• Es probable que hasta hace poco no hubieras oído hablar en tu vida de Fran Lebowitz. La escritora y humorista –y alguna que otra cosa más– está ahora en boca de todos gracias a la maquinaria de un imbatible del mainstream: Netflix. Una miniserie documental del gigante del streaming ha hecho que nuestras redes –qué curioso, algo que ella no tiene y que encima rechaza– se inunden de citas y fragmentos de lo que dice Fran en la serie que le ha dedicado su amigo eterno: Martin Scorsese. Si bien es probable que hasta hace poco no hubieras oído hablar en tu vida de Fran Lebowitz, ella es todo un icono desde hace mucho tiempo. Menos conocida en Europa –sobre todo en España–, la autora es todo un monumento vivo de la ciudad de Nueva York. O de una manera muy neoyorquina de entender Nueva York. Ahora que la has escuchado hablar sin parar durante los siete episodios de Pretend it’s a Cityregular traducido a Supongamos que Nueva York es una ciudad–, te retamos a que conozcas de verdad a la más famosa de las desconocidas

    https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/martin-scorsese-hombre-rie-fran-lebowitz_129_7050229.html

    La pose elegida porIsabel Díaz Ayuso

    https://www.huffingtonpost.es/entry/la-polemica-la-portada-de-isabel-diaz-ayuso-valentia-o-vanidad_es_6009bd12c5b6ffcab96bda60?ncid=newslteshpmgnews

    La pose elegida porIrene Montero

    https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/09/24/irene_montero_vanity_fair_111320_1012.html

    Elelectoral..Com:  Según la encusesta electoral del CIS , el PSC sube con mucha fuerza tras la elección de Salvador Illa como candidato a la Presidencia de la Generalitat y tendría opciones de ganar las elecciones, tanto en voto como en escaños, según una encuesta electoral del CIS. ERC mantendría su nivel de apoyo de 2017 y también tendría opciones de victoria, dejando atrás a Junts, que perdería buena parte de sus apoyos

    Según esta encuesta, el PSC sube 10 puntos desde las elecciones de 2017, situándose con un 23,9 % de intención de voto, con lo que pasaría de 17 a entre 30 y 35 escaños. ERC se mantiene con un 20,6 % y conseguiría entre 31 y 33 escaños, manteniendo su actual representación. Junts cae con fuerza hasta el 12,5 % y se quedaría con entre 20 y 27 escaños. Los comunes suben ligeramente hasta el 9,7 % y se colocarían con entre 9 y 12 escaños. Ciudadanos se hunde hasta el 9,6 % y perdería casi dos tercios de su representación, quedándose con entre 13 y 15 diputados. Vox irrumpe con un 6,6 % y entraría con entre 6 y 10 escaños. La CUP sube ligeramente hasta el 6 % y alcanzaría los entre 8 y 11 escaños. El PP sube hasta el 5,8 % y se situaría con 7 escaños. Por último, el PDeCAT se sitúa con apenas un 0,7 % y no conseguiría representación

    Carmen Morodo: Según el último sondeo de NC Report del mes de diciembre, el PP se recupera con respecto a los meses anteriores y vuelve a los apoyos que consiguió agarrar antes de septiembre, coincidiendo con la desescalada y el fin del estado de alarma. Esta encuesta sitúa al PP en la horquilla que se mueve entre los 102 y los 104 escaños.

    https://www.larazon.es/espana/20210104/xthkc5heare3diapxnoa256hyi.html ´

    En su conjunto, la derecha avanza del 43,1 por ciento al 46,6 por ciento, y de 153 escaños a 165/169. Esto significa que les faltan entre 7 y 11 diputados para la mayoría absoluta. Pero la izquierda y el independentismo seguirían teniendo más votos para aupar a Pedro Sánchez de nuevo a La Moncloa.En esta encuesta de diciembre, la izquierda pierde un mínimo de 13 escaños y un máximo de 16, es decir, baja de 158 a 142/145 diputados. Los socialistas se dejan 1,8 puntos. El retroceso de Unidas Podemos es de 1,2 puntos. Más País, 0,3 puntos. Y únicamente Compromís se queda con el mismo porcentaje que el 10-N. En el juego de trasvases no hay movimientos sustanciales que impliquen una alteración de los equilibrios de fuerzas dentro del bloque y, de hecho, a estas alturas de la Legislatura sólo el 3,7 por ciento de los votantes de Unidas Podemos declaran que votaría al PSOE, y a la inversa, el 1,3 del voto socialista admite que podría votar a los morados.En el análisis detallado, con los Presupuestos ya en la mano, el PSOE tendría 110/112 diputados frente a los 120 de las últimas elecciones generales. Podemos estaría entre los 30/31, mientras que hoy ocupa 35 bancos del Congreso. Es decir, esto confirmaría que la estrategia del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, de mantener el pulso a la parte socialista del Gabinete en los temas sociales le está sirviendo para aguantar el desgaste que se deriva de la gestión de la pandemia, y que paga más caro el PSOE. Las alianzas con ERC y Bildu también le están resultando más cómodas de manejar, lógicamente, a los morados que a la parte socialista del Gobierno de coalición”

    NOTICIAS & OPINIONES VARIAS DE ACTUALIDAD

    Mónica Mena:Desde que WhatsApp anunciara sus nuevas condiciones de servicio y privacidad a principios de enero (cuya entrada en vigor ha acabado retrasando por las quejas suscitadas), han sido muchos los usuarios que han migrado a otras alternativas de mensajería como Signal y Telegram. Ambas plataformas no han parado de sumar descargas en todo el mundo durante las dos últimas semanas. Aunque en Europa Whatsapp no puede compartir sus datos con Facebook debido al Reglamento General de Protección de Datos aprobado en 2018, los usuarios europeos han empezado a migrar igualmente hacia otras plataformas.En España, del 1 al 18 de enero, las descargas de Telegram superaron las 487.000, llegando a rozar las 50.000 diarias a mediados de mes, según datos de Airnow Data. Signal, por su parte, sumó algo más de 432.000, registrando durante cuatro jornadas más de 53.000 descargas diarias

    https://www.diarioabierto.es/540344/signal-y-telegram-disparan-sus-descargas-en-espana

    “La luz ya llega del fondo del túnel. Procede de las vacunas, que permitirán volver a la libertad de movimientos y a la actividad económica y social deseada.Nunca se había conseguido un avance tan rápido en biomedicina, las vacunas de RNA mensajero representan avances disruptivos con aplicaciones importantes en otras áreas médicas, mientras que las tradicionales vacunas de virus atenuado están entre las menos prometedoras de esta carrera, en la que el ganador no lo toma todo pero gana una enorme ventaja. The Economist informa que a 6 de enero de 2021 hay 3 vacunas ya aprobadas por los reguladores “exigentes” (las de Pfizer, Moderna y Oxford-Astrazeneca), otras cuatro aprobadas en otros países y tres más en fase muy avanzada de ensayo clínico. Entre todas acumulan el compromiso de proveer 12,490 millones de dosis, que darían para inmunizar antes de final de 2021 al 80.8% de la humanidad, en el escenario más optimista (en el que se aprueban las de CureVac, Novavax y Johnson&Johnson). A 13 de enero de 2021 ya se han vacunado (al menos la primera dosis) casi 30 millones de personas en el mundo, con gran variabilidad en sus tasas por población.

    En seguridad del paciente es bien conocido el modelo del “queso suizo” (vale cualquier queso con agujeros). Para que se produzca un evento adverso grave han de fallar múltiples defensas, han de darse varios fallos humanos y organizativos. Ese modelo se ha aplicado a la defensa frente a la COVID-19 (aqui hay una interesante versión de Ian Mackay), también en la figura. Unas barreras a la COVID-19 dependen de la responsabilidad individual, otras son de responsabilidad compartida. Entre estas últimas están las vacunas.  Las vacunas COVID-19 plantean retos de gran interés para la economía: sobre los esquemas óptimos de financiación; sobre la priorización de grupos poblacionales; sobre logística; sobre incentivos a la población para que se vacune, con la externalidad en beneficios que implica; y sobre los incentivos a la industria para acelerar su desarrollo.A pesar del alto valor social de la vacunación contra enfermedades infecciosas, los niveles óptimos de I+D, producción y distribución de vacunas no se alcanzarían sin intervención pública. Bloom señala que la COVID-19 está poniendo en evidencia la fragilidad de los sistemas actuales para el desarrollo, producción y distribución de las vacunas. En un paper reciente, aun en revisión, Vu y colaboradores analizan el rendimiento económico de una cartera de activos compuesta por vacunas contra enfermedades infecciosas emergentes. Bajo supuestos realistas de financiación, los retornos esperados son negativos. Por tanto, el sector privado nunca entraría en estas inversiones sin intervención pública. Proponen soluciones alternativas, incluyendo modelos de suscripción (las personas pagarían cuotas anuales para asegurarse una vacuna si apareciera una epidemia) y la colaborción público-privada. Esta es la solución práctica a la que se ha llegado con la COVID-19.

