• EL JOVEN: Pero si ni siquiera el futuro nos pertenece, entonces todos nuestros esfuerzos sólo habrán sido un episodio cómico, nuestro pensamiento sólo nos habrá conducido a ilusiones.

    HERZEN: Es muy posible.

    EL JOVÉN: En resumen, el futuro se ríe de nosotros, y en el presente no pintamos nada. Tengo la sensación de estar en un barco que se hunde. Si tuviera usted razón , no nos quedaría otro remedio que esperar con los brazos cruzados hasta que el agua nos cubra…Y quien se aburra, quien tenga valor suficiente, que se tire al agua fría.

    HERZEN: ¡De todos modos existe una pequeña diferencia entre salvarse a nado y morir ahogado!

    [Hans Magnus Enzensberger "Diálogos entre inmortales, muertos y vivos". Ed. Galaxia Gutenberg, 2001.]

    El “malvado” director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, se atreve al juego de alarmar a todos los pusilánimes españoles, aquellos que en el lenguaje bursátil son denominados “los manos calientes, y a “pemitir” titular en pág 37: “El dinero huye de España y se refugia en Alemania”. Pero si dejamos de lado ese juego político para titular de esa manera, la información en cuestión resulta muy pedagógica, ya que habla de “una curva seminvertida de tipos de interés “, un concepto que les servirá para fardar ante sus amigos, explicando porqué la crisis del bono griego quizás pudiera llegar a afectar al bono español. En realidad no va a ver contagio alguno, porque si lo hubiera, el euro tendría que casi desaparecer como proyecto político de integración las economías. Ya lo explicó el economista Joaquín Zamorano en su análisis “El verdadero régimen monetario de la UME” que publicamos recientemente. No obstante, ni el tamaño ni la deuda griega es, ni por asomo, parecida a la española. Además, salvo en contrario, el INE no miente, y sin embargo según Eurostat, el organismo estadístico griego sí lo ha mentido. La periodista Cristina de la Sota dice que la ayuda del FMI a Grecia podría ser de 15.000 millones y la de la UE de 30.000. Como nadie regala nada, alguien exigirá a Papandreu un discurso de sangre, sudor y lágrimas, y eso sucederá cuando, a mediados  de mayo, se hayan celebrado las elecciones alemanas en Renania. Hasta entonces habrá tiro y afloja entre los competidores  del bono español, los especuladores y el Tesoro, y ese pulso se producirá en gran medida a través a de los medios de comunicación. No es lo mismo lo que afirmaba EL MUNDO sobre “el dinero huyendo de España, que leer que “EL FMI precisa que no le inquieta la deuda de España y Portugal”; pero la ayuda a Grecia no debería ser inmediata porque es mejor que el FMI conozca el volumen verdadero del agujero, no sea que la ayuda sea escasa o inapropiada. Antes de recetar antibiótico hay que saber diagnosticar correctamente, por lo tanto, lo mejor es “espiar” qué es lo que saben los especuladores acerca del agujero griego, algo que explica muy bien Ian Campbell e la contraportada de CINCO DÍAS. Pero como los espceuladores tienen potentes “antivirus”, seguramente que “espiarles” exigirá contratar el trabajo de los mejores hackers.

    Desde luego, si yo fuera Solchaga, aconsejaría ya a Zapatero que fuese preparando el discurso de sangre sudor y lágrimas para los españoles. El cuadro macroeconómico de los Presupuestos 2010, que se conocerá el mes que viene va a tener una lectura terrible, poniendo en cuestión la continuidad del Gobierno de geometría variable. El profesor Jean Pisani-Ferry, entrevistado para CINCO DÍAS (pág 37), señala que “España afronta un ajuste largo y doloroso” y más todavía cuando leemos en EXPANSIÓN pág 24 en una reciente encuesta de CSCC que El 85,3% de las pymes con necesidades de recursos se ha encontrado en estas circunstancias, un poco más que el 84,5% registrado a finales de 2009. Incluso, el 13,9% abandonó la ventanilla del banco con los bolsillos vacíos. Prácticamente, el mismo porcentaje de empresarios frustrados que había en el último trimestre de 2009″. Solchaga debería recomendar la lectura de Nouriel Roubini al jefe de gabinete de Zapatero.

