• Carlos Cuesta: Las piezas del futuro pacto nacional para renovar organismos e instituciones  clave  del Estado empiezan a cuadrar. El PSOE ha propuesto ya a Ángel Gabilondo los populares como nuevo Defensor del Pueblo. El PP no ha mostrado oposición al nombramiento, pero sí quiere que ese movimiento forme parte de un acuerdo más amplio en el que figuren igualmente cargos en el CGPJ, RTVE y Tribunal Constitucional que compensen el evidente sesgo ideológico de Gabilondo

    https://okdiario.com/espana/pp-acepta-que-gabilondo-sea-defensor-del-pueblo-como-propone-psoe-6855624

    Paloma Esteban: Arrimadas decreta el no a la fusión y pide una reflexión interna: «Cs es esto y no cambiará». No habrá ni giro a la derecha ni fusión con el PP

    Descripción: Foto: La lideresa de Ciudadanos, Inés Arrimadas. (EFE)
    https://www.elconfidencial.com/espana/2021-02-21/arrimadas-decreta-no-fusion-pp-reflexion-interna-ciudadanos_2958807/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=apertura

     Kiko Llaneras: El voto obrero a VOX en las  recientes elecciones catalanas: Así se relacionan en Cataluña origen, renta, voto e independencia Vox es el partido cuyos votos salen de barrios pobres en mayor proporción. Una cuarta parte de todas sus papeletas recibidas llegaron de allí. Solo se le acerca el PSC, con un 23%. Esos vecindarios de rentas bajas solo aportan un 17%-18% de los votos de ERC.

    https://mail.google.com/mail/u/1/#inbox/FMfcgxwLsczbWJQGdgbpVVjJKRXSDTdL

    “La mitad pobre de Cataluña aporta menos votos a los partidos independentistas.  Para Junts son el 35% de sus papeletas, la CUP obtiene un 37% y ERC el 41%. En cambio, esos mismos vecindarios suman el 48% del voto del PSC y el 50% de Vox. Los barrios del 25% más rico son casi un espejo. Esos lugares favorecen al PDeCAT, que logra allí el 43% de sus votos; seguido del PP (39%) —que es la excepción— y Junts (36%). Los partidos con menos representación de esos barrios en sus filas son el PSC y Vox (26%).Estamos viendo los votos de los partidos distribuidos por barrios, no al revés. En los barrios del 25% pobre la primera fuerza fue el PSC (30%), seguida de ERC (20%), Junts (14%) y Vox (10%). En el 25% de barrios ricos, ganó Junts (24%), seguida de ERC (20%), PSC (20%), CUP (7%), En Comú Podem (7%) y Vox (7%)”

    Fernando Garea:El ascenso de Vox alarma al Gobierno y a sus socios tras años fomentando la polarización. Ministros lamentan el oxígeno que dio Sánchez a Abascal en plena campaña de las catalanas y el alto riesgo de debilitar al PP y fortalecer a Vox por interés electoral

    Descripción: Foto: Foto: Reuters
    https://www.elconfidencial.com/espana/2021-02-20/ascenso-vox-alarma-gobierno-socios-anos-polarizacion_2959003/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=apertura

    La  demanda del sector de la hostelería reclamando el Lucro cesante de sus negocios producido por el cierre obligado por el Decreto del Estado de Alarma de Marzo  de2020