    La solidaridad interesa a los países ricos

    En los últimos meses se han difundido estimaciones del valor social global de las vacunas. Así, la OMS publicaba resultados de un estudio encargado por la Fundación Gates según el cual si los países pobres tuvieran acceso equitativo a la vacuna, los 10 países ricos incluídos en el análisis tendrían unos beneficios de más de 153, 000 millones de $ en 2020-21, alcanzando los 466, 000 millones en 2025. Hay que leer esas estimaciones en contexto: la OMS lanzaba al mismo tiempo un llamamiento para completar la financiación necesaria para el Access to COVID-19 Tools(ACT) Accelerator, un proyecto de colaboración global para acelerar el desarrollo, producción y acceso equitativo a tests, tratamientos y vacunas COVD-19. Por su parte, RAND Europa publicaba su estudio macroeconómico del coste para 30 países ricos a través del efecto sobre cinco sectores de actividad intensivos en contactos humanos (hostelería, ocio, comercio, transporte y sanidad y sector sociosanitario) de la falta de inmunización a la población de los países de renta baja y media. Según las estimaciones de RAND, el coste total acumulado sería 82,000 millones de $ en 2020-21 y subiría anualmente hasta alcanzar 258,000 millones $ en 2023-24. Los países ricos más damnificados por la falta de equidad vacunal hacia los pobres serían Estados Unidos y Alemania. Si leemos entre líneas, están pidiendo a esos grandes damnificados mas financiación para el ACT Accelerator.Esto nos lleva a la solidaridad interesada y a su conexión con el nacionalismo vacunal. La presidenta de la Comisión Europea ha manifestado que Europa hará todo lo que esté en su mano para asegurar que todas las personas del mundo tengan acceso a la vacuna independientemente de donde vivan. ¿Solidaridad altruista o interesada? En cualquier caso, conviene no olvidar que los ricos de los países pobres se vacunarán aunque no formen parte de la población de mayor riesgo, y que la precariedad socioeconómica es un factor de riesgo COVID, además de la edad o la comorbilidad. Conviene, pues, mantener aquella visión de la vacunación como la loncha adicional de un Emmental, agujereado, que precisa de las otras lonchas que forman parte de la actuación global contra la covid-19.La estrategia de vacunas de la Comisión Europea, EEUU, Reino Unido y otros países ricos se basa en firmar acuerdos de riesgo compartido con varias compañías que tienen ensayos clínicos en desarrollo. Si finalmente no se llegaran a autorizar y comercializar, serían costes hundidos, pero si salen al mercado, Europa tendrá acceso a un número preestablecido en contrato de (millones de ) dosis a un precio “razonable”. Esta estrategia evita la fragmentación de compradores en un mercado salvaje, compitiendo por comprar un producto ofrecido en régimen de monopolio u oligopolio, con los sobreprecios consiguientes. Moderna, una de las empresas desarrolladoras de la vacuna de RNA mensajero, mantiene que el “valor” de una vacuna de eficacia del 60% para un ciudadano de EEUU sería 300$ (ver aquí). Aunque los acuerdos de precios con la Comisión Europea son confidenciales, la prensa ha filtrado información al respecto según la cual los precios acordados son una pequeña fracción de esa cifra.En sanidad hay antecedentes de acuerdos para la provisión de bienes que el mercado no garantiza por si mismo, al ser insuficiente el incentivo ligado a la exclusividad de las patentes. Hasta ahora, esos Advanced Market Commitments (AMC) se habían establecido entre financiadores creíbles (organismos internacionales como la OMS, pero sobre todo, donantes globales como la Fundación Gates) y compañías farmaceuticas. Básicamente, consistían en el compromiso de compra de un número predeterminado de dosis a un precio superior al de mercado, que garantizara ingresos suficientes para la compañía y un retorno de la inversión aceptable. Hasta ahora, los AMC se habían firmado para afrontar el problema de la baja disposición a pagar en los países de renta baja, que terminaba convirtiendo a determinadas enfermedades allí prevalentes (malaria, tuberculosis, dengue) en enfermedades olvidadas o huérfanas (neglected diseases) y dejaban sin cobertura vacunal a los niños.Por primera vez, y este es el gran cambio de la era COVID, los acuerdos son con países y bloques de países ricos, para estimular la investigación exprés y compartir el riesgo de proyectos fallidos.La estrategia europea es (al menos aparentemente) solidaria, ya que reconoce que sólo cuando el planeta entero esté libre de SARS-COV-2, Europa lo estará (Greer, 2020). Europa forma parte de acuerdos globales de acceso a las vacunas, liderados por la OMS. Estos acuerdos globales de abastecimiento de vacunas para 170 países se plasman en el “COVAX” (Global Vaccine Allocation Plan), y han sido firmados por 78 países de renta alta, incluyendo la UE, Japón y Noruega.Pero no todo es solidaridad. En total, los países ricos, que representan el 13% de la población mundial, han comprado para sí mismos mas de la mitad de las dosis de las vacunas prometedoras, según informa Oxfam. De ahí que la OMS esté clamando contra el “nacionalismo vacunal”, con el argumento de que prolongará la epidemia en vez de acortarla.La provisión de bienes públicos refuerza la identificación nacional. Cuando se trata de bienes públicos globales, y de males públicos como el calentamiento global, se precisa de la acción colectiva pues sus beneficios no conocen fronteras ni generaciones. Como se argumentaba en el post de Llavador y Ortun, disminuir el riesgo de futuras pandemias requiere actuar sobre el calentamiento global, la amenaza más importante en el mundo, ya que no existirá bienestar humano en un planeta enfermo.La necesidad de una gobernabilidad internacional choca con el dilema Westfaliano de la soberanía nacional que arrastramos desde 1648.

    De vuelta al queso suizo

    El ratón de la incertidumbre sobre la eficacia y seguridad de las vacunas se combate con recogida y análisis de datos y no es reservorio de patógenos. Nos debe preocupar más el ratón de la desinformación, esa desinformación para la cual existen abundantes proveedores en el mercado. Hay además otra pandemia, la desconfianza en la ciencia que exhiben algunos grupos de antivacunas sistémicos que difunden noticias falsas. Y las redes sociales potencian su impacto, como analiza Antonio Cabrales: hay menos nodos antivacunas, pero son más centrales en redes. Además, su contenido es más diverso y entretenido (ofrecen consejos de salud y bienestar, medicina alternativa y teorías de la conspiración) mientras que los pro-vacunas son más monotemáticos. El aislamiento de los que están a favor de la vacunación les puede hacer pensar que sus ideas están más aceptadas de lo que lo están en realidad”   Vicente Ortun

     “El Panel de Funcas es una encuesta realizada por Funcas entre 20 servicios de análisis. A partir de las respuestas, se ofrecen de forma bimestral las previsiones de «consenso» como la media aritmética de las 20 previsiones individuales.. En su último Informe de Enero 2021 , se  es­tima que la eco­nomía es­pañola cre­cerá este año un 6,3%, dos dé­cimas por de­bajo lo pre­visto en el an­te­rior pa­nel, y que el dé­ficit pú­blico se si­tuará en el 8,4% del PIB, una dé­cima más de lo es­pe­rado en no­viem­bre. La re­baja de la pre­vi­sión del PIB del Panel de Funcas se debe al re­corte en tres dé­cimas de la apor­ta­ción que es­tima que hará la de­manda na­cional al cre­ci­miento, hasta si­tuarla en 5,9 pun­tos, al tiempo que ha me­jo­rado en una dé­cima la con­tri­bu­ción es­ti­mada para el sector ex­te­rior, que ahora es de cuatro dé­ci­mas. «Aunque el contexto externo sigue siendo desfavorable, las perspectivas tanto en Europa como fuera de ella deberían mejorar a medida que avanza la campaña de vacunación. La mayoría de los panelistas ha elaborado sus previsiones partiendo de la hipótesis de que en junio se habrá vacunado en España entre el 30% y el 45% de la población, y en diciembre entre el 70% y el 80%», señala. En este escenario, la economía «irá de menos a más», con un crecimiento intertrimestral entre enero y marzo del 0,5%, más moderado que en el anterior panel, e incrementos de entre el 2% y el 3% en los trimestres siguientes.Esta recuperación se producirá después de una caída del PIB en 2020 que el Panel cifra en un 11,2%, seis décimas menos de lo estimado en noviembre, por la revisión al alza de la previsión del cuarto trimestre hasta el -0,8%, frente al -3% previsto anteriormente.Los panelistas de Funcas estiman que la tasa media anual de inflación se situará este año en el 0,8%, una décima menos de lo esperado, mientras que la tasa interanual de diciembre será del 1,4%.EL EMPLEO SUBIRÁ UN 3,2% En cuanto al empleo, la estimación de consenso para el empleo equivalente a tiempo completo que realiza el Panel apunta a una caída del 7,2% en 2020 y a un incremento del 3,2% en 2021. Estima además que la tasa de paro media anual subirá este año hasta el 17,2% tras alcanzar el 16,1% en 2020. Por su lado, la previsión de déficit público para 2020 se reduce en tres décimas respecto al panel de noviembre, hasta el 12,1% del PIB, mientras que para este año sube una décima, hasta el 8,4%.”     Funcas. es

