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    LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA DE LOS NACIONALISTAS  EN ESPAÑA

    https://politica.elpais.com/politica/2018/06/16/actualidad/1529141004_897659.html

    Berta Gonzalez de Vera: Rivera propone una reforma electoral que deja fuera del Congreso a los nacionalistas

    http://www.elmundo.es/espana/2018/06/16/5b24fc32e2704e7bba8b45cc.html

    Alex Tort:  Con la propuesta de reforma electoral que ha hecho  Rivera, y teniendo en cuenta los resultados obtenidos en las elec­ciones generales en junio de 2016, ERC y el PDECat solos no con­seguirían ningún representante en la Cámara Baja. Sólo en­trarían si formaran una coalición. Con los partidos nacionalistas vascos los efectos serían peores, ya que ni con una alianza entre PNV y Bildu entrarían en el Congreso

    http://www.lavanguardia.com/politica/20180618/45202314953/erc-pnv-ciudadanos.html

    Francesc Marc Alvaro : El líder de Cs quiere que se reforme la ley electoral para que los partidos necesiten un tres por ciento mínimo “del total nacional de votos” para conseguir representación parlamentaria. En su día, UPyD también lanzó una propuesta peculiar para cerrar el paso a las formaciones de ámbito exclusivamente autonómico. Como ha señalado el profesor Lluís Orriols, “el sistema electoral ha sido proporcional con los nacionalistas: su porcentaje de escaños ha sido similar a su porcentaje de votos”. El sistema que se creó en la transición hace que –remarca Orriols– sea muy difícil, casi imposible, acabar, vía ley electoral, con los partidos “concentrados territorialmente como los nacionalistas catalanes”. No obstante, Rivera vende esta ocurrencia, dentro de su discurso para intentar deslegitimar al Ejecutivo de Pedro Sánchez.http://www.lavanguardia.com/opinion/20180618/45202314379/expulsar-al-periferico.html

    Javier Perez royo : Los partidos nacionalistas vascos y catalanes tienen en el Congreso de los Diputados los escaños que les corresponden. Ni más ni menos. Y esos escaños son esenciales para que el Congreso de los Diputados sea una fotografía y no una caricatura de la sociedad española. Sin la presencia del nacionalismo catalán y vasco el Congreso de los Diputados sería un órgano constitucional deforme, mutilado. El sistema político español no podría calificarse de democrático.Esta es la razón por la que resulta disparatado el contenido del tuit que hizo público ayer Andrés Rivera: “Necesitamos una ley electoral que fije el umbral del 3% del voto nacional para que un partido tenga representación en el Congreso; se debe proteger el interés general”.

    https://www.eldiario.es/zonacritica/propuesta-suicida_6_783281671.html

    Alberto Penades: Una reforma electoral perfecta

    http://ctxt.es/es/20180207/Firmas/17778/reforma-electoral-d%27hont-sainte-lague-reparto-esca%C3%B1os-penades.htm

    Sebastian Lavezzolo: Cuatro apuntes para discutir sobre la reforma del sistema electoral

    https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/apuntes-discutir-reforma-sistema-electoral_6_739536060.html

    “Se ha vuelto a abrir el melón de la reforma del sistema electoral. Un melón tan importante y de tanto peso que por ser tan importante y tener tanto peso se ha cerrado siempre con premura y entre paños para conservarlo con cuidado. Las demandas de cambio en el pasado se han quedado en el camino… pero puede que esta vez el desenlace sea diferente.Hoy, desde una posición más aventajada, dos partidos “pequeños”, Podemos y Ciudadanos, intentarán forzar una reforma del sistema electoral. Utilizo el verbo forzar sin malicia, pues tendrán que hacer palanca para que el PSOE se convenza así mismo de que las pérdidas de este negocio son menores que las ganancias. Esto podría pasar si la disminución de su fuerza en escaños en términos relativos se compensase con una nueva posición que le permita tener un papel central y duradero (lejos del sorpasso) a la hora de formar gobiernos en un nuevo tiempo político sin mayorías absolutas (ahí es nada); o, dejando a un lado el mundo carnal, con argumentos normativos en pro de la proporcionalidad y la representatividad en donde los beneficios del cambio se pagasen con una pátina de brillo justiciero. Algo que, dicho sea de paso, no va nada mal para los partidos que llevan el sambenito de “tradicionales”.En lo que sigue presentaré cuatro apuntes que, creo, no deberían estar ausentes en la discusión pública sobre esta cuestión. Puede que resulten obvios para muchos, pero que si lo son al menos sirvan para que un ciudadano bien informado no olvide demandarlos en una tertulia improvisada entre compañeros de trabajo, en una discusión con amigos, ante la lectura de un artículo de prensa o ante un político en busca de devotos. Que sirvan para afilar la mirada crítica en el debate que ahora se abre. Aquí van: 

    1. Mejorar la proporcionalidad. ¿A cambio de qué?

    Cualquiera que se asome al estudio de la política comparada descubrirá que, en casi cualquier aspecto del diseño institucional de un país, el legislador se enfrenta a dilemas no siempre de fácil solución. En lo que se refiere al sistema electoral veríamos que, en el plano teórico, mejorar la proporcionalidad, y por tanto la representatividad de las preferencias políticas expresadas en las urnas, tiene como contrapartida, como mínimo, tres cosas importantes. Primero la fragmentación partidista consecuente podría generar situaciones de ingobernabilidad con más frecuencia de la deseada, es decir, situaciones en las que la formación del gobierno sea más difícil, el bloqueo de la legislatura más habitual y los gobiernos menos estables. Aunque esto último no es estrictamente lo que nos indican los datos para los gobiernos de coalición en general, sí lo es para los gobiernos en minoría o de coalición minoritaria, también fruto de la fragmentación.En segundo lugar, los gobiernos de coalición que esperaríamos se formasen como consecuencia del nuevo sistema multipartidista conllevan como contrapartida a la mejora de representatividad la dificultad de identificar con claridad quién es responsable de qué a la hora de evaluar la gestión del gobierno. ¿Debería premiar o castigar a un gobierno encabezado por un partido de izquierdas por no haber subido los impuestos a los más ricos si éste dependía de un partido liberal para permanecer en el gobierno? Esto implica una disminución de la capacidad de control por parte de los ciudadanos.Por último, y asociado a lo anterior, debe tenerse en cuenta que la política multipartidista puede también tener como contrapartida, al menos en el corto plazo, una decepción de las expectativas de los votantes en cuanto a su capacidad de determinar las políticas llevadas a cabo por el ejecutivo. Como se argumentaba más arriba, dada la necesidad de mantener determinados equilibrios, lo que promete un partido en campaña puede acabar condicionado por los acuerdos para formar gobierno y permanecer en el poder. A la hora de discutir sobre la reforma, pues, tendremos que ser conscientes que votar al partido A porque defiende la política A pueda acabar en un gobierno de A implementado la política B. En el largo plazo, acostumbrados a un mundo post-bipartidista y de mayorías absolutas, puede que esta pena se disipe. 

    1. Las instituciones condicionan el comportamiento, amigo.

    En aras de aventurar cuáles serían las consecuencia de cualquier tipo de reforma se suele cometer un error menor, pero error al fin. Éste consiste en predecir cómo sería el comportamiento de los votantes con un nuevo sistema electoral sin tener en cuenta que un nuevo sistema electoral condicionaría el propio comportamiento de los votantes. Es decir, sin entender que las instituciones, las reglas de juego, influyen en el comportamiento de los actores.Recordemos que nos hemos pasado años criticando o alabando, según los gustos, el “voto útil” incentivado por las reglas actuales. Cuántos gritos en el cielo se habrán puesto por cada papeleta que en realidad representaba una segunda mejor opción y no a un “voto sincero”. Sería de locos, pues, que analizando hoy los posibles efectos de una reforma más proporcional olvidemos que –¡ay!– nos desharíamos en parte del voto útil. ¿Recibirían más votos los “partidos pequeños”? Yo digo sí. Por otro lado, cabe destacar que las instituciones no solo condicionan el comportamiento de los votantes, sino también el de los partidos. Un sistema electoral con efectos más proporcionales podría desincentivar la coordinación de plataformas electorales como la de Unidos Podemos. A fin de cuentas, si el argumento de los votos perdidos pasase a la historia ¿de qué serviría diluir la independencia organizativa y política de una formación en una sopa de siglas? 

    1. ¡Vivan los grises!

    Para desgracia del tertuliano medio, difícilmente podamos simplificar a los sistemas electorales entre buenos y malos. Dentro de la categoría conviven un buen número de piezas (fórmula electoral, tamaño de circunscripción, umbral de exclusión, etc.) que, según los diferentes tipos de combinaciones, generan un tipo u otro de sesgos a la hora de transformar voto en escaños, así como de incentivos para regular la vida interna de los partidos. Como señalaba Pablo Simón en un reciente artículo, el sistema electoral español es en este sentido una obra de orfebrería. Por eso, en la discusión pública no sería del todo honesto buscar posiciones rotundas a favor o en contra del cambio, sino más bien de grises, pues el retoque de unos u otros elementos, sin ser un cambio absoluto, podría ayudar a conseguir algunos objetivos que generan menos conflicto que los asociados al mero reparto de escaños. Un buen ejemplo podría ser el de acabar con las listas cerradas y bloqueadas o “listas sábana” como gusta decir en América Latina. 

