• La pantomima de Garrido, candidato interino ,  y la Ley de Hierro de Michels sobre la Oligarquía de los partidos políticos

    https://www.capitalmadrid.com/2018/5/7/49485/rajoy-elige-a-angel-garrido-como-candidato-del-pp-a-la-comunidad-de-madrid.html

    Jose Oneto : Garrido, sucesor provisional de la asesinada Cifuentes

    https://www.republica.com/viva-la-pepa/2018/05/07/garrido-sucesor-provisional-de-la-asesinada-cifuentes/

    Fernando Garea: El dedo perezoso del ‘pato cojo’ se hace con el PP de Madrid

    https://blogs.elconfidencial.com/espana/el-patio-del-congreso/2018-05-08/rajoy-dedo-sucesor-cifuentes-pato-cojo-garrido_1560002/

     

    Pablo Montesinos  : Rajoy sopesó distintas opciones y decidió arriesgar lo mínimo. Tras las vacaciones de verano, se encargará de la designación de los candidatos a los comicios de 2019, con Casado ya en el trampolín toda vez podría entrar en la nueva dirección regional. Fernando Martínez-Maillo no sacó a Soraya Sáenz de Santamaría de la terna de candidatos, aunque dejó claro que la decisión final todavía no está tomada

    https://www.libertaddigital.com/espana/2018-05-07/angel-garrido-sera-el-candidato-del-pp-para-sustituir-a-cifuentes-1276618267/

    Fernando H. Valls: Rajoy toma el control del PP de Madrid y prepara a un líder ‘top’ para frenar a Cs

    https://www.lainformacion.com/espana/rajoy-pp-madrid-lider-top-ciudadanos/6347737

     

     

    Manuel Marin : Bajo la apariencia de cambios continuistas a corto plazo, Génova va a teledirigir cada movimiento que se haga en el PP madrileño, las listas electorales, los futuros órganos internos…

    http://www.abc.es/espana/abci-voladura-controlada-201805080210_noticia.html

    Eldiario.es: Ángel Garrido lleva en Twitter desde 2009. Casi nueve años después,  se ha convertido en el presidente de la Comunidad de Madrid tras la dimisión de Cristina Cifuentes. Durante casi una década, Garrido ha sido un usuario activo que ha tuiteado hasta 18.000 mensajes. Y algunos de ellos están apareciendo por la red tras conocerse su nombramiento. De éstos se desprende su apoyo sin fisuras al PP, aparte de una ironía contra sus adversarios políticos

     

    https://www.eldiario.es/rastreador/Angel-Garrido-propios-Llevarse-albornoz_6_768933124.html

    Cristina de la Hoz: Rajoy no da pistas de sus candidatos al elegir a Garrido y García Escudero

    https://www.elindependiente.com/politica/2018/05/07/el-pp-designa-a-garrido-para-presidir-la-comunidad-de-madrid-tras-la-caida-de-cifuentes/

    Fernando Gonzalez Urbaneja: Rajoy, Puigdemont… y la democracia interna de los partidos

    https://www.republica.com/la-bolsa-o-la-vida/2018/05/06/rajoy-puigdemonty-la-democracia-interna-de-los-partidos/

     

     

    Marcello: Como ‘no podía ser de otra manera’ (latiguillo que utilizaba ZP) Rajoy ha dejado al frente de la Comunidad Autónoma de Madrid a Ángel Garrido, el que era mano derecha de Cristina Cifuentes y su vicepresidente. Era lo más lógico, por su preparación y conocimiento de la gestión, y lo que encaja con el pensamiento ‘ignaciano’ de Rajoy de que en tiempos de tribulaciones no conviene hacer mudanzas

    https://www.republica.com/las-pesquisas-de-marcello/2018/05/07/angel-garrido-al-frente-de-la-cam/

     

    “Pero luego, eso sí, Rajoy ha tomado el poder en el PP de Madrid que en los últimos 20 años estuvo en las manos de Gallardón y Aguirre y finalmente de Cifuentes. Y ahí ha colocado al presidente del Senado Pío García Escudero que es persona de su confianza, buen político y gran conocedor del PP de Madrid donde ha tenido responsabilidades en los pasados años.Ahora bien, ¿quiere decir eso que Pío será candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid? En absoluto, eso no se sabrá hasta unos días antes de que comience la campaña electoral madrileña en la primavera de 2019. Y el que se mueva o se autopromocione antes de tiempo que se atenga a las consecuencias porque Rajoy le tomará la matrícula y lo fulminará.Y además sabido es que como dijo Alfonso Guerra hace tiempo, ‘El que se mueve no sale en la foto’. Una máxima que explica el modelo piramidal del poder que impera en la partitocracia española desde el inicio mismo de la transición”

    Michael Neudecker: A principios del S. XX el sociólogo alemán Robert Michels formuló la llamada “Ley de hierro de la oligarquía” para explicar la contradicción de por qué los partidos políticos, que son las principales instituciones de la democracia, no son organizaciones democráticas. Un siglo después, esta ley sigue tan vigente como entonces a la hora de describir su funcionamiento y organización

    http://debate21.es/2018/05/06/los-partidos-politicos-democraticos/

    Federico Utrera: La Ley de Hierro de Michels y el bloqueo político en España

    https://majadahondamagazin.es/federico-utrera-la-ley-hierro-michels-bloqueo-politico-espana-54109

     

    Ignacio Muro :  La Ley de hierro de las oligarquías fue desarrollada hace un siglo por Robert Michels, alumno de Max Weber. Esta tesis, reivindicada desde el movimiento 15M, señala que las formas oligárquicas son consustanciales a toda organización, incluso a aquellas, como es el caso de los partidos de izquierda, cuya razón de ser estriba precisamente en la superación de tales formas oligárquicas.

     

    https://www.nuevatribuna.es/opinion/ignacio-muro/partidos-politicos-la-ley-de-hierro-de-las-oligarquias/20120913075705080959.html

     

    Maria Jesus Perez: Rajoy media en la guerra familiar por el control de El Corte Inglés

    http://www.abc.es/economia/abci-rajoy-media-guerra-familiar-control-corte-ingles-201805062131_noticia.html

    Miguel Alba:El Corte Inglés: o sale a Bolsa o sale Dimas Gimeno

    https://www.vozpopuli.com/opinion/Corte-Ingles-sale-bolsa-Dimas-Gimeno-Ceslar-Isidoro-Alvarez-IASA-Areces-jeque-catari-Ibex-banca-deuda-refinanciacion-accionistas-retail_0_1133287009.html

    Miguel Riaño : Cuando Pío García-Escudero reconoció cobrar sobresueldos del PP “por transferencia” . Admitió en 2013 ante el juez Pablo Ruz que cobraba complementos de “700.000 pesetas” mensuales pero lo hacía siempre mediante transferencia y con retenciones fiscales

    https://www.elindependiente.com/politica/2018/05/07/pio-garcia-escudero-sobresueldos-pp-madrid-senado/

    Tono Calleja: Una firma ‘offshore’ de Panamá acerca la imputación de Gallardón en Lezo

    https://www.vozpopuli.com/politica/utilizacion-empresas-Panama-alberto-ruiz-Gallardon-caso-Lezo_0_1133587752.html

     

     

    Pablo Pombo : La suma de errores no forzados que viene exhibiendo el PP no tiene su explicación en la Ley de Murphy, sino en el sometimiento que Rajoy ejerce sobre los suyos. Y lo mismo puede decirse de la acumulación de volantazos de Sánchez, en ambos casos nos encontramos ante líderes que mantienen inmovilizados a sus partidos por una cuestión de supervivencia personal. Los dos demuestran desinterés hacia la política —el bien del país, incluso el interés de sus respectivos partidos— y un afán patológico por atornillarse en el poder. Un poder que no se conjuga, que no es productivo. Un poder que no tiene más utilidad que la de ser ostentado con furia o con desdén, ni más sentido que el de ser preservado a cualquier precio

    https://blogs.elconfidencial.com/espana/cronicas-desde-el-frente-viral/2018-05-03/pp-y-psoe-secuestrados-por-sus-lideres_1558267/

    Manuel Vilas: Rajoy se ha convertido en un Bartleby de la política. Y España entera ha adoptado esa actitud

    https://elpais.com/elpais/2018/05/04/opinion/1525445464_546840.html

    “Y algunos jueces se enfadaron con el ministro Catalá, a quien pidieron su dimisión. Y Catalá dijo “preferiría no hacerlo”. Y Montoro no sabía si el procés se había pagado con dinero público o no. Preguntado por tal cuestión, Montoro contestaba “preferiría no hacerlo”. Y Méndez de Vigo se puso a cantar “el novio de la muerte”, aunque tal vez hubiera preferido no hacerlo. Y los politólogos se seguían preguntando por qué los españoles votaban una y otra vez al Bartleby Rajoy. Y es que los españoles también se habían convertido en Bartlebys. Un “preferiría no hacerlo” triunfó más que el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona juntos, en fusión atómica. El presidente del Parlamento catalán no promovía la formación de Gobierno, presa también del “preferiría no hacerlo”. España entera era una dejación de España entera. Un país que había elegido el “preferiría no hacerlo” como una forma de estar en el mundo. Vimos una dimensión política nueva, en donde nadie quería hacer nada. La gente comenzó a imitar al presidente del Gobierno español. La oposición se contagió y se convirtió en una oposición bartleby. Y todos dijeron al unísono “preferiría no hacerlo”. España entraba en la vanguardia política, asombrando a Europa. El país se desintegraba en medio de una filosofía inventada azarosamente por un hombre gris y anodino. Era el Bartleby español. Una pereza ancestral nos quemó el alma. La acción era innecesaria. Nada era importante. Y Bartleby tartamudeaba en sus discursos. Y le dijeron que tenía que arreglar el país o dar un paso atrás. Y él dijo “preferiría no hacerlo”. Y le preguntaron cuál de las dos cosas prefería no hacer, que eligiera una. Y él dijo “preferiría no hacerlo”. Y España entera se iluminó en una radiante primavera”

    Ruben Amon : ¿Puede desaparecer el Partido Popular?

    https://elpais.com/elpais/2018/05/06/opinion/1525608312_914772.html

     

     

     

    LA AGENDA DE MÚSICA de Alfonso Alarcón

     

    ¿Y WAGNER, QUÉ?

     

    Pues Wagner muy bien, gracias. Es muy difícil poner música de Wagner, porque “Wagner es todo”, podíamos decir remedando a una de las protagonistas de 4321, de Paul Auster. Por eso no me vale, a mí, con poner aquí la obertura de Los Maestros Cantores, o la muerte de Tristán o el coro de peregrinos del Tannhäuser (imagínense todo este gentío volviendo de Roma a Alemania cantando eso de Beglückt darf nun dich, o Heimat, ich Schauen (Dichoso te contemplo, oh patria).

     

     

    He elegido una obra poco conocida pero que resume casi todo Wagner: Das Liebesmahl der Apostel escena bíblica (con reminiscencias de Parsifal) para coro de hombres (como los peregrinos de Roma) y en un ágape o cena de amor y amistad (leit motiv de toda la obra wagneriana). Wagner, Das Liebesmahl der Apostel, Rundfunkchor de Berlín, Coro Sinfónico y el de la Ópera de Dresde, Staatskapelle de Dresde, dirigidos por Hans Vonk, parte 1 de 3 (8 minutos de un total de unos 25):

     

    https://youtu.be/IvtSEWqQPiA

     

    No obstante, y aparte de quien quiera oír Das Liebesmahl entero en algún enlace de la derecha, les propongo una pieza muy especial: el preludio del acto tercero del Tristán, poco interpretado aisladamente (a diferencia del preludio del primer acto), música sublime y más en esta versión de referencia absoluta de Wilhelm Furtwängler en grabación de 1952 con la orquesta Philharmonia de Londres , de imágenes innecesarias:

    https://youtu.be/KNL-B70-FTk

     

    LA AGENDA DEL ENSAYO  de Luis Dominguez

    Michael  Ignatieff :  Isaiah Berlin, su vida

    http://www.elcultural.com/revista/letras/Isaiah-Berlin-Su-vida/14199

    Emilio Lledó : Sobre la educación. La necesidad de la Literatura y la vigencia de la Filosofía

    http://www.elmundo.es/cultura/literatura/2018/03/28/5aba9bed468aeb437a8b45f6.html

    Cesar Antonio Molina: 100 películas y de otras tantas obras literarias de referencia, el autor nos argumenta por qué el amor es el sentimiento más poderoso del ser humano

    http://www.elcultural.com/noticias/letras/Los-cien-amores-de-pelicula-de-Cesar-Antonio-Molina/12010

     

    Santos Julia: Transición. Historia de una política española (1937-2017)

     

    https://www.revistadelibros.com/articulos/de-las-transiciones-a-la-transicion

    Philippe    Van Parijs : Ingreso básico. una propuesta radical para una sociedad libre y una economía sensata

    http://www.eluniversal.com.mx/cultura/letras/el-filosofo-que-creo-la-idea-del-ingreso-basico-universal

    Josep Fontana: Por el bien del Imperio. Una historia del mundo desde 1945

    https://es.wikipedia.org/wiki/Por_el_bien_del_imperio

     

     

    Luis Garicano y la pantomima de la Independencia del Banco de España

    https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Mar%C3%ADa_Linde

    Michael W. Taylor: ¿Deben ser independientes

    los reguladores del sistema financiero?

     

    https://www.imf.org/external/pubs/ft/issues/issues32/esl/issue32s.pdf

    Manuel Conthe: Organismos Reguladores Independientes

    http://www.expansion.com/blogs/conthe/2009/10/06/organismos-reguladores-independientes.html

    Miguel Angel Noceda: Lecciones para organismos reguladores  independientes. La configuración de las administraciones supervisoras y reguladoras requiere que los Gobiernos carezcan de competencias de control

    https://elpais.com/economia/2018/05/04/actualidad/1525444138_586385.html

    “Cuando se hace un repaso en la composición de los organismos, se colige que difícilmente la elección de los responsables responde a un nombramiento objetivo y sí a una decisión partidista, lo que conduce al fenómeno de captura de los supervisores por parte de los partidos políticos. En España es notorio que las carreras de los funcionarios dependen de su tendencia política y no del mérito o capacidad que muestren por lo que un cambio de ciclo trae consigo la remoción en cascada de responsables, destaca.Recuerda el autor el caso extremo del último nombramiento del gobernador del Banco de Inglaterra, que fue elegido por concurso público internacional y recayó sobre un canadiense. Siendo menos ambicioso, lo que parece importante es que exista un filtro previo que restringiera el número de candidatos entre los que puede elegir el Gobierno y el Parlamento de forma que se eliminaran candidatos notoriamente inadecuados desde el punto de vista profesional. Un estudio de la OCDE sobre 40 reguladores independientes de países desarrollados, dice que la mayoría eran nombrados por el Gobierno, solo el 15% por el Parlamento y un 8% por expertos seleccionados de distintas formas”

    Gerard Llobet : Análisis NeG de Programas Electorales: Competencia y Regulación (I). Un paso adelante y varios hacia atrás

    http://nadaesgratis.es/gerard-llobet/analisis-neg-de-programas-electorales-competencia-y-regulacion-i-un-paso-adelante-y-varios-hacia-atras

    Gerard Llobet: Análisis NeG de Programas Electorales: Competencia y Regulación (II)

    http://nadaesgratis.es/gerard-llobet/analisis-neg-de-programas-electorales-competencia-y-regulacion-ii

    Pilar Blazquez: Las tareas del Ministro  Escolano

    http://www.lavanguardia.com/economia/20180307/441333714107/roman-escolano-ministro-de-economia-guindos.html

    “El primer gran reto público del nuevo ministro de Economía, Román Escolano, será la presentación de los Presupuestos Generales del Estado en 2018, y el cuadro macroeconómico que los precede. Pero dado que apenas quedan dos semanas para el 23 de marzo, fecha prevista para ese evento, es difícil que tenga mucho margen de actuación. Más importante será su criterio a la hora de decidir y, sobre todo negociar con Europa, si España abandona ya el procedimiento de déficit excesivo, en caso de que la economía sea capaz de mantener el reto de bajar del 3%. También será un tema a tratar con Bruselas el control de la deuda pública. En 2017, alcanzó los 1,144 billones de euros, el 98,08% del PIB.

    La privatización de Bankia y la recuperación del rescate, en el aire

    También se tendrá que emplear a fondo en la privatización de Bankia. El presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri aseguró en la última presentación de resultados que hay apetito en el mercado. Queda en manos de Escolano definir si hay que continuar la privatización por pequeños paquetes como hasta ahora o cambiar de estrategia.El Estado todavía es dueño de Bankia, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), con el 60% de las acciones. Oficialmente, tanto Bankia como el Gobierno trabajan con la idea de concluir la privatización antes de que acabe 2019. Pero en el sector financiero ha habido rumores de que ese plazo podría ampliarse. Goirrigolzarri, por su parte, ha descartado que el proceso pueda culminar con la recuperación de las ayudas públicas recibidas por la entidad, 41.300 millones, pero tanto entre sus objetivos como ahora en los de Escolano está conseguir el mejor precio posible por ese 60% del capital.

    Los Presupuestos serán la primera de una larga lista de pruebas

    En el sector financiero también está pendiente la aprobación del Real Decreto que ordene en España la transposición de la normativa Mifid II de protección de los inversores, que entidades financieras y sobre todo gestores profesionales están esperando con ansiedad. Bruselas ya ha amenazado con llevar a España ante la justicia europea por su demora en este tema. También hay urgencia para acelerar la tramitación de la Ley de Mercado Hipotecario, que el propio Luis de Guindos defendió hace unos pocos días en el Congreso de los Diputados.

    El sustituto de Linde, la ley hipotecaria, los reguladores…

    Otra patata caliente que le ha dejado su antecesor, es la reforma de los organismos reguladores. A principios del año pasado, se anunció la intención de integrar el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) en la Comisión Nacional del Mercado de Valores y volver a dividir la comisión nacional de la competencia (CNMC) en dos organismos diferentes. Una medida que no gusta nada al organismo presido por José María Marín Quemada. Algunos meses más, hasta junio, tendrá para elegir al nuevo Gobernador del Banco de España ya que en ese mes finaliza el mandato actual de Luis Linde.

     

    Capitalmadrid.com : El Gobierno aprueba las cuentas del Banco de España de 2017

    https://www.capitalmadrid.com/2018/5/7/49492/el-gobierno-aprueba-las-cuentas-del-banco-de-espana-de-2017.html

    “El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes un acuerdo por el que se aprueban el balance y las cuentas del ejercicio 2017 del Banco de España y se dispone la aplicación de los beneficios pendientes de distribución.Una vez deducida la dotación al Fondo de atenciones benéfico-sociales, el beneficio neto de la institución gobernada por Luis María Linde ascendió a 1.857,87 millones de euros, un 14,4% más respecto al ejercicio anterior.Gobierno, que los remitirá a las Cortes Generales, según se recoge en la Ley de Autonomía del Banco de España”

    Eduardo Segovia: La ruptura PP-Ciudadanos dificulta la llegada de Luis Garicano al Banco de España

    https://www.elconfidencial.com/economia/2018-02-10/banco-espana-garicano-pp-ciudadanos-gobernador_1518801/

     

    Carlos Segovia: El Gobierno ofrece al PSOE pactar el nuevo Banco de España sin Ciudadanos

    http://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2018/05/07/5aeed93fe2704ece468b4643.html

     

    Angeles Gonzalo : Rajoy quiere como gobernador a un técnico que pactará con el PSOECiudadanos se desmarca del acercamiento entre el Ejecutivo y los socialistasGobierno y PSOE han iniciado contactos para elegir a los números uno y dos del supervisor

    https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/05/07/companias/1525718032_139226.html

    “los nombres que más suenan en las últimas semanas están Íñigo Fernández de Mesa, presidente de Rothschild; el ex secretario de Estado de Economía, Pablo Zalba, presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO); Rosa Sánchez-Yebra, o Margarita Delgado, directora general adjunta en el Mecanismo Único de Supervisión (MUS) del BCE. Pero en este último caso, los inspectores del Banco de España han iniciado una campaña contra su potencial candidatura al asegurar que tuvo bajo su paraguas la supervisión de entidades como Popular cuando estaba en la institución nacional, cuyo destino ha sido su resolución.Rosa Sánchez-Yebra fue directora de gabinete de Luis de Guindos y responsable del Tesoro. En la actualidad es vicegobernadora de estrategia de desarrollo social en el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa. Pero algunas fuentes aseguran que su relación con Román Escolano, ministro de Economía, no es buena. Pablo Hernández de Cos, director general de Economía y Estadística del Banco de España, también aparece en las quinielas.”

     

     

     

    Marina Alías : Rivera acusa al Gobierno y al PSOE de mantener el “dedazo” en el nuevo Banco de España
    https://www.vozpopuli.com/politica/Albert-Rivera-acusa-Gobierno-y-PSOE-de-mantener-dedazo-en-Banco-Espana_0_1133587097.html

     

    Elmundo.es: En realidad, el Gobierno tiene facultades para hacer los nombramientos sin consenso, pero la tradición -aunque rota en ocasiones- recomienda sumar a la oposición.Estos enjuagues de sigla dañan el prestigio, ya deteriorado, de un organismo tan importante como el Banco de España que, por su naturaleza y función, debe quedar al margen de toda contienda partidista. Su cúpula debe estar formada por técnicos altamente cualificados y buenos conocedores de los engranajes del BCE. Pero sobre todo deben ser independientes, elegidos a través de un proceso meritocrático y sin tachas políticas

    http://www.elmundo.es/opinion/2018/05/07/5aef21ed22601d51528b4649.html

    Cesar Urrutia: Por segunda vez en una semana, el Banco de España advirtió a las entidades de que vigila de cerca su política de concesión de créditos. Si el pasado 24 de abril apuntó a una «relajación» de los criterios para otorgar préstamos a la vivienda, ayer advirtió a las entidades que la apuesta por los créditos al consumo para elevar los ingresos podría llevar al sector a asumir unos riesgos a los que «prestará atención»

    http://www.elmundo.es/economia/2018/05/04/5aeb5d74e5fdeaa13d8b45c6.html

    Eduardo Segovia: Guindos quiere controlar desde Fráncfort la sucesión de Linde en el Banco de España. El exministro de Economía pretende poner al frente del Banco de España a alguien de su total confianza para evitar más sustos en su nueva etapa como vicepresidente del BCE

    https://www.elconfidencial.com/economia/2018-03-27/guindos-sucesion-linde-banco-espana-popular-bce_1540509/

    Eduardo Segovia: ¿Por qué Guindos ha hecho de gobernador del BdE durante la crisis del Popular?

    https://www.elconfidencial.com/empresas/2017-06-12/banco-popular-luis-guindos-banco-de-espana-luis-linde_1397526/

     

     

    Jorge Zuloaga: Revolución en el equipo de Supervisión del Banco de España. El regulador liderado por Luis María Linde anunció el pasado martes a nivel interno un nuevo esquema organizativo con trece cambios de calado,  El Banco de España hizo público hace una semana la principal modificación: el nombramiento de Alberto Ríos como director general adjunto de Supervisión, al que reportarán a partir de ahora los cuatro departamentos de Inspección

    https://www.vozpopuli.com/economia-y-finanzas/banca/nuevos-hombres-Linde-supervisar-Bankia_0_1020797918.html

     

    Eleconomista.es: El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, reveló este jueves su preferencia por que el sustituto de Luis Linde al frente del Banco de España sea una mujer

     

    http://www.eleconomista.es/economia/noticias/9066833/04/18/Roldan-aeb-prefiere-que-linde-sea-sustituido-por-una-mujer.html

    Jesus Rivases: Una mujer para el Banco de España. El mandato del actual gobernador, Luis Linde, finaliza el 11 de junio. Tras los Presupuestos Generales del Estado, Rajoy tiene que abordar el nombre de su sustituto o sustituta. Suenan tres mujeres para el cargo

    https://www.larazon.es/economia/una-mujer-para-el-banco-de-espana-AI18017106

    Manel Perez: El relevo de Linde, cuyo mandato improrrogable de seis años vence el próximo junio, es una de las tareas que Luis de Guindos  deja pendiente para su sucesor en el ministerio de Economía. Podría pensarse que, tras la cesión, primero, de la política monetaria y, ahora, de la supervisión o inspección de las grandes entidades financieras al BCE, el Banco de España se está convirtiendo en una institución subalterna. Más con un español en la vicepresidencia del primero. Pero, sin negar la evidencia, hay que tener en cuenta que el banco del euro se configura en realidad como un sistema de bancos centrales estatales y que el primero ejecuta sus políticas a través de estos últimos, convertidos así en delegados plenipotenciarios del gran banco de Frankfurt. Amén de su papel como calificador de las políticas económicas de los gobiernos de turno. Dicho en román paladino, sigue siendo una institución básica del Estado

    http://www.lavanguardia.com/opinion/20180304/441241199395/y-ahora-el-banco-de-espana.html

    “Apenas han comenzado a circular listas con candidatos, pero en los pasillos del poder se deslizan análisis de idoneidad. Fuentes gubernamentales destacan que se vería con buenos ojos nombrar una mujer, la primera, para desempeñar esta importante función. Los nombres barajados en esta etapa inicial incluyen a Margarita Delgado, actual directora general adjunta del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), veterana asimismo en el banco, donde fue responsable de supervisión. Otra posible es Rosa Sánchez-Yebra, ex secretaria general del Tesoro, actualmente en el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa y con experiencia previa en la plaza de Cibeles y en la Comisión de Valores (CNMV) y en el Fondo de Garantía de Depósitos. Entre los nombres de personas actualmente vinculadas al Banco de España, Emma Navarro Aguilera, secretaria del Tesoro y por lo tanto consejera del banco. Más cerca del núcleo duro del Gobierno, y por ello más polémica, Eva Valle, responsable de la Oficina Económica. El candidato varón, Pablo Hernández de Cos, el sólido director del siempre influyente servicios estudios del banco”

    Angeles Gonzalo :¿Y  si fuera una mujer la próxima gobernadora del Banco de España?

    https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/12/31/companias/1514722159_940916.html

    “.El Ejecutivo también debe designar en junio al nuevo gobernador del Banco de España al cumplirse seis años desde que José María Linde fue nombrado para este cargo. Javier Alonso, subgobernador desde hace un año, justo cuando Fernando Restoy abandonó esta institución para presidir el Financial Stability Institute, organismo dependiente del Banco Internacional de Pagos (BIS), puede seguir en su puesto hasta 2023, pero desde que ascendió a este cargo se especula con que su nombramiento era temporal, solo de dos años. El objetivo es que la elección del nuevo gobernador esté acompañada también con la del nombramiento del número dos del Banco de España.Como ocurre casi siempre que se acercan cambios destacados los nombres en las quinielas comienzan a activarse. De momento, ya se ha comenzado a hablar de Fernando Eguidazu (nació en 1944), como posible sustituto de Linde.Eguidazu ya es consejero del Banco de España. Fue nombrado por el Gobierno el pasado mes de febrero con un objetivo, liderar la elaboración del libro blanco sobre la crisis financiera en España, y que llevó a la desaparición de las cajas de ahorros. Íñigo Fernández de Mesa (1967), hombre de confianza de Guindos, es otro de los nombres que ya comenzaron a sonar hace más de un año como sustituto de Restoy y ahora de Linde. Fernández de Mesa fue secretario de Estado de Economía con Guindos desde 2014 hasta finales de 2016, cuando abandonó el cargo para ser fichado poco después por la firma de asesoría financiera Rothschild.Pero en círculos financieros y entre algunos políticos se vuelve a barajar la posibilidad de que el sustituto de Linde sea una mujer, y entre los nombres que vuelven a sonar está el de Margarita Delgado, actual directora general adjunta de Mecanismo Único de Supervisión (MUS). Delgado se conoce a la perfección el Banco de España donde trabajó desde 1988 hasta 2014, año en el que accedió al BCE. Entonces era directora del departamento de inspección de la institución supervisora española.El nombre de Margaria Delgado ya salió a relucir cuando Restoy dejó el puesto de subgobernador. El problema entonces era que su sustituto solo estaría en el cargo dos años, muy poco tiempo para que le compensara dejar el BCE.Un destacado banquero asegura que es lógico que se comience a buscar mujeres para ocupar el cargo de gobernador. “Margarita Delgado tiene una gran trayectoria, conoce perfectamente el Banco de España, tiene unas inmejorables relaciones en el BCE y es muy respetada en la banca”, declara este banquero, que añade que los nombres de posibles candidatas puede ser más amplio, “hay varias mujeres que podrían desempeñar a la perfección este cargo”, comenta.El BCE ya reclamó cuando estaba José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno que incluyese a más mujeres en los órganos decisorios del Banco de España. Zapatero se lo tomó tan en serio que algunos excolaboradores suyos aseguran que se convirtió en una obsesión. “Llegó a ser una de sus principales preocupaciones en el Banco de España, aumentar el cupo de mujeres en su consejo”.La institución que preside Mario Draghi también ha comentado que quiere una o varias mujeres entre los candidatos para ocupar la vicedepresidencia del BCE.En las últimas quinielas ha comenzado también a relucir el nombre de Eva Valle, directora de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno. La esposa de Alberto Nadal, secretario de Estado de Presupuestos, puede ser una candidata a tener en cuenta.El nuevo gobernador tendrá como retos poner orden entre la cúpula de a supervisión y los inspectores, lograr que el sector vuelva a lucir en rentabilidad de la mano del BCE, abordar el drástico giro que dará la banca en los próximos años con la digitalización del sector, intentar que se protagonice alguna fusión transfronteriza o cerrar definitivamente la consolidación del mapa bancario, además de la privatización de Bankia.Cambios en la estructura de la supervisión en España también forman parte de estos retos en 2018 que el nuevo gobernador tendrá que tener en cuenta”