    “El porcentaje de micropymes es, en España, muy superior a la media europea. Esto supone un problema añadido en momentos como este en el que muchas de las empresas están, o bien sin ingresos, o con ingresos insuficientes para poder hacer frente a unos gastos fijos que siguen drenando de liquidez la escasa caja que muchas tienen. Así podemos ver la imagen de miles de establecimientos cerrados, no solo de Hosteleria, si no también de todo tipo de comercio minorista. Esta situación afecta en cadena a otros muchos sectores, y resta actividad económica generando desempleo y situaciones personales que impedirán una vuelta a la actividad ordinaria. En 2020, han causado baja más de 220 mil empresas con trabajadores en alta, aún se mantienen 700 mil trabajadores en ERTE y a la caída del PIB, por encima del 11 en 2020, se irán sumando impactos negativos que afectarán a la actividad económica. Y estamos en un escenario en el que, si cae la actividad económica, bajará la recaudación fiscal, con lo que el mantenimiento del gasto público obligará a aumentar la emisión de deuda pública, magnitud que no está pasando precisamente por sus mejores momentos. Y, aunque todo tiene su origen fundamental en la pandemia, cierto es que la tarea llevada a cabo para minimizar sus efectos en la economía, no ha sido como para sacar nota por parte de los responsables de la gestión pública. Ante esto se escuchan voces, cada vez más escandalosas, pidiendo ayudas directas a los sectores más afectados por la caída de actividad. ¿Puede esto ser una solución? ¿O seria dilapidar dinero público en momentos en que se necesita priorizar el gasto en luchar contra la pandemia y atender el gasto social” No es fácil establecer prioridades cuando esta nueva crisis ha puesto de manifiesto el retraso que llevamos en las reformas que se debían haber llevado a cabo cuando la crisis de 2008 ya nos puso delante que había que redefinir el modelo economico que se quería para España, así como modernizar el sector público y eliminar las ineficiencias y costos innecesarios que el mismo tiene. Toda crisis debe servir para analizar como podemos mejorar. Y esta es una crisis que nos debería obligar a aprovechar la oportunidad  que supone para llevar a cabo las reformas que nuestro sistema precisa. ¿Qué sectores si deben contar con ayudas directas? ¿Qué gasto publico es innecesario? ¿Qué administraciones están solapando  competencias y deberían desaparecer?. Sobre estos dos últimos interrogantes no conozco que haya habido debate alguno. Respecto a que sectores si deben contar con ayudas directas y que contrapartidas deben tener dichas ayudas, es un asunto al que se le debe dar respuesta cuanto antes. Cada día “desaparecen” una media de más de 400  empresas con trabajadores en plantilla. ¿No será más barato buscar la solución para que no cierren, que mantener el coste social que supone engrosar el paro que implica la alternativa? Además, la actividad económica genera ingresos tributarios para el Estado, ingresos que, como se demuestra por los datos que publica la AEAT, están cayendo mes a mes. El Estado precisa de contribuyentes que paguen tributos. Cuidemos a los contribuyentes que generan ingresos, las ayudas de hoy, son ingresos futuros”           Juan Ignacio de Mesa

    Nerea San Esteban: Cuando falta cerca de un mes para que se cumpla un año el inicio  del estallido de la pandemia, los despachos trabajan a contra reloj preparando las demandas de la hostelería por los daños sufridos durante estos meses. En concreto, se marcan ya el 1 de marzo 2021  como límite para agrupar las reclamaciones de los hosteleros, que se dirigirán tanto contra el Gobierno como contra las comunidades autónomas

    https://www.vozpopuli.com/economia_y_finanzas/hosteleros-demandas-gobierno_0_1433857749.html

    Javier Romera: La patronal del sector, Hostelería de España, ha llegado a un acuerdo con la plataforma Indemniza y el despacho Écija Abogados, para presentar las reclamaciones ante el Gobierno central y los de las Autonomías

    https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/11041090/02/21/Hosteleria-y-comercio-tienen-hasta-el-14-de-marzo-para-reclamar-al-Estado.html

    «En cualquier caso, nosotros entendemos que solo se puede reclamar por las pérdidas durante el periodo que duró el primer decreto del Estado de Alarma porque después las restricciones aprobadas por las comunidades autónomas se ajustan a derecho. La estrategia de la patronal persigue conseguir la nulidad de las resoluciones impugnadas a la vista de la falta de justificación en las medidas acordadas desde la administración. Como prueba, Hostelería de España pone sobre la mesa los datos de contagios acreditados en bares y restaurantes. “Los propios datos del Ministerio de Sanidad han acreditado que la hostelería no es el foco de la pandemia, situando por debajo del 2% el índice de contagios en los establecimientos hosteleros . Por otro lado, el próximo jueves, 11 de febrero, la plataforma LaHosteleríaDeTodos.org, integrada por profesionales de la hostelería como son Begoña Fraire (Étimo), Pepa Muñoz (Qüenqo de Pepa), Alfonso García (Casa Alfonso), Juanjo López (La Tasquita de Enfrente), Iñaki López de Viñaspre (Grupo Sagardi) y Alfonso Pastor (Grupo Caterdata) entre otros, presentará un primer número de 50 demandas ante el Ministerio de Industria. Estas demandas están siendo preparadas por el despacho de abogados Cremades & Calvo-Sotelo, especialistas en la gestión de asuntos judiciales de varios miles de afectados, y no tienen por objeto cuestionar con carácter general las medidas adoptadas por el Gobierno y las Comunidades Autónomas con el fin de preservar la salud de los ciudadanos de este país»

    Elderecho.com: La hostelería presenta ante la AN una demanda contra la OM y el Acuerdo del Consejo Interterritorial del 14 de agosto de 2020  El despacho de abogados ECIJA ha sido el encargado de tramitar la demanda que busca la nulidad de las resoluciones impugnadas

    https://elderecho.com/la-hosteleria-presenta-ante-la-an-una-demanda-contra-la-om-y-el-acuerdo-del-consejo-interterritorial-del-14-de-agosto

    José Luis de Haro entrevista a Paul Donovan: «España no debe intentar mantener con vida a un sector si se sabe que éste no sobrevivirá en la próxima década»

    Descripción: Donovan_UBS.jpg

    https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/10515941/04/20/Donovan-USB-Espana-no-debe-intentar-mantener-con-vida-a-un-sector-si-se-sabe-que-este-no-sobrevivira-en-los-proximos-10-anos.html

    Javier Padilla: ¿A quién vamos a dejar morir?