    1. El consenso o las dos caras de Jano.

    El papel del consenso en la reforma de los sistemas electorales podría ser representado por las dos caras del Dios Jano. Dos caras de perfil que miran hacia lados opuestos. El consenso mira al pasado salvaguardando los equilibrios que dan estabilidad institucional al sistema, a la vez que mira al futuro intentando atender a las nuevas demandas de cambio. Quedarse con una es hacer trampa.Cuando nos adentramos en una discusión sobre reformas institucionales, como la que nos ocupa, no es deseable minusvalorar sin más el papel del consenso, en tanto y en cuanto las instituciones están para producir cierta estabilidad respecto a la reglas de juego y por tanto para producir expectativas sobre al comportamiento de los actores sin altos niveles de incertidumbre. Sin sobresaltos. Que las reglas, carentes de consenso, estén sujetas a vaivenes, pactos in extremis o a cómo salen los restos en tal o cual circunscripción no puede ser bueno. Del mismo modo que no puede serlo el bloqueo absoluto invocando el vanagloriado consenso anterior (en nuestro caso, el de la Transición).Si tenemos certezas de que la sociedad ha evolucionado y que existe una demanda de cambio político que se expresa de manera contundente y reiterada, aunque no sea mayoritaria, es deseable atenderla (cualquier paralelismo de esta frase con el conflicto catalán no es mera coincidencia). Como se señalaba antes, para el caso del sistema electoral es posible implementar cambios parciales, graduales, que mejorarían ciertos aspectos del sistema de representación contando con el consenso, ahora sí, de una mayoría social. ¿Estaría dispuesto alguno de los partidos a negar que existe un nuevo consenso para mejorar la proporcionalidad del sistema actual? ¿Sería capaz de negar que los consensos construidos en el pasado se han auto-reforzado por los resultados que ha generado el propio sistema electoral, y que por tanto no sería descabellado que un nuevo consenso, aunque forjado sobre mimbres menos sólidos que los de la Transición, pudiese generar en el medio plazo una estabilidad similar? Es lógico que cada uno defienda lo suyo. Pero no lo es vendar los ojos a unas de las caras de Jano y pretender que aquí no pasa nada”

    Javi sanchez: En qué consiste exactamente el cambio del sistema electoral que propone Rivera: Incremento de la proporcionalidad; listas desbloqueadas que permitan a los electores una mayor influencia sobre la elección de los representantes e incentiven una rendición de cuentas más personalizada; reforma del sistema de voto de los ciudadanos residentes fuera de España para facilitar una mayor participación con medidas como la desaparición del voto rogado

    http://www.revistagq.com/noticias/politica/articulos/rivera-cambio-sistema-electoral/24404

    20minutos.es: Las claves de la reforma electoral que proponen Podemos y Ciudadanos

    https://www.20minutos.es/noticia/3265151/0/claves-reforma-electoral-propopnen-podemos-ciudadanos/

    Alvaro Carvajal : Podemos plantea una reforma electoral que dispara sus diputados y los de Ciudadanos

    http://www.elmundo.es/espana/2018/02/07/5a7b42b3e2704eb91f8b463e.html

    Diego Molpeceres: Podemos propone a Rivera un cambio electoral que beneficia más a Ciudadanos

    https://www.vozpopuli.com/politica/Podemos-reforma-electoral-Ciudadanos_0_1106890009.html

    Luis Cano : Ciudadanos y Podemos buscan un acuerdo para reformar la ley electoral con el fin de reducir la distancia con el PSOE y con el Partido Popular, a quienes consideran beneficiados por el actual sistema de reparto de escaños. Este jueves ambos partidos inician la negociación  ante los recelos de socialistas y populares

    http://www.abc.es/espana/abci-quedaria-congreso-ley-electoral-podemos-y-ciudadanos-201802070302_noticia.html

    “La propuesta principal de Podemos es el cambio en el método de asignación de escaños. Actualmente, en España se fija mediante la ley D’Hondt, cuya fórmula favorece al partido más votado de cada circunscripción. La fórmula que la formación morada ha puesto encima de la mesa es la ley Sainte-Laguë, más proporcional. Es el método aplicado en Alemania y en los países escandinavos, entre otros. La relación de fuerzas entre el centro-derecha y la izquierda apenas sufriría variación, pero sería suficiente para que fuera prácticamente imposible investir a un candidato del PP. El actual acuerdo con Ciudadanos sería insuficiente, puesto que juntos sumarían 166 escaños, frente a los 169 actuales. Ni siquiera serviría con el apoyo del PNV y Coalición Canaria para alcanzar la mayoría en el Congreso, 176 escaños. Entre todos ellos sumarían 171 escaños, puesto que el partido de Albert Rivera crecería a costa del de Mariano Rajoy, y el PNV se dejaría un escaño con el cambio. Otras vías de estudio abiertas por Podemos para la reforma electoral son el cambio de la circunscripción provincial a la autonómica, y la ampliación del número de diputados de los actuales 350 a 400 para ganar proporcionalidad. La primera opción tiene el obstáculo de que necesitaría modificar la Constitución, un camino imposible sin la participación de los partidos mayoritarios. La vía de ampliar el número de escaños contradice el principio de austeridad, así que su recorrido es también improbable”

    Ramon Cotarelo : Se me ocurre un plan por el que Sánchez podría conjugar sus dos empeños, los golpes de efecto y el diálogo con Catalunya: preséntese en Barcelona a entablar el diálogo habiendo excarcelado a los presos y permitido el retorno de los exiliados. Como quiera que algo así es muy improbable está claro que las conversaciones girarán sobre los presos y exiliados políticos y la restauración de las instituciones legítimas de la Generalitat. Y esto dará para mucho. Pero tanto si se llega a algún acuerdo como si no en el horizonte se mantiene siempre la cuestión que ha dado origen al último tramo del procés, con una hoja de ruta que encendió el proceso revolucionario: la de un referéndum pactado de autodeterminación. Como en Escocia o en el Canadá. Eso era lo que debió haberse decidido hace diez años. De no hacerse ahora, Catalunya seguirá siendo ingobernable y, por extensión, España entera

    https://cotarelo.blogspot.com/2018/06/repartidos-los-papeles-comienza-la.html?cn=ZmxleGlibGVfcmVjc18y&refsrc=email

     

    El Estado no puede aceptar el derecho de revolución de Catalunya y Catalunya no puede aceptar el derecho de conquista del Estado. Eso es algo que, al final, debe decidir la gente votando libremente en un referéndum de autodeterminación de Catalunya”

    Carlos Sanchez: El PSC espera que Sánchez perdone ahora deuda a Cataluña que necesita otros 17.800 millones del FLA

    http://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2018/06/18/5b269bec468aeb532e8b4576.html

    Antonio Papell : La reforma constitucional, solución para Cataluña

    http://www.bolsamania.com/analytiks/2018/06/14/la-reforma-constitucional-solucion-para-cataluna/

    gnacio Camacho : Si PP y/o Ciudadanos permiten que el sanchismo escamotee el paradigma esencial de la política española, o lo camufle con piruetas y escarceos, la izquierda y los diversos nacionalismos tejerán sin trabas las bases de su proyecto: un pacto de ablandamiento de las estructuras del Estado para acomodar en ellas parte de la pretensión de soberanía de los insurrectos

    http://www.abc.es/opinion/abci-causa-y-efecto-201806170258_noticia.html

     

    Santos Julia: Un sol poble, La sociedad  catalana, dividida. Una historia contada  a través de cuatro ensayos https://www.revistadelibros.com/articulos/un-sol-poble-una-sociedad-dividida

    Arnau Gonzàlez i Vilalta, Enric Ucelay-Da Cal y Plàcid Garcia-Planas

    : «Tumulto». Meditacions sobre l’Octubre Català (2017)

    Ferran Mascarell : Dos Estados. España y Cataluña: por qué dos Estados democráticos, eficientes y colaboradores serán mejor que uno

    Jordi Amat: La conjura de los irresponsables

     

     

    Steven Forti, Arnau Gonzàlez i Vilalta y Enric Ucelay-Da Cal (eds.)

    : El proceso separatista en Cataluña. Análisis de un pasado reciente (2006-2017)