    Miren, las autonomías están suspensión de pagos, los bancos tienen que  recurrir a los depósitos “caros” en plan suicida . Nueva Rumasa intenta colocar unos bonos a un año al 10 % que no encuentra un comercializador exigido por la CNMV. Ahí tienen a Gallardón casi en suspensión de pagos que se ha visto obligado a “boicotear”, la campaña de boicot de Esperanza Aguirre al incremento del IVA y apuntarse a la propuesta de Rajoy de pedir más financiación; y es que la recesión afecta a todos los organismos que se financian con dinero de impuestos.

    Visto todo esto, yo le diría a Solchaga que le dijese al jefe de gabinete de zapatero que impidiera a la ministra Salgado entregar más de 60 millones a un fondo de lucha contra el hambre que gestiona el Banco Mundial, según una escueta información de EL MUNDO (página 38).

    Han de saber que el debate del Estado de la Nación será el próximo 6-7 de julio, una vez terminada la presidencia semestral de la UE. Para entonces quizás los brotes verdes  ya serán más visibles: al menos Citi “ve el PIB en el 0,1 % el próximo año, lejos del 1,8 % oficial”.

    Si usted no ve el futuro, personal y colectivo, acuda a la subasta que va a realizar Hacienda para conceder nuevos puntos de venta de lotería >>> Así podrá usted dar esperanza de que toque el bote de 44 millones en `el Euro Millones´ de hoy.

  • Desde unas merecidas vacaciones en el Caribe leo la Agenda y me reconforta ver hasta qué punto el nivel intelectual de los profesionales de mi país esta a la altura de las circunstancias (las circunstancias son iguales para todos, pero cada uno las interpreta de distinta manera: los políticos de derechas, los de izquierdas, los periodistas buenos, los malos, los sobrecogedores, los intelectuales de verdad, los intelectuales a la violeta y las/los adictas/os a las tertulias, bien radiofónicas, bien televisivas).

    Mi semana iba transcurriendo más o menos normalita en cuanto a nostalgia del ambiente de España, de noticias políticas dignas de atención o de las ganas de comentarlas, cuando ayer jueves leí en la selección que siguen haciendo mis “compañeros de redacción” cinco artículos de muy diversa procedencia, que sustituyen con ventaja a miles de noticias sobre la apertura de los cielos a la navegación aérea, la constante rebaja de las calificaciones del bono griego o la inminente renovación, para antes del verano, del Tribunal Constitucional. Se trata de los artículos “Yo discrepo pero no prevarico” de la magistrada Clara Bayarri y Suprimir ministerios, un deber más que simbólico”, de Xavier Vidal-Folch en EL PAÍS;  del profesor Jorge de Esteban en EL MUNDO, “El Constitucional ya se ha pronunciado”; “Los jueces y las victimas”, del profesor Vicenç Navarro en  PÚBLICO y el de Edurne Uriarte en ABC, “Dónde está Bibiana Aido”. También  A quién le importa Ascó”, de Susana Quadrado en LA VANGUARDIA, y no quiero saber nada de “Sexadores de fachas”, de David Gistau en EL MUNDO, ejemplo de columnista bastante por debajo del nivel intelectual de cuatro de los cinco primeros comentaristas de hoy.

    Ni el Gobierno ni la oposición, ni el Govern ni la Oposiciò, están a la altura de la visión que aporta el profesor Jorge de Esteban sobre la inefable deliberación del TC para llegar a una sentencia sobre el Estatut. Que el Estatut es inconstitucional (al menos parcialmente), está cada vez mas claro. Lo que aporta el profesor emérito De Esteban, como la magistrada Bayarri en su caso, son pruebas jurídicas irrefutables, artículos en vigor de nuestro corpus jurídico. Y lo que aportan tanto estos dos colaboradores habituales como los otros tres o cuatro es un sentido común ausente en las discusiones del Gobierno con la Oposición y en las tertulias radiotelevisadas. Y perdonen mi manera de meter en el mismo saco a unas y otras, pero es que a lo mejor la distancia me obnubila. Miren, esta palabra me da pie para contarles algunas cosas de mi país de las que me acuerdo ahora en el ocio relajante: hace unos cuatro años, un espécimen llamado algo así como Asociación de Traductores Españoles otorgó su premio corporativo a una “nueva” traducción de La Montaña Mágica”, de Thomas Mann. Lo de las comillas de “nueva” tiene que ver con la funesta manía de “actualizar” excelentes traducciones antiguas, aportando una especie de jerga moderna y algunas porquerías más a lo que hicieron sabios traductores de principios del siglo XX. Pues bien, puede que la señora traductora (de cuyo nombre no quiero acordarme) del fundamental libro de Mann sepa muchísimo alemán, lo que también me permito dudar. Pero lo que está claro es que no domina el español, de manera que escribe al menos un par de veces “omnibulado” por “obnubilado”, aparte de otras barbaridades que en este momento no recuerdo. Bueno, pues esa señora ha tenido un premio por su traducción. Esa es la España de tertulia, de la que hoy me liberan mis cinco o seis sabios comentaristas y mis “compañeros de redacción” que los han seleccionado. Mi país goza de excelente salud, aunque algunos vivan del cuento de sus presuntas traducciones y otros, de exponer sus pústulas (que las hay, pues no faltaba más) al aire de las tertulias.