    Descripción: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41NAJUmrT0L._SX318_BO1,204,203,200_.jpg
    https://www.fesemi.org/sites/default/files/documentos/publicaciones/etica-semicyuc-covid-19.pdf
    https://www.lavanguardia.com/vida/20200320/474273746104/uci-triaje-coronavirus-valor-social-esperanza-vida-pacientes-colapsar.html
    https://www.niusdiario.es/sociedad/sanidad/esperanza-vida-valor-social-criterios-ingresar-uci-coronavirus_18_2918220016.html
    https://www.saludadiario.es/hospital/las-uci-preparan-protocolos-para-establecer-prioridades-de-ingreso-en-caso-de-que-las-unidades-se-colapsen
    https://www.publico.es/sociedad/crisis-coronavirus-falta-recursos-obliga-uci-prepararse-priorizar-pacientes.html

    José Luis Ferreira: ¿Qué mecanismo es adecuado para proceder a la vacunación contra la covid-19?

    “En un mercado, la decisión individual de vacunarse tendría el problema de no interiorizar las fuertes externalidades positivas de la vacunación y negativas de no hacerlo. Además, la decisión está rodeada de incertidumbres ¿seré del 95 % para los que la vacuna es efectiva? ¿cuál es la probabilidad de los efectos secundarios? ¿me conviene vacunarme ahora, pagando un precio más alto, o esperar a que baje el precio de la vacuna? ¿vacuno a mis hijos pequeños, que apenas tienen riesgo?

    Sabemos que este tipo de incertidumbres y decisiones temporales están muy sesgadas por toda suerte de circunstancias ajenas a lo que el propio individuo desearía si fuera consciente de todo el proceso de decisión y de cada consecuencia. Lo sabemos porque en estos casos a menudo se toman decisiones inconsistentes y porque hay arrepentimientos que, por otra parte, tampoco tienen por qué ser racionales .Lo anterior justifica que la decisión de vacunar sea tomada por las autoridades: se vacunará a la mayor cantidad de gente posible y el Estado correrá con los gastos. Lo primero es una manera de resolver el problema de las externalidades, lo segundo es una transferencia de renta implícita hacia los más pobres (el gasto se sufraga con impuestos) a la vez que una manera de evitar el que alguien intente no vacunarse en el caso de que le hicieran pagar el coste. No parece mal mecanismo, toda vez que el coste de la vacunación no es muy alto y los beneficios son muy grandes, tanto en vidas y salud como en actividad económica. Si la vacuna ha de ser obligatoria (salvo para casos especificados por razones de salud o cualquiera otra que las autoridades estimen oportuna) o voluntaria es otra discusión. Una vez decidido si ha de ser lo uno o lo otro, el mecanismo apuntado tiene sentido frente al mercado. Estamos en una de esas circunstancias que traté en una entrada anterior sobre cuándo funciona bien la planificación: sabemos que hay que poner una vacuna por persona, que hay que poner cada vacuna en el momento en que esté disponible y que el orden debe estar muy relacionado con la vulnerabilidad, la exposición y las externalidades en cada colectivo.Lo anterior deja todavía muchas cosas sin resolver. Ahora hay que poner las vacunas y, por cuestiones técnicas de fabricación, suministro e intendencia, hay que resolver en qué orden se realiza la administración. No es un tema menor, puesto que se estima que se necesitarán unos seis meses antes de que esté vacunada una gran parte de la población, de manera que interesa ponderar la vulnerabilidad individual, las externalidades por contagio y el impacto económico. La solución dada en España y, por lo que sé, en la mayoría de países, es la de establecer un orden desde el gobierno: mayores en residencias, personal sanitario en primera línea, personas mayores de 64 años, colectivos con gran discapacidad y de riesgo, etc. El orden tiene su explicación, pero siempre habrá dudas. ¿No convendría vacunar antes a este colectivo que a este otro? Dentro de un colectivo ¿todos deben tener la misma prioridad? ¿No sería mejor aislar a este colectivo y vacunarlo más tarde en lugar de vacunarlo ahora? ¿Sería conveniente vacunar antes a algunas personas de muchos contactos y alta productividad en su trabajo diario, pero que pertenecen a colectivos que están al final de la lista?

