considero importantes, teniendo en cuenta la perspectiva de los países en desarrollo. De cierta manera, estas lecciones consolidan algunas de las predicciones de hace casi nueve meses, cuando el panorama era todavía más incierto.

    1. En primera medida la crisis ha mostrado la importancia de una buena administración pública. Más que la vertiente política, algunos gobernantes locales y mundiales se han destacado por su eficiencia en el manejo del virus, mientras que otros han sido víctimas de su propio fracaso en las urnas. Caben dos ejemplos, el de Jacinda Adern en Nueva Zelanda, recientemente reelegida, y Donald Trump en Estados Unidos, finalmente derrotado. Más que el tamaño del gobierno, argumenta Zakaria, importa su calidad y su eficiencia, para el manejo de la crisis. La pregunta de fondo parece ser, ¿cómo lograr que los ciudadanos obedezcan a y confíen en sus gobernantes?

    2. De cierta manera la crisis sanitaria ha sido una oportunidad para volver a lo esencial. Acá Zakaria plantea el límite de los mercados y la importancia de los bienes públicos. Pero igualmente de otros elementos esenciales y actividades básicas que habíamos olvidado en nuestro afán incontenible de comprar y estar conectados permanentemente. Pone el ejemplo de Dinamarca, como una sociedad con suficiente mercado, pero también estado de bienestar, con los impuestos y las regulaciones correspondientes. La pandemia es una manera de revaluar nuestra relación con nosotros mismos, con nuestra comunidad inmediata y nuestra sociedad en general.

    3. Asimismo destaca la importancia de los expertos: los médicos, los epidemiólogos y los científicos en general, quienes no pasaban por su mejor momento en algunos países, más interesados en las noticias falsas, oposición a las vacunas y las teorías de conspiración. Recomienda en primera medida que la gente debería ponerle atención y hacerle caso a los expertos, pero que los expertos deberían asimismo escuchar a la gente. Esta falta de comunicación, ha sido letal, y es un riesgo a futuro, pensando en otros problemas mundiales de carácter existencial como el cambio climático.

    4. La vida virtual y el dominio de las grandes compañías de tecnología es evidente con la pandemia. Para la muestra, el botón más reciente: Twitter terminó cancelando la cuenta del presidente de los Estados Unidos, quizás la persona más poderosa del mundo, castigándolo sumariamente por sus acciones tan sólo unas horas después del ataque al Capitolio, mientras que su juicio político en el Senado, quizás se alargue por meses sin llegar a conclusión alguna. Igualmente, como consumidores y ciudadanos, quizás deberíamos cuestionar el poder excesivo de tan solo unos cuantos monopolios tecnológicos, en casos de privacidad y regulación, Europa brinda algunas respuestas tentativas.

    5. A pesar de la virtualidad, Zakaria, como Aristóteles, considera que los humanos al fin y al cabo somos seres sociales. Quizás lo que más extrañamos en estos tiempos extraños es poder abrazar a nuestros seres queridos, socializar con nuestros amigos y colegas y, para muchos, empezar y desarrollar relaciones sentimentales con libertad. Zakaria considera que como animales sociales, no cambiarán en mayor medida nuestros deseos, ni el diseño de ciudades y oficinas.

    6. Un punto importante, y triste, es el aumento de la desigualdad. Entre aquellos más y menos afectados por el virus como tal, con y sin acceso a buenos sistemas de salud y a la tan anhelada vacuna, que se puede convertir en privilegio de países ricos y de élites locales. La OMS alerta sobre un “fracaso moral catastrófico.” Pero también la desigualdad sobre la manera como no sólo el virus sino también las cuarentenas afectan a la gente: a las mujeres en la fuerza de trabajo y a los niños que deben estudiar virtualmente cuando no tienen computador ni internet, por nombrar apenas dos de los grupos más afectados hasta el momento.

    7. Agregaría acá un punto fundamental, para las economías en desarrollo y es el aumento de la pobreza. Tristemente, vemos en varios países e incluso regiones como la latinoamericana cómo se empieza a hablar ya de una década perdida, en cuanto a progreso social, recordándonos aquella nefasta de 1980, con la crisis de la deuda. La pandemia afecta a los más pobres de manera desproporcionada, especialmente a aquellos en el sector informal, sin acceso a servicios de salud de calidad y seguros de empleo, más desarrollados en los países de mayores ingresos.

