• Noticias maquetadas 21.06.2010

    Modelos de crecimiento frente a la crisis de la deuda

    La economía de ´no hay alternativa´

    Las políticas de rigor implantadas en Europa levantan polémica

    Purchase

    ANDY ROBINSON – Londres Enviado especial

    online

    De Londres a Madrid, de Dublín a Atenas, de Budapest a Berlín, TINA vuelve a ser el acrónimo de moda. There is no alternative (no hay alternativa), según la famosa frase de Margaret Thatcher. Austeridad fiscal para prevenir una catastrófica crisis de deuda soberana. Recortes salariales para recuperar la competitividad perdida. Es la segunda vida de la ortodoxia económica, resucitada como el ave fénix tras la quema de sus modelos financieros en la primera fase de la crisis.

    Order

    Pero la adopción simultánea de políticas de austeridad en diversos países europeos puede tener consecuencias desastrosas, según explicaron economistas consultados por La Vanguardia en Cambridge, Oxford, Atenas y Dublín. «Este es un momento de demanda extremadamente débil en el sector privado; los recortes del gasto público van a parar la economía y reducir ingresos; esto no baja el déficit, sino que lo sube», dijo Ha-Joon Chang, un joven economista surcoreano de la Universidad de Cambridge. Y al hacerlo simultáneamente «corremos el riesgo de iniciar una carrera hacia el fondo», añade en referencia a las desastrosas políticas prekeynesianas de los años treinta, cuando países empeñados en mejorar su propia situación competitiva adoptaron recortes salariales y presupuestarios, y luego devaluaciones. El efecto agregado fue la gran depresión.

    En las últimas semanas, a los ajustes draconianos adoptados bajo fuerza en la periferia europea, se han sumado los de Alemania y el Reino Unido, países menos dependientes de capitales extranjeros y con más margen para elegir otro camino. «España no puede hacer caso omiso a lo que exigen los mercados, pero Alemania y el Reino Unido, sí», dijo Chang.

    Pero Angela Merkel ha anunciado recortes de gasto por 80.000 millones de euros con reducciones de las prestaciones por desempleo del 10% en los próximos tres años. En el Reino Unido, el canciller del Exchequer, George Osborne, anunciará mañana en su primer presupuesto recortes del gasto público entre 20.000 millones y 45.000 millones de euros al año. Puede suponer la destrucción de 750.000 empleos públicos y, según el instituto Oxford Economics, pueden desaparecer también 2,3 millones de empleos privados dependientes de contratos públicos. Esto se suma al dolor de los periféricos; recortes de salarios públicos del 12% en Irlanda y del 15% en Grecia. 15.000 millones de recortes en España.

    Buy

    Aún no sabemos qué impacto tendrán los ajustes de Alemania, el Reino Unido y España sobre el crecimiento de la economía europea. Pero la experiencia de Irlanda y Grecia no es alentadora. Pese a las constantes alabanzas en Madrid a la valentía del ajuste irlandés, no hay señales de recuperación. La Confederación Irlandesa de Empresarios (IBEC) calcula que – tras el colapso del 7% en el 2009-el PIB irlandés caerá un 1,5% este año y sólo crecerá un 1,6% en el 2011. Según Oxford Economics, Irlanda no recuperará los niveles de empleo que registraba en el 2007 hasta el 2022. La austeridad «es política económica diseñada por contables; piensan que recortando gasto reduces el déficit sin tener en cuenta la demanda y el crecimiento», dice Michael Taft, economista del think tank TASK en Dublín. En Grecia, el PIB caerá otro 3% este año, según Eurostat.

    Mientras Barack Obama y sus asesores contemplan horrorizados el ataque de ortodoxia que se extiende como rigor mortis por Europa, el centroizquierda europeo ya no se diferencia de la derecha. En el Reino Unido, Vince Cable, elogiado como el liberal más keynesiano, ahora, tras incorporarse al Gobierno de Cameron, defiende un ajuste más duro que el de Thatcher escasos meses después de advertir contra un ajuste «prematuro». En España, David Taguas, ex asesor de la Moncloa socialista, dice que se siente «desconcertado» porque «la gente no entiende que la única solución son recortes de salarios».

    purchase skelaxin information

    Purchase

    Pero como advierte el biógrafo de Keynes Robert Skidelsky, hay una diferencia importante respecto a la primera era TINA. Thatcher y Reagan creían en una nueva ideología de recortes estatales . Ahora «nadie cita la escuela de Chicago, pero si los mercados creen equivocadamente que los déficits hacen daño, deben ser apaciguados», afirma. El problema es que los mercados financieros no saben lo que les conviene. «Si adoptas medidas que frenan el crecimiento, vas a agravar la crisis de la deuda, no a resolverla», dice Yannis Varoufakis, de la Universidad de Atenas. «Esta es una obviedad, pero en estos momentos las obviedades son tabú».

  • Comments are closed.

Calendario de artículos

junio 2010
L M X J V S D
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930  

Artículos anteriores