    Aquí y allá se han leen análisis a favor de introducir una subasta en el proceso de administración de la vacuna. No necesariamente como sustitución al orden establecido por el gobierno, sino como complemento; por ejemplo, sacando un pequeño tanto por ciento de las vacunas a subasta. En este trabajo, que me hizo notar José Pablo en los comentarios de mi entrada anterior, se estudia una subasta en que cualquiera, institución o persona física, puede pujar por vacunar a quien quiera, no necesariamente a sí misma. Recogidas las pujas, el subastador (el gobierno) asigna un momento para vacunar a cada individuo de manera que se maximice el monto de las pujas ganadoras. La clave de esta subasta es que el subastador no paga su puja, sino el coste que su puja impone sobre los demás. Es decir, se calcula cuál sería el monto con y sin la presencia de cada individuo y este paga la diferencia. El resultado es que (i) todos los individuos tienen incentivo a declarar sus verdaderas preferencias, que incluyen el beneficio real de verse vacunado en tal momento y también y más importante, el beneficio real de cómo le influyen las vacunas de los demás y (ii) la asignación de subastas es eficiente. El lector que conozca la literatura de subastas, se habrá dado cuenta que estamos ante una versión de los mecanismos Vickrey-Clarke-Groves, que permiten conocer las verdaderas preferencias de los individuos. Para que la subasta anterior funcione bien, es necesario que todos los individuos sepan qué beneficio obtienen por ser vacunados ellos mismos y por ser vacunada cada una de las personas con las que potencialmente puedan tener contacto. Esto es demasiada información, que además de no conocerse, se refiere a sucesos inciertos y futuros, sobre los que, como hemos dicho, abundan los malos cálculos por el uso inconsistente de las probabilidades y de los factores de descuento. (Aquí hablé de lo mal que calculamos las externalidades y aquí de las inconsistencias en las decisiones intertemporales y cómo en ambos casos una acción estatal puede mejorar el resultado). Si a ello añadimos la dificultad de organizar tal subasta, nos quedamos, de momento, con un interesante trabajo teórico sin aplicación práctica. Recordemos cómo otras subastas, para ser exitosas, tuvieron que refinarse tras mucha experimentación durante un tiempo del que ahora se carece. En su blog, John Cochrane propone simplemente que se deje actuar al mercado. Si el Estado decide que es importante vacunar pronto a un colectivo en particular no tiene más que acudir al mercado y comprar las vacunas necesarias, sin impedir que cualquiera pueda acudir al mercado. El precio de las vacunas reflejará su escasez en cada momento y quienes verdaderamente necesiten la vacuna antes serán quienes paguen ese precio. Siendo este mercado equivalente a una forma de subasta que no es unmecanismos Vickrey-Clarke-Groves,, no habrá ninguna garantía de que sea óptima incluso si cada individuo, institución y Estado tienen toda la información que necesitan sobre los beneficios, costes y externalidades. Cochrane, así todo defiende su propuesta aduciendo que, por imperfecto que sea el mercado, el Estado lo es aún más. No hay más explicación que esta, acompañada de algunos ejemplos. Más interesante, y de más fácil aplicación, es la propuesta de sacar a subasta unas cuantas vacunas de cada lote que va llegando. Es decir, la mayoría de las vacunas siguen el orden dictado, pero el gobierno subasta unas cuantas. Es la propuesta que Richard H. Thaler publicó en el NYT. De esta manera, algunas grandes empresas, equipos de fútbol u otras organizaciones con grandes beneficios potenciales por vacunar prontamente a sus empleados, podrían pagar grandes cantidades de dinero por esta prerrogativa, para beneficio de las arcas públicas, que podrían usarlo a su vez para su campaña de vacunación o para financiar sus servicios de salud, colapsados por la pandemia.Como siempre, la labor del economista es exponer las posibilidades con todo lo que buenamente podemos anticipar de cada una de ellas a la luz de lo que sabemos. A mi entender, solo una propuesta del tipo que hace Thaler está sustentada teórica y empíricamente. Si es o no conveniente para este caso, será algo que tengan que decidir los poderes públicos, sopesando las ganancias públicas y privadas de permitir esa opción frente al coste de retrasar algunas semanas la vacunación a algún colectivo; pero no rechazando por apriorismos ideológicos o consideraciones de estrategia política un tipo de mecanismo u otro”

