• AGENDA PRENSA 15 ENERO

    “Señor presidente del Gobierno, ¿es que ha entregado Su Señoría la batuta con la que le corresponde dirigir las sesiones del Consejo de Ministros?, ¿es que su vicepresidente segundo, Pablo Manuel Iglesias, se siente encumbrado a copresidente y pugna por empuñarla, para nuestro desconcierto?, ¿es que cada uno de los ministros toca su instrumento eligiendo por su cuenta la partitura a interpretar?, ¿es que queda algo de esa disciplina orquestal, más exigente aún que la militar?, ¿díganos, qué broma es esta de muchas voces pero una sola palabra? “ Miguel Ángel Aguilar

    https://www.elboletin.com/noticia/203957/opinion/telegrama-para-pedro-sanchez.html

    Ya era hora que alguien desde el PSOE hablara claro sobre Podemos como lo acaba de hacer el ex ministro de Defensa y ex presidente de La Mancha José Bono, que ha dicho que Unidas Podemos ‘es un partido al servicio de un matrimonio que no pinta nada en el Gobierno’.Y Bono, que no suele dar puntada sin hilo, ha hecho esta declaración a lo mejor en la creencia, o puede que solo en el deseo, de que Sánchez va a romper de un momento a otro la coalición con Iglesias.Y por ello también acusa a Podemos de ‘generar tensión social’ y haberse quedado ‘sin discurso, sin votos y casi sin diputados’. Frases todas ellas que le habrán sentado a cuerno quemado al señor del moño y del chalé de Galapagar, Pablo Iglesias.El que no da un palo al agua como vicepresidente de Asuntos Sociales y está permanentemente dedicado a la intriga, creando problemas a todos sus compañeros ministros socialistas del Gobierno de coalición que ya están hartos de tanto postureo oportunista, de su falso izquierdismo y de su burda manipulación.Y está bien que Bono hable alto y claro y ya veremos por donde sale Iglesias para darle una ‘corná’ al manchego a la primera oportunidad que se presente y que a buen seguro no va a tardar.Diríase que Bono se ha olido que Sánchez está harto de Iglesias y dispuesto a romper la coalición a la primera y clara oportunidad que se le presente. Pero puede que no antes de las elecciones catalanas donde el uno y el otro se juegan mucho de cara a los resultados de sus partidos y al presente y futuro del gobierno catalán.Y será después de esa cita, para la que todavía no hay una fecha definitiva, cuando Sánchez tendrá que decidir si continúa con Iglesias o si rompe de una vez con ‘el matrimonio’ de Galapagar. Dos vagos que no dan ni chapa en el Gobierno y que solo abren la boca para protestar y para enredarMarcello

    https://www.republica.com/las-pesquisas-de-marcello/2021/01/14/y-pepe-bono-saco-su-fusil/

    .” Unidas Podemos ha decidido romper con el PSOE, al menos en las enmiendas del  proyecto de ley de lucha contra el fraude fiscal. E grupo parlamentario socialista y el Ministerio de Hacienda se han negado a avalar ninguna de las enmiendas propuestas por Unidas Podemos en las reuniones celebradas en las últimas semanas. Lo que más ha ‘picado’ a Unidas Podemos ha sido el inmovilismo de los socialistas en su principal petición y propuesta. La formación de Pablo Iglesias quiere la creación de un cuerpo superior de técnicos de Hacienda para acelerar la lucha contra el fraude fiscal.  Se trata de una propuesta que varios grupos plantearon para los Presupuestos Generales del Estado, pero que por entonces no consiguió el apoyo de los partidos del Gobierno. ¿Por qué en el caso de Unidas Podemos? Porque no era el contexto adecuado para plantear esta medida, indican las fuentes consultadas. Consideran que el espacio para hacerlo sería, precisamente, el proyecto de ley contra el fraude fiscal. Sin embargo, se han encontrado con la negativa rotunda del departamento que dirige María Jesús Montero y, por extensión, del grupo socialista. Por ello, y como protesta, Unidas Podemos ha decidido no firmar con los socialistas ninguna de dichas enmiendas ni registrar ninguna enmienda al proyecto contra el fraude fiscal. Con todo, apoyarán las enmiendas que les convenzan, sean o no del PSOE. En cualquier caso, la formación morada no renuncia a la medida. Según indican a este medio desde Unidas Podemos, plasmarán su propuesta en una proposición de ley que presentarán en próximas fechas.”. Eduardo Ortega

    https://www.elespanol.com/invertia/economia/macroeconomia/20210114/unidas-podemos-psoe-hacienda-creacion-superior-tecnicos/550946536_0.html