    8. Zakaria argumenta con cifras que, a pesar de aparentar ser un golpe importante, la globalización está para quedarse. Es tal la integración de las cadenas de producción, que es muy difícil frenarlas de la noche a la mañana. La diseminación del virus a prácticamente todos los países del globo en tan corto tiempo es prueba fehaciente de nuestro grado de conectividad. Durante la misma pandemia, seguimos dependiendo de máscaras fabricadas en China, de vacunas producidas en Alemania, Estados Unidos, Rusia e Inglaterra, y ante la imposibilidad de viajar como personas, vemos como nuestros envíos llegan hasta la puerta de nuestras casas con facilidad, provenientes de las cuatro esquinas del globo, gracias a Amazon (punto 4).

    9. En términos de geopolítica mundial, plantea un mundo bipolar, con China y los Estados Unidos, con la ascendencia de la primera, y el debilitamiento del segundo, así como del bloque europeo. Paradójicamente, por su manejo eficiente (y algunos dirían autoritario) China, el epicentro inicial del virus, puede salir fortalecida de esta crisis, como lo indican sus más recientes cifras de crecimiento. No está claro cómo se resolverá, si pacífica o militarmente, este nuevo orden mundial, ni la manera como la misma China enfrentará sus conflictos internos, como el manejo de Tibet, Xianjang y Hong Kong, que están llegando casi a un punto de ebullición. Aunque la sociedad estadounidense tampoco parezca muy tranquila.

    10. De manera más inmediata, añadiría al consenso de Zakaria, fuera de la bipolaridad geopolítica, la importancia de la salud mental, sin duda otra de las grandes perjudicadas de la crisis que vivimos. A la crisis epidemiológica se la aúna otra de similares proporciones, si seguimos encerrados, sin contacto social, ni atención médica adecuada. Quizás un elemento importante en la agenda de la post-pandemia, sea la nueva importancia de la salud tanto física como mental, para nuestro bienestar pleno.Todavía no está claro si las nuevas cepas del virus junto con las nuevas cuarentenas se repitan en un ciclo orwelliano sin fin, o si con las jornadas de vacunación exitosas, vivamos otra década gloriosa como la de los años veinte del siglo pasado, con su respectivo auge económico, fiestas de jazz, y boom poblacional. Me temo, que como indica Zakaria, la post-pandemia siga exacerbando las diferencias entre unos y otros, afectados y beneficiados de la crisis. Quizás su libro, finalmente, no sea más que un llamado a los (nuevos) gobernantes, alertando sobre cambios fundamentales que debemos afrontar como sociedad. Finalmente, nada está escrito concluye Zakaria, y mucho dependerá de las políticas públicas actuales y futuras para determinar el rumbo de nuestro destino durante la siguiente década, ojalá post-pandémica”

    Felipe Caicedo: 21  Lecciones de la Pandemia

    Yuval Noah Harari—el famoso autor de Homo Sapiens y Homo Deus— escribía el viernes 20 de Marzo en el Financial Times algunas reflexiones sobre el mundo después del coronavirus. Inspirado en sus 21 Lecciones para el Siglo XXI, pensé que sería útil pensar cómo esta crisis sanitaria puede cambiar nuestras vidas y nuestro mundo, más allá de estos días de cuarentena. Al fin y al cabo es más o menos lo que hago en mi trabajo como historiador económico, aunque aprender sobre el pasado sea más fácil que hacer predicciones sobre el futuro. ¿Será que algunas de las lecciones de estos días se quedarán con nosotros, después de que pase la pandemia? El tiempo lo dirá, por ahora van algunas ideas:

    1.-El teletrabajo. Los trabajadores, sobre todo en el sector de servicios, que hasta ahora han podido seguir trabajando, ha sido en gran parte gracias al teletrabajo. Aunque esta ya era una tendencia que estaba creciendo, nunca se había implementado de manera tan masiva como ahora. La epidemia puede cambiar nuestra visión sobre este tipo de arreglo laboral.