    Valentin Bustos: El 11 de junio, el actual gobernador del Banco de España, Luis María Linde, dejará su cargo. ¿Quién será la persona que  le sustitiría?. Hasta ahora, y mediante un pacto no escrito, el partido en el Gobierno, y la primera fuerza de la oposición, llegaban a una entente cordiale para nombrar el primero al gobernador, y el segundo, al subgobernador. Es decir, que PP y PSOE siempre han acabado haciendo ‘buenas migas’ en este apartado. El partido liderado por Albert Rivera lo tiene muy claro: crear una comisión externa que sea la que ponga los puntos sobre las íes acerca de la idoneidad del candidato. Claro está, dicha comisión podría acabar seleccionando a alguien no propuesto por el PP (a quien le ‘toca’ por ser el partido en el Gobierno), por lo que ese pacto no escrito acabaría en agua de borrajas. Y tiempo, lo que se dice tiempo, para llevarla a cabo materialmente no hay.Se siga manteniendo o no la tradición hasta ahora instaurada en este proceso, lo cierto es que el número de candidatos que hasta ahora han aflorado en esta singular carrera ha sido superior al de ocasiones precedentes

    https://www.merca2.es/cuatro-reinas-banco-espana/

    “Hay muchos candidatos y el equilibrio entre PP y PSOE es más complicado”, indica Manuel Romera.¿Cuáles son esos candidatos? Utilizando un símil relacionado con el mundo del juego, sobre el tapete habría un repóker de reinas. Rosa Sánchez-Yebra, Nadia Calviño, Elvira Rodríguez y Margarita Delgado. ¿Y el comodín? Pablo Hernández de Cos. En el ‘banquillo’ de este equipo femenino también tendrían cabida Belén Romana, actualmente consejera del Banco Santander y con anterioridad llevando las riendas de la Sareb; y Emma Navarro, que fue también jefe de gabinete en el ministerio presidido por Guindos y Técnico Comercial del Estado, al igual que Rosa María Sánchez Yebra (y Guindos, Escolano y Linde).¿No habrá competencia masculina? La hay, aunque no con tanto poderío como en anteriores oportunidades. El comodín con más opciones es Pablo Hernández de Cos, desde 2015 director general de Economía y Estadística del Banco de España. Por tanto, se trata de alguien con experiencia en la propia casa y con el BCE, e independiente. ¿Más madera? Iñigo Fernández de Mesa (ex secretario de Estado de Economía), Fernando Fernández (consejero de Bankia), José Luis Escrivá (Airef)… Los expertos consultados coinciden en señalar que su destino podría ser el de subgobernador”

     

     

    Emilio Albi : Una de las claves más importantes del pacto PSOE-Ciudadanos ha pasado muy desapercibida. Me refiero a la introducción del azar como medio de despolitizar los nombramientos en altos órganos del Estado, como el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Constitucional, el de Cuentas, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, o la de Mercados y Competencia, por citar solo algunos de esos órganos y agencias de control: La filosifía política de Jon Elster  y  el  “Taming Chance”

    http://documentos.fedea.net/pubs/dt/2017/dt2017-03.pdf

    “Una  vía sólida, si bien peculiar, de resolver este problema de independencia se basa en el uso de la aleatoriedad. El azar se ha utilizado históricamente para el nombramiento de cargos públicos. Desde hace 20 años he venido hablando y escribiendo sobre esta posibilidad que nace del desaliento producido por la incapacidad del sistema para elegir, libre de motivaciones políticas, esos altos cargos, de forma que se logre la información y el control que mejoren la gobernabilidad pública.La medida del acuerdo PSOE-Ciudadanos para despolitizar las altas instituciones tiene tres tramos. El primero es una convocatoria de las vacantes a cubrir en la dirección de alguno de esos órganos, para que se presenten las personas que crean cumplir los requisitos que se exijan para el cargo (se supone que en términos de capacidad profesional, independencia e incompatibilidad). La evaluación de esas condiciones se efectuaría, en un segundo tramo, por un Comité Asesor de profesionales designados, por sorteo, entre los propuestos por los grupos parlamentarios. Aquí es donde entra el azar. Supongamos que son cinco los grupos que pueden proponer hasta 10 personas cada uno para un comité de, por ejemplo, 10 asesores. La suerte (por insaculación) reduciría el colectivo de 50 a los 10 que formarían el Comité Asesor, el cual debería seleccionar, digamos, tres candidatos por cargo vacante, posiblemente con un orden de preferencia, dando publicidad a los informes de evaluación. Entre estos tres candidatos por cada cargo, tercer tramo, el Parlamento, tras sesiones de audiencia en las correspondientes comisiones (imagino que públicas), elige, con la mayoría exigible, a las personas que ocupen los cargos.Creo que no hay nada que objetar a la primera parte del acuerdo. La formación del Comité Asesor plantea más problemas, principalmente en cuanto al número de personas necesarias. Pensemos en que haya que renovar 10 miembros de un alto órgano y que se presentan a la convocatoria cinco personas por cargo: 50 profesionales. Siguiendo las cifras barajadas en el párrafo anterior, necesitamos un número igual de profesionales, para formar por azar el comité de 10 (total de cien). No estoy seguro de que se pueda contar siempre con tal número de profesionales con el prestigio necesario, y la independencia, tanto para optar a un alto cargo (50 en nuestro ejemplo) como para formar parte del colectivo (otros 50) cuyo sorteo formará el Comité Asesor. En todo caso, nada garantiza que buena parte de los propuestos por los grupos parlamentarios para insacular el comité no lo fueran más por lealtades políticas que por su capacidad profesional e independencia. La misma preocupación surge en la elección parlamentaria entre los candidatos, tres por cargo, que aporta el Comité. El intercambio de votos podría hacer, en nuestro ejemplo, que los 10 elegidos, entre los 30 propuestos, contaran con un porcentaje mayor de amigos políticos que de buenos profesionales independientes.Una alternativa con mayores garantías sería que, entre los candidatos admitidos, fuera, de nuevo, el azar de un sorteo la prueba fortuita de independencia en los nombramientos. Esto requeriría consenso sobre los objetivos que se persiguen en esas instituciones. Otra alternativa, ya no tan aleatoria y muy parecida a la descrita más arriba, se basaría en el buen comportamiento de los grupos políticos tanto proponiendo asesores (en número menor que el del acuerdo PSOE-Ciudadanos), que se someterían a insaculación, como efectuando finalmente los nombramientos. Todo ello con una transparencia absoluta del proceso. Hasta ahora, el PP y el PSOE no han actuado en este asunto de forma que se pueda ser optimista, y Podemos, al solicitar una vicepresidencia que controlara una parte de estos nombramientos, aclaraba que habría que seleccionar gente “comprometida con el programa de gobierno”, lo que nos sitúa en peor posición. De aquí que sea bienvenida la introducción del azar en el nombramiento de altos cargos”

     

     

     

    NOTICIAS & OPINIONES VARIAS DE ACTUALIDAD

    ABC.es: Cepyme y Consejo del Notariado, en contra de la orden que obliga a desvelar la titularidad real de las empresas

    http://www.abc.es/economia/abci-cepyme-y-consejo-notariado-contra-orden-obliga-desvelar-titularidad-real-empresas-201805072031_noticia.html

    “La patronal de las pymes, Cepyme, y el Consejo General del Notariado han interpuesto hoy un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional contra algunos aspectos de la orden que establece los nuevos modelos para la presentación de las cuentas anuales en el Registro Mercantil.Cepyme y el Consejo del Notariado piden la suspensión cautelar de la orden, aprobada en marzo por el Ministerio de Justicia, al entender que su aplicación tendría un «gravísimo impacto» en el derecho a la intimidad de los propietarios de acciones.Según un comunicado conjunto de las dos entidades, la Orden JUS/319/2018, que se publicó el 27 de marzo en el Boletín Oficial del Estado (BOE), impone a las personas jurídicas obligadas a depositar sus cuentas anuales en el Registro Mercantil a identificara las personas físicas que son titulares de acciones o de participaciones societarias.Cepyme y el Consejo del Notariado consideran que el impacto en el derecho a la intimidad de los poseedores de acciones o de los empresarios que han constituido una pequeña o mediana empresa, y «los gratuitos riesgos a los que se les somete», «aconsejan la suspensión de su eficacia» hasta que la Audiencia Nacional se pronuncie.En concreto, las dos entidades han solicitado, como medida cautelar, la inmediata suspensión de la orden en lo relativo a la inscripción del titular real en el Registro Mercantil, ya que la mayoría de las sociedades aprobarán sus cuentas antes del 31 de mayo y deberán depositarlas en junio.Cepyme y el Consejo del Notariado subrayan que, una vez realizado el depósito de las cuentas de acuerdo con la nueva orden, las titularidades reales de los casi 3,5 millones de sociedad mercantiles existentes en España «se encontrarán plenamente accesibles a cualquier persona».Según estas entidades, «la obligación de inscribir el titular real que impone la orden no tiene razón de ser y pone en riesgo el sistema español de identificación de los titulares reales de las sociedades jurídicas».En este sentido, recuerdan que «ningún ente público, organización sindical o grupo político ha solicitado la adopción de esta medida», ni siquiera el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones “

    Paul krugman : Apple y los frutos de la rebaja tributaria de Trump. Lo que parece una enorme ayuda fiscal a los ricos es, de hecho, una enorme ayuda fiscal a los ricos

    https://elpais.com/economia/2018/05/04/actualidad/1525433870_183200.html

     

    “ Las percepciones de los ciudadanos sobre quién se beneficia y quién no se beneficia de la rebaja fiscal son correctas, un argumento que Apple acaba de demostrar a la perfección con su anuncio de una enorme recompra de acciones. Para ser justos, la idea de que una gran rebaja en el impuesto de sociedades —que era el principal elemento de la ley aprobada el año pasado— podría finalmente redundar en beneficio de los trabajadores no es una locura. Pero las dos palabras principales aquí son “podría” y “finalmente“.La historia que los defensores de la rebaja fiscal nos cuentan es la siguiente: Estados Unidos forma parte de un mercado mundial de capitales en el que el capital fluye hacia donde produce los mayores rendimientos netos. Al reducir el impuesto de sociedades, Trump y sus aliados han dado a las grandes empresas un incentivo para invertir en el país. La inversión ampliará la capacidad, lo cual aumentará la demanda de trabajadores y, por consiguiente, impulsará al alza los salarios. Y durante un tiempo Apple pareció seguir el guion: en enero, la empresa anunciaba que repatriaría a Estados Unidos la mayor parte de los 252.000 millones de dólares en efectivo que conservaba en el extranjero.¿Pero qué significa “traer el dinero a Estados Unidos”? Apple no tenía una enorme pila de oro, al estilo Tío Gilito, amontonada en Irlanda, lista para cargarla en un barco con dirección a su país. Tiene derechos digitales —un montón de ceros y unos en algún servidor de alguna parte— que en efecto usaba para presentar una etiqueta que decía “este dinero está en Irlanda”. Ahora ha cambiado la etiqueta para decir “este dinero está en Estados Unidos”. ¿Qué diferencia supone eso? Bueno, altera las responsabilidades tributarias de la empresa con las arcas públicas estadounidenses e irlandesas, que era la razón del cambio. Pero por lo demás, no supone ninguna diferencia.Lo que sí supondría una diferencia es que Apple decidiese gastar más en cosas concretas: contratar a más trabajadores, construir nuevas estructuras, instalar más equipos. Pero no está haciendo nada de eso. En cambio, esta semana anunciaba que va a recomprar acciones propias por valor de 100.000 millones de dólares, lo cual es bueno para los accionistas pero no ayuda en nada a los trabajadores. Otras muchas empresas están haciendo lo mismo. Y aunque muchos estadounidenses tienen algunas acciones, la mayor parte está en manos de una pequeña minoría rica: el 10% de la población posee el 84% del mercado. De modo que la percepción de que esta es una rebaja de impuestos para los ricos es cierta.Y en un nivel más profundo, es posible que los entusiastas de la rebaja tengan una visión anticuada de la procedencia de los beneficios. En el mundo según los funcionarios de Trump, o fundaciones de derechas como Tax Foundation, los beneficios obtenidos por las empresas son básicamente rendimientos generados por el capital físico (ladrillos, mortero y máquinas). Si se reducen los impuestos, las empresas aumentarán el capital físico, lo cual incrementará la competencia por la mano de obra, y los beneficios se filtrarán hacia abajo en forma de subida salarial.Apple, sin embargo, no tiene nada que ver con eso. Sus beneficios derivan de su posición de mercado, su marca, por así decirlo. Y da igual que uno piense que merece su posición de casi monopolio; lo que importa es que, dada su posición, puede cobrar, y cobra, lo que el mercado aguante, con independencia en gran medida de los costes. Si Trump reduce los impuestos, la empresa puede quedarse con más beneficios, pero no tiene un verdadero incentivo para cambiar su conducta, por ejemplo, construyendo más tiendas Apple. Lo que hace es guardarse el dinero de más o devolvérselo a los accionistas por medio de recompras.Y hoy en día, buena parte de las grandes empresas estadounidenses se parecen, al menos un poco, a Apple, aunque no todas; sigue habiendo empresas —como las de transporte por carretera— cuyo valor reside en gran medida en los bienes que poseen. Pero las “rentas” económicas, los beneficios no ligados al capital físico, son una larga historia, cada vez más larga. Y cuando se les rebajan los impuestos a las rentas, no hay razón para esperar que los trabajadores compartan el botín, ni siquiera a largo plazo.La conclusión —que seguirá siendo cierta por mucho que los Koch se gasten en intentar convencernos de lo contrario— es que lo que parece un gran regalo para los inversores ricos es, de hecho, un gran regalo para los inversores ricos”

     

     

    Cronicaeconomica.com : El gasto sanitario suma ya el 6% del PIB

    https://www.cronicaeconomica.com/articulo.asp?idarticulo=120264

    Según la estadística de Gasto Sanitario Público del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad correspondiente a 2016 de los 66.678 millones de euros del total, la mayor parte correspondió a las comunidades autónomas con un 92,4% (61.627 millones de euros). Tras ellas, se han situado las mutualidades de funcionarios con un 3,3% (2.228 millones de euros), la Seguridad Social con un 2,4% (1.573 millones), las Corporaciones Locales con un 1 % (672 millones) y la Administración Central con un 0,9% (577 millones).Tres comunidades son las que han originado el 44,2% del gasto sanitario público: Cataluña (10.065 millones de euros), Andalucía (9.332 millones) y Madrid (7.863 millones), mientras que La Rioja, Cantabria y Navarra son las regiones con el gasto más bajo en valores absolutos.Sin embargo, el mayor gasto por habitante ha correspondido al País Vasco (1.669 euros), Asturias (1.577 euros) y Extremadura (1.549 euros), frente a los 1.110 euros de Andalucía, los 1.224 de la Comunidad de Madrid y los 1.291, de Baleares. El gasto sanitario público descendió en 2013 al situarse en 61.728 millones de euros (6% del PIB), frente a los 64.078 millones del año anterior (6,2%).Fue a partir de 2013 cuando el gasto comenzó a subir de forma que en 2014 fue de 61.919 millones (6% del PIB); en 2015, de 65.708 millones (6,1%); y en 2016, de 66.678 millones (6%).Si en 2012 el gasto por habitante fue de 1.369 euros, al año siguiente fue de 1.321; en tanto que en 2014 ascendió a 1.331 euros; en 2015, a 1.415; y en 2016, 1.436. La mayor parte del gasto sanitario público se destinó en 2016 a los servicios hospitalarios especializados, que representaron el 62,4% del total con 41.586 millones de euros; a farmacia, 10.873 millones (16,3%); y a servicios primarios de salud, 9.530 millones (14,3%).Asimismo, la estadística refleja que el 44,5% del gasto sanitario (29.689 millones de euros) se dedicó a cubrir los salarios de los profesionales, mientras que en compras al sector privado a través de conciertos se dedicó el 11,2% (7.450 millones).
    En el caso concreto del gasto destinado a los salarios de los profesionales, ha pasado de los 27.795 millones de euros en 2012 a los 29.689 millones, de 2016”

    Josep Ramon Torné: El bloqueo político del Próces  paraliza el relevo en las entidades económicas en Cataluña

    http://www.eleconomista.es/catalunya/noticias/9119364/05/18/El-bloqueo-politico-catalan-paraliza-el-relevo-en-las-entidades-economicas.html

    “El bloqueo político que vive Cataluña desde las elecciones del 21-D no solo afecta al día a día de un Parlament inoperante y a la formación de un Gobierno autonómico. Varias instituciones que dependen de la Generalitat -como es el caso de la Cámara de Comercio de Barcelona, la Fira y la Autoridad Portuaria de la capital catalana- están pendientes de la formación de un nuevo Govern para renovar sus cúpulas directivas, tras casi medio año desde que se celebraran los comicios.Una de las joyas de la corona del entorno institucional catalán es la Fira de Barcelona, responsable de la organización de más de cien salones de ámbito nacional e internacional y con un impacto anual sobre la economía de la ciudad estimado en más de 2.600 millones de euros. Josep Lluis Bonet es el presidente de Fira de Barcelona desde el año 2004 y ya ha agotado el máximo de tres mandatos, por lo que su cargo está pendiente de renovación a la espera de un nuevo Gobierno.Bonet ha lamentado en más de una ocasión que el bloqueo político que afecta a Cataluña esté impidiendo la renovación de la cúpula de la entidad. En noviembre, cargó contra la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, porque había aplazado la convocatoria del consejo general de la Fira -formado por la Generalitat, el Ayuntamiento y la Cámara de Comercio de Barcelona-, que debe decidir la renovación de la entidad, hasta después del 21-D. La alcaldesa quería esperar a la formación de un nuevo Ejecutivo catalán para pactar un nombre con el Ejecutivo entrante, pero no predijo que la situación de interinidad se alargaría casi medio año. Bonet insiste en que no se encuentra en el cargo en funciones, sino de manera “prolongada”, ya que está “ejerciendo al cien por cien” como presidente de la entidad. De momento, los nombres que más han sonado para sustituirle son Kim Faura, director general de Telefónica en Cataluña; Miquel Martí, presidente de Moventia, y Helena Guardans, presidenta de Sellbytel.

    Cambra dejará el Puerto

    El Puerto de Barcelona es otra de las grandes instituciones pendientes del desbloqueo político para renovar su cúpula. Con casi 3.000 clientes -que facturan 300.000 millones de euros- el Puerto es un elemento clave para la economía catalana. El actual presidente, Sixte Cambra, ya anunció antes del 21-D su intención de dejar su cargo tras siete años de mandato. Cambra, que alegó motivos personales para justificar su dimisión, apuntó que dejaría la presidencia cuando se constituyera un nuevo Govern y, casi medio año después, sigue esperando para poder dar el paso. El nombramiento es una competencia de la Generalitat, que luego debe ratificar el Ministerio de Fomento.

    Disputa en la Cámara

    Si en el Puerto la sucesión será un trámite para el futuro Gobierno autonómico, la situación es distinta en la Cámara de Comercio de Barcelona. La entidad es otra de las instituciones capitales del mundo empresarial en Cataluña, agrupando más de 400.000 empresas. La convocatoria de elecciones depende de la Generalitat, que no aprobó el decreto correspondiente antes del 21-D, alargando todavía más una situación anómala, ya que el mandato del actual presidente, Miquel Valls, caducó en 2014. Sin embargo, no tira la toalla después de tres mandatos y 16 años en el cargo y ha reiterado que no comunicará su decisión hasta que se haya constituido un nuevo Govern. “Está mareando la perdiz con el objetivo de controlar el aparato. Es una falta de fair play”, lamenta su principal opositor reconocido hasta ahora, el abogado y economista Ra-mon Masià, que afirma que Valls no puede volver a presentarse, ya que la normativa establece un máximo de dos mandatos. El aspirante defiende “introducir la lógica empresarial” para dirigir la institución y evitar que la entidad caiga en un “pozo sin fondo”. Aunque se trate de instituciones independientes de la Generalitat, la casualidad ha hecho que Fomento del Trabajo y Pimec también afronten este año 2018 procesos electorales, sumando ambiente de interinidad. Mientras el presidente de Pimec, Josep González, optará a su séptimo mandato, el máximo dirigente de Fomento, Joaquim Gay de Montellà, busca relevo”

     

    Fareed Zakaria: Cortejando a Trump, Macron trata de salvar Occidente (y, de paso, Oriente Medio)

    https://blogs.elconfidencial.com/mundo/el-gps-global/2018-05-01/macron-trata-salvar-occidente-trump_1557515/

     

    Emmanuel Macron vino, vio y venció en Washington la semana pasada. Pero el presidente francés está intentando hacer algo mucho más difícil que generar revuelo y buena disposición. Está intentando impedir que el presidente Trump divida la alianza occidental y desestabilice el (ya turbulento) Oriente Medio. Verle manos a la obra —halagando a Trump, después mostrándose educadamente en desacuerdo con él, al tiempo que proponía soluciones de compromiso— era como ver a un talentoso bailarín ejecutar una serie de movimientos complejos. Queda por ver si Macron puede conseguirlo, pero, gracias al cielo, lo está intentando.Macron cree que “Donald Trump tumbará el acuerdo con Irán por razones domésticas”, nos dijo a un pequeño grupo de periodistas el miércoles pasado. Lo que seguirá, predijo, es “un periodo de tensión”. Eso podría ser una infravaloración. Teherán ha indicado que si Trump se retira del acuerdo el 12 de mayo —cuando tiene que hacer frente a una decisión definitiva sobre si reinstaura o no sanciones contra Irán—, el resultado más probable es que Teherán también se retire. Y como me dijo el ministro de Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, el pasado lunes, “una vez que nos retiremos, se acaban todas las restricciones a nuestro programa nuclear”.Zarif ha dicho que, en el acuerdo, Irán hizo un esfuerzo mucho mayor del que la mayoría de la gente se da cuenta. “El presidente Trump no parece haber leído el acuerdo. Su tercera línea estipula: ‘Irán se compromete a no desarrollar nunca armas nucleares’. No hay restricción de tiempo a eso. La palabra que usamos es ‘nunca’. Las restricciones de tiempo están relacionadas con límites voluntarios a nuestro programa de energía nuclear, que hemos aceptado para darle a la comunidad internacional la confianza de que somos sinceros en nuestras intenciones”.Macron no está tan seguro de que Irán se vaya a retirar del acuerdo. “Si Irán también se retira, EEUU podría imponer sanciones muy duras, y las cosas se pondrían bastante complicadas”, dijo. Planea pedirle al presidente Hassan Rohaní que atempere la reacción iraní y acepte encontrar una forma de avanzar.Macron ha presionado a Trump en privado y en público para mantener el acuerdo. “Establece un precedente terrible que la principal potencia del mundo rechace un acuerdo que está firmado y avanzado”, dijo. Y Macron lo ve como parte de un patrón inquietante por parte de una Administración que ha decidido retirarse del Acuerdo de París sobre el clima y el Acuerdo de Cooperación Trans-Pacífico, debilitado sus compromisos con la Organización Mundial del Comercio y que ahora parece decidida a escurrir el bulto en el pacto con Irán.Pero Macron también es crítico con Irán. “Desde que se firmó el acuerdo, Irán ha tomado algunas decisiones. Ha expandido sus intervenciones regionales [en Yemen, Líbano y Siria]. Ha reforzado su arsenal de misiles balísticos. Parece haber usado los beneficios del alivio de las sanciones para financiar sus milicias y operaciones externas antes que proporcionar apoyo a su población. Todas esas decisiones tienen consecuencias”, ha dicho.En cualquier caso,Macron está decidido a no cruzarse de brazos, sino más bien a encontrar una solución. De ahí su astuta propuesta de un nuevo acuerdo nuclear. Aunque eso suena a Trump, Macron está en realidad sugiriendo algo bastante diferente. El primer pilar de este nuevo enfoque es la adhesión al acuerdo nuclear existente, íntegro y sin modificaciones. Pero propone tres pilares adicionales que abordarían el programa de misiles balísticos de Irán, harían frente a la influencia iraní en Oriente Medio y extenderían los compromisos adoptados por Irán más allá de las diferentes fechas límite existentes en el acuerdo actual (que van de ocho a 25 años).En otras palabras, si Irán aceptase discutir esas cuestiones, el acuerdo actual permanecería intacto. No está claro que el Gobierno iraní vaya a aceptar esta petición. Y no está claro que Trump vaya a estar de acuerdo en un marco de trabajo en que el acuerdo que ha calificado de “el peor jamás negociado” siga en pie. Ambas partes tendrían que bajarse de sus posiciones actuales.Un iraní bien versado en estas cuestiones hizo una interesante observación sobre por qué el acuerdo nuclear tiene tantos críticos tanto en Washington como en Teherán. Durante 40 años, EEUU e Irán se han asentado en un patrón de comportamiento. Estados Unidos ve su papel como aplicar presión y amenazar a Irán, mientras que Irán cree que su papel es resistir valientemente. El acuerdo nuclear fue un esfuerzo para romper con el pasado y crear una nueva dinámica de diálogo. Pero ha generado un efecto rebote en ambos países.Macron está intentando forjar un nuevo camino para el diálogo y la diplomacia. Si fracasa, será porque demasiados en Washington, e incluso en Teherán, están muy cómodos con el viejo patrón. Al adherirse a él sin pensar, parecen estar llevándonos a un sendero de tensión, conflicto y, quizás, incluso a la guerra”

    Hector G. Barnes:  El exitosoplan contra la drogadicción de Portugal y todo lo que nos enseña . En 2001, nuestro país vecino aprobó una legislación que revertía por completo los principios que han estado vigentes durante el último siglo. No era una cuestión de ley, sino de cultura

    https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-12-18/portugal-guerra-drogas_1492720/

     

    “Cada vez que se habla de países que han tenido éxito con su política sobre drogas, suelen aparecer los nombres de Uruguay, Holanda o Canadá. Más interesante para los españoles quizá resulte el ejemplo de Portugal, que comparte unas cuantas características con nuestro país más allá de la cercanía física. El país vecino ha conseguido rehabilitar a un gran número de pacientes de enfermedades relacionadas con el consumo de drogas, al mismo tiempo que ha reducido el consumo. La clave no se encuentra tanto en la descriminalización del consumo y la posesión de drogas que se aprobó en abril de 2001 –la legislación española es precida–, sino en un potenterograma de índole social de apoyo al ciudadano.. Al trasladar el tema de la posesión personal totalmente fuera del ámbito de la aplicación de la ley y llevarlo al campo de la salud pública, Portugal ha dado al mundo un significativo ejemplo de cómo las políticas nacionales pueden operar para beneficio de todos”, señala en el informe ‘Políticas sobre drogas en Portugal‘ de la Open Society Foundation Kasia Malinowska-Sempruch, su directora de Programas sobre Drogas. Esto ha permitido que el número de muertes por VIH y sobredosis se reduzca, al mismo tiempo que muchos adictos, ya fuera de las cárceles, reciban tratamiento.La de Portugal es una situación parecida a la de España: ambos tuvieron su “generación perdida” por la heroína tras una larga dictadura.  Como recuerda Fernando Henrique Cardoso, presidente brasileño entre 1995 y 2002, Portugal fue pionera a la hora de implantar una política antidrogas que contravenía los principios que habían imperado durante el siglo anterior, basada en la persecución del consumidor. “En vez de insistir en medidas represivas que en el mejor de los casos resultan inefectivas, y contraproducentes en el peor, Portugal optó por un enfoque audaz que favorece políticas más humanas y eficientes”, prosigue el socialdemócrata que siguió los pasos portugueses de despenalización en su propio país”