     “En USA la “Communications Decency Act (CDA)” de 1996 y en Europa la Directiva sobre la regulación de la sociedad de la información de 2000, edificaron la expansión de las redes sociales sobre la ausencia de responsabilidad de las webs, blogs, y redes sociales respecto de lo que publiquen sus usuarios. Con ello, dejaron campo libre a que esas plataformas determinen qué puede o no publicarse en ellas, lo que supone una delegación del poder del Estado en esas plataformas sobre cómo definir algo tan sustantivo como la libertad de expresión y opinión por los ciudadanos. En USA se centra sobre la sección 230 de la DCA y en Europa con la “Digital Services Act package”, que se compone de dos normas [Digital Services Act (DSA) and the Digital Markets Act (DMA)].La absoluta eficiencia empresarial de estos gigantes hace que cada día crezcan más y más. No son infalibles, pero machacan en la cancha a los actores tradicionales día tras día, ya sean importantes medios de comunicación, gigantes del retail o empresas de telecomunicaciones. Las empresas tradicionales llevan años pregonando que debe ponerse coto a estos gigantes; eso sí: aunque se escudan que es por protegernos, es por recuperar el status quo que han perdido. Estos gigantes de Internet han mejorado la vida de las personas más que todos los dinosaurios empresariales juntos.Soy partidario del libre mercado, y estas empresas han cumplido de manera eficiente las reglas del mercado. Pero como bien dice Peter Thiel en su libro “Zero to One”, ¿es razonable regular el “monopolio” de Google que la misma empresa ha creado? Han creado soluciones (océanos azules) que no existían anteriormente, mejoran la vida de las personas día a día, … ¿Regularlas no es el fin de la innovación y el libre mercado? Las regulaciones siempre nacieron de mercados donde había empresas públicas que se privatizaron: energía, teléfono, luz, agua, etc.Pero al debate de la regulación de estos gigantes se suma algo en mi opinión más importante: los sesgos políticos y sociales de los dueños de estas plataformas. Estas empresas, que son libres de aceptar o rechazar usuarios, son empresas privadas, no violan la primera enmienda, no pueden aplicar censura gubernamental como bien dice Cory Doctor. Siguiendo este hilo de argumentos, debería darnos igual que una u otra plataforma censure a Trump o que las tiendas de apps como Apple y Google bloqueen una red como Parler. Si no nos gustan sus decisiones, podremos irnos a otras plataformas o tiendas de apps. El problema es que no hay otras. No hay competencia.¿Puede mañana Mark Zuckerberg convencer a los americanos de que él es el mejor candidato a presidente posible? ¿Puede convertirse en aquello que ahora censura? Es decir, ¿puede manipular a los usuarios de sus plataformas? Tiene los medios técnicos; el tamaño, también. Solo Facebook, incluyendo Whatsapp  e Instagram, cuenta con 63 millones de usuarios en España, más que todos los televidentes y los oyentes que tienen todas las televisiones y radios de España. David Von Drehle no lo ha podido expresar mejor: “No quiero vivir en un mundo en el que la línea está trazada por una autoridad central, como en el nuevo Hong Kong. Tampoco me gusta un mundo en el que la línea sea dibujada por titanes corporativos, como Facebook y Twitter se sintieron obligados a hacer con Trump”.El problema es la competencia, la falta de ella, que mina el libre mercado y la libertad de expresión. EEUU, la UE o Japón, que deberían dejar de imponer multas y tomarse en serio de una vez sus leyes antimonopolio y sus comisiones de la competencia. Y lo que sí deberíamos ver en 2021 es un nuevo modelo de regulación, pues no tiene sentido someter a reglas del siglo XX a negocios del XXI.Aunque es cierto que la aplicación de medidas contra los monopolios u oligopolios debe ser siempre prudente, puesto que los mercados competitivos premian al que innova y una excesiva regulación puede desalentar invertir, no es útil en los mercados de las Big Tech imponer únicamente multas. Como ya conoció Microsoft en su día con el caso del Internet Explorer y que tiene tantas similitudes con el caso Google, la imposición de medidas que obliguen a desagregar empresas dentro de un mismo grupo para que vendan a terceros con el fin de actuar en el mercado de forma independiente (Facebook vs WhatsApp), separar herramientas dentro de una empresa para venderlas a terceros (Chrome vs Search), pueden ser remedios más eficaces que la imposición de multas, por muy significativas que sean.Pero lo ocurrido estos últimos días nos debe hacer pensar en que necesitamos un nuevo tipo de medidas (reglas de juego, normas, leyes) capaces de proteger a los consumidores, la libertad de expresión, el mercado y la democracia liberal al mismo tiempo. Entre otras cosas, para que alguien que quiere dejar Twitter por permitir la amplificación de populistas como Trump o Maduro tenga plataformas a donde ir”    Rafael Tamames