    Juan José López Burniol: Cuestión de Estado

    https://www.lavanguardia.com/opinion/20210206/6227211/cuestion.html

    Edgar Morin (París, 1921) ha publicado, al borde de los cien años, un pequeño libro (107 páginas), cuyo título es explícito: Cambiemos de vía. Lecciones de la pandemia . Dejo para otro día –si se tercia– comentar la que es, a mi juicio, la idea axial de su reflexión: la recuperación del concepto de comunidad como antídoto de la exaltación paroxística de los derechos individuales y de grupo que padece Occidente, y que constituye una de las razones de su ocaso. Me centro en otra reflexión de Morin en torno al desafío que plantea la globalización. “Lo hemos visto –escribe–. La globalización ha creado una interdependencia sin solidaridad. En cuanto el virus empezó a extenderse, los estados encerraron a los países en sí mismos. La cooperación fue sustituida por la competencia”. Las consecuencias han sido dramáticas, con escasez mundial de medicamentos, de tests y de mascarillas. Lo que le lleva a preguntarse si la globalización no debería combinarse con desglobalizaciones parciales. Y de ahí deduce la necesidad de establecer políticas de prevención para las próximas epidemias, que aseguren una autosuficiencia mínima para los productos relacionados con la salud y la alimentación, es decir, una suficiente autonomía sanitaria y alimentaria. De esta forma –concluye Morin– “el Estado deja de ser dependiente en aquello que es vital para la nación –la salud, la alimentación y los productos de primera necesidad– y se convierte de nuevo en ‘soberano sobre su economía debida’, según la fórmula de Jacques Attali”. Si bien, en Europa, los estados han de unir necesariamente sus fuerzas en el seno de la Unión Europea.Es posible que algunos lectores piensen que esta conclusión es un objetivo imposible, porque los hechos –la globalización– son tozudos e irreversibles. Pero quizá este alarde de realismo sea alicorto, como lo prueba un episodio reciente. El pasado 13 de enero, la canadiense Couche-Tard presentó una opa sobre Carrefour, pero, dos días después, el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, cerró la puerta de Francia a la multinacional canadiense con unas declaraciones a France 5, en las que alegó razones de “soberanía alimentaria”, y remarcó que Carrefour es el primer empleador privado de Francia y el “eslabón esencial en la seguridad alimentaria de los franceses”. Ha sido una decisión rápida y contundente –como debe ser–, que concuerda además con la normativa de la Unión Europea. Esta puso freno, en marzo del pasado año, a la amenaza de que inversores (fondos) extracomunitarios aprovechen la volatibilidad de los mercados causada por la pandemia para tomar el control en sectores clave como la energía, las telecomunicaciones o las infraestructuras. La clase política española está enzarzada en una pelea por el poder sin atención alguna al interés general Vista desde España, esta rápida intervención del Gobierno francés puede resultar sorprendente, pero no lo es ni tampoco es privativa de Francia. Reacciones similares se han visto en otros gobiernos europeos, celosos de preservar la soberanía de su país en aquellos sectores que, con más o menos razones, consideran estratégicos. ¿A qué se debe esta tímida pasividad de los sucesivos ejecutivos españoles, sean del color que sean, ante las opas de grandes empresas nacionales por compañías extranjeras o fondos de inversión globales? Estos fondos, aunque lo nieguen con palabrería hueca, solo persiguen el troceamiento de dichas empresas, para hacerse con los beneficios extraordinarios procedentes de las posteriores ventas por trozos . Pienso que esta atonía suicida es consecuencia de una debilidad congénita del Estado español, una de cuyas causas es, a su vez, la ausencia de consensos básicos entre las grandes fuerzas políticas nacionales. “Casa con dos puertas, mala es de guardar”, y, más que pasar por dos puertas, la clase política española está enzarzada en una burda y brutal pelea a garrotazos en aras de la conquista o la preservación del poder, concebido solo como meta personal y partidaria, sin atención alguna al interés general.Apunta una nueva edad. Tras la caída del muro de Berlín, la crisis financiera del 2008 y la actual pandemia, estamos entrando en una nueva era en la que estrenamos un escenario global, con nuevos grandes protagonistas ansiosos de asegurar su hegemonía, y con ausencia de un libreto que establezca un nuevo orden internacional. En estas circunstancias difíciles marcadas por la anomia, urge más que nunca que los estados y los nuevos actores globales (como la Unión Europea) no esperen expectantes a que ­caiga el maná. Hay que buscarse la vida. No hay que jugar con las cosas de comer: es cuestión de Estado”

    .republica.com : Recomendaciones éticas para la toma de decisiones en situación excepcional de crisis por pandemia COVID-19 en las unidades de cuidados intensivos», de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), que cuenta con el aval de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI)