    “Insurrección independentista; insurrección civil, pacífica pero agresiva; insurrección ciudadana; abierta rebelión; revolución nacionalista de masas; revolución ciudadana y tecnológica; golpe parlamentario que ha conducido a una revolución, literalmente; revolución que será legalista; revolución popular en las calles: no, no se trata de definiciones extraídas del auto de procesamiento de varios dirigentes del procés dictado por el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena; se trata, por el contrario, de conceptos que repiten una y otra vez Enric Ucelay-Da Cal y Arnau Gonzàlez i Vilalta, el primero destacado historiador del catalanismo político e historiador nacionalista el segundo, no menos destacado por su activismo en pro de la independencia catalana, para definir, según las impresiones que les llegan de la calle y de las instituciones de la Generalitat, lo que ha ocurrido en Cataluña durante los meses de septiembre y octubre de 2017.No hay más salida que la derrota con honor o el éxito: cualquier otra sería tomada como una rendición, sostiene el ciudadano Gonzàlez i Vilalta, añadiendo que, aunque parezca al revés, la Generalitat posee una gran fortaleza para que esta insurrección ciudadana o esta rebelión abierta triunfen, como muestra el hecho de que Carles Puigdemont y su gobierno se hayan «saltado decenas de sentencias, avisos, interlocuciones, la Constitución, el Estatuto, las fiscalías, las audiencias y… siguen en sus cargos». Se lo han saltado todo y siguen en sus cargos, ¿no es maravilloso? Lo es, sin duda, y la única conclusión posible para este activista que contempla los hechos desde la perspectiva del típico historiador que, como escribía hace más de un siglo Enric Prat de la Riba, «interesado en modificar la conciencia de un país se esfuerza por darle una historia más o menos falsificada», es que «el Estado es débil aunque zurre a los ciudadanos». Débil y, para colmo, fuera de la ley, comenta Gonzàlez i Vilalta al cónsul de una de las cinco mayores potencias europeas, para animarle a que la Unión Europea intervenga por fin en España con una mediación que consistiría en obligar al Estado español a negociar la independencia de Cataluña. «Europa no intervendrá en Cataluña si no se llega al extremo de traer al ejército y provocar algún muerto», le dice el cónsul, y Gonzàlez i Vilalta lo repite una y otra vez, plenamente de acuerdo con él: en Cataluña no intervendrá Europa si no se provoca un muerto en el curso de una intervención militar.Insurrección, rebelión, revolución: a este par de historiadores no les cabe la menor duda de que en Cataluña se ha consumado, desde lo que ellos mismos llaman «golpe parlamentario de septiembre» hasta la declaración unilateral de independencia de octubre, una ruptura que ha dado origen a dos Estados: Cataluña y España. Lo que en Ferran Mascarell, cuando iba mediado el año 2016, era una perspectiva de inmediato futuro, la formación de dos Estados, es ya una realidad en octubre de 2017 para Ucelay-Da Cal y Gonzàlez i Vilalta. No saben aún cómo acabará todo, pero la fuerza de la Generalitat catalana y la debilidad del Estado español permiten esperar con la mayor confianza que esta vez sí, por fin, Cataluña se declarará república independiente y Europa y el Estado español no tendrán más alternativa que reconocer esta nueva realidad de la que sólo podrá derivarse una lluvia de bienes para los dos Estados. Para el español, porque dejará de ser ineficiente y corrompido; para el catalán, porque al fin, y como repite el delegado de la Generalitat en Madrid, Ferran Mascarell, con una escritura rebosante hasta el hartazgo de esas anáforas tan propias del mitin político, tras la revuelta catalana ‒que es una revuelta de corte regeneracionista, que es una revuelta sosegada y madura, que es una revuelta moderna «con un formato que marca tendencia»‒, Cataluña habrá alcanzado la plenitud de su ser nacional en un Estado catalán libre, independiente y soberano, aspiración secular, o así lo cree Mascarell, del catalanismo político. De hecho, afirma Gonzàlez i Vilalta, esta dicotomía la ha aceptado ya la prensa mundial como una verdad establecida: Cataluña y España, dos sujetos separados. Era, cuando escribía estas líneas, el 12 de octubre de 2017, dos días después de que el presidente de la Generalitat compareciera ante el Parlament para asumir «el mandat del poble que Catalunya esdevingui un estat independent en forma de República», y afirmar con la misma solemnidad que «el Govern i jo mateix proposem que el Parlament suspengui els efectes de la declaració d’independencia»1.Estos historiadores catalanes, que han sentido la necesidad de dejar para la posteridad sus impresiones sobre los acontecimientos vividos en los «gloriosos días» de septiembre y octubre, no fueron los únicos ni los primeros en el uso de los términos insurrección, rebelión o revolución para definir los tumultos que uno de ellos, Ucelay-Da Cal, contemplaba asomado a la ventana, y que el otro, Gonzàlez i Vilalta, proclamaba a todos los confines del mundo, en entrevistas con periodistas, intervenciones en televisión o alentando a los cónsules. El sociólogo Manuel Castells detectaba ya desde septiembre de 2012 todos los «ingredientes del brebaje inductor de revoluciones presentes en la Catalunya de hoy», expresados con fuerza creciente en las últimas tres décadas y con mayor intensidad en los últimos tres años; y la activista antidesahucios Ada Colau afirmaba, en su brega por la alcaldía de Barcelona, que Guanyem Barcelona iniciaba un «proceso de revolución y radicalidad democrática». Rebelión era también para Antonio Baños y, en general, para los miembros de Candidatura d’Unitat Popular, que saludaban la catalana como comienzo de las sucesivas rebeliones de todos los pueblos de España en su lucha por romper el candado que los aherrojaba desde los días ya lejanos de la transición a la democracia, recusada por todos ellos como una traición.

    Cómo ha sido posible

    Si diéramos por acertadas estas impresiones de testigos cualificados del procés, y si, en efecto, los acontecimientos de septiembre y de octubre pudieran calificarse de insurrección, rebelión o revolución, todo ello sin que se produjera ningún muerto, a pesar de la barbarie y el salvajismo que Gonzàlez i Vilalta atribuye reiteradamente a la policía y a la Guardia Civil españolas, la pregunta inmediata sería: cómo hemos llegado hasta aquí, cómo ha sido posible, en una democracia de Europa occidental, el caso nunca visto de una revolución encabezada desde un gobierno y un parlamento que son poderes del mismo Estado contra el que se desencadena la revolución. Eduardo Mendoza, en sus reflexiones sobre lo que está pasando en Cataluña, entiende que un hecho adicional, pero decisivo, fue que ni los unos ni los otros creían que se avanzaría tanto y que el impulso separatista se haría tan extenso y tan dinámico. Y en este punto, añade, la responsabilidad del Gobierno español es considerable. Señalado así por Mendoza, el reparto de responsabilidades entre nacionalistas y Gobierno es también el marco de la ágil crónica de acontecimientos que va trenzando Jordi Amat en su conjura o conspiración de irresponsables. Todos irresponsables: los unos, por las decisiones que adoptan; los otros, por las que no toman o porque abandonan la toma de decisiones al aparato judicial. El procès, cuyos orígenes remonta Amat, con buen criterio, a la llamada a la construcción de una Casa Gran del Catalanisme, dirigida a la buena sociedad catalana por Artur Mas en el discurso pronunciado con toda pompa y circunstancia en noviembre de 2007, se habría retroalimentado por medio de irresponsabilidades, multiplicadas por ambas partes tras la gran manifestación de la Diada de 2012 y la inmediata visita del presidente de la Generalitat a La Moncloa para llevar al presidente del Gobierno un mensaje lapidario: o aceptas el pacto fiscal o atente a las consecuencias. Aunque fuera por la puerta de atrás, a lo que Mas aspiraba era, según comentario de La Vanguardia, a que España dispensara a Cataluña «el mismo trato que Canadá a Quebec en el ámbito fiscal y a la hora de decidir libremente». El portazo de Rajoy –es decir, de España‒ tuvo como inmediata consecuencia que Mas –es decir, Cataluña‒ pudiera aparecer a la puerta del Palau de la Generalitat nimbado con la aureola de un Moisés dispuesto a conducir al pueblo elegido a la tierra de la que mana leche y miel.Esta es la escena que Jordi Amat había elegido como pórtico a su Llarg procès (en su reciente y ampliada traducción, Largo proceso, amargo sueño), un amplio y hondo recorrido, de lectura obligada, para entender cómo pudieron reconstruirse las culturas políticas del catalanismo desde los tiempos de devastación que siguieron a la Guerra Civil y cómo se enriquecieron y diversificaron hasta lo que el mismo Amat ha simbolizado como muerte del Cobi. El cierre de esta larga historia nos lleva de nuevo a la plaza de Sant Jaume, cuando Artur Mas, tras el fiasco de La Moncloa, es recibido entre los aplausos y las risas de Quim Torra, director del Born Centre Cultural y vicepresidente de Omnium Cultural; Salvador Giner, presidente del Institut d’Estudis Catalans; Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural; Salvador Cardús, sociólogo; Ferran Requejo, catedrático de Ciencia Política en la Universitat Pompeu Fabra; Vicent Sanchis, que será director de TV3, y Jaume Sobrequés, director del Centre d’Historia Contemporània de Catalunya, con Xavier Rubert de Ventós, filósofo, esto es, la crema de la intelectualidad catalana. Sonrisas y aplausos, no se trataba de una claudicación de intelectuales ante el poder, matiza ahora Jordi Amat, después de una charla con Jordi Gracia, sino de la consagración de una hegemonía intergeneracional que no tenía como prioridad la crítica del poder, tarea propia del intelectual desde el momento de su aparición con el alegato de Émile Zola, sino «la construcción de un nuevo poder en alianza con un poder ya establecido»2.¿Construcción de un poder o manifestación pública de un poder ya construido y a pleno rendimiento? Más bien lo que aquella escena mostraba era la consagración pública de la otra función del intelectual, la que Julien Benda definió en un panfleto célebre como «glorificación del particularismo nacional» con su típica exaltación de lo diferente frente a lo universal, formando en conjunto lo que Rogers Brubaker ha definido como una «nationalizing elite», entregada a la tarea de «promover el idioma, la cultura, la preponderancia demográfica, el florecimiento económico o la hegemonía política de la nación etnocultural»3. Lo que aparece con toda claridad a partir de 2012 es que, en Cataluña, el sector nacionalista de la intelligentsia, que acabará por definirse sucesivamente como soberanista, secesionista, independentista, formada por intelectuales, pero también por un amplísimo elenco de funcionarios de la cultura, es decir, en conjunto, la clerecía, ha consolidado en los años de catalanismo político, y con sus diferentes variantes, una potente red de asociaciones, fundaciones, institutos, museos, bibliotecas, archivos, memoriales, emisoras de radio y televisión, editoriales, prensa en papel o digital, convocatorias de congresos, firmas de manifiestos, que han puesto en sus manos lo que Karl Mannheim definió como «control monopolístico sobre los factores determinantes de la concepción del mundo de su sociedad»4.Podría discutirse acerca de la amplitud y profundidad de ese monopolio, o de si habría que hablar de hegemonía al modo gramsciano, que vendría a ser lo mismo; pero es indudable que, en Cataluña, el mundo de la cultura y del asociacionismo cultural ciudadano, vinculado de una u otra forma, por titularidad pública o por generosas subvenciones, al poder político, ha dejado de situarse en el eje izquierda/derecha para reforzar, con el crecimiento exponencial del campo de poder simbólico en estrecha simbiosis con los partidos nacionalistas, el nacionalismo como vía al independentismo. En eso han venido a desembocar los proyectos de refundación del catalanismo tras lo que Martín Alonso califica como desbandada socialista después del tripartito5 y la ocupación de todo el terreno por Convèrgencia (luego PDeCAT) y Esquerra: una concepción parcial de la ideología, en este caso el nacionalismo, convertida en una concepción total, aquella que niega al adversario la capacidad de pensar correctamente, por decirlo con los términos del propio Karl Mannheim.La magnitud de esa migración desde el catalanismo, entendido a la manera de Manuel Vázquez Montalbán como «el factor dominante de la convivencia civil de la nación»6, al independentismo, pasando por la exaltación de lo nacional como diferencia y de la construcción de España como zángana y expoliadora7, como el Otro del que es preciso abominar, no puede reducirse a una culminación fatal del pujolismo, como si se tratara de un fenómeno determinado por la misma configuración del poder simbólico del campo intelectual bajo la presidencia de Jordi Pujol. Fue, más bien, un cierre de filas entre intelectuales y políticos ante el doble proceso de disolución del pujolismo en lo que tenía de presencia del catalanismo en la política española y del inmediato fracaso del tripartito, anunciado ya en el período presidido por Pasqual Maragall y consumado en el de José Montilla. Los efectos bien conocidos de la crisis económica desatada desde 2008, que en Barcelona se manifestaron en los movimientos de junio de 2011 como cerco físico a la clase política en su intento de acceder al Parlament, y que se agravaron por la salida a primer plano de los casos de corrupción sistémica del poder político y empresarial catalán que venían de antes (caso Pallerols por financiación de Unió, caso Estivill/Piqué Vidal, con su perversa serie de extorsiones, y con los casos Pretoria y Palau ahora en trámite judicial), acabaron por liquidar los restos todavía humeantes del catalanismo político en el sentido que este sintagma adquirió desde los primeros años del siglo XX: Cataluña autónoma como cabeza de la regeneración y modernización de España.Este fue el marco en que germinó la Casa Gran del Catalanisme con el derecho a decidir incorporado a su corpus ideológico. Pero ni el desgraciado fin de un tripartito que hundió al Partit dels Socialistas de Catalunya y abrió una crisis de liderazgo en Esquerra, resuelta en 2011 con el ascenso de Oriol Junqueras y Marta Rovira a la cúpula del partido; ni la desafortunada –en su largo trámite y en su resultado final‒ sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, de la que muy pocos se acordaron en las Diadas de 2010 y 2011, cuando la salida a la calle apenas rozó los diez mil participantes, y que sólo a partir de 2012 ocupó un lugar central en el nuevo discurso independentista; ni la serie de casos de corrupción amontonados ante los tribunales; ni, en fin, la oleada de indignación con el cerco al Parlament y la espectacular llegada del President en helicóptero, pueden considerarse, juntas o por separado, causas determinantes, y ni siquiera condiciones necesarias de probabilidad, del lanzamiento del proceso que culminaría con la declaración unilateral de independencia. Por supuesto, la masiva deserción de la forma específica de catalanismo político que conocemos como pujolismo, fer poble, construir Catalunya, no podrá entenderse sin prestar atención a las políticas de nacionalización emprendidas desde 1980 por un poder de Estado, la Generalitat, con el objetivo de construir un sol poble8.  Pero, aparte de las irresponsabilidades o los delirios de cada cual, aquí hubo algo más, algo de lo que no puede prescindirse por muy banal que parezca: la competición por el poder, si no absoluto, sostenido al menos por una mayoría absoluta, entre los dos partidos nacionalistas en el marco político que iba configurándose a medida que se acentuaba la crisis económica, crecía la indignación ciudadana y entraba en crisis terminal el modelo de reparto de poder entre Convergència i Unió y el Partit dels Socialistes de Catalunya, vigente durante treinta años en Cataluña, pasando a primer plano de la lucha entre partidos la competencia entre Convergència i Unió y Esquerra Republicana de Catalunya por ocupar la primera fila en el nuevo escenario.