    https://mail.google.com/mail/u/1/#inbox/FMfcgxwKkbkTHwDWZsFBpsQsStbmSmxH

    “La pandemia ha infligido un daño considerable a la industria española, superior al esperado en marzo de 2020, dada su menor exposición directa a las medidas de confinamiento. Ello se ha debido al gran impacto indirecto recibido de la caída de las compras de las empresas de los sectores de servicios y de las familias, de la intensa reducción de las exportaciones, a las que destina el 40% de su producción, y del colapso de la inversión en vivienda y en bienes de equipo .El segundo trimestre del año, que coincidió prácticamente con el período de confinamiento del conjunto de la población española,  fue el más recesivo, con gran diferencia, registrando una disminución del VAB nada menos que de un 27,2% en términos anuales, superior a la del conjunto de la economía. Las exportaciones se hundieron en ese período un 36,7%, la demanda de bienes de consumo duradero un 32,6%, la de inversión en maquinaria, bienes de equipo y armamento, en un 32,6% y la inversión en material de transporte en un 51,7%. El mes de abril, con un cierre total de las actividades no esenciales durante sus primeros nueve días, anotó los máximos recesivos, como bien refleja la evolución del Índice de Producción Industrial de ese mes, siendo las manufacturas más afectadas las de bienes de equipo y las de bienes de consumo duradero, en particular, entre estas últimas, las más sensibles a las actividades presenciales de la población (automóviles y prendas de vestir).Ya en el tercer trimestre del año, la tónica recesiva se moderó sustancialmente, anotándose una reducción del VAB con respecto al año anterior de sólo un 4,9%, que suponía una apreciable remontada de la actividad industrial, fruto de una paulatina normalización de las demandas ya anteriormente mencionadas. El cuarto trimestre  parece haber seguido una tónica similar, incluso más positiva, al menos durante octubre y noviembre, meses para los que ya conocemos el dato del Índice de Producción Industrial.En el escenario más probable de los definidos recientemente por el Banco de España, el PIB habrá disminuido en España un 11,1% durante 2020, tomando como referencia el año anterior, un porcentaje sólo algunas décimas superior al que puede pronosticarse hoy para la caída del producto industrial (un 10,7%). Sin embargo, la evolución de éste durante la segunda parte del año 2020 ha sido más positiva que la del PIB nacional. De la misma manera, el nuevo ejercicio que empieza ahora ofrece perspectivas mejores para la industria que para el conjunto de la economía.Pero aun suponiendo un escenario optimista de recuperación de la actividad industrial para  2021, con un aumento del VAB manufacturero en torno al 8%, al finalizar el año, España seguiría lejos del nivel de producción que había alcanzado antes de la Gran Recesión (ver Gráfico adjunto), y desde luego generaría un menor volumen de empleo. A diferencia del PIB español, que recuperó nueve años después, en 2017,  la cifra alcanzada antes de la crisis financiera, el VAB de la industria manufacturera era aún en 2019 un 5,4% inferior al de 2008. Aún se encontraba más lejos del alcanzado entonces el volumen de empleo (23% inferior, es decir, 600 mil trabajadores menos)La importante recuperación de la industria española desde junio de 2020 es un reflejo de su elevada capacidad competitiva, que le ha permitido ir normalizando paulatinamente su nivel de exportaciones. Sin embargo, no ha evitado que pierda peso en la producción industrial comunitaria, debido a que los principales líderes europeos han sufrido menos con la pandemia. Es la segunda vez que esto ocurre durante el siglo actual. La primera fue durante la Gran Recesión.A nadie puede escapar pues que revertir la evolución descrita y además lograr aumentar el peso de la industria en el PIB, es decir avanzar en la reindustrialización de España, es un reto de una formidable envergadura. Sólo puede afrontarse con ciertas garantías de éxito mediante la instrumentación de una ambiciosa y efectiva política industrial, ya reclamada, por lo demás, desde diferentes instancias políticas y económicas, antes de la aparición de la pandemia. Y no sólo, ni principalmente, en España. En 2019, Francia Y Alemania firmaron un Manifiesto reivindicando un mayor protagonismo en la actividad industrial del Estado, relegado a un papel pasivo durante las cuatro últimas décadas.Se abre pues una oportunidad para dar un giro radical a la política industrial en España, no sólo porque los demás países europeos lo harán, liderados con gran empuje por Alemania, brindado proyectos comunes a los que incorporarse, y buenas orientaciones que seguir (no se olvide que España cuenta con una importante presencia de multinacionales europeas en su territorio), sino también porque España va a recibir una ayuda de gran cuantía del fondo Next Generation EU para poder hacerlo, compensando la precariedad de su presupuesto público.Por otra parte, no cabe albergar dudas acerca de los importantes réditos que se derivan de un firme apoyo a los sectores industriales. Por encima de otros posibles y más discutibles beneficios que a menudo se citan, como la introducción de nuevos modelos de gestión, o una cualificación de la mano de obra superior, destaca su gran importancia en la exportación (en España suponen casi el 60% del total), en la que, no obstante, probablemente tenderán a perder peso en los próximos años, debido a la rápida internacionalización de los servicios, los digitales en particular,  y sobre todo, el hecho de que ejecutan un elevado porcentaje del gasto empresarial en innovación. En 2018, de las 100 primeras empresas del mundo, ordenadas según su esfuerzo tecnológico, 83 eran manufactureras, y su gasto representaba el 42% del total, de forma que puede muy bien decirse que no hay esfuerzo innovador donde no hay industria.La reindustrialización de España debe perseguir tres objetivos fundamentales. En primer lugar, aumentar y diversificar el tejido industrial, avanzado hacia actividades más sofisticadas, donde no se compite en precios con los países de Europa del Este y otras economías emergentes.  Ha de contarse para ello con la ayuda de la inversión extranjera, para la que se ha  perdido algo de atractivo en los últimos años. En segundo lugar, aumentar la dimensión del mercado exterior para nuestros productos, penetrando más en los países más desarrollados, como los del Norte de América o Japón, pero también en Latinoamérica, aprovechando las ventajas que ofrecen los nuevos acuerdos de comercio de la UE. Y en tercer lugar, incrementar la productividad del trabajo, base de la competitividad de las empresas.La política industrial tiene un gran espacio por cubrir, porque las acciones que deben de emprenderse para conseguir los objetivos citados generan grandes externalidades positivas, de forma que, sin la ayuda del Estado, los resultados que pueden obtenerse son mucho más limitados.. Así mismo, han de coordinar la cooperación entre los sectores y empresas que se agrupan en sistemas productivos locales, con el fin de aprovechar sus interdependencias y complementariedades. Finalmente, y sobre todo, deben hacer una puesta decisiva por la ciencia y la tecnología, la atracción del talento y la innovación tecnológica, logrando que España deje de ser ubicada en el pool de países “innovadores moderados” en el que actualmente  se encuentra. La política industrial para un país desarrollado como España es sobre todo política tecnológica.Para abordar un programa semejante, las Administraciones Públicas han cambiar radicalmente la concepción acerca de su papel en la industria, dejando de considerarlo meramente pasivo y dependiente de las demandas de las empresas privadas, puesto que, en un país como España, con un marco tan estrecho de cooperación entre empresas, ello necesariamente conduce a una atención preferente a los lobbies y a las grandes compañías. Por otra parte, en consonancia con un papel más activo y de liderazgo, deben dotarse de más personal y menor equipado técnicamente, así como multiplicar los organismos de cooperación y de conexión público-privada especializados, imitando a algunos ya existentes que funcionan bien, el ICEX, el CDTI o ENISA, resucitando algunos de los muchos eliminados en los últimos años y creando otros nuevos. En este sentido, hay que dar la bienvenida a la eliminación reciente de las restricciones impuestas en 2015 para la creación de nuevas agencias públicas, ya que éstas son los instrumentos idóneos para intervenciones horizontales bien definidas. La concepción pasiva de la Administración Pública ha privatizado, en las grandes consultoras y en otras muchas más pequeñas, parte del trabajo de diagnóstico, prospectiva, estrategia y diseño de políticas que corresponde a una Administración de nuevo cuño, que quiere saber y entender de industria, e intervenir de forma decisiva en su desarrollo”     Rafael Myro

