•  https://www.xataka.com/medicina-y-salud/china-aprendio-wuhan-resto-mundo-no?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_content=POST&utm_campaign=13_Mar_2020+Xataka%20Ciencia&utm_term=CLICK+ON+CONTENT

    Lavanguardia.com: El Centro de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins ha creado un mapa interactivo para seguir el progreso del coronavirus Covid-19 a medida que avanza por todos los países. Desde el pasado 22 de enero, este mapa ha ido mostrando a tiempo real el número de casos de coronavirus Covid-19 confirmados,país por país, junto con las víctimas y las personas recuperadas con el objetivo de proporcionar a los investigadores y a la ciudadanía una herramienta sencilla de usar para rastrear el brote

    https://www.lavanguardia.com/vida/20200313/474109818190/coronavirus-mapa-evolucion-tiempo-real.html

    Fiorenza Sarzanini: Así son las normas de confinamiento en Italia, ¿cómo serán las de España? . El Gobierno italiano tiene un objetivo claro, que el coronavirus frene su expansión por el país. Para ello, los movimientos entre ciudades se permiten sólo si es necesario y se han establecido una serie de normas que España podría tomar con el objetivo de minimizar los contactos entre personas

    https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2020/03/13/5e6b39a3fc6c83894d8b4574.html

    Fernando Garea: Calviño frenó hasta el último momento la declaración de alarma. La suma de procedencias políticas y personales diferentes hace que el Ejecutivo viva debates intensos que han llegado también a la forma de afrontar la crisis del coronavirus

    https://www.elconfidencial.com/espana/2020-03-14/intrahistoria-de-los-consejos-de-ministros-del-gobierno-de-coalicion_2494455/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=1

    Obviamente, en los últimos días, la crisis del coronavirus ha cambiado algunas de las pautas de funcionamiento interno del Gobierno, más allá del cumplimiento estricto de la indicación de que Sanidad lidera el proceso, la asumida solidaridad entre los ministros para hacer propuestas y, sobre todo, el convencimiento de todos los ministros de que los acontecimientos han arruinado todos los planes del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Los de comunicación política, los de estrategia y los planes económicos. Toda esa planificación y diseño previos se han venido abajo y estos días se rehace para hacer frente a la crisis del coronavirus”

    Isabel Morillo: Sevilla trabaja en el montaje de la Semana Santa y la Feria como si nada pasara. El alcalde aplaza a la semana próxima una decisión mientras se sigue desembolsando dinero para preparar la ciudad para sus días más turísticos y los extranjeros copan las terrazas

    https://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2020-03-13/sevilla-coronavirus-montaje-semana-santa-feria_2497411/

    Silvia Hernando: La cultura monta planes para no salir de casa. Los museos, el teatro, el cine y la música vuelcan sus actividades en la Red para llenar el vacío de sus salas

    https://elpais.com/cultura/2020-03-13/la-cultura-tambien-se-queda-en-casa-a-traves-de-internet.html

    Marcello: Lo que no se cuenta del Coronavirus

    https://www.republica.com/las-pesquisas-de-marcello/2020/03/12/lo-que-no-se-cuenta-del-coronavirus/

    La transparencia en la crisis del coronavirus deja mucho que desear, desde que comenzó el problema español. Y recientemente lo hemos visto con motivo de las manifestaciones feministas que el Gobierno de Sánchez no quiso prohibir, cuando la vicepresidenta Carmen Calvo y la ministra Irene Montero (ahora contagiada) se disputaban el liderazgo feminista dentro del Ejecutivo.Es muy probable que el contagio de Irene Montero partió de la manifestación. Y es seguro que la gran subida de contagios en Madrid y en otras ciudades de España también se originó en las concentraciones feministas.Pero, para permitir esas manifestaciones y no crear alarma a los que fueron a ellas, el Gobierno retrasó una semana las medidas más urgentes en contra de la expansión del virus, y todo ello ha redundado en el empeoramiento del caso del coronavirus español.De todo esto se habla muy poco pero es así. Como también es cierto que los primeros dirigentes de Vox fueron unos irresponsables al celebrar el pasado día 8 su mitin de Vistalegre contra el feminismo, el lugar donde también se detectaron numerosos contagios.En los que, sin duda, tuvo una grave responsabilidad el secretario general del partido, Ortega Smith. El que, como Montero, también está contagiado, y que días atrás había estado en dos centros importantes de contagio como fueron sus viajes a Milán y Vitoria lo que aumenta su responsabilidad.Está claro que el Gobierno de Sánchez llegó tarde para frenar el contagio en España, y con paños calientes por causa de su estrategia equivocada de la ‘respuesta proporcional’ en lugar de la respuesta de choque frontal.Y ahora se empieza a descubrir, y ello es muy grave, que el Gobierno de España carece de material sanitario suficiente para afrontar la crisis y de especial manera de material de protección de médicos y enfermeras que son los guardianes de las vidas españolas. Como tampoco hay mascarillas y se han reducido las donaciones de sangre, que hacen falta en España.De todo esto se habla poco, por extraña prudencia y para evitar alarmas, pero todo esto es así y por lo tanto muy preocupante porque demuestra que los gobernantes españoles no han estado al nivel que las circunstancias les exigían.Y ahora reconoce Sánchez que vienen unas ‘semanas difíciles’. Pero no solo por el esperado aumento de contagios, sobre todo en Madrid, sino también por la escasez de medios para ofrecer la respuesta sanitaria que se debería producir.Y si en los próximos días suben en Madrid los contagios, las muertes y falla la esperada  respuesta sanitaria por falta de las UCI, de protección para los médicos y las enfermeras, por ausencia de medicamentos y de suficientes camas de hospitales (se está hablando de utilizar hoteles para ello) entonces se abrirá en España una batalla política entre el Gobierno y la Oposición.Una batalla sobre la gestión de la crisis del coronavirus y eso será un nuevo problema añadido a los que ya tenemos que afrontar”