    Rumbo a Ítaca

    Habría de transcurrir todo el año 2011, con Convergència i Unió y el Partido Popular prestándose todavía ayuda mutua con ocasión de las elecciones municipales, Xavier Trias en Barcelona, Xavier García Albiol en Badalona, hasta que, ante el 16º Congreso de Convèrgencia, reunido en marzo de 2012, Artur Mas, en una iniciativa que tiene todos los ingredientes de una huida hacia delante, llamó a «tot el poble de Catalunya» a embarcar rumbo a Ítaca, o mejor: hizo saber a todo el mundo que ya habían subido a las barcas y habían puesto rumbo a Ítaca9 . De la Casa Gran del Catalanisme de 2007 hasta el viaje a Ítaca en 2012 también habrá cambiado el referente exterior del catalanismo refundado: «No sé si veremos los Estados Unidos de Europa», dijo un Artur Mas que hizo saber a su auditorio que se sentía más joven que nunca, «pero si los vemos, Cataluña será como Massachusetts». De Cataluña como la Hungría del Imperio Austro-Húngaro a esta Cataluña como la Massachusetts de los Estados Unidos de Europa había transcurrido un siglo de historia con varias paradas intermedias: Irlanda, Lituania, Escocia…No fue casualidad que, días antes de esta llamada a emprender la navegación a Ítaca, se celebrara en el Palau Sant Jordi de Barcelona la asamblea constituyente de la Assemblea Nacional Catalana, encargada de organizar la gran Diada de septiembre de 2012 bajo el lema «Catalunya, nou Estat d’Europa», recogido días después en la resolución 742/IX del Parlament de Catalunya como certificado de que todos los intentos de encaje de Cataluña en España son «una vía sin recorrido» y que, por tanto, Cataluña ha de iniciar una nueva etapa basada en el derecho a decidir10. Impulsada por la euforia que no dejó de crecer desde el anuncio de la nueva navegación, la cúpula de Convergència i Unió decidió que había sonado el momento de recuperar la mayoría absoluta disolviendo aquel Parlament y convocando nuevas elecciones, que tendrían el carácter de un referéndum sobre el derecho de autodeterminación. Dicho y hecho: Artur Mas dejó de pensar en las próximas generaciones para dedicar todo su pensamiento a las próximas elecciones, que convocó de inmediato para el 25 de noviembre, con la legislatura a mitad de recorrido y con la absoluta certeza de que la mayoría absoluta caería en sus manos como fruta madura.El resultado fue, sin embargo, descorazonador para el intrépido navegante: su partido sólo pudo acopiar el 30,7% de los votos que, traducidos a escaños, dieron cincuenta diputados, doce menos que en las elecciones de 2010, convocadas cuando todavía estaban frescos en la memoria los ecos del lema «Som una nació. Nosaltres decidim». Más lejos de la mayoría absoluta que dos años antes, a la frustración se añadió la engorrosa novedad de que Esquerra, que en 2010 pasaba por horas bajas como consecuencia del fracaso final del tripartito, había levantado el vuelo y doblaba ahora su número de votos hasta alcanzar el 13,7%, obteniendo un total de veintiún escaños, uno más del doble de las elecciones anteriores. Para gobernar, Convergència i Unió necesitaba de una Esquerra muy crecida y, por tanto, capaz de imponer condiciones no precisamente en el terreno propio de la izquierda –impuestos, servicios públicos, salarios y demás‒, sino en el mismo terreno en el que CiU creía disponer de mayor capital desde que Artur Mas decidió refundar el catalanismo: la puja al alza por el derecho a decidir, la soberanía, la independencia, constituyó una absoluta novedad en la reciente historia del catalanismo político, llamada a liquidar los restos que aún quedaban del proyecto de Cataluña como vanguardia de España, que Ferrán Mascarell creía todavía vigente cuatro años atrás.La consecuencia inmediata de esta alianza entre CiU y Esquerra fue, por tanto, que el eje izquierda/derecha, uno de los dos sobre los que había girado la política catalana desde 1980, dejó de contar para que todo el espacio político catalanista lo ocupara la competición, larvada o pública, entre nacionalistas conservadores de centro y nacionalistas de izquierda: quien liderara o tomara la delantera en la reivindicación del todo sería premiado con la ansiada mayoría. Y así, antes de que Artur Mas recibiera, con el apoyo de Esquerra, su segunda investidura, el Parlament de Catalunya acordó un día de enero de 2013 «iniciar el procés per fer efectiu el dret a decidir» y declaró que «el poble de Catalunya té, per raons de legitimitat demòcratica, caracter de subjecte polític y jurídic sobirà»11. No podía expresarse de manera más neta: el procés, en el sentido de camino a la independencia, se puso política y explícitamente en marcha en enero de 2013 como condición necesaria para que Artur Mas y Convergència i Unió pudieran sellar un pacto no ya de investidura, sino de legislatura con Oriol Junqueras y Esquerra. Reunían entre los dos partidos el 44,4% de los votos, equivalentes al 30,6% de electores, y sumaban un total de setenta y un escaños (cincuenta más veintiuno), una mayoría absoluta de diputados sostenida en una minoría mayoritaria de votos, suficiente para sentirse autorizados a hablar en nombre del pueblo de Cataluña –la derecha, por fin, fundida con la izquierda‒ y comprometer una fecha para proceder a una consulta referendaria para saber si, en efecto, el pueblo de Cataluña se inclinaba por la formación de un Estado propio que sería, además, independiente: ¿quiere usted un Estado propio para Cataluña?; y, si lo quiere, ¿quiere usted además que ese Estado sea independiente? La respuesta, como en todo referéndum que se precie, estaba cantada en las dos preguntas.