    “Justo cuando 2020 llegaba a su fin, la Unión Europea y China anunciaron la concreción de un Acuerdo Integral de Inversión (Comprehensive Agreement on Investment, CAI) entre ambos gigantes económicos. «Será el acuerdo más ambicioso que haya firmado China con otro país», alardeó el anuncio oficial de la Comisión Europea.El CAI permite a las empresas europeas un mayor acceso al mercado chino, elimina (o reduce) los requisitos del gobierno chino para los emprendimientos conjuntos y transferencia de tecnología en algunos sectores, y promete un trato igual para las empresas estatales y mayor transparencia regulatoria. Además, el gobierno chino asumió ciertas obligaciones sobre sostenibilidad ambiental y derechos laborales, entre las que destaca su compromiso a realizar «esfuerzos continuos y sostenidos» para ratificar el Convenio relativo al Trabajo Forzoso u Obligatorio.En el papel, este no solo es un triunfo para la industria europea, sino también para los derechos humanos, pero el CAI no fue recibido por todos de manera positiva. La reacción de EE. UU. incluyó desde desilusión hasta una rotunda hostilidad, para los partidarios de la línea dura, incluidos los funcionarios del gobierno saliente de Trump, la decisión da la sensación de que Europa se doblegó ante el poder económico de China y concede a ese país un importante triunfo diplomático.Pero también hubo muchos moderados, entre los que se cuenta el asesor para la Seguridad Nacional del presidente electo Joe Biden, que se mostraron consternados. El gobierno entrante de Biden hubiera preferido lograr un acuerdo económico con Europa primero, para presentar un frente unificado contra China.A otros les dolió la aparente ingenuidad de la UE frente a las promesas de China relacionadas con los derechos humanos. Guy Verhofstadt, ex primer ministro belga y miembro del Parlamento Europeo, tuiteó que «las firmas de los chinos relacionadas con los derechos humanos valen menos que el papel sobre el cual se escriben».El acuerdo chino-europeo resalta una pregunta fundamental en el orden mundial pospandemia: ¿cómo se gestionan las relaciones estratégicas y económicas entre grandes potencias con sistemas institucionales y políticos muy distintos? En particular, ¿es posible para las democracias ser fieles a sus valores mientras comercian con China y mantienen relaciones de inversión con ella?Para responder esta pregunta, debemos reconocer dos cuestiones: en primer lugar, es imposible visualizar una desconexión significativa de las economías occidentales y la economía china que no genere una catástrofe económica; en segundo lugar, poco pueden hacer los países occidentales, en forma individual o colectiva, para modificar el modelo económico estatal chino o su régimen represivo en cuanto a los derechos humanos y laborales .Los acuerdos comerciales y de inversión no pueden transformar a China en una economía de mercado al estilo occidental ni convertirla en una democracia. El objetivo, entonces, es tratar de lograr un nuevo régimen mundial que reconozca la diversidad económica y política sin afectar gravemente los beneficios del comercio y la inversión internacional. Nada de esto implica que los países occidentales deban dejar de lado los derechos humanos o políticos cuando se relacionan con China en la esfera económica, simplemente significa que EE. UU. y Europa deben tratar de lograr metas más limitadas, factibles y, en última instancia, defendibles. Dos de esas metas que son fundamentales: en primer lugar, las normas comerciales y de inversión debieran garantizar que las empresas y los consumidores occidentales no sean cómplices de manera directa de los abusos contra los derechos humanos en China; en segundo lugar, esas normas debieran salvaguardar a los países democráticos contra las prácticas chinas que podrían socavar sus arreglos institucionales locales laborales, medioambientales, tecnológicos y para la seguridad nacional. El objetivo debiera ser el respeto y la protección de los propios valores occidentales, más que su exportación.La pregunta importante sobre el CAI, entonces, no es si la UE podrá alterar el sistema económico chino o mejorar los derechos humanos y el régimen laboral en ese país. Incluso si mejora el trato hacia la minoría musulmana uigur, continuarán la represión de los disidentes y las restricciones a la libertad de expresión. Aun si China ratifica el Convenio sobre el Trabajo Forzoso —algo que está en duda—, los líderes chinos no planean reconocer a los sindicatos independientes. La pregunta relevante es si la UE resignó su libertad para implementar políticas que limiten su complicidad en los abusos contra los derechos humanos y laborales, o la salvaguarda de la seguridad nacional europea y sus normas laborales.La Comisión Europea afirmó que el CAI permite a la UE mantener su «margen político», especialmente en «sectores sensibles» como la energía, la infraestructura, la agricultura y los servicios públicos. En las áreas restantes, la UE ya está bastante abierta a la inversión china. Eso nos lleva a preguntarnos qué cree el gobierno chino que está obteniendo con el acuerdo. La respuesta parece ser que China está asegurándose contra futuras restricciones europeas. El acuerdo contiene un esquema de arbitraje que permite a las partes presentar quejas por infracciones. Si las cuestiones no se resuelven a través del proceso consultivo, se deben presentar las disputas ante paneles de arbitraje con procedimientos de conformidad específicos. Mientras que la Comisión Europea ve esto como un mecanismo para evitar que los chinos den marcha atrás en sus compromisos, también podría servir para que el gobierno chino desafíe barreras de entrada específicas contra las empresas de su país. Un marco de trabajo para la resolución de disputas es fundamental para cualquier orden mundial practicable, pero, ¿qué ocurriría si, por ejemplo, un país europeo desea impedir el ingreso a una empresa china que trata mal a sus trabajadores o funciona en Sinkiang? Francia ya exige a las grandes empresas francesas que respeten los derechos humanos y las normas medioambientales internacionales en sus operaciones en el extranjero.¿Qué ocurriría si los países europeos adoptan medidas más duras que impidan a las empresas chinas con prácticas laborales o medioambientales problemáticas operar en la UE? ¿Determinaría el mecanismo de arbitraje que estas normas son compatibles con el CAI? De manera similar, ¿qué tan flexibles serán los paneles con las excepciones al acceso a los mercados basadas en consideraciones de «seguridad nacional»?No hay respuestas claras a estas preguntas, mucho dependerá del texto final del CAI y del grado en que los paneles de arbitraje decidan priorizar el acceso a los mercados sobre el «interés público» que planteen los países.En todo caso, ni el deseo de EE. UU. de forjar un frente unificado contra China, ni la realidad de que el CAI se quedará corto a la hora de crear una China más libre y orientada a los mercados son argumentos válidos contra el CAI y otros acuerdos comerciales y de inversión similares. No debemos juzgar al CAI por su capacidad para permitir que Europa exporte su sistema y sus valores, sino por las oportunidades que ofrezca a Europa para seguir siendo fiel a sí misma”      Rani Rodrik