    Isaac Salama: Las fake news y el perro guardián

    http://www.otraspoliticas.com/politica/las-fake-news-y-el-perro-guardian/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+OtrasPolticas+%28OTRAS+POL%C3%8DTICAS%29

    “Desde los orígenes de la democracia se ha destacado la importancia de una opinión pública formada, para el buen funcionamiento del que se considera el mejor sistema de gobierno conocido. Hasta hace bien poco la intermediación entre la realidad y esa opinión pública era monopolio de la todopoderosa prensa. Es decir, de profesionales que, aunque tuvieran prejuicios e intereses, debían mantener, en su relato de la realidad, una cierta conexión con los hechos, para conservar su prestigio profesional.Sin embargo, la prensa convencional pierde poder y, cada vez más, la formación de esa opinión pública depende de las redes sociales, en las que cualquiera puede introducir un virus que se vaya propagando como tal. De hecho el objetivo de quien inocula en la red una noticia falsa es que esta se “viralice” llegando al mayor número posible de usuarios. Recordemos el famoso caso de 2017 en que una foto de Angela Merkel con un refugiado sirio fue manipulada para que aparecieran tres hombres junto a la Canciller con el titular de hombres sin techo incendian Berlín. Merkel se hace un selfi con uno de los autores. La foto se hizo viral y aunque se formuló una demanda contra Facebook un tribunal la desestimó, porque Facebook no había manipulado el contenido y no podía considerársele jurídicamente responsable”

     

    Manuel Angel Mendez: Decretazo. Rescate. Ley anti Uber. Blindaje al taxi… Se le ha llamado de todo. El real decreto ley aprobado por el Gobierno a finales del mes pasado ha generado un cisma en el sector que aún colea. Algunas asociaciones mayoritarias del taxi (cómo Élite, en Barcelona) cargan contra otras (Fedetaxi, en Madrid) por aliarse con las “cucarachas” de las VTC. Y en este bando, Cabify y Uber también han acabado enfrentándose al pedir el primero que las cosas se queden como están y el segundo todo lo contrario, la plena liberalización. No está claro qué bando saldrá más beneficiado a largo plazo, si el taxi o las VTC, pero sí quién ha salido ganando de inmediato con la polémica normativa del Gobierno: una lista muy selecta de inversores millonarios

    https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2018-05-06/uber-cabify-decreto-ley-gobierno-taxi-licencias-vtc-decretazo_1558568/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=news_ec&utm_content=textlink&utm_term=2

     “Durante los últimos dos años se ha producido una auténtica orgía financiera de creación de sociedades, compras, ventas y cambios accionariales con un solo objetivo: posicionarse mejor que nadie en la gestión de licencias VTC para operar con Uber y Cabify. Empresarios e inversores vieron en esta actividad un filón millonario. Y no se equivocaron. El sector ha quedado ahora repartido entre cuatro grandes empresas con un puñado de accionistas de lujo, aunque todo empezó con un hombre: Juan Ortigüela Tellería.. Este empresario malagueño del transporte fue el primer ‘visionario’ en hacer caja. Presidente y propietario de Ares Capital junto a su hermano Ramón, llegó a acumular un total de 4.000 licencias VTC con un valor de entre 50.000 y 60.000 euros cada una que vendió a comienzos de este año al fondo King Street Capital. Es decir, entre 200 y 240 millones ingresados de un plumazo, el mayor ‘pelotazo’ hasta la fecha. Sirvió para que King Street entrara a funcionar a través de la empresa Moove Cars, que ya se ha convertido en el mayor operador de permisos VTC en España y ha espoleado al resto a mover ficha y configurar el actual puzle de sociedades.Es un entramado en el que compiten desde exjefes del taxi a los fundadores de Tuenti y a los que el Gobierno ha acabado protegiendo de rebote con su decreto ley, saltándose incluso al Supremo y a su esperada sentencia liberalizadora que ahora quedaría sin efecto.

    “No lo voy a negar, estábamos acojonados. Si hubiera habido liberalización el valor de las licencias se habría desplomado. También es verdad que contábamos desde hace meses con que el Gobierno aprobara esa ley. Se había comprometido a proteger al taxi y la única forma era con una normativa que, de paso, protegía nuestra inversión. Todos contentos”, explica a Teknautas uno de los directivos clave del sector que exige anonimato para hablar. Y tan contentos: solo el valor estimado total de esas licencias VTC ronda los 450 millones de euros. ¿De dónde sale la cifra?Existen en total de 10.000 permisos en manos de los que ahora son los cuatro mayores operadores: Moove Cars (5.000 VTC), Auro New Transport Concept​ (antes Gestaxi, con 2.500), Vector Ronda (1.500) y Cibeles (1.000). La mayoría aún no están operativos a la espera de flecos administrativos, pero lo estarán a lo largo del año. El valor de cada permiso en Madrid y Barcelona puede llegar a los 60.000 euros. En otras comunidades las diferencias son abismales: desde Asturias o Galicia, donde una licencia VTC puede costar solo 5.000 euros hasta los 200.000 de Ibiza.”Fuera de Madrid y Barcelona nosotros trabajamos con una media de valor cercano a los 30.000 euros por título”, asegura un inversor del sector. El dato lo corroboran otras fuentes consultadas. A nivel agregado, por tanto, se estima que la mitad de las 10.000 licencias en juego valen ahora esos 60.000 euros, mientras que el resto, de media, rondaría los 30.000. O lo que es lo mismo: las cuatro compañías que ahora controlan los Uber o Cabify en los que viajas se reparten un pastel que, solo en licencias, asciende a 450 millones de euros.

    Banqueros y los exTuenti, a por las VTC

    Moove Cars ha sido el último operador en consolidarse y aspira de hecho a ser el gigante de las VTC. Su gran baza: 5.000 permisos (4.000 comprados a Ortigüela y 1.000 a través de otras transacciones) que operará casi de forma exclusiva con Uber. Detrás de la empresa se encuentran hasta nueve accionistas, entre ellos algunas de las principales fortunas de nuestro país, como su presidente Jaime Castellanos, presidente en España del banco de inversión Lazard, expresidente de Recoletos y Vocento y cuñado del fallecido Emilio Botín.Junto a Castellanos, otros empresarios de negocios tradicionales y ajenos al mundillo tecnológico han entrado en Moove. Destaca Juan María Riberas Mera, consejero delegado del gigante del acero Gonvarri (entre los 100 más ricos de España) y Pedro del Corro y Álvaro Garteiz, directivos del fondo de inversión Torreal, propiedad de la familia Abelló. Con este músculo financiero y el apoyo del fondo King Street Capital, Moove espera llegar en los dos próximos años al 20% de cuota de mercado y a unos 10.000 empleados.La competencia directa, curiosamente, les llega de algunas de las ‘fortunas tecnológicas’ más destacadas del país: Zaryn Dentzel (fundador de Tuenti), Félix Ruiz (fundador de Tuenti y presidente de Jobandtalent), Hugo Arévalo (inversor en Tuenti, Hawkers o Cabify) y Bernardo Hernández (exGoogle, exYahoo, antiguo presidente ejecutivo de Tuenti y cofundador de Idealista). Estos inversores y emprendedores se han asociado durante el último año al exjefe del taxi, José Antonio Parrondo. Presidente de la Asociación Gremial del taxi de Madrid entre 2007 y 2009, Parrondo fue desde entonces solicitando y adquiriendo permisos VTC hasta conseguir unos pocos cientos que le sirvieron para atraer inversión y seguir creciendo.Considerado entre los taxistas como un “traidor” y un “especulador” por saltar de dirigente del taxi al enemigo, a empresario de las VTC, Parrondo participa ahora en múltiples sociedades que poseen y gestionan permisos para operar con Uber y Cabify. La mayor es Auro New Transport Concept (antes Gestaxi), que posee 2.500 licencias. En ella Parrondo es presidente y consejero delegado pero, según fuentes conocedoras del reparto accionarial, no es el principal dueño. Zaryn Dentzel y Félix Ruiz tendrían alrededor del 15% cada uno y el resto de socios participaciones inferiores. Cibeles, con 1.000 licencias VTC en su poder, es la otra sociedad en la que Parrondo figura como presidente. En ella también participan, además de Félix Ruiz, Hugo Arévalo y Zaryn Dentzel, Bernardo Hernández y el inversor Aquilino Peña a través del fondo Kibo Ventures. Igual que ocurre en Auro, Zaryn y Félix son los dos principales socios. Consultados por este periódico, algunos accionistas de Auro y Cibeles prefieren no hablar ni que nadie les vincule a esta actividad.”Invertí en licencias VTC como podía haber invertido en pisos en París. En serio, prefiero no comentar nada del tema“, señala uno de los inversores contactados. “Vimos un negocio muy bueno, con unas rentabilidades altas y decidimos probar. La idea es seguir en ello a largo plazo”, explica Félix Ruiz a Teknautas, quien niega tener una de las participaciones más amplias en Auro y Cibeles o que ambas dispongan de hasta 3.500 permisos. Otros accionistas de ambas sociedades consultados confirman, sin embargo, tanto el reparto accionarial como el dato de licencias VTC.

    De vender Pepephone a aliarse con Cabify

    El cuarto jugador en discordia no es menos poderoso: Vector Ronda. Constituida en 2015 como filial de Cabify (participada a su vez por el fondo Seaya Ventures, con Beatriz González al frente, hija del presidente del BBVA), recibió una potente inyección de capital a finales de 2017 procedente de GAT Inversiones. El fondo, controlado por el exdueño de Pepephone, Rosauro Varo, y su socio Pablo Ferré, aportó en total 30 millones de euros y Cabify 20. Se creaba así otro de los competidores de referencia que aspira a dominar el sector de las VTC en España.Junto a Varo y Ferré, socios mayoritarios, Juan de Antonio (fundador de Cabify) y Juan Ignacio García (director financiero de Cabify) son los otros dos accionistas clave en Vector en representación de Cabify. La compañía cuenta ahora mismo con 1.500 licencias que pondrá paulatinamente en marcha este año con una ventaja: el 75% de las mismas son para operar en Madrid y Barcelona, las ciudades con mayor demanda. Moove Cars está justo en el otro extremo, la mayoría de sus licencias son para operar en otras CC.AA. con menor tirón y, por tanto, tienen menos valor.En total, y según datos de Registro Mercantil y facilitados por hasta 10 fuentes consultadas, 26 accionistas controlan el total de estas cuatro sociedades cuyas 10.000 licencias suman de forma agregada un valor de 450 millones de euros. A ellas hay que añadir múltiples empresarios que poseen pequeñas cantidades de licencias listas para vender y operar. Uno de ellos es Eduardo Martín, presidente de Unauto, la patronal de las empresas de VTC, que cuenta con 250 permisos valorados en más de 12 millones de euros.Todos ellos son, en definitiva, los verdaderos ganadores del ‘decretazo’ del Gobierno, que ha protegido no solo el valor de los permisos, también la actividad diaria que genera una enorme rentabilidad.

    “Por cada coche que operamos obtenemos limpios cada mes entre 1.000 y 1.500 euros. Eso es una vez descuentas todos los gastos: sueldos a conductores, comisiones a Uber y Cabify, seguros… todo. No está nada mal”, dice uno de los inversores consultados. Otro, perteneciente a una compañía rival, coincide: “Esos son exactamente los números que barajamos, una rentabilidad media de unos 1.250 euros en Madrid y Barcelona. En otras comunidades la cifra baja mucho pero, por poner una media, creo que estaría entre los 700 y 800 euros”.

    ¿Por qué nos tenemos que justificar? Somos inversores que nos estamos jugando el patrimonio. Es lógico que un Gobierno quiera apoyarnosTraducido: para una firma como Vector Ronda, con 1.500 licencias, el 75% de las cuales se ubica en Madrid y Barcelona, esto significa una rentabilidad neta de unos 20 millones de euros anuales. De forma agregada, se estima que los cuatro operadores de VTC generarán muy pronto unos beneficios netos anuales de más de 115 millones de euros. ¿Negocio redondo? “A ver, sí, es jugoso, pero tampoco nos ha tocado la lotería. Si tienes en cuenta que las licencias nos han costado entre 50.000 y 60.000 euros cada una, al final estás hablando de un margen anual de entre un 20% y un 25%. No está mal, pero tampoco es para volverse loco dada la incertidumbre jurídica”, explica uno de los inversores consultados.

    Protesta del taxi contra Uber y Cabify el pasado noviembre. (Reuters)

    Esta misma fuente señala a quien de verdad cree que ha dado un “pelotazo” y “especulado” con las licencias VTC, igual que ocurrió en su momento con el taxi: Juan Ortigüela y José Antonio Parrondo. “Ellos han obtenido licencias al precio administrativo, 32 euros, y las han vendido luego a 50.000 y 60.000 euros. Son especuladores natos y han manchado al resto del sector. Ahora todo el mundo cree que los que hemos entrado más tarde hacemos lo mismo. No es cierto. Hemos comprado a esos precios tan elevados y ahora buscamos obtener una rentabilidad. Y crear empleo. ¿Por qué nos tenemos que justificar? Somos inversores profesionales que nos estamos jugando el patrimonio en esto. Es lógico que el Gobierno quiera apoyarnos”.¿Tanto como para saltarse al Supremo ante una más que posible sentencia liberalizadora? “Esa liberalización solo interesaría a Uber. A nadie más. Van diciendo que si eso ocurre bajarían los precios hasta un 30% y ganaría el consumidor. Vale, ¿y qué pasa, por ejemplo, con los sueldos de los conductores? ¿También los bajarán un 30%? ¿Y la seguridad de los coches?”, señala un inversor. “El Gobierno tenía que proteger al taxi y resulta que la mejor forma de hacerlo nos beneficiaba a nosotros también”, explica otro accionista consultado. “Nos arriesgamos, y ganamos”

    Nacho Cordero : La presidencia de El Corte Inglés tiene un precio: 700 millones de euros

    https://blogs.elconfidencial.com/espana/caza-mayor/2018-05-07/la-presidencia-de-el-corte-ingles-tiene-un-precio-700-millones-de-euros_1559887/

    “Duelo en OK Corral. En este caso, en Hermosilla 112, sede madrileña de El Corte Inglés. Las hostilidades entre su presidente, Dimas Gimeno, y las principales accionistas, Marta y Cristina Álvarez Guil, se han desatado y lo que antes resultaba tabú, esto es, hablar de las interioridades del grupo de grandes almacenes, se ha convertido en salsa habitual del ‘tout’ Madrid. Para una compañía sistémica como El Corte Inglés, que contrata a 100.000 trabajadores, solo hay algo peor que ocupar las portadas de los diarios salmón por luchas de poder: ser objetivo de la prensa del corazón. Y está ocurriendo.Tal es el mal ambiente que quien se postula para comandar el barco, Marta Álvarez, ha acelerado los pasos para destituir a Gimeno, bien pactando con él, bien echándole directamente por la borda acusado de “deslealtad”. El clásico juego a dos barajas. Mientras por un lado amenazan al presidente con su destitución inminente, por el otro, el consejero delegado Víctor del Pozo, que ejerce de emisario de las hermanas, negocia con la familia de Gimeno una ‘solución remunerada’ que ascendería a 700 millones de euros.Dicho acuerdo consistiría en la compra a la familia ‘Álvarez original’ (César y María Antonia Álvarez Álvarez, tío y madre, respectivamente, del actual primer ejecutivo) del paquete del 7% que poseen de El Corte Inglés. Lo harían al mismo precio al que entró el jeque Hamad bin Jassim bin Jaber al Thani. Todo ello a cambio de la renuncia voluntaria de Gimeno como presidente y al desistimiento de las demandas interpuestas contra Cartera de Valores IASA, la empresa mercantil tenedora del 22% del capital del grupo de centros comerciales y controlada en un 70% por las hermanas.La oferta a precios del catarí ascendería a 700 millones, de los que los Álvarez descontarían los 100 millones que deben en impuestos a la Comunidad de Madrid en concepto de sucesión por la herencia de familiares no directos, es decir, por la herencia de Isidoro. Por si la cantidad fuera poco tentadora, los emisarios oficiales no paran de recordar a la familia de Gimeno que más vale pájaro en mano que ciento volando y que, de no aceptar, se arriesgan a perderlo todo y quedar atrapados en IASA, coto societario de las hermanas.Ahora bien, ¿de dónde saldría esta abultada cantidad? ¿Quién la abonaría? ¿Las propias hermanas? ¿El Corte Inglés? ¿Se arriesgarán Marta y Cristina Álvarez Guil a sacar del accionariado a los descendientes asturianos de Ramón Areces, arrancando de esta forma una de las páginas de la historia de El Corte Inglés? ¿Cesarán de sus funciones a Dimas Gimeno, al que su tío Isidoro paseaba por los centros cuando el sobrino apenas contaba con cinco años señalándole desde tan temprana edad como sucesor in péctore?En el entorno del presidente no ejecutivo creen que no. Consideran que el dilema al que les someten no es sino una añagaza. Su hermano, Miguel Ángel Gimeno, ya ha transmitido a los intermediarios de las hermanas que no hay acuerdo y que lucharán por el legado de su tío.Sin embargo, las hermanas —esta vez sí— van en serio. Tal y como ha informado El Confidencial, Marta Álvarez ha dado instrucciones a Antonio Hernández Gil, secretario general del consejo de El Corte Inglés, que lo es a su vez de la fundación y de IASA, para que solicite a Gimeno un consejo extraordinario para proceder precisamente a la destitución de este último.Las hermanas tendrían el apoyo de seis de los 10 consejeros, que no serían otros que las dos hermanas, los dos consejeros delegados y los dos representantes de la vieja guardia, Florencio Lasaga y Carlos Martínez Echevarría, y contarían con la ‘neutralidad’ del independiente Manuel Pizarro y del representante del jeque catarí, de quienes aseguran que se abstendrán en el momento clave de la votación.Estos dos últimos, Pizarro y el jeque catarí, se encuentran molestos con ambos bandos por haber sido utilizados como moneda de cambio en esta guerra intestina cuando, en realidad, el primero solo busca la profesionalización de la compañía y el segundo, recuperar su dinero. Actualmente, Hamad bin Jassim bin Jaber al Thani es dueño del 10% de El Corte Inglés desde una sociedad luxemburguesa, paquete por el que pagó 1.000 millones de euros. Este porcentaje se incrementará en julio hasta casi el 14% por las cláusulas firmadas en su día.El jeque reclama poner en marcha los preparativos para la OPV pactada en su contrato, no tanto para salir a bolsa como para poner orden en la compañía, iniciativa apoyada por Pizarro, los bancos acreedores e incluso el ‘establishment’ patrio por lo que El Corte Inglés supone de sistémico. Los planes de OPV, sin embargo, llevan bloqueados más de un año.La batalla familiar ha conducido a la compañía a una situación de estrés que, de durar en el tiempo, pondrá en peligro la viabilidad futura del grupo y su abultada plantilla. La compañía ha pasado a nivel Defcon 2.Por un lado, Marta Álvarez censura a Dimas Gimeno que se haya arrogado una excesiva representatividad frente a la Corona, el Gobierno y las asociaciones empresariales después de que el consejo le hubiera sustraído las funciones ejecutivas. También le acusa de haber frustrado el acuerdo estratégico que Víctor del Pozo estaba ultimando con Amazon para su división de comercio electrónico por culpa de sus declaraciones.Por otro lado, el frente judicial en torno a IASA supone un torpedo de flotación en los planes de las hermanas Álvarez Guil. Las querellas son muchas y casi todas están admitidas. Los expertos hablan de imputaciones. De fondo, las inspecciones de la Agencia Tributaria contra sus personas y contra IASA, donde son administradoras únicas. Parafraseando a Adenauer, hay enemigos, enemigos mortales y luego están los accionistas de El Corte Inglés”

    Sebastian Puig: Crecimiento económico global: algunas tendencias

    http://www.lentejitas.net/entradas-del-blog/2018/4/22/crecimiento-econmico-global-algunas-tendencias

     

    En el largo plazo (2050), se estiman importantes cambios en el top ten económico global.

     

     

    Las 10 mayores economías del mundo en 2018

     

    En términos de PIB per capita, la única que estaría al borde del top ten seria US”

    Vicente Nieves: ¿Ha cambiado España desde 2007? Sexto superávit externo consecutivo y menor dependencia del exterior

    http://www.eleconomista.es/economia/noticias/9119878/05/18/-Ha-cambiado-Espana-desde-2007-Sexto-superavit-externo-consecutivo-y-menor-dependencia-del-exterior.html

    Diego Sanchez de la Cruz: El gobierno de España acaba de presentar sus proyecciones fiscales para 2018-2021. De acuerdo con estas previsiones, la deuda pública bajará del 100% al 90% del PIB, aprovechando que el consumo privado subirá a un promedio del 1,92% que se compara favorablemente con el repunte del 1,26% planteado para el consumo de las Administraciones Públicas

    https://www.libremercado.com/2018-05-07/madrid-y-extremadura-cara-y-cruz-en-el-ranking-de-esfuerzo-fiscal-1276618072/

    “En virtud de estas estadísticas, diversos medios de comunicación se han lanzado a estudiar cuál es el peso de la recaudación fiscal sobre el PIB. El debate viene animado por las declaraciones del líder socialista Pedro Sánchez, que ha defendido un aumento de la presión tributaria equivalente a pasar del 38% al 42% del PIB (medida equivalente a disparar los ingresos de Hacienda en 40.000 millones de euros).Para llevar el debate al terreno autonómico, podríamos caer en la tentación de recalcular dicho indicador para cada comunidad. Sin embargo, no todas las regionestienen el mismo nivel de riqueza, de modo que no es lo mismo cobrarle el 20% o el 40% de su sueldo a un madrileño que a un extremeño.

    El Índice de Frank

    Por eso, es importante abordar el debate del peso de los impuestos con indicadores alternativos que nos ayuden a entender qué regiones tienen un mayor esfuerzo fiscal y qué territorios salen algo mejor parados en lo tocante a los ingresos que extraen del bolsillo de sus contribuyentes.La variable que nos permite cuantificar el peso de los impuestos en relación con la renta de los contribuyentes lleva por nombre Índice de Frank. Su creador fue el economista Henry J. Frank, que en 1959 desarrolló este indicador con la mirada puesta en estudiar con mayor detalle la incidencia de la carga tributaria existente en los distintos territorios de Estados Unidos.El cálculo del Índice de Frank se obtiene como el cociente entre la presión fiscal (recaudación sobre PIB) y el PIB per cápita (aproximación a la renta media de cada región), multiplicando este resultado por 1.000. Haciendo este ejercicio, el promedio nacional de España arroja resultados superiores a los observados en países como Alemania o Noruega. Y es que, del mismo modo que no es lo mismo cobrar el 20% o el 40% de sus ingresos a un madrileño que a un extremeño, tampoco es lo mismo cobrar el 20% o el 40% de sus ingresos a un alemán o un noruego que a un español…

    Esfuerzo fiscal, por CCAA

    “En colaboración con el economista Santiago Calvo, quien firma estas líneas ha desarrollado un cálculo del Índice de Frank para las comunidades autónomas. El promedio nacional del Índice de Frank es de 0,16 puntos, un umbral por debajo del cual solamente encontramos seis territorios autonómicos: La Rioja, Aragón, Cataluña, Navarra, País Vasco y Madrid.El mayor esfuerzo fiscal de nuestro Estado Autonómico está en Extremadura, donde el Índice de Frank arroja una nota de 0,25, muy por encima del promedio del 0,16 que se estima para el conjunto del país. Igualmente preocupante es el 0,23 de Andalucía, que ocupa el segundo puesto, o el 0,21 y el 0,20 de Castilla-La Mancha y Murcia, tercera y cuarta en la clasificación. Por debajo de estos registros, pero por encima del promedio nacional, aparecen Asturias (0,19), Valencia (0,18), Cantabria (0,18), Galicia (0,18), Canarias (0,18), Melilla (0,18), Ceuta (0,17), Castilla y León (0,17) y Baleares (0,16).

