• Noticias maquetadas 30.09.2010

    C.Morán. Madrid

    Aire fresco en el débil mercado de la tasación
    El sector entra en una nueva fase tras la venta de Tinsa al fondo estadounidense Advent y el lanzamiento del grupo independiente Instituto de Valoraciones.

    La época dorada del sector de la tasación en España, alimentada por el boom inmobiliario de los últimos diez años, es historia. El negocio tradicional se ha reducido significativamente y la estructura de capital de las empresas comienza a desprenderse, lentamente, de los lazos históricos que la unían al sector financiero.

    “Si en 2005, cada empresa hacía una media de 600 tasaciones al día, el año pasado el ritmo se redujo hasta 200. Este año la media quedará por debajo de esa cifra”, señala Jesús Rodríguez, director general y socio fundador de Instituto de Valoraciones (Ivaloraciones), una firma que arrancó su actividad en marzo de este año con el objetivo de insuflar aire fresco a un mercado maltrecho y en transformación.

    El lanzamiento de Ivaloraciones, cuyo socio de referencia es el grupo Intemac (25%), o la venta de Tinsa, el líder de la tasación controlado por las cajas de ahorros, al fondo Advent no es casual. “Tenemos una regulación excelente, pero el sector necesita desligarse de viejas estructuras y aumentar su independencia”, añade Rodríguez cuando se le pregunta por la influencia de la banca sobre el mercado de la tasación. “Estamos dispuestos a rellenar el hueco de las tasadoras de los bancos”.

    En España opera medio centenar de tasadoras, aunque el mercado sigue dominado por una decena, todas ellas propiedad de entidades de crédito. Los responsables de Ivaloraciones no dudan de la profesionalidad del sector en todos estos años, pero reconocen que “ha habido patrimonios que no se han valorado razonablemente”.

    La independencia y la credibilidad son las señas de identidad con las que Ivaloraciones quiere hacerse un hueco. La compañía ha sumado la capacidad técnica y la cobertura geográfica de Intemac a la experiencia del grupo de profesionales que han liderado el proyecto, procedentes de la firma Tecnitasa.

    En la actualidad, Ivaloraciones cuenta con una plantilla de 75 personas distribuidas en tres grandes áreas de negocio: inmobiliaria, empresas y arte. De momento, el 75% de la facturación del grupo proviene de la actividad tradicional “pero el objetivo es trabajar con las empresas y con los grandes patrimonios”. Entre los clientes de Ivaloraciones destacan grandes constructoras, bancos y compañías de seguros, entre otros.

    Su valor añadido queda reflejado en el precio medio de los encargos que recibe la empresa. “Si el ticket medio en el sector es de 318 euros, el de Ivaloraciones alcanza los 720 euros”.

    La tecnología es una de las armas de esta empresa que dispone de un avanzado sistema de tasación online y que ha desarrollado una aplicación pionera que Apple incorporará en breve a su App Store. La compañía también ha depositado fuertes esperanzas en el área del arte, donde las valoraciones están cobrando cada vez más importancia. “El 70% de los objetos que trae la gente para valorar son falsos”, dice Jesús Rodríguez.

    Para 2010, los tasadores no detectan todavía signos de mejoría en el sector, que sigue ajustándose. “En lo que va de año, los precios de la vivienda de segunda mano se han corregido un 16% de media “.

  • Noticias maquetadas 30.09.2010

    por James Mackintosh

    La ‘regla del 20′ ya no funciona en el mercado.

     

    Tendencias/el riesgo de deflaciÓn en eeuu y el temor a que la fed imprima dinero justifica que la bolsa cotice con descuento. 

    A las bolsas les gustan las reglas simples. “Vende en mayo y vete” (algo que habría dado buenos resultado este año, una vez más); “la tendencia es tu amiga” (que no lo habría hecho) y, por supuesto, “compra y mantén” (un desastre durante la última década).

    Está volviendo a ponerse de moda entre algunos inversores alcistas la “regla del 20″. Esta dice que el mercado tiene un valor justo cuando la ratio precio/beneficio es igual a 20 menos la tasa de inflación. La intuición (válida) detrás de esta regla es que con una baja inflación, el precio de las acciones debería subir; históricamente ha funcionado razonablemente bien. Sus seguidores habrían esquivado la burbuja de las puntocom, comprando pronto durante el boom de los 80 y, según los estudios académicos, habría obtenido unos resultados significativamente mejores que la estrategia de comprar y mantener desde 1935.

    En la actualidad, esta regla sugiere que los valores estadounidenses están cerca de un 30% infravalorados, según apunta Jim Paulsen, de Wells Capital Management. El S&P 500 debería alcanzar los 1.550 puntos y no moverse en torno a 1.140. ¡Tonterías! Replican los bajistas. Otras medidas de la valoración a largo plazo, como la Q de Tobin y la ratio precio/beneficios ajustada al ciclo de Robert Shiller, sugieren que el mercado está sobrevalorado entre un 20% y un 30%.

    En general, es cierto que con una inflación más baja, las acciones deberían valer más. Sin embargo, la inflación de EEUU no es sólo baja sino peligrosamente baja, lo que aumenta la probabilidad de una deflación, lo cual es horrible para las acciones. El riesgo en sí mismo justifica el descuento sobre las acciones, al igual que lo hace el peligro de que la respuesta de la Fed -la impresión de dinero- pueda terminar derivando en una inflación dolorosamente alta.

    Cualquier indicador que se refiera al pasado ignora la perspectiva de una caída de los beneficios, algo muy probable si se tiene en cuenta que están en máximos históricos. Cuando, finalmente, el Gobierno estadounidense frene el gasto o suba los impuestos, no cabe duda de que los beneficios empresariales caerán. Quien piense que la bolsa de EEUU está barata cierra sus ojos a lo que depara el futuro.