    Enrique Féas: Las lecciones para Europa del coronavirus

    http://blognewdeal.com/enrique-feas/las-lecciones-para-europa-del-coronavirus/

    “En la Historia de la integración europea hay momentos en los que la reacción frente a una gran crisis determina para siempre el futuro de la Unión. Este es uno de ellos.Aunque no es el primero. La crisis del euro, por ejemplo, puso en evidencia que una unión monetaria incompleta es una mala idea. Es evidente que una moneda única exige una unión bancaria, porque si bancos y Estados miembros están íntimamente ligados, las crisis de los países serán a menudo crisis bancarias, y las crisis bancarias terminarán a menudo siendo crisis de los países. La visión miope y cortoplacista de algunos Estados miembros se empeña en que lo que hay que hacer es reforzar los canales privados de aseguramiento, cuando la evidencia indica –como recordaba Draghi en uno de sus últimos discursos– que dichos canales se hunden en caso de grandes crisis, y que si hoy las grandes fusiones y adquisiciones de instituciones financieras a nivel europeo están bajo mínimos es porque la mutualización de riesgos es una condición necesaria, y no una segunda derivada de la unión bancaria. Si al final un supervisor nacional va a tener que hacer frente con fondos nacionales a los problemas que tengan las instituciones financieras de su país, ¿qué incentivo tiene para atraer a instituciones de otros países cuyos balances conoce mucho peor?También en las dos últimas décadas se ha puesto de manifiesto que la libre circulación de capitales sin armonización a nivel europeo de la base imponible del Impuesto de Sociedades es una mala idea. Cuando las empresas multinacionales eran fundamentalmente empresas de bienes y el valor añadido se generaba en un solo lugar, detectar el lugar de realización del hecho imponible era sencillo. En un mundo de cadenas de valor y empresas tecnológicas resulta mucho más complicado determinar desde dónde se presta un servicio y dónde se genera el valor añadido. Si a eso añadimos que algunos Estados miembros flexibilizan su legislación para permitir la constitución en su país de empresas no residentes que acumulan beneficios europeos y tributan –es un decir– en paraísos fiscales, y otros permiten el pago sin retención en origen de enormes cantidades en concepto de royalties (en realidad beneficios camuflados) a paraísos fiscales, nos encontramos con que las empresas ya no sólo son libres para instalarse donde quieran, sino también para decidir dónde pagan sus impuestos, llevándose allí –y esto es lo grave– el beneficio generado en otros países y erosionando bases imponibles ajenas.La crisis de los refugiados de 2015, por su parte, puso de manifiesto que la libre circulación de personas casa mal con la ausencia de una política de inmigración y de asilo común. Esta libertad es sin duda uno de los derechos más importantes para los ciudadanos de la Unión Europea, pero se convierte en un problema cuando algunos países concentran la mayoría de los flujos migratorios y la solidaridad europea brilla por su ausencia. La crisis del coronavirus es un nuevo ejemplo de que la libre circulación de personas no es compatible con una integración a medias, tanto a nivel sanitario como económico y monetario.A nivel sanitario y epidemiológico, porque resulta evidente que, en una zona de libre circulación de personas (ya sea europea o simplemente española), una epidemia no se controla –en términos de nuevas infecciones– hasta que no se controle el último foco. De nada sirve aislar a una ciudad o comunidad autónoma si los ciudadanos entran y salen de ella libremente sin control alguno, expandiendo los contagios o importándolos, y retrasando el control final. Cualquier restricción a la circulación de personas en el espacio Schengen debería partir de la UE, y no de decisiones individuales que envían una pésima señal. Lo malo es que esto requiere niveles de coordinación hoy inexistentes.En el ámbito económico, a su vez, la unidad de acción es necesaria por dos motivos. En primer lugar, en términos de