     

    Alberto Penades: Un himno sin letra es una bendición. No hay más que leer las letras de la mayoría de ellos. Si alguien piensa que el Himno de Riego, que ha sido el único rival serio de la Marcha Real, supone alguna mejora, es que no lo ha leído.  Por lo demás, cantos patrióticos, batallas, armas, sangre, honor, Dios, la Virgen María, el chauvinismo menos disimulado, el paisajismo del paraíso… son el material del que se hacen.

    https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/

    “Además, es demasiado tarde para este género. Las letras de (casi) todos los himnos “nacionales” de nuestro entorno son del siglo antepasado (o aun más viejas). La única excepción es Austria, que estrenó himno y letra en 1946, y que tiene también la única letra, hasta donde sé, compuesta por una mujer,  Paula von Preradović. Una vindicación del paisaje del tipo de Sonrisas y lágrimas, dicho sea con todo el cariño, que ojalá fueran todos los himnos como esas grandes canciones de Broadway (Rodgers y Hammerstein 1959). De hecho, eso debió de pensar alguien del equipo de Ronald Reagan quien, en 1984, en un momento de inspirada diplomacia,  hizo sonar Edelweiss -un tema de aquel musical- tomándolo por el himno, en una recepción al presidente de Austria. Hay que reconocer que,  en la película, lo parece.Que las letras sean antiguas no quiere decir que los himnos lo sean, necesariamente.  A algunos países les entra la gana de himno bastante tarde, o, al menos, el apetito por hacerlo oficial. Pero en esos casos lo normal es repescar alguna vieja canción, o adaptarla con recortes que hagan olvidar sus posibles connotaciones supremacistas (Alemania) o eliminando las alusiones más directas a la guerra y al enemigo (las sucesivas adaptaciones del himno belga, que comenzó siendo una canción anti-holandesa). En algunos casos, se oficializa tal cual, como en Israel, ya en el siglo XXI, y ya pueden decir los ciudadanos no judíos lo que les parezca sobre ese canto expresamente étnico, compuesto para ser himno del sionismo

    Josep Maria Casas: Las grandes empresas familiares del IEF,  –incluidas Mercadona o Acciona–,  se reúnen este martes en Barcelona, sin políticos,  para debatir sobre su crecimiento

    https://www.economiadigital.es/directivos-y-empresas/cumbre-instituto-empresa-familiar_553667_102.html

    “Las grandes empresas familiares se reúnen este martes en Barcelona sin la asistencia de representantes políticos. Se trata de la asamblea anual del Instituto de la Empresa Familiar (IEF). En realidad, resulta más excepcional que se reúna en Barcelona (las asambleas suelen celebrarse en Madrid) que no que se haga sin políticos.De las últimas trece asambleas anuales del IEF, en seis no se invitó a ningún político. En la del año pasado, acudió el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, pero en las de 2015 y 201& se celebraron estrictamente en familia, sin cargos políticos o de la administración.Fuentes del IEF precisan que, en esta ocasión, la junta directiva acordó no invitar a políticos y trasladar la asamblea a Barcelona. No entran en los motivos de esta decisión. Sin embargo, nadie niega que así dan un espaldarazo a las empresas familiares catalanas con motivo del conflicto independentista. Diversas de estas empresas trasladaron en los últimos meses su sede social fuera de Cataluña.Las fuentes consultadas recuerdan que e IEF nació en Barcelona en 1992. De las cerca de cien empresas asociadas, 42 tienen su origen en Cataluña.Francisco José Riberas (Gestamp) se estrena como presidente del Instituto de la Empresa FamiliarEn la asamblea de este martes se formalizará el relevo al frente del IEF: se va Ignacio Osborne, presidente del grupo de bodegas y alimentación Osborne y Cía, y entra en su lugar Francisco José Riberas, presidente del fabricante de componentes para la automoción Gestamp. El relevo se acordó por unanimidad. Sus últimos antecesores en la presidencia fueron, por orden cronológico, Javier Moll (Prensa Ibérica), José Manuel Entrecanales (Acciona), Isak Andic (Mango) o Simón Pedro Barceló (Barceló Corporación Empresarial). Los mandatos son por dos años no prorrogables.La junta directiva se mantiene. Entre sus miembros está Alfonso Botín (Bankinter), Artur Carulla (Agrolimen), Javier Godó (Grupo Godó), Federico Michavila (Torrecid), Ignacio Polanco (Timón), Fernando Rodés (Industrias y Servicios Publicitarios), Juan Roig (Mercadona), Joaquín Uriach (Uriach), José María Serra (Catalana Occidente) o Carmen Riu (Grupo Riu Hoteles).Los miembros de junta directiva acuden a las asambleas. Entre los más habituales de los actos del IEF destacan Juan Roig y Simón Pedro Barceló. En cambio, Amancio Ortega (Inditex) no suele acudir, si bien tampoco forma parte de los órganos de gobierno de esta organización empresarial.Fuentes del IEF indican que en la asamblea de este martes, además de las cuestiones domésticas como las cuentas de la organización, tratarán sobre el crecimiento de las empresas familiares. No figura en el orden del día el interés que están mostrando grupos extranjeros y fondos de inversión para entrar en el accionariado de compañías familiares, como es el caso reciente de Cordorniu o Freixenet

    Judit Vall : Son efectivos los impuestos a las bebidas azucaradas? El caso catalán

    http://nadaesgratis.es/admin/son-efectivos-los-impuestos-a-las-bebidas-azucaradas-el-caso-catalan

    “El sobrepeso y la obesidad son problemas de salud muy importantes y actualmente muy extendidos en el mundo, sobre todo en países desarrollados: en el año 2015, el 54% de la población adulta en los países de la OCDE tenía sobrepeso y alrededor del 19,5% de la población tenía obesidad. En España, aunque la base de nuestra dieta sea “la muy saludable dieta mediteranea”, el 48% de la población adulta tenía sobrepeso en 2011 y, lo que es más preocupante, el 25% de los niños tenía sobrepeso. El consumo de azucar se considera una de las principales causas del crecimiento de las tasas de sobrepeso y obesidad y, como es sabido, las bebidas azucaradas contienen una elevada cantidad de azucar (aquí un meta analisis de la relación entre bebidas azucaradas y peso, y aquí uno que relaciona consumo de azúcar y peso). Abro un paréntesis para sugerir que, aquellos lectores que no tengan mucho conocimiento sobre la cantidad de azúcar que contienen los alimentos que consumimos de manera habitual, consulten la página web del proyecto artistico sinazucar donde, de manera muy visual, nos informan de la cantidad de azúcar de una multitud de productos de consumo habitual (cierro paréntesis). A modo de ejemplo, una lata de un refresco con gas con sabor a cola de 330 ml (sin personificar en ninguna marca en concreto) puede llegar a contener alrededor de 35 gramos de azucar (para hacernos una idea de cuanto son 35 gramos, os diré que una cucharilla de café contiene, más o menos, 5 gramos de azúcar).En este contexto, en 2016 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe (aquí) con una lista de recomendaciones dirigidas a los gobiernos de los países desarrollados: por ejemplo la introducción de impuestos a una serie de productos que son considerados como nocivos para la salud. El objetivo último de estas medidas es la reducción paulatina del consumo de estos productos nocivos así como la mejora de la salud de la población. La OMS ponía especial enfásis en los impuestos sobre las bebidas azúcaradas y decía textualmente: “Existe evidencia razonable y creciente de que impuestos bien diseñados sobre las bebidas azucaradas resultarán en reducciones proporcionales en el consumo de estos productos, especialmente si están diseñados para aumentar los precios finales en un 20% o más”.Seguiendo la recomendación de la OMS y el ejemplo de otros países, la Generalidad de Cataluña implementó un impuesto sobre las bebidas azucaradas embotelladas que se venden en el territorio catalán. Este impuesto entró en vigor el 1 de mayo de 2017 y grava todas las bebidas embotelladas que contengan educolrantes calóricos añadidos, como el azúcar, la miel, siropes, etc. El impuesto es de 8 céntimos de euro por litro para bebidas que contienen entre 5 y 8 gramos de azucar por 100ml, y de 12 céntimos de euro por litro para bebidas que contienen más de 8 gramos de azúcar por 100ml. Las bebidas con menos de 5 gramos de azúcar por 100ml están libres del impuesto. Una peculiaridad del impuesto catalán es que, por primera vez, establece el requerimiento de que el 100% del impuesto se debe trasladar al precio final del producto.Con el fin de analizar si la introducción de este impuesto ha reducido el consumo de bebidas azucaradas, en un artículo reciente con Guillem López utilizamos datos de una cadena de supermercados muy extendida por el territorio catalán (Bonpreu) y que representa el 10% del mercado catalán. Los datos son de ventas semanales de 105 productos seleccionados por nosotros, entre los cuales hay bebidas azucaradas, bebidas light y “cero” y aguas. También disponemos de datos sobre precios de estos 105 productos un mes antes de la implementación del impuesto y un mes después. Con estas dos observaciones de precios para cada uno de los productos, lo primero que hacemos es calcular que, efectivamente, el impuesto se trasladó integramente al precio final de los productos. Buscamos información de los gramos de azúcar por 100ml de los productos en nuestra muestra y, como sabemos el tamaño del producto, calculamos cuanto debería ser el aumento de precio si se aplica como se establece en la ley. Al mismo tiempo, como tenemos datos de los precios reales de los productos, calculamos el aumento real del precio. Observamos dos cosas importantes: primero, vemos que el impuesto se traslada de manera total al precio final. Segundo, vemos que el aumento de precio es de entre un 5-10% para bebidas en envases pequeños (latas) pero el aumento de precio alcanza el 20% en bebidas en envases de dos litros. Esto se explica, obviamente, porque los precios de las bebidas de dos litros son menores proporcionalmente que los precios de las bebidas pequeñas pero contienen la misma cantidad de azúcar por 100ml con lo cual, en euros, el aumento de precios sí que es proporcional. Es importante resaltar que un aumento de precios del 20% es la recomendación de la OMS para que este tipo de impuestos sean efectivos.Cuando miramos los efectos sobre el consumo de bebidas azucaradas (ver figura 1), podemos observar como: 1) El consumo de bebidas azucaradas de 2017 es superior al consumo de 2016; 2) Un par de semanas antes de la reforma aumentan las compras de bebidas azucaradas (efecto anticipación) y 3) En el momento de la introducción del impuesto se produce una caída del consumo y las compras de bebidas azucaradas que se igualan a la tendencia del año anterior. En el artículo también comprobamos que la caída del consumo es más pronunciada para bebidas de dos litros. Esta caída va acompañada de un aumento en las ventas de bebidas light y zero. Más concretamente, por cada 4,7 litros de reducción del consumo de bebidas azucaras, aumenta el consumo de bebidas light y zero en 3,5 litros.Aparte de estos resultados generales, también comprobamos que la disminución del consumo es mayor en zonas con mayores índices de obesidad (calculados con datos de la Encuesta Catalana de Salud de 2016), como se puede observar en las figuras 2 y 3, y en regiones no turísticas.Como he comentado anteriormente, este tipo de impuestos se vienen implementando en varios países desarrollados durante los últimos 6-8 años. El 6 de Abril de este año, entró en vigor un impuesto sobre las bebidas azucaradas en el Reino Unido (aquí o aquí). En el caso de Reino Unido hay evidencia (no científica) de que la indústria está reduciendo la cantidad de azúcares de sus bebidas. El impuesto se aprobó en 2016 dejando un margen de dos años hasta su introducción, cosa que la industria ha aprovechado para anticiparse. Francia introdujo un impuesto similar a las bebidas azucaradas en 2012 que también se aplicaba a las bebidas con edulcorantes no calóricos. Méjico hizo lo mismo en 2014 con un impuesto a las bebidas azucaradas y otro impuesto a la comida con un alto contenido calórico. También se han implementado impuestos similares en varias ciudades de Estados Unidos como Berkeley en 2015 o Oakland. Un resumen muy ilustrativo de los países que tienen gravámenes similares se puede encontrar aquí. Irlanda y Sudáfrica tienen previsto introducir impuestos similares durante 2018.En este contexto en el que más y más países adoptan este tipo de impuestos, creemos que los resultados de nuestro estudio pueden aportar un poco de evidencia sobre las consecuencias de estos impuestos así como sobre la importancia del diseño de los mismos. Finalmente resaltar que estas reducciones en el consumo probablemente se puedan traducir a medio/largo plazo en mejoras en el peso de la población y, a su vez, en la reducción de enfermedades ligadas al consumo excesivo de bebidas azucaradas (aquí un estudio que hace el enlace entre consumo de bebidas azucaras y peso)”

    Moises Romero : ¿Está usted en la Tercera Ola? Los avances tecnológicos arramplan con todo

    http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/la_tercera_ola_como_los_fondos_de_cobertura_han_sucumbido_a_los_avances_tec

    “Hay que tirar del diccionario financiero otra vez ¿cuántas van ya en los últimos años? Los que siguen la Bolsa están obligados a empaparse de nuevos términos y de incorporar cada día nuevos conceptos. Hemos dejado atrás términos como *Solvencia, es la que refleja la fortaleza de la entidad e indica el capital del que disponen las entidades para operar en su negocio. *Capital básico, es el que mide el capital y las reservas de la entidad de acuerdo con los riesgos adquiridos. *Ratio BIS, es el que refleja la solvencia de la entidad y se calcula con el capital básico (core capital) y los recursos propios de primera y de segunda categoría. El Banco Internacional de Pagos (BIS) exige a todas las entidades que tengan un ratio mínimo de un 8%. *Basilea II es el nuevo acuerdo de capitales vigente para la banca mundial. Ajusta las exigencias de capital de las entidades a los riesgos que conlleva su negocio. *Aseguradoras de deuda (monoline). Son entidades que respaldan emisiones de deuda pública y privada -cualquier tipo de bono o vehículo estructurado- otorgándoles la máxima calificación crediticia (AAA) para que dicha emisión cuente con las mejores garantí­as. *CDO (Obligaciones de Deuda Colaterizada). Títulos de deuda respaldada por paquetes de préstamos con diferente perfil de riesgo. *CDS (Credit Default Swaps). Derivados con los que el inversor se protege de la posibilidad de impago de una compañía….*Itrax. Índice que engloba un conjunto de derivados de crédito, conocidos como Credit Default Swaps (CDS), o coberturas que contratan los inversores para protegerse ante la posibilidad de impago de una compañía. Cuanto más alto es el precio de estos activos, mayor es la percepción de riesgo que tienen los inversores, y viceversa. *SIV (Vehí­culos de inversión estructurada). Son fondos que venden bonos a corto plazo ofreciendo un tipo de interés bajo y con el dinero obtenido compran bonos a largo plazo y mayor tipo de interés de otras empresas o estados, consiguiendo beneficios de la diferencia de intereses.​..y muchas más.Llega ahora la tecnología. Un artículo muy interesante: El desarrollo del fintech no ha pasado desapercibido a nadie, incluso los inversores más conservadores son conscientes de que la tecnología es el futuro. No se trata de invertir en Apple o IBM, sino de cambiar los métodos de inversión. Jeffrey Tarrant es un veterano de Wall Street. Ha pasado los últimos treinta años invirtiendo en nuevos fondos de cobertura. Como fundador y director ejecutivo de una firma llamada Protege Partners, Tarrant es comparado con Sam Altman, el presidente de Y Combinator. Tarrant hace para los fondos de cobertura lo que Altman hace para las empresas de tecnología de Silicon Valley. Este dice: “Les proporciono dinero y les ayudo a desarrollarse”. La analogía nunca ha sido tan válida como ahora. TTarrant está empezando a explorar los fondos de cobertura basados ​​en las ideas que han dado lugar a la creación de tantas empresas y que han generado tanta riqueza en Silicon Valley: inteligencia artificial, crowdsourcing y monedas digitales entre otras. Cree que los fondos de cobertura están al borde de una revolución que él llama como la “Tercera Ola”. La década de los años setenta fue un periodo de prosperidad para los fondos discrecionales, donde inversores como George Soros buscaban nuevas oportunidades de mercado basándose exclusivamente en su juicio.Luego llegó la era de los “quants” en fondos como Renaissance Technologies, que intentaban encontrar más oportunidades mediante el análisis de grandes datos estadísticos y algoritmos informáticos.Según Tarrant, ahora nos aproximamos a la Tercera Ola. Como ejemplo hace referencia a Numerai, un fondo de cobertura de San Francisco que emplea en sus transacciones modelos de aprendizaje automático construidos por miles de desarrolladores anónimos (pagados con bitcoins). Los fondos como Quantopian y Quantiacs se están aprovechando de la sabiduría de las masas de diferentes formas. También está Polychain, un fondo que invierte exclusivamente en bitcoin (FX: BITCOIN) y otras monedas basadas en el blockchain, la tecnología que permite la existencia de las criptomonedas. Tal y como su nombre sugiere, Polychain no solo invierte en monedas digitales, sino también en una variedad de empresas dirigidas, financiadas y operadas por redes descentralizadas de inversores anónimos en línea. Los detalles de dichos fondos siguen siendo un misterio.Pero mientras Wall Street intenta comprender cómo funcionan, estos están empezando a florecer. A finales de los 90, Tarrant ayudó a construir un catálogo en línea de fondos de cobertura llamado AltVest. Actualmente está desarrollando un catálogo similar para estos nuevos fondos. De momento tan solo incluye alrededor de 50 empresas, muchas de los cuales aún no se han anunciado públicamente, aunque Tarrant admite que solo la mitad ha demostrado ir en serio. No es sorprendente que algunos de los veteranos de la industria financiera cuestionen la eficacia de la nueva ola de Tarrant. En una reciente entrevista a Bloomberg, varios gestores de fondos dijeron que el reciente entusiasmo por el aprendizaje automático es exagerado. En algunos casos, incluso los fundadores de estos fondos de la llamada Tercera Ola piden no ser demasiado entusiastas.Frôler Martin, exanalista de Superfund Asset Management GmbH y fundador de Quantiacs, dice: “Independientemente de los métodos de finanzas cuantitativas – ya sea de aprendizaje automático o tradicionales – existe un sinnúmero de formas de fracasar”. Los modelos de aprendizaje automático no son el santo grial de las finanzas. Más del 90% fracasan. Pero el fondo de Froehler también se beneficia del aprendizaje automático. Situado en Silicon Valley, Quantiacs está intentando distribuir un modelo cuantitativo, y muchos de sus miembros utilizan técnicas de aprendizaje automático. Entre otras cosas, el fondo utiliza redes neuronales profundas, unos complejos sistemas matemáticos para reconocer patrones en grandes cantidades de datos. En otras palabras, la tercera ola no se trata solo de usar una nueva técnica, sino de combinar técnicas, desde el aprendizaje automático hasta el crowdsourcing y el blockchain. Tampoco se trata de una batalla entre la vieja y la nueva escuela.El fundador de Renaissance ha invertido en Numerai, y Point72 Asset Management, el fondo fundado por el multimillonario Stephen Cohen, en Quantopian. Richard Craib, fundador de Numerai, dice: “Los veteranos de Wall Street entienden lo que estamos haciendo. Y creía que me iba a adelantar a mi tiempo”. Incluso los más escépticos están empezando a abrazar esta tendencia. El otoño pasado, David Siegel, cofundador de la legendaria Two Sigma Investments, dijo: “Me preocupa que los inversores tengan unas expectativas poco realistas de la nueva técnica”. Sin embargo, su fondo ha celebrado recientemente un concurso online para especialistas de procesamiento de datos en la página web Kaggle, ofreciendo un premio de 100.000 $ para el mejor modelo de aprendizaje automático. Uno de los directores de la compañía indicó que el objetivo del concurso es buscar nuevos talentos, no modelos. Independientemente de su intención, se trata de otra clara señal de que Silicon Valley y Wall Street están cada vez más cerca. Fuente: Wired”

    Manuel Arias Maldonado : Sentencia 000038/2018: guía de perplejos

    https://www.revistadelibros.com/blogs/torre-de-marfil/sentencia-000038-2018-guia-de-perplejos

     

    “Con él llegó el escándalo: con el fallo que ha dictado en primera instancia la Audiencia Provincial de Navarra resolviendo la querella criminal interpuesta por una joven que acusaba a los miembros de un grupo autodenominado «La Manada» de haberla agredido sexualmente durante las fiestas de San Fermín celebradas en Pamplona en julio de 2016. Desde que la pasada semana se hizo pública una sentencia que condenaba a los acusados a nueve años de cárcel y cinco de libertad vigilada por un delito de «abuso sexual continuado» y no de «agresión sexual», como pedían la Fiscalía y la acusación particular, la indignación se ha adueñado del espacio público. Amplios sectores de la opinión pública entienden que una condena por nueve años que tipifica como «abuso sexual» lo que a todas luces y para todos es «una violación» −delito inexistente en el actual Código Penal− envía un mensaje de impunidad que deja a la mitad de la población expuesta a la brutalidad animal de la otra mitad. Mientras, por debajo de los gritos, se desarrolla un debate más sereno acerca del contenido de la sentencia y las posibles deficiencias de la legislación vigente. Pero no es fácil que la serenidad reine cuando más de un millón de ciudadanos firman una petición para la inhabilitación de los jueces que se han ocupado del ocaso, el ministro de Justicia invoca en televisión la opinión de su hija un día antes de arremeter contra el juez que dictó un voto discrepante pidiendo la absolución de los acusados, o una periodista sugiere en La Sexta que el magistrado en cuestión sólo ha podido disfrutar de actividad sexual masturbándose delante de material pornográfico.A esto hay quien lo llama «vitalidad de la democracia», sana crítica ciudadana a unos poderes del Estado que −¡faltaría más!− no pueden escapar al escrutinio de la opinión pública. Nuestros principales partidos políticos parecen estar de acuerdo, pues criticaron unánimemente la sentencia antes de haber tenido tiempo de leerla, alimentando así las pasiones de un público enfurecido contra el estamento judicial. Es razonable suponer que con ello contribuyeron al éxito de los multitudinarios actos de protesta celebrados el pasado viernes, muchos de ellos convocados antes de que se hiciese pública la sentencia y para el caso de que ésta no colmase las expectativas de quienes esperaban una condena ejemplarizante. Huelga decir que las redes sociales han confirmado una vez más su enorme potencial movilizador, pues la transmisión viral de la indignación ha sido instrumental para la conformación de un público movido afectivamente por un sentimiento de injusticia o, si se quiere, por la percepción de que una injusticia ha sido cometida.¿Es esto positivo para la democracia, o un síntoma de su corrosión populista? Para los optimistas, la implicación de los ciudadanos en el debate público no puede ser una mala noticia, menos aún cuando la causa que se defiende es «correcta». Por más que asistamos a una manifestación de eso que Byung-Chul Han llama «democracia de enjambre» o asistimos a la conformación de lo que Elias Canetti −desempolvado con urgencia en estos últimos años− llamaba «masas de acoso», no debemos preocuparnos: en última instancia, esas muchedumbres tienen razón. Para los pesimistas, en cambio, difícilmente será una buena noticia que una sociedad democrática se eche encima de sus jueces esgrimiendo argumentos de dudosa calidad e incluso prescindiendo por completo de argumentos discernibles; no digamos si se ponen sobre la mesa ideas tan preocupantes como la existencia de un «veredicto social» que no concuerda con el fallo judicial, se cuestiona la independencia del poder judicial o se cede a la presión de la calle para cambiar las leyes penales de un día para otro. Cuando se habla de populismo en este contexto, a menudo se protesta: ¡es un recurso fácil! Pero habíamos convenido que uno de los rasgos del populismo es la denigración de las instituciones y de los expertos −aquí, los jueces− en nombre de la voluntad popular.Asunto distinto es que se trate, a ojos de sus defensores, de un populismo bueno que pueda oponerse al populismo malo de los rivales ideológicos que usan el mismo argumento para defender causas distintas. Es decir, causas «incorrectas». También habría linchamientos digitales buenos y malos: los mismos jueces cuya inhabilitación se ha solicitado habrían sido aplaudidos y, acaso, condecorados de haber condenado a los acusados a la máxima pena posible. Sostener que estas dinámicas son revitalizadoras para la democracia, incluyendo como incluyen la apelación a una «sana sensibilidad popular» similar a la invocada por los teóricos nazis del Derecho para hacer excepciones en el positivismo jurídico, o la demanda implícita de que se suspendan las garantías procesales en según qué casos, supone ignorar que las costuras de la democracia constitucional no pueden aguantarlo todo. Y que hacer depender la legitimidad de ciertos tipos de protesta de la validez moral de sus contenidos constituye una peligrosa deriva que deja de lado la importancia decisiva de las formas y los procedimientos democráticos.Máxime cuando estamos hablando de una sentencia de trescientas setenta páginas cuya debida interpretación exige una cierta instrucción jurídica. A esta idea, ciertamente, se ha opuesto el reproche de que cualquiera puede opinar sobre una sentencia: si hiciera falta estudiar Derecho para reconocer una injusticia, no podríamos vivir democráticamente. Pero aquí, me parece, está el problema o parte del problema: en la confusión de planos. En buena medida, la reacción a la sentencia es un conflicto entre distintas lógicas: la del sistema jurídico con las de la moralidad, la política o los medios de comunicación. Aunque han pasado ya varios días, todavía no hemos decidido en qué plano queremos mantener este debate y, en consecuencia, los confundimos todos: la moral, la Sociología, el Derecho, la Teoría Política, la Pedagogía. Todo ello, por añadidura, en un clima de agitación emocional que no contribuye a la claridad de la conversación. No es que el juicio moral haya de descontaminarse de afectividad; eso es imposible. Pero el juicio no puede estar dominado por las emociones, hasta el punto de anular el empleo de nuestras facultades intelectivas.Conviene recordar que no estamos hablando del juicio moral que nos merece el relato de los hechos contenido en la sentencia mayoritaria, relato anticipado en buena medida por los medios de comunicación, sino de una sentencia judicial arduamente redactada por unos magistrados que −también el discrepante− han usado una sofisticada técnica jurídica para impartir justicia en un caso extremadamente difícil. Y lo han hecho en el marco de un sistema garantista que contempla todavía dos instancias jurisdiccionales ante las que pueden recurrir las partes. Encargados por su sociedad de la difícil tarea de juzgar, estos jueces han dictado sentencia conforme a su leal saber y entender, abstrayéndose de la fuerte presión social existente: han preferido ser villanos sin prevaricar antes que héroes que prevarican. Pues prevaricar es dictar una resolución injusta a sabiendas, que es lo que habrían hecho si hubieran redactado un fallo dirigido a satisfacer el deseo punitivo de la opinión pública. No merecen ningún vituperio, sino todo nuestro respeto.Ya se ha dicho que en ningún caso se trata de eximir a las sentencias judiciales de la crítica ciudadana. Pero sí sería razonable esperar que esa crítica se ajustase al texto de la sentencia, a la legislación vigente y a la jurisprudencia aplicable. Y, aunque esto ya es mucho pedir, con la adecuada comprensión de la naturaleza de los procesos judiciales y del concepto de «verdad» que opera en ellos. Si se acepta esta idea, podrá convenirse que emitir juicios formados sobre la sentencia no es tan fácil como parece; no, al menos, de manera inmediata y sin un cierto esfuerzo. De otro modo, nos instalamos en la posverdad: la modelación de la verdad a partir de las emociones. Y supongo −sólo lo supongo− que no queremos tal cosa. Por supuesto, hay expertos y ciudadanos informados que han arremetido contra la sentencia: ahí está el debate. Pero, sin el atronador ruido causado por el resto, la conversación pública estaría produciéndose de una forma mucho más serena y, acaso, constructiva. Tiene este caso, por el contrario, algo de focalización de energías sociales alimentadas durante un largo tiempo: como si todos los trapos sucios de la historia de las relaciones entre hombres y mujeres se ventilasen en él.Sea como fuere: ¿en qué sentido podemos decir que resulta contraproducente discutir una sentencia sin la debida atención a sus especificidades? Me parece que la confusión semántica ha sido predominante. Uno de los eslóganes más coreados en las manifestaciones, traducido después en innumerables artículos de opinión, dice que «no es abuso, es violación». Pero no existe un delito de violación, sino un amplio rango de delitos contra la libertad sexual, de entre los que, en este caso, resultaban aplicables dos: la agresión y el abuso. Aunque la palabra «violación» aparece en el Código Penal vigente, no constituye una calificación jurídica, un «tipo penal». Y es la ausencia de esa palabra, con sus innumerables connotaciones afectivas, lo que explica una parte de la cólera ciudadana. La filósofa Ana Carrasco ha llegado a afirmar que con esa ausencia

    la víctima es desposeída del reconocimiento de la agresión real contra su persona (y, en cierto sentido, convertida incluso en cómplice del delito o, aún peor, culpable, cuando se la responsabiliza) y el agresor es convertido en víctima, esto es, en aquel que realmente sufre el daño.Sin embargo, mal podrían haber empleado los jueces esa palabra no existiendo un delito con su nombre. En un sentido similar, algún periódico ha llegado a titular que los acusados han eludido la condena por agresión sexual al no apreciar los jueces «intimidación». Si esta frase se pone al lado del relato de los hechos probados que hace la sentencia mayoritaria, la discrepancia es racionalmente chocante y emocionalmente insoportable. Pero la palabra «intimidación» no puede entenderse aquí en sentido coloquial, como se encarga de recordar la sentencia, sino a la luz de una legislación y una jurisprudencia que señalan qué criterios han de cumplirse para que pueda apreciarse su concurrencia: ha de ser grave, previa, amenaza de un mal mayor, etc. Es decir: no están diciendo que no haya existido intimidación en ningún sentido, sino que no pueden afirmar más allá de toda duda razonable que se haya dado con las características que exige la técnica jurídica.¿Puede un tribunal superior apreciarla? Claro. También puede apreciar lo contrario. En un caso como éste, donde se enfrentan los testimonios de denunciante y acusados sin que haya otros testigos directos, la determinación de lo que exactamente sucediera es de una gran dificultad. Es verdad que hay un vídeo. Pero su valor probatorio sólo puede ser evaluado por los jueces, pues sólo ellos lo han visto. Nosotros, los espectadores, sólo lo veremos si es filtrado ilegalmente: algo que ese homo videns que sólo cree lo que cree que ve está deseando secretamente; su ocultación le resulta del todo insoportable en la era de la transparencia voyeurística. De ahí que nuestras opiniones, en fin, se formulen sobre un vacío: el vídeo y el desarrollo de un proceso celebrado a puerta cerrada. Y nótese que los tribunales están obligados a extremar la cautela a la hora de escuchar a unas partes cuya acusación y defensa, respectivamente, están además puestas al servicio de una estrategia organizada por otros profesionales: fiscales y abogados. Sólo así pueden los jueces exponer en la sentencia una «verdad judicial» que se compone de los hechos que consideran probados a partir de ese conjunto de testimonios, pruebas e indicios que afloran a lo largo del proceso. Deben extremar la cautela para evitar que se condene a inocentes. Recordemos, en un contexto diferente, aquel caso relatado por The New Yorker en el que se condenó a un hombre por homicidio a partir de distintos testimonios incriminatorios que resultaron ser producto de «recuerdos falsos» tiempo después inexplicables para los testigos de cargo. Y recordemos a Dolores Vázquez, condenada por un jurado popular por un crimen que no había cometido, no sabemos si por influencia del relato paralelo que, gestado en los medios televisivos de entonces, la presentaba como una mujer enamorada de la madre de la víctima y celosa de ésta. Aunque estos casos no son la norma, nos recuerdan que la realidad puede ser esquiva o difícil de fijar. Por eso no hablamos de «hechos», sino de «relato de los hechos»; y por eso puede haber votos particulares y relatos discrepantes en los casos difíciles. Esto demuestra que el Derecho no es como las matemáticas. Pero tampoco es una partida de dados.