    Asimetrías que se han vuelto a poner de manifiesto con la publicación de los datos decrecimiento de China en el cuarto trimestre de 2020. La economía asiática creció un 6,5% interanual, gracias a un avance trimestral del 2,6%, muy superior al objetivo oficial del gobierno chino establecido antes de la crisis (1%/2% trimestral). De esta manera, China registró un crecimiento medio positivo del 2,3% en 2020, siendo el único país, entre las grandes economías, que habría recuperado en su totalidad el ajuste en la actividad causada por la pandemia. Como era de esperar, está siendo el sector industrial el que está tirando de la actividad, con un crecimiento de la producción fabril del 7,1% interanual, lo que ha permitido elevar el uso de la capacidad instalada hasta el 78%, respondiendo con mucha flexibilidad tanto al aumento de la demanda interna, como a los pedidos procedentes del exterior. El resultado se refleja en un crecimiento de las exportaciones del 17% interanual en el cuarto trimestre, el ritmo más elevado desde principios del 2013, cuando la economía se expandía a una tasa próxima al 8% anual. Este dinamismo exportador, pese a que los costes de transporte están aumentando de manera muy apreciable (de 2.000 a 9.000 dólares en el caso de un container entre China y Europa), también muestra el buen momento que se vive en el sector industrial global y en el consumo de bienes electrónicos, médicos y tecnológicos, por cambios de las preferencias de los consumidores a raíz de la pandemia, principalmente en EEUU (las exportaciones chinas al país crecieron un 34,3% interanual). Asimismo, revela lo difícil que será desmontar las cadenas de valor y, por tanto, dar marcha atrás en el proceso de globalización. Por tanto, si en términos absolutos la recuperación de China ya ha permitido alcanzar los objetivos de las autoridades, en términos relativos está reduciendo de manera apreciable la brecha con los países más avanzados y, especialmente, con EEUU. No sorprende que, en este contexto, las inversiones extranjeras directas hayan crecido un 6,3% en 2020, patrón que se está reflejando en un fortalecimiento del yuan frente al dólar (7% en el último año). En este sentido, las primeras declaraciones de la secretaria del Tesoro americana reflejan la importancia que va a seguir dando la nueva administración al tipo de cambio, al incidir en que se perseguirá cualquier intento de manipulación de las divisas por parte de terceros países. Oficialmente, la lista de países que, según EEUU, alteran artificialmente el valor de la moneda se ciñe a Suiza y Vietnam, mientras que el grupo de países con riesgo de ser clasificados como manipuladores incluiría a China, Japón, Malasia, Taiwán, Tailandia, India, Corea del Sur, Singapur y la zona euro. No es de extrañar, por tanto, que cada vez el BCE manifieste de forma más clara su preocupación por el comportamiento del euro. La situación es complicada porque la brecha acumulada respecto al objetivo de inflación en Europa se amplía, pero el BCE no parece que tenga margen para bajar tipos, lo que aprecia más el euro frente al dólar y, por tanto, inyecta más aire en las velas del proceso de japonización de la zona euro. En este contexto, la reunión del BCE no supuso ninguna novedad, después de la última vuelta de tuerca de finales del año pasado. La autoridad monetaria pretende mantener la máxima flexibilidad para afrontar un año que seguirá caracterizado por la elevada incertidumbre. El objetivo es seguir manteniendo las condiciones financieras lo suficientemente relajadas para crear el «espacio fiscal» que facilite los programas de gasto y las emisiones correspondientes, ligados al Next Generation. De momento, se reconoce un empeoramiento de la coyuntura económica algo mayor de lo esperado que, por ahora, no obliga a revisar ni las previsiones económicas, ni el volumen del Programa de Compra Pandémico (1,85 billones), con mucho margen todavía para afrontar todo tipo de sorpresas en el escenario. En la rueda de prensa, Lagarde intentó vender esa flexibilidad como algo positivo, pero transmitió intranquilidad al mercado, al cotizarse una posible reducción en el ritmo de las compras de bonos. Ello vuelve a demostrar tanto la fuerte dependencia del mercado de bonos a la actitud proactiva del BCE, especialmente en un momento del año en el que los gobiernos suelen concentrar sus emisiones, como las dificultades que conlleva la política de comunicación del BCE. La referencia a la utilización de un enfoque «holístico» a la hora de valorar la situación de las condiciones financieras no fue muy bien entendido por los inversores, que van a demandar más concreción cuando se haga pública la nueva estrategia del BCE con decisiones tan importantes, como la nueva definición del objetivo final o la normalización de las políticas no convencionales utilizadas en los últimos años (QE, etc). En este contexto, cobra más importancia, si cabe, el debate sobre si el siguiente paso debe ser un control de la curva de tipos de interés «a la japonesa». En cualquier caso, hay que ser conscientes de que la política monetaria no puede compensar problemas como las necesidades de recapitalización después de la crisis del tejido empresarial europeo, que esta semana la Asociación de Mercados Financieros (AFME) cifraba en 600.000 millones de euros (1 billón de euros sin tener en cuenta las ayudas públicas)”    José Ramón Díez

    https://www.blogbankia.es//es/blog/china-tipos-de-cambio-y-bancos-centrales.html

    “Podía haber sido incluso un poco peor, pero las medidas adoptadas ayer por el Gobierno vasco son otro golpe para la cultura en vivo. No digo que no sean necesarias, ojo, que eso es cosa de los especialistas. Solo advierto sobre lo difícil que están poniendo la gestión a las distintas entidades que operan en el sector. Podía haber sido peor porque durante un día o dos se manejó la posibilidad de que se fijara la hora de final de los espectáculos en las siete de la tarde. Eso obligaba a comenzar las funciones entre las cinco o cinco y media (incluso antes), lo que reducía drásticamente el número de asistentes de lunes a viernes. Hablé ayer con varias entidades y ya estaban trabajando en un reacondicionamiento de horarios, pero sin disimular su desaliento. En alguna de esas entidades ya me contaron que les producía una enorme tristeza ver el reducido número de espectadores que están teniendo funciones que otros años registraban llenos. No se ha reducido el horario, pero el cierre de los municipios limita extraordinariamente el número de espectadores que pueden asistir a un espectáculo. Incluso a un museo, aunque no sea cultura en vivo. Y, sin embargo, las entidades públicas están haciendo lo imposible por mantener abiertas sus puertas y ofrecer contenidos de calidad. Otra cosa son las privadas, claro, porque en algunos casos, al no contar con el colchón de la Administración, hacerlo sería encaminarse directamente a la quiebra, con lo que la pérdida sería mucho mayor. No es que no se les pueda pedir tal cosa, es que debemos pedirles exactamente lo contrario: que hagan lo preciso para poder continuar con su actividad cuando las condiciones mejoren. Pero en el ámbito público, creo que debemos dar todo su valor a organizaciones en las que sus trabajadores se están esforzando al máximo para reorganizar una y otra vez horarios, abonos, localidades, programas e invitados para que sigan en cartel los espectáculos. Debemos hacerlo no solo en nombre de quienes pueden acudir a los mismos, sino de la cultura en general. Seguir con la llama encendida es esencial. Alguna vez te he comentado en esta carta que mi ejemplo favorito de profesionalidad está en los músicos del ‘Titanic’, ese grupo que hizo su trabajo en las peores condiciones imaginables, contribuyendo a distraer y consolar hasta el último momento a quienes estaban condenados a morir en el océano. Afortunadamente, no estamos en esa situación. Pero es esencial seguir tocando aunque sea para un público reducido. Hay políticos (o autores de discursos para políticos) que están empeñados en una tarea de autodemolición. Algunos lo hacen con tanto afán que ya están triturando los cascotes. No hablo de ideologías ni de partidos concretos, porque a todos afecta. Hablo de la vacuidad de muchos discursos y de esa incomprensible tendencia de tantos líderes (o de quienes, insisto, les escriben sus intervenciones) a tomarnos por tontos o indocumentados”   Cesar Coca