recursos, porque resulta imprescindible evaluar las necesidades de mascarillas, camas de hospital, aparatos de respiración asistida, etc. y lograr un aprovisionamiento rápido y efectivo para todos los Estados miembros. La decisión de Alemania y Francia de suspender las exportaciones de mascarillas y otro material médico de protección, realizada sin comunicarlo previamente a la Comisión ni coordinarse con otros socios europeos, ha sido una lamentable muestra de insolidaridad, un ejemplo del “sálvese quien pueda” que deteriora la visión ciudadana de la idea europea. Legal, quizás (los tratados permiten los controles de comercio en caso de crisis sanitaria), pero incorrecta (no se ha avisado a la Comisión ni a nadie, ni se ha atendido a los requerimientos de la Comisión para retirarlos) y moralmente discutible. Si a eso unimos la hábil decisión de China de proporcionar ese material a Italia, luego no nos podemos sorprender de que, cuando llegue la hora de adoptar una política europea respecto al 5G, Italia diga que tiene favores que devolver. Ni tampoco que, cuando precisamente Alemania o Francia hablen de la nueva estrategia de política industrial y la necesidad de crear “campeones europeos”, otros países piensen que, en caso de crisis, los campeones francoalemanes serían tan europeos como los fabricantes o distribuidores de mascarillas.Y en segundo lugar, porque esos recursos hay que financiarlos. La excusa de que las normas europeas permiten un incremento del déficit para este tipo de gastos extraordinarios es mal consuelo, porque no es ninguna novedad y porque el déficit y su sostenibilidad siguen recayendo sobre los países. ¿Qué ocurrirá si, después de unos meses, la economía italiana sigue muy débil y algunos bancos comienzan a flaquear, y la prima de riesgo italiana se dispara, contagiando a otros países? ¿Les suena el escenario? ¿De qué nos servirá entonces que se haya “autorizado” el déficit adicional? Lo que hace falta no es flexibilizar medidas, sino tener la altura de miras para el desafío al que nos enfrentamos. Quizás, una vez más, pesan los prejuicios y algunos países “frugales” piensan que el problema es de competencia de los italianos –quienes, por cierto, tienen uno de los mejores sistemas sanitarios y de emergencia del mundo– y no del hecho de que estaban mucho más expuestos que otros europeos a la economía china. El Consejo Europeo extraordinario del 11 de marzo nos devolvió, por desgracia, a 2008, cuando se perdió un tiempo precioso para actuar.Los países o entes supranacionales que olvidan su historia, incluso la reciente, están condenados a repetirla. Es en las crisis donde se ve mejor que la integración a medias no funciona. Si la del coronavirus no nos hace reaccionar y adoptar medidas de calado inmediatas, mecanismos  fiscales a nivel europeo (como recomienda el BCE, el FMI y todo economista que haya estudiado los riesgos de una zona monetaria no óptima) y un refuerzo de la integración en materia impositiva, de gestión de crisis sanitarias o de aprovisionamiento de recursos esenciales para la ciudadanía, no se extrañen de que, la próxima vez que Merkel, Macron –o sus sustitutos, que no serán mejores– hablen de la necesidad de “una Europa que protege”, a los ciudadanos les entre la risa. O peor aún, la indignación. Y eso, en términos políticos, ya sabemos en qué se traduce”

    Rafael Jiménez Asensio : La declaración del estado de alarma es una excepción a la normalidad constitucional como consecuencia de la gravedad de la situación (imposibilidad del mantenimiento de la normalidad por los poderes ordinarios de las autoridades competentes). En su declaración deben regir una serie de principios. No suspende la aplicación de derechos fundamentales, pero sí la adopción de medidas que limitan o restringen su ejercicio. Su afectación básica es a la modificación del ejercicio de las competencias ordinarias de las Administraciones y autoridades públicas. El propio Tribunal Constitucional tuvo la oportunidad de analizar y acotar el alcance del estado de alarma en la STC 83/2016, de 28 de abril.