     “Por fin acabaron las despiadadas Navidades de 2020.El adjetivo no va dedicado justo a las de esa fecha. La verdad es que las Navidades, con todo el respeto que merecen los creyentes, me han resultado ominosas desde la infancia: consumo superfluo, atracones difícilmente superables, muestras de afecto innecesario o redundante, más devaluadas aún en este 2020 por una lejanía malamente paliada por Zoom.Lo de la infancia también tiene su sentido. En aquella primera noche de un 24 de diciembre que vagamente consigo evocar, reunida la familia paterna en la casa de los abuelos y nada más empezar la cena, mis tías -debía de ser allá por 1945 o 1946, no estoy seguro; la guerra civil seguía viva aún y era algo mucho más grave que el reconcomio retórico de hoy- nos cortaban el resuello con el recuerdo de aquel hermano pequeño muerto en una manifestación poco antes del 18 de julio de 1936. Mi familia paterna era franquista, pero aquel dolor insuperable, capaz de amargar la noche a un roble, estaba también presente en otras muchas casas españolas que se habían mantenido fieles a la república.  Mis querellas con la Navidad vienen también de razones adicionales. Aunque nadie requiriera mi permiso, el día de Nochebuena era y sigue siendo el aniversario de mi llegada al mundo y la alegría de los parabienes matutinos quedaba impíamente ahogada en los tristes recuerdos que abrían la noche -irremisiblemente repetidos año tras año-. Con el tiempo fueron desapareciendo los abuelos, las tías y mis padres, pero no el tormento que antaño me acarreaba, implacable, la memoria cíclica de aquel tío para mi nonato y luego, hogaño, el de saber que he dado un paso más hacia el mutis definitivo. No disfruto con las Navidades. Pero divago.  En las de 2019 estábamos aún en la inopia, ajenos a lo que se cernía, aunque algunos enterados habían oído campanadas y sabían dónde. En la floreciente China de Xi Jinping, en la ciudad de Wuhan, con sus once millones de habitantes, pasaba algo raro. En diciembre 18, 2019 un repartidor del mercado húmedo de Huanan sufrió el primer envite y el 30 Li Wenliang, un oftalmólogo local anunciaba en WeChat, el servicio de mensajes más usado en China, el contagio con lo que él llamaba entonces un SARS (síndrome respiratorio agudo) experimentado por siete trabajadores del mercado. Li falleció en febrero 2020 a consecuencia de esa misma dolencia, no sin que antes los órganos (en los países totalitarios no se necesita adjetivarlos; todo el mundo sabe que son la brigada social) le hubieran advertido de que sus mensajes podían constituir un delito de difusión de rumores y otro de alteración agravada del orden público.Desde entonces ha pasado un año en el que los contagios han superado 86 millones en todo el mundo y 1,8 millones las víctimas mortales del SARS-CoV-2, el virus causante de la pandemia Covid-19. Sin embargo, como recordaba un reciente trabajo de Nicholson Baker, no sabemos casi nada sobre sus orígenes. «Lo sucedido -ésa es mi conclusión- parece bastante simple. Fue un accidente. Un virus permaneció por algún tiempo en un laboratorio y eventualmente salió de allí […] El virus había iniciado su camino dentro de un murciélago, luego aprendió a infectar a algunas personas en la veta de una mina enclaustrada y finalmente se tornó aún más infeccioso en uno o más laboratorios, tal vez como consecuencia del trabajo -no por bienintencionado menos azaroso- de algún científico a la busca de una vacuna de amplio espectro. SARS-2 no fue diseñado como un arma biológica. Pero, en mi opinión, sí que ha sido un fruto del diseño».¡Qué barbaridad! ¿Acaso no han mantenido ferozmente lo contrario muchas gentes sensatas? ¿No ha quedado claro que es un virus zoonótico, es decir, que procede naturalmente de algún grupo de murciélagos portadores que habrían infectado a otros animales y, a través de éstos, el virus hubiese pasado a algunos humanos sin necesidad de haber sido previamente manipulado, hibridizado o higienizado en cultivos celulares por profesionales bien entrenados? Cierto, apunta Baker. «No existen pruebas directas en contra de esas posibilidades zoonóticas; pero tampoco las hay en contra de un accidente fortuito -no existe una confesión escrita, tampoco anotaciones incriminatorias ni informes oficiales-. Pero la certeza exige entrar en detalles y los detalles imponen desarrollar un programa de investigación».Quienes, sin la paciencia, la curiosidad, los conocimientos científicos y la atención por el detalle de que hace gala Baker, apuntamos en otros momentos la misma hipótesis, no podemos sino alegrarnos de su esfuerzo a contracorriente. Y a quienes tienden a exorcizarlo con pruebas circunstanciales, el marchamo de la revista New York debería moverlos al sosiego. Por comparación con el New Yorker, que, desde que hace más de veinte años instalara a David Remnick como su director, ha adoptado, uno tras otro, todos los rituales de la liturgia progresista, New York, con su vitola liberal y sus escorzos izquierdistas, suele estar más atento a los hechos, uno de los cuales es precisamente la alergia incurable que el gobierno chino siente por cualquier explicación azoonótica. El virus de Wuhan, insisten sus miembros, sólo puede tener una explicación: la que ellos digan. Y, por si acaso, el mismo día de la escritura de estas líneas (enero 6, 2021) han denegado los visados de entrada en China a una misión investigadora de la Organización Mundial de la Salud (OMS)  pese a las reiteradas cabriolas de esa agencia de Naciones Unidas para evitar el menor sofocón a China desde el inicio de la pandemia.Al grano. Desde hace varias décadas investigadores y científicos han impulsado diversos métodos de aceleración y recombinación de procesos biológicos evolutivos para conseguir que algunos virus, como el coronavirus de nuestros pecados, pasen rápidamente de una especie animal a otra, seguir su estrategia de transmisión y finalmente poder entender y combatir enfermedades derivadas del SARS que salió de China en 2003 o del MERS (síndrome respiratorio de Oriente Medio) aparecido diez años más tarde. Algunos de esos experimentos se desarrollaban como gains of function, es decir, intentos de entender la evolución de esos virus para ponerla al servicio de actuaciones preventivas y se proponían crear infecciones de laboratorio cada vez más virulentas para paliar eventuales amenazas futuras.Esos avances se han conseguido a veces en medio de serios accidentes que han alertado sobre la necesidad de serias medidas precautorias en los laboratorios BSL-3 o BSL-4 donde se llevan a cabo experimentos con los patógenos más peligrosos. (BSL son las siglas inglesas de Bio-Safety Level o nivel de bioseguridad y el número que sigue señala su grado de seguridad con el 4 como máxima). En Estados Unidos hay al menos once y en Wuhan hay tres, entre ellos un BSL-4 que alberga el Centro de Enfermedades Infecciosas Emergentes dirigido por Shi Zhengli, una conocida viróloga china. En sus congeladores se custodiaba el mayor inventario conocido de virus quirópteros, es decir, provenientes de murciélagos. Suponer que alguna desgracia o accidente haya podido suceder allí durante un experimento similar no es una conjetura conspiranoica; sólo una hipótesis que puede ayudar a entender la catástrofe actual.La discusión sobre la zoonótica del SARS-CoV-2 se ha visto lamentablemente envuelta en controversias políticas desde sus orígenes. Tan pronto como apareció Covid-19, un asunto que debería ser de interés mayormente científico pasó a convertirse en el ojo de un huracán ideológico cuando Trump lo bautizó como el virus chino o el Partido Comunista Chino se sirvió de él para imponer la ley marcial en Hong Kong.En un terreno más apropiado para científicos, The Lancet, la prestigiosa revista médica, publicó el pasado febrero un trabajo firmado por 27 conocidos especialistas donde se condenaba con firmeza la hipótesis de que Covid-19 «no tenga un origen natural». El coordinador de este trabajo fue Peter Daszak, zoólogo, investigador de muestras víricas quirópteras y director de EcoHealth Alliance, un centro neoyorquino sin ánimo de lucro que ha canalizado dinero de NIH (National Institutes of Health es la reputada agencia principal del gobierno americano en investigación recombinante de enfermedades de murciélagos y humanos) hacia el centro de Wuhan dirigido por Shi Zhengli. Otros influyentes estudios abundaron en la misma línea zoonótica , mientras los insaciables verificadores de WaPo impartían la verdad o lo que ellos creían que lo era: «el sumario científico probatorio confirma la conclusión de que el nuevo coronavirus surgió de un medio natural ya fuera en un mercado en Wuhan o en cualquier otro sitio» . Por su parte, el doctor Anthony Fauci, un prestigioso inmunólogo experto en enfermedades infecciosas y desde 1984 director de NIAID (National Institute od Allergies and Infectious Diseases) se sumó a esa misma opinión. A lo largo de la pandemia Fauci ha chocado repetidamente con las aventuradas teorías del presidente Trump sobre la mejor forma de tratarla.Sin embargo, como suele suceder ante fenómenos inesperados y desconcertantes, no todos los científicos aceptan que el virus sea la consecuencia natural de un proceso evolutivo. La falibilidad humana es un factor aleatorio pero siempre amenazador y cabía la posibilidad de que el origen de la pandemia no fuera tanto zoonótico como accidental.Los experimentos gain of function, recuerda Baker, no empezaron ayer. Ya en los 1970s, nuevas variedades de coronavirus empezaron a matar gente y en 2003 apareció el síndrome respiratorio agudo (SARS), una nueva enfermedad eventualmente letal que se extendió por más de 30 países y se relacionó con un nuevo agente hallado entre los murciélagos horseshoe. Posteriormente se produjeron nuevos brotes de SARS en Taiwán, en Singapur y en el Instituto de Virología de Pekín, todos ellos debidos a accidentes. En el instituto pekinés los investigadores de la OMS apuntaron serios problemas en sus procesos de bioseguridad. Al comienzo de la pandemia actual la revista Scientific American publicó un trabajo sobre Shi Zhengli, a la que los chinos conocen como la mujer de los murciélagos . Shi había cazado cientos de murciélagos en cuevas de la China meridional para estudiar su sangre, su saliva y otras secreciones. En varias ocasiones los capturó en una mina abandonada en Mojiang, en la provincia de Yunnan donde en 2012 seis trabajadores que recogían guano de murciélagos contrajeron una seria afección respiratoria que causó la muerte de tres de ellos. El equipo de Shi tomó muestras y las analizó encontrando en algunos casos una secuencia particularmente significativa que sirvió de base para rastrear su eventual participación en infecciones interhumanas.Cuando en diciembre 2019 Shi supo que en Wuhan se había producido un brote epidémico relacionado con SARS pero aún más cercano al virus quiróptero que había recogido en Mojiang -el RaTG13 hoy famoso por su semejanza con el coronavirus- se sorprendió de que el brote fuera local porque Mojiang está tan lejos de Wuhan como Orlando de Nueva York. «¿Podría este nuevo virus -se preguntaba- haber salido de mi laboratorio? Pero cuando examinó nuevamente su material y no encontró muestras iguales, “se me quitó un peso de encima; llevaba días sin dormir”», lo que, apostilla Baker, no deja de ser una reflexión sorprendente para la directora de un BSL-4. Lógicamente, debería haber pedido una investigación detallada y pública de las actividades de su Instituto, así como de otros semejantes -en Wuhan hay dos más-. No sucedió así. «Su Instituto cerró todas las bases de datos de genomas víricos y el Ministerio chino de Educación decidió que cualquier trabajo referente al origen del virus debía ser estricta y detalladamente gestionado». Prohibido el paso.Otro de los problemas con los que se enfrentan los zoonóticos refiere a su transmisión. Si ha pasado de los murciélagos de Mojiang a los humanos de forma natural a través de algún intermediario animal, ¿dónde está ese intermediario? A pesar de los esfuerzos de algunos científicos de la universidad de Michigan (su conducto computerizado de transmisión incluía cerca de cien posibles transmisores entre primates tan diversos como el orangután de Sumatra, el gorila occidental centroafricano, el babuino oliva, el macaco cangrejero y el bonobo), no se ha encontrado aún el eslabón perdido. Tampoco se ha desarrollado una hipótesis que explique adecuadamente la cuestión de la proximidad: cómo puede haber viajado el virus desde Yunnan hasta Wuhan -siete horas de tren- sin haber infectado a nadie entre esos dos puntos, al tiempo que las primeras infecciones aparecieron en un mercado húmedo de Wuhan cercano al Instituto de Virología donde trabaja Shi. Y aquí llega la razonable duda de Baker. En un medio donde los experimentos gain of function han impulsado en los últimos quince años un clima en el que cualquier tanteo con cultivos celulares humanos o de ratones o de murciélagos ha devenido justificable, ¿resulta por completo disparatado sospechar que alguien en Wuhan -que pasa el test de proximidad entre los primeros contagios por Covid-19 y un centro de investigación dedicado especialmente a los quirópteros- o en otro lugar desconocido por ahora, hubiese obtenido el virus a partir de muestras humanas recogidas de los infectados de Mojiang o una secuencia del virus RaTG13, o ambas cosas, y las hubiese usado para crear una enfermedad experimental a partir de la cual pudiese desarrollarse una vacuna eficaz?. Investigar el vínculo […] con la mina de cobre [Mojiang] es de una importancia crucial porque la gran diferencia entre el virus de los buscadores de guano y el de SARS-2 de hoy […] es su transmisibilidad. En Covid-19 es crítica la trasmisión interhumana por vía aérea […] Si los seis hombres que enfermaron en 2012 en el sur de China se hubieran infectado por Covid-19, lo más probable es que los médicos y los sanitarios de su hospital se hubieran contagiado también. Habría habido cientos de miles de casos. Sin embargo, sólo ellos seis -los únicos que habían respirado un aire fuertemente cargado de polvo de guano durante días- sufrieron la enfermedad. Así pues, la existencia del virus RaTG13 no prueba decisivamente el origen natural del virus. En mi opinión sirve exactamente para lo contrario. Mediante manipulaciones intermoleculares, como si se tratase de un Mecano, es posible insertar nuevos componentes funcionales en el genoma del RaTG13 […] y convertirlo en un patógeno sumamente infeccioso para las vías respiratorias de los humanos.Y concluye. «Por más de quince años los coronavirólogos se han esforzado en probar que la amenaza del SARS seguía presente y que podía ser controlada y lo hicieron forzando a los virus que habían almacenado a saltar entre especies y pasar directamente de los murciélagos a los humanos […] En esa feria internacional y aleatoria de cocina genética, cientos de nuevas variantes de enfermedades se inventaron y se inventariaron. Y, un día, tal vez alguien cometió un error… Esa es cuando menos una explicación razonable y “frugal” de lo que puede haber sucedido. Había que intentar el gran meta-experimento científico del nuevo siglo. ¿Podría un mundo atiborrado de científicos intentar toda clase de experimentos recombinatorios con enfermedades virales durante años y hacerlo con éxito, evitando un serio estallido pandémico? La apuesta era que sí, que podía lograrse. Valía la pena correr el riesgo… Y no habría otra pandemia».De repente, como en la película de Losey, there was an accident…No me resulta posible ofrecer una prueba concluyente de la hipótesis de Baker, pero en espera de que algún día sea posible resolver el misterio de la aparición del virus de Wuhan me uno a su voto particular: que la vacuna funcione”    Julio Aramberri