    Desembarco en la DUI

    Si la Diada de 2012 y su visita al Palacio de la Moncloa habían impulsado a Artur Mas a adelantar dos años la disolución del Parlament y la consiguiente convocatoria electoral, la Diada de 2014, culminada con el mandato imperativo de Carme Forcadell, presidenta de la Assemblea Nacional Catalana («Gobierno, Parlamento, presidente: pongan las urnas»12), precederá a la consulta referendaria de noviembre de 2014. Mientras tanto, proseguía su curso la transformación en el sistema de partidos, calificada de tsunami por un especialista en la materia, Joan B. Culla13, a pesar de que el único partido obligado a desaparecer, o cambiar de nombre, fue Convèrgencia, arrastrada no tanto por el tsunami como por el huracán desencadenado en el verano de ese año por las revelaciones de su anterior líder sobre su fraude continuado a la Hacienda pública, peccata minuta, en realidad, si se compara con el cúmulo de corrupciones que gravitaban sobre su partido y sobre la gente bien de Barcelona, pero pronto convertido en peccata mortales al aparecer como punta de un iceberg llamado Pujol-Ferrusola: la familia.Tsunami o no, lo cierto es que la prometedora «movilización» de algo más de dos millones de ciudadanos en noviembre de 2014, añadida a la creciente debilidad del Gobierno del Estado, atrapado entre la política eufemísticamente llamada de austeridad y los inacabables casos de corrupción que afectaban a las entrañas mismas del Partido Popular en Madrid, Valencia y Baleares, estimuló a los líderes del nacionalismo a borrar los restos, si alguno quedaba, de su histórica competición en el eje derecha/izquierda y presentarse a sus electores como Junts pel Sí, anunciando nuevas elecciones que volverían a ser, ahora en serio, plebiscitarias. Mientras tanto, un Consell Assessor per a la Transició Nacional, donde volvieron a encontrarse no pocos de los intelectuales que habían aplaudido a Artur Mas en la plaza de Sant Jaume, se encargaba de preparar y publicar una serie de informes en los que anunciaba cada paso del camino que sería necesario recorrer hasta alcanzar la independencia en forma de una República catalana que sería recibida con los brazos abiertos no sólo por la Unión Europea, sino por la comunidad mundial de naciones14.Pero, segunda frustración, Junts pel Sí, coalición electoral de la antigua Convergència Democràtica de Catalunya, desprendida de Unió, con una Esquerra en trance de crecimiento, obtuvo en septiembre de 2015, en unas elecciones que «guste o no, diga lo que diga la ley y el Gobierno de Rajoy, serán plebiscitarias», diez escaños menos que la suma alcanzada por CiU y ERC en las elecciones anteriores: sólo llegó al 39,5% de los votos (equivalente al 30,3% de electores) y no pasó de sesenta y dos escaños, nueve menos de los que en 2012 consiguieron ambos partidos por separado. En términos de plebiscito, un fracaso rotundo, sólo paliado por los diez escaños conseguidos por Candidatura d’Unitat Popular-Crida Constituent, que vendió su apoyo a la coalición nacionalista cobrándose la cabeza de Artur Mas (la cabeza de un israelí vale por diez palestinos, le dijeron a Anna Gabriel  en las negociaciones para alcanzar el pacto) y el compromiso de convocar un referéndum para la Declaración Unilateral de Independencia, nuevo concepto que los secesionistas catalanes importaron de Kosovo. A la CUP, en principio, la nación le traía en aquellas elecciones más bien sin cuidado; lo que le interesaba era quebrar el Estado por donde más frágil parecía: la rebelión catalana se vivía entre sus militantes como la voladura del candado con que el régimen de 1978 tenía aherrojados a todos los pueblos de España. Haciéndolo saltar en Cataluña, los demás pueblos vendrían algo así como por añadidura.Para demostrar a la CUP que el viaje a Ítaca no iba a ser de ida y vuelta, el 9 de noviembre de 2015, el Parlament de Catalunya, recién constituido, sin haber procedido todavía a la sesión de investidura de algún candidato que sustituyera a Artur Mas, y después de constatar que el mandato democrático obtenido en las pasadas elecciones se basaba en una mayoría de escaños de las fuerzas políticas que tenían como objetivo que Cataluña se convirtiera en Estado independiente, aprobó con los votos de Junts pel Sí y la CUP una resolución en la que declaraba «solemnemente el inicio del proceso de creación de un Estado catalán independiente en forma de República» y proclamaba «la apertura de un proceso constituyente ciudadano, participativo, abierto, integrador y activo para preparar las bases de la futura constitución catalana»15. Era para no llamarse a engaño: como advirtió Francesc de Carreras, esta propuesta de resolución I/XI  del Parlament de Catalunya repetía en todos sus términos el contenido del informe número 10, de 14 de junio de 2014, del Consell Assessor per a la Transició Nacional, donde se preveían con todo detalle los pasos que conducirían a la proclamación de la independencia y a la constitución de un Estado catalán. Si a nadie podía sorprender, ¿como es que no se produjo reacción alguna por parte del Gobierno? Esta es la pregunta que nadie dejará de formular, especialmente desde este momento, ante la actitud de dejar pasar, dejar hacer, adoptada por el Gobierno de Mariano Rajoy, que descargó sobre el Tribunal Constitucional toda la respuesta a una resolución de un Parlamento que quebrantaba la Constitución española y el Estatuto de Autonomía. ¿Una irresponsabilidad del Parlamento catalán a la que el Gobierno español respondía de manera también irresponsable? Bueno, puede decirse así, pero esto no pasa de ser un juicio de valor de quien observa los hechos y muestra su desconcierto ante lo que está sucediendo: todos irresponsables, de acuerdo. Pero la irresponsabilidad de los primeros consistió en una acción positiva que, de seguir adelante en el proyecto anunciado de convocar un referéndum y declarar unilateralmente la independencia, habrá de identificarse en términos políticos, mientras que la de los segundos consistió en la ausencia de acción, que podrá interpretarse de diferentes maneras según la ideología del observador o del analista: dejación de funciones, muestra de prudencia, prueba de debilidad, error. Para lo que ahora nos concierne, es evidente que la ausencia de respuesta política a una vulneración tan flagrante de la Constitución sólo podía interpretarse por los actores responsables de sus actos, es decir, por los partidos nacionalistas en el poder y sus aliados independentistas, como una muestra más de la debilidad del Gobierno del Partido Popular, que iniciaba ya la cuenta atrás del fin de una legislatura con la convocatoria de unas elecciones generales en las que perdería, y de qué modo, la mayoría absoluta alcanzada en 2011. Lógico que, en un Estado con un Gobierno en funciones durante todo un año, los secesionistas catalanes se frotaran las manos: es ahora o nunca, se dijeron, como ya lo había dicho Francesc Macià en los días luminosos de abril de 1931 y Lluís Companys en los más sombríos de octubre de 1934.Navegando con todo el viento a favor, empujados en la primera etapa –derecho a decidir, soberanía, Estado propio‒ por Esquerra, y en esta segunda –referéndum, declaración unilateral de independencia, República‒ por la CUP, lo que nunca imaginaron los líderes de la antigua Convergencia, que se convertirá desde 2016 en PDeCAT, fue que la convocatoria adelantada de elecciones en las mejores condiciones posibles para su causa, con los catalanes no secesionistas sometidos a la presión conjunta de los medios de comunicación, las asociaciones parapolíticas, los think tanks subvencionados por la Generalitat, los manifiestos de intelectuales, las tribunas y entrevistas de historiadores tocados por el fervor de los conversos, lejos de proporcionarles la mayoría absoluta de votantes, incrementaron, sin embargo, el porcentaje de voto no secesionista. Fue sorprendente, en efecto, que, tras el declive de los dos partidos de ámbito estatal con presencia en Cataluña, Partit dels Socialistes de Catalunya y Partido Popular de Cataluña, y la aparición de nuevas formaciones políticas a derecha e izquierda, la ofensiva secesionista del nacionalismo formado en una coalición «por el sí» tropezara con la correosa resistencia de los votantes no secesionistas, que de 2012 a 2015 pasaron de representar el 44,5% al 48% de los votos emitidos, debido al espectacular crecimiento de Ciudadanos, que pasó de nueve a veinticinco diputados y del 7,6% al 17,9% de votos. En lugar de parar las máquinas y atracar en puerto seguro, a la espera del embarque de «tot el poble de Catalunya» invitado por Mas a la travesía, los secesionistas decidieron acelerar la marcha y, gracias al sistema de reparto de escaños favorable a los distritos menos poblados, a la suma de votantes de la CUP y a ese fraude que consiste en tomar la parte por el todo, siguieron adelante con su política en el Parlament, como si fueran los únicos representantes legítimos del pueblo de Cataluña, o como si hubieran ganado el plebiscito que ellos mismos se habían encargado de convocar.El resto de la historia es bien conocido: según el testimonio de nuestros dos historiadores, fascinados en medio del «tumulto» que llevó hasta la declaración de independencia en la segunda sesión del Parlament de Catalunya el 27 de octubre de 2017, y a la consiguiente y obligada aplicación del artículo 155 de la Constitución y la convocatoria por parte del Gobierno de nuevas elecciones autonómicas, lo ocurrido se definía como insurrección, rebelión, revolución, golpe parlamentario de septiembre. También lo han creído así los magistrados del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional, que han enviado a prisión a los presuntos culpables de este delito como medidas cautelares mientras dura la instrucción de la causa, una decisión discutida que ha servido, entre otras derivaciones, para adornar el discurso nacionalista con el añadido de mártires y exiliados, siempre muy rentable en procesos electorales.Volviendo, en todo caso, la vista atrás, y con sólo echar una ojeada a los resultados de las tres elecciones autonómicas celebradas desde el comienzo del viaje a Ítaca, el resultado más palpable de la ofensiva nacionalista iniciada en 2012 es que el sueño de Jordi Pujol, Catalunya, un sol poble, lema del resurgir del catalanismo en las décadas de 1950 y 1960, ha quedado destruido por quienes, representando al 37,2% de la población catalana con derecho a voto, que es todo lo que da la suma de los dos partidos nacionalistas con el añadido de la CUP, obligaron al resto de ciudadanos a votar como si de un referéndum o plebiscito se tratara. Al final de toda esta historia, los partidos secesionistas obtuvieron el 47,7% de los votos emitidos, mientras que quienes optaron por la no secesión sumaron el 51%. Es una ironía más de esta historia que, habiendo perdido en una competición definida por ellos mismos y por quienes les bailan el agua ‒entre ellos un buen puñado de historiadores‒ como plebiscitaria, los fracasados en su propia apuesta se llenen la boca hablando en nombre del pueblo de Cataluña. Estos fueron los resultados de las tres convocatorias:

    Escaños (A) y porcentajes (B) de voto obtenidos por los partidos secesionistas en elecciones autonómicas durante el procés

                                           CiU*               ERC         Junts pel Sí          CUP                Total

    *En 2017, Junts per Catalunya.