    https://hayderecho.expansion.com/2020/03/13/pandemia-y-estado-de-alarma/

    “El Gobierno es soberano para declarar el estado de alarma y fijar su alcance y medidas, pero no lo es para llevar a cabo la prórroga, que depende directamente de las mayorías del Congreso y de los condicionamientos (medidas) que los grupos parlamentarios puedan incluir en el desarrollo de esa prórroga. Por tanto, en una crisis como la actual, en la que su proyección temporal se puede extender varios meses, el Gobierno tiene sólo dos opciones: 1) Gestionar la crisis con sus propias competencias y las que le pueda otorgar la legalidad ordinaria, dentro de un marco de normalidad constitucional, dejando que sean las CCAA quienes adopten las medidas que, en ejercicio de sus atribuciones, les competan; 2) Declarar el estado de alarma que, ante su duración más allá de los quince días, deberá pactar necesariamente las condiciones de la prórroga con los grupos políticos (especialmente con sus apoyos parlamentarios en la investidura), algo que se muestra complejo de articular en algunos casos por la sencilla razón ya expuesta: el estado de alarma es un estado excepcional que quiebra, siquiera sea transitoriamente, la normalidad constitucional y, por tanto, el orden constitucional de reparto de competencias. No se pregunten por qué el Gobierno sigue a estas horas deshojando la margarita. En lo expuesto brevemente tienen la respuesta. La solución no es políticamente fácil. Pero puede llegar tarde. Algunas Comunidades Autónomas se están así viendo empujadas a adoptar decisiones excepcionales amparadas en competencias materiales sustantivas sobre determinados ámbitos. Sin embargo, no cabe olvidar que determinadas medidas excepcionales, siempre que impliquen limitaciones o afectaciones a derechos y libertades, sólo se pueden adoptar constitucionalmente por el Gobierno mediante la declaración del estado de alarma, con la autorización del Congreso en caso de prórroga. Otra cosa es que, por parte del Gobierno central, se haga dejación de tales atribuciones o se mire hacia otro lado. Cabrá tener por parte de todos (Gobierno y oposición, así como del resto de instituciones) cintura política y sentido de Estado para evitar que la pandemia termine no solo afectando a la población española y devastando los servicios públicos (en particular, aunque no solo, los sanitarios), sino que también se lleve por delante la credibilidad ya suficientemente deteriorada de nuestro sistema constitucional y el (hoy en día bajo) prestigio de la clase política. La responsabilidad ciudadana en esta gravísima crisis es importante, pero la de las instituciones (sean estatales, autonómicas o locales), gobernantes y partidos lo es mucho más. No perdamos de vista este aspecto”

    Ana Palomares: Tres gráficos que muestran por qué el crash de las bolsas por  el Coranovirus  preocupa más hoy al inversor que la quiebra de Lehman

    https://es.fundspeople.com/fundsacademia/tres-graficos-que-muestran-por-que-el-crash-de-las-bolsas-preocupa-mas-hoy-al-inversor-que-la-quiebra-de-lehman?utm_source=mdirector&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter20200313123645

     “Los mercados de valores dejaron la semana pasada obsoletos los récord de caídas que protagonizaron en los tres grandes crash que se recuerdan en el siglo XXI: el 11-S, la quiebra de Lehman Brothers y el Brexit. Solo el Ibex 35 cerraba el jueves 12 de marzo con una caída del 14% convirtiéndose oficialmente en el peor día de la historia del índice español. Retrocesos de dos dígitos que también se vieron en otros muchos índices europeos, e incluso norteamericanos, ya que las caídas cercanas al 10% vistas en el Dow Jones ese mismo día no se habían visto desde 1987.Como cada vez que el mercado se enfrenta a caídas de esta magnitud, empiezan a llegar comentarios de las gestoras y firmas de inversión analizando en qué se parece y en qué se diferencia esta crisis de la vista tras la caída de Lehman Brothers. Fijándonos solo en la industria española de gestión de activos se puede decir que no, que la situación actual no tiene nada que ver con la que de 2008. En este periodo, las políticas acomodaticias que han llevado a cabo los bancos centrales consiguieron su objetivo de generar inflación, al menos en los activos financieros, lo que ha permitido que muchos inversores hayan cambiado progresivamente su ahorro en depósitos hacia productos más asociados al riesgo como los fondos de inversión.Se ve en este gráfico sobre el Ahorro Financiero de las Familias, ya que el porcentaje en depósitos ha pasado del 40% al 36%, pese a que la cantidad de dinero en depósitos, y sobre todo cuentas corrientes, ha seguido creciendo y marcando máximos históricos. Por el contrario, el porcentaje en fondos de inversión sobre el ahorro financiero ha pasado del 8 al 14%, convirtiéndose en el producto con una mayor tasa de crecimiento en la última década.