    https://www.revistadelibros.com/blogs/el-ruido-y-la-furia/una-vez-mas-de-donde-salio-el-virus-de-wuhan?&utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=nl20210113

    Paloma Cervilla: La estrategia internacional de Vox, que ha estado marcada por el apoyo a gran parte de las políticas conservadoras de Donald Trump, está mirando ahora al Mediterráneo y concretamente a Italia. Vox cuenta  allí con un socio preferente, como es el partido Fratelli d’Italia, con cuyo líder, Giorgia Meloni, se reunirá hoy con  Santiago Abascal en  Barcelona, ciudad en la que el Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), al que pertenecen los eurodiputados de Vox, celebrará hoy el primer evento del año. Una mesa redonda sobre «El futuro del patriotismo en Europa y Estados Unidos», en la que también participarán el presidente de Americans for Tax Reform y miembro del Partido Republicano, Grover Norquist; el miembro de la Fundación Heritage, Ted R. Bromund; el presidente del «think tank» Oikos, Matias Karlson, y el presidente del Partido Republicano de Chile, José Antonio Kast

    https://www.abc.es/espana/abci-gira-mediterraneo-busca-alianza-internacional-202101142041_noticia.html

    Romera: España protegerá la marca ‘jamón serrano’ para evitar las imitaciones en Latinoamérica, Francia, Italia o Portugal y Portugal prepara una batalla legal para rechazar que España se apropie de la marca ‘Jamón Serrano’

    https://www.eleconomista.es/distribucion/noticias/10976899/01/21/Espana-protegera-la-marca-jamon-serrano-para-evitar-las-imitaciones-en-Latinoamerica-Francia-Italia-o-Portugal.html

     ”En los últimos años están proliferando tanto en Latinoamérica como en Europa -fundamentalmente en Francia, Italia y Portugal- productos que se venden como serrano pero que no tienen en realidad nada que ver con España. De hecho, se dan casos en los que se vende directamente jamón español producido en Latinoamérica usando marcas que evocan a España, como el jamón Salamanca, publicitado como El auténtico jamón español producido en Brasil”

    Enrique Dans: Netflix y Disney anuncian sus ofertas de contenidos para el 2021, y dejan claro que apuestan por una reconversión en el ocio y por un consumo cada vez mayor en el hogar, en parte derivado de las características de un año aún fuertemente condicionado por la pandemia que lógicamente condicionará la asistencia a las salas de cine, pero sin duda, también como una tendencia a largo plazo. Casi toda la industria está intentando que este cambio de tendencia no les pille con el pie cambiado: Warner anuncia que todos sus estrenos en 2021 estarán inmediatamente disponibles en HBO Max, Disney se descuelga con una oferta de más de cien proyectos para Disney+, y Netflix, como líder sólido de la industria del streaming, presenta una oferta de al menos una nueva película cada semana durante todo el año, añadida a su oferta habitual de series. Una transición clara: cada vez más, la oferta de películas de estreno está disponible en tu casa. Un cambio de hábitos que abandona el ya caduco esquema de estrenos en pantalla grande que diferenciaba las películas de las llamadas TV movies o telefilms con percepción de calidad baja4