    Se deduce de ahí que la cautela debería ser el principio dominante cuando juzgamos a los jueces o sus sentencias, en lugar de precipitarnos a aplaudir o rechazar de manera apasionada sus decisiones. Este problema, me parece, se ha visto agravado en el caso que nos ocupa debido al desconocimiento generalizado −o la apariencia de tal− de los principios básicos que han de regir, o venían rigiendo, la impartición de justicia en un país democrático. Hablamos de la presunción de inocencia, del principio acusatorio, del beneficio al reo en caso de duda. Esto es: es la acusación la que debe demostrar la culpabilidad del acusado y no al revés; el acusado no puede ser condenado por un delito del que no ha sido acusado, pues no ha podido defenderse del mismo; en caso de dudas razonables acerca de los hechos o su calificación, debe aplicarse la interpretación menos perjudicial para el acusado. Si estos principios no fuesen de aplicación, quizá los miembros de La Manada habrían sido sentenciados, ya en primera instancia, a la pena máxima. Pero entonces no tendríamos un sistema penal garantista. Porque, conviene recordarlo una vez más, los acusados han sido condenados. Como ha escrito el penalista Juan Antonio Lascuraín:

    No entro ahora en si la pena impuesta a los acusados me parece una pena «justa» o «adecuada» a lo que prevé el Código Penal. En lo que sí entro es en la irreflexión con la que se dice que es «poco». Nueve años son 108 meses; más de 3.285 días. Y a ellos se suman otros cinco años de libertad vigilada. Nueve años es casi la pena que se puede imponer por un delito de homicidio doloso (de diez a quince años), mayor que la mayor pena imponible por un aborto doloso sin consentimiento de la gestante (de cuatro a ocho años), y se sitúa en el término medio de la pena por las lesiones más graves (de seis a doce años: por ejemplo, una mutilación genital o la generación dolosa de una ceguera).

    Surge inmediatamente la pregunta, que Lascuraín también plantea, sobre los fines de la justicia. ¿Qué queremos? ¿Penas de prisión retributivas al margen de todo propósito de reinserción? ¿Venganza privada ejercida por la mano del Estado? Si es así, ¿qué penas? Si nueve años son pocos para un delito de abuso sexual continuado, que habrían podido ser doce de apreciarse agresión, ¿es insuficiente? Si elevamos esa pena a, pongamos, quince años, ¿dónde situamos el listón para el asesinato? ¿O se trata sólo de elevar las penas para los delitos contra la libertad sexual? Y por cierto: si a partir de ahora vamos a empezar a leer los hechos probados de las sentencias que emanan de la jurisdicción penal, medios de comunicación y redes mediante, mientras los partidos políticos entran en una carrera por ver quién se beneficia más del clima de indignación resultante, la aceleración punitiva puede ser escalofriante. En algún momento habrá que decidir, pues, si es función del «pueblo» decidir cómo ha de dictarse justicia y cuáles son las penas «suficientes». No siendo España, ni mucho menos, un país cuya legislación penal sea suave en términos comparados, al margen de la percepción que se tenga al respecto.Huelga decir que nada de esto equivale a una «defensa» de los acusados: se trata de proteger un sistema garantista de justicia de su erosión populista. Eso no convierte al sistema en inmodificable, pero sí conviene separar cuidadosamente, como he indicado más arriba, la revulsión moral que pueda producir el relato de los hechos probados de su traducción jurídico-penal. Sin esa distinción, no podemos debatir serenamente si la legislación penal requiere alguna modificación ni el sentido de ésta. Sobre la base de que todos compartimos un mismo propósito: que estos delitos dejen de cometerse o, al menos, disminuyan su frecuencia. Eso sí: no tiremos al niño junto al agua de la bañera. Podríamos arrepentirnos.Cuando hablamos de reformar la legislación, o de modificar la interpretación de la legislación existente, estamos hablando básicamente de dos problemas relacionados entre sí: el problema del consentimiento y el problema de la intimidación o la violencia. Están relacionados entre sí porque el consentimiento puede obtenerse mediante la amenaza, explícita o implícita. Uno de los debates que se ha suscitado tras la sentencia es la medida en que la experiencia de la intimidación puede ser distinta para hombres y mujeres, al padecer estas últimas un tipo específico de miedo que es el miedo a la agresión sexual. Máriam Martínez-Bascuñán ha escrito que la sentencia del caso que nos ocupa muestra cómo «el concepto de violencia expresa la experiencia masculina, no la nuestra». Habría que cambiar el significado de las palabras, para que así produjeran efectos distintos −nuevos− en el mundo. En este caso, viene a sugerir la autora, el juez habría interpretado que la superioridad numérica de los acusados sobre la denunciante no puede quedarse en «prevalimiento», sino que constituye forzosamente «intimidación» y, por tanto, la tipificación no sería de abuso, sino de agresión sexual. Esto, a su vez, puede reflejarse en la ley o en la jurisprudencia, al modo de un criterio interpretativo. En lo que a las leyes se refiere, Miguel Pasquau ha sugerido una posible reforma mediante la cual intentemos ajustar los tipos penales sobre la libertad sexual a lo que la cultura contemporánea entiende por consentimiento de la mujer. Por una parte, esto supone acabar con la distinción entre agresión y abuso para llamar a las cosas por su nombre, reinsertando en el Código Penal el delito de «violación» para designar cualquier penetración no querida por la víctima. Y añade:

    penetrar a una mujer inconsciente, con trastorno mental, o con una voluntad previamente anulada por suministro de drogas o sustancias idóneas para ello, recibiría el mismo trato penal que si se realizase a lo bruto o mediante la exhibición de un puñal: no parece menos reprochable una cosa que otra. Por otra parte, en relación al delito de violación, la «intimidación» probablemente no deba jugar un papel tan importante […] la violación obviamente siempre se produce en presencia de la víctima y es necesario doblegarla, de modo que penetrar sin haber obtenido previamente un consentimiento inequívoco de la víctima es demasiado parecido a hacerlo empleando fuerza física, amenazas, u otros ardides o estrategias no menos vituperables.

    De nuevo, en lo que refiere al caso concreto, habría que llamar a la prudencia: sólo los jueces conocen el material probatorio aplicable en este caso. Y no han juzgado ausencia de intimidación, sino dictaminado que no existe la certeza suficiente de que la haya habido en sentido técnico-jurídico, razón por la que han optado por la interpretación más favorable al reo. ¿Se han equivocado? Puede ser: es un caso límite. Pero deducir de ahí que han desatendido la naturaleza de la violencia existente por razones epistémicas ligadas a los sesgos patriarcales heredados quizá sea ir demasiado lejos. De hecho, los jueces asumen el relato de la denunciante y aprecian un consentimiento «viciado» obtenido por los acusados al prevalerse de su superioridad numérica. Serán las instancias superiores las que decidan en firme al respecto. Hay que recordar, asimismo, que el Código Penal de 1995 eliminó el tipo de «violación» e introdujo la distinción entre abuso y agresión con objeto de introducir nuevos matices y no castigar del mismo modo conductas diferentes. Si eliminamos esa distinción, apreciando intimidación en todos los supuestos, perderemos precisión y quizás estemos con ello fomentando el empleo de la violencia en todos los casos, al ser la pena idéntica en uno y otro supuesto. Si el criminal sabe que la pena será la misma ejerza o no violencia, ¿por qué no ejercerla? No está claro, en fin, que el efecto deseado pudiera realizarse con una reforma de esta índole. Pero volver a la formulación anterior al código vigente es una opción, siempre que tengamos presente que no estaremos castigando entonces con más severidad el empleo de la violencia. Una última posibilidad es hacer como el Código Penal sueco: contemplar un delito de «violación» dentro del cual se distingan varios subtipos, conservando así la distinción entre agresión y abuso bajo una nueva denominación.

    Pero volvamos al consentimiento. Ha escrito Pablo de Lora que, de acuerdo con una parte de la crítica feminista, la desigualdad estructural entre hombres y mujeres exige que el consentimiento tácito no baste, habiendo de concurrir, en todo caso, un consentimiento explícito. A su juicio, el problema estriba en que

    muchas relaciones sexuales no discurren así, mediando la afirmación previa de consentir a todos y cada uno de los actos que concita el sexo entre dos personas adultas, y nadie piensa que se cometan por ello delitos de naturaleza sexual. En el límite, se ha dicho con razón, tendríamos que someter las relaciones sexuales a una suerte de «contractualización», una perspectiva nada estimulante, la verdad.

    Aunque no sea estimulante, ¿sería ésa una modificación capaz de mejorar la legislación vigente? Tal vez. Y tal vez queramos aplicar esa perspectiva contractualizadora a las relaciones humanas mientras se completa la tarea reeducadora en las relaciones entre sexos. La única objeción que cabe oponer a ello es que nada impediría obtener por la fuerza, mediante intimidación o incluso engaño, ese consentimiento; igual que sería posible retirarlo después de haberlo dado o decir, tras haberlo dado libremente, que no hubo verdadera libertad en ese asentimiento inicial. En otras palabras, la dificultad de juzgar con precisión los casos difíciles no desaparecería; o no se ve bien cómo.

    En este sentido, un aspecto del caso de Pamplona sobre el que se ha incidido poco es el grado de intoxicación etílica de los implicados. Es evidente que una persona ebria puede ignorar lo que hace o no tener plena conciencia de ello. Y esto, que hace más repugnante la hipótesis de que los acusados abusasen de ella, y que, de hecho, haría moralmente repugnante las acciones del grupo incluso si hubiera mediado consentimiento, plantea nuevos problemas jurídico-penales. Porque, hay que insistir, ahí está la clave del asunto: cómo mejoramos la legislación penal si decidimos que no es la adecuada. ¿Debemos exigir que los acusados en los delitos contra la libertad sexual tengan conciencia de que no medía consentimiento? Tal vez sea una buena idea, pero, ¿cómo probarlo en un proceso penal donde rige la presunción de inocencia que obliga al denunciante a demostrar la culpabilidad de los acusados? ¿Deberíamos, tal vez, como se debate en Suecia, invertir la carga de la prueba en estos delitos, para así obligar a los acusados a demostrar su inocencia en lugar de defenderse de la acusación de que son culpables? ¿O, directamente, elevar las penas en este ámbito sin necesidad de retocar los tipos penales?

    Aludir al alcohol y al contexto en que se produjo el delito cuya sentencia aquí se comenta tiene importancia en relación con otra de las reformas que se plantean estos días como solución o paliativo contra los delitos contra la libertad sexual: la educación en una nueva sensibilidad masculina que interiorice el valor intrínseco de la mujer y renuncie a su cosificación. Es, sin duda, un camino a explorar. Pero, sin ánimo de extenderme ya más de la cuenta, hay que considerar dos cosas. Primera, que de poco servirá ninguna campaña de sensibilización si seguimos ignorando los contextos en los que se producen muchas de las agresiones sexuales: de las fiestas populares regadas con alcohol a la subcultura adolescente que se solaza en prácticas sexuales de riesgo. Los contextos cuentan y la libertad, en las sociedades de masas, tiene costes. Eso no significa que, por producirse en esos contextos, las agresiones sexuales puedan justificarse; es sólo que pueden explicarse mejor. La confusión entre los planos moral y explicativo es tan frecuente como extenuante: lo vimos el lunes en los comentarios que recibió en Twitter el artículo en que Víctor Lapuente trataba de explicar las causas de la violación. Pero, hay que insistir, intentar explicar no es justificar. En segundo lugar, esa reeducación no puede limitarse al varón cuya peligrosidad para la mujer resulta estadísticamente incontestable. También la mujer debe ser alertada contra determinados tipos masculinos, a fin de que éstos sean objeto de rechazo y premiados con la popularidad o el éxito. No es descabellado afirmar que los miembros de La Manada tenían más éxito en la madrugada que quien escribe estas líneas. Y esto, que acaso haya empezado a cambiar, aún no ha cambiado lo suficiente.Todo esto, en fin, es debatible. Pero nada ganamos reaccionando histéricamente contra una sentencia cuyo contenido puede explicarse perfectamente con la legislación en la mano y atendiendo a las dificultades intrínsecas al caso. Menos aún, permítaseme enfatizarlo, sin acceso a los materiales probatorios. Es preciso recordar el valor civilizatorio de nuestras instituciones, incluido el Derecho Penal, cuya existencia nos separa de las sociedades organizadas alrededor de la venganza privada al margen de todo control público. Y aunque algunos quieran ver en lo sucedido estos días en nuestra esfera pública una saludable muestra de efervescencia participativa, las dinámicas observables recuerdan más bien a la triste historia relatada por Arthur Penn en esa célebre película que es La jauría humana: una gradual acumulación de tensión emocional que, una vez precipitados los fatales acontecimientos que terminan por liberarla, dejan en el ambiente una honda sensación de tristeza”

     

     

    Gurus blog: El negocio de  Netflix. El contenido tiene un precio y se llama cash flow

     

    “Aparentes buenos resultados los publicados  por Netflix y respuesta de la cotización dando un salto de los $160 a los $180 por acción. En especial destacó el fuerte incremento en el número de suscriptores que se incrementaron en 5,2MM respecto al trimestre anterior versus los 3,2MM que esperaban los analistas. Hasta aquí las buenas noticias. Ahora vienen los asuntos un poco más complejos.El primer es la inversión que tiene que realizar cada trimestre Netflix para captar nuevos suscriptores. En el últimos semestre de 2017 casi 545 millones de dólares. El ratio que obtenemos es que en el último trimestre para captar un nuevo suscriptor en EEUU, Netflix se ha gastado una media de $119. En el mercado internacional se ha gastado una media de $43,14 por cada nuevo suscriptor captado. Esto significa que en el caso de EEUU, donde el ingreso medio mensual por suscriptor es de $9,97, Netflix recupera esta inversión al cabo de un año. En el segmento internacional donde un suscriptor deja un ingreso medio de $7,97 al mes el suscriptor empieza a contribuir a los resultados de la empresa a partir de los 6 meses.En un negocio donde darse de baja del servicio es tan fácil cómo hacer click en un botón, los costes para adquirir un nuevo suscriptor, que han ido en aumento en los últimos 3 meses son sin duda un riesgo para el modelo de negocio, sobretodo si cada vez resulta más caro adquirir un nuevo suscriptor para mantener tasas de crecimiento aceptables.El mercado, en el caso de Netflix, está obsesionado en una sola métrica, que es el incremento en el número neto de suscriptores, pero esta es una métrica bastante manipulable a corto plazo y cómo mínimo sería bueno contrastarla con el número de bajas que esta teniendo el servicio para tener una noción clara si el modelo de negocio está creciendo de forma sana.El segundo problema viene a nivel de cash flow. Netflix está apostando con éxito por el contenido propio y lo está haciendo con series que han sido un auténtico éxito. El resultado es evidente. En 2017 las series originales de Netflix han conseguido 92 nominaciones a los Emmy Awards, una cifra sólo superada por HBO.Sin embargo producir contenido propio, aunque es vital para reforzar el modelo de negocio y diferenciarse no sólo no es barato sino que comporta un alto riesgo. En total Netflix lleva invertidos $1.700MM en crear contenido propio y aunque predominan sus aciertos en la producción, que son los que tienen más visibilidad, empiezan a parecer sonoros fiascos. Por ejemplo la serie en la que Netflix ha invertido más dinero en producir, $120MM en “The Get Down” ha pasado sin pena ni gloria, por no decir que ha sido completamente ignorada por el público.Relacionado con esto tenemos la inversión que se requiere para producir contenido de calidad. A pesar de que en 3 años Netflix casi ha doblado sus ingresos la compañía ha visto cómo a pesar de su éxito  el cash flow después de inversiones pasaba de los -399MM en el primer semestre del 2015 a más de -1.000MM en el primer semestre de 2017. No se que pensaréis vosotros pero con la compañía ya alcanzando una masa crítica importante que siga sangrando cash flow cómo nunca no es la mejor de las señales.Netflix es un gran producto (parece increíble pero sólo hace falta comparar la usabilidad de su web con la de movistar+, sin hablar de los anuncios que te mete al empezar cada serie, que está produciendo un excelente contenido, pero parece un modelo de negocio que teniendo en cuenta las bajas barreras de entrada puede ser complicado que subsista por si solo si sigue quemando mil millones de caja al semestre.Cada vez que miro sus número veo más claro que cómo plataforma tiene sentido encajada dentro de una gran corporación tipo Apple que le permita reforzar con contenido su ecosistema y a la que no le importe “quemar” dos mil millones al año. Otra cosa es si alguien está además dispuesto o le compensa  pagar los más de 70 mil millones que ahora capitaliza. Yo lo dudo”

     

    Roger Senserich: En las ciudades antiguas de casi cualquier lugar de Europa, sea Nápoles, Edimburgo, Barcelona o Atenas, existe una regularidad curiosa. Si miráis el casco histórico de cada una de estas urbes en un mapa, la zona contenida dentro de las murallas, veréis que la distancia de un extremo a otro del viejo núcleo urbano es casi siempre ligeramente inferior a los dos kilómetros. Esta distancia tiende a ser un poco más corta en ciudades con cuestas empinadas, y algo mayor en ciudades que fueran excepcionalmente prósperas en algún momento de su historia, pero su regularidad es notable

    http://www.jotdown.es/2018/05/tiempo-y-lineas-de-tren/

     

    La cifra, huelga decirlo, no es arbitraria. Una persona a pie puede cubrir una distancia de dos kilómetros en aproximadamente media hora. En ciudades de dos kilómetros de diámetro, esto quiere decir que cualquier tienda, lugar de trabajo o de ocio está a una hora de distancia, ida y vuelta, una cantidad de tiempo razonable para cualquier peatón. Los ingenieros romanos, al fundar nuevas ciudades, tenían esto en cuenta; los cardo y decumanus (las dos calles principales, en cruz, en las urbes romanas) oscilaban siempre entre los mil quinientos y los dos mil metros. El tamaño de las ciudades se mantuvo así, sin apenas cambios, hasta la Revolución Industrial y la era del ferrocarril.A partir del siglo XIX, cuando el ferrocarril y la máquina de vapor finalmente permiten mover pasajeros a velocidades mayores que caminar a un coste aceptable (ir a caballo siempre ha sido muy caro, me temo), las ciudades empiezan a crecer tanto en población como en superficie. Primero en Reino Unido, después en el resto del continente, las ciudades derriban sus murallas y se expanden por el territorio. Londres pasa de medir algo menos de cuatro kilómetros de largo de punta a punta  en 1806 (de Charing Cross a los muelles; ya entonces era una ciudad excepcionalmente rica) a más de diez en 1868. Al mismo tiempo, los municipios de alrededor de la ciudad también crecen rápidamente, según llegan las líneas de ferrocarril que conectan con la ciudad. Barcelona derribó sus murallas en 1860, apenas una década después de la llegada de las primeras líneas de ferrocarril. El límite de tamaño de la ciudad para peatones ha desaparecido; la ciudad necesita crecer.El desarrollo del transporte urbano cambia muchas cosas, pero hay algunas que siguen invariables. Aunque el tamaño de las ciudades industriales ya no está dictado por la distancia que puede cubrir un peatón, sus habitantes siguen teniendo las mismas veinticuatro horas para trabajar, dormir, comer y estar con la familia. El ferrocarril, metro o tranvía les permiten cubrir muchísima más distancia sin cansarse, pero no les alargan el día mágicamente. Cuando buscan trabajo, van a comprar, llevan los niños al colegio o se van a pasear por el parque tienen las mismas horas que distribuir que antes.Lo que vemos, curiosamente, es que el ciudadano medio siempre parece dedicar más o menos una hora al día para ir y volver del trabajo. En una ciudad industrial ese lugar de trabajo puede estar bastante más lejos, gracias a los milagros de la tecnología, pero el tiempo que se pasa viajando sea en metro, sea en autobús, sea en coche, sea en bicicleta, siempre tiende a rondar media hora. Aquellos que dedican más tiempo a esta parte de su rutina son consistentemente más infelices, engordan más y se divorcian más a menudo (no, no es broma). Hay algo natural, una regularidad clásica en la media hora para ir al trabajo; los analistas del transporte hablan de ello como «la constante »de Marchetti, en honor al físico italiano que popularizó la idea, siguiendo los estudios de Yacov Zahavi, un ingeniero israelí.En general, las ciudades muy grandes (París, Nueva York, Londres) tienen de media tiempos para ir al trabajo mayores que la constante de Marchetti, que en parte se compensan con salarios más elevados y gente de muy mal humor en el metro. En ciudades muy grandes y relativamente pobres (Nueva Delhi, Nairobi), también vemos tiempos de viaje mayores, ya que las infraestructuras no han podido cubrir la demanda. En el resto, sin embargo, los sesenta minutos si parece ser una constante.

    La hora de viaje, además, es una cifra que parece repetirse dentro de un área metropolitana independientemente del medio de transporte utilizado. Si el trayecto medio de un conmuter en Boston es una hora, esa cifra será la misma utilice el medio de transporte que utilice. Si un madrileño tarda aproximadamente treinta y un minutos en llegar al trabajo, tardará lo mismo sea a pie (algo que hacen aproximadamente un 20% de madrileños), en coche (sobre un 40%) o en transporte público (el 40% restante, más o menos). Un barcelonés dedicará mientras tanto sobre unos veintisiete minutillos, aunque es más probable que camine (24%) o coja el metro o autobús (43%) que alguien de la capital. Obviamente, el peatón en estos casos no estará desplazándose demasiado lejos, pero el presupuesto temporal asignado parece ser el mismo siempre, solo variando la distancia. Estas dos constantes (tiempo de viaje total, regularidad entre medios de transporte) tiene algunas implicaciones curiosas al hablar de políticas de movilidad urbana.

     Primero, uno de los efectos positivos de una red de transportes eficiente es que los trabajadores tienen más acceso a oportunidades en una área geográfica más grande, y las empresas pueden reclutar entre un grupo de currelas mayor. Esto permite que por un lado menos gente se quede sin empleo porque el único negocio con vacantes está en el otro lado de la ciudad, y también facilita que los trabajadores encuentren puestos donde pueden ser más productivos. Descongestionar una ciudad, facilitando mayor movilidad en el área metropolitana, tiene efectos económicos muy positivos.

    Segundo, al crear una red de transporte público es importante fijarse menos en el ahorro de tiempo derivado de una nueva infraestructura y más en la accesibilidad de la red. Si construimos nuevas líneas de tren o autopistas que permiten desplazarse más rápidamente desde la periferia al centro o dentro de las ciudades, lo que habitualmente conseguiremos es que los trabajadores vivan más lejos de su lugar trabajo, no gente durmiendo más horas y pasando más rato con la familia.Esto quiere decir que el retorno de inversión de dar servicio de cercanías o metro a un barrio pobre con transporte público deficiente es mucho mayor que el de hacer llegar una línea de metro ligero o cercanías a un suburbio donde la gente coge el coche para ir a trabajar. En el primer caso, el «radio de treinta minutos de viaje» de los habitantes del barrio aumentará dramáticamente; en el segundo, el cercanías solo producirá una mejora marginal, y solo si las carreteras están muy congestionadas.Lo que nos lleva al tercer punto, la congestión. En España, los trenes de cercanías, metros y autobuses urbanos están fuertemente subvencionados. Las redes de cercanías tanto de Madrid como de Barcelona solo cubren sobre un 40% del coste operativo con el coste de los billetes. Esta no es una cifra en absoluto inusual; fuera de las ultradensas ciudades asiáticas (Hong Kong, Osaka, Tokio), los impuestos pagan una parte importante del servicio en casi todas partes. Esto, a primera vista, podría parecer una despilfarro, pero el transporte público en una gran ciudad tiene efectos positivos que van mucho más allá de sus usuarios.

    Miremos, por ejemplo, el caso de Madrid. La red de cercanías de la capital mueve cada día a 900.000 viajeros. En hora punta los túneles de Sol y Recoletos mueven veinte trenes por sentido, llevando cada uno entre 800 y 900 viajeros, es decir, cerca de 70.000 viajeros cada hora. Para poner esta cifra en contexto, podemos comparar con lo que necesitaríamos para mover el mismo volumen de tráfico utilizando vehículos privados. En condiciones ideales (velocidades un poco por debajo de 100 km/h, sin parones), una autopista/autovía puede mover unos 1900 turismos por carril cada hora. Esto quiere decir que una autopista de tres carriles por sentido puede mover unos 11.400 coches sin atascos. Asumiendo 1,2 viajeros por coche (la media habitual en grandes ciudades en hora punta), hablamos de una infraestructura que puede mover menos de 14.000 personas cada hora, o una quinta parte de lo que están moviendo los cercanías en Madrid.

    Dicho en otras palabras: si quisiéramos ofrecer la misma capacidad de transporte que los túneles ferroviarios urbanos que cruzan la ciudad para transporte privado, necesitaríamos construir cinco autopistas de seis carriles de punta a punta de la ciudad. Y eso antes de ni siquiera imaginar dónde aparcaríamos la marabunta de coches que traerían consigo.

    La cosa va más allá. Una de las características más irritantes de carreteras y autopistas es que el nivel de congestión no aumenta de forma lineal. Una autovía puede tener tráfico fluido cuando lleva 12.000 coches/hora, pero una vez alcanza su «límite» de capacidad la velocidad de circulación disminuye de forma catastrófica. En general, la constante de Marchetti hace que la mayoría de autopistas se queden cerca de la saturación, pero sin alcanzar el colapso, ya que los conductores a la larga autorregulan su nivel de uso. De fondo, lo que vemos también es que cada coche que un tren de cercanías saca de la red de carreteras está a su vez mejorando el tiempo de viaje del resto de conductores mucho más de lo que parece.

    Si miramos más allá de la congestión, el ferrocarril tiene otras ventajas importantes. El tren es mucho menos contaminante que el coche; en Madrid los trenes de cercanías están completamente electrificados, y sus emisiones son una fracción de lo que sería el mismo volumen de viajes en coche. El ferrocarril tiene también la ventaja de requerir mucho menos espacio en infraestructuras, ser menos ruidoso y (por qué no decirlo) más bonito.

    Los ferrocarriles, sin embargo, sí tienen un inconveniente importante: para ser realmente eficaces, las ciudades deben estar construídas con ellos en mente. Una vía doble electrificada puede llevar el doble de viajeros que una autopista sin demasiados problemas, pero para sacar provecho de esta gigantesca capacidad de transporte alguien debe vivir y trabajar cerca de ella. Los trenes de cercanías son muy agradables y ecológicos, pero si van vacíos realmente no sirven de gran cosa. Al planificar una red de transporte metropolitano, por tanto, políticos y urbanistas deben asegurarse de que el uso del suelo se adapte a las infraestructuras.

    Esto quiere decir densidad, por encima de todo. Vivir cerca de una estación de cercanías es algo deseable; las viviendas que tienen buen acceso a transporte público son más caras por este motivo. Es, de nuevo, un ejemplo de beneficios del ferrocarril que no son capturados en el precio del billete, sino por los tipos que tienen una casa pareada cerca una estación. Esta tendencia tan madrileña de construir estaciones de metro o cercanías rodeadas de viviendas unifamiliares o bloques de dos o tres plantas quizás sirva para crear barrios bucólicos, pero no hace más que desperdigar la población sin sentido mientras se infrautilizan las redes de transporte existentes. Cuanto más lejos tengan que mudarse los residentes, mayores serán los tiempos de viaje, y menor su acceso a los lugares de trabajo. El efecto beneficioso del transporte público se diluirá enormemente.Uno de los motivos por los que los transportes públicos en lugares como Hong Kong u Osaka cubren costes es precisamente porque se toman la densidad en serio, y tienen una estructura institucional que hace que los beneficios del la existencia de una línea de tren favorezcan un uso intensivo de esta. ¿Cómo? Simplemente, la compañía de ferrocarriles es propietaria de los terrenos alrededor de las estaciones. En Hong Kong, la MTR ha construido oficinas, centros comerciales y rascacielos al lado de sus estaciones, porque sabe que sus inquilinos son los que llenaran los trenes. Aunque el modelo parece difícil de replicar en España, en realidad es algo que ADIF ha explotado en muchos lugares; las grandes estaciones de muchas ciudades españolas son centros comerciales extraordinariamente rentables por este motivo. Muchos de los mal llamados «pelotazos urbanísticos» recalificando suelo alrededor de estaciones como Sagrera o Chamartín son, en la práctica, ejemplos de libro de cómo racionalizar el uso del suelo.Las ciudades son organismos complejos, casi inabarcables. En sus calles, vías y aceras cada día se producen millones de desplazamientos, el motor de su vitalidad. Cómo se mueven sus habitantes, la geografía de su rutina diaria, está determinado por una combinación de constantes, costumbres y decisiones sobre infraestructuras, urbanismo y vivienda que pueden haber sido tomadas hace casi cien años. Entender cómo estos cambios, planes, políticas y pequeños agravios afectan a una gran ciudad es crucial para hacer que esta funcione, y hacer también que la vida de sus habitantes sea un poco más agradable”

    Joaquin Garcia Pando : ¿De verdad interesa el control parlamentario del gasto público? Sobre la cuenta general del Estado

    https://hayderecho.com/2018/05/03/control-parlamentario-del-gasto-publico-la-cuenta-general-del-estado/

    “dedicado a la Comisión parlamentaria en la que se estudian y debaten los informes realizados por el Tribunal de Cuentas, esto es, la Comisión Mixta para las relaciones con el Tribunal de Cuentas.