    2.- Los robots. A su vez, en el sector manufacturero, los robots seguirán ganando terreno. En momentos como este, tienen la ventaja que no se enferman. En otros, tampoco protestan. Ya nos remplazan en muchas áreas y seguramente lo seguirán haciendo en mayor medida en el futuro. Cómo lidiaremos con el desempleo será una pregunta de fondo, que puede darle un impulso definitivo a los programas de renta mínima.

    3.- Educación digital. De nuevo, no es algo novedoso de por sí, pero que casi todas las universidades, incluyendo las mejores, se hayan tenido que mudar a este modelo en cuestión de semanas, es un cambio fundamental, que también nos hace cuestionar qué pasará cuando haya terminado la epidemia. ¿Los estudiantes querrán ir a clases, solamente por la función social que brinda la universidad? ¿Y si es así, se justifican los costos? ¿Querrán tomar clases online de otras universidades, incluso mejores?

     4.- . El medio ambiente.  Quizás una de las pocas cosas positivas de la pandemia es que ha conllevado a reducciones importantes de emisiones. No es de ninguna manera una política ambiental adecuada para lograrlo, pero quizás ver que es posible hacerlo, nos haga reconsiderar que el otrora problema más importante a nivel global, tiene solución.

    5-. El fin del dinero físico. Con el miedo al contagio, mucha gente prefiere ahora pagar con tarjeta de crédito o débito (idealmente sin contacto alguno). Esto es algo que siempre se había argumentado y está detrás de grandes cambios como los vistos en Suecia, pero verlo en países tan apegados al dinero físico como Alemania—de manos de la misma Angela Merkel—es algo novedoso.

    6.-. La preponderancia del internet. Es difícil decir que esto es algo nuevo, pero cuando toda la economía se vuelve digital, todo contacto humano es ahora virtual, se pregunta uno cuánto de esto quedará. El sólo hecho que no hayan colapsado los servicios digitales hasta el momento es asombroso. Los pagos electrónicos, las teleconferencias y los domicilios para cada vez más productos, quizás lleguen para quedarse.

    7.-  La importancia del contacto físico. Estos días o semanas de falta de contacto, seguro nos harán pensar dos veces sobre la gran importancia de tener a alguien que podamos al menos abrazar. Cuando todo haya terminado, será una lección para recordar. Es importante saber, o al menos creer que todo esto terminará algún día y que cuando así sea podremos abrazar a nuestros seres queridos.

    8.-Boom poblacional. Es bien sabido que después de muchas guerras, y esta parece ser una contra un enemigo que ni siquiera podemos ver, incrementan los índices de fertilidad. Quedarse en casa con su pareja, probablemente conlleve a este resultado.

    9.- Violencia intrafamiliar. Por su parte, no todo es color de rosa y estar en un espacio reducido con otra persona, mucho tiempo, puede también ser contraproducente. Decía Aristóteles que los humanos son animales sociales, tanto sociales, como animales, se podría agregar. En los preparativos del simulacro para Bogotá, por ejemplo, esta era una de las advertencias tempranas.

    10.- Los sistemas de salud. Solamente en una crisis sanitaria como la de ahora, se vuelve tan relevante tener un buen sistema de salud. Esta experiencia, que puede llegar a ser desastrosa, puede acelerar el tomar medidas de fondo para tener mejores sistemas y seguros de salud, por ejemplo en Estados Unidos.

    11-. Giro la izquierda  De manera más general, este es un momento donde dependemos del estado. Por eso puede representar un giro hacia la izquierda, entre el valor del estado versus el del mercado. Podríamos regresar a un estado de bienestar, como el que desmontamos durante los años 80. Algunos de los países que parece lograrán sortear la crisis como Canadá o Suecia lo hacen gracias a sus buenos sistemas públicos de salud, y esto se podría argumentar para otros campos, como los beneficios sociales. Izquierda o derecha, la capacidad estatal será la variable clave (ver, por ejemplo este artículo).

    12.- La vigilancia aumentará. Algunos gobiernos que han manejado la crisis exitosamente, como Corea del Sur y Singapur, lo han hecho gracias a la capacidad que tienen de vigilar su propia población. Israel llegó al extremo de aprobar medidas antiterroristas, que incluyen el espionaje de contagiados, para contener la transmisión. Las viejas preguntas sobre el sacrificio de la privacidad por un bien común—como la lucha antiterrorista—vuelven con más fuerza.