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    “El efecto de un año como el 2020, que condicionó una permanencia mucho mayor de los usuarios en los hogares y que incrementó muchísimo tanto el número de suscripciones a servicios de streaming como las horas de consumo, ha contribuido enormemente a la consolidación del fenómeno, generando todo un cambio de hábitos. Está por ver que las salas de cine puedan competir con ello, y la apuesta ya no solo de Netflix, sino del resto de la industria, parece indicarlo claramente. El cambio de modelo afecta también de manera muy clara a los canales de televisión tradicionales: cada vez más, los canales tradicionales de ámbito doméstico van viendo su oferta de contenidos más reducida, y ven también cómo disminuye su capacidad de competir en el mercado para obtenerlos, ante la evidente dificultad de pujar contra compañías fuertemente capitalizadas y orientadas a un mercado global. ¿Estamos ante un cambio global en el modelo de consumo de contenidos? ¿Mató la pandemia a las salas de cine? ¿Estamos diciendo adiós al hábito de ir al cine, como un hábito que se sustituye por un modelo de consumo de contenidos diferente? ¿Adiós a la pantalla grande, a las palomitas y al consumo convertido en justificación para una actividad social? ¿Sustituto o complemento? ¿Os veis, cuando superemos la pandemia, volviendo a salir de casa para ir al cine, o nos hemos adaptado ya, como parece predecir la industria, a consumir contenidos en el sofá de casa?

    Elena Neira: Todo el romanticismo que ha rodeado el hábito de asistir al cine está a punto de quedar sometido a una dura prueba. La batalla entre la magia de la experiencia y la comodidad del sofá promete ser muy dura. Lo que ha ocurrido es que, en el escenario actual, los cines han perdido la ventaja que les ofrecía gestionar la ventana más rentable. Ante las restricciones en los espacios compartidos y las escasas garantías de que los estrenos lleguen a los umbrales de antaño, la voz cantante ha pasado a manos de las majors. Y a estas la necesidad y los intereses propios (todas acaban de estrenar plataformas de suscripción) las ha animado a experimentar. De momento estos movimientos quedan circunscritos al mercado estadounidense.  , aunque es de esperar que la tendencia acabe por contagiarse al resto de territorios (una vez la implantación de plataformas sea generalizada y el mercado digital esté más maduro). Una importante cuota de los estrenos cinematográficos de 2021 en EEUU quedará adscrita a uno de estos tres modelos, que incluyen la exhibición en la ecuación pero con cambios importantes con respecto a la disciplina pre-COVID.

    https://www.businessinsider.es/2021-ano-diremos-adios-ventanas-audiovisuales-772711?utm_source=Business+Insider&utm_campaign=e0c3e162c0-EMAIL_CAMPAIGN_2020_07_31_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_74c16e9a4a-e0c3e162c0-115486297

    El modelo Universal, basado en el acortamiento de la ventana de los cines a un mínimo de 17 días, plazo a partir del cual la película saltará la siguiente ventana (el Premium VOD). La compañía, no obstante, se reserva el derecho a alargar el plazo si considera que el recorrido en salas está siendo especialmente rentable. De momento dos cadenas de exhibición han aceptado el acuerdo (AMC y Cinemark) y no se descarta que lo hagan más en un futuro.

    El modelo Warner, basado en la eliminación de la ventana de exclusividad de theatrical para todos sus estrenos de 2021, que se podrán ver el mismo día en cines y en su plataforma de suscripción, HBOMax. La compañía asegura que se trata de una decisión provisional, fruto de las circunstancias excepcionales, pero resulta difícil creer que la reversión al modelo anterior se pueda producir de manera automática después de un año.

    • El modelo Disney, el más diverso de todos, con tres líneas de actuación posibles, que se decidirán caso por caso. En primer lugar, el estreno directo en Disney+ sin pasar por cines y sin sobreprecio, como ya han hecho con estrenos como Artemis Fowl o Soul. En segundo lugar, el Premiere Access (modelo Mulán), que comporta un estreno con sobreprecio en exclusiva para clientes de la plataforma Disney+. Por último, el estreno en theatrical, que según Bob Chapek quedará circunscrito a aquellos títulos con garantías de ser un ‘revientataquillas’. No termina de quedar claro si, en este último caso y terminado el período de exclusividad, los títulos quedarán circunscritos a Disney+, renunciando así a la explotación en otras ventanas como el alquiler digital o las ventas a televisiones (cosa que parece bastante improbable).

    “La ventana digital no terminaba de encontrar su sitio. Ahora le han hecho un palco casi a medida, a costa de robarle espacio a los cines, que no han tenido más remedio que aceptar algo clave para su supervivencia. El tiempo y, sobre todo, los resultados, permitirán varias cosas. De un lado, calibrar cómo se produce el reajuste económico entre la ventana de theatrical y la digital, dado que el nuevo modelo agotará antes la vida comercial de los productos y reducirá sus márgenes. También permitirá constatar si se acabará notando en las cifras de inversión de las producciones cinematográficas, en caso de que tengan que ajustar a la baja sus números para encajar en esta nueva economía.Y, sobre todo, sabremos si se generan beneficios reales derivados de las plataformas de suscripción, una vez los esfuerzos de marketing se centren en impulsar la captación de clientes a través de estos grandes estrenos y en conseguir que estén abonados anualmente a la plataforma. Siempre teniendo en mente que, desde que se desató la streaming wars, los beneficios empresariales ya no son siempre públicos ni se cuentan solo en dólares. También en clientes, datos y en engagement.”

    LA AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

    FRED ASTAIRE, 2

    Reunido el Comité de Redacción de la Agenda, previa autorización de la Junta de Propietarios; leído el informe del Subcomité de Apreciación Musical y dada la enorme acogida nacional e internacional que han tenido los enlaces con Mr. Fred Astaire sugeridos hasta la fecha, hemos decidido prorrogar dichos enlaces durante algunas ediciones de la Agenda, no sin recordar a nuestros miles de lectores que, una vez dentro de YouTube, los enlaces con este y otros bailarines son infinitos.

    Con Ginger Rogers, 1930s y 40s:

    You’ll never get rich (1941):

    Fred Astaire y Gene Kelly:

    COMPARTIENDO LECTURAS

    con Carmen Marcos

    Librería  Miraguanomiraguano@infornet.es

    Sergi Pàmies: El arte de llevar gabardina

    Idioma original: Catalán

    Traducción: Sergi Pàmies

    Edita: Anagrama, 2018

    Nº de páginas: 143

    Trece relatos componen esta obra. La mayoría, de pocas páginas y uno mucho más largo, casi una nouvelle, que da contenido al título del libro aunque no se llame así, sino “Yo no soy nadie para darte consejos”; es una frase que, en un momento dado, le dice su padre, Gregorio López Raimundo. Una narración magnífica cuyo ingenioso inicio anima a seguir leyendo; y no decepciona:

    “En el período más convulso de mi adolescencia fantaseé con la posibilidad de ser hijo de Jorge Semprún”

    Su madre, Teresa Pàmies, también se pasea por algunos de los relatos y sobre ella posa el autor una mirada más pacífica. Estupendo también el relato  de título “Borrador de ponencia para un hipotético congreso de divorciados”; y hay otros buenos,  aunque inevitablemente sean desiguales.Con una escritura sencilla, busca la complicidad del lector y refleja lo que el paso del tiempo hace con lo que somos o fuimos – cuando fue niño, joven, marido, padre…- y la importancia del instante. Todo ello teñido de un humor algo triste que empapa las narración de emotividad y   una cierta nostalgia.

    (Reseña de Nadal Suau)

    https://es.wikipedia.org/wiki/Sergi_P%C3%A0mies (Biografía)

    LA AGENDA DEL DOCUMENTAL DE Mariví Ibarrola

    La Qu con acento de Marivi Ibarrola. El Qué. Quién. Cómo. Dónde y Cuándo del documental

    delavapiesalacabeza@gmail.com

    LA AGENDA DEL DOCUMENTAL DE Mariví Ibarrola

    La Qu con acento de Marivi Ibarrola. El Qué. Quién. Cómo. Dónde y Cuándo del documental

    delavapiesalacabeza@gmail.com

    Directora :Maite Alberdi :El Agente Topo

    Producción: Motto Pictures & Sutor Kolonko & Volya Films, Malvalanda.  2020       

    “Después de un casting organizado por el detective Rómulo, que necesita a un topo creíble para infiltrarse en un hogar de la tercera edad. La cliente es una hija de una residente preocupada por el trato que ésta pueda estar recibiendo, sospecha que su madre podría estar siendo maltratada, por lo que le contrata para descubrir qué es exactamente lo que está sucediendo. Sergio, sin embargo, tiene 83 años y no es precisamente el agente 007.  Festival de San Sebastián: Premio del Público (mejor film europeo) Y Nominada a los Premios Goya

    Director: Ramon Yzquierdo Peiró :El pórtico de la Gloria. Una película rodada en piedra

    , Producción: Teófilo Edicións

    “Qué quieren decir las miradas y gestos de las esculturas? ¿Cuál es su significación en el mundo del arte? ¿En qué ha consistido la restauración y qué ha aportado?. La publicación visibiliza esta obra de arte medieval, El pórtico de la Gloria. Una película rodada en piedra, de Teófilo Edicións.  Cuenta con textos de Ramón Yzquierdo Peiró, director del Museo de la Catedral de Santiago de Compostela, las imágenes tomadas por el fotógrafo Denís E. F. y una cuidada edición a cargo de Teófilo Edicións incluida en un estuche con estampación en oro. En ese sentido, retoma el símil realizado por Manuel Rivas que definió el pórtico como «la primera gran película de la Humanidad rodada en piedra”

    LA AGENDA DEL ENSAYO  de

    Margarita Vidal

    Librería Castelar libreriaemiliocastelar.com

    Ivan Krastev : La luz que se apaga.  Cómo Occidente ganó la Guerra Fría pero perdió la paz

    Francisco Yáñez: Las 20 tecnologías clave de La Industria 4.0: El camino hacia la Fábrica del Futuro

    http://redibai-myd.org/portal/wp-content/uploads/2020/01/8617-41-8.pdf

    Fernando Muñoz entrevista a José Luis Garci: «Somos la última generación que va a conocer España tal como era»

    https://www.abc.es/play/cine/noticias/abci-jose-luis-garci-somos-ultima-generacion-conocer-espana-como-202012051508_noticia.html

    Raquel Nogueira entrevista a Fernando Valladares : «No sabemos cuándo vendrá la próxima ola de frío, pero lo hará»

    https://ethic.es/2021/01/fernando-valladares-csic/

    Laura Ojea entrevista a Natalia Fabra: Lo que quiero transmitir es que la electricidad es potencia, son megavatios, y es energía, megavatios hora. Tenemos que distinguir una cosa de la otra

    https://elperiodicodelaenergia.com/category/electricas/

    Mil gracias por la lectura y difusión de esta Agenda  de Prensa y no sean cándidos. No crean en las palabras y solo se fíen de los hechos

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