    Escaños (A) y porcentajes (B) de voto obtenidos por los partidos no secesionistas en elecciones autonómicas durante el procés

                               PSC                PP              C’s        ICV-EUiA       CatComPod*        Total

    *En 2015, Catalunya Sí que es Pot; en 2017, Catalunya en Comú-Podem

    Resumiendo: la respuesta mayoritaria, que en 2012 habría dado un triunfo al sí por tres puntos, fue no por una diferencia de pocas décimas en 2015 y ha vuelto a ser no, con una distancia de 3,5 puntos, en 2017, y con la novedad de que el partido más votado, Ciudadanos, ha arrebatado la primogenitura a la antigua Convergència que, disfrazada de Junts pel Catalunya, sólo ha podido juntar en las elecciones de diciembre de 2017 el 21,6% de los votos, frente al 25,4% del que ha pasado a ser su principal adversario. Y es que, hasta esa fecha, todo lo conseguido por el procés ha consistido en romper en dos, no ya al pueblo catalán, un ente de razón, sino a la sociedad catalana, sin que en ninguno de los campos así escindidos pudiera vislumbrarse la posibilidad de formación de un gobierno estable y sólido, fragmentados a su vez los nacionalistas por su histórica competición por el poder y, en el campo no secesionista, por su posición en el eje izquierda/derecha. Nunca, en lo que llevamos de democracia, se había sometido al conjunto de la ciudadanía de una sociedad plural, y que expresa su pluralismo políticamente en un sistema multipartidista, al trance de depositar su voto en términos plebiscitarios. Los dirigentes de Convèrgencia y Esquerra se lanzaron desde marzo de 2012 a la aventura, plenamente convencidos, primero, de que alcanzarían la mayoría absoluta, y segundo, de que, sostenidos por esa mayoría, una declaración unilateral de independencia pronunciada desde un salón bastaría para que la República Catalana, aclamada por todo el pueblo en la calle, fuera reconocida por los Estados europeos, en primer lugar, y por las Naciones Unidas, a renglón seguido. El estrago provocado por estas políticas no tendrá fácil arreglo.

    * * *

    En su exhaustivo estudio sobre los sucesos de octubre de 1934 en Barcelona, Alejandro Nieto escribía que, si de algo sirviera la Historia, de aquellos hechos se desprenderían dos lecciones de una meridiana claridad: «El Gobierno de Madrid debió aprender que una actitud popular, aunque sea minoritaria, no puede doblegarse a cañonazos: es una siega de hierba que volverá a crecer cuando llueva de nuevo. Y el Gobierno de la Generalidad debió aprender –en contra de la pedagogía revolucionaria‒ que como mejor se satisfacen las aspiraciones políticas es con medios pacíficos, con pactos o elecciones democráticas, y no con la violencia de los fusiles y las bombas»16. Adaptada a los sucesos de septiembre y octubre de 2017, y salvadas todas las distancias, esta sabia reflexión no pierde ni un ápice de su validez para la actual circunstancia: si de algo sirviera la reciente historia, el Gobierno del Estado, sea del signo político que fuere, deberá aprender que, en una democracia, una actitud popular no se doblega por medio de intervenciones policiales ni judiciales; y el Gobierno de la Generalitat, sea quien fuere su presidente, tendrá que aprender que las aspiraciones políticas que representa sólo podrán satisfacerse por medio de negociaciones y pactos dentro del marco jurídico-político al que todos han prometido o jurado lealtad, incluso, o sobre todo, cuando la negociación y el pacto se refieren al mismo marco jurídico-político vigente. Cualquier otra estrategia o táctica política está condenada, en un régimen democrático, a escindir, fragmentar y enfrentar a la sociedad a la que el conjunto de poderes públicos están obligados a representar en su totalidad”

     

    LA AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

    MÚSICA RUSA DE RUSIA

     

    Aprovechando que el Moscova pasa por Moscú y que, como algunos sabrán, se está celebrando en Rusia un campeonato importantísimo de un deporte importantísimo, voy a sugerir algunas músicas rusas. Lo de “rusas de Rusia” tiene su explicación: desde la desmembración de la Soyuz (la Unión), hay que saber si lo que considerábamos “música rusa” no es bielorrusa, ucraniana o georgiana. A cada cual lo suyo.

     

    (¿dónde están las chicas?)

     

    Lo primero que les digo es que, aquellos que tengan ya reservada su entrada para la final de ese campeonato tan importante, y que insistan e ir para demostrar al simple de Florentino Pérez su lealtad a la SELECCIÓN ESPAÑOLA, se van a encontrar, vayan donde vayan, esta música típica de Rusia (la grabación es de más de una hora, pero oído el primer tema, oídos todos. Pruébenlo). El disco ser titula Русский Шансон Лучшие y el primer tema es Ирина Круг. Ya saben que el departamento de traducción de la Agenda de música es precario y no puede ofrecerles más. Las condiciones laborales que nos exigen los traductores son tan draconianas que no creo que, desaparecido de la escena político-económica el Gran Timonel que llevó a España a esos inmarcesibles niveles de bienestar y eufrosiné económica, podamos levantar cabeza y permitirnos el lujo de la traducción. Perdonen.

     

    Русский Шансон Лучшие прочитаю в глазах твоих Песни – ТОП 30: 1.- . Ирина Круг – Я

    https://youtu.be/GQTFPIoz7Uc

     

    ¿Qué no se lo creen porque es música de 2012? Pues vayan a esta de 2017:

    https://youtu.be/_dlPjK1pgBs

    LA EXTRAÑA “ESPANTÁ” DE FEIJOÓ  EN LAS PRIMARIAS DEL PP

    https://www.20minutos.es/noticia/3360087/0/pp-sucesor-rajoy-primarias-unico-candidato/

    Pilar Gassent: Feijóo, asustado y entre lágrimas, renuncia a presentar su candidatura para liderar el PP

    https://www.republica.com/2018/06/18/feijoo-renuncia-a-competir-para-suceder-a-rajoy-en-el-liderazgo-del-pp/

    Cristina de la Hoz: La espantada de Feijóo abre la lucha descarnada por la sucesión de Rajoy

    https://www.elindependiente.com/politica/2018/06/19/la-decision-de-feijoo-de-aspirar-al-liderazgo-del-pp-condiciona-el-futuro-de-santamaria-y-cospedal/

    Ana I. gracia: Feijóo, bloqueado por el miedo, deja al PP a expensas de la guerra fratricida entre Soraya y Cospedal

    https://www.elespanol.com/espana/politica/20180618/feijoo-bloqueado-pp-expensas-fratricida-soraya-cospedal/315969563_0.html

    Pablo Montesinos: Guerra en el PP: Feijóo renuncia, Casado despunta y todos miran a Cospedal y Santamaría. Miedo a que todo salte por los aires. “¿Y Ana Pastor?”, se pregunta un barón del PP, noqueado. Casado se presenta pese al “lío” de sus estudios

    https://www.libertaddigital.com/espana/politica/2018-06-18/guerra-en-el-pp-feijoo-renuncia-casado-despunta-y-todos-miran-a-cospedal-y-santamaria-1276620705/

    Luis Herrero :. Todo lo que ha trascendido es que las dos amas de llaves del legado de Rajoy, Cospedal en Génova y Soraya en Moncloa, están dispuestas a neutralizarse la una a la otra en una suerte de guerra fría que puede acabar como el rosario de la aurora. La secretaria general controla el arsenal del aparato. La ex vicepresidenta controla el silo de los dosieres. Si una da el paso, la otra apretará el botón rojo de su maletín nuclear.

    https://www.libertaddigital.com/opinion/luis-herrero/venganza-85385/

    “A Núñez Feijoo, la batalla le pilla en medio. Es el candidato mejor colocado para ganar la sucesión y según mis espías paraguayos, Cospedal le ha ofrecido todo su apoyo. Pero teme a Soraya más que a un nublado. Nadie sabe a ciencia cierta lo que esconden los archivos del CNI, de los que ella guarda copias bajo siete llaves. Las fotos en bañador de Feijoo y el narcotraficante Marcial Dorado surcando en lancha la ría de Vigo en 1995 es -nunca mejor dicho- un aviso a navegantes que pende sobre la cabeza del político gallego como una perturbadora amenaza. El presidente de la Xunta no está dispuesto a correr riesgos. Si no hay consenso general en torno a su candidatura, le han escuchado decir sus más allegados, no dará el paso. Y, hoy por hoy, ese consenso no existe.De hecho, la idea promovida por el aparato de ir a un Congreso de lista única, sin espacio para la confrontación, era el ardid que había diseñado Cospedal para dejar a su adversaria sin margen de maniobra. Si la idea ecuménica de llevar a Feijoo, o a cualquier otro, a la presidencia del partido en silla gestatoria hubiera merecido el aplauso de todos, Soraya habría tenido que rendir ante ese clamor general sus ambiciones personales. Su candidatura es incompatible con la hipótesis de un acuerdo previo porque su nombre concita rechazos viscerales. Ahí está el ejemplo de García Margallo ofreciéndose a Cospedal como ariete de la confrontación en caso necesario.La ex vicepresidenta supo desde el primer momento que su única vía de acceso al puente de mando del PP era la de la guerra abierta. De ahí que trabajara desde el mismo instante en que se produjo la dimisión de Rajoy en captar apoyos territoriales para su causa. Ahora, según mis fuentes, ya tiene los suficientes como para aspirar a la victoria y parece decidida (“al setenta por ciento”, me cuentan) a dar el paso. Si se confirma, el Congreso extraordinario del mes de julio será el campo de una batalla cruenta en la que habrá vencedores y vencidos. Lo que está por ver es la magnitud de la escabechina. Si el otro adversario es Feijoo, o Cospedal en persona en el caso de que el gallego renuncie por miedo a las magulladuras, el cariz de la contienda, desde luego, será de dimensiones épicas.Pero la épica no siempre es bella. Lo es cuando está en juego algo más que una mera cuestión de poder personal. De lo contrario es un ejercicio de depredación inútil. Feijoo tiene la opción de encararse a Soraya como depositario de las esencias de un partido que, una vez, hace ya demasiado tiempo, supo ofrecer a los electores del centro y la derecha un pliego de valores ideológicos -idea de España, liberalismo económico y antropocentrismo ético- que dignificaba su acción política y canalizaba las anhelos de muchos ciudadanos. Que luego sea consecuente con ese rol ya es otra historia. A Cospedal, en cambio, ni siquiera le alcanza esa posibilidad.La lucha entre las dos alguacilas con jurisdicción civil y criminal en el PP no es más que el enfrentamiento entre la máxima exponente de lo que significa una política sin convicciones y la estricta gobernanta de un partido obligado a apoyar esa política atroz sin derecho a réplica. Soraya impulsó una acción de Gobierno que proscribía la distinción entre lo bueno y lo malo para no provocar rechazos innecesarios en una sociedad que carece de principios, y Cospedal facilitó la complacencia pastueña del partido con esa acción de Gobierno exclusivamente dirigida a conservar el poder. Que cualquiera de las dos opte a ser la regeneradora del PP no deja de ser una broma pesada. La pugna entre ambas, si se consuma, será tan espectacular como macabra. De la sangre derramada no brotará nada más que venganza”