    “En el documento se  recomienda “valorar cuidadosamente” el beneficio de ingreso de pacientes con expectativa de vida inferior a 1-2 años, no ingresar a personas en las que se prevé un beneficio mínimo, priorizar a la persona con más años de vida ajustados a la calidad de la misma o tener en cuenta “el valor social de la persona enferma”. admitir un ingreso puede implicar denegar otro a otra persona que puede beneficiarse más”.El Ministerio de Sanidad ha admitido que la “sobrecarga” y “presión” en las UCI de determinados hospitales está obligando a ser “un poco más restrictivos” a la hora de admitir pacientes. Sanidad trabaja en coordinación con las sociedades científicas para establecer unos algoritmos y criterios de acceso a las UCI lo mas “homogéneos posibles”

    Elpais.com: En España la mitad de los contagiados han sido hospitalizados y se estima que aún no se ha llegado al pico de la epidemia, lo que ha llevado a la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), que cuenta con el aval de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), a plantear criterios de admisión a las Unidades de Cuidados Intensivos. Una expectativa de vida inferior a 1-2 años, la edad “biológica” o el “valor social” del paciente son algunos de esos criterios recogidos en el documento “Recomendaciones éticas para la toma de decisiones en situación excepcional de crisis por pandemia COVID-19 en las unidades de cuidados intensivos”. Se trata de sustituir, en estos tiempos excepcionales, el criterio de “primero en llegar, el primero en ingresar” por una estimación de a quién puede beneficiar más el tratamiento