    En el mismo hablábamos sobre los orígenes del parlamentarismo moderno, que surge precisamente para controlar al gobierno. De esta idea y siguiendo el modelo inglés donde existe una comisión específica que entiende sobre las cuentas públicas–la célebre comisión Gladstone, primogénita de las comisiones parlamentarias-, casi todos los parlamentos modernos disponen de un órgano similar, donde se estudia y debate los informes técnicos que presentan los respectivos tribunales de cuentas al objeto de ofrecer un análisis objetivo sobre la forma en que se ha dado uso al dinero de los contribuyentes por parte del ejecutivo.

    Característica muy común en estas comisiones es que sobre la base de los informes técnicos pueden ser llamados los gestores públicos para rendir cuentas. La particularidad del caso español es que aquí sólo comparece el Presidente del Tribunal de Cuentas para presentar el informe (a veces en sesiones dónde se han visto más de veinte informes) pero sin que se prevea la comparecencia, en su caso, de los protagonistas de los informes, esto es, los gestores públicos al objeto de rendir cuentas de su gestión (art. 199 del Reglamento del Congreso), lo cual revierte en la falta de relevancia de los debates en el seno de dicha Comisión y, consiguientemente, de la función de control.

    La actividad de control parlamentario respecto del presupuesto se proyecta tanto en el momento previo de elaboración y aprobación del mismo – particularmente importante es el momento de asignación de los recursos-, como durante su ejecución y posterior rendición de cuentas por parte de los gestores públicos. Teniendo en cuenta el carácter anual (a pesar de lo recurrente del fenómeno de la prórroga presupuestaria) y cíclico del presupuesto y que actualmente se trabaja siempre dentro de escenarios plurianuales, podemos concluir que el control de un presupuesto debe mirar tanto a los anteriores como a los posteriores.

    En esta función de control –que reiteramos debe ser exclusivamente de carácter técnico-  la Carta Magna (art. 136) encomienda al Tribunal de Cuentas la remisión a las Cortes, con periodicidad anual, de dos documentos: la Cuenta General del Estado (en adelante, CGE) que viene a ser una certificación de la veracidad y credibilidad de las cuentas del Estado y el informe anual.

    Ello no obsta para que el Tribunal de Cuentas pueda realizar fiscalizaciones o auditorías especificas o extraordinarias sobre determinadas entidades o materias, lo cual ha venido realizando desde un primer momento, pero lo que hay que tener claro es que el Tribunal de Cuentas es un órgano constitucionalmente relevante en atención a esos dos documentos, directamente vinculados al control y sostenibilidad del gasto público.

    Debido al carácter cíclico del presupuesto del que hemos hablado, el  control ex post resulta especialmente útil, puesto que las observaciones o análisis que se puedan realizar sobre la forma en que se realiza un determinado gasto ode prestar un servicio, los modificados, retrasos o sobrecostes en un contrato (piénsese en las grandes infraestructuras), etc, son relevantes a la hora de discutir en sede parlamentaria el presupuesto del ejercicio siguiente. De ahí la importancia de disponer de la información precisa en el momento oportuno.

    La Cuenta General del Estado (en adelante, CGE supone) lo mismo que las cuentas anuales en las sociedades de capital. Es elaborada por la propia Administración y remitida por el Gobierno (en el ámbito privado la formulan los administradores), verificada por el Tribunal de Cuentas (auditor de cuentas) y aprobada por el Parlamento (Junta General). Teóricamente tanto la CGE como el Informe anual (del que adelantamos que ya no se hace)  están llamados a tener un papel esencial a la hora de controlar –en términos económicos- la acción del gobierno. Así fue concebida por los constituyentes siguiendo el ejemplo de otros países de nuestro entorno dónde se presenta en sede parlamentaria y habitualmente en un solo documento (sin distinguir entre CGE e Informe Anual), dentro del año siguiente al periodo al que se refiere y antes de que comience el debate sobre los presupuestos del ejercicio posterior (así, antes de que se debatan los presupuestos del ejercicio 2019 se remitiría a las Cortes la CGE del año 2017).

    Dicho documento, además de certificar la fiabilidad de las cuentas informa de forma global y lo más pronto posible acerca de la ejecución del presupuesto, permite detectar las ineficiencias o dificultades encontradas en la ejecución presupuestaria y en definitiva constituye un documento esencial para el control del gasto público.

    En el ámbito del derecho comparado y mirando a nuestros vecinos, tanto en Italia, Alemania,como en Francia sus respectivos Tribunales de Cuentas elaboran informes certificando la regularidad de las cuentas públicas, siendo dichos informes especialmente relevantes, tanto para los parlamentarios como para los medios de información y público interesado.

    Asi, por ejemplo, en Francia, tras la promulgación de su nueva Ley de Finanzas, se encomienda a la Cour des Comptes  “que certifique sobre la regularidad, fidelidad y sinceridad de las Cuentas del Estado”. El documento en el que se plasma dicho examen se presenta junto con el proyecto de ley de presupuestos del año siguiente al que se refiera (esto es, antes del 30 de junio, al igual que en Italia).

    Una característica propia de nuestro sistema jurídico-político actual es el todavía escaso interés real (al margen de soflamas y declaraciones políticas) por el control del gasto público, particularmente en su vertiente de rendición de por los gestores respecto de su gestión,  lo que se conoce con el término de accountability, concepto no plenamente interiorizado o asentado en nuestro país y que debe ser entendido al margen de toda consideración negativa o de forma análoga a la exculpatoria de una presunta gestión ineficaz.

    Reflejo de ese escaso interés, es que en España todo lo que tiene que ver con la Cuenta General del Estado apenas acapara la atención de parlamentarios, especialistas y mucho menos la del público. Y como muestra de lo que hablamos podemos traer a colación lo acaecido respecto de la última Cuenta General rendida al Parlamento, que refleja una tendencia consolidada durante años, probablemente porque no se le da toda la relevancia a la función de certificar la veracidad de las cuentas que se le atribuye en otros países vecinos.

    La CGE correspondiente al ejercicio 2015 se debatió en el Pleno del Parlamento en noviembre de 2017 en una sesión maratoniana, con  turnos tasados de intervención de no más de diez minutos por cada grupo parlamentario,en la que figuraba dentro del orden del día después de asuntos tan dispares como las proposiciones de ley presentadas para declarar la nulidad e ilegitimidad de los tribunales constituidos durante la Guerra Civil y el franquismo, o para reformar las costas en el procedimiento contencioso-administrativo[1].

    Tal y como se comprueba en el Diario de Sesiones del Congreso, una vez comenzado el debate sobre la CGE y durantela primera intervención se informó por la Presidenta que apenas quedaba media hora de debate, por lo que el tiempo dedicado por el Pleno del  Congreso a la aprobación de la CGE (los gastos no financieros superaron los 400.000 millones de euros) apenas sobrepasó los cuarenta minutos, con una ratio de más de 10.000 millones de euros por minuto, tal y como alguna vez se ha llamado la atención.

    Es cierto que previamente al debate en el Pleno la Declaración sobre la CGE fue debatida en la Comisión parlamentaria competente en otra sesión maratoniana en la que además se vieron, en apenas tres horas, otros catorce informes presentados por el Tribunal de Cuentas, una proposición no de ley, siete solicitudes de fiscalización de las Cortes y una Moción aprobada por el propio Tribunal[2]

    El escaso tiempo dedicado al examen y debate, afeado por los Diputados de la oposición, contrasta con lo relevante de su contenido tal y pusieron de manifiesto los parlamentarios en el breve debate tanto en Comisión como en Pleno. Así, a título de ejemplo: que en el Estado (no en el sector público local o autonómico)  no rindieron cuentas seis entidades obligadas a ello; que las previsiones de ingresos tanto de cotizaciones a la Seguridad Social como tributarios reflejadas en el presupuesto son irreales (el representante socialista las calificó de falsas directamente) lo cual se reitera desde 2011; que no existe inventario completo de parte importante del inmovilizado material de los bienes estatales (o sea que no se sabe los bienes que hay); que se recurre a la figura del crédito extraordinario para financiar programas de adquisición de armamento, práctica declarada inconstitucional, etc, etc.

    Como consecuencia del debate las Cortes suelen hacer recomendaciones tanto al Gobierno (asumiendo normalmente las que hace el Tribunal), sobre aspectos a mejorar en la gestión económica, e incluso al Tribunal de Cuentas a tener en cuenta en la fiscalización. El panorama resulta igualmente desolador; si vemos la última Declaración resulta un alto grado de incumplimiento de las recomendaciones que año tras año se hacen al Gobierno.

    Las causas de que la Declaración sobre la CGE y el debate sobre la misma pasen tan inadvertidos y suscite tan poco interés, son variadas. Desde luego que el carácter excesivamente técnico del documento no ayuda, por lo que quizás sería bueno un esfuerzo en presentar un análisis de la misma que pueda ser entendido por extraños en la materia.

    En todo caso señalamos los siguientes aspectos a considerar:

    • el enorme lapso de tiempo que transcurre en relación al ejercicio al que se refiere. En este aspecto hemos de agradecer a la Fundación Hay Derecho que en su estudio “Análisis del Funcionamiento del Tribunal de Cuentas. Comparativa europea” (2015) propusiera que la Declaración sobre la Cuenta General del Estado se publique en el ejercicio siguiente al que va referido, tal y como sucede en Francia, Italia y Alemania (en realidad en casi todos los países avanzados) analizando también los incumplimientos e irregularidades observadas a fin de ofrecer información adecuada al Parlamento.

    En este sentido el Tribunal de Cuentas aprobó el pasado 21 de diciembre de 2017 una Moción recogiendo estas ideas, esto es, apoyándose en la experiencia de los países citados (junto con Portugal y Reino Unido) se propuso que por Ley se estableciera la obligación de que el Tribunal  emitiera la Declaración en el año siguiente al ejercicio económico al que se refiera[3].

    Siendo éste un paso importante, a nuestro juicio le sigue faltando el elemento de interiorización y unión con el ciclo presupuestario. No se trata sólo de acortar plazos, sino que el documento sea útil al Parlamento y ello sólo se consigue tal y como demuestra la experiencia de los tres países citados, si el Parlamento conoce cómo se ejecutó el Presupuesto previamente a la aprobación del presupuesto del ejercicio siguiente.

    • la forma en que está concebido el debate sobre la Declaración de la Cuenta General del Estado, en el que se ignora al actor principal, esto es, el Gobierno. Citando a Martínez Lago, el debate sobre la cuenta y «la aprobación se sitúa en un plano de relaciones casi intraparlamentarias, con el órgano que realiza funciones de control externo por delegación de las Cámaras y suprime el posible resto de interés que pudiera quedar en las mismas por este acto de control». Particularmente interesante sería para los parlamentarios conocer, al menos en Comisión y de boca de los responsables de los gestores, las causas por las que no rindieron cuentas o que dieron lugar a reparos por el Tribunal, las causas de inejecución de los programas presupuestarios, etc.

    Si bien se podrían añadir algunas otras propuestas de mejora, estas dos resultan innegociables si realmente se quiere dotar al Parlamento de un instrumento idóneo de control del gasto público

    Aina Gallego : La gran mayoría de los parlamentarios están en Twitter: un 85% de los diputados en el Congreso español y un 80% de los parlamentarios autonómicos tienen una cuenta. Las redes sociales nos dan una oportunidad para examinar si los políticos y las políticas se comunican con el público de manera distinta en función de su género y si contribuyen con sus mensajes a confirmar los estereotipos de género. Para examinar estas cuestiones, analizamos las interacciones en Twitter entre ciudadanos y miembros de los diferentes parlamentos de todas las Comunidades Autónomas y del Congreso de los Diputados. Hemos descargado un total 125.846 tuits originales enviados por 1.221 diputados estatales y autonómicos entre diciembre de 2017 y abril de 2018.

    https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Emociones-ideologia-reproducen-estereotipos-Twitter_6_767183302.html

    “Un modelo estadístico permite examinar si hacen un uso del lenguaje distinto en función de su género. Una regresión logística Lasso usa como variable dependiente el género del político que escribe un tuit y como variables independientes las miles de palabras distintas que aparecen en todos los tuits. El coeficiente que se obtiene indica si existe correlación entre el género del autor y el uso de determinadas palabras. Por ejemplo, si la palabra “violación” aparece con mayor frecuencia en mensajes escritos por mujeres, el modelo la considerará una palabra muy correlacionada con el género del autor. Eliminamos de la lista resultante los nombres propios.

    Las conclusiones son claras: nuestros políticos y nuestras políticas usan un lenguaje estereotípicamente femenino y masculino. Quizás lo que más destaca es el uso de emoticonos. Las políticas utilizan muchos más emoticonos para comunicarse, a menudo relacionados con emociones (sonrisas, besos, enfado, tristeza, etc.). Además usan con mayor frecuencia rosas, altavoces, árboles de navidad y, sobre todo, muchos corazones. En cambio, en la lista de palabras que correlacionan con el género de los políticos hombres apenas aparecen emoticonos. Los pocos que hay con factuales como un triángulo, un documento, una sirena, dos cámaras de vídeo o la bolsa. Claramente, los políticos hombres son más reticentes a expresar emociones.

    Emoticonos utilizados por parlamentarios y parlamentarias

    Nuestras políticas también usan mucho más a menudo palabras relacionadas con temas de género, así como con temas sociales y con emociones, cumpliendo a rajatabla los tópicos sobre género.

    Tabla 1: Palabras que aparecen con mucha mayor frecuencia en tuits de mujeres en política.

    Nuestros políticos, en cambio, hablan más a menudo usando palabras relacionadas con la ideología y la política más clásica (“nacionalismo”, “militante”, “liberal”, “derecha”, “bipartidismo”, “comunista”, “regional”). Una categoría curiosa que surge en base a los datos es que los políticos usan mucho más a menudo verbos activos como “lograr”, “producir”, “iniciar”, “hundir”, “bajar”, etc., cumpliéndose el estereotipo de que ellas sienten y ellos hacen. Para acabarlo de completar, ellos h ablan más de coches, aeropuertos y deportes.

     

    Tabla 2: Palabras que aparecen con mucha mayor frecuencia en tuits de hombres en política.

    No podemos saber la causa de que nuestros políticos y políticas se amolden de forma tan llamativa a los roles más tradicionales de género (estamos hablando de medias, seguro que hay excepciones). Cabe poca duda de que ellos y ellas han tenido experiencias de socialización diferentes. Es posible también que cuando unos y otras hablan de forma contraria a los estereotipos sean penalizados o ridiculizados por los ciudadanos. Pero, al margen de cuál sea la causa, lo que está claro es que, lejos de romper los estereotipos, los políticos contribuyen a reproducirlos en las redes sociales”

    Marc Fortuño : La gigantesca bola de deuda global que debería preocuparnos

    https://www.elblogsalmon.com//indicadores-y-estadisticas/la-gigantesca-bola-de-deuda-global-que-deberia-preocuparnos?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_content=POST&utm_campaign=05_May_2018+El+Blog+Salm%C3%B3n&utm_term=CLICK+ON+CONTENT

    “La deuda mundial se encuentra en máximos históricos, alcanzando un monto total de 164 billones de dólares (137 billones de euros) en 2016, lo que equivale al 225% del PIB mundial. El mundo está ahora 12 puntos porcentuales más endeudado que el pico anterior en 2009, con China como fuerza catalizadora de esta deuda.La deuda pública desempeña un papel importante en la deuda mundial, debido al colapso económico durante la crisis financiera mundial y la respuesta de política, así como los efectos de la caída de los precios de los productos básicos en 2014 y el rápido incremento del gasto en el caso de los mercados emergentes y los países en desarrollo de bajos ingresos.Como se puede apreciar en el siguiente gráfico, la deuda pública de las economías desarrolladas se sitúa en el 105% del PIB, niveles medios no vistos desde la Segunda Guerra Mundial. En los mercados emergentes y las economías de ingresos medios, la deuda se acerca al 60% del PIB en niveles medios visto por última vez durante la crisis de la deuda de los años 80. Para los países en desarrollo, las proporciones medias de la deuda en relación con el PIB han estado subiendo a un ritmo rápido y supera el 40% a partir de 2017.

    ¿Qué países son los principales responsables de la elevada deuda?

    En términos absolutos, los 164,4 billones de dólares se repartían de la siguiente manera: 119,2 billones entre las economías avanzadas, 43,9 billones entre las economías emergentes y 1,3 billones entre las economías en desarrollo que bajos ingresos.

    Hay que destacar que tres países son los que aglutinan la mitad de la deuda global: Estados Unidos (48,1 billones), China (25,5 billones de dólares) y Japón (18,2 billones de dólares). Esta es una foto del momento, pero si nos centramos en términos dinámicos, en comparación a 2007, Estados Unidos y China han sido los grandes catalizadores de la deuda. En el caso de Estados Unidos, en el año 2007 asumió unos niveles de deuda de 33,6 billones de dólares, por lo que, tras nueve años, la deuda se ha disparado un 43%. Asimismo, con la política actual de Trump no parece que se vaya a controlar el déficit, por lo que deberíamos ver incrementos en su deuda pública.En contraste, tanto en términos absolutos como relativos al año 2007, China se lleva la palma. Si al inició de la Gran Recesión China mostraba una deuda de 4,9 billones de dólares, en 2016, ascendió sumó 20,6 billones adicionales a su deuda, lo que supone un incremento del 420%, debido a una política de bajos tipos de interés para incentivar la demanda interna del país

    Raul Jaime Maestre : Medidas para frenar las subidas de los alquileres

    https://www.elblogsalmon.com//sectores/medidas-para-frenar-las-subidas-de-los-alquileres?utm_source=NEWSLETTER&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_content=POST&utm_campaign=04_May_2018+El+Blog+Salm%C3%B3n&utm_term=CLICK+ON+TITLE

    mercado del alquiler español hay indicios para preocuparse, y mucho, de la evolución de los precios de algunas grandes ciudades. El Ministerio de Fomento ha admitido:

    • La imposibilidad de elaborar una estadística sobre la evolución de los precios de alquiler, la misma que existe para el precio de venta de las viviendas.
    • Estudiar que iniciativas se pueden poner en marcha con el objetivo de frenar la escalada de precios de los alquileres que impide la emancipación de los jóvenes españoles y actúa como freno a la movilidad laboral. Los experimentos realizados en Berlín y París, encaminados a contener el precio de los alquileres, han sido derogados o en los tribunales y no han servido para frenar el aumento de precios.Nos podemos preguntar: ¿Cuál es la solución para el mercado español del alquiler si Berlín y París han fallado en las medidas impuestas?

    Ley Alur: el fracaso fue las excepciones a la ley

    En París, en 2015 el Gobierno de François Hollande aprobaron la ‘ley Alur’ por la que no se podía alquilar un piso ni un 30 por ciento por debajo de la media del mercado ni un 20 por ciento por encima de dicha media.Sin embargo, dicha ley establecía algunas excepciones, como contar con buenas vistas, jardines, piscinas o portero físico… Estas excepciones acabaron distorsionando los límites impuestos por la ley y empezó actuar la picaresca.En 2017, el Gobierno francés derogó la ley, pudo verse que después de 2 años de su entrada en vigor la oferta de viviendas en alquiler había disminuido un 15 por ciento y que un tercio de las viviendas superaban los máximos establecidos.Por otra parte, los precios de los alquileres se moderaron tanto en los mercados afectados por la ley como en los que no estaban sujetos a su aplicación. Por tanto, la conclusión que sacaron fue que ni el Gobierno sabía si ley contribuyó a la moderación de los precios o fue una demanda negativa a pagar los precios desorbitantes lo que provocó por reducirlos.

    Berlín también sufrió su fracaso por las excepciones a la normativa

    En la ciudad de Berlín ha pasado algo parecido. Su normativa para frenar los alquileres se encuentra a la espera de una resolución del Tribunal Constitucional Alemán. El alcalde de Berlín decretó en 2015 que los alquileres no pudieran aumentar de un año a otro más de un 10 por ciento por encima de las rentas medias que se pagaban, siempre que el piso no hubiese sido reformado o vacío.Pero con pequeñas obras muchos de los arrendatarios de Berlín lograron que se aplicara la excepción, lo cual no ha evitado las revisiones de los alquileres por encima de la cantidad establecida por normativa y además se endurecieron las condiciones de acceso a los inquilinos a poder alquilar.

    Evolución del mercado español del alquiler

    No es conveniente hacer paralelismos entre la evolución de los alquileres en el mercado español y los precios de compraventa de las viviendas porque no funcionan del mismo modo, y su evolución ha sido muy diferentes en esta última década.Los precios de los alquileres en España son más sensibles a la subidas excesivas. Se puede aumentar el alquiler al arrendatario de forma exagerada, pero en cuanto se dé cuenta de que paga mucho más que los otros se irá a otra vivienda.La situación del mercado en Barcelona es que a partir del otoño del 2017 ha empezado a bajar el precio de la vivienda alquilada, y en Madrid se ha ido moderando las subidas respecto a los años anteriores.Los alquileres registran, sobre todo en Madrid, Barcelona y Baleares, han sufrido fuertes repuntes, pero también en algunos barrios de estas zonas ya se empiezan a agotar esas subidas de precios, lo que hace que comience a truncarse la senda alcista de la rentabilidad bruta por alquiler.Por tanto, los precios de los alquileres se están moderando allí donde primero comenzaron a repuntar fruto de la normalización del mercado y dada la situación laboral y los salarios españoles, la subida de las rentas será finita y, por tanto, tendrá un tope.

    Posibles propuestas para el mercado español del alquiler

    Des que empezaron a aumentar los alquileres en España, han sido muchos los que apuestan por este clase de iniciativas de limitar por ley las subidas de precios. Aunque, las dos experiencias fallidas de París y Berlín ponen duda en su efectividad.Se demuestra que el techo natural de los alquileres están en las posibilidades reales de los arrendatarios y no en la intervención de ningún organismo público. Para normalizar el precio se pueden aplicar incentivos a los arrendadores de viviendas vacías para que las alquilen garantizando cobertura jurídica, así como potenciar proyectos de vivienda en alquiler en suelos públicos.Otra alternativa es fijar desgravaciones fiscales, como por ejemplo las ayudas a la reforma de viviendas destinadas al alquiler. Por otra parte, se puede llevar acciones hacía la ocupación ilegal, y la concesión de licencias exprés para cambios de uso de otro tipo de inmuebles, como por ejemplo locales comerciales, para que puedan ser reformadas como viviendas.Otra opción es que el mercado actúe libremente porque cualquier ayuda, subvención o incentivo se ha visto cómo se incorpora automáticamente al precio de la vivienda de alquiler. Siendo más útil garantizar la seguridad jurídica y ofrecer a los arrendadores un marco estable y fiable para que si alquilan su vivienda y se enfrentan a un impago, tengan la certeza de que podrán disponer de su vivienda con rapidez”

    Enrique Dans: Facebook comenta, en una de las conferencias de su F8, cómo utiliza las etiquetas en los varios miles de millones de fotografías que los usuarios suben a Instagram para entrenar a sus algoritmos de reconocimiento de imágenes, y cómo eso le ha permitido mejorar los estándares de la industria en este sentido y que sus algoritmos sean capaces de alcanzar una fiabilidad del 85.4%

    https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/16329be1e236bcf7

     

    “Quien tiene un conjunto de datos etiquetados de manera razonablemente fiable tiene un tesoro, porque puede utilizarlos para entrenar a un algoritmo y conseguir que una máquina sea capaz de entender el significado de lo que hay en esos datos. Recientemente comenté el caso de Qure.ai, una compañía con la que entré en contacto a través de Netexplo, que recopilaba archivos de radiólogos y otros profesionales médicos que trabajaban con imágenes (escáneres, tomografías, etc.) y que solían guardarlos etiquetados con el diagnóstico correspondiente. Eso permitía, alimentando al correspondiente algoritmo, desarrollar un sistema capaz de diagnosticar tumores a partir de imágenes médicas, algo que hoy es preciso llevar a cabo de manera manual y que, obviamente, no está exento de error. Con el tiempo, la predicción de la compañía era que, a medida que la fiabilidad del algoritmo se incrementaba, los médicos muy probablemente dejarían de querer diagnosticar esas imágenes manualmente por miedo a pasar por alto determinados patrones que la máquina sí podía reconocer, algo que eventualmente, a lo largo del tiempo, podría determinar que esa habilidad se perdiese.Cada vez está más clara la importancia de que las compañías de todo tipo sean conscientes de estas cuestiones. La clave ya no está en contar con los mejores profesionales, sino en el hecho de que tu actividad te permita generar datos estructurados que puedan ser utilizados para entrenar a los correspondientes algoritmos. Da igual lo que hagas, plantéatelo: ¿cómo podrías hacer que el día a día, la operativa de tu compañía sea capaz de generar ese repositorio de datos correctamente etiquetados que puedan ser suministrados a un algoritmo para su aprendizaje? ¿Qué podríamos llegar a hacer si un algoritmo consigue un nivel de fiabilidad elevada en ese sentido?Como en todo, la cuestión es más de mentalidad que de otra cosa. Entender el problema permite llegar antes no solo a una definición de objetivos razonables, sino también a una identificación más rápida de problemas potenciales que permita trabajar en su resolución. A la hora de imaginar qué tareas puede llegar a hacer un algoritmo, la mayor parte de los directivos se encuentran con limitaciones de planteamiento: ven una gran cantidad de sus procesos como intrínsecamente humanos, y son incapaces de imaginar que determinadas habilidades para las que hoy se requiere una persona puedan llegar a ser dominadas por una máquina. Obviamente, los algoritmos no van a hacerlo todo, o al menos no de la noche a la mañana: los proyectos de machine learning precisan de una primera fase sumamente compleja y dura en la que que hay de definir objetivos concretos, recolectar datos, transformarlos y suplementarlos con más datos adicionales antes de poder pasar a armar modelos y hacer predicciones o diagnósticos que puedan ser evaluados… pero a pesar de la dificultad de esos proyectos, una cosa está clara: los datos son la auténtica barrera de entrada, la clave de la cuestión, lo que va a diferenciar a las compañías capaces de avanzar en ese sentido de aquellas que no lo consigan.Orientar la actividad de una compañía a la generación de datos analizables no es algo que requiera un enorme esfuerzo ni cambios radicales: simplemente requiere entender los objetivos y atacar el problema de la manera adecuada. Empezar pronto, en cambio, es una garantía de, cuando menos, tener hechos los deberes para lo que pueda venir. Los datos como auténtica ventaja competitiva. Las compañías tecnológicas hace tiempo que lo tienen claro. ¿Qué puedes hacer tú en la tuya?”

