• Noticias maquetadas 26.05.2010

    Pulso por la extradición de un capo a EE. UU.

    Los narcos retan a Jamaica

    El desafío de las bandas al ejército causa al menos 60 muertos en Kingston

    FERNANDO GARCÍA – La Habana. Corresponsal

    En Jamaica mandan los narcos. Falla el Estado y reina la corrupción, incluida por supuesto la compra de voluntades políticas. De ahí el cruento caos ocasionado por la orden de captura que, con 9 meses de retraso, el Gobierno dictó contra el capo di tutti capi Christopher Dudus Coke tras el requerimiento de extradición cursado desde Estados Unidos para su enjuiciamiento por numerosos delitos en Nueva York.

    La resistencia armada con que las bandas de narcos capitaneadas por Dudus replicaron la orden de captura derivó en una guerra urbana que desde el pasado fin de semana, cuando el Gobierno decretó el estado de excepción, ha costado ya al menos 60 muertos, entre ellos dos policías y un soldado, según fuentes oficiales y sanitarias citadas por varias agencias. La situación amenaza la ya frágil estabilidad política de la isla caribeña y está dañando gravemente su desigual economía.

    Al diplomático español Carlos Pérez Desoy, que antes de su actual puesto de consejero político de la embajada en La Habana ocupó el número dos de la legación en Kingston, el conflicto de estos días no le sorprende demasiado. Según asegura Desoy, ya en los años noventa, tres décadas después de la independencia de la ex colonia británica (1962), los jefes del narcotráfico controlaban en gran medida el poder real en la capital a través de la violencia y la extorsión.

    De hecho, algunos distritos de un solo diputado establecidos a imagen y semejanza de los de la vieja metrópoli se han transformado en verdaderos fortines: las denominadas garrison constituenciesodemarcacionesguarnecidas. Los gángsters las dominaban mediante una

    mezcla de pánico y perverso paternalismo a base de ayudas a la población. El diputado tenía dos opciones: o renunciaba o se corrompía; entonces podía salir elegido con el 100% de los votos.

    «Cuando los diplomáticos regresábamos de noche a nuestras casas en el (privilegiado) barrio de Manor House, a menudo teníamos que evitar alguna zona en la que el ejército combatía con las bandas para incautarse de las armas de los narcos», cuenta el diplomático. Pese a la fuerte protección de las residencias de los embajadores y sus colaboradores, muchos resultaron muertos, o sus esposas violadas, en los frecuentes asaltos a viviendas.

    Nutridas por los miles de delincuentes jamaicanos que cada año son deportados al país desde Estados Unidos y el Reino Unido, las bandas fueron creciéndose hasta situarse en su posición actual: la de una guerrilla que lleva días desafiando a cientos de policías y soldados, atacando y quemando comisarías y poniendo en jaque al Estado.

    El líder del opositor Partido Nacional Popular, Peter Bunting, pidió ayer la dimisión del primer ministro del país, el laborista Bruce Golding, como responsable del caos, informó la agencia Bloomberg. Si no renuncia, Bunting promoverá una moción de censura contra Golding; le acusa de haber dado oxígeno a los narcos al concederles casi un año para armarse y hacerse fuertes frente a las fuerzas de seguridad tras la solicitud de extradición.

    La mayoría de los civiles muertos estos días en Kingston cayeron durante la batalla en el barrio de Tivoli Gardens, principal dominio y supuesto escondite del capo. Al cierre de esta edición se contaban 200 detenciones. Pero de Dudus, ni rastro.

  • Comments are closed.

Calendario de artículos

mayo 2010
L M X J V S D
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Artículos anteriores