• Noticias maquetadas 17.05.2010

    La relevancia en política internacional suele coincidir con las dificultades o los fracasos en el frente interno

    Maquillando el naufragio

    CARLES CASTRO – Barcelona

    González perdió las elecciones de 1996 tras una presidencia de la Unión Europea considerada brillante

    La fotografía de Rodríguez Zapatero compartiendo jornada de oración con Barack Obama no obró ningún en los sondeos, como lo online harán todas las cumbres de su alicaída presidencia europea. Es el destino de tantos líderes políticos que culminaron su carrera adquiriendo relevancia en el escenario internacional mientras en su casa entraban en un acelerado declive, desbordados por los problemas internos. He aquí algunos ejemplos.

    A mediados de la década de los noventa, muchos noruegos echaban pestes de su primera ministra, Gro Harlem Bruntland, famosa internacionalmente por haber lanzado en 1987 el informe de la ONU Nuestro futuro común y el novedoso concepto de desarrollo Cheap sostenible. El prestigio de Bruntland se debía también a que había formado el primer gobierno paritario. El reconocimiento internacional a su figura culminó en 1994 con el premio Carlomagno. Pues bien, ese mismo año perdió el referéndum de adhesión de Noruega a la Unión Europea y en 1996 presentó la dimisión como primera ministra. Y cuando a sus compatriotas se les preguntaba por ese llamativo contraste, respondían malhumorados: «Ya vieron como le fue a Gorbachov».

    Ciertamente, la experiencia de Gorbachov es el paradigma de un éxito exterior que convive simultáneamente con la derrota en el frente interno. Y los fracasos electorales del padre de la perestroika online tras su caída en 1991 contrastan con un prestigio internacional intacto, que tuvo uno de sus hitos en la concesión del Nobel de la paz en 1990. Naturalmente, este tipo de paradojas no deberían sorprender a nadie. Winston Churcill perdió las elecciones en 1945, tras conducir a su país a la «victoria final» tras una heroica senda de «sangre, sudor y lágrimas». Y en cuanto a los efectos salvíficos del Nobel, no hay más que ver la derrota del israelí Shimon Peres en las primeras elecciones que convocó después de recibirlo en 1994. Ahora bien, sin necesidad de aludir a experiencias tan épicas, el pasado más reciente y cercano ofrece visibles ejemplos de esa ósmosis inversa.

    En España, otro premio Carlomagno por su reconocido papel en la escena internacional, el presidente Felipe González, sufrió también en sus carnes la crueldad de esa paradoja. Elevado a los altares del europeísmo en la primavera de 1993, cosechó la derrota electoral definitiva tres años después, justo tras una activa presidencia semestral española de la UE. Claro naltrexone price walmart que su amigo Helmut Kohl experimentaría parecido suplicio años después cuando alternaba la designación de ciudadano de honor de Europa con una estruendosa derrota electoral en Alemania.

    buy shatavari kalpa online india

    Tampoco se libró de esa paradoja el sucesor de González. Catapultado por la mayoría absoluta de las elecciones del Order 2000, José María Aznar compartió mesa donde apoyar los pies con el todopoderoso Bush en abril del 2002, y protagonismo estelar un año después en la famosa foto de las Azores. Sin embargo, eso no impidió que Aznar arrastrara al PP a la derrota en los dramáticos comicios de marzo del 2004.

  • Comments are closed.

Calendario de artículos

mayo 2010
L M X J V S D
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Artículos anteriores