  • EL PAÍS

    Portada y pág 2: “El liberal Clegg resiste a Cameron en el segundo debate”; “El debate no aclara a los británicos”.“El segundo encuentro televisado deja más abierta que nunca la batalla electoral – El liberal Nick Clegg resiste pese a la recuperación del conservador David Cameron”.

    Pág 26: Entrevista con el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, “La dependencia menos severa debe esperar hasta un momento mejor”.

    Artículo de Santiaga Carrillo en pág 31: “El día que la Constitución se reforme”. “La Constitución no es irreformable y en ella misma está estipulado el procedimiento a seguir para hacerlo. Los constituyentes estaban convencidos de que no eran infalibles y de que la obra del tiempo podría aconsejar a otros representantes del pueblo introducir correcciones, para ponerla al día”.

    Pág 8, “Cambio de Rumbo” , por Carlos Mendo. “Que la Administración Obama ha dado en los últimos tiempos un giro de 180 grados a su política con relación a Israel es algo que parece evidente para todo el mundo, quizás salvo para el actual primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que sigue actuando con relación a Washington como si los problemas entre los dos gobiernos se redujeran a una disputa municipal sobre la construcción de 1.600 viviendas en el suburbio judío de Ramat Shlomo situado en un Jerusalén oriental, reclamado por los palestinos como capital de una futura Palestina independiente”.

    Pág 34, reportaje sobre la cuestión del velo: “¿Velo de sumisión o de rebeldía?”. “Muchas jóvenes musulmanas ven el ‘hiyab’ como forma de autoafirmarse – Otras quieren prohibirlo por ser un signo de discriminación”. En PÚBLICO pág 9,  artículo del psicólogo y escritor Saïd el Kadaoui, con el título “Quitarse el velo”; y en ABC pág 13, la columna de Ignacio Camacho: “El velo Turco”.

    Pág 37, los escándalos de la iglesia: “Los abusos también son un problema actual”. “La ex ministra Bergmann preside la ‘comisión de la verdad’ en Alemania”.

    Entrevista en contraportada al Embajador de Estados Unidos en España, Alan Solomont: “No quiero criticar, pero España, creo, se vende mal”.


    LA VANGUARDIA

    Pág 13: “Sant Jordi busca una respuesta”, y  el análisis de Jordi Barbeta en la misma página: “Por favor, que otro verdugo me corte la cabeza”. Más adelante, en la pág 23, opina Xavier Bru de Sala en “Sant Jordi y la circunstancia”.

    Pág 26: “Nostaligia por el Estatut” del periodista Carlos Sentís. “La mayoría de los catalanes experimentan penosas sensaciones a propósito de la sentencia pendiente del Tribunal Constitucional sobre el Estatut. Durante casi cuatro años se la ha esperado, siempre presumiendo su suavidad, dado que el Estatut fue aprobado en su día por el Congreso de los Diputados, por el Senado y, finalmente, sometido a referéndum del pueblo de Catalunya”.


    PÚBLICO

    Pág 20, entrevista al presidente del F.C. Barcelona, Joan Laporta que “sopesa la posibilidad de ser candidato a la Generalitat”: “Sólo me presentaré si puedo ser determinante”.

    Análisis de Ernesto Ekaizer, pág 6: “Un instructor injusto a sabiendas”. “Si después de considerar inútiles, según providencia del pasado miércoles, los escritos de las acusaciones populares de Manos Limpias y Falange, y tras la relevante pieza jurídica de la Fiscalía del Tribunal Supremo, el magistrado instructor Luciano Varela decide dictar auto de apertura de juicio oral, confirmaría que es un instructor injusto a sabiendas”.