    https://mail.google.com/mail/u/1/#inbox/FMfcgxwKkbnwmpBHHzqCrDnwnqgdjWxK

    “El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) es un «órgano de gobierno» y no un órgano judicial. Es un órgano de naturaleza política, como lo son las Cortes Generales y el Gobierno. Por eso, en el artículo 159.1.c) de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional se contempla la posibilidad de que el CGPJ sea parte en un conflicto con las Cortes Generales o con el Gobierno, conflicto que tendría que ser resuelto por el Tribunal Constitucional. El conflicto constitucional presupone la naturaleza política del órgano que lo entabla. El Tribunal Supremo (TS) no puede entablarlo. El CGPJ, sí. Quiero decir con ello que el mandato de los miembros del CGPJ, como el de todos los miembros de los órganos políticos, no es susceptible de prórroga de ningún tipo. Y no lo es, porque la renovación de los órganos de naturaleza política forma parte del «núcleo esencial» del concepto de democracia. La renovación afecta al «principio de legitimidad», en el que descansa el sistema político y el ordenamiento jurídico de toda democracia digna de tal nombre. La «prórroga» del mandato de los miembros de los «órganos de gobierno» no es una opción constitucional en democracia. Contradice directamente su principio de legitimidad. Dicho de otra manera: en democracia no es admisible la existencia de «órganos de gobierno en funciones». La única excepción es la del Gobierno hasta tanto el Congreso de los Diputados inviste a un presidente tras la celebración de unas elecciones generales. Es la excepción que confirma la regla. Está prevista expresamente en la Constitución y vinculada al principio de legitimidad democrática, de tal manera que, si el Congreso no inviste a un Presidente del Gobierno en el plazo de dos meses, se disuelve el Parlamento y se celebran nuevas elecciones. La propia legitimidad democrática del Parlamento está vinculada a la investidura del presidente del Gobierno. Por eso, se contempla esa excepción y en tales términos.  Los «órganos de gobierno», todos los órganos de gobierno, tienen que ser expresión siempre de la renovación que se produce en la sociedad y que se expresa periódicamente mediante el ejercicio del derecho de sufragio en las elecciones generales. De dicho ejercicio del derecho del sufragio deriva la composición de las Cortes Generales y de la composición de estas de manera inmediata la composición  del Gobierno, y, con un margen de un año, la del CGPJ. La Constitución lo deja meridianamente claro en el artículo 122.3: «El CGPJ estará integrado por el Presidente, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un plazo de cinco años». El mandato parlamentario es de cuatro años. El de los miembros del CGPJ, de cinco. El constituyente ha querido separar la elección de los miembros del CGPJ de la elección de los miembros de las Cortes Generales, pero no desvincularla por completo de esta última elección. La Constitución admite la separación por el plazo de un año adicional en  la renovación de la legitimidad democrática del CGPJ. Pero nada más. Solo la del CGPJ y por un año. Los miembros del CGPJ renuevan su legitimidad cada cinco años. Pero cada cinco años tienen que renovarla. Sin prórroga de ningún tipo. Cualquiera que haya cursado estudios de derecho sabe, o debería saber, que el principio de «discontinuidad» es el principio que preside la renovación de la «legitimidad» de los órganos de gobierno en democracia. Con cada nuevo ejercicio del derecho de sufragio en las elecciones generales el contador se pone a cero en lo que a la «legitimidad» del ejercicio del poder se refiere. Ningún «órgano de gobierno» puede quedar eximido de la obligación de adecuarse a la nueva manifestación de voluntad del cuerpo electoral, que es el único órgano constitucional integrado por todos los ciudadanos en condiciones de igualdad.  En torno a la manifestación de voluntad del cuerpo electoral tienen que girar «todos los órganos de gobierno». Porque en el cuerpo electoral no hay «mayorías o minorías». En el cuerpo electoral están, estamos, todos los ciudadanos en condiciones de igualdad. A través de nuestro ejercicio del derecho de sufragio se constituyen la mayoría (s) y la minoría (s) en el Congreso de los Diputados y el Senado, y a partir de dichas mayoría (s) y minoría (s), se constituye el Gobierno y el CGPJ. La cadena de la legitimación democrática es única e ininterrumpida. Renovación de la legitimidad democrática cada cuatro años en las elecciones legislativas. Renovación de manera inmediata de la legitimidad del órgano titular del poder ejecutivo. Renovación del CGPJ en el año que toque de la legislatura  cuando se hayan cumplido los cinco de su nombramiento.  La Constitución únicamente contempla la interrupción del proceso para el Gobierno en el periodo que va del Decreto de disolución/convocatoria de las elecciones generales al momento de la investidura del nuevo Presidente del Gobierno. Durante este periodo el Gobierno «está en funciones». Es la única excepción contemplada por la Constitución, que, justamente por ser una excepción, tiene que ser interpretada restrictivamente. De su carácter de excepción deriva la limitación operativa del Gobierno en funciones, de la que doy por informado a los lectores.   Fuera de esta excepción establecida por el propio constituyente, no cabe ninguna otra. El legislador no puede excepcionar la vigencia del principio de discontinuidad en la cadena de legitimación democrática del Estado. Solo el constituyente puede hacerlo. Para que el CGPJ pudiera «estar en funciones», sería necesario reformar la Constitución y que en la misma se contemplara tal posibilidad, como se hace respecto del Gobierno. Sin ello, se está cometiendo un «fraude constitucional». Es un fraude constitucional que se está haciendo visible de manera desvergonzada. Se entiende que el PP pretenda perpetuar esta composición del CGPJ. Especialmente en un momento en el que todavía quedan muchas conductas de aquellos años que están pendientes de sentencia. Y aunque el CGPJ no es un órgano jurisdiccional, puede, sobre todo a través de los nombramientos de Presidentes y Magistrados, incidir en el proceso de administración de justicia. Se entiende que el PP quiera mantener un CGPJ que considera «suyo». Pero no se entiende que los miembros designados en esas circunstancias se aferren al sillón que ocupan de manera fraudulenta e incluso se atrevan a comportarse de la forma que lo hacen, intentando interferir en el proceso legislativo, cuando carecen de cobertura normativa de algún tipo para poder hacerlo.  En mi opinión, la proposición de ley que se está tramitando para limitar el ejercicio de determinadas atribuciones al CGPJ en funciones se queda corta..”   Javier Pérez Royo

    https://www.eldiario.es/contracorriente/sobra_132_7047159.html

     “Inmigración y auge de la derecha radical en Europa: El análisis del caso de Vox en España .   Carles, F. (2019) en su estudio sobre la ideología de Vox elabora un análisis empírico sobre sus componentes ideológicos y analiza siete características que pueden ocupar su ideología, a saber: nacionalismo, nativismo, autoritarismo, antidemocracia, populismo, valores tradicionales y neoliberalismo. Seguidamente los clasifica en: centrales; presente pero no central y; indicado pero no explícito. Concluye que son centrales en la ideología de Vox los siguientes aspectos: nacionalismo, nativismo, autoritarismo y defensa de los valores tradicionales; antidemocracia, no presente; populismo, indicado pero no explícito y; neoliberalismo, presente pero no central. Finalmente señala que “Vox sería un partido de la derecha radical y no conservador por la presencia del elemento nativista como cuestión central en su ideología”. Por lo tanto podemos extraer que Vox al combinar una posición antinacionalista con mensajes xenófobos se convierte en una organización nativista. Por lo que el rechazo a lo extranjero y el componente xenófobo, que le llevan a vender junto al discurso de miedo basado en mensaje como la “invasión de inmigrantes ilegales”, hacen de este partido, junto con otros elementos, ocupar el lado de la ultraderecha europea en el espectro ideológico.En las primeras elecciones a las que se presentaron, las europeas del 2014, no consiguieron ninguna representación. Ni tampoco la obtuvieron en las Generales del 2015 ni en las autonómicas que se vinieron celebrando en las diferentes Comunidades Autónomas. En el año 2017 tuvo lugar el llamado procés catalán y aquí Vox se presenta como salvador de la unidad nacional, de evitar la ruptura de España que se estaba gestando y con discursos anti-independentista. Aquí el procés catalán le dio un gran impulso. Pero también su discurso se iba cada vez más radicalizando hacia los inmigrantes, especialmente contra la inmigración de origen musulmán y contra los mal llamados MENAS (Menores Extranjeros No Acompañados).En el año 2018 presenta en Vistalegre unas propuestas llamadas las “100 medidas para la España viva”. Entre estas medidas, el apartado 14 y siguientes, dedicado a la inmigración, señala como propuestas, por ejemplo, “la deportación de los inmigrantes ilegales a sus países de origen”; “suprimir la institución de arraigo”; “deportación de los inmigrantes que estén de forma legal reincidentes”, entre otras. Este discurso radicalizado anti-inmigrante, junto al tema catalán, han sido dos grandes motores que le han dado gran cantidad de votos en las elecciones autonómicas de Andalucía celebradas en el año 2018. Consiguieron nada más y nada menos que el 10% de los votos y 12 diputados. El asalto a las Cortes Generales lo dió en las generales 10N al conseguir 52 diputados en el Congreso en diciembre de 2019.Actualmente tiene representación en casi todos los parlamentos regionales y autonómicos.. Uno de los argumentos esgrimidos por la ultraderecha y sus afines es que a España vienen muchos inmigrantes y que hay muchos “ilegales” que nos están invadiendo. Según el estudio publicado hace unos meses por la organización POR CAUSA junto con la Universidad Juan Carlos III, los ciudadanos inmigrantes que hay hoy en España en situación irregular (mal llamados ilegales) son entre 390.000 y 470.000,un número muy lejano del 1.250.000 de personas en situación irregular que había en España en el año 2005, de los cuales en torno al 77% proceden de países de América del Sur y de Centroamérica: mayoritariamente ciudadanos de Colombia, Venezuela y Honduras y no entran a España en cayucos por las ciudades de Ceuta y Melilla o Canarias, sino que lo hacen en avión por los aeropuertos de Barajas o por el Prat. En 2019 los ciudadanos que más han pedido asilo en España son los venezolanos y colombianos que representan más de la mitad de las solicitudes de asilo y/o protección internacional. Los inmigrantes en situación irregular procedentes de África apenas llegan al 10% La población extranjera supone en torno al 1,5% del total de beneficiarios de pensiones contributivas y alrededor del 4,5% de pensiones no contributivas También cabe destacar que durante la pandemia se ha demostrado que los inmigrantes han estado realizando los trabajos considerados por la Comisión Europea como esenciales, como son la limpieza, el cuidado de personas, hostelería, construcción o en la agricultura.”   Ahmed Benamar