    Además, el impulso que se ha dado en estos años a fomentar la educación financiera unido al auge que al calor de MiFID II se ha dado al asesoramiento, sobre todo a través del servicio de gestión discrecional de carteras, ha llevado a muchos inversores a dejar de considerar la renta variable como una opción solo para los más arriesgados y a pensar en ella como un vehículo, casi el único en tiempos de tipo cero, con el que conseguir una rentabilidad que superar la inflación.  Y eso se ve en la evolución que han tenido las carteras de fondos de inversión y de pensiones desde 2008 hasta ahora. En el caso de las IIC el porcentaje de renta variable ha pasado del 5,3% al 14,7% del total, casi el triple, mientras que en los fondos de pensiones ese porcentaje ha aumentado del 17% al 36,3%.

    El reto ahora está en que esos inversores que compraron la idea de que la bolsa siempre es la mejor opción a largo plazo sigan confiando en ello viendo las fuertes caídas de los últimos días. “En el complicado contexto actual de incertidumbre en el que nos encontramos, por la crisis del coronavirus, el papel que juega el asesoramiento de calidad es fundamental para proteger los ahorros de los clientes y calmar a los inversores particulares”, afirman desde EFPA. Y son muchos los gráficos que esos asesores pueden enseñarles a sus clientes para explicarles por qué el actual es precisamente el peor momento para vender en caso de que el horizonte de inversión sea a corto plazo”

    El daño económico del  coronavirus

    d@maldita.es: Bulos y mentiras  con el coronavirus

    https://mail.google.com/mail/u/1/#inbox/FMfcgxwGDWzctpsghHNpqjGZhWcZsRQc

    Alfonso Vidal: Es un hecho cierto que la crisis del coronavirus lastrará el crecimiento de las economías avanzadas hasta un 0,9% anual en 2020, lo que impedirá alcanzar el crecimiento del 1,5% previsto.  Es decir, creceremos menos que nunca. Pero ahí no acaban los problemas que todo este embrollo producirá en las economías de todo el mundo

    https://www.cronicaeconomica.com/articulo.asp?idarticulo=141497

    La Eurozona estaría más afectada por su exposición al comercio mundial y la contracción del sector turismo. En concreto, registrará su menor crecimiento desde 2012, con un crecimiento de 0,6% anual frente al 1,2% previsto a comienzos de año, previéndose además que la Eurozona entre en recesión técnica en el primer semestre. 
    • La situación actual de
    Italia, extendiendo la restricción de movimientos y la actividad comercial a todo el país, sitúa al país en recesión en 2020.
    Alemania sufrirá previsiblemente un nuevo año de estancamiento económico, mientras que en Francia el avance de su PIB retrocederá hasta un 0,7% anual.
    • España continuará liderando el crecimiento, si bien en una primera estimación este se situaría en un 1,3% anual, el menor desde 2014.
    Estados Unidos registraría un crecimiento de un 1,5% anual, frente al 1,8% anual estimado a comienzos de año.
    Japón entraría en recesión en 2020 (-0,3% anual).

    El crecimiento de las economías emergentes se reducirá en 2020 hasta un 4,1% anual, frente al 4,7% anual estimado previo a la crisis. Los países con mayor exposición son los productores de materias primas y de manufacturas, y aquellos con un elevado peso del sector turismo. La crisis del coronavirus a nivel nacional y global acentuará la senda de desaceleración del avance del PIB de China, situándolo previsiblemente en torno a un 5% anual en 2020, su menor nivel desde 1981.”

    Lluis Pellicer: Bruselas prevé que el coronavirus arrastre a Europa a la recesión en 2020.La Comisión da la “máxima flexibilidad” a los Gobiernos para combatir la crisis

    https://elpais.com/economia/2020-03-13/bruselas-aprueba-un-paquete-de-medidas-para-dar-liquidez-a-las-empresas.html

    Anton Costas: La pandemia exige una medicina económica que evite una crisis gemela, sanitaria y económica. La experiencia de la crisis de 2008-2013 nos enseña que es mejor y menos costoso evitar la caída de la actividad económica y del empleo que tener que salir después al rescate de los bancos, las empresas y los parados. La crisis actual es más compleja. Viene por el lado de la demanda y por el de la oferta. Hay que evitar que las empresas cierren por falta de liquidez. Hay que dar cobertura de ingresos a los empleados desde el primer día en que queden temporalmente sin trabajo. Y hay que hacer llegar ingresos adicionales a las familias que ven cómo aumentan sus gastos por el cierre de escuelas y atención a los familiares

    https://www.elperiodico.com/es/opinion/20200313/articulo-anton-costas-pandemia-coronavirus-como-oportunidad-economia-crisis-7888379