    EL MUNDO

    Pág 10: “El precio de una frivolidad”, por Justino Sinova. “Vivimos en la incertidumbre causada por una frivolidad. El desgaste que sufre el Tribunal Constitucional a costa del Estatut tiene su origen en la imprudencia de Rodríguez Zapatero cuando prometió que aceptaría cualquier texto que aprobara el Parlament”.

    Columna de John Müller, pág 39: “Lecciones de un discurso”. “No cabe duda de que el tono de Barack Obama hacia los banqueros ha cambiado. Del lenguaje beligerante que utilizó el pasado enero para anunciar un nuevo impuesto a las entidades financieras, al verbo conciliador y presidencial del discurso de ayer en Cooper Union, media un mundo”.

    Elecciones en el Reino Unido, pág 25 “Todos a por el Ladies´killer”, por Ana Romero. “Le llovieron por todos lados. Antes, durante y después del debate de anoche. Durante la semana, porque un asesor se dejó las notas del duelo anterior en el asiento trasero de un taxi. En la prensa conservadora de ayer, por «defensor de los nazis» (Daily Mail) y por «posible corrupto» (Daily Telegraph). Hasta el laborista Denis MacShane, en la columna vecina, dice que Nick Clegg no desentonaría «en la política de Marbella» (¡menos mal que los labour tienen que hacerle la rosca a los liberales!)”.

    Tribuna del historiador Felipe Fernández-Armesto en pág 21: “El aborto en las aulas universitarias”.


    ABC

    Pág 18: “Las instituciones y el caso Garzón”, por el catedrático de Derecho Procesal Julio Banacloche (UCM).

    Pág 12, el periodista M.Martín Ferrand titula su opinión “Corazón Partío”. “SI, como dicen y repiten los más próximos a José Montilla, «el PSC es el PSC»; ¿no le estará sobrando la «E» al PSOE?”.

    Artículo del periodista César Alonso de los Ríos en pág 24, “El Barrizal”: “Creo que pertenecía al poema titulado «Feria de abril» de Pemán un verso que me hizo siempre gracia. Decía: «ha encallado un Austin en un barrizal». ¿Sería desproporcionado usar como metáfora este incidente individual para referirnos al estancamiento de nuestro régimen «democrático»? Los analistas políticos se dividen ahora entre los que piensan que la situación es dramática y aquellos otros para los que puede terminar en tragedia”.

    Pág 32: El analista Rafael L. Bardají se pregunta: “¿Sobrevivirá Europa? .

  • Noticias maquetadas 23.04.2010

    TRIBUNA / SOCIEDAD FELIPE FERNÁNDEZ-ARMESTO

    El aborto en las aulas universitarias

    El autor ironiza sobre el anuncio de la ministra Aído de impulsar que el feminismo sea asignatura universitaria

    Dice que el derecho a la vida no puede tener ninguna excepción y explica su rechazo a la interrupción del embarazo

    Me parece fenomenal que algunas universidades ofrezcan cursos sobre el aborto. Si son rigurosos y los profesores, personas honradas y cualificadas, los alumnos aprenderán que la interrupción del embarazo es un mal tremendo y profundo que deshonra a nuestra sociedad. En este sentido, tales cursos pueden ser útiles e instructivos. Aún es posible que conduzcan a una sociedad más ética, a unas leyes más racionales y a un mundo más feliz. Lo que no me agrada es que un ministro los proponga y que el Gobierno pretenda infligirnos más cursos obligatorios en lugar de dar libertad a los profesores y ensanchar el currículo con mayor diversidad de temas. Las universidades españolas ya sufren demasiado por la maldita influencia de los políticos y los excesos de exigencias burócratas.

    Si queremos que nuestras facultades mejoren y que ocupen el lugar en el mundo académico que corresponde a los méritos de su profesorado y a la calidad de las investigaciones que realizan, un paso imprescindible es confiar en los docentes, que son los más adecuados para planear el currículo, y dejarles que cumplan libremente con su vocaciones, sin someterse a las agendas de los partidos.