  • Noticias maquetadas 30.09.2010

    UN ANTICIPO ELECTORAL ES UN GRAN RIESGO.

    Pedro Azpiazu Uriarte – Portavoz del PNV en el Congreso  – 19/09/2010

    El contexto en el que se encuentra la economía española es complicado: las pensiones están congeladas, los sueldos de los funcionarios han bajado, se ha puesto fin a épocas de bonanza -e incluso de derroche diría yo-como lo fueron los momentos del cheque bebé y la deducción indiscriminada de los 400€en el IRPF. Se ha reformado el mercado de trabajo sin consenso, vía “decretazo”. El crédito de la economía española está prácticamente agotado, la deuda pública supera el 11% y la tasa de paro está por encima del 20%. Tenemos una Europa vigilante y una economía que no arranca.

    Así las cosas, recibiremos en breve en el Congreso de los Diputados, un Proyecto de Presupuestos Generales para el próximo año, un proyecto que será sin duda muy restrictivo, y que va a implicar más sacrificios para todo el mundo. ¿Qué reflexión cabe realizar al respecto?

    No sabemos aún si el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero va a ser capaz de aprobar o no las cuentas públicas, si habrá o no acuerdo con el Grupo Vasco o con otros. Lo que parece aceptado con carácter general es que si el Gobierno no aprueba los Presupuestos se verá obligado a anticipar las elecciones generales.

    Lo que es evidente es que la responsabilidad de que ello pueda ocurrir no, no es sólo del Grupo Vasco, del Partido Nacionalista Vasco, (somos 6 de 350 diputados en el Congreso), sino de la mayoría de la Cámara.

    Sin embargo, creo que un anticipo electoral puede sumirnos en una tensa campaña con el riesgo de abandonar las responsabilidades y decisiones económicas que haya que adoptar, permitiendo a los mercados que desestabilicen la situación aún más, con las negativas consecuencias que de ello pueden derivarse para la economía y el empleo.

    PARTIDAS CLAVE
    En todo caso, un Presupuesto austero no debería olvidar ni sacrificar partidas clave para sentar las bases de la recuperación económica como son la formación, I+ D+ i, ni tampoco que debe seguir con las reformas estructurales en el sector financiero, en el energético, y, sobre todo, en la reforma y en la racionalización del gasto público.

    Tenemos que caernos del guindo, la crisis nos ha hecho más pobres, sobre todo, y valga la redundancia, a los más pobres y desprotegidos de este primer mundo, y lo que es más difícil de aceptar es que el pasado no esperamos que vaya a volver.

    El paro va a convivir con nosotros durante mucho tiempo. Tan sólo la vuelta a los valores tradicionales, (olvidándonos de la cultura del pelotazo y de las ganancias fáciles), al esfuerzo, a la formación, a la apuesta por proyectos empresariales sólidos y al trabajo responsable también de instituciones públicas y políticos, serán las claves del éxito. En ese contexto, tampoco deberemos olvidar que hay que establecer los adecuados mecanismos de solidaridad para que todos sobrellevemos la situación con la máxima dignidad.

    El pasado, no lo duden, no va a volver. Situémonos por ello en la nueva realidad, la del presente, y dispongámonos a trabajar por un futuro mejor.

     

  • Noticias maquetadas 30.09.2010

    Las aseguradoras podrán retrasar su test de solvencia.

    E. del Pozo |

    Actualizado miércoles 29/09/2010 20:50 horas

    Las aseguradoras que lo pidan podrán retrasar la entrega del test promovido por la Comisión Europea (CE) para evaluar la situación del sector ante las nuevas exigencias de capital y recursos propios que deberán cumplir con la directiva Solvencia II, similar a Basilea III para la banca.

    En el sector afirman que este aplazamiento se debe a la demora en la puesta a punto del sistema informático lanzado para recoger la información de las aseguradoras. Las autoridades europeas aluden a las dificultades que tienen determinadas entidades para recopilar sus datos.

    La CE ha abierto la puerta para que, sin cambiar el calendario previsto, las entidades puedan ampliar el plazo inicial (el 31 de octubre para las entidades y el 15 de noviembre para los grupos) en dos semanas, siempre que informen a su supervisor.

    La CE da esta posibilidad a todo el mercado europeo, pero piensa especialmente en las aseguradoras más pequeñas y en las que participan por primera vez en este tipo test. Estos exámenes tienen carácter voluntario y el que se realiza ahora es el quinto (QIS 5). Su objetivo es estudiar y ajustar los requerimientos de capital ante la realidad del mercado.

    Pese a la demora aprobada, la CE insta a las compañías a que cumplan los plazos iniciales, ya que esto permitirá a los supervisores europeos comenzar su trabajo de análisis de la información recibida para tener listas sus conclusiones lo antes posible durante 2011. Las autoridades europeas del sector se asegurarán de que los supervisores de cada país vigilen este proceso que se deberá aplicar de manera armonizada, según la CE.

    Con esta decisión la Comisión Europea busca facilitar la implicación de las entidades en el QIS 5 para conseguir una elevada participación, ya que en los muestreos anteriores no ha sido muy alta. Desde la patronal Unespa se ha puesto en marcha un plan de apoyo al sector y se prevé que participen en el QIS 150 entidades, 40 más que en la edición anterior. En el registro de la Dirección General de Seguros hay 294 aseguradoras operativas.

    Solvencia II, que entrará en vigor a finales de 2012, es una directiva marco que fija los principios generales de la futura legislación del sector. La CE debe completar el desarrollo de esta norma y los resultados del QIS “permitirán abordar discusiones profundas con los estados, los supervisores y las compañías”, señala la Comisión, que añade que esta fase requiere tiempo.

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