    Oscar Rodriguez Graña: Citas célebres de grandes gurús para calmar los nervios en tiempos de coronavirus

    https://es.fundspeople.com/news/citas-celebres-de-grandes-gurus-para-calmar-los-nervios-en-tiempos-de-coronavirus?utm_source=mdirector&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter20200313123645

    fxstreet.es : Según el último Informe de S&P Global, es probable que la desaceleración en la economía de China, debido al brote de coronavirus, afecte de 0.1 a 0.2 puntos  al crecimiento de la zona euro y del Reino Unido este año

    https://www.fxstreet.es/news/sp-global-el-impacto-del-coronavirus-probablemente-afecte-en-un-01-02-el-crecimiento-de-la-eurozona-y-el-reino-unido-en-2020-202002121059

    Expansion.com: Bank of America ha recortado sus previsiones de crecimiento para España para este año, hasta el 1,4% de en 2020, y un 1,5%, para 2021  tras asumir que habrá una «pérdida permanente de actividad» a causa del coronavirus. https://www.expansion.com/economia/2020/02/27/5e57b98fe5fdeaf44a8b45c7.html

    Elespañol.com: Bank of America rebaja el crecimiento de la eurozona  del 1% inicialmente previsto al 0,6% debido al coronavirus.

    https://www.elespanol.com/invertia/economia/20200227/bank-america-rebaja-mitad-crecimiento-eurozona-coronavirus/470703650_0.html

    caixabankresearch.com : Los  primeros indicadores PMI de sentimiento de la eurozona se muestran resilientes al coronavirus.

    https://www.caixabankresearch.com/sites/default/files/documents/PE-200224-es.pdf

    https://www.caixabankresearch.com/sites/default/files/documents/PE-200224-es.pdf

    Pablo Pombo : ¿Es el coronavirus un cisne negro?. Lo único que puede anticiparse es que podemos encontrarnos ante el acontecimiento más disruptivo de 2020, uno de los cisnes negros que perfiló Taleb Nassim Nicholas Taleb

    https://blogs.elconfidencial.com/espana/cronicas-desde-el-frente-viral/2020-02-27/coronavirus-cisne-negro-economia_2471595/

     

    Javier García: El impacto económico del temido coronavirus: ¿debemos preocuparnos?

    https://www.caixabankresearch.com/sites/default/files/documents/im03_20_08_ei-ue_focus_2_es.pdf

     

    “Podría suceder, a nivel internacional, un  menor flujo de turistas chinos, una reducción de las exportaciones hacia el gigante asiático, disrupciones en las cadenas de suministro globales o incluso un grado de propagación del virus más allá de China (los números que presentaremos en este artículo asumen que la epidemia se circunscribe fundamentalmente a China) son los principales canales que podrían explicar el peaje que podría pagar la economía global.Antes de poner cifras a estas disrupciones, es importante recalcar que es muy complicado en estos momentos hacer estimaciones precisas del impacto que tendrá el coronavirus sobre la actividad económica global. Ello dependerá en buena parte de la capacidad de controlar el virus, lo que a su vez depende de la gestión de la crisis sanitaria, la disponibilidad de vacunas, la posibilidad de mutaciones del virus y de si la epidemia se extiende a otros países.