    https://www.elpais.com.uy/mundo/coronavirus-pesadilla-viven-italia-espana.html

    Enrique Feas: Las lecciones para Europa del coronavirus

    En la Historia de la integración europea hay momentos en los que la reacción frente a una gran crisis determina para siempre el futuro de la Unión. Este es uno de ellos.Aunque no es el primero. La crisis del euro, por ejemplo, puso en evidencia que una unión monetaria incompleta es una mala idea. Es evidente que una moneda única exige una unión bancaria, porque si bancos y Estados miembros están íntimamente ligados, las crisis de los países serán a menudo crisis bancarias, y las crisis bancarias terminarán a menudo siendo crisis de los países. La visión miope y cortoplacista de algunos Estados miembros se empeña en que lo que hay que hacer es reforzar los canales privados de aseguramiento, cuando la evidencia indica –como recordaba Draghi en uno de sus últimos discursos– que dichos canales se hunden en caso de grandes crisis, y que si hoy las grandes fusiones y adquisiciones de instituciones financieras a nivel europeo están bajo mínimos es porque la mutualización de riesgos es una condición necesaria, y no una segunda derivada de la unión bancaria. Si al final un supervisor nacional va a tener que hacer frente con fondos nacionales a los problemas que tengan las instituciones financieras de su país, ¿qué incentivo tiene para atraer a instituciones de otros países cuyos balances conoce mucho peor? También en las dos últimas décadas se ha puesto de manifiesto que la libre circulación de capitales sin armonización a nivel europeo de la base imponible del Impuesto de Sociedades es una mala idea. Cuando las empresas multinacionales eran fundamentalmente empresas de bienes y el valor añadido se generaba en un solo lugar, detectar el lugar de realización del hecho imponible era sencillo. En un mundo de cadenas de valor y empresas tecnológicas resulta mucho más complicado determinar desde dónde se presta un servicio y dónde se genera el valor añadido. Si a eso añadimos que algunos Estados miembros flexibilizan su legislación para permitir la constitución en su país de empresas no residentes que acumulan beneficios europeos y tributan –es un decir– en paraísos fiscales, y otros permiten el pago sin retención en origen de enormes cantidades en concepto de royalties (en realidad beneficios camuflados) a paraísos fiscales, nos encontramos con que las empresas ya no sólo son libres para instalarse donde quieran, sino también para decidir dónde pagan sus impuestos, llevándose allí –y esto es lo grave– el beneficio generado en otros países y erosionando bases imponibles ajenas.La crisis de los refugiados de 2015, por su parte, puso de manifiesto que la libre circulación de personas casa mal con la ausencia de una política de inmigración y de asilo común. Esta libertad es sin duda uno de los derechos más importantes para los ciudadanos de la Unión Europea, pero se convierte en un problema cuando algunos países concentran la mayoría de los flujos migratorios y la solidaridad europea brilla por su ausencia. La crisis del coronavirus es un nuevo ejemplo de que la libre circulación de personas no es compatible con una integración a medias, tanto a nivel sanitario como económico y monetario.A nivel sanitario y epidemiológico, porque resulta evidente que, en una zona de libre circulación de personas (ya sea europea o simplemente española), una epidemia no se controla –en términos de nuevas infecciones– hasta que no se controle el último foco. De nada sirve aislar a una ciudad o comunidad autónoma si los ciudadanos entran y salen de ella libremente sin control alguno, expandiendo los contagios o importándolos, y retrasando el control final. Cualquier restricción a la circulación de personas en el espacio Schengen debería partir de la UE, y no de decisiones individuales que envían una pésima señal. Lo malo es que esto requiere niveles de coordinación hoy inexistentes.En el ámbito económico, a su vez, la unidad de acción es necesaria por dos motivos. En primer lugar, en términos de recursos, porque resulta imprescindible evaluar las necesidades de mascarillas, camas de hospital, aparatos de respiración asistida, etc. y lograr un aprovisionamiento rápido y efectivo para todos los Estados miembros. La decisión de Alemania y Francia de suspender las exportaciones de mascarillas y otro material médico de protección, realizada sin comunicarlo previamente a la Comisión ni coordinarse con otros socios europeos, ha sido una lamentable muestra de insolidaridad, un ejemplo del “sálvese quien pueda” que deteriora la visión ciudadana de la idea europea. Legal, quizás (los tratados permiten los controles de comercio en caso de crisis sanitaria), pero incorrecta (no se ha avisado a la Comisión ni a nadie, ni se ha atendido a los requerimientos de la Comisión para retirarlos) y moralmente discutible. Si a eso unimos la hábil decisión de China de proporcionar ese material a Italia, luego no nos podemos sorprender de que, cuando llegue la hora de adoptar una política europea respecto al 5G, Italia diga que tiene favores que devolver. Ni tampoco que, cuando precisamente Alemania o Francia hablen de la nueva estrategia de política industrial y la necesidad de crear “campeones europeos”, otros países piensen que, en caso de crisis, los campeones francoalemanes serían tan europeos como los fabricantes o distribuidores de mascarillas.Y en segundo lugar, porque esos recursos hay que financiarlos. La excusa de que las normas europeas permiten un incremento del déficit para este tipo de gastos extraordinarios es mal consuelo, porque no es ninguna novedad y porque el déficit y su sostenibilidad siguen recayendo sobre los países. ¿Qué ocurrirá si, después de unos meses, la economía italiana sigue muy débil y algunos bancos comienzan a flaquear, y la prima de riesgo italiana se dispara, contagiando a otros países? ¿Les suena el escenario? ¿De qué nos servirá entonces que se haya “autorizado” el déficit adicional? Lo que hace falta no es flexibilizar medidas, sino tener la altura de miras para el desafío al que nos enfrentamos. Quizás, una vez más, pesan los prejuicios y algunos países “frugales” piensan que el problema es de competencia de los italianos –quienes, por cierto, tienen uno de los mejores sistemas sanitarios y de emergencia del mundo– y no del hecho de que estaban mucho más expuestos que otros europeos a la economía china. El Consejo Europeo extraordinario del 11 de marzo nos devolvió, por desgracia, a 2008, cuando se perdió un tiempo precioso para actuar. Los países o entes supranacionales que olvidan su historia, incluso la reciente, están condenados a repetirla. Es en las crisis donde se ve mejor que la integración a medias no funciona. Si la del coronavirus no nos hace reaccionar y adoptar medidas de calado inmediatas, mecanismos  fiscales a nivel europeo (como recomienda el BCE, el FMI y todo economista que haya estudiado los riesgos de una zona monetaria no óptima) y un refuerzo de la integración en materia impositiva, de gestión de crisis sanitarias o de aprovisionamiento de recursos esenciales para la ciudadanía, no se extrañen de que, la próxima vez que Merkel, Macron –o sus sustitutos, que no serán mejores– hablen de la necesidad de “una Europa que protege”, a los ciudadanos les entre la risa. O peor aún, la indignación. Y eso, en términos políticos, ya sabemos en qué se traduce”

     Diego Saavedra: Datos sesgados e incompletos, un obstáculo para contener la crisis del COVID-19

    https://theconversation.com/datos-sesgados-e-incompletos-un-obstaculo-para-contener-la-crisis-del-covid-19-134160