    Leonor Mayor: La renuncia de Feijóo abre la puerta a una batalla entre Cospedal y Santamaría

    http://www.lavanguardia.com/politica/20180618/45233344604/cospedal-soraya-saenz-santamaria-batalla-presidencia-pp.html

    Juan Jose Mateo : La renuncia de Feijóo agudiza la guerra por la sucesión de Rajoy en el PP

    https://politica.elpais.com/politica/2018/06/18/actualidad/1529332784_610700.html

    Marcello : Feijóo huye y lucharán Soraya y Cospedal

    https://www.republica.com/las-pesquisas-de-marcello/2018/06/18/feijoo-huye-y-lucharan-soraya-y-cospedal/

    Jose Antonio Zarzalejos: ¿Por qué no dimitió Rajoy en la sobremesa del Arahy?

    https://blogs.elconfidencial.com/espana/notebook/2018-06-09/por-que-no-dimitio-rajoy-en-la-sobremesa-del-arahy_1576277/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=3

    “Según informaciones, que los reunidos en el restaurante Arahy se guardaran de desmentir, el encastillamiento de Rajoy, jaleado por algunos asumidoresignadamente por otros, se produjo durante la primera parte de la larga y antiestética sobremesa, mientras en el Congreso seguía el debate de la moción de censura. En un determinado momento posterior al ágape, Rajoy envió a María Dolores de Cospedal al Parlamento para que comunicase a los medios que no dimitía y que, por lo tanto, de manera muy diferente a la versión filtrada antes del pleno del Congreso, el presidente prefería irse censurado pero no dimitido. La razón seguía siendo la misma: “No hubiese servido de nada”.

    Diarioabierto.es:Rajoy  informa  del abandono del escaño, que venía ocupando ininterrumpidamente en la Cámara desde las elecciones generales de 1989 y solicitará su reingreso en el Cuerpo de Registradores de la Propiedad. En su día tenía plaza en Santa Pola (Alicante). No obstante, como expresidente del Gobierno tiene opción a integrarse en el Consejo de Estado, lo que le proporcionaría aforamiento

    https://www.diarioabierto.es/413821/rajoy-deja-su-escano-en-el-congreso-dos-semanas-despues-de-perder-la-mocion-de-censura

    Daniel Ramirez: La gran fortuna de Francisco Riquelme, el registrador que ha guardado la plaza a Rajoy en Santa Pola. Íntimo amigo del expresidente, es el protagonista en la sombra que ha ocupado “provisionalmente” la oficina alicantina durante casi treinta años

    https://www.elespanol.com/reportajes/20180616/francisco-riquelme-registrador-guardado-rajoy-santa-pola/315468862_0.html

    Elmundo.es: El desconcierto que parece haberse adueñado de la formación no solo se explica por el éxito de la moción de censura que lo desalojó abruptamente de Moncloa. Tampoco por el inmediato mutis de Mariano Rajoy, que renunció a pilotar la transición orgánica, asumiendo el final de su carrera política hasta las últimas consecuencias -ha abandonado el escaño y solicitado el reingreso en el Cuerpo de Registradores- y dejando un vacío de poder que tiene a Génova sumida en la desorientación

    http://www.elmundo.es/opinion/2018/06/19/5b28092246163f3d2e8b459f.html

    Javier Casqueiro : ¿Cómo se gana el primer congreso abierto del PP?. El aparato del partido se prepara dividido para una elección rápida y sin que esté claro el relevo

    https://politica.elpais.com/politica/2018/06/05/actualidad/1528217467_399383.html

    Antoni Gutierrez: El nuevo líder del PP se enfrenta a cuatro desafíos simultáneos y con algunas contradicciones o solapamientos entre ellos: garantizar la unidad interna, identificarse con su actual electorado, recuperar y competir por el voto perdido y el volátil, y -lo más importante- reconectarse, resintonizar con la sociedad española

    http://www.lavanguardia.com/politica/20180619/45239492003/el-casting-en-politica.html

     

    Fernando Gonzalez Urbaneja: Rajoy era el tapón, ahora fluye el agua

    https://www.republica.com/la-bolsa-o-la-vida/2018/06/17/rajoy-era-el-tapon-ahora-fluye-el-agua/

    Leonnor Mayor: valancha de candidatos para presidir el PP

    http://www.lavanguardia.com/politica/20180618/45225861611/avalancha-candidatos-presidencia-pp.html

    Mariano Calleja: José Manuel García Margallo  hará efectiva su candidatura en las próximas horas, independientemente de que el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, dé también el paso para presentarse. «Si se hubiese llegado a un acuerdo yo hubiese dado un paso atrás. Ahora hay mucha gente que se ha comprometido con mi candidatura, ya no me pertenece

    http://www.abc.es/espana/abci-casado-anuncia-candidatura-liderar-pp-201806181053_noticia.html

    Alejandro Lopez: Pablo Casado se presenta como “el candidato de los militantes” y aspira a frenar “a Cs y Vox”

    http://www.publico.es/politica/casado-presenta-candidato-afiliados-y.html

    Pilar Gassent: Pablo Casado y José Manuel García Margallo, el más joven y el más veterano de la lista de nombre que podrían relevar a Mariano Rajoy en el liderazgo del PP, han dado ya un paso al frente y han confirmado que presentarán su candidatura

    https://www.republica.com/2018/06/18/casado-y-margallo-abren-la-carrera-para-suceder-a-rajoy-y-empujan-a-feijoo-a-desvelar-su-futuro/

    Pilar Santos: A falta de que los pesos pesados del partido se pronuncien, Pablo Casado y José Manuel García Margallo. se suman a otros dos dirigentes que han comunicado su voluntad de competir por suceder a Rajoy : el diputado por Ávila José Ramón García Hernández y el expresidente de Nuevas Generaciones de la Comunidad Valenciana, José Luis Bayo.

    https://www.elperiodico.com/es/politica/20180618/candidaturas-liderazgo-pp-6883105

    Gustavo Garcia: Me presento a liderar el PP para ser presidente del Gobierno en dos años”, ha asegurado José Manuel García Margallo  en una entrevista en el programa Al Rojo Vivo en el que ha dado algún que otro detalle sobre sus planes en caso de ser elegido. Quiere proponer un programa “con un calendario muy concreto” que se pondría en marcha en año y medio, que es el tiempo que queda hasta las próximas elecciones autonómicas, locales y europeas

    https://www.elboletin.com/noticia/164541/

    Mariano Calleja: Cuestionario a los candidatos del PP para sustituir a Mariano Rajoy

    http://www.abc.es/espana/abci-cuestionario-candidatos-pp-para-sustituir-mariano-rajoy-201806182342_noticia.html

    Isabel Garcia: Sáenz de Santamaría y el posible contagio al PP del ‘efecto Sánchez’

    https://www.nuevatribuna.es/articulo/espana/primariaspp-sorayasaenzdesantamaria-albertonunezfeijoo-sucesorrajoy-congresonacionalpp-liderazgopp/20180617123143153107.html

    Joaquin Vidal : En el Arahy pronto se vio que la melancolía había atrapado el alma de Mariano Rajoy. Para muchos era la primera vez que le veían hablar abiertamente y derribar el muro hermético y socarrón que lo suele acompañar. Mariano Rajoy explicitó al culpable de lo que había pasado, y éste temía un nombre: Soraya Sáenz de Santamaría. “La culpa de todo este desastre es de Soraya”, vino a decir el ex presidente, que dijo textualmente: “Ésta, desde hace un año solo ha estado a lo que ha estado”. La sorpresa en la audiencia fue generalizada

    https://www.merca2.es/rajoy-desvelo-en-el-restaurante-arahy-el-secreto-de-soraya/

    Jose Hervas: La profunda división del PP anula su labor de oposición. Los lí­deres de la “revuelta” in­terna del PP quieren echar al equipo di­rec­tivo

    https://www.capitalmadrid.com/2018/6/18/49929/la-profunda-division-del-pp-anula-su-labor-de-oposicion.html

     

    Roger Senserich: En apenas quince días, la derecha ha perdido el gobierno, la atención de los medios, y a uno de sus capitanes. Todos los planes de futuro de sus dirigentes son papel mojado

    https://www.vozpopuli.com/opinion/derecha-naufragio-PP-mocion-censura_0_1143186999.html

    Javier Casqueiro : Los exministros de Rajoy, en ‘shock’, buscan nuevo destinoTodo el equipo más próximo a Rajoy está formado por altos funcionarios o diputados que anhelan ahora recuperar sus vidas

    https://politica.elpais.com/politica/2018/06/03/actualidad/1528048674_133837.html

     

    Kiko Llaneras: De los tres grandes candidatos para suceder a Rajoy, la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, es la única que no se ha medido en unas elecciones. Es quizás su mayor handicap: a su favor sólo tiene datos de sondeos, que siempre la han tratado bien. Semanas antes de las últimas elecciones generales, en primavera de 2016, un sondeo sobre un PP hipotético, liderado por ella en lugar de Rajoy, mejoraba las perspectivas del partido en cuatro punto. El PP pasaba del 28% al 32% de votos. Es un dato relevante que viene a confirmar una evidencia: Mariano Rajoy era un líder impopular y sin tracción electoral. El PP tenía votos que ganar cambiando su líder, al menos sobre el papel y en 2016. La pregunta es si esa oportunidad la han perdido ya

    https://politica.elpais.com/politica/2018/06/05/actualidad/1528216841_485245.html#?ref=rss&format=simple&link=link