    13.- Las autocracias. También es en tiempos de crisis, como la actual, que vemos algunos rasgos positivos de tener un gobierno que tenga la capacidad de tener en cuarentena a su población, algunas veces a la fuerza. Esta capacidad de movilización, quizás solamente vista en tiempos de guerra, también nos hace pensar sobre el poderío militar potencial de algunos países, como China.

    14.- El siglo Chino. Quizás algunos historiadores marquen el 2020 como el inicio del siglo chino, que ya se venía consolidando. Una recuperación rápida de China, mientras el resto del mundo sigue colapsado con la epidemia, puede resultar en la consolidación del poderío de esta súper potencia asiática, aunque paradójicamente la crisis se inició en Wuhan. La historia con los Estados Unidos y la lenta recuperación de Europa después de la Segunda Guerra Mundial no fue muy distinta.

    15.- La discriminación. Probablemente aumentará la discriminación racial, y ya se han visto casos. El mismo Trump sigue llamando la pandemia como el “virus chino.” Cometiendo el mismo error histórico de la mal llamada Gripe Española de 1918, cuyo primer caso fue registrado en Kansas. Es un momento donde se exacerba el nacionalismo. ¿Cambiarán nuestra relación con los adultos mayores, los más vulnerables?

    16.- La ciencia. La ciencia, la investigación, y los expertos, que habían sufrido en tiempos recientes, parecen recobrar valor en estos tiempos de crisis. Cuando estamos ante una amenaza como la actual, queremos tener lo mejor que la ciencia y la medicina pueden ofrecer para lidiarla. Ya los médicos y el personal de salud son héroes en muchos lugares, con justa razón.

    17. –Cambiará como viajamos. El colapso de los viajes aéreos y marítimos es probablemente algo temporal, pero nos hacen repensar sobre la manera como trabajamos y nos movilizamos en general. Algunas conferencias podrán resultar irrelevantes y creo que pocos se aventurarán en un crucero.

    18.- Los países en desarrollo. Hasta ahora se han visto menos afectados, pero tristemente sea solamente cuestión de tiempo para que la epidemia cause estragos en las áreas más pobres del planeta. Será difícil repetir la recomendación de lavarse las manos con agua y jabón y guardar la distancia, cuando se está en un campo de refugiados o una cárcel, muchos, tristemente, morirán. La cuarentena en la India es quizás el experimento social más grande de los tiempos modernos.

    19. –El impacto económico. La crisis, es ante todo una calamidad sanitaria. Pero con las medidas drásticas que muchos gobiernos han adoptado, pronto será una debacle económica también. Ya es una crisis financiera, augurio de cosas peores por venir en términos reales. Con un cuarto del país o la población sin trabajar, será difícil no ver colapsos parecidos a los de las grandes guerras.

    20. –La crisis política. Es realmente en tiempos como estos que vemos a los emperadores desnudos. Gobernantes y políticos más preocupados por su ego o sus ideologías parroquiales en vez de soluciones locales y globales eficientes. La crisis de liderazgo es más evidente, así como el éxito de algunos gobernantes, que saldrán fortalecidos por su manejo de la crisis.

    21.- La crisis social. Pero lo económico y lo político no será nada ante una posible crisis social. Cuando escaseen los alimentos o cuando la gente se canse de la cuarentena, ¿cómo reaccionarán los gobiernos, impondrán las cuarentenas a la fuerza? ¿Se armarán los ciudadanos, como ya lo hacen preventivamente en algunos lugares? Sin llegar tan lejos, poco o nada se ha hablado del tremendo costo mental y psicológico del aislamiento, quizás (de vuelta al punto 1) aumentarán las consultas médicas, psicológicas y psiquiátricas por internet.