    “Un gran enemigo en la lucha contra la pandemia son los datos sesgados e incompletos. Por ejemplo, la tasa de mortalidad del coronavirus se ha calculado de forma oficial en un 2,3 %, pero haciéndonos las preguntas adecuadas se puede ver rápidamente por qué es incorrecta.Por una parte, la tasa de mortalidad (fallecidos/infectados) suele calcularse una vez ha sido controlado el brote y se ha testado de forma sistemática a una parte representativa de la población. Por otra, según las estadísticas oficiales de los diferentes países a 17 de marzo de 2020, la tasa de mortalidad en China sería del 4,0 % (3 226/80 881), la del Reino Unido del 3,6 % (55/1 543) y la de Italia del 7,7 % (2 158/27 890).La única conclusión que se puede sacar es que las estadísticas de mortalidad y morbilidad están condicionadas por la cantidad de test que se realizan en los diferentes países. En Italia, por ejemplo, están examinando a la población de forma exhaustiva y sistemática. En los Países Bajos solo hacen la prueba de la infección por coronavirus a quienes están muy enfermos, y no a cualquiera que tenga síntomas. La tasa de mortalidad es, además, dependiente de la estructura por edades de una población. Italia es el país más envejecido de la UE.Hay que tener en cuenta que es posible infectarse sin haber estado en contacto con una persona visiblemente enferma, ni haber estado en ciudades con gran densidad de contagios. Por eso se cree que uno puede ser portador asintomático del coronavirus e infectar a otros durante el periodo de incubación de 14 días.Finalmente, como casi nadie se muere de forma inmediata por una infección de coronavirus, una estimación más precisa de la tasa de mortalidad vendría dada por el número de fallecidos / (fallecidos + pacientes recuperados). Según las últimas estadísticas globales (a fecha de 17/3/2020), la cuenta quedaría: 7 511 / (7 511 + 80 874) = 0,0849. La cifra equivaldría a un 8,5 %.Otra estadística comprometida es la del número de personas a las que un portador puede llegar a infectar (ritmo básico de reproducción, R₀). De momento, el R preliminar del SARS-CoV-2 se encuentra entre 2,24 y 3,58). El dato es similar al registrado en la pandemia de SARS (2002-2004), y superior al de la gripe española (1918) y la epidemia de ébola (2014). Las estimaciones erróneas de la tasa de mortalidad y del R₀ son increíblemente peligrosas a la hora de dar una respuesta sanitaria adecuada”

    LA AGENDA DEL ENSAYO  de

    Margarita Vidal

    Descripción: Descripción: Libros de transhumanismo

    Librería Castelar libreriaemiliocastelar.com

    Deirdre N. McCloskey: Las virtudes burguesas. Ética para la era del comercio

    Descripción: Las virtudes burguesas. Ética para la era del comercio (Politica)

    https://www.juandemariana.org/ijm-actualidad/analisis-diario/la-etica-del-capitalismo-las-virtudes-burguesas-segun-deirdre

    Gregorio Luri : La escuela no es un parque de atracciones. Una defensa del conocimiento poderoso

    https://i2.wp.com/www.nuevarevista.net/wp-content/uploads/2020/05/shutterstock_251933845-min.jpg?fit=5760%2C3335&ssl=1

    Ana S. Juarez entrevista a Álvaro de Marichalar: “El Régimen forzó a mi padre a vender Génova 13, que era nuestro hogar”

    Descripción: Álvaro de Marichalar
    https://www.larazon.es/gente/20210220/brdskf6fl5bphl2ozcrcuijyuy.html?outputType=amp

    Jorge Raya entrevista a Clara Pastor: «No hay cosa más horrible que llegar a un sitio y ser el más listo: estás muerto»

    Descripción: Clara Pastor, la editora cuentista

    https://theobjective.com/further/clara-pastor-no-hay-cosa-mas-horrible-que-llegar-a-un-sitio-y-ser-el-mas-listo-estas-muerto

    Paola Obelleiro entrevista a Benito Portela : «Si el Estado no recurre la segunda sentencia del Pazo de Meirás, los Franco van a ganar el partido y la liga en el Supremo»

    https://www.eldiario.es/galicia/politica/alcalde-sada-si-no-recurre-segunda-sentencia-pazo-meiras-franco-ganar-partido-liga-supremo_128_7236386.html

    Mil gracias por la lectura y difusión de esta Agenda  de Prensa y no sean cándidos. No crean en las palabras y solo se fíen de los hechos

    *
    •  
    • Hay  dos procedimientos alternativos para suscribirse.
    • La primera manera para   suscribirse es mediante    una transferencia periodica fija de 15 euros/mes a la C/C de  MANUEL PORTELA PEÑAS en la entidad bancaria
    • kutxabank
    • IBAN ES09
    • 2095 0334 8091 0306 8877
    • La otra modalidad de suscripción  funciona mediante un recibo de 15 euros /mes que tramito mediante mi  banco contra la C/C del suscriptor. Para ello es imprescindible hacerme llegar el siguiente boletín de suscripción:
    • Autorización de cargo en cuenta
    • Nombre y Apellidos : XXXXXXXXXXXXXXXXXX
    • NIF/CIF:   ZZZZZZZZZ
    • Número de cuenta (20 dígitos): ZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
    • Enviar el cupón, debidamente relleno,  a la siguiente dirección:
    *

Calendario de artículos

febrero 2021
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728

Artículos anteriores