    Cuantificación del impacto económico

     Para dilucidar el posible impacto, resulta útil comparar el episodio actual del coronavirus con el SARS (síndrome respiratorio agudo y grave), un coronavirus originado en China en el año 2003 que comparte algunas similitudes con la situación actual. Este episodio anterior nos sugiere que estos tipos de fenómenos pueden tener un coste económico nada menospreciable, pero cuyo impacto acostumbra a ser contenido tanto en el tiempo como en la geografía, y vienen seguidos de un rebote en la actividad en los siguientes trimestres.Con todo, aunque se trata de una comparación útil para tener un punto de referencia, no es ni mucho menos concluyente de por sí: se trata de enfermedades distintas, y el estado y peso en la economía global de la economía china es muy diferente del ya lejano 2003. De hecho, el coronavirus actual es más contagioso que el SARS (a principios de febrero el número de afectados por el coronavirus ya triplicaba los afectados por el SARS en 2003), lo que sugiere que podría extenderse de forma más amplia e inducir a las autoridades a restricciones más importantes. Sin embargo, presenta una tasa de mortalidad netamente inferior (en torno al 2% frente al 10% del SARS). Asimismo, hay que tener en cuenta que el SARS alcanzó su pico en términos del número de afectados diarios con bastante rapidez, en abril de 2003 (la OMS había declarado la emergencia global el 12 de marzo), pero a partir de ahí su ritmo de avance se desaceleró y en julio dejó de ser una amenaza.Centrándonos ya en las cifras macroeconómicas, el impacto del SARS sobre el PIB de China se concentró en el 2T 2003, en el que el crecimiento se desaceleró en 2,0 p. p. (pasando de un 11,1% en el primer trimestre a un 9,1%), una ralentización muy parecida a la que capturaba nuestro índice de actividad, que mide en tiempo real la evolución de la economía a partir de los principales sectores económicos. En el tercer trimestre de ese año, sin embargo, la tasa de crecimiento volvía a recuperarse, aupada en parte por programas de estímulo fiscal y monetario. Aunque existen diferentes estimaciones sobre el impacto del SARS para el crecimiento del conjunto del año, las magnitudes acostumbran a ser de unas pocas décimas. De hecho, el informe del FMI del año siguiente hablaba de un impacto poco significativo, lo que no es de extrañar para una economía que terminó registrando un crecimiento del 10% ese año.Si asumimos que, al igual que el SARS, el coronavirus alcanza su pico en el 1T 2020 y pierde fuerza a partir de entonces, el coste en términos de crecimiento de PIB para la economía china podría rondar los 0,4 p. p. Ello supone un parón total de la economía en el primer trimestre (crecimiento del 0% en relación con el trimestre anterior) y un rebote a partir del trimestre siguiente. En este escenario, que pasa a ser nuestra previsión central, el crecimiento sería de un 5,5% en lugar del 5,9% que preveíamos anteriormente. Sin embargo, si la epidemia se prolongara y no lograse controlarse hasta el 2T, el crecimiento chino en 2020 podría bajar hasta niveles cercanos al 5,0%.Más allá del impacto en China, ¿cuál sería el impacto sobre la economía global? Si utilizamos nuestras estimaciones sobre el impacto de una desaceleración china sobre el resto del mundo1, el impacto sobre el crecimiento global se situaría en torno a 0,2 p. p., con un efecto variable en función del grado de integración de cada economía con la eco­­nomía china.No podemos acabar el artículo sin insistir en el hecho de que la incertidumbre sobre el impacto del coronavirus es muy elevada. A nivel global, las repercusiones deberían ser algo mayores que en 2003 dado que China es una economía mucho más integrada en la economía global (actualmente representa un 17% del PIB global frente al 4% en 2003). A nivel interno, la economía china también tiene una estructura productiva muy diferente a la de 2003: el peso del consumo privado es menor actualmente (39% del PIB frente al 43% en 2003), lo que sumado al auge del comercio online puede amortiguar en cierta medida el impacto negativo del COVID-19. Ahora bien, el mensaje de este artículo es claro: el coronavirus es un foco de riesgo importante que tendrá impacto en los datos de crecimiento de este año. Por tanto, es un fenómeno que habrá que seguir muy de cerca, y no solo desde las ciencias médicas”

    Juan Ramon Rallo: El coronavirus como un ‘shock’ de oferta. Los daños económicos que vaya a generar el coronavirus no vamos a poder contrarrestarlos de ningún modo significativo

    https://blogs.elconfidencial.com/economia/laissez-faire/2020-02-28/coronavirus-shock-oferta_2474011/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=3

    “El coronavirus comenzó siendo un ‘shock’ de demanda para la Unión Europea: China sufrió un ‘shock’ de oferta que le impedía producir (el coronavirus), por ello redujo su gasto nominal (incluyendo sus importaciones desde la Unión Europea) y, como consecuencia, nuestras empresas pasaron a ingresar menos (de modo que también habrán tendido a producir menos). Sin embargo, ya en ese momento, la crisis contenía elementos de un ‘shock’ de oferta para la propia Unión Europea: en la medida en que muchos de los bienes y servicios fabricados por las compañías europeas contienen productos intermedios manufacturados en China (cadenas globales de producción), la interrupción de la actividad allí puede detener la producción aquí. Ahora bien, conforme la epidemia va extendiéndose por Europa (norte de Italia, de manera paradigmática), la propia actividad en el continente va suspendiéndose, de modo que el ‘shock’ de oferta se dará del todo internamente y, con él, un ‘shock’ de demanda que rebotará sobre otras partes del planeta.En este contexto, las políticas de estímulo del gasto sirven en general de poco: si el Estado (por razones sanitarias) impide que los trabajadores vayan a trabajar —o si no pueden ir a trabajar porque sus proveedores no les suministran los bienes intermedios que necesitan—, entonces fomentar un mayor gasto nominal no hará que aumente el PIB real… Solo incrementará los precios. No se trata de falta de gasto, sino de falta de actividad. De ahí la impotencia a la que acaso terminemos enfrentándonos para reavivar la economía si la epidemia continúa extendiéndose y socavando nuestras bases productivas.Lo anterior no significa que las políticas de demanda no puedan ejercer alguna influencia favorable en el corto plazo. Por un lado, si los agentes aumentan su atesoramiento ‘precaucionario’ en un contexto de mayor incertidumbre (es decir, dejan de gastar por ‘lo que pueda venir’), una política fiscal expansiva (rebaja de impuestos, por ejemplo) podría contrarrestar parte del ‘shock’ endógeno de demanda que experimentaríamos; por otro, si muchas empresas cesan su actividad y se ven asfixiadas por los pagos de su deuda, una política monetaria expansiva (aunque aquí ya haya muy poco margen real) podría facilitar su refinanciación a la espera de que se normalice la situación y así evitar una crisis mucho más persistente en el tiempo. Pero en ambos casos el margen es estrecho (y también con contrapartidas negativas) ante un ‘shock’ de oferta. En definitiva, los daños económicos que vaya a generar el coronavirus no vamos a poder contrarrestarlos de ningún modo significativo: como mucho, lograremos que una vez superemos la epidemia, estos no se vuelvan persistentes en el tiempo (la tan soñada recuperación en V, o al menos en U). Siendo así, lo que en todo caso deberíamos evitar es agravar esos daños todavía más: es decir, no adoptar políticas que magnifiquen el ‘shock’ de oferta que inevitablemente vamos a experimentar. Por desgracia, ya sabemos que las crisis son el mejor caldo de cultivo para el peor populismo político