    Imaginamos lo que sería un curso sobre la teoría y práctica del aborto, tal como el que demanda la ministra de Igualdad Bibiana Aído. Por supuesto, si yo tuviera que darlo, prescindiría de toda aproximación religiosa y me acercaría al tema desde una óptica totalmente laica, práctica, liberal y rigurosa, basada en hechos precisos. Empezaría con los aspectos científicos. La clase se daría cuenta de que la vida es un proceso continuo en el que no hay ningún momento, durante la larga historia de crecimiento y cambio que se inicia con la concepción y termina con la muerte, que corresponda a una ruptura o a un comienzo nuevo. Veríamos que el niño no nacido es, biológicamente, un ser humano. ¿Pues a que especie más pudiera pertenecer?

    Lograríamos entender que un feto es un ser dependiente pero distinto, que no se puede considerar como una célula o una uña o un cabello o un mero miembro del cuerpo de su madre. Pasaríamos luego al aspecto lógico. Cederíamos ante la imposibilidad de identificar ninguna diferencia racionalmente discernible entre momentos seguidos de una vida, y reconoceríamos que el feto a los nueve meses tiene tanta importancia y tanto valor como otro de nueve meses menos un minuto o un segundo; u otro de ocho o siete o seis meses o de un mes, o de 21 semanas menos un segundo o 0,00001 segundos… y así hasta llegar al momento de concepción.

    Luego plantearíamos los aspectos lingüísticos. Apreciaríamos la fuerza del hecho de que cada madre que sienta la presencia del bebé en su vientre se refiere a «mi bebé» o «mi niño». Cuando los vecinos le preguntan por la salud del pequeño, no les contesta: «No se trata de un bebé sino de unas células carentes de personalidad ni de valor moral», ni dice que esa parte de su propio cuerpo es tan saludable como el dedo de su pie, o su hígado o uno de los huesos de su rodilla.

    En la siguiente parte del curso se abordarían los aspectos filosóficos. Estudiaríamos los argumentos acerca del momento en el que el feto adquiere personalidad u otro rasgo moralmente significativo que diferencia un feto abortable de una persona cabal. Veríamos que no existe ninguna prueba científica de tal cosa. La clase se enteraría de que el concepto de una personalidad como esencia humana es tan vaga como el concepto religioso de alma o espíritu. Nuestra conclusión sería que si existe tal esencia, es, al menos, tan racional suponer que se inicia en el momento de la concepción como en cualquier momento subsiguiente. De igual manera, admitiríamos que el valor de la persona no nacida no depende de su estado de desarrollo físico.

    Moralmente, carecer de tal o cual órgano o miembro es una diferencia puramente física, equivalente a las que honramos entre los minusválidos o amputados, o personas excesivamente altas o bajas o lo que sea. En una sociedad decente y civilizada, no condenamos a una persona a muerte por ser calvo, o por haberse quitado un riñón, o por desarrollarse físicamente a una tasa más lenta o atrasada que los demás. Por los mismos motivos, no consideramos las capacidades mentales ni las sensibilidades morales como calificaciones para la vida, sino que reconocemos que todos somos igual de dignos de vivir a pesar de nuestras distintas capacidades.

    La siguiente parte del curso se contemplaría desde un enfoque que partiera de la psicología social. Examinaríamos las pruebas de que los padres son conscientes de la vida de sus hijos no nacidos, que su amor se enciende por ellos y que sufren traumas psicológicos profundos si abortan a sus hijos. Por tanto, tendríamos que descartar los argumentos de quienes digan que el niño no nacido puede matarse por carecer de personalidad social, o por no haber establecido relaciones sociales con los demás. Estos criterios, si se consideran justificables, se cumplen perfectamente en el caso de los niños no nacidos, quienes comparten ya una relación con los que les aman y les esperan, o con los que les odian o les temen o quieren desembarazarse de ellos.

    Pasaríamos entonces a la temática jurídica. Por todas las razones ya conocidas, nos daríamos cuenta de que no existe ningún motivo honrado por excluir a los niños no nacidos de los derechos jurídicos. Concretamente, el concepto de los derechos humanos carece de sentido si no se reconoce que su punto de partida es el derecho a la vida. Todos los demás -incluso los derechos «a la libertad y la búsqueda a la felicidad», según reza el documento fundacional de los derechos humanos en la época de la Ilustración- parten de allí. Si te abortan, ¿qué te importa la libertad, o el derecho a tener propiedad, o de ser juzgado imparcialmente, o votar, o cualquier otro de los privilegios de los a quienes los abortistas nos permitieron vivir? Para que sea un derecho humano, tiene que extenderse a todos. Si no, deja de ser un derecho y se convierte en un privilegio. Y un niño no nacido, como ya hemos visto, es un ser humano, por no petenecer a ninguna otra especie.