    Es difícil escribir cosas positivas durante una pandemia. Pero toda crisis representa una oportunidad. De cómo nos comportemos y reaccionemos en estos momentos puede depender no solamente nuestra supervivencia personal, sino también la construcción de la sociedad del mañana. ¿Seremos menos individualistas y más conscientes del bien común? Quizás no podremos cambiar lo que pase afuera, pero al menos sí nuestra actitud frente a ello. Una anécdota de Churchill, quizás apócrifa, cuenta que en medio de la Segunda Guerra la gente se cuestionaba por qué no se recortaban los presupuestos artísticos y culturales. Sabiamente respondió, que era justamente por eso que estaban peleando Inglaterra y los aliados, que ganar la guerra no significaría nada si para hacerlo se sacrificaba la esencia de lo que uno era. Verdadera o no, esta historia cobra relevancia en estos momentos. En medio de la cuarentena, las trincheras del siglo XXI, vale la pena al menos pensar sobre para qué o por quién estamos peleando

    Alberto Nadal: Cuestiones clave más allá del virus

    https://www.eleconomista.es/opinion-blogs/noticias/10473322/04/20/Cuestiones-clave-mas-alla-del-virus.html

    “A estas alturas resulta evidente que la pandemia originada por el Covid-19 es una de las mayores crisis humanas y económicas desde la Segunda Guerra Mundial. Como tal, es lógico que atraiga todas las miradas. En los medios de comunicación, en los informes de las instituciones económicas, en los mercados… todo se centra en la pandemia y sus consecuencias. Y no es para menos.Sin embargo, en estos momentos, en los que quizás se empieza a ver la luz al final del túnel, toda vez que parece que el ritmo de crecimiento de los contagios y fallecimientos empieza a retroceder, y en los que algunos gobiernos empiezan a elaborar planes para retirar de forma paulatina las restricciones, es una buena ocasión para recordar que, antes de la irrupción del virus, había varias cuestiones, que seguirán teniendo una influencia significativa en las economías cuando se supere la fase aguda de la lucha contra la epidemia. Podemos enumerar algunas de ellas.

    En primer lugar, la guerra comercial entre EEUU y China. Esta es la fuerza subyacente que más influencia tendrá sobre la política económica a nivel mundial en las próximas décadas. No se trata de una guerra comercial clásica, es decir, un conflicto en el que un país impone restricciones coyunturalmente a la importación de productos para proteger a una industria local que está siendo barrida por la competencia exterior. En esta ocasión se trata de una auténtica lucha por la hegemonía tecnológica en la que está en juego el predominio sobre la economía mundial en las próximas décadas. Las barreras a la importación que se imponen son mera munición en esta guerra, pero no están directamente relacionadas con los sectores que se protegen, sino con el daño que pueden hacer al adversario. Como consecuencia de la epidemia y de las elecciones en EEUU, la guerra está en estos momentos en un alto el fuego. Pero esta situación no tiene por qué ser duradera, y los acuerdos alcanzados hasta ahora son meros parches que no han resuelto el conflicto de raíz. Una de las consecuencias de la pandemia, podría ser que el papel de China en el comercio internacional y en la escena global se vea alterado, al producirse una diversificación de fuentes de suministro. Esto alterará los términos de la guerra comercial que existían antes del Covid-19. En todo caso, con independencia del impacto del virus, mientras no existan reglas aceptadas por las dos partes de cómo realizar y retribuir las transferencias de tecnología, la guerra comercial seguirá abierta.

    En segundo lugar, debemos prestar atención al conflicto por la hegemonía en el Golfo Pérsico que se está desarrollando entre Rusia e Irán, por un lado y Arabia por otro. La independencia energética alcanzada por EEUU con el desarrollo del gas y petróleo de esquisto permitió una cierta retirada estratégica de la gran potencia americana en Oriente Próximo. El vacío ha provocado una lucha entra las potencias locales, Irán y Arabia, que disputan el control político, económico y religioso de la zona. Los contendientes se financian a través de las exportaciones de crudo y esto genera, como en el caso del conflicto entre EEUU y China, situaciones intermitentes de guerra abierta. Se alternan episodios en los que el precio del petróleo se reduce por el intento de Arabia Saudita de arruinar a sus adversarios y reducir la independencia económica de EEUU, con períodos en los que el precio del petróleo sube, tras alcanzar acuerdos de producción, siempre inestables, cuando la situación financiera de los contendientes se hace insostenible. Estas tensiones se han acrecentado con la irrupción de la pandemia que ha deprimido la demanda global, reducido abruptamente el precio e incentivando la participación de los EEUU en la consecución de un acuerdo.