    Enrique Dans: Las lecciones del coronavirus: abierto mejor que cerrado

    https://www.enriquedans.com/2020/02/las-lecciones-del-coronavirus-abierto-mejor-que-cerrado.html

    “La publicación de datos y resultados de investigación en formato abierto y accesible permite que la comunidad científica pueda progresar más rápidamente hacia el aislamiento del virus, su secuenciación genética y el desarrollo de posibles pruebas diagnósticas sencillas o de vacunas. Grupos de Slack que comparten discusiones entre distintos equipos de investigación, pre-publicación de resultados en formato abierto, procesos de revisión colectiva, journals que publican estudios de manera mucho más rápida de lo habitual… que surja una gran prisa por llegar a un resultado puede provocar que haya muchas oportunidades para mejorar una comunicación científica cuya cultura nunca se ha enfocado hacia la velocidad o la eficiencia.Las primeras secuenciaciones completas del virus, llevadas a cabo en la Universidad de Fudan en Shanghai, se obtuvieron de manera relativamente rápida. ¿Qué hicieron con ellas? Publicarlas inmediatamente en GenBank, un repositorio de datos abiertos al que otros equipos de investigación en el mundo pudieron acceder para alimentar su trabajo. Esa práctica alimentó una dinámica que ha llevado ya a que más de 81 distintas configuraciones del virus hayan sido compartidas en ese mismo repositorio, y 189 más a través del China National Genomics Data Centre. Además, la OMS y organizaciones nacionales publican también datos estadísticos en abierto, como el número de pacientes, que pueden ayudar a los investigadores a mapear la propagación del virus y ofrecer al público información actualizada y transparente.Cuando lo que buscas es una solución rápida a un problema, tratar de alinear a la comunidad científica en torno a ello y compartir datos de manera abierta es mucho más eficiente que generar dinámicas competitivas en las que cada equipo trabaja únicamente con los datos que es capaz de obtener por su cuenta. Una lección que deberíamos aprender ya no para una enfermedad de nuevo desarrollo como el coronavirus, sino para muchas otras.Mantener la calma, poner las cosas en contexto y aprovechar las crisis para obtener algo positivo es fundamental. Ante un evento que condiciona la movilidad de las personas, las empresas inteligentes están desarrollando planes de contingencia que puedan proteger a sus trabajadores en la medida de lo posible, al tiempo que ofrecen posibilidades para mantener su actividad: las metodologías de trabajo remoto, las herramientas para la coordinación o reuniones virtuales no son simplemente cuestión de instalar un software y utilizarlo: requieren en muchos casos un cierto entrenamiento, el desarrollo de protocolos adecuados y sobre todo, práctica. Si sabes lo que haces, estarás creando protocolos que pongan a prueba la capacidad de tu compañía para seguir trabajando incluso en circunstancias de aislamiento.Es otra evidencia clara y otra lección a extraer de la crisis: muchos trabajos – obviamente no todos, pero sí muchos – se desarrollan mejor cuando ofreces a tus trabajadores la posibilidad de llevarlos a cabo desde su casa o desde donde estimen oportuno. Muchos viajes y desplazamientos, en realidad, no eran tan necesarios. Aprovecha para reformular tus dinámicas de trabajo, tu forma de hacer las cosas, y comparte además tu experiencia y las mejores prácticas desarrolladas con el resto de la comunidad empresarial. Abierto es mejor que cerrado: de las mejores lecciones que pueden extraerse de esas situaciones de crisis que dan lugar a grandes proyectos colectivos”

     

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