    Luego abordaríamos el tema práctico. La base de cualquier sistema ético es esta regla de oro: no hagas a los demás lo que no quisieses que te hagan a ti. Si alguien quiere que se le hubiese abortado, tiene el derecho de pedir el aborto para otras personas. Pero estoy seguro de que le calificaríamos de enfermo mental, víctima de un grave estrés o del autoengaño.

    Para mantener una sociedad estable y pacífica, debemos respetar la inviolabilidad -no digo que la santidad, porque éste es un curso universitario y nos limitamos a términos seculares- de la vida humana, porque todos los que estamos vivos tenemos un interés clarividente en mantenerla. Si admitimos excepciones -que un judío, por ejemplo, o un negro, o un gay, o un zurdo, o un obeso, o un fumador, o una persona minusválida, o un rubio, o un niño no nacido- puede descartarse y condenarse a morir, por tener menos valor que una persona supuestamente normal en una sociedad determinada, con sus prejuicios peculiares, abrimos la posibilidad de que la sociedad admita a otras categorías exentas, a las cuales se nos incluirá a nosotros mismos. Si se excluye a un niño no nacido del derecho de vivir, ¿porqué no a mí?

    Dejaría mi propia disciplina, que es la Historia, para la etapa siguiente y casi última del curso. Explicaría a los alumnos que a lo largo de los siglos los seres humanos hemos tenido que luchar contra la dificultad de apreciar la unidad moral de nuestra especie. En las sociedades más primitivas, por lo que sabemos, existía un concepto del grupo, definido por parentesco o por participar en una vida común. Todos los de fuera se calificaban de bestias o demonios. Poco a poco, los humanos lográbamos respetar a los miembros de las sociedades vecinas. Empezábamos a intentar amar al próximo y luego a extender ese respeto al vecino más alejado. Íbamos formando sociedades cada vez más grandes, reconociendo la conciudadanía de gente con quienes no tuvimos relaciones activas.

    Durante una época muy larga, retorcida de dolor y manchada de sangre, seguíamos excluyendo a categorías menospreciadas: gente distinguida por tener la piel de otro color, o cuerpos extraordinarios, o narices largas, o pelo negro, u opiniones supuestamente repulsivas, o por sufrir enfermedades como la lepra o la epilepsia, o por ser niñas hembras que se sacrificaban en masacres de inocentes en tiempos históricos, y siguen siendo víctimas de los mismos prejuicios en ciertas zonas del mundo en el día de hoy. Pero poco a poco, hemos abandonado el infanticidio, menos en el caso de niños no nacidos. Y hemos reconocido que todos los seres humanos -menos los niños no nacidos- pertenecen a la misma comunidad moral.

    Quedaría tiempo, antes de finalizar el curso, para debatir sobre el futuro y cómo ajustar las leyes ante los horrores del aborto. Espero que los alumnos piensen que no hay que perseguir a las mujeres que -a veces por su pobreza, miseria o falta de educación- optan por la interrupción del embarazo. Ni que hay que condenar a los que por su ignorancia, como sospecho que es el caso de Bibiana Aído, promueven el aborto o ayudan a las mujeres que, en fin de cuentas, son víctimas, ellas incluso, cuando pierden a esos hijos que hubiesen podido animarles, ensalzarles y enriquecerles la vida.

    Ya sabemos todos que la sugerencia de Bibiana fue un gesto vacío, una postura exhibicionista para llamar la atención de la prensa, sin ninguna posibilidad de convertirse en ley ni de materializarse en términos prácticos. Veo en ella, en cambio, grandes ventajas. Pero si acabo dando cursos sobre el aborto, espero que sea por mi propia cuenta. No quiero excluir a los no nacidos del derecho a vivir, ni quiero admitir la interferencia política en mi aula de clase.

    Felipe Fernández-Armesto es historiador y ocupa desde 2005 la cátedra Príncipe de Asturias de la Tufts University en Boston (Massachusetts, EEUU).

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