    En tercer lugar, tenemos el futuro de Europa. La UE sufre las consecuencias de los dos conflictos antes descritos, pero no participa en ellos, ni tiene ninguna influencia real. Tampoco ha creado las condiciones necesarias para situarse a la vanguardia de los cambios tecnológicos que están en el origen del conflicto entre EEUU y China. Además, la crisis sanitaria está reproduciendo viejos conflictos y las posiciones entre el Norte, el Sur y el Este de la Unión parecen estancadas. Esto impide una respuesta política decidida. El proyecto europeo no avanza y sólo es capaz de sobrevivir poniendo parches circunstanciales. A corto plazo, tenemos dos pruebas de fuego que determinarán si Europa es capaz de salir de su letargo. Por una parte, este año debe aprobarse el nuevo Marco Financiero Multianual, es decir el presupuesto de la Unión Europea para los próximos siete años. Y por otra, la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que establezca reglas más realistas y garantice un mayor cumplimiento de la necesaria responsabilidad fiscal en la Unión Monetaria. El primero de los retos va a dar la medida de hasta que punto realmente el proyecto europeo es creíble; y el segundo, debe establecer las bases para desterrar la desconfianza que ahora existe entre los miembros de la Eurozona y despejar el camino hacia una mayor integración. Sin superar con nota estos obstáculos es difícil vislumbrar un futuro más dinámico para la Unión.

    En cuarto lugar, debemos recordar los problemas demográficos. Los países más desarrollados envejecemos, mientras que del resto del mundo aumenta la presión migratoria. En España esto se traduce en un peso cada vez mayor de las pensiones en el gasto público, mientras que, simultáneamente, precisamos ordenar una inmigración que necesitamos pero que no puede desbordarnos. El Covid-19 parece haber puesto en suspenso ambas cosas. Pero en cuanto la fase aguda de la crisis desaparezca, será necesario afrontar el creciente gasto en pensiones, con una reforma realista y no demagógica del sistema, y a su vez, desarrollar una política inmigratoria racional y efectiva. Y esto deberemos hacerlo con unas cuentas públicas muchos más tensionadas, como consecuencia de la epidemia.

    Por último, los cambios tecnológicos se están produciendo a gran velocidad y están transformando nuestras formas de vida y de trabajo. Ello exige un esfuerzo de adaptación constante a las sociedades: empresas, personas y gobiernos. La crisis sanitaria no ha hecho más que acentuar la importancia de las nuevas tecnologías y a necesidad de una adaptación, aún más rápida si cabe. Efectivamente, con la crisis sanitaria estamos viendo ejemplos de teletrabajo o de educación distancia que no creíamos posibles de forma tan masiva. La adaptación a estos cambios, así como la prevención de situaciones de emergencia como la que hemos vivido ocuparán la agenda central de empresas y gobiernos en los próximos años.

    En definitiva, ya antes de la crisis sanitaria el mundo se enfrentaba a retos importantes. La repentina irrupción de la epidemia no ha hecho sino acentuar estos retos y crear otros nuevos. Cuando desaparezca la fase aguda, deberemos dar respuesta a todos ellos a la vez. Y además lo haremos siendo más conscientes de las limitaciones de nuestros Estados y de la necesidad de estar más preparados para imprevistos. Este debe llevar a un cambio en la forma de hacer política económica que debe tener como pilares la moderación, la cooperación, el conocimiento y la buena gestión”

    Mil gracias por la lectura y difusión de esta Agenda  de Prensa y no sean cándidos. No crean en las palabras y solo se fíen de los hechos

    *
    •  
    • Hay  dos procedimientos alternativos para suscribirse.
    • La primera manera para   suscribirse es mediante    una transferencia periodica fija de 15 euros/mes a la C/C de  MANUEL PORTELA PEÑAS en la entidad bancaria
    • kutxabank
    • IBAN ES09
    • 2095 0334 8091 0306 8877
    • La otra modalidad de suscripción  funciona mediante un recibo de 15 euros /mes que tramito mediante mi  banco contra la C/C del suscriptor. Para ello es imprescindible hacerme llegar el siguiente boletín de suscripción:
    • Autorización de cargo en cuenta
    • Nombre y Apellidos : XXXXXXXXXXXXXXXXXX
    • NIF/CIF:   ZZZZZZZZZ
    • Número de cuenta (20 dígitos): ZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
    • Enviar el cupón, debidamente relleno,  a la siguiente dirección:
    *

Calendario de artículos

julio 2021
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Artículos anteriores