     “Por qué está tan enfadado Escrivá: Podemos le gana la «narrativa» de los recortes de las pensiones. En este tema, tan importante es el factor presupuestario como el político. Esto no consiste sólo en las reformas, sino en cómo se venden. La manta corta es una metáfora que nos encanta a los periodistas. Muy gráfica, fácil de comprender, corta para un titular y con muchas aplicaciones. A los economistas y politólogos también les gusta, aunque en los últimos años se ha puesto de moda otra expresión que más o menos significa lo mismo, pero suena más técnica: el trilema. Éste último término hace referencia a esa idea de que, en algunos ámbitos, tres objetivos positivos son incompatibles entre sí: puedes conseguir dos, pero nunca los tres a la vez. Quizás el más famoso sea el trilema de Rodrik,), que asegura que no se puede tener al mismo tiempo Globalización-Democracia-Soberanía Nacional: siempre hay que renunciar a uno de ellos.Pero el pasado miércoles por la mañana se le notaba irascible. De hecho, lo que iba a ser una entrevista radiofónica más se convirtió en uno de los momentos más comentados de la semana, tras su enganchada con Carlos Alsina a costa de la ampliación del período de cálculo, de los titulares en los medios, de las filtraciones desde su Gobierno y de una prensa que no informa de lo que, en su opinión, debería informar.Porque sí, para las pensiones, lo de la manta corta funciona. Nosotros también, hemos de reconocerlo, hemos tirado de la metáfora en alguna ocasión. De hecho, en este caso, podríamos ir más allá y pasar de trilema a «tetralema» o «pentalema» (y sí, sabemos que nos arriesgamos a llevar estos juego de palabras demasiado lejos). Porque aquí los objetivos se multiplican y cada uno de ellos tira en una dirección. Como mínimo, podemos identificar estos cinco:

    • Suficiencia (prestaciones lo más elevadas posibles)
    • Solidaridad-progresividad (un mínimo para todas las prestaciones, incluso las más bajas o las no contributivas)
    • Solidaridad intergeneracional (reparto de cargas y ajustes entre diferentes cohortes)
    • Sostenibilidad del sistema (que se puedan pagar con los impuestos recaudados y que mantenga las promesas hechas a los actuales trabajadores sobre su futuro)
    • Contributividad (premiar al que más ha aportado durante su carrera)

    También este Gobierno se apunta a las reformas sin dolor. Según lo publicado esta semana, esto es lo que ha mandado, en los últimos días, a la UE como propuestas para las pensiones:

    1. Separación de fuentes de financiación para que la Seguridad Social deje de pagar los que se han dado en denominar como «gastos impropios»
    2. Mantener el poder adquisitivo de las actuales pensiones: consolidando el IPC para todos los años o, lo más probable, con un nuevo indicador que incluya mínimos ajustes (por ejemplo, años de inflación negativa, como admitía el propio ministro en una entrevista)
    3. Subir la edad de jubilación: no tanto la legal como la real
    4. Incrementar la contributividad: aquí estaba la famosa ficha fantasma con los 35 años para el cómputo de la base. Los 35 años, por ahora, parece que se han caído del documento enviado a Bruselas, pero no nos engañemos, cuando se dice «más contributividad» la dirección es ésa.
    5. Impulso a sistemas complementarios: súper fondo público de gestión privada, implantación de un segundo pilar (planes de empresa a la británica)… Hay varias opciones en este punto.
    6. Nuevo factor de «equidad intergeneracional»: o lo que es lo mismo, un nuevo factor de sostenibilidad como el de la reforma de 2013 con otro nombre más atractivo y un envoltorio que lo haga más vendible
    7. Elevar los ingresos del sistema de autónomos obligándoles a cotizar por sus ingresos reales
    8. Cambios en el complemento de maternidad
    9. Destope de las cotizaciones máximas (sin un aumento equivalente en las pensiones máximas, por supuesto)

    Como vemos, un poco de todo: propuestas de recorte de gasto (3, 4, 6) pero también otras que lo incrementan bastante (sobre todo la 2, pero también la 8). Y unas cuantas que implican subir los impuestos o los costes que soportan los actuales trabajadores, aunque sin decirlo claramente (1, 5, 7, 9).  Además, hay un aspecto que no puede olvidarse: en las pensiones, tan importante es el factor presupuestario como el político. Esto no consiste sólo en recortar, sino en cómo vender el recorte. Y en este punto, Escrivá se encuentra ante otro trilema complicado:

    A.- Contentar a la UE y a nuestros socios, que quieren recortes-reformas de verdad. O al menos quieren decir que los habrá. Los gobiernos holandés o alemán necesitan titulares con los que contentar a un electorado con la mosca detrás de la oreja tras el último plan de la UE, en el que ellos vuelven a pagar y los países del sur a recibir. Y ninguna otra medida es más impactante que una reforma de las pensiones.

    B.-Cuadrar las cuentas. No sólo presiona Bruselas. Presiona la contabilidad. A veces parece que reformar las pensiones es una especie de concesión desagradable que tenemos que hacer a nuestros socios. Pues no. Es una realidad imperiosa. Y, cada vez más, es una realidad de corto plazo. Porque, además, esto no va sólo de la Seguridad Social: como hemos explicado otras veces, esto va del Reino de España y de su capacidad de financiar su déficit anual y de refinanciar su deuda (en máximos en los dos casos, por cierto).

    C.- Ganar el relato. En el Gobierno y fuera del Gobierno. Porque presiona la oposición. Y porque pocos temas son más sensibles a la demagogia que las pensiones. El PP lo hizo en 2011; el PSOE en 2013; y ahora lo harán todos, de VOX a… Podemos. Sí, aquí Escrivá tiene el enemigo en casa. Pablo Iglesias sabe que hay que diferenciarse del que es su socio de coalición, pero también su rival electoral. Y ningún tema para hacer daño mejor que las pensiones. Iglesias o Yolanda Díaz pagarían parte de sus sueldos por una reforma que implique recortes impulsada por el PSOE y apoyada por PP, Ciudadanos y PNV. Y rechazada por ellos y el resto de los grupos de izquierda. Con todos estos condicionantes, y son muchos, la táctica de Escrivá durante los últimos meses parecía clara. La receta tenía medio kilo de IPC, otro medio de paramétricas, y un poco de ajustes menores (separación de fuentes, destope,autónomos…). Con lo primero, se ganaba a los pensionistas y el titular benévolo para el corto plazo. Con lo segundo, planteaba un recorte muy contundente, pero que hace una década coló sorprendentemente bien: si comparamos las reformas de 2011 (PSOE) y 213 (PP), la primera suponía una rebaja de las pensiones de los nuevos jubilados muy superior a la segunda. La proporción era más o menos de 70-30. Sin embargo, las protestas en la calle se las comieron los populares y el sambenito lo cargó el Factor de Sostenibilidad. Las llamadas «reformas paramétricas» (retraso en la edad de jubilación, ampliación del período de cálculo, años cotizados para cobrar el 100% de la pensión, condiciones de la jubilación anticipada, etc…) parecía que se aceptaban mejor. Pero al ministro se le olvidaba un factor: al final, la contestación a las reformas no depende tanto de las medidas aprobadas como de lo que el público perciba. Y lo que el público perciba dependerá de los medios de comunicación y de la oposición. También la oposición que tiene dentro del Gobierno y también la de los sindicatos: en 2011, unos y otros (medios de comunicación, partidos a la izquierda del PSOE, sindicatos) quizás era más sumisos o estaban a otras cosas hace una década. Ahora los tiene dentro de casa y haciendo labor de desgaste .Por aquí quizás se entienda también el enfado de Escrivá. ¿Planteó su Ministerio la subida del período de cálculo de 25 a 35? Quizás nunca se sabrá quién lo hizo, pero la famosa ficha estaba ahí, se discutió, se publicó y, lo más importante, se dio por buena en el Gobierno: tanto Nadia Calviño (a favor) como Iglesias y Díaz (en contra) respondieron a los periodistas cuando les preguntaron sobre el tema asumiendo que era una propuesta que no estaba cerrada pero que sí estaba encima de la mesa y se debatía. Al ministro del ramo no le ha gustado que esto se sepa. Aunque ha tardado un mes y medio en decírselo, a sus compañeros de gabinete y a la opinión pública. ¿No le gusta la propuesta o no le gusta que haya salido a la luz? ¿O no le gusta que en 2021 no haya colado como lo hizo en 2011? ¿Era uno de esos globos sonda que se lanzan en parte para ver cómo respira el público y en parte para que la idea vaya calando? Cuidado, porque no es el único punto polémico: en cualquier momento se le puede abrir otro frente con las jubilaciones anticipadas, que a los sindicatos les encantan pero el ministro quiere cambiar por completo. Mucha tensión. Muchos problemas. Muchos enemigos. Y pocas soluciones sencillas. Hablando en términos propios del sistema de pensiones, no sabemos si el ministro está estructuralmente enfadado o lo del otro día fue algo puntual, como cuando se te descuadran las cuentas del ejercicio por la covid-19. Pero sí parecía mucho más disgustado que en cualquier otro momento desde que llegó al Gobierno desde la AIReF (por cierto, un órgano que en teoría controlaba al Ejecutivo y que muchas veces emitía opiniones muy molestas para algunos ministros; los periodistas ya sabemos, y Escrivá está aprendiendo, que es más fácil vivir en este lado de la trinchera). Quizás sea cierto, como le dijo a Alsina, que la «narrativa» que se ha impuesto no es cierta. O quizás sea cierta pero no es la que le interesa. O quizás el problema ha sido de manejo de los tiempos: no quería que saliera ahora a la luz. O quizás, simplemente, es que eran las 9.00 de la mañana y había dormido mal. Hay pocas circunstancias que le saquen a uno de sus casillas como una mala noche. Las mantas cortas no sólo afectan a la Seguridad Social”     Domingo Soriano

    https://www.libremercado.com/2021-01-23/por-que-esta-tan-enfadado-escriva-podemos-le-gana-en-la-narrativa-de-los-recortes-de-las-pensiones-6701612/?_ga=2.50795946.245010082.1611434056-1778851826.1584138494”