     

     

    Andrea Lucai : ¿Hacia una reforma “light” de la UEM?

    http://blognewdeal.com/andrea-lucai/hacia-una-reforma-light-de-la-uem/

    “El animo ánimo reformista parece estar apagándose en Europa. Frente al impulso francés, la nueva coalición en Alemania y los países del norte de Europa están echando jarros de agua fría a las reformas más ambiciosas que buscan establecer mecanismos comunes para contrarrestar las asimetrías entre países. Hay cierto consenso en las carencias de la UEM, pero, cuando entran en juego los asuntos del dinero, las soluciones y los tiempos para aplicarlas varían mucho. Los plazos tampoco ayudan, teniendo en cuenta que las elecciones del parlamento europeo serán en mayo de 2019. Se abren las apuestas: ¿qué reformas impulsará el Consejo Europeo de 28 y 29 de junio?Existe consenso en el diagnóstico: la UEM es incompleta, sigue manteniendo un elevado componente de riesgo país, tanto en el ciclo económico como en los sistemas financieros. La intensidad y/o duración de los ciclos y los costes del ajuste siguen siendo eminentemente nacionales. Faltan mecanismos que permitan a los países afrontar estas asimetrías. Las diferencias vienen en las soluciones: la asimetría puede resolverse, bien con soluciones europeas que suponen la puesta en común de recursos para enfrentar los riesgos de manera conjunta, bien a través de mecanismos de mercado y de que sean los propios países los que fortalezcan sus propios colchones nacionales (debilitados con la crisis) para afrontar las crisis.En el bloque de las soluciones comunes se plantean propuestas (varias ya apuntadas en 2015 en el informe de los cinco presidentes) que implican una mutualización de recursos a nivel europeo: un Tesoro europeo con un presupuesto con capacidad anticíclica, eurobonos, impulsar la unión de mercados de capitales, o completar la unión bancaria con un sistema europeo de garantía de depósitos (SEGD) y dotando de suficiente capacidad financiera al Mecanismo Único de Resolución (MUR) para hacer frente a las situaciones de resolución y de iliquidez. Este tipo de soluciones parecen, sin embargo, lejos de la agenda política. Como veíamos, la propia Comisión ‒que debería ser el principal garante de la política de lo común‒ ya se ponía la venda antes de la herida y reducía en su informe de mayo del año pasado sus ambiciones mutualizadoras.Este último año se han planteado dos tipos de estrategias disuasorias por parte de los que están en contra de las soluciones comunes. La primera es posponer cualquier mutualización hasta que los países hayan resuelto antes sus pasivos contingentes –por ejemplo, el paro y los desequilibrios fiscales (déficit y niveles de duda)– antes de pensar en un presupuesto europeo; o los activos dudosos y las tenencias de deuda pública en el sistema financiero, antes de completar la unión bancaria. La segunda, plantear otro tipo de alternativas que buscan soluciones de mercado y que los países mejoren su propia capacidad para hacer frente a la crisis. Son propuestas que plantean distintos tipos de problemas (pudiendo incluso ser contraproducentes), como veíamos, por ejemplo, para el caso de los mecanismos de titulización de la deuda soberana (ESBies) o de un Fondo Monetario Europeo.Sin embargo, parece que tanto las dificultades procedimentales de la negociación en Europa como el cambio en la voluntad política –especialmente en los dos últimos meses– nos están llevando incluso fuera de este segundo tipo de alternativas. Las dificultades procedimentales se observan sobre todo en el caso de la Unión de Mercados de Capitales (UMC) donde existe un alto consenso político sobre la necesidad de impulsarla, porque implica un tipo de estrategia que a todos contenta: mercados más integrados que permitan compartir riesgos a través del sector privado (y no vía recursos públicos). El Brexit ha acelerado además este interés al concentrarse en el Reino Unido la mayor parte de la actividad del mercado de capitales europeo (entre el 40 y el 80 por ciento, dependiendo del segmento de mercado).No obstante, su desarrollo se ha visto lastrado por las dificultades de armonizar esquemas legislativos de 27 países y el progreso del plan de acción de la UMC lanzado en 2015 ha sido lento. El pasado marzo, la Comisión presentó una nueva iniciativa para acelerar las reformas en los mercados de fondos de inversión, de bonos garantizados y en las operaciones transfronterizas de créditos y valores. Bruegel, acaba de presentar ante el Ecofin una propuesta que prioriza el reforzamiento de la Autoridad Europea de Mercados y Valores con más recursos y competencias, para que sea esta la que lidere el proceso de la UMC.En el ámbito de la unión bancaria y de los mecanismos anticíclicos en Europa, el freno está viniendo sobre todo por la pérdida de apetito y de la posibilidad de acuerdo político. En un comunicado conjunto del pasado marzo, los ministros de los países escandinavos y bálticos y de Irlanda y Países Bajos bajaron las expectativas sobre la reforma de la UEM, resaltando que los cambios deben tener el apoyo de la opinión pública en los estados miembros. En este sentido, enfatizan las reformas a nivel de país (colchones fiscales nacionales y reformas estructurales) y limitan las reformas europeas a un respaldo fiscal para el MUR y a la posible reconversión del MEDE en un FME, incluyendo la posibilidad de un esquema de reestructuración de deuda soberana ‒lo que es inaceptable desde el punto de vista de los países sur con mayores niveles de deuda pública, por la desconfianza que introduciría en el mercado de deuda soberana un esquema de este tipo‒. También el grupo parlamentario alemán del CDU/SPD ha puesto freno a iniciativas que supongan una capacidad fiscal de la UE o incluso a un FME, si no hay reforma de los tratados (sin Alemania es imposible avanzar).El péndulo se está moviendo rápidamente hacia soluciones de mínimos. Se hace más vigente que nunca la muy repetida cita de Monnet: “¿De haber adoptado antes unas medidas tan simples, hubieran evitado la gran crisis? Plantearse esta cuestión es ignorar que los hombres solo aceptan el cambio resignados por la necesidad y solo ven la necesidad durante la crisis.” Las reformas solo son posibles en tiempos malos.Queda todavía la esperanza del importante capital político que ha puesto sobre el tapete Francia –y Macron en persona– en favor de una reforma en Europa. Algo tiene que darle el Consejo Europeo de finales de junio. Mi apuesta, desafortunadamente, es por una reforma light: la agenda acelerada de la UMC de la Comisión, algún fondo europeo para emergencias (rainy day fund), una capacidad financiera suplementaria para el MUR en el MEDE, y una patada hacia adelante para el resto de temas, incluido un plan de medio plazo para el SEGD.”

     

     

    Alfaro  Aguila Real : Costes de transacción mentales: Spotify como sociedad mutua de los que escuchan música

    http://derechomercantilespana.blogspot.com.es/2018/05/costes-de-transaccion-mentales-spotify.html

     

    Arnold Kling ha publicado una entrada sobre los costes de transacción mentales, es decir, los gastos de energía que provoca el decidir. Recuérdese que el cerebro consume el 20 % de la energía de todo el cuerpo. Decidir es costoso, de ahí que haya dicho muchas veces que el Derecho de protección de los consumidores debe basarse más en dar a los consumidores “buenos consejos” que en darles más información. Los consumidores no quieren decidir, especialmente, cuando no hay nada placentero ni creativo ni realizador en la decisión. ¿Qué interés tiene escoger entre una marca de dentífricos y otra salvo para alguien obsesionado con la gengivitis? Muchas de las decisiones económicas entran dentro de esta categoría. Pero no son las únicas en las que, como Bartleby, preferiríamos no tener que decidir. Precisamente aquellas decisiones respecto de las que la Psicología Económica nos advierte que adoptamos irracionalmente (la decisión de asegurarnos frente a la enfermedad y la de ahorrar para la vejez) son decisiones muy costosas energéticamente y que producen ansiedad, no sólo por la posibilidad de equivocarse, sino por las renuncias que implican en términos de consumo presente. Una sociedad que se pretenda respetuosa con el individuo y su libertad de decisión como son todas las occidentales; que ponga en el centro al individuo, su dignidad y su libertad para elegir sus fines en la vida y los medios para alcanzar tales fines no tiene, necesariamente, que remitir a los individuos todas las decisiones. Bajo el velo de la ignorancia y en pleno uso de su libertad, muchos preferiríamos, como Bartleby, no tener que tomar decisiones que no nos producen ningún placer. ¿Cómo se explica, de otro modo, que se gaste tantísimo dinero en delegar en otros las decisiones de inversión de nuestros ahorros?

    Dice Atul Awande:

    Nuestro modelo sobre lo que corresponde hacer a un médico es el del Doctor Informador. El médico le proporciona a Vd., los datos sobre la enfermedad que padece y sobre las opciones de tratamiento que existen. Está esta posibilidad, esta otra y esta otra. La primera tiene estos riesgos y estas ventajas, esta otra tiene estos inconvenientes pero… En fin, ¿qué quiere usted que hagamos? Es una conversación en la que el 95% de la conversación lo lleva el médico y el paciente el 5%.Los médicos del futuro deben reorientar su actuación y ponerse en “modo-asesor”, es decir, no solo señalar cuáles son las opciones sino también deducir o extraer del paciente sus objetivos vitales para, de esta forma, realizar la recomendación que mejor se ajuste a tales objetivos en términos de cantidad y de calidad de vida. La gente tiene más prioridades que la mera supervivencia. 

    Un buen grupo de decisiones que deben eliminarse son aquellas a las que se refiere Kling en su entrada: las que no superan un análisis coste-beneficio en términos de costes energéticos para nuestro cerebro de adoptar la decisión y beneficios de elegir una de las dos alternativas. De hecho, cuando se dice que la tecnología no es más que inteligencia situada fuera de nuestro cerebro, bien podría añadirse que la tecnología no es más que una forma de automatizar decisiones. Se refiere Kling a la crítica de Shirky a los “micropagos” como forma de retribuir a los artistas por escuchar sus canciones. Spotify, con su tarifa plana, es una forma mucho más eficiente de retribuir a los artistas. Los que escuchamos música hacemos un fondo común que se distribuye – a través de Spotify – entre los artistas (¡ojalá! es obvio que las grandes discográficas retienen la mayor parte de esos ingresos) en función de cuántas veces oímos cada una de las distintas composiciones musicales. Lo propio ocurre con Amazon Prime. Se refiere finalmente a negocios como el de Netflix o HBO. ¿Cuánto tardará en aparecer un agregador?Como explicamos en esta entrada, resumiendo a Levinson/Odlyzko, la tarifa plana reduce “los costes de evaluar las distintas ofertas con precios diferentes en términos de esfuerzo mental”. Kling aplica el razonamiento a los tratamientos médicos. Y, en efecto, es probable que los costes de transacción mentales sean especialmente elevados si se nos pide que nos decidamos por uno u otro tratamiento en función de su diferente coste. Tal decisión debería tomase sólo en función de la eficacia del tratamiento. Y, cuando somos los pacientes, nuestros incentivos nos llevan a elegir el tratamiento más eficaz con independencia de su coste – si estamos asegurados – lo que explica por qué los sistemas – como el norteamericano – en los que no hay “racionamiento” de los tratamientos médicos para aquellos que pueden pagar la prima correspondiente, el coste de la asistencia sanitaria se dispare en comparación con países que centralizan la financiación de la misma. Como dice Kling, asignar a los médicos las decisiones sobre los tratamientos convenientes “nos ahorra costes de transacción mental”. Kling sigue creyendo, no obstante, que es mejor que los pacientes conozcan los precios, lo que no es incompatible con esta “delegación” de la decisión en los médicos.No obstante, creo que, a menudo, tomar la decisión de delegar la decisión en el grupo o en un tercero es lo más eficiente. Aunque los costes de transacción mentales puedan ser relevantes, es probable que no sean los más relevantes. Si deferimos la decisión a otro o al grupo es porque, de esa forma, obtenemos las ventajas de las economías de escala y la especialización en la adopción de decisiones (eliminando millones de transacciones individuales) y aumentamos las probabilidades de adoptar la decisión correcta, reduciendo el despilfarro y la comisión de errores”

    Alvaro Corazon Rural : Ronald Reagan no fue el que descubrió la importancia de las imágenes, pero sí el presidente estadounidense que le dio un impulso definitivo. Grabó más horas de vídeo que los cinco presidentes anteriores. En buena parte, por el gran desarrollo de la imagen en los años en los que fue presidente, pero también porque, en lugar de ser escrutado por las televisiones, se propuso fehacientemente dominarlas a ellas y marcarles la agenda. Un documental estrenado el año pasado, The Reagan Show, de Sierra Pettengill y Pacho Velez y que se puede ver en Filmin, analiza desde ese punto de vista, nunca mejor dicho, la figura del presidente americano. Un analista que aparece en los primeros minutos de la película introduce perfectamente el tema, dice: «Tenía capacidad para liderar, el problema era adónde, ¿a un decorado de Hollywood?»

    http://www.jotdown.es/2018/05/el-show-de-reagan/

    “El documental está elaborado con tomas falsas de los vídeos que difundía la Casa Blanca sobre la actualidad presidencial. Se le ve discutiendo con su mujer, Nancy, ideas sobre cómo aparecer en las fotografías durante unas vacaciones. Sobre la marcha, se le ocurre a él salir intentando cortar un árbol con una motosierra mientras ella se lo impide y ambos ríen llevándolo a cabo, hieráticos para la foto. Es muy elocuente otro vídeo en el que expresa su total confianza y cercanía por un candidato de New Hampshire, John Sununu, para el que pide el voto aunque es incapaz de recordar y pronunciar su nombre correctamente durante varias tomas.

    A su gabinete se le ocurrieron mil y un trucos para cortar a los periodistas. Cuando se acababan las preguntas, se acababan. Se podía ir la iluminación de la sala por completo para que las cámaras no captasen nada y ahí no se hablase de nada más. Una pregunta comprometida la podía interrumpir Nancy entregándole por (supuesta) sorpresa la tarta de cumpleaños en plena rueda de prensa. El espectador tuvo durante años la sensación de que su presidente se dedicaba exclusivamente a entrar en helicópteros y salir de coches. Esa era una forma de tener a la prensa lejos de él cuando se dirigía a un lugar o lo abandonaba. Los periodistas estaban tras una barrera desgañitándose, pero solo alcanzaban a registrar imágenes del presidente moviendo la mano para saludar con una sonrisa helada. El músico español Sabino Méndez, cuando se le preguntó recientemente por el Gobierno Trump, se quejaba de que en su época era peor: el presidente de Estados Unidos era un actor, exclamó. Esa realidad era chistosa no hace cuarenta años, sino hace cuatro días. En El Mundo Today, por ejemplo, se hizo con respecto al actual líder del PSOE: «Pedro Sánchez se derrumba y reconoce que es un actor».Lo relevante entonces era que ese actor tenía el botón nuclear. En Spitting Image, el glorioso programa de humor satírico británico con marionetas, este hecho se subrayaba con frecuencia. Aunque se hacía más referencia a la edad de Reagan que a su profesión, como cuando confundía el «nuke button» con el «nurse button» o iba sin disfraz en Halloween porque un señor de su avanzada edad con acceso al botón nuclear no necesitaba disfrazarse de nada esa noche. «Soy un anciano senil con su dedo en el botón, no se me ocurre nada más terrorífico que eso», decía.

    The Reagan Show (2017). Imagen: CNN Documentary Films.

    Muestra del pánico que se le tenía a la guerra nuclear fue la película The Day After, de Nicholas Meyer. El film relataba cómo sería una guerra nuclear y los estragos de la radiactividad en un pueblo estadounidense. Tenía antecedentes. The War Game, de Peter Watkins, para la excelente ficción televisiva de la BBC, se rodó en 1965 y no fue emitida hasta 1985, cuando se estaba programando Threads, el mismo argumento que The Day After, pero en los suburbios de Sheffield. Cuenta la leyenda que Reagan vio el telefilm en su versión americana y quedó fuertemente impactado. Tanto que cambió su política con respecto a la URSS y firmó los tratados de no proliferación y desarme con Gorbachov. Pero eso es lo que dice la leyenda. El documental da a entender que el motivo fue el Irangate, el escándalo de venta de armas a Irán en su guerra contra Irak, cuyos beneficios fueron a financiar a la Contra nicaragüense. Dos actividades prohibidas por el Senado, además de que la entrega de armas se realizó a cambio de la liberación de unos rehenes estadounidenses secuestrados en Líbano, lo que contradecía la línea marcada por el propio Reagan de no negociar con terroristas. Y también se habló de connivencia de la CIA con el tráfico de cocaína para financiar lo que no se podía financiar. Todo un cuadro que fue el momento más bajo de su presidencia. En la comisión de investigación quedó en evidencia, con altos cargos encarcelados por mentir —luego indultados por Bush padre en 1992— y un Reagan que se contradijo con lo que recordaba y luego dejó de recordar. Del 67% de popularidad pasó al 46%. Es ahí donde este documental sugiere que Reagan ató cabos y, para salir del bache, decidió virar 180º en su política con la URSS, país al que se había referido antes como «el imperio del mal» que en la historia sería considerado como «un montón de ceniza», e iniciar, en palabras de un entrevistado en la película, una nueva estrategia: «Lo apostó todo a una coproducción soviética», manifiesta en términos cinematográficos. El propio Reagan anunció antes de un viaje a Moscú, y las imágenes aparecen en el documental, que en su presidencia iba a aplicar una técnica que aprendió en el mundo del espectáculo:«Guardar algo para el tercer acto».En cuanto dio los primeros pasos, el ala derecha del Partido Republicano se manifestó en contra y acusó a su presidente de «alinearse con los demócratas, los liberales y los bolcheviques». La estrategia hasta ento nces había sido La guerra de las galaxias, también con connotaciones cinematográficas, y consistía en un programa armamentístico de nueva generación que obligaría a los soviéticos a aumentar su presupuesto militar. En términos históricos, es un lugar común afirmar que ese movimiento táctico de Reagan dio la puntilla al imperio soviético. Que los comunistas no pudieron gastar tanto en armamento y su economía colapsó es algo que se ha repetido con frecuencia. La realidad es más prosaica. No se conoce a ciencia cierta cuáles fueron los presupuestos soviéticos reales de Defensa, pero la mayoría de estimaciones indican que su incremento por encima del americano comenzó en los setenta, antes de la llegada del actor a la Casa Blanca. Lo que sí son hechos incuestionables es que a principios de los ochenta la tensión entre las potencias fue en aumento, hasta el punto de que los soviéticos derribaron un avión de pasajeros por error, y que el accidente de la central de Three Mile Island en Pensilvania había traumatizado a la opinión pública. Hay opiniones que consideran que el movimiento NWFC (Nuclear Weapons Freeze Campaign) tuvo que ver en su giro de halcón a negociador hombre de paz. Si leemos sus diarios, An American Life, publicados en 1990, Reagan cuenta que tras el derribo del avión envió a su secretario de estado George Shultz a reunirse con Gromyko en Madrid para organizar una conferencia con Andrópov, pero el ministro soviético se mostró «a la defensiva» y «desconcertado», negando cualquier responsabilidad en el ataque. Ese mismo otoño coincidió con que Reagan vio la película The Day After.

    Bush, Reagan y Gorbachov. The Reagan Show (2017). Imagen: CNN Documentary Films.

    Día de Colón. Por la mañana, en el campamento D, puse la película que la ABC va a emitir el 20 de noviembre. Se llama The Day After, en la cual, Lawrence, en Kansas, es aniquilado en una guerra nuclear con Rusia. Está rodada con grandes recursos, ha costado siete millones. Es muy efectiva y me dejó muy deprimido. Hasta ahora no se han vendido ninguno de los veinticinco anuncios programados y entiendo por qué. Mi propia reacción: tenemos que hacer todo lo posible por la disuasión para que nunca haya una guerra nuclear.Una experiencia muy aleccionadora con Cap. W. y Gen Vessey en la sala de crisis de la Casa Blanca. Un resumen de la totalidad de nuestro plan en el caso de un ataque nuclear. Hay muchos aspectos del informe que había solicitado al Pentágono dos años antes que permanecen tan secretos incluso ahora que ni siquiera puedo empezar a discutirlos. Pero, en pocas palabras, eran el escenario de una secuencia de sucesos que podrían llevarnos al final de la civilización como la conocemos. De varias maneras, la secuencia de eventos descrita en las sesiones informativas fue en paralelo a la de la película de la ABC. Sin embargo, todavía había algunas personas en el Pentágono que decían que una guerra nuclear era «ganable». Pensé que estaban locos. Peor aún, parecía que también había generales soviéticos que pensaban en términos de ganar una guerra nuclear.Pero lo que realmente se salió de la norma a mediados de los ochenta fue la nueva política que marcó el Kremlin. Gorbachov, apadrinado por Thatcher ante el estadounidense, tuvo química con Reagan y juntos dieron pasos decisivos hacia la superación de la guerra fría, un episodio histórico muy celebrado, pero que aún no se puede decir que haya terminado a tenor de la resistencia de Putin a perder el área de influencia exterior de su país y la obsesión de Estados Unidos por arrebatársela.  

    Gorbachov, sugiere el documental, rivalizó con Reagan en popularidad, pero a la postre eso a él tampoco le sirvió de nada. Los problemas de la URSS se venían gestando desde hacía un cuarto de siglo. Pretender cambiar el sistema política y económicamente al mismo tiempo condujo a la URSS al caos político y la desintegración, en contra de los deseos de sus ciudadanos, que habían votado por su permanencia poco antes de su desaparición. Una última burla de la nomenklatura por todo lo alto.  

    Por eso, The Reagan Show, a fuerza de denunciar la superficialidad del discurso de Reagan, se queda en la superficie. En la biografía de Edmund Morris sobre el presidente, Dutch: A Memoir of Ronald Reagan, se señala que su plan y proyecto estrella de La guerra de las galaxias tenía su origen en un cuento que le gustaba de niño, Una princesa de Marte, donde Edgar Rice Burroughs, creador de Tarzán, ideó un sistema de defensa contra rayos en el planeta rojo. También tuvo que desmentir tras abandonar la presidencia que su mujer, Nancy, organizase su agenda política después de consultar con astrólogos, aunque la Casa Blanca admitió que sí que frecuentaba a adivinos y personajes del ramo. Sin embargo, en apariencia era un actor venido a menos sin cultura alguna, pero también fue un líder sindicalista en su gremio desde los años cuarenta, cargo que desempeñó con fervor anticomunista en pleno macartismo. Su carrera política no fue tan oportunista como pudiera parecer, tenía experiencia dilatada, y de esos contrastes no nos enteramos con este documental.

    Su gran éxito fue conseguir que, durante la terrible crisis que atravesó Estados Unidos en los años setenta, las clases medias dirigieran su rabia hacia los que tenían por debajo en lugar de a las élites. No fue solo cosa suya, pero ahí se produjo el gran cambio de paradigma, la retórica de la eficiencia y la eficacia, que significa lo mismo, pero se suele decir dos veces. Tal vez en un reflejo de lo que el profesor Manuel Castells, de la Universidad Autónoma de Madrid, bautizó como un sistema económico dual, donde la prosperidad de unos supone la ruina de otros grupos sociales. En el que, mientras crece la desigualdad, las cifras macroeconómicas quedan niqueladas. El mundo en el que todos vivimos actualmente, nada menos.

    Para acometer estos cambios radicales se sirvió de un espectacular dominio de los medios, que se muestra casi pornográficamente en este documental, en el que lo que más llama la atención es su satisfecha hipocresía en cuanto, aparentemente, una cámara ha dejado de grabar.

    También fue uno de los mayores promotores del ideal de la familia norteamericana, presumió de la suya propia, pero años después su hija, Patty Davis, confesó en un libro que las relaciones entre ellos eran lamentables, con indiferencia absoluta de su padre hacia ella y abusos físicos, golpes, por parte de su madre, una Nancy Reagan adicta a las pastillas, reveló. De ahí tal vez su venganza apareciendo en la portada de Playboy con un musculado negro sosteniendo sus pechos desnudos. Unas polémicas que ponían en duda el tan cacareado carácter cercano y hogareño de su padre.

    Al término de este documental —y de su presidencia— admitió que no podría haber sido presidente sin su experiencia como actor, ya que, al fin y al cabo, no hacía otra cosa que interpretar el papel de su vida. The Reagan Show es por tanto un viaje a través de la realidad paralela, ese mundo de ficción y fantasía protagonizado por el presidente mientras se duplicaba la población reclusa en ocho años, aumentaban en cientos de miles las personas sin hogar («Muchos de los vagabundos lo son por propia elección», manifestó Reagan al respecto en la cadena de televisión ABC), creció el fundamentalismo islámico y se llevó a cabo una injerencia en Latinoamérica cuando menos cuestionable. Pero, y aquí está el quid, fue el primer presidente que apareció en el retrato oficial sonriendo y eso triunfó más que la Coca-Cola. La prueba es que, después, todos han tenido que hacer lo mismo”

    Emilio de Gorgot: Cómo las franquicias están envenenando Hollywood

    http://www.jotdown.es/2018/05/como-las-franquicias-estan-envenenando-hollywood/?utm_source=Jot+Down+News&utm_campaign=273b379645-RSS_EMAIL_CAMPAIGN&utm_medium=email&utm_term=0_127666468b-273b379645-135491965

    “Hollywood se ha quedado sin ideas y a su público no parece molestarle lo más mínimo. Al menos, al público que le va quedando. Un dato demoledor: de las treinta películas más taquilleras del 2017, veinticuatro fueron remakes o episodios de franquicias (secuelas, precuelas, reboots). ¡Veinticuatro de treinta! Entre los diez mayores éxitos del año, ninguno fue una historia original que no se hubiese llevado antes a la pantalla.

    Es verdad que los remakes y franquicias existen desde siempre. La primera película de terror de la historia del cine fue Le Manoir du Diable, un cortometraje dirigido por George Méliès en 1896. Tuvo mucho éxito; al público le encantaba contemplar las repentinas apariciones y desapariciones de personajes en la pantalla —incluyendo a ¡Satán en persona!—, o la mágica transformación de un esqueleto en un enorme murciélago. Efectos muy sencillos, aunque por entonces asombrosos. Meses después, Méliès estrenó Le Château hanté, con un argumento similar y la novedad de ser su primera película «en color». Vamos, que algunos elementos, como el traje del protagonista o el decorado, eran coloreados a mano sobre cada copia de la película, un procedimiento muy laborioso que explica que solo durase un minuto, frente a los tres minutos de la anterior. Pues bien, el cineasta inglés George Albert Smith compró una copia de Le Château hanté por correo y, tras verla, decidió rodar su propio remake, el primero que se conoce, titulado The Haunted Castle.

    La primera secuela en formato de largometraje también es muy antigua. En 1915, D. W. Griffith obtuvo un resonante bombazo comercial con Birth of a Nation, una superproducción épica que levantó un considerable revuelo porque, aunque era una gran película desde el punto de vista puramente cinematográfico, también es un ejemplo de cómo una obra puede ser artísticamente admirable y, al mismo tiempo, moralmente condenable. Estaba basada en la novela The Clansman, de Thomas Dixon, un pastor baptista, autor teatral y escritor de cierto éxito. ¡Ah, sí! Y también un enfervorecido enemigo de negros, judíos, católicos e inmigrantes. Por si no han caído en el detalle, la palabra clansman designa a los miembros del entonces disuelto Ku Klux Klan, por cuya resurrección suspiraba nuestro adorable amigo. Se pasó casi una década recorriendo los estudios cinematográficos en busca de alguien que quisiera adaptar su novela, pero no apareció nadie hasta que Griffith —por más señas, hijo de un oficial confederado— se mostró entusiasmado y empezó a rodarla en el verano de 1914.

    La espectacularidad del film le permitió arrasar en taquilla, pero, ya al poco de su estreno, aparecieron numerosos artículos de escandalizados comentaristas que consideraban que la película era racista… ¡en los Estados Unidos de 1915, cuando casi todo el cine era racista! El simpático Griffith defendió su trabajo de manera no muy elegante, diciendo que las asociaciones afroamericanas protestaban porque sus miembros querían «acostarse con mujeres blancas». Como ven, y salvando las distancias, el responder a las críticas con un ad hominem colectivo no es algo que hayan inventado J. J. Abrams o Paul Feig.

    El mensaje del film fue denostado por los estadounidenses más civilizados, pero produjo una honda impresión en las regiones menos sofisticadas del país, donde todavía había imbéciles aficionados a adornar los árboles con sogas. Dixon decidió aprovechar el tirón y se metió a cineasta. Él mismo dirigió una secuela titulada The Fall of a Nation, rodada en las mismas localizaciones de la anterior y con un entonces enorme presupuesto de treinta mil dólares, casi un tercio de lo que había costado la superproducción de Griffith. No sabemos qué tal estaba la secuela, ya que todas las copias se han perdido; supongo que si Dixon compartía la ideología de Griffith, no pasaba lo mismo con su talento como director. En cualquier caso, fracasó en taquilla y la compañía de producción que Dixon había creado ex profeso quebró después de haber finalizado esa única película. Eso sí, Dixon pudo regocijarse con otra secuela inesperada: Birth of a Nation inspiró la refundación de su querido Ku Klux Klan. Precioso.

    Hoy, cuando hablamos de secuelas, ya no nos referimos a largometrajes edificantes concebidos por individuos encantadores y sensibles para hacer del mundo un lugar más amigable. Aun así, es obvio que Hollywood tiene un problema. «¿Por qué?», me dirá usted, «Si se están batiendo marcas de recaudación en taquilla». Eso, como veremos, presenta sus matices. Pero vayamos primero al problema creativo: los grandes estudios estadounidenses siguen siendo la vanguardia de la industria, pero ya no venden tanto películas como logotipos. Piensan que la gente comprará cualquier cosa que lleve impresa una marca reconocible, aunque la cosa en cuestión sea un bodrio. Y eso ha hecho a los grandes estudios prisioneros de la tendencia que ellos mismos han creado.