     

    Cristina de la Hoz:Feijóo, Cospedal y Soraya miden sus apoyos para una carrera que deben desvelar en poco más de una semana

    https://www.elindependiente.com/politica/2018/06/07/feijoo-cospedal-y-soraya-miden-sus-apoyos-para-una-carrera-que-deben-desvelar-en-poco-mas-de-una-semana/?utm_source=Usuarios+con+newsletter&utm_campaign=9ca73dde71-boletin_18_1_10_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_19d740f1b0-9ca73dde71-50414599

    Marcello : Ni Cospedal ni Soraya

    https://www.republica.com/las-pesquisas-de-marcello/2018/06/09/ni-cospedal-ni-soraya/

    Juan Jose Mateo : Los afines a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, temen que se produzca una alianza entre el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, para ocupar la presidencia del partido tras la dimisión de Mariano Rajoy. Aunque fuentes de la dirección nacional advierten sobre la dificultad de que se llegue a un acuerdo entre dos líderes con intereses contrapuestos los dirigentes de la formación coinciden en que la rivalidad entre las dos políticas marcará el proceso electoral interno

    https://politica.elpais.com/politica/2018/06/08/actualidad/1528484828_075533.html

    Jose Maria Brunet: Al PP le crecen los sumarios. Tras la reciente sentencia, quedan otras piezas del caso Gürtel pendientes de juicio, así como los casos Púnica y Lezo

    http://www.lavanguardia.com/politica/20180604/444062327912/pp-sumarios-gurtel-punica-lezo.html

    Ignacio Sanchez Cuenca: Resulta asombroso que la moción haya tardado tanto en cuajar, pues los hechos que la desencadenaron eran bien conocidos desde hacía mucho tiempo. Recuérdese que el caso Gürtel se remonta al 2009 y que durante todos estos años las evidencias de corrupción se han ido acumulando sin cesar, ya fuera el pago de la reforma de la sede central en Madrid con dinero negro, ya los papeles de Bárcenes, publicados por la prensa en enero del 2013, en los que Mariano Rajoy aparecía en más de treinta apuntes contables a cuenta de sobresueldos precedentes de la caja B del partido.Los datos estaban ahí, pero no han tenido fuerza por sí mismos para provocar la censura política del Gobierno de Rajoy hasta hace un par de semanas. Ha sido necesaria una sentencia judicial de la Audiencia Nacional para que el PSOE diera el primer paso, arrastrando a todos los demás partidos (salvo Ciudadanos, que de­cidió autoexcluirse). Parece como si antes de extraer consecuencias po­líticas, los partidos buscaran el aval judicial.

    http://www.lavanguardia.com/opinion/20180609/444222600565/una-democracia-legalista.html

    DEL FINAL DE DIMAS GIMENO  Y LA SALIDA A BOLSA DE “EL CORTE INGLES”

    http://www.bolsamania.com/noticias/empresas/nuno-de-la-rosa-prepara-la-salida-a-bolsa-de-el-corte-ingles–3349203.html

    Alejandro Suarez: Falcon Crest en El Corte Inglés: Los personajes clave

    https://www.merca2.es/falcon-crest-el-corte-ingles-personajes/

    Raquel Villaecija: ¿Debe salir a Bolsa El Corte Inglés?

    http://www.elmundo.es/economia/empresas/2017/11/05/59fc740822601d71768b4606.html

    Agustin Marco : El Corte Inglés cambia de auditor: elige a EY tras alquilarle su edificio estrella en C/Castellana de Madrid . El anterior auditor,  Deloitte, había advertido en 2012 y 2013 de un grave error contable en las cuentas del grupo

    https://www.elconfidencial.com/empresas/2016-08-22/el-corte-ingles-cambia-de-auditor-elige-a-ey-tras-alquilarle-su-edificio-estrella_1247262/

    Laura de la Quintana: Los edificios de El Corte Inglés valen el doble de lo que capitalizaría en bolsa

    http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/9158365/05/18/Los-edificios-de-El-Corte-Ingles-valen-el-doble-de-lo-que-capitalizaria-en-bolsa.html

    Victor M. Osorio : Así es El Corte Inglés que gestionará Nuño de la Rosa

    http://www.expansion.com/empresas/distribucion/2018/06/15/5b22d44146163fde0b8b4660.html

    A.Ormaetxea: Nuño de la Rosa presentará su plan para El Corte Inglés el 27 de junio

    http://www.expansion.com/empresas/distribucion/2018/06/16/5b2414a9268e3e6b5c8b4639.html

    Modaes.es:Nuño de la Rosa, co consejero delegado del grupo y recién escogido presidente, de El Corte Inglés,  presentará en la próxima reunión del consejo de la compañía las líneas maestras de su gestión.En el encuentro, que tendrá lugar el próximo 27 de junio, De la Rosa dará a conocer algunas iniciativas de futuro y se abordarán cuestiones como las supuestas irregularidades en el área de seguridad que han llevado a la consultora EY a paralizar su informe de auditoría, según Expansión. En los últimos días, el nuevo presidente de la empresa ha mantenido conversaciones telefónicas con representantes empresariales e institucionales. Asimismo, De la Rosa mantuvo junto al consejero delegado Víctor del Pozo una videoconferencia con los directores territoriales de El Corte Inglés

    https://www.modaes.es/empresa/nuno-de-la-rosa-dos-semanas-para-trazar-su-plan-para-el-corte-ingles.html

    Agustin Marco: Nuño de la Rosa  pide cuidar al cliente en el despido sin finiquito de Dimas Gimeno. El nuevo presidente de El Corte Inglés reúne por videoconferencia a los ejecutivos para cerrar la convulsa etapa que ha acabado con la destitución del sobrino de Isidoro

    https://www.elconfidencial.com/empresas/2018-06-15/el-corte-ingles-de-la-rosa-presidente-finiquito-gimeno_1579226/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=3

    Javier Romera: Dimas Gimeno,  hasta ahora presidente, de El Corte Inglés,  que ni siquiera acudió a la reunión del Consejo de Administración, fue despedido con el voto a favor de ocho de los diez consejeros y con tan solo una abstención, la del inversor catarí Al Thani. Y es que pese a haber estado buscando su apoyo de forma desesperada en las últimas semanas, el multimillonario árabe le dio finalmente la espalda, optando por mantenerse al margen del conflicto.  La batalla en El Corte Inglés, en cualquier caso, no solo no ha terminado sino que, con toda probabilidad, se recrudecerá a partir de ahora

    http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/9209232/06/18/Gimeno-prepara-una-batalla-legal-contra-El-Corte-Ingles-tras-su-cese.html

    Miguel Angel Noceda: Dimas Gimeno no entierra el hacha de guerra en El Corte InglésEl expresidente del grupo  prepara acciones legales

    Lucía Mendez: En tiempos líquidos, El Corte Inglés resultaba sólido e inmutable. Como sus edificios. En lo más profundo de la crisis, cuando parecía que el mundo capitalista se derrumbaría sobre nuestras cabezas, no cerró ni uno sólo de sus muchos centros comerciales. A pesar de que el paisaje de sus plantas y sus cajas completamente vacías de clientes era triste y muy alarmante. He seguido con interés las informaciones sobre la destitución de Dimas Gimeno

    http://www.elmundo.es/opinion/2018/06/16/5b24069b468aeb620c8b456f.html

    “Supuse que encontraría fundadas razones de gestión empresarial, y resulta que me topé de bruces con lo más parecido a Falcon Crest. Venganzas, herencias, odios, hijas, primos, hermanas y tías sacándose los higadillos para exponerlos en las estanterías de los grandes almacenes. Dimas Gimeno, víctima de la venganza en diferido de las dos hijas adoptivas contra la madre de don Isidoro, que nunca las aceptó. Muy de serie, muy poco serio”

    Alejandro Suarez: La farsa del cese de Dimas Gimeno

    https://www.merca2.es/el-corte-ingles-de-la-camorra/

    “Lo único sorprendente del consejo de ayer, fue el voto a favor de Manuel Pizarro, único consejero independiente. Yo esperaba una abstención, que por otro lado no cambiaría nada. Lo esperábamos los ilusos pareciera lo lógico en un consejero independiente. pero, igual ya no lo es tanto”

    Ana Anton : Más  allá de los pagarés, El Corte Inglés prepara una emisión de bonos de 1.200 millones para sustituir parte del préstamo renegociado en enero con los grandes bancos.La compañía llegó a un acuerdo con Santander, Bank of America Merrill Lynch y Goldman Sachs para refinanciar 3.650 millones de euros repartidos en tres tramos: 1.450 millones de euros comprometidos a cinco años; una línea de crédito por 1.000 millones al mismo plazo, y un préstamo puente de 1.200 millones a un año ampliable a dos. Éste último importe es el que la compañía aspira a amortizar y a sustituir con una emisión de bonos tras el verano

    https://www.elindependiente.com/economia/2018/06/17/la-guerra-familiar-de-el-corte-ingles-dispara-la-venta-de-pagares-capta-122-millones-desde-mayo/?utm_source=Usuarios+con+newsletter&utm_campaign=093d6a46e0-boletin_18_1_10_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_19d740f1b0-093d6a46e0-50414599

    “En plena guerra familiar, la compañía está a punto de agotar el programa de pagarés que registró el pasado mes de diciembre, tras varias semanas de intensa actividad de captación de fondos entre inversores institucionales.Si bien es cierto que el grupo de grandes almacenes comenzó a financiarse con pagarés hace dos años, fuentes del mercado han detectado un mayor dinamismo en las últimas semanas, coincidiendo con las discrepancias en la cúpula de dirección de El Corte Inglés y la incertidumbre política en España.“No es habitual agotar un programa de deuda en la mitad de tiempo, aunque puede ampliarlo, tal como probablemente hará próximamente. Buscar financiación para plazos tan breves, de un mes, sugiere que tienen necesidades de liquidez, de circulante. Y, dado que encuentran dificultades para endeudarse a más largo plazo, recurren a pagarés”, explica un experto en renta fija”

     

     

     

     

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