    Antes de la pandemia, en 2019, se repitió que 7 autonomías crecieran más y sean las más ricas (Madrid, País Vasco, Navarra, Cataluña, Aragón, Baleares y la Rioja), frente a otras 7 menos eficientes y más pobres (Melilla, Extremadura, Andalucía, Ceuta, Castilla la Mancha, Canarias y Murcia), con las 5 restantes en posición intermedia. Son las 3 Españas, que siguen ahí desde el año 2.000, incluso desde hace siglo y medio. Una desigualdad territorial que mantiene la renta de Extremadura en casi la mitad (56%) de la del País Vasco. Y ahora, con la pandemia, los expertos temen que esta brecha entre las 2 ó 3 Españas se agrande, como también la distancia de España con la renta europea (el 91%). Pero la pandemia también puede ser una oportunidad si se utilizan los Presupuestos y fondos europeos para corregir estos desequilibrios regionales, reformando además la financiación autonómica y las políticas regionales. Hay que reconstruir el país y conseguir vivir mejor todos, vivamos donde vivamos.España ha estado creciendo los últimos 6 años (2014-2019), pero el crecimiento ha sido muy desigual por autonomías. Así, hay dos regiones que tiran de la economía, según confirman los datos de 2019 recién publicados por el INE: Madrid (produjo por valor de 240.129 millones, el 19,29% de todo el PIB español) y Cataluña (236.813 millones producidos, el 19,02%), a la que la capital “adelantó” ya en 2017 y 2018. Y le siguen, de lejos, Andalucía (165.865 millones producidos en 2019, el 13,32% del PIB español) y la Comunidad Valenciana (116.615 millones, el 9,32% del PIB). Entre las 4 regiones aportan casi dos tercios del crecimiento total del país (60,95% del PIB). Les siguen, muy de lejos, el País Vasco (5,98% del PIB español), Galicia (5,17%), Castilla y León (4,80%), Castilla la Mancha (3,43%), Canarias (3,78%) y Aragón (3,05% del PIB español). Y las 7 autonomías restantes, más Ceuta y Melilla, sólo aportan a la economía el 12,84% restante, casi la mitad entre todas que Madrid o Cataluña. Esta aportación al crecimiento español de las distintas regiones ha variado muy poco en este siglo, salvo en un caso, Madrid, que aporta ahora (19,29%) un 1,6% más al PIB español que en el año 2000 (17,7%). También crece, aunque poco, la aportación de Cataluña (+0,30%), Murcia (+0,19%) y Baleares (+0,11%), mientras las demás regiones pierden peso en la economía española, aportando menos porcentualmente al PIB, sobre todo Castilla y León (-0,70%), País Vasco (-0,32%), Asturias  (-0,30%) y Canarias (-0,22%), según el INE.Pero hay que tener en cuenta la población de cada región y lo importante es lo que produce cada autonomía por habitante, el verdadero indicador de su pujanza económica. Y aquí es donde podemos hablar de las 3 Españas. Una España más productiva (y por tanto más rica), integrada por las 7 autonomías que tienen un PIB por habitante superior a la media española (26.426 euros en 2019, según el INE): Madrid (35.913 euros per cápita, +35,9% sobre la media), País Vasco (34.142 euros, +29,2%), Navarra (32.141 euros, +21,6%), Cataluña (31.141 euros, +17,75%), Aragón (28.727 euros, +8,70%), Baleares (28.213 euros, +6,76%) y La Rioja (28.200 euros, +6,71% sobre el PIB por habitante de España). Son las 7 regiones más ricas, donde viven el 42,76% de los españoles. Y lo más llamativo es que estas 7 regiones más ricas son las mismas que eran ricas antes de la crisis, en 2007 y en el año 2000, según las series del INE, aunque el País Vasco ha subido del 4º al 2º lugar. En el otro extremo están las 7 regiones menos productivas y por tanto las más pobres, encabezadas en 2019 por Melilla (19.211 euros de PIB por habitante, -27,3% que la media española), Extremadura (19.454 euros, -26,39%), Andalucía (19.633 euros, -25,7%), Ceuta (20.903 euros, -20,9%), Castilla la Mancha (21.004 euros, -20,52%), Canarias (21.244 euros, -19,61%) y Murcia (21.642 euros, -18,1% sobre el PIB por habitante de España). Son las 7 regiones más pobres, menos productivas, donde viven el 35,52% de los españoles. Y en su mayoría, son las mismas regiones que eran las más pobres antes de la crisis, en 2007 y en el año 2000, aunque han salido de este grupo Galicia y Asturias (menos productivas en el 2000), incorporándose Canarias, Ceuta y Melilla (intermedias en el 2000).Y queda una 3ª España, la intermedia, que produce menos que la media (recordemos: 26.426 euros en 2019) pero algo más que esas 7 regiones “pobres”. Son las 5 regiones restantes: Castilla y León (24.886 euros de PIB/habitante, -5,83% que la media española), Cantabria (24.383 euros, -7,74%), Galicia (23.873 euros, -9,67%), Asturias (23.299 euros, -11,84%) y la Comunidad Valenciana (23.206 euros, -12,19% sobre el PIB/habitante español). Una España intermedia donde viven el 21,72% restante de españoles. Y de nuevo, esta 3ª España es hoy muy similar a la de antes de la crisis, aunque en el año 2.000 estaban en este grupo Canarias, Ceuta y Melilla, que han caído a la España más pobre, mientras han mejorado Galicia y Asturias, que a principios de siglo eran “pobres” y ahora “intermedias”.Un dato preocupante es que la brecha entre las regiones más productivas (más ricas) y las menos eficientes (más pobres) se mantiene elevada, a pesar de la anterior crisis (2008) y la posterior recuperación (2014). Así, en el año 2.000, Madrid producía más del doble que Extremadura por habitante (21.333 euros frente a 10.145, 2,10 veces más), en 2008 produjo 1,93 veces más, en 2013 (el peor año de la crisis), la brecha subió a 1,97 veces más (30.188 euros frente a 15.280) y en 2019, a pesar de los 6 años de recuperación, la brecha sigue alta, en 1,84 veces (35.142 euros que produce cada madrileño frente a 19.454 cada extremeño).Y lo más llamativo: esta brecha entre regiones más o menos productivas se arrastra desde hace siglo y medio, según el libro “La desigualdad regional en España 1860-2015, escrito por tres catedráticos universitarios (Díez Minguela, Martínez-Galarraga y Tirado). Ahí documentan que la desigualdad regional aumentó entre 1860 y 1910, se redujo después entre 1910 y 1950, volvió a bajar entre 1960 y 1985 y lleva siendo elevada desde 1986, a raíz de la entrada de España en Europa, debido a que una economía más abierta ha agravado las diferencias regionales, al competir mejor unas autonomías que otras en estos 34 años siendo europeos. El otro problema es que las regiones españolas no sólo se distancian entre ellas sino también hay una brecha con las regiones europeas. En 2019, según acaba de publicar el INE, sólo 3 regiones españolas eran más productivas, más ricas, que la media europea (31.160 euros de PIB por habitante UE-27): Madrid (35.913 euros), País Vasco (34.142 euros) y Navarra (32.141 euros). Se ha caído en 2019 Cataluña (31.119 euros), que siempre ha tenido un nivel de riqueza superior a la media europea (salvo en 2008 y 2009). Y además, el PIB por habitante español se ha ido retrasando del PIB por habitante europeo: si llegó a un máximo del 94,72% en 2007, cayó a suponer el 88,63% del PIB/habitante europeo en 2013 y ha seguido distanciándose con la recuperación, hasta suponer el 84,8% del PIB/habitante europeo en 2019 (producimos 26.426 euros, frente a 31.160 en la UE 27). Así que no sólo hay una brecha entre autonomías, también hay una brecha con Europa que ha crecido desde 2007. Incluso teniendo en cuenta el distinto poder de compra, el PIB por habitante español “corregido” era el 91% del europeo en 2018, según el último dato de Eurostat.Evidentemente, si unas regiones (o paises) producen más por habitante, son más ricos. Y son más ricos por su distinta estructura económica (más o menos industria, más o menos servicios), su población, la formación de los trabajadores y el nivel educativo, la tecnología, la mayor o menor inversión pública y privada, las infraestructuras o el peso de la exportación. Y en el caso de Madrid, el factor capitalidad, que aporta un crecimiento “extra”, porque las instituciones públicas y ser la capital atraen empresas, inversiones, población y talento, según este estudio del IVIE. Por eso hay regiones más productivas y otras menos, aunque el factor que más ha jugado en este siglo es la desigual creación de empleo.Pero después de ver las regiones más o menos productivas, entran en juego los “contrapesos”, factores que intervienen para que las regiones acaben teniendo más o menos renta. El principal mecanismo que podría “corregir” la brecha económica entre regiones son las transferencias públicas (pensiones, desempleo, ayudas a la dependencia), las subvenciones y prestaciones sociales, el gasto en sanidad y educación, las inversiones públicas, los impuestos y la financiación autonómica. Y dentro de estas “medidas correctoras” de la brecha entre regiones, hay que tener muy presentes las ayudas europeas, que han sido ingentes: los fondos estructurales europeos recibidos entre 1989 y 2020 han sido de 176.000 millones de euros, muchos para las regiones. Todas estas medidas deberían haber servido para corregir la brecha económica entre las autonomías, sumando más ingresos a las autonomías más retrasadas, para compensar sus menores ingresos. Pero no ha sido así, como se ve en el dato de la renta por habitante, los ingresos de cada persona visto lo que produce y sumando lo que le aporta la acción pública, vía transferencias, ayudas, subvenciones,  impuestos y financiación. Y volvemos a tener 3 Españas, según los últimos datos disponibles (INE 2018), incluidos en este reciente trabajo de la Fundación Alternativas (FA) sobre la desigualdad territorial en España.Tenemos 9 autonomías que tienen una renta por habitante superior a la media nacional (17.049 euros en 2018): País Vasco (22.082 euros), Navarra (20.117 euros), Cataluña (19.870 euros), Madrid (19.861 euros), Baleares (19.554 euros), Aragón (17.683 euros) y la Rioja (17.545 euros), exactamente las 7 autonomías que más producen (más PIB/habitante), a las que se suman dos “intermedias”, Asturias (17.484 euros de renta por habitante) y Castilla y León (17.298 euros de renta), porque son dos regiones muy envejecidas, con muchos pensionistas, lo que ha aumentado su renta final en los últimos años. Y las otras 8 autonomías (más Ceuta y Melilla, cuyos datos no se dan) tienen un nivel de renta por habitante inferior a la media nacional, sobre todo las regiones que ya eran económicamente las más pobres: Extremadura (12.382 euros de renta), Canarias (13.714 euros), Andalucía (14.048 euros), Murcia (14.075 euros) y Castilla la Mancha (14.537 euros). A ellas se suman, también con menos renta que la media española, 3 regiones “intermedias”: Comunidad Valenciana (15.149 euros renta/habitante), Cantabria (16.479) y Galicia (16.860 euros).En definitiva, que las regiones que eran ricas, pobres o intermedias por su producción, por su estructura económica y de empleo, acaban siendo ricas, pobres o intermedias en la renta que finalmente reciben, a pesar de las transferencias públicas, las ayudas, inversiones, impuestos y financiación autonómica, lo que indica un fracaso en las políticas regionales. No se consigue apenas que mejoren y salten de puesto las más retrasadas, ni ahora ni en los últimos años. Y lo peor no es sólo que haya 2 Españas (o 3) en el nivel de renta, sino que han aumentado las diferencias, la brecha de renta entre regiones. Si en 1977, un balear tenía 1,81 veces la renta de un extremeño, mejoró algo en el año 2.000, cuando un aragonés ingresaba 1,53 veces lo que un andaluz, pero ha empeorado después: si en 2008, un vasco tenía 1,65 veces la renta de un extremeño, en 2018 tiene 1,78 veces más, según el informe de la Fundación Alternativas. Ha aumentado la desigualdad de renta entre territorios.Esto confirma una España a dos o tres velocidades, no sólo entre regiones sino también con muchas desigualdades dentro de cada región. Y sobre todo en las más pobres. Así, el informe de la Fundación Alternativas desvela que las regiones con más desigualdad interna son Andalucía, Extremadura, Castilla la Mancha y Canarias, y que esa desigualdad ha aumentado entre 2008 y 2018. Y las regiones con menos desigualdad interna son dos de las más ricas, Navarra y Aragón, seguidas de Asturias, País Vasco, Cantabria y la Rioja. Y además, esa desigualdad interna se refleja en una gran diferencia de renta entre ciudades de una misma provincia, desigualdad municipal encabezada por Madrid, Barcelona, Sevilla, Cádiz y Granada, Alicante, Valencia y A Coruña.S ha llegado hasta aquí, le habrá quedado clara la tremenda desigualdad entre regiones, dentro de cada región e incluso entre ciudades de una misma provincia. Y lo más tremendo es que esas desigualdades territoriales están ahí desde hace décadas y hasta siglos. Ahora, con la pandemia y la recesión consiguiente (la mayor desde la Guerra Civil), los expertos creen que la desigualdad territorial aumentará, como ha pasado en otras crisis y más dada la precariedad en que están las cuentas públicas. Sin embargo, la pandemia también puede ser “una oportunidad” para reducir la brecha de producción y renta entre regiones, si se planifica la recuperación con criterios de política regional.¿Qué se puede hacer? Lo primero, invertir y gastar pensando en corregir los desequilibrios regionales, tanto los Presupuestos 2021 (muy expansivos) como los Fondos europeos, esos 79.796 millones que van a llegar en los próximos 4 años. El objetivo es regionalizar la mitad de este gasto, pero la otra mitad, la que gestione el Estado debería hacerse con el objetivo de reconducir el crecimiento y el empleo de las regiones más pobres. Una segunda medida es planificar todas las inversiones públicas e infraestructuras (incluidas las digitales y la vivienda) para fomentar la inversión y la instalación de empresas en la España más atrasada, que no puede vivir sólo del turismo, la agricultura o las pensiones. Un tercer frente de actuación es la fiscalidad, homogeneizando impuestos (evitando “paraísos fiscales como Madrid) y facilitando vivir e invertir en las regiones más pobres. Y aprobar de una vez un nuevo sistema de financiación autonómica (pendiente desde 2014), porque el actual beneficia claramente al País Vasco y Navarra (reciben un 80% más por habitante que el resto del país, según el informe de la Fundación Alternativas), además de Cantabria, la Rioja, Extremadura, Asturias, Aragón y Castilla y León, en total 6 de las 9 regiones con más renta.La pandemia va a dañar más a las familias y trabajadores más vulnerables y también a las regiones más pobres y menos productivas. Pero puede ser una oportunidad no sólo para reconvertir la economía y modernizar el país sino también para reducir la brecha secular entre regiones. Hay que sentar las bases para que no haya españoles de primera y de segunda, para que no vivamos mejor o peor según la región donde residamos”    Javier Gilsanz