    El cine es negocio antes que nada, pero algunos de nuestros cineastas favoritos fueron sumamente exitosos y hacían cine con marcada vocación comercial. Podríamos nombrar a muchos: Ernst Lubitsch, John Ford, Alfred Hitchcock, Billy Wilder, Stanley Kubrick, Francis Ford Coppola, Steven Spielberg. Todos ellos pensaban en lo que podría gustar al público y eran visionarios al mismo tiempo, aunque se les negó con frecuencia la etiqueta «cine de autor», como si el querer vender muchas entradas diluyese sus personalidades artísticas. Hoy, uno ve sus películas y distingue perfectamente sus diferentes universos creativos. Es verdad que algunos géneros, como los wésterns o los musicales, dominaron la taquilla en ciertas épocas y propiciaron la aparición de películas clónicas como churros. Pero había un público dispuesto a dejarse sorprender y las listas de grandes éxitos abundaban en filmes que contaban historias nuevas con los tonos y estilos más variados.

    Los estudios buscaban diversidad e inventiva. Su manera tradicional de trabajar consistía en estrenar cada año muchas películas de distinto pelaje para no poner todos los huevos en la misma cesta. Bastantes de ellas perdían dinero, pero servían para mantener activo y en forma su plantel de talentos, y los taquillazos de turno compensaban las pérdidas. Había un balance entre los ejecutivos que hacían números y los productores o directores que tenían una visión.

    Desde hace unos quince o veinte años, sin embargo, los ejecutivos empezaron a imponer otra rutina: descubrieron que era más rentable producir menos películas, aunque invirtiendo cada vez más dinero en cada una de ellas, incluyendo enormes partidas para la publicidad. Los nuevos accionistas primaban el beneficio sobre el prestigio artístico. La inmensa recaudación de la horrorosa segunda trilogía de Star Wars confirmó que tener una marca funciona aunque el producto no sea bueno. Entendieron que una franquicia interminable como James Bond no tenía necesariamente carácter excepcional y fueron aparcando la noción de que merece la pena canalizar nuevas ideas. Querían encontrar marcas que la gente reconociese de antemano, como Bond o Star Wars, y que permitiesen producir no uno, ni dos, ni tres, sino muchos blockbusters en cadena. ¿Qué otras marcas no cinematográficas tenían un amplio reconocimiento? Los cómics de Marvel y DC, las novelas de Tolkien, etc.

    No digo que todas las películas salidas de esta corriente sean malas, pero es obvio que las superproducciones actuales están casi siempre cortadas por los mismos patrones no solo temáticos, sino también estilísticos. Con frecuencia, cuesta distinguir a unos directores de otros. Entre tanta franquicia, entre tanto universo expandido de superhéroes, todo con los mismos filtros de color, los mismos efectos visuales y argumentos casi idénticos, es como ver paquetes de Soylent Green salidos de la producción en cadena de alguna siniestra fábrica. El público parece premiar esa uniformidad y pobreza artística. En la mencionada lista de las treinta películas más taquilleras del 2017, apenas hay verdaderos autores. Christopher Nolan y poco más. Para encontrar a otros cineastas con voz propia, hay que salir de esa lista e ir descendiendo en el ranking de recaudaciones. Denis Villeneuve está en el puesto 36. Jordan Peele en el 37. El venerado Ridley Scott y el antaño «rey Midas» Spielberg ocupan posiciones aún más modestas. Guillermo del Toro está en el puesto 64. Y eso que hablamos de nombres consagrados y populares. Ya no se trata de confiar en que el público se enamorase de un Hitchcock o un Spielberg, lo cual deja demasiada iniciativa y poder en manos de los directores. Se trata de encontrar logotipos de franquicias que sean más importantes que cualquier director o actor.

    Este cambio ha influido sobre el tipo de público que predomina en los cines. Lo cual, a su vez, ha provocado que el cambio se haga más profundo. Los grandes estudios han entrado en una espiral de «si no tienes tus propias franquicias, no tienes nada que vender». El público que no quiere ese producto está huyendo. Salvo Disney, los grandes estudios están empezando a temblar.

    En el 2016, según datos de la MPAA (Motion Picture Association of America) y a la espera de que salga el informe definitivo sobre 2017, las películas norteamericanas recaudaron el 71% de su dinero en el mercado internacional. Los Estados Unidos son el principal mercado cinematográfico del mundo y Hollywood valora mucho a su público local, porque de esas entradas se lleva mayor porcentaje que de las vendidas en el extranjero. Europa, que antaño fue un mercado muy mimado por Hollywood, ha perdido importancia. Hoy, el segundo mercado es China. Y esto es otro factor determinante.

    El cine estadounidense recaudó 10.000 millones de dólares en casa y 6600 millones en China durante 2016. Fuera de esos dos gigantes, el público está muy fragmentado. Hay un segundo grupo de naciones que gastaron entre 2000 y 1500 millones cada una (de más a menos: Japón, India, Reino Unido, Francia y Corea del Sur). Después viene un tercer grupo de países que se gastaron entre 1100 y 700 millones (Alemania, Australia, México, Brasil, Italia, Rusia y España). Pero es China la que manda. El mercado asiático ha crecido casi un 50% en apenas un lustro. En un artículo que publicamos recientemente podrán leer acerca de los esfuerzos de Hollywood por agradar al público chino. Algunas películas estadounidenses que fracasan a nivel doméstico se libran de las pérdidas solo por lo que recaudan más allá de la Gran Muralla.

    Esto no significa que China sea siempre un salvavidas garantizado. El mejor ejemplo es Star Wars. Para los occidentales, Star Wars es una parte tan integral de la cultura popular que las nuevas películas atraen al público por el mero hecho de existir, gracias al reconocimiento de la marca y al factor nostálgico. La saga tiene un público enamorado de antemano (de momento). En China, sin embargo, la gente no se molesta en ir a verlas porque la franquicia carece de peso cultural. Y no solo allí: resulta significativo que en Corea del Sur, un país capitalista mucho más cercano a los gustos cinematográficos occidentales, pero donde tampoco se vivió la fiebre original de Star Wars, la recepción también es tibia. Si el producto cinematográfico más fácil de vender en Occidente no funciona en China, es que aquel mercado sigue criterios muy distintos. Películas que no fueron bien en Occidente sí han recibido una buena acogida allí, pero no precisamente por su calidad. The Fate of the Furious no funcionó bien en Occidente pero fue la segunda película más taquillera en China durante el 2017, lo cual la convirtió en uno de los megaéxitos mundiales del año. Transformers: The Last Knight fue la sexta en China. Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell no Tales, Kong: Skull Island y Resident Evil: The Final Chapter ocuparon los puestos 10, 11 y 13, aunque en Occidente nos burlemos de ellas. No es fácil entender esto, así que mejor dejemos que lo explique uno de los críticos cinematográficos más importantes de aquel país, Raymond Zhou. Afirma que el crecimiento económico chino es tan reciente que las salas de cine constituyen una experiencia casi primeriza para muchos «nuevos espectadores cuyo su aprecio por estas obras no está del todo desarrollado». Hablando para el Daily Telegraph, Zhou estimaba que la madurez crítica del gran público chino es similar a la que el gran público occidental tenía en los años ochenta, así que «es fácil que se genere esa situación en la que la calidad de la película y su recaudación sean inversamente proporcionales en el mercado chino». Además, está la pérdida de importancia de los diálogos, más difíciles de traducir, tanto en lo lingüístico como en lo idiosincrático, que los efectos y la acción.

    El otro sector a quien Hollywood quiere mimar es el público adolescente. Algo paradójico, porque ese público está dispuesto a sustituir la pantalla grande del cine por dispositivos mucho más modestos como el portátil, la tablet o incluso el móvil, y ha empezado a desconectar de las salas. Una encuesta entre exhibidores europeos mostró que percibían la pérdida del público joven como la principal amenaza de cara al futuro, y en Estados Unidos sucede lo mismo. Pero es precisamente ese público el que puede garantizar el éxito de determinadas superproducciones y franquicias. Es una generación que, en conjunto, pisa las salas mucho menos de lo que lo hacían sus padres a la misma edad, pero que continúa congregándose puntualmente ante determinados eventos cinematográficos que contengan mucha acción y muchos efectos especiales, ingredientes que les hacen sentir que pagar el elevado precio de la entrada merece la pena. No se trata del regocijo ante una obra artística, sino de ver una especie de videojuego en la pantalla más grande disponible y en compañía de algunos amigos. Una experiencia que todos entendemos, porque todos hemos tenido esa edad. Los chavales son así en cualquier parte del mundo y, cuando deciden acudir en masa a un evento cinematográfico, tenemos blockbuster. No pedirán grandes diálogos ni interpretaciones convincentes, sino mucha trepidación, ruido y efectos. Si se les ofrece una franquicia que contenga esto, bajo una marca bien reconocible, se consigue que acudan en masa a cierto número de estrenos.

    Sobre el papel, pues, es fácil concebir blockbusters para adolescentes y para la audiencia china. Insisto: acción y efectos. El problema reside en la competencia, tanto local como internacional. En Occidente hay overbooking: muchas películas con vocación de blockbuster pelean por un mismo público en las mismas épocas del año, por más que los estudios intentan no pisarse unos a otros. Y, segundo, los productores chinos también intentan seguir esa línea y conocen mejor a su público, así que no piensan dejar que los americanos les coman la tostada. Así pues, hablamos de películas fáciles de concebir, pero no baratas de hacer, y que no tienen garantías de recuperar la enorme inversión. Cierto, nunca hubo garantía de éxito en el cine, pero, dado que los grandes estudios hacen ahora menos largometrajes y estos son más caros, un solo fracaso hace mucho más daño.

    En Hollywood, el proceso de producción es muy ineficiente. Mucho. Conceptos como «sobriedad» o «contención» son casi desconocidos, salvo por alguna gente muy experimentada, que no abunda. Esto es producto de una tradición: cuando los estudios producían más películas al año era más difícil ejercer el control en todos y cada uno de los rodajes, así que había una sangría de dinero provocada por mala planificación y malas prácticas. Consideraban la sangría como un coste colateral que debían asumir y sabían que un taquillazo de vez en cuando permitía recuperar lo malgastado.

    Hoy, el modelo de negocio de los grandes estudios ha cambiado, pero sus vicios son los mismos. Todavía se improvisa y se toman decisiones caprichosas al vuelo, lo cual implica cambios repentinos medidos en millones de dólares. Hasta en la avariciosa Disney se sigue permitiendo el descontrol. Fíjense en el caos absoluto que ha rodeado el rodaje de Solo: A Star Wars Story. Cambios de director, repetición de casi todas las secuencias, un actor principal que por lo visto es bastante inútil (llegaron a ponerle un tutor en pleno rodaje, ¿se imaginan a Alec Guinness necesitando un tutor para interpretar a Obi-Wan Kenobi?). Disney ya puede agradecer que estuviera ahí Ron Howard para hacerse cargo del sindiós. Howard es un mercenario muy curtido que sabe trabajar deprisa y sin estupideces incluso con grandes presupuestos, pero eso es algo que no abunda en Hollywood. Si Solo fracasa, Disney quizá le corte la cabeza a Kathleen Kennedy, la inepta presidenta de Lucasfilms y máxima responsable del desaguisado. Pero si Solo va bien en taquilla, Kennedy seguirá en su puesto. Esto explica algunos males de los grandes estudios, agravados cuando la marca tiene más importancia que el talento de la gente que la desarrolla.

    En cualquier caso, Disney es el actual gigante de la industria del entretenimiento y podría sobrevivir si se diera la circunstancia de que Star Wars se desinfla. Disney también posee el universo cinematográfico de Marvel, que en lo financiero ya es la franquicia más importante. Disney tiene Pixar, tiene ESPN, tiene de todo. Pero ¿y los demás estudios, que no cuentan con tanto arsenal? Alguno de los grandes está pasando por serios aprietos, como Paramount. Star Trek Beyond fue un golpe para su franquicia de más solera (coproducción con China, por cierto). China ha salvado la saga Transformers, pero su futuro pende de un hilo. No hablemos de ideas aberrantes como la nueva versión de Ben-Hur. Los intentos de repetir diana con ciencia ficción inteligente al estilo de la exitosa Arrival han terminado en fracasos estrepitosos como el de Annihilation, una muy buena película que nadie quiso ir a ver en Estados Unidos, por lo que Paramount ni se molestó en estrenarla en el extranjero, dejando estupefacta a la crítica mundial. La cedió a Netflix en una insólita capitulación ante la indiferencia del público. Desengáñense: esta ciencia ficción al estilo clásico, que parecía ofrecer una salida para un tipo de superproducción más adulta, parece condenada a pasar de moda, salvo en televisión. Sí, volvemos a los tiempos de la serie original de Star Trek. Que es, sí, fascinante. Total, en televisión se hace por menos dinero. Una superproducción tiene que recaudar mucho más de lo gastado en su presupuesto (producción + marketing) para resultar rentable de verdad. Se suele hablar de una proporción de tres a uno para cubrir gastos. Blade Runner 2047 costó 150 millones; recaudó 92 en Estados Unidos y 167 millones en el extranjero. La suma engaña: ha sido una mala inversión. Tanto que un disgustado Denis Villeneuve ha declarado que no piensa meterse en otro jardín semejante, defendiendo un gran presupuesto en mitad de un mercado incierto. Ni siqiuera Alien: Covenant fue tan bien como se esperaba. Y hablamos de dos de las marcas más reverenciadas en las últimas décadas, cuyo público ya no es el que va a las salas.

    Películas tan costosas requieren taquillazos enormes para ser rentables y estamos a un soplo de que no haya taquilla para tanta película costosa.

    Sequía para todos

    Salvo en China, la gente está yendo menos al cine. Esto desarma a los productores y distribuidores. Adam Goodman, antiguo presidente de la malherida Paramount, lo resume así: «Te gastas más dinero para llegar a menos gente y causar un efecto menor. Estrenas ciertas películas solo para ver cómo se queman en la taquilla». Los estudios, aunque estén recaudando más dinero que nunca en términos brutos, ya tratan de cubrirse las espaldas ante una posible crisis de recaudación que no se trata de si llegará o no, sino de cuándo llegará. Podría tardar diez años, o veinte, pero en algún momento se producirá.

    En algunos mercados, como el norteamericano, los números hablan claro: hay menos espectadores que antes; lo que pasa es que quienes aún van al cine están pagando más dinero por cada entrada. En 2017, la recaudación batió marcas si la medimos en dólares, pero —agárrense— el número de espectadores fue el más bajo desde 2004. Según la MPAA, el 30% de la población norteamericana nunca va al cine. Un 50% acude solamente de manera ocasional, una o dos veces al año. Apenas un 11% va una vez al mes, el mínimo para considerarlo «espectador habitual». No parece haber motivos para que la cosa no siga empeorando. En los demás países occidentales, la tendencia es similar.

    La industria del cine sobrevivió, con mayor o menor sufrimiento, a sucesivas amenazas potencialmente mortales. Cuando se popularizó la televisión, muchos pensaron que las salas de cine estaban condenadas a extinguirse, pero los estudios respondieron esforzándose por ofrecer una experiencia que la televisión no pudiese replicar por motivos tanto técnicos (pantallas panorámicas, color, efectos especiales, sonido, etc.) como presupuestarios (rodajes en localizaciones, grandes estrellas). El espectador pagaba una entrada por vivir esta experiencia diferenciada que no podía obtener en el salón de su casa. Lo mismo sucedió con el auge del vídeo doméstico y el DVD. La sala de cine seguía ofreciendo una experiencia tan superior al vídeo que salió adelante.

    ¿Con qué nueva herramienta tecnológica puede contraatacar el cine hoy? Es difícil. Siempre digo que no soy bueno leyendo el futuro, pero hace unos años acerté en algo cuando mantuve discusiones con quienes decían que el 3D iba a ser el futuro del cine. Experiencias como el 3D están bien para ser vividas alguna que otra vez, como subir en teleférico, pero no para ir a ver películas por costumbre. Primero, los espectadores adultos rechazamos el 3D por motivos bastante pedestres; nos mareamos más y tenemos más dolores de cabeza, y ni siquiera hace falta ser un anciano decrépito como yo. Aunque no fuera así, aquellos que no tengan dolores de cabeza, o los jóvenes, ¿acaso encontrarán en el 3D del cine algo que no ofrezca la experiencia totalmente hipnótica de los videojuegos con gafas de realidad virtual?

    Por descontado, hay películas que nunca podrán ser disfrutadas como corresponde si no es en una proyección convencional. Lawrence de Arabia o 2001: Una odisea del espacio fueron concebidas para aprovechar al máximo el tamaño de pantalla que ofrecen las salas. Les aseguro que el plano final de Solaris, que parece anticuado si lo ve usted en su casa (spoiler), es verdaderamente sobrecogedor en pantalla grande. Y el de 2001 es como para echarse a llorar. El cinéfilo obsesionado con esa experiencia audiovisual clásica la seguirá buscando en filmotecas y similares, donde siempre habrá un hueco para las obras maestras. Pero esas son películas hechas hace tiempo, cuyo coste de producción ya no influye en el proceso. Siempre habrá filmotecas.

    Una película actual tarda, como muy poco, dos o tres años en pasar de la idea inicial a la producción, que se prolongará durante varias semanas o meses. Los ejecutivos tratan de seguir la última moda, pero cuando dan luz verde a un proyecto no saben si, en el momento del estreno, seguirá ajustándose a los gustos del público o podrá competir. Una crisis similar se produjo en los años sesenta y los estudios respondieron también con superproducciones, explotando fórmulas como la epopeya bíblico-histórica o el musical grandilocuente. Funcionó durante un tiempo, pero conllevó varios cataclismos. Los estudios actuales hacen eso con películas de superhéroes y otras que no son de superhéroes pero se les parecen mucho. A una parte del público eso no le interesa. Y los incentivos para no ir al cine son, por desgracia, grandes.Estamos en 2018 y muchas películas pueden ser vistas de manera muy satisfactoria en casa, unos meses después de su estreno en cines. Por un módico precio, cualquiera puede acceder a un buen catálogo de largometrajes. Las televisiones de cierto tamaño no son baratas aún, desde luego, pero tampoco son prohibitivas. Todas son digitales, se conectan a Internet y se integran con las plataformas de contenidos. Ofrecen una fantástica calidad de imagen, y unos altavoces para mejorar el sonido no son costosos. Tener un home cinema ya no es exclusivo de millonarios ni un sueño inasequible para el trabajador de a pie. No, no es como una sala de cine auténtica, pero la experiencia es bastante buena y además está libre de ciertas incomodidades asociadas a la susodicha. No requiere desplazarse y pagar una entrada para compartir proyección con gente que habla, come palomitas, mira el móvil y hace todo lo posible por arruinar la inmersión de quienes tienen una capacidad de concentración superior a la de un mosquito.

    Los cinéfilos que conozco prefieren ver cine en pantalla grande. En teoría. Pero la experiencia en las salas no siempre es buena. A veces, por culpa de otros espectadores. A veces, por culpa de las propias salas. El público adulto se está acostumbrando a ver lo que quiere cuando quiere, en su propio hogar y en las circunstancias que decide: con más luz, con menos luz; parando para ir al cuarto de baño, etc. Ah, y comiendo y bebiendo lo que le da la gana sin tener que hipotecarse por unas palomitas y un refresco a precio de discoteca pija. Y sin compartir un estreno popular con trescientos adolescentes. Me recuerdo a mí mismo de adolescente y me dan ganas de echarme del cine a patadas. Pues imaginen cuando estoy rodeado de adolescentes que no son yo. El horror.

    La gente que se queda en casa ya no está forzaba a ver seriales baratos, escritos de cualquier manera y con actores principiantes o en horas bajas, como sucedía antes en la televisión. Lorenzo di Bonaventura es productor de la franquicia Transformers, compuesta por películas atroces filmadas por el más palomitero de los directores imaginables, el inefable Michael Bay. Cómo no, Bonaventura es consciente de que Transformers aporta tanto a la cultura universal como los vídeos de demoliciones de puentes. Pero, eh, al menos es sincero y ha dicho lo que todo el mundo ya sabe: «Los directores quieren irse a los servicios de cable y streaming porque allí son capaces de contar historias interesantes. Ahí es donde se está asumiendo riesgos. Ahí es donde está la acción hoy en día». Y ahí es también donde se están marchando los espectadores que buscan buenas historias. Cuando el mundo empezó a salir de lo peor de la crisis económica, las recaudaciones de los cines empezaron a recuperarse a buen ritmo, pero en el 2016 la tendencia se invirtió y así seguimos. Lo único que permite maquillar los números y que la recaudación siga creciendo a nivel global es el mercado chino. En Occidente se ha tocado techo.

    Esto tiene dos consecuencias. Una, que los estudios presionan a los exhibidores para que estos, básicamente, renuncien a ganar dinero. Actualmente, las salas de cine tienen exclusividad sobre los estrenos durante una media de tres meses, pero los grandes estudios quieren acortar ese periodo y así poder vender sus películas a las plataformas de streaming y alquiler cuanto antes. Porque hay mucha, mucha gente esperando a pagar para verlas en casa. Esto ya ha causado conflictos en el pasado; algunas cadenas de cines boicotearon películas para protestar ante las presiones de los estudios (Paranormal Activity: The Ghost Dimension). Y no es para menos. El que los estudios quieran acortar el periodo de exclusividad de los cines a un mes, incluso a tres semanas, puede ser la amenaza más grave para las salas desde la aparición de la televisión. De llevarse a cabo, podría causar un daño enorme a los exhibidores. Una posibilidad de compromiso sería que las salas accedan a liberar los derechos de una película en cuanto la venta de entradas empiece a decaer, pero incluso esa solución tiene un serio peligro: nadie sabe cómo respondería el público al saber que ya no necesita esperar tres meses para ver un estreno en su casa. En Hollywood son los primeros en admitir que nunca se sabe lo que harán esos espectadores. ¿Irán al cine sabiendo que en casa tendrán la película disponible mucho antes?

    Para colmo, en Hollywood el dinero ya no crece en los árboles. Hay un problema de financiación. Los antiguos inversores se han marchado a otros mercados, como el de la informática. La incertidumbre ha provocado lo nunca visto: que estudios como Sony o Paramount hayan tenido serios problemas para encontrar relevo a sus máximos responsables. Para quien está en posición de ocupar esos cargos, es más rentable y seguro seguir los pasos de los inversores y buscar empleo en la industria digital. Como decía un ejecutivo de Silicon Valley en una entrevista: «¿Quién querría estar al frente de una empresa cinematográfica hoy en día?».

    La alternativa

    Los grandes estudios están, pues, prisioneros en su espiral de franquicias y superproducciones de acción. ¿Burbuja? Ya veremos. En cualquier caso, están prescindiendo de las películas de medio presupuesto dirigidas al público adulto. Esas películas no tan costosas que, cuando tienen éxito, ayudan a cuadrar los balances.

    Hay otra manera de hacer las cosas. El gran ejemplo del que habla toda la prensa especializada es la productora y distribuidora independiente a la que debemos algunos de los títulos más interesantes de los últimos años: A24. Los críticos, cansados de ver una y otra vez el mismo proyecto de blockbuster clónico, se han rendido a A24. Y no es para menos. Nos ha traído cosas que, si dependiera de los seis grandes estudios de Hollywood, nunca hubiésemos podido ver materializadas. Personalmente, he disfrutado mucho con bastantes de sus películas: The Florida Project, Ex Machina, The Witch, A Ghost Story, Under the Skin, Enemy, etc. Otras no me han gustado, como Lady Bird, pero eso es lo de menos. Lo importante aquí es que A24 tiene de todo y para casi todos los gustos, pero siempre cuidando el aspecto artístico. Unas películas las producen ellos, otras solamente las distribuyen, pero nadie en la industria niega que han roto moldes. Prácticamente no hay cineasta que haya trabajado con los responsables de A24 que no hable maravillas de su proceso de trabajo. Denis Villeneuve, sin ir más lejos, dice: «Nunca los vi como hombres de negocios»… una afirmación que es casi una anomalía en el cine estadounidense.

    Los aludidos, ante tanto elogio, se limitan a decir: «En realidad, cuando empezamos no sabíamos lo que estábamos haciendo». Pero cuesta creerlo. No son un gigante, ni lo pretenden, pero tampoco son un estudio de serie B. Han demostrado que producir muchas películas de presupuesto medio no es una estrategia obsoleta.

    La política de A24 en cuanto a producción propia es muy clara: nada de enormes presupuestos. Sus películas tienen un tamaño pequeño o mediano. Ponen un límite económico estricto, aunque siempre suficiente para contar historias con medios más que dignos. Y, una vez han aprobados los proyectos, dejan que los directores tengan libertad y no sean constantemente importunados por ejecutivos que meten las narices en el apartado artístico. La calidad también es publicidad: el boca a boca, los premios, las buenas críticas. En la industria, A24 ya es sinónimo de prestigio, como cuando HBO empezó con las series de ficción.

    Los fundadores de A24 recuerdan que «cuando se estrenaron, varias de nuestras películas más exitosas no tenían estrellas en el reparto». Y, cuando ha habido estrellas que ya lo eran de antemano, ha sido porque les han ofrecido algo que nadie más les ofrece. Piensen en Under the Skin: sus productores consiguieron que Scarlett Johansson, una de las actrices más famosas y mejor pagadas del planeta, trabajase en una película conceptual de bajo presupuesto cuya perspectiva en taquilla era muy pobre; consiguieron que hiciese algo tan raro como filmar secuencias con cámara oculta en las que seducía a desconocidos por la calle (parece ser que ninguno la reconocía porque sus cerebros no procesaban que la Johansson estuviese allí ante sus ojos); consiguieron que saliese completamente desnuda, algo a lo que normalmente no accede; que aprendiese a conducir furgonetas… en definitiva, que se comprometiera de verdad con un proyecto que los agentes de otras estrellas hubiesen tirado a la papelera de inmediato. La película fue un fracaso comercial, aunque a nadie le sorprendió. ¿Qué ganó Scarlett a cambio? Una de sus mejores interpretaciones y que los críticos se la tomasen más en serio, porque la película era muy buena (si bien no para todos los paladares). En A24 no pagan como Disney, pero un intérprete que no necesite más dinero tiene allí una gran oportunidad de trabajar en algo que no sea la chorrada palomitera de turno.

    Los grandes estudios han captado el mensaje solamente a medias. Intentan hacer lo contrario, manteniendo enormes presupuestos y un estilo uniforme, pero contratando a cineastas «independientes» de prestigio para darles el timón en las superproducciones. Quieren que les salga el próximo Christopher Nolan. No suele funcionar. Denis Villeneuve o Rian Johnson todavía tratan de superar el bajón emocional de su paso a la primera división hollywoodiense, aunque supongo que los cheques ayudan a sobrellevar el trago. Ya hemos visto que Villeneuve parece aterrorizado ante la idea de rodar otro presunto blockbuster que termine perdiendo dinero. Johnson admite estar deprimido después de que media humanidad le haya recordado cariñosamente que con The Last Jedi se ha ciscado en la galaxia más querida del séptimo arte. Ya quisiera yo sus dólares en el banco, sí, pero no dejan de ser artistas y que el mundo piense que no hacen las cosas bien les tiene que martirizar durante una buena temporada. No, lo de Nolan y Batman no va a suceder siempre.La gran lección de A24 para los grandes estudios es que un estudio pequeño ha recogido el guante del cine de tamaño intermedio centrado en ideas, guiones y personajes. Que ese cine aún tiene su público, abandonado por la maquinaria hollywoodiense. Que puede ser vendido. Que confiere prestigio, es amado por la crítica, y produce actores y directores de los que nadie hubiese oído hablar de otro modo. Que, irónicamente, es una forma de trabajar parecida a la que los estudios tradicionales ponían en práctica en el pasado.Así que, no se dejen engañar por las cifras de las recaudaciones en dólares. En Hollywood están oteando el horizonte porque temen que se avecina tormenta. Y la solución, quién sabe, podría ser que vuelvan a preocuparse por producir puñeteras buenas películas”

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