    http://economiaaloclaro.blogspot.com/2021/01/las-3-espanas-mas-lejos-tras-la-covid.html

    LA AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

    EL JUEGO DE LAS PAREJAS: DUPRÉ-DURUFLÉ

    A quien no haya estudiado órgano en el Conservatorio de París o cualquier otro de Francia, le va a ser difícil distinguir a primer oído una obra organística de Dupré de otra de Duruflé. Vayan dos ejemplos del mismo año, que al primero ya le cogía un poco mayor que al segundo. Los dos, en los órganos de la iglesia parisina de san Eustaquio, aunque uno es el del lado de la epístola y el otro, el del evangelio (derecha o izquierda del espectador). Los nombres de los órganos son los de sus respectivos organeros (constructores). “El nombre de Alain” de la pieza de Duruflé se refiere a Jehan Alain (1911-1940), su compañero organista del que hemos visto un reportaje.Marcel Dupré (1886-1971), Le tombeau de Titelouze op. 38 (1942), Jean-Paul Imbert, órgano van den Heuvel de St. Eustache, París

    Marcel Dupré (1886-1971), Le tombeau de Titelouze op. 38 (1942), Jean-Paul Imbert, órgano van den Heuvel de St. Eustache, París:

    Maurice Duruflé (1902-1986), Prélude et fugue sur le nom d‘Alain (1942), Baptiste-Florian Marle, órgano Ouvrard de St. Eustache,

    LA AGENDA DEL ENSAYO  de

    Margarita Vidal

    Librería Castelar libreriaemiliocastelar.com

    Laura Reyero: Marketing político 3.0 . Cómo Podemos, Ciudadanos y Vox han cambiado las reglas del juego

    Arthur C. Brooks: Amad a vuestros enemigos

    https://elpais.com/cultura/2019/02/08/actualidad/1549651172_148416.html

    Camilo Baquero entrevista a Pere Aragonès: “La mejor forma de evitar sospechas de ilegitimidad sobre el 14-F es posponerlo”

    https://elpais.com/espana/catalunya/2021-01-23/pere-aragones-la-mejor-forma-de-evitar-sospechas-de-ilegitimidad-sobre-el-14-f-es-posponerlo.html

    Maite Loureiro entrevista a Santiago Abascal: «El PP no sabe dónde está, actúa como un pato mareado»

    https://www.libertaddigital.com/espana/2021-01-23/santiago-abascal-el-pp-no-sabe-donde-esta-actua-como-un-pato-mareado-6701456/

    Ana Carbajosaentrevista aAlexander Gauland: “El euro es un error que no d urará mucho”

    https://elpais.com/internacional/2019/11/29/actualidad/